lunes, 29 de julio de 2019

ÖTZI EL HOMBRE DE HIELO


Ötzi, el "hombre de hielo", es sin ninguna duda la momia más estudiada del mundo. Desde que fue encontrada congelada en los Alpes el 19 de septiembre de 1991, no ha dejado de fascinar a los científicos, quienes han conseguido arrancar muchos de sus secretos. Para celebrar el 25 aniversario de su descubrimiento, investigadores de todo el mundo se reunieron en un congreso en Bolzano, Italia, donde fueron presentadas las últimas novedades sobre este viejo europeo que vivió hace 5.300 años. Para empezar, podía no ser de los Alpes, como se creía hasta ahora, sino de la Toscana; probablemente no trabajaba el metal, como los altos niveles de arsénico y cobre hallados en su pelo han llevado a asumir, y lo que es más fascinante: pudo ser asesinado debido a un conflicto personal unos pocos días antes de su fallecimiento. Además, a pesar de su peso normal y estilo de vida activo, sufría una extendida calcificación vascular.
"En términos de su importancia para la ciencia, Ötzi no es solo una momia. Podría ser visto como un europeo típico de tiempos remotos y es valioso sólo por este motivo", ha explicado el antropólogo Albert Zink, de Eurac Investigación. "Ötzi está tan bien conservado como momia glaciar que sirve a los investigadores como modelo para el desarrollo de métodos científicos que luego pueden ser utilizados en otras momias".
Pero lo que más preocupa a los expertos es saber quién era el "hombre de hielo", qué papel jugó en la sociedad y lo que le ocurrió en los últimos días de su vida. "Procedimientos sofisticados, ahora disponibles para los científicos, nos están suministrando continuamente nuevas pruebas", apunta Angelika Fleckinger, directora del Museo de Arqueología del Tirol del Sur, que participó en la organización del congreso.



Un nuevo hecho sorprendente descubierto sobre Ötzi viene de algo que portaba: su valiosa hacha de cobre. En contraste con lo que antes se presumía, el cobre utilizado en la hoja no viene de la región de los Alpes (se había sugerido el este o el norte del Tirol como la procedencia más probable) sino del centro de Italia. El equipo de Gilberto Artioli, de la Universidad de Padua, ha descubierto que el metal había sido obtenido a partir de un mineral extraído en el sur de la Toscana.
Con el fin de determinar su origen, los científicos italianos tomaron una pequeña muestra de la hoja y compararon la proporción de isótopos de plomo -una especie de "huella digital" de los depósitos de mineral que se mantiene inalterada en cualquier objeto posteriormente hecho a partir del mineral- con los datos correspondientes de numerosos depósitos de minerales en Europa y en toda la región mediterránea. El resultado indicó de manera inequívoca al sur de la Toscana.
"Nadie estaba preparado para este hallazgo. Vamos a encargar nuevos análisis con el fin de volver a verificar estos primeros resultados", reconoce Fleckinger. Si se confirman los resultados originales, esta nueva evidencia puede plantear una hipótesis emocionante: ¿Era Ötzi un comerciante que viajaba por el área que hoy es Florencia? ¿Qué tipo de vínculos comerciales había con el sur? ¿El intercambio de mercancías también implicaba movimientos de la población?


Otra cuestión largamente debatida entre la comunidad científica es si Ötzi estaba involucrado en el proceso de fundición del cobre. Los científicos han defendido esta tesis, por los niveles de arsénico y cobre medidos en el pelo de la momia, un hecho que posiblemente se podría explicar, por ejemplo, al respirar el humo que se libera al fundir el metal.
Wolfgang Müller, de la Universidad de Londres, ha utilizado espectrometría de masas con láser y otras técnicas novedosas para examinar no sólo el pelo, sino también muestras de las uñas, piel y órganos de Ötzi para comprobar una posible contaminación con metales pesados.
Los hallazgos, hasta ahora todavía provisionales, sugieren que la hipótesis de que Ötzi estuviera involucrado en el procesamiento del metal era prematura. Müller encontró valores de arsénico ligeramente elevados en las uñas, pero no en otras muestras de tejido. Los niveles de cobre planteados sólo estaban presentes en las extremidades y esto se correlaciona con otros indicadores de cambio, por lo que es dudoso establecer una contaminación con metales pesados para el tiempo de la vida real de Ötzi: los valores planteados también podrían ser debidos a las influencias ambientales durante los 5.000 años desde su muerte.
Una nueva tomografía computarizada (TC) del "hombre de hielo" fue realizada por los radiólogos Paul Gostner y Patrizia Pernter en enero de 2013 en el Hospital de Bolzano. Para ello se utilizó un escáner CT de la última generación que, gracias a su gran abertura, permitió a los médicos desplazar a Ötzi rápidamente a través de la máquina de pies a cabeza a pesar de la forma en ángulo en la que cuelga su brazo. Además de la calcificación vascular en las arterias de su estómago y las piernas ya conocida, la prueba permitió detectar tres pequeñas áreas de calcificación cerca de los tractos de salida del corazón, que hasta entonces habían escapado del escrutinio de los médicos. Esto corrobora la idea de que Ötzi tenía una fuerte predisposición genética a las enfermedades cardiovasculares, razón principal de su arterioesclerosis general.


