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lunes, 25 de noviembre de 2019

EL APOCALIPSIS OTONIANO DE BAMBERG


El Apocalipsis de Bamberg es un manuscrito del siglo XI ricamente ilustrado, que contiene al Apocalipsis de Juan y un Leccionario de los Evangelios. Escrito en latín, fue creado en el scriptorium del monasterio benedictino de Reichenau entre los años 1000 y 1020 y está muy relacionado con otros manuscritos de Reichenau, incluidas las Perícopas de Enrique II y los Evangelios de Múnich de Otto III.Es el único Apocalipsis ottoniano en manuscrito ampliamente iluminado.
(Biblioteca Estatal de Bamberg, Msc.Bibl).Fue encargado por Otón III del Sacro Imperio Romano. El manuscrito consta de  106 folios,está ilustrado con 57 miniaturas también 103 letras capitales, algunas de página entera.
Es un manuscrito del siglo XI ricamente ilustrado, que contiene al Apocalipsis de Juan y también un Leccionario de los Evangelios.


En el año 2003, junto con otros manuscritos ottonianos producidos en Reichenau, fue incluido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en el programa Internacional de Memorias del Mundo.


El manuscrito estaba incompleto en el momento en que Otón murió, Enrique II del Sacro Imperio Romano ordenó que fuera terminado, quien después, lo regalaló con ocasión de la consagración de la catedral de Bamberg en 1012.Donde permanecería hasta la secularización de 1083,pasando posteriormente a la Staatlichen Bibliothek de la misma ciudad.


De todos los reinos de la Europa de finales del siglo X, el más importante fue el Sacro Imperio Romano Germánico, llamado así desde la coronación de Otón I en Roma en el 962 hasta la época napoleónica y que en dicho momento transcurría por su época llamada Otónida integrada sucesivamente por Otón I, Otón II, Otón III, el reinante en el año 1000, y Enrique II. Otón II se casó con la griega Teófanos, lo que originó un proceso bizantinizante en las manifestaciones cortesanas, más acusado durante el mandato de Otón III, muerto en 1002 a los 21 años de edad y cinco de titularidad en el trono.
En esta época, en torno al año 1000, se realizaron los principales manuscritos otonianos, varios de ellos con comentarios apocalípticos, de entre los que sobresale el Apocalipsis de Bamberg, realizado en la muy ilustre abadía de la isla de Reichenau.

Como sabemos, los textos apocalípticos narraban señales celestiales y hablaban del final del mundo y de la vida eterna, era una literatura adecuada para ser digerida en tiempos en los que la sociedad vivía temerosa el tránsito del año mil a pesar de la prevalencia en ese periodo otónida del pensamiento agustiniano para el que los famosos mil años apocalípticos tenían un sentido de toda la vida de la historia del mundo representada por un número perfecto, como expone el santo en el libro 20 de la Ciudad de Dios.
Sin embargo. la cosa no estaba del todo clara. San Pablo había dicho en la segunda carta a los tesalonicenses que el final del mundo no sobrevendría antes de que hubiese hecho acto de presencia el Anticristo, pero ¿se podía asociar el Anticristo al Islam presente en la Península Ibérica y siempre amenazador de Bizancio? ¿Podía asociarse la imagen del Anticristo a Juan Philagathos, anterior tutor de Otón III que había ocupado por un corto periodo, hasta 998, la posición de Antipapa con el apoyo del emperador bizantino Basilio II ?.




Afortunadamente, pensadores diversos del siglo IX, Haymo y Adso entre otros, habían concluido que el Anticristo no aparecería o no progresaría en tanto existiese un fuerte imperio “romano” capaz de derrotarle, A este pensamiento se unía el de San Jerónimo, que basándose en los avatares de Daniel y Nabucodonosor había profetizado que en el mundo habría progresivamente cuatro grandes imperios, el Babilónico, el Persa, el Griego bajo Alejandro y el Romano. En otras palabras, en tanto subsistiese el imperio romano no sobrevendría el final de los tiempos.
De hecho, la abstracción que rodea el término “Anticristo”, el pensamiento en defensa de un imperio “romano” fuerte y la producción de los diversos manuscritos apocalípticos en el periodo otónida ha hecho plantearse a numerosos estudiosos si acaso el sentimiento milenarista no estaba propiciado o fortalecido desde la corte como forma de contribuir a la potenciación del poder del emperador.
Y, sin embargo, también se puede evidenciar que el “apocalipticismo” de los libros otonianos era precisamente antimileranista.



Para Henry Mayr-Harting…”el libro en sí mismo, con la representación hierática del emperador, la rica encuadernación que en su día tuvo, sus fondos dorados, y la ritualización artística del drama le hacen ser considerado como poseedor de un poder casi mágico, profiláctico en evidencia de minorizar los terrores del Anticristo que describe. Los libros en esa época, a veces solo por contener los textos escritos, eran considerados poseedores de eficacia mágica, por encima del valor de sus contenidos de textos e ilustraciones. Aquí, en el Apocalipsis de Bamberg es como si los terrores hubiesen sido aireados, liberados, como demonios, para ser exorcizados por el emperador a través de su imagen de gobernante, en una composición de semejanza a Cristo. Los exorcistas eran a veces llamados emperadores espirituales en el siglo X, porque ellos ordenaban y controlaban a los demonios,”







En otras palabras, en el Apocalipsis de Bamberg, tal como ya se había hecho en el Evangelario de Aachen , como en otras ceremonias de su vida,en la coronación (por ejemplo), Otón III es presentado como el emperador que controla el Apocalipsis y sus manifestaciones milenarísticas, no solo en su retrato, sino también por señales como la profusa decoración dorada de los fondos, y todo ello con independencia de dar como cierta la fecha de 1001 como año de realización del libro.
El Apocalipsis de Bamberg fue realizado con fines bien diferentes a los de los conocidos beatos peninsulares, como el de Gerona, realizados en circunstancias sociopolíticas bien distintas e ilustrados en forma más acorde con los contenidos apocalípticos coincidentes. Las representaciones del Libro de Daniel son una buena muestra de las diferencias.

https://es.qaz.wiki/wiki/Bamberg_Apocalypse


viernes, 6 de septiembre de 2019

BEATO DE LIEBANA O CÓDICE DE GERONA



Por lo que es más conocido el Beato de Liébana es, sin duda, por su códice llamado "Comentarios al Apocalipsis de San Juan", basado en ,textos de dos padres africanos (Primario y Ticonio), más algunos otros de Apringio de Beja, de los siglos V y VI.
Hacia el año 776, un monje llamado Beato, quizás abad del monasterio de Santo Toribio de Liébana, escribió una obra titulada Comentarios al Apocalipsis que tuvo un extraordinario éxito durante cinco siglos. Gracias a su extensa cultura, Beato combinó en este texto, a modo de summa, muchos comentarios que habían realizado sobre el tema autores como San Ireneo de Lyon, San Gregorio Magno, San Isidoro de Sevilla y el erudito del siglo IV Ticonio. El género de la literatura apocalíptica, que surgió en el ambiente judaico hacía el siglo II a. C., nunca había dejado de cultivarse. Beato, tan obsesionado como sus contemporáneos por el inminente advenimiento del fin del mundo, que según el cálculo de las seis edades sucedería en el año 800 (838 en la era española), escribió la obra para edificación de sus monjes, insistiendo en que, tras las aterradoras catástrofes finales anunciadas por Juan el Evangelista, el bien triunfaría sobre el mal. No se conserva el códice original de Beato, que es muy probable que estuviera iluminado. Pasó la fecha temida sin que nada sucediera, pero siguieron realizándose copias en los monasterios del norte peninsular (solo un manuscrito existente es originario de otro país). Después llegaría el temido año 1000, y otras fechas aterradoras, así que el texto, ya indisolublemente unido a un ciclo fijo de ilustraciones, siempre tenía sentido para los lectores. Han sobrevivido treinta y cinco copias manuscritas que datan de los siglos IX al XIII. A cada una de ellas, por extensión semántica, se las denomina beato y 26 de ellas están iluminadas. Dos se conservan en la Biblioteca Nacional de España. Aquí se muestra uno de los más bellos ejemplares, el códice Vitr/14/2, encargado en 1047 por el rey Fernando I y doña Sancha, que quizás realizó Facundo en San Isidoro de León. Sus 98 miniaturas, dotadas de sorprendente expresividad, se distribuyen en su mayoría sobre franjas horizontales de vivos colores, en un peculiar e inconfundible estilo que mezcla el románico con diversas influencias mozárabes y norteafricanas. Se destacan las miniaturas de los Cuatro Jinetes, la visión de la Jerusalén celestial, la serpiente de las siete cabezas y la destrucción de Babilonia. En poder del marqués de Mondéjar desde el siglo XVII, el manuscrito fue requisado junto con el resto de su biblioteca por Felipe V en la guerra de Sucesión.



Este libro debió ser terminado alrededor del año 786. Las explicaciones sobre las revelaciones de San Juan afianzaban en la fé la inquietud espiritual de los creyentes, preocupados por los males de su tiempo, el "fin del mundo" (el temible y desconocido fin de milenio) y la muerte. Tales catástrofes se veían personificadas en España por la invasión islámica y el fin del Reino Cristiano Visigodo.
Démonos cuenta de que estamos en una sociedad iletrada, en que la iglesia va a servir de puente cultural entre la tradición romano-visigoda y el Renacimiento, pero cobrándose un precio: Sólo quien fuese fiel seguidor de sus normas conseguiría escapar de una condenación eterna plena de horrísonos castigos.
Y a los iletrados, se les adoctrinaba con la imagen.. Colorines, truculencia y cuerpos...
Es la obra más destacada entre todos los códices medievales. Está realizado en pergamino, con ilustraciones a los comentarios de los diez libros del Apocalipsis, que están escritos en tono milenarista. Sus características más señaladas son su fuerte cromatismo, las figuras fantásticas y la marcada narratividad, que confiere expresividad a sus pinturas figurativas.
La peculiar y misteriosa estética de estas miniaturas mozárabes siempre ha magnetizado a quien las ha visualizado. Lo fundamental de las mismas es la expresividad del dibujo mediante una alineación firme, con rayas que llevan en sí una intención expresiva, remarcando el significado mediante la intensidad del trazo. Su desarrollo es plano, hierático, carente de claroscuros y perspectivas espaciales, de intenso color, ... Todo colabora para lograr una gran vitalidad y un profundo dramatismo.
Las figuras se colocan escalonadamente. Las de las personas quedan supeditadas a los ropajes, que adquieren protagonismo, y los ojos y las manos son resaltados -como ocurrirá luego en el románico- para intensificar la tensión espiritual. Los fondos son de gran intensidad cromática, representando paisajes idílicos y, a veces, están divididos en fajas de diferentes colores, fuertes y llameantes.
A partir de aquella fecha se copiaron múltiples ejemplares de dicho códice original "Comentario al Apocalipsis de San Juan", a los que se denomina de manera simplificada "Beatos", añadiéndoles el nombre del lugar donde se había llevado a cabo la copia o de aquel donde se conservan.
Lo importante no es el texto en sí sino las miniaturas que lo acompañan. No cabe duda que los Beatos son los manuscritos medievales más valorados y estudiados. Se han publicado muchas obras sobre ellos en diversos idiomas y se han editado láminas reproduciéndolos, así como facsímiles de impecable calidad.
A ello ha contribuido la enigmática belleza de su arte y, por qué no decirlo, lo "misterioso y turbador" (según el profesor Yarza) del texto del Apocalipsis.
El exótico y misterioso expresionismo de las miniaturas de los Beatos del periodo prerrománico se ha atribuido a una conjunción de influencias artísticas que van desde lo tardorromano y bizantino, lo visigótico, lo carolingio y, por supuesto, lo musulmán de Al-Andalus.
Los Beatos "Mozárabes" conservados desde el siglo IX son 27 y de ellos 24 presentan miniaturas. Completos.., van del siglo X al XIII. Los más antiguos se consideran prerrománicos, por haberse realizado en los siglos IX y X, evolucionando posteriormente su estilo al románico pleno (siglos XII y XIII).
En concreto hay:
Una hoja suelta de Silos. Siglo IX
Ocho del siglo X
Seis del XI
Nueve del XII
Dos del XIII
Una hoja del siglo XIII en la Colección Ryland (Mánchester).

Antes de seguir, he de aclarar que acudo a la denominación "mozárabe" por tradición y porque así se encuentra en la mayoría de las fuentes, pero, como indica el citado profesor Yarza, es completamente falso que los Beatos fueran obras de artistas mozárabes, sino que están realizados en los monasterios del Reino de León (León, Zamora, Palencia...), eso sí, en el Periodo del Arte Prerrománico que se suele denominar Mozárabe (siglos IX y X hasta la llegada del Románico), desde que apareciera tal denominación artística en los estudios y publicaciones de don Manuel Gómez Moreno.
Las miniaturas de todos los Beatos hacen referencia al propio Apocalipsis, no a los Comentarios, por lo que se cree que se copiaron a partir de un libro visigodo del texto juanino. Éste sería el prototipo del que descienden los demás. Después, son varias las ramas estilísticas, pero no iconográficas, en que ese primer prototipo se halla diversificado. Aunque en cada copia de beato se manifiesta la genialidad de su artífice y las modas de cada época, su iconografía permanece rígidamente invariable. Esta repetición hubiera sido imposible sin la sujeción a un solo prototipo.
El famosísimo Beato de Gerona (970) fue realizado por el monje Emeterio y la monja Eude (la única mujer que llevó a cabo esta labor) en el siglo X. Tiene 568 folios escritos a dos columnas y 114 miniaturas (alguna de ellas a toda página e incluso doble página), y es el beato que más ilustraciones ha conservado.
Fue donado a la Catedral de Gerona en 1078. Se cree que su origen es leonés y que posiblemente se llevó a cabo en el Monasterio de Tábara, en la provincia de Zamora.

El Beato de Gerona es un manuscrito miniado que tiene 284 folios, está escrito en letra visigótica a dos columnas. Es como todos los Beatos un Comentario al Apocalipsis hecho por Beato de Liébana. Contiene 115 miniaturas, muchas ocupan todo. El estilo demuestra la habilidad y sutileza de la miniadora o iluminadora, y es uno de los Beatos más ilustrados y de los mejores que han llegado hasta nosotros.
La alfa iluminada 
Esta α de gran tamaño tiene un sentido apocalíptico. Esta letra pertenece al conjunto de grandes iniciales ornamentales. La letra en sentido material marca el inicio del libro en alusión a la leyenda apocalíptica: "Ego sum alfa et omega". Pero aquí va más allá, el centro de la letra lo ocupa una Maiestas, que es la alfa y la omega portadora de una esfera del mundo. El trazado del resto de la letra es muy complejo. Los detalles de naturalismo están presentes en las dos aves que cogen con el pico el último trazo que cae de la parte central de la letra. Un elemento singular de esta letra es que tiene una banda horizontal que sirve de estrado para la representación de ocho autores que utiliza el Beato. En grupos de dos, de pie, ante un atril, en el que se supone que ponían sus libros, nos permite ver el sentido de la mesura y del orden que caracteriza el trabajo del artista de este Beato.
Mujer sobre la bestia roja (folio 63)
La imagen emblemática del Beato de Girona es “la mujer sobre la bestia”, que lleva en la mano el cáliz de sus abominaciones, el cual levanta triunfante por encima de la cabeza. Cabalga a lomos de la bestia roja, una especie de caballo rojo con cola que acaba en cabeza de serpiente. El caballo tiene ante sí un árbol de copa redonda, espléndido, que recuerda modelos musulmanes.
La palmera de los justos (f. 147v.)
El Beato habría tomado prestado un texto de Gregorio Magno en relación al significado de las palmas y propone una identificación de la palmera con los justos.
La palmera es un árbol,cuyo tronco es más estrecho en la base y se vuelve más grueso hacia arriba, por lo que se compara con la vida de los justos y se contrapone a otros árboles que representan a las almas terrenales que empiezan anchas en esta vida y poco a poco se van adelgazando en lo espiritual. La escena de la Palmera es una especie de escena de género, en la que la importancia la tiene la palmera, han desaparecido los justos, y lo que vemos es que quieren subir al árbol dos hombres desnudos o casi desnudos, uno armado con una hacha como si tratara de talar alguna palma. Cuesta mucho leer las inscripciones, y no tienen relación con el texto bíblico, sino con las escenas que tenemos delante nuestro.



Maiestas Domini
Beato de Gerona
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Esta imagen representa al Cristo Pantocrator, o sea el Omnipotente, que viene en la gloria de su divinidad, representada por sus cándidas vestiduras, al final de los tiempos. El Cristo Pantocrator expresa la espera escatológica de la asamblea cristiana y de todo la Humanidad.
En su mano izquierda está el Libro de la Vida (en el que todo está escrito), mientras sostiene en su mano derecha una esfera, sobre la que está escrita la palabra "mundus", significando que contemplamos la imagen de "Christus" como “Rex” del “Mundus” ("Mundi"), entendiendo como tal un Cosmos en el que el centro es la Tierra; por eso se ve un círculo oscuro (la bola del mundo, el cosmos) cuyo centro es un puntito negro (la Tierra).
En relación al entorno de la imagen de Cristo, hay que tener presente que a lo largo de la Historia del Arte, las asociaciones Sol-Luna tienen una misión muy clara y en el caso de la iconografía cristiana también.
Sol-Helios (color dorado del fondo) es imagen clarividente de Cristo como “Lux” (Ley-Doctrina) del “Mundus-Mundi", es decir, la luz que todo lo ilumina; mientras que Luna-Selene simboliza a la “lux” que ilumina las Tinieblas (caos, desorden, piélago), la luz que "barre" la oscuridad. En iconografía cristiana Luna = Iglesia.
Los cuatro semicirculos de las esquinas son imagen de los cuatro Evangelistas que anuncian la venida de Cristo al mundo: El Tetramorfos. Una interpretación popular lo asociaba a que Jesús nació como un ángel, vivió como un león, fué muerto como un toro y ascendió al Cielo como un águila.


La Quinta Trompeta
Beato de Gerona
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La imágen anterior corresponde al momento en que el Quinto Ángel toca la trompeta.

Jacobus Hispania
Beato de Gerona
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Mensaje a la Iglesia de Éfeso
Beato de Gerona
Recurro a un enlace (Mensaje a las Siete Iglesias) para evitar que este artículo se haga más extenso de lo que ya es. He elegido de nuevo esta escena porque tenemos la idea de que toda la iconografía medieval es muy recargada... Pues no; observen  que prodigio de sencillez, de color y de luz...
En "The Art of Medieval Spain" , John Williams llama al Beato de Gerona, uno de los más ricamente decorado y de los mejor documentados. Este códice (como ya pudimos observar contiene los Comentario al Apocalipsis,por Beato de Liébana,además de la recopilación original del Beato de comentarios sobre el Libro del Apocalipsis...

http://www.valledeliebana.info/reportajes/personajes/beato.html#:~:text=Beato%20fue%20famoso%20por%20defender,sobre%20el%20Apocalipsis%20de%20San
https://www.moleiro.com/es/libros-de-arte/estudio-del-beato-de-girona.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Beato_de_Gerona