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viernes, 6 de septiembre de 2019

BEATO DE LIEBANA O CÓDICE DE GERONA



Por lo que es más conocido el Beato de Liébana es, sin duda, por su códice llamado "Comentarios al Apocalipsis de San Juan", basado en ,textos de dos padres africanos (Primario y Ticonio), más algunos otros de Apringio de Beja, de los siglos V y VI.
Hacia el año 776, un monje llamado Beato, quizás abad del monasterio de Santo Toribio de Liébana, escribió una obra titulada Comentarios al Apocalipsis que tuvo un extraordinario éxito durante cinco siglos. Gracias a su extensa cultura, Beato combinó en este texto, a modo de summa, muchos comentarios que habían realizado sobre el tema autores como San Ireneo de Lyon, San Gregorio Magno, San Isidoro de Sevilla y el erudito del siglo IV Ticonio. El género de la literatura apocalíptica, que surgió en el ambiente judaico hacía el siglo II a. C., nunca había dejado de cultivarse. Beato, tan obsesionado como sus contemporáneos por el inminente advenimiento del fin del mundo, que según el cálculo de las seis edades sucedería en el año 800 (838 en la era española), escribió la obra para edificación de sus monjes, insistiendo en que, tras las aterradoras catástrofes finales anunciadas por Juan el Evangelista, el bien triunfaría sobre el mal. No se conserva el códice original de Beato, que es muy probable que estuviera iluminado. Pasó la fecha temida sin que nada sucediera, pero siguieron realizándose copias en los monasterios del norte peninsular (solo un manuscrito existente es originario de otro país). Después llegaría el temido año 1000, y otras fechas aterradoras, así que el texto, ya indisolublemente unido a un ciclo fijo de ilustraciones, siempre tenía sentido para los lectores. Han sobrevivido treinta y cinco copias manuscritas que datan de los siglos IX al XIII. A cada una de ellas, por extensión semántica, se las denomina beato y 26 de ellas están iluminadas. Dos se conservan en la Biblioteca Nacional de España. Aquí se muestra uno de los más bellos ejemplares, el códice Vitr/14/2, encargado en 1047 por el rey Fernando I y doña Sancha, que quizás realizó Facundo en San Isidoro de León. Sus 98 miniaturas, dotadas de sorprendente expresividad, se distribuyen en su mayoría sobre franjas horizontales de vivos colores, en un peculiar e inconfundible estilo que mezcla el románico con diversas influencias mozárabes y norteafricanas. Se destacan las miniaturas de los Cuatro Jinetes, la visión de la Jerusalén celestial, la serpiente de las siete cabezas y la destrucción de Babilonia. En poder del marqués de Mondéjar desde el siglo XVII, el manuscrito fue requisado junto con el resto de su biblioteca por Felipe V en la guerra de Sucesión.



Este libro debió ser terminado alrededor del año 786. Las explicaciones sobre las revelaciones de San Juan afianzaban en la fé la inquietud espiritual de los creyentes, preocupados por los males de su tiempo, el "fin del mundo" (el temible y desconocido fin de milenio) y la muerte. Tales catástrofes se veían personificadas en España por la invasión islámica y el fin del Reino Cristiano Visigodo.
Démonos cuenta de que estamos en una sociedad iletrada, en que la iglesia va a servir de puente cultural entre la tradición romano-visigoda y el Renacimiento, pero cobrándose un precio: Sólo quien fuese fiel seguidor de sus normas conseguiría escapar de una condenación eterna plena de horrísonos castigos.
Y a los iletrados, se les adoctrinaba con la imagen.. Colorines, truculencia y cuerpos...
Es la obra más destacada entre todos los códices medievales. Está realizado en pergamino, con ilustraciones a los comentarios de los diez libros del Apocalipsis, que están escritos en tono milenarista. Sus características más señaladas son su fuerte cromatismo, las figuras fantásticas y la marcada narratividad, que confiere expresividad a sus pinturas figurativas.
La peculiar y misteriosa estética de estas miniaturas mozárabes siempre ha magnetizado a quien las ha visualizado. Lo fundamental de las mismas es la expresividad del dibujo mediante una alineación firme, con rayas que llevan en sí una intención expresiva, remarcando el significado mediante la intensidad del trazo. Su desarrollo es plano, hierático, carente de claroscuros y perspectivas espaciales, de intenso color, ... Todo colabora para lograr una gran vitalidad y un profundo dramatismo.
Las figuras se colocan escalonadamente. Las de las personas quedan supeditadas a los ropajes, que adquieren protagonismo, y los ojos y las manos son resaltados -como ocurrirá luego en el románico- para intensificar la tensión espiritual. Los fondos son de gran intensidad cromática, representando paisajes idílicos y, a veces, están divididos en fajas de diferentes colores, fuertes y llameantes.
A partir de aquella fecha se copiaron múltiples ejemplares de dicho códice original "Comentario al Apocalipsis de San Juan", a los que se denomina de manera simplificada "Beatos", añadiéndoles el nombre del lugar donde se había llevado a cabo la copia o de aquel donde se conservan.
Lo importante no es el texto en sí sino las miniaturas que lo acompañan. No cabe duda que los Beatos son los manuscritos medievales más valorados y estudiados. Se han publicado muchas obras sobre ellos en diversos idiomas y se han editado láminas reproduciéndolos, así como facsímiles de impecable calidad.
A ello ha contribuido la enigmática belleza de su arte y, por qué no decirlo, lo "misterioso y turbador" (según el profesor Yarza) del texto del Apocalipsis.
El exótico y misterioso expresionismo de las miniaturas de los Beatos del periodo prerrománico se ha atribuido a una conjunción de influencias artísticas que van desde lo tardorromano y bizantino, lo visigótico, lo carolingio y, por supuesto, lo musulmán de Al-Andalus.
Los Beatos "Mozárabes" conservados desde el siglo IX son 27 y de ellos 24 presentan miniaturas. Completos.., van del siglo X al XIII. Los más antiguos se consideran prerrománicos, por haberse realizado en los siglos IX y X, evolucionando posteriormente su estilo al románico pleno (siglos XII y XIII).
En concreto hay:
Una hoja suelta de Silos. Siglo IX
Ocho del siglo X
Seis del XI
Nueve del XII
Dos del XIII
Una hoja del siglo XIII en la Colección Ryland (Mánchester).

Antes de seguir, he de aclarar que acudo a la denominación "mozárabe" por tradición y porque así se encuentra en la mayoría de las fuentes, pero, como indica el citado profesor Yarza, es completamente falso que los Beatos fueran obras de artistas mozárabes, sino que están realizados en los monasterios del Reino de León (León, Zamora, Palencia...), eso sí, en el Periodo del Arte Prerrománico que se suele denominar Mozárabe (siglos IX y X hasta la llegada del Románico), desde que apareciera tal denominación artística en los estudios y publicaciones de don Manuel Gómez Moreno.
Las miniaturas de todos los Beatos hacen referencia al propio Apocalipsis, no a los Comentarios, por lo que se cree que se copiaron a partir de un libro visigodo del texto juanino. Éste sería el prototipo del que descienden los demás. Después, son varias las ramas estilísticas, pero no iconográficas, en que ese primer prototipo se halla diversificado. Aunque en cada copia de beato se manifiesta la genialidad de su artífice y las modas de cada época, su iconografía permanece rígidamente invariable. Esta repetición hubiera sido imposible sin la sujeción a un solo prototipo.
El famosísimo Beato de Gerona (970) fue realizado por el monje Emeterio y la monja Eude (la única mujer que llevó a cabo esta labor) en el siglo X. Tiene 568 folios escritos a dos columnas y 114 miniaturas (alguna de ellas a toda página e incluso doble página), y es el beato que más ilustraciones ha conservado.
Fue donado a la Catedral de Gerona en 1078. Se cree que su origen es leonés y que posiblemente se llevó a cabo en el Monasterio de Tábara, en la provincia de Zamora.

El Beato de Gerona es un manuscrito miniado que tiene 284 folios, está escrito en letra visigótica a dos columnas. Es como todos los Beatos un Comentario al Apocalipsis hecho por Beato de Liébana. Contiene 115 miniaturas, muchas ocupan todo. El estilo demuestra la habilidad y sutileza de la miniadora o iluminadora, y es uno de los Beatos más ilustrados y de los mejores que han llegado hasta nosotros.
La alfa iluminada 
Esta α de gran tamaño tiene un sentido apocalíptico. Esta letra pertenece al conjunto de grandes iniciales ornamentales. La letra en sentido material marca el inicio del libro en alusión a la leyenda apocalíptica: "Ego sum alfa et omega". Pero aquí va más allá, el centro de la letra lo ocupa una Maiestas, que es la alfa y la omega portadora de una esfera del mundo. El trazado del resto de la letra es muy complejo. Los detalles de naturalismo están presentes en las dos aves que cogen con el pico el último trazo que cae de la parte central de la letra. Un elemento singular de esta letra es que tiene una banda horizontal que sirve de estrado para la representación de ocho autores que utiliza el Beato. En grupos de dos, de pie, ante un atril, en el que se supone que ponían sus libros, nos permite ver el sentido de la mesura y del orden que caracteriza el trabajo del artista de este Beato.
Mujer sobre la bestia roja (folio 63)
La imagen emblemática del Beato de Girona es “la mujer sobre la bestia”, que lleva en la mano el cáliz de sus abominaciones, el cual levanta triunfante por encima de la cabeza. Cabalga a lomos de la bestia roja, una especie de caballo rojo con cola que acaba en cabeza de serpiente. El caballo tiene ante sí un árbol de copa redonda, espléndido, que recuerda modelos musulmanes.
La palmera de los justos (f. 147v.)
El Beato habría tomado prestado un texto de Gregorio Magno en relación al significado de las palmas y propone una identificación de la palmera con los justos.
La palmera es un árbol,cuyo tronco es más estrecho en la base y se vuelve más grueso hacia arriba, por lo que se compara con la vida de los justos y se contrapone a otros árboles que representan a las almas terrenales que empiezan anchas en esta vida y poco a poco se van adelgazando en lo espiritual. La escena de la Palmera es una especie de escena de género, en la que la importancia la tiene la palmera, han desaparecido los justos, y lo que vemos es que quieren subir al árbol dos hombres desnudos o casi desnudos, uno armado con una hacha como si tratara de talar alguna palma. Cuesta mucho leer las inscripciones, y no tienen relación con el texto bíblico, sino con las escenas que tenemos delante nuestro.



Maiestas Domini
Beato de Gerona
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Esta imagen representa al Cristo Pantocrator, o sea el Omnipotente, que viene en la gloria de su divinidad, representada por sus cándidas vestiduras, al final de los tiempos. El Cristo Pantocrator expresa la espera escatológica de la asamblea cristiana y de todo la Humanidad.
En su mano izquierda está el Libro de la Vida (en el que todo está escrito), mientras sostiene en su mano derecha una esfera, sobre la que está escrita la palabra "mundus", significando que contemplamos la imagen de "Christus" como “Rex” del “Mundus” ("Mundi"), entendiendo como tal un Cosmos en el que el centro es la Tierra; por eso se ve un círculo oscuro (la bola del mundo, el cosmos) cuyo centro es un puntito negro (la Tierra).
En relación al entorno de la imagen de Cristo, hay que tener presente que a lo largo de la Historia del Arte, las asociaciones Sol-Luna tienen una misión muy clara y en el caso de la iconografía cristiana también.
Sol-Helios (color dorado del fondo) es imagen clarividente de Cristo como “Lux” (Ley-Doctrina) del “Mundus-Mundi", es decir, la luz que todo lo ilumina; mientras que Luna-Selene simboliza a la “lux” que ilumina las Tinieblas (caos, desorden, piélago), la luz que "barre" la oscuridad. En iconografía cristiana Luna = Iglesia.
Los cuatro semicirculos de las esquinas son imagen de los cuatro Evangelistas que anuncian la venida de Cristo al mundo: El Tetramorfos. Una interpretación popular lo asociaba a que Jesús nació como un ángel, vivió como un león, fué muerto como un toro y ascendió al Cielo como un águila.


La Quinta Trompeta
Beato de Gerona
f154v

La imágen anterior corresponde al momento en que el Quinto Ángel toca la trompeta.

Jacobus Hispania
Beato de Gerona
ff52v53r
Mensaje a la Iglesia de Éfeso
Beato de Gerona
Recurro a un enlace (Mensaje a las Siete Iglesias) para evitar que este artículo se haga más extenso de lo que ya es. He elegido de nuevo esta escena porque tenemos la idea de que toda la iconografía medieval es muy recargada... Pues no; observen  que prodigio de sencillez, de color y de luz...
En "The Art of Medieval Spain" , John Williams llama al Beato de Gerona, uno de los más ricamente decorado y de los mejor documentados. Este códice (como ya pudimos observar contiene los Comentario al Apocalipsis,por Beato de Liébana,además de la recopilación original del Beato de comentarios sobre el Libro del Apocalipsis...

http://www.valledeliebana.info/reportajes/personajes/beato.html#:~:text=Beato%20fue%20famoso%20por%20defender,sobre%20el%20Apocalipsis%20de%20San
https://www.moleiro.com/es/libros-de-arte/estudio-del-beato-de-girona.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Beato_de_Gerona



domingo, 17 de diciembre de 2017

BEATO DE SAIN SEVER



Copia de los Comentarios al Apocalipsis realizada a mediados del siglo XI en algún scriptorium francés de la zona de Pirineos, dedicada, según consta en el "exlibris" de la primera página, "a Gregorio de Muntaner, abad de Saint Sever"  y firmado en una columna de las "Genealogías" por Stephanus Garsia, nombre que corresponde evidentemente a un monje español, aunque además de este copista e iluminador principal, los expertos han reconocido al menos otros tres autores que, según parece, trabajaron repartiéndose los folios de un original que no se ha podido identificar. 
Se considera como muy probable que su origen fuera el scriptorium de la propia abadía de Saint Sever ya que la imagen de su iglesia y a su lado la del palacio ducal de Gascuña, aparecen en la zona de Vasconia de su Mapamundi, uno de los más completos y más interesantes de todos los beatos conservados. 
Refuerza esta teoría el hecho de que la abadía fuera fundada el año 988 por Guillermo Sancho, conde de Gascuña y su mujer Urraca hermana de Sancho III el Mayor de Navarra. Debido a esta relación con Pamplona, parece posible que llegara a Saint Sever en sus primeros tiempos un Beato procedente de algún monasterio español y que años después, en una época de gran esplendor de esta abadía, Gregorio de Muntaner decidiera hacer una "versión moderna" en su propio scriptorium, manteniendo el contenido y la estructura pero reflejando las nuevas tendencias artísticas. 
El manuscrito ha llegado hasta nuestros días con las armas del Cardenal de Sourdis, arzobispo de Burdeos en el siglo XVI, por lo que se piensa que le fue entregado antes del saqueo de Saint Sever por los hugonotes en 1569. En el siglo XIX, después de haber estado durante un periodo indeterminado en la Biblioteca de Saint Germain des Prés, pasó a la Biblioteca Imperial, actualmente Biblioteca Nacional de París, donde se conserva en muy buen estado.

Las cuatro bestias de Daniel
Nos encontramos ante una obra realmente excepcional en todos los sentidos. Desde el punto de vista de la miniatura altomedieval española, aunque no hay duda que se trata de la copia de un manuscrito español y que su autor principal era también español, no sólo es el primer Beato plenamente románico, sino también es el único que conocemos creado fuera de España. Pero aún más atípico resulta al compararlo con los manuscritos franceses de esa época. En efecto, al hecho de ser el único caso en que en Francia se copia un libro español de tanta trascendencia, respetando su estructura y contenido,se añade la particularidad de que,aunque su estilo es comparable al de algunos manuscritos ilustrados en el sur de Francia a fines del siglo XI, su gran número de miniaturas le diferencia claramente de todos ellos, que no pasaban de una veintena de páginas iluminadas. 
Otro hecho interesante a destacar es que el texto del Beato de Saint Sever -que incluye los Comentarios al Apocalipsis de Beato de Liébana y los del Libro de Daniel de San Jerónimo-, corresponde a la primera versión textual, la que se considera fechada en el año 776, según la clasificación generalmente aceptada por los expertos. Está escrito en su mayor parte en letra visigótica -posiblemente la parte que copió el monje español que lo firma, que parece probable que proviniera de algún scriptorium al sur de los Pirineos- y el resto, quizá desarrollado por varios monjes de Saint Sever, ya en letra carolina.
El sexto angel vacia su copa en el rio Eufrates


Mucho más difícil es determinar a qué versión pictórica pertenecía el original que se ha copiado, ya que mientras en algunas miniaturas se reconocen características de la familia I, otras se pueden considerar como de la familia II. Al margen de nuestras reservas hacia ese tipo de clasificación, que parece no tener en cuenta la cantidad de Beatos desaparecidos -entre ellos el que ha dado origen al de Saint Sever-, que probablemente habrían generado un sistema de relaciones muy diferente, pensamos que las especiales características de esta obra se deben en su mayor parte al cambio de estilo y a la gran calidad, conocimientos -tanto artísticos como sobre los textos sagrados-, y capacidad creativa de Esteban García, que le permitieron desarrollar en muchos casos versiones modificadas de las antiguas ilustraciones y en otros añadir nuevas imágenes, no existentes en los Beatos anteriores conocidos, creando una obra excepcional que abría nuevos caminos a la iconografía altomedieval europea y que influyó de forma significativa en la pintura y la escultura románica posteriores. 

En cierta forma este Beato es un claro exponente del espíritu de integración existente en toda la Europa occidental al final del primer milenio que, impulsado por la reforma gregoriana y la expansión de la orden cluniacense, permitió que se fusionaran las múltiples tendencias culturales en un arte de unión como fue el románico. En efecto, en él encontramos representada la liturgia visigótico-mozárabe, en un monasterio de origen hispano-francés, que posiblemente utilizó esta liturgia hasta la llegada de Gregorio de Muntaner, abad de procedencia cluniacense que establece en él la regla de San Benito en una reunión de obispos y abades el año 1065. Esto sucede posiblemente pocos años después de haber encargado la copia de este manuscrito, en una época en la que ya ha desaparecido el terror milenarista y cuando ha dejado de ser obligatoria la lectura del Apocalipsis entre Pascua y Pentecostés que ordenaba el IV Concilio de Toledo. Sin embargo la obra de Esteban García, que conserva la estructura y el espíritu de la cultura exclusivamente española anterior, pero que está ya totalmente integrada en los nuevos tiempos y se expresa en otro lenguaje artístico, resulta ser un claro referente para la iconografía posterior, no sólo en la miniatura, sino también en la pintura y la escultura europea, y da inicio a una serie de nuevos Beatos creados en España y Portugal hasta el siglo XIII, la mayor parte de ellos en monasterios cluniacenses y cistercienses. 

Dentro del análisis de la influencia del Beato de Saint Sever en el arte posterior, no podemos dejar de señalar las coincidencias que se pueden encontrar entre el Guernica de Picasso y la miniatura titulada "El Diluvio"podemos observar la relación entre los manuscritos españoles de aquella época y el arte europeo de principios del siglo XX, especialmente con el Picasso cubista. En este caso la relación nos parece aún más evidente, sobre todo teniendo en cuenta el espíritu investigador de Picasso y todas las posibilidades que tuvo un artista tan famoso y respetado, que además residía en París, de estudiar en su Biblioteca Nacional este manuscrito. 

http://www.turismo-prerromanico.com/es/miniatura/manuscrito/beato-de-saint-sener-20130927021224/#ad-image-0