Ötzi ¿fue asesinado?. Una punta de flecha fue descubierta en 2001 clavada en su hombro izquierdo. Pero, ¿cuáles fueron las circunstancias que rodearon su muerte? En 2014, Alexander Horn, inspector jefe del Departamento de Investigación Criminal de Munich, investigó el "caso del asesinato de Ötzi" utilizando los últimos métodos criminológicos
Los resultados de esa investigación fueron que Ötzi probablemente no se sentía amenazado poco antes de su asesinato, porque la situación en el lugar Tisenjoch donde fue encontrado indica que había estado descansando mientras disfrutaba de una buena comida. No se imaginaba lo que se le venía encima. En los días previos al asesinato había sufrido una lesión en su mano derecha, probablemente como resultado de defenderse durante el curso de un altercado físico. No hay más lesiones, y esto podría servir para indicar que no había sido derrotado. La flecha que recibió después, que era probablemente mortal, parece haber sido lanzada desde una gran distancia y se llevó a la víctima por sorpresa, de lo cual se puede inferir que se trataba de un acto a traición.
Otros resultados médicos sugieren que la víctima cayó y que el autor del crimen no utilizó más violencia. Probablemente no quería correr el riesgo de un altercado físico, así que en su lugar optó por un ataque a larga distancia para matar al "hombre de hielo". Como objetos de valor como el hacha de cobre fueron encontradas en la escena del crimen, el robo puede ser excluido como motivo. La razón puede deberse a algún tipo de conflicto personal, como el encontronazo anterior, "un patrón de comportamiento que prevalece aún hoy en día en la mayor parte de los delitos de asesinato", según explica Horn.


Estaba cubierto desde la cabeza hasta los pies de tatuajes, los más antiguos conocidos hasta ahora. En principio se pensó que podía tratarse de un brujo o hechicero. Pero estudios recientes subrayan que los tatuajes no se los hizo con un objetivo ornamental, sino terapéutico, para aliviar el dolor. Dado que se encuentran en correspondencia con las líneas de la acupuntura, se piensa que este tratamiento no sea un descubrimiento exclusivamente chino, sino que pudo ser practicado ya con anterioridad en Europa.
La historia de Ötzi es una ventana abierta al mundo de hace 5.200 años, lo que permitirá comprender el estilo de vida de nuestros antepasados. El "Corriere della Sera" anuncia que se realizó en 1991 por parte de dos turistas alemanes. 
Los análisis científicos realizados sobre el cuerpo de Ötzi ya han revelado muchas cosas sobre él, como su aspecto, hábitos alimentarios y enfermedades, incluso que tiene "parientes" vivos por parte de padre, pero ahora los investigadores quieren que hable con su propia voz.
Un equipo italiano del Hospital Regional de Bolzano, en colaboración con el Instituto de Ciencias y Tecnologías cognitivas (ISTC) en Padua, intentará recontruir prácticamente toda la anatomía del tracto vocal de Ötzi, que comprende la boca, la nariz, la garganta y las cuerdas vocales, junto con el esqueleto circundante, incluyendo el cráneo, la columna vertebral y los órganos, todos los cuales resuenan. El trabajo se hará sin intervención física y únicamente con la ayuda de las tomografías computarizadas (TC) realizadas previamente a la momia.


El equipo, en colaboración con la Universidad Sapienza de Roma y la Universidad de Santiago de Compostela, comparó el ADN mitocondrial del antiguo cazador con el de 1.077 individuos que pertenecían al linaje K1, de las cuales 42 muestras eran originarias de los Alpes orientales y por primera vez analizadas. La nueva comparación mostró que ni el linaje del "hombre de hielo" ni otros linajes evolutivamente cercanos están presentes en las poblaciones modernas: por lo tanto, los investigadores se inclinan por la hipótesis de que la rama genética materna de Ötzi se ha extinguido.
Quedaba por explicar por qué el linaje materno de Ötzi ha desaparecido, mientras que el paterno, llamado G2a, todavía existe en Europa. Para aclarar este punto, los investigadores de EURAC compararon el ADN mitocondrial y el cromosoma Y de Ötzi con los datos disponibles de numerosas muestras antiguas encontradas en 14 sitios arqueológicos diferentes en toda Europa. Los resultados, publicados en Scientific Reports, mostraron que el linaje paterno de Ötzi era muy común en diferentes regiones de Europa durante el Neolítico, mientras que su linaje materno, probablemente, sólo existía en los Alpes.
Los investigadores creen que el linaje paterno de Ötzi forma parte de una antiguo sustrato genético que llegó a Europa desde Oriente Próximo con las migraciones de los primeros pueblos del Neolítico, hace unos 8.000 años. Migraciones adicionales y otros eventos demográficos ocurridos después del Neolítico en Europa renovaron parcialmente ese linaje con otros, excepto en zonas geográficamente aisladas, como Cerdeña. Por el contrario, la rama materna del "hombre de hielo" se originó a nivel local en los Alpes orientales hace al menos 5.300 años. Las mismas migraciones que sustituyeron solo en parte a su linaje paterno causaron la extinción del materno, que fue heredado por una pequeña y demográfica población estacionaria.
La momia de Ötzi es la más antigua de nuestra especie, el Homo sapiens, que existe en el mundo, y una de las más estudiadas por la ciencia. 


El paleopatólogo Albert Zink y el microbiólogo Frank Maixner de la Academia Europea (EURAC) en Bolzano, Italia, colocaron muestras del estómago del "hombre de hielo" bajo el microscopio por primera vez hace casi tres años. Entonces eran escépticos con lo que pudieran encontrar, puesto que la mucosa del estómago de Ötzi ya no estaba allí. Junto con colegas de las universidades de Kiel, Viena y Venda en Sudáfrica, y del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana en Jena, los científicos trataron de dar con una nueva manera de proceder. Resolvieron extraer todo el ADN del contenido del estómago de la momia. De esa forma, fueron capaces de identificar las secuencias y reconstruir el genoma de una antiquísima Helicobacter pylori.
Los investigadores encontraron una cepa potencialmente virulenta de la bacteria, a la que el sistema inmunológico de Ötzi ya había reaccionado. "Hemos demostrado la presencia de proteínas marcadoras que vemos hoy en día en los pacientes infectados por Helicobacter", dice Maixner. Una décima parte de las personas infectadas desarrollan otras complicaciones clínicas, como la gastritis o úlceras estomacales, la mayoría durante la vejez. En el caso de Ötzi, "no podemos estar seguros de que sufriera de problemas estomacales, porque el tejido de su estómago no ha sobrevivido y es ahí donde esas enfermedades se pueden distinguir. Sin embargo, las condiciones previas para una enfermedad sí existen", apunta el paleopatólogo.
Después de completar la biopsia de estómago, los dos científicos transfirieron los datos del genoma a Thomas Rattei, de la Universidad de Viena. Rattei, en colaboración con genetistas de EE.UU., Sudáfrica y Alemania, llegó a una conclusión sorprendente: "Habíamos asumido que encontraríamos en Ötzi la misma cepa de Helicobacter que se encuentra en los europeos actuales, pero resultó ser una cepa que se observa principalmente en el sur de Asia Central".


Los científicos asumen que había originalmente dos tipos de cepas de la bacteria, una africana y otra asiática, que en algún momento recombinaron en la versión europea actual. Puesto que las bacterias se transmiten por lo general dentro de la familia, la historia de la población mundial está estrechamente ligada a la historia de las bacterias. Hasta ahora, se había supuesto que los humanos del Neolítico ya llevaban esta cepa europea en el momento en que dejaron su vida nómada y se hicieron agricultores. La investigación sobre Ötzi, sin embargo, demuestra que este no era el caso. 
"La recombinación de los dos tipos de Helicobacter solamente puede haber ocurrido en algún momento después de la era de Ötzi, y esto demuestra que la historia de los asentamientos en Europa es mucho más compleja de lo que se creía", subraya Maixner. Los científicos creen que se necesitan más estudios para demostrar hasta qué punto estas bacterias que viven dentro del cuerpo humano pueden ayudarnos a entender cómo se desarrolló nuestra especie.
Se sabe también que tenía los ojos castaños, comía cabra y sufría de una enfermedad del corazón, intolerancia a la lactosa y caries. Además, en la actualidad tiene al menos 19 "parientes" vivos...

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/otzi-hombre-hielo-rescatado-cumbres-alpinas_8853
https://www.abc.es/ciencia/abci-otzi-hombre-hielo-toscana-y-asesinado-traicion-201609200956_noticia.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario