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domingo, 17 de noviembre de 2019

JUAN MELENDEZ VALDÉS Y LA ESCUELA POÉTICA DE SALAMANCA


Un nucleo de poetas,reunidos por azar en la celda salmantina de Fray Diego Gonzalez,consiguió elevar el tono de la poesia española,que hacia esta época "aun vivia de unos pocos rescoldos de la soberbia hoguera gongoriana..." y de ciertos frios intentos de orden intelectual.
En un principio, el genero mas cultivado por los poetas salmantinos fué el anacreóntico,con sus temas tradicionales (el amor,la amistad,el vino...) su frivola sensualidad y su ligero estilo.Toda Europa, hacia esta época,mostraba su aficcion al anacreontismo,y España, donde no faltaban antecedentes (Cetina, Villegas...) ,lo convirtió tambien a partir de Cadalso,en uno de los tópicos capitales de la lírica neoclasica.
Con el tiempo, la anacreóntica fué impregnandose lentamente de sentimentalismo,siguiendo la evolución de la sensibilidad europea,tal como se advierte en el bucolismo filántrópico del suizo Gessner;pero el paso decisivo hacia un paso de poesia prerromantica lo dió el grupo de Salamanca,a raiz de una "Epístola"de Jovellanos,en la que les aconsejaba abandonar los temas eróticos y cultivar los morales y filosóficos que caracterizaban el movimiento ilustrado : la Humanidad, el Progreso,la Beneficencia...Sin embargo, la nueva temática y su grave y altisonante estilo no consiguieron arrinconar al anacreontismo neoclasico : de ahi que ambas modalidades se diesen conjuntamente en la obra de los salmantinos hasta el triunfo del Romanticismo.
Aunque en general,estos no se propusieron deliberadamente continuar ka linea de la escuela salmantina del siglo XVI,pero si huir del barroquismo sin dejar de entroncar con la mas pura tradición española,el influjo de Horacio y de Fray Luis que en ellos se observa,asi como su sobriedad expresiva,permiten establecer un cierto nexo entre los grupos renacentista y neoclásico de Salamanca.



Juan Melendez Valdés, nació en Extremadura en 1754.en Ribera del Fresno,y estudió en Salamanca,donde mas tarde desempeñó la Cátedra de Humanidades.Alli conoció a Cadalso,quien,junto con Jovellanos,influyó notablemente en su formación,poniendole en contacto con las ideas de la Ilustración y con la poesía europea del momento;actuó luego como Magistrado en Zaragoza y Valladolid,siendo destituido al caer su amigo Jovellanos.Mas adelante se le rehabilitó.Al producirse la invasión francesa,aceptó por debilidad algunos cargos  que le ofreció el rey Jose, por lo que mas tarde se vió obligado a huir a Francia,donde murió en 1817.
La timidez y apocamiento del "dulce Batilo" se reflejan en sus poesias,faltas de vigor ,aunque dotadas de notables cualidades.
Meléndez Valdés es la figura cumbre de la lírica española del siglo XVIII,pero además de ello interesa por su valor representativo,ya que su producción sintetiza las primeras corrientes de la poesía del momento :el anacreontismo fácil y juguetón y la graves preocupaciones del humanismo filosófico.
Poco original,supo asimilar los estímulos capitales de la cultura de la época,dando con su poesía nada genial,pero discreta y apreciable en un siglo falto, casi en absoluto,de valores poéticos.



Las primeras poesías de Melendez Valdés (Odas anacreonicas ,Idilios,Églogas) apareccen transidas de una sensualidad análoga a la del arte europeo de la época.En ellas se une la tradición del anacreontismo y de la poesia bucólica al espíritu galante,frívolo y epicúreo del siglo XVIII,tal como se manifiesta en los elegantes productos del arte rococó.
El tema fundamental lo constituye el amor,que,lejanas ya las concepciones neoplatónicas,aparece como un simple impulso sensual.Una naturaleza amable y finamente estilizada sirve de marco,con sus flores y sus auras primaverales, a graciosas escenas pastoriles.Se olvidan las notas elegíacas que prestaban gravedad a la vieja poesia bucólica , y todo queda reducido a una jubilosa exaltación  de los sentidos en un ambiente placentero.Las alusiones al vino y a la mitilogía clásica contribuyen a dar al conjunto un carácter risueño y pagano.
La forma armoniza a la perfección con su contenido: el ritmo es ligero y gracioso, y el léxico,lleno de diminutos (ricitos,cupidillos etc...)confiere a los versos un tono blando y amable,indicadisomo para un género en el que la expresión de lo menudo y de lo lindo constituian el objeto principal del autor.
Es una poesia,sonrosada,tibia y juguetona, que a pesar de su consistencia y monotonía,resulta admirable si se tiene en cuenta el prosaismo de otros aspectos de la lírica neoclásica.Melendez Valdés consiguió asimilar su espiritu ,convirtiemdose en el típico representante del anacreontismo en España.A este momento, el mejor de su producción,corresponden "La flor del Zurgén", "Rosana en los fuegos".La paloma de Filis"...



Vease este ejemplo de Oda anacreontica en el que el viejo tópico del "Carpe diem" se adapta al nuevo estilo.


La blanda primavera
derramando aparece
sus tesoros y galas
por prados y vergeles...
De esplendores mas rico
descuella por oriente 
en triunfo el sol,y a darle
la vida al mundo vuelve.
Medrosos de sus rayos
los vientos enmudecen,
y el vago cefirillo
bullendo les sucede.
El céfiro de aromas
empapado,que mueven
en la nariz y el seno
mil llamas y deleites...
Revoloteantes las aves 
por el aura enloquecen,
regalando el oido
con sus dulces motetes .....,

La "Epistola de Jovino a sus amigos de Salamanca" dió lugar a que Meléndez Valdés abadonase los temas amorosos y el tono ligero,para poner su inspiración al servicio de la "moral filosofia", en una serie de Epistolas .La expresión del placer sensorial deja paso a mas graves preocupaciones y los versos sirven ahora para expresar las ideas filántropicas de la Ilustración.Hay como un brusco cambio de escenarios:desaparecen los alegres zagales y pastoras y en su lugar surge el filósofo humanitario y sensible,atento sólo a procurar el bien y a llorar el infortunio de los desvalidos.

Con este cambio,su poesia adquiere un nuevo espiritu inpregnado de sentimentalismo,adoptando al mismo tiempo un tono dulzón que anuncia el desbordamiento romantico.
El estilo, al convertirse en vehiculo de agitados sentimientos,se hace declamtorio y grandilocuente,hasta los versos son mas largos ,como para dar mayor solemnidad a la expresión.
Paralelamente a la transformacion indicada, la vision de la naturaleza evoluciona tambien.Del artificioso y limitado paisaje de fondo de la Oda anacreontica, en el que todo invita al goce del placer sensorial,se pasa a un poema realista y descriptivo,donde la Naturaleza adquiere un papel primordial.Asi lo vemos en la obra "El invierno es el tiempo de la Meditacion"...


Salud,lúgubres dias,horrorosos
aquilones,salud...
...El sol radiante
del hielo penetrante
huye,que embarga con su punta aguda
a mis nervios la acción,mientras la tierra 
yerta enmudece,y déjala desnuda
del cierzo airado la implacable guerra.
Falsos deseos,júbilos mentidos,
lejos,lejos de mi :cansada el alma
de ansiaros dias tantos 
entre dolor perdidos,
halló al cabo feliz su dulce calma.
...Y la mente que no veia
sino sueños fantásticos,ahincada
corre a ti,¡oh celestial filisofia!
y en el retiro y la soledad se agrada...



Si Melendez Valdes merece el titulo de gran poeta del siglo XVIII,es gracias a sus composiciones anacreónticas, ya que los poemas de caracter filosofico-sentimental ofrecen un estilo falsamente retórico y un fondo repleto de pseudo-filosifia, que ahoga toda intención lírica.
Melendez Valdés interesa también como rehabilitador de un género que en el siglo XVIII habia degenerado al ser utilizado solamente para otros usos :el romance.Tras emplearlo en temas pastoriles,siguiendo la tradiccion de Góngora. lo aplicó al poema descriptivo de la natiuraleza,creando por fin un tipo de romance legendario,que puede considerarse como el punto de partida de la época romantica.



  





       
  


  

sábado, 9 de mayo de 2015

PLAZA MAYOR DE SALAMANCA.... se coloca la primera piedra a instancias de Felipe V



                         Plaza mayor de Salamanca

Salamanca es una ciudad por la que han pasado tribus prerrománas como los vacceos y los vetones. Por aquí pasaría el cartaginés Anibal en el siglo III a.c. y los romános pacificarian la zona y la llamarian Helmántica. Por Salamanca pasa el Camino o Via de la Plata que recorre España de Norte a Sur, es por tanto eje viario de capital importancia en el desarrollo peninsular.

En el 1102 Raimundo de Borgoña repobla la ciudad de Salamanca tomada a los moros en nombre del rey Alfonso VI.

En 1220 el rey Alfonso IX de León (1188-1229) funda el Estudio General, o lo que es lo mismo la Universidad que tanta importancia tendrá y tiene el en desarrollo de la ciudad tanto cultural como económico.

La actual plaza se alza sobre los terrenos de la antigua plaza mayor conocida como de San Martin que desde 1697 era el centro comercial y neurálgico de la ciudad. 

El impulso necesario para construir una nueva Plaza en Salamanca, la dió el rey Felipe V (1700-1724) en 1710 en su visita a la ciudad a instancias del Cabildo de la Catedral y el Ayunamiento. Este en recompensa por el apoyo prestado por la ciudad en la Guerra de Sucesión a la Corona Española mostró todo su apoyo al proyecto presentado de construcción de nueva plaza.
Construida sobre planos de Alberto Churriguera Vezo (Madrid 1676 - Orgaz 1750), él fue su primer arquitecto, a quien sucedió a la muerte de este el compostelano Andrés Garcia Quiñones (1709-1784). Otros arquitectos que intervinieron en la obra serian: José Ignacio de Larra Churriguera, y Nicolás de Churriguera. La idea central de la plaza nace del uso de los bajos porticados como centros mercantiles, mientras que las viviendas altas son habitadas por gentes de la nobleza, eclesiasticos, y gentes de posibles. Así las viviendas son adquiridas por el Cabildo, la Universidad y los Colegios Mayores. 




Aunque su forma pueda llevar a engaño, la Plaza Mayor de Salamanca tiene forma cuadrangular trapezoidal, es decir no es un cuadrado perfecto. Tiene 82,60 metros en su lado norte, 81,60 metros el lado oeste, 75,60 metros en el lado sur y 79,80 metros en el lado este. Construida en el siglo XVIII dentro de la estética barroca, nace fundamentalmente de la necesidad de disponer de un espacio comercial, lúdico y administrativo, a imitación de la Plaza Mayor de Madrid. Las obras comenzaron el 10 de mayo de 1729 y se terminaron en 1755. Los trabajos empezaron con rapidez pero en 1735 se paralizan por impedimentos de algunos nobles salmantinos que no querian que sus casas fueran expropiadas para construir la plaza. En 1738 Alberto Churriguera dimite de su cargo, y no sería hasta 1750 cuando Andrés Garcia Quiñones se hace cargo de la obra y las finaliza en 1755, entre ellas el Ayuntamiento, que es el último edificio en ser construido.

La construcción comenzó por el ala este, continuó por el lado sur, lado oeste y por último el lado norte. La fachada oeste recibe el nombre de Pretrineros, la fachada sur de San Martin, mientras que la fachada este es llamada del Pabellón Real y la norte del Ayuntamiento. Por tanto la plaza Mayor fue construida en dos fases, una primera entre 1729 y 1735 por Alberto Churriguera y una segunda fase entre 1750 y 1755 por Andrés Garcia Quiñones. 




Los cuatro lados estan porticados y abiertos al exterior mediante arcos de medio punto. En total 88 arcos de diversos tamaños y alturas, aunque todo el conjunto asombra por su uniformidad. Sobre ellos se levantan tres pisos construidos todos ellos en silleria de las canteras de Villamayor. La altura de la plaza es de 18 metros. La plaza adopta una aparente uniformidad, sólo rota por la presencia en dos de sus lados del edificio del Ayuntamiento y la fachada del conocido como Pabellón Real. El conjunto se cierra en su parte superior por una balaustrada de piedra que a intervalos se decora con pinaculos de forma piramidal rematos con una flor de lis (simbolo heráldico de Felipe V de Borbón). En total 96 pinaculos que rodean todo el perimetro de la plaza. 




Los muros de las fachadas se abren al centro mediante 247 balcones o palcos-miradores. La entrada a la plaza se realiza a través de nueve puertas y dos pasajes. En las enjutas de los arcos de la planta baja encontramos medallones esculpidos en su gran mayoría con diversos personajes de la realeza, iglesia o cultura, en total 89 medallones. El nombre de las entradas son: Arco de San Martin, del Corrillo, Arco del Toro.


Las fachadas sur y oeste son idénticas al ala este donde se encuentra el Pabellón Real, con la excepción de los dos grandes arcos que forman la entrada de San Martin y del Toril, cuya altura se elevan hasta el segundo piso. Estos dos lados se componen de veinte arcos de medio punto, incluidos estos dos citados. En la fachada oeste se pueden observar algunos balcones con blasones nobiliarios, ello es debido a que en este lugar se encontraban las casas pertenecientes a la Universidad, Colegios Mayores, Catedral y nobles de la ciudad.

Una de las funciones para la que fue construida la Plaza Mayor era para acoger los espectaculos taurinos, así a titulo de curiosidad diremos que el primer espectaculo se dió en 1733 cuando la plaza todavía no estaba concluida y el último tuvo lugar el 15 de julio de 1972. También se realizaban toda clase de acontecimientos religiosos, festivos y dramáticos.

Los medallones de la fachada del Pabellón Real representan a reyes que abarcan el periodo de Alfonso IX hasta Fernando VI. Carlos III se encuentra en la fachada municipal, también podemos encontrar medallones con las efigies de Felipe II, los Reyes Católicos, Cristobal Colón, El Cid, Ponce de León, Fernán González, Guzman el Bueno, el Gran Capitan, Pizarro, Santa Teresa de Jesús, Cervantes, el padre Vitoria, e incluso Alberto Churriguera. La gran mayoría de los medallones están realizados por Alejandro Carnicero, y aún quedan algunos sin labrar.

Ayuntamiento Situado en el centro del ala norte. Esta fachada cuenta con veintidos arcos. En el centro se encuentra el edificio del Ayuntamiento, este consta de dos pisos y sobresale en altura sobre el resto de la fachada de la plaza. El edificio municipal es obra de Andrés García Quiñones y fue el último edificio en construirse. El edificio adscrito al barroco, tiene en su parte baja cinco arcos más altos que el resto de la plaza. Los dos arcos de ambos extremos y sus balcones superiores quedan separados por dos columnas de fuste cilindrico y capitel corintio. El resto de la decoración se compone de cinco balcones en el piso superior y tres balcones en el piso inferior ya que el balcón central que une los tres ventanales centrales se trata de un balcón corrido; el resto de la decoración se compone de relieves, medallones, escudos y otros ornamentos de la estética barroca. En este tipo de decoración participó el escultor Antonio Montero.

A ambos lados del balcon central del piso superior figuran esculpidos dos ángeles, obra del artista Gregorio Carnicero. 


Flanqueando el balcón central del primer piso vemos dos hornacinas vacias, en ellas figuraban los bustos del rey Carlos IV y su esposa Maria Luisa, obra del escultor José Alvarez. Los bustos desaparecieron durante la Revolución de 1868. Posteriormente se colocaron los bustos de Alfonso XII y su hija que nuevamente desaparecieron en 1931 durante la República.

La espadaña que corona el edificio consistorial en ya obra tardía, realizada en 1852 por Tomás Cafranga. Esta se compone de tres vanos con sus correspondientes campanas y unos pequeños antepechos de hierro. Bajo el vano central el reloj municipal. Coronan la espadaña a ambos lados, dos figuras por lado que representan a las cuatro virtudes cardinales (Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza). Los vanos se separan por columnas dóricas semiadosadas y en el centro del conjunto en el lugar más alta una corona real en piedra.

Sobre la cornisa se levanta una balaustrada de piedra que tiene cuatro esculturas de bulto redondo obra de Isidoro Celaya y que representan a la Astronomía, el Comercio, la Agricultura y la Industria.

Quedó pendiente de construir una torre a cada lado del Ayuntamiento según el proyecto inicial y cuya maqueta es conocida. No se llegó a construir porque se estimó que la estructura construida no aguantaria el peso de las torres.

Pabellón Real Situada en el lado este, la construcción de la plaza comenzó por este lugar. Se denomina así por el rey Felipe V impulsor de las obras y porque desde su balcón central presenciaban los espectáculos taurinos.

El Pabellón Real lo forma un gran arco de medio punto que se eleva hasta el primer piso, el segundo piso lo forma un balcón corrido en cuyo muro figura una lápida commemorativa y el tercer piso lo ocupa el conjunto escultórico del rey San Fernando. Remata todo el conjunto una espadaña.

El gran arco es conocido como Arco del Toro o Arco de San Fernando. A ambos lados un total de 22 arcos de medio punto que apoyan en pilares de planta cuadrangular. En las enjutas del Arco del Toro dos medallones con las efigies de Fernando V y su esposa Isabel de Farnesio.

La lápida commemorativa orlada con decoración barroca dice: Reinando Felipe V el animoso, la muy Noble Ciudad de Salamanca empezó esta obra a 10 de marzo de 1720. Siendo corregidor don Rodrigo Caballero y Llanos, Intendente General de Castilla, por sus diputados los señores don Juan de Barrientos de Solis, don Francisco Honorato y San Miguel, don Juan de Castilla, conde de Francos, don Juan Gutierrez y don Francisco de Soria; y se concluyeron las doce casas de esta linea llamada el Pabellón Real, el día 3 de marzo de 1733. Soli Deo honor et gloria. (Nota: Sólo a Dios, Honor y Gloria). Sobre la inscripción una cabeza de león que sostiene entre sus fauces una argolla que sujeta a su vez la lápida commemorativa.

El tercer piso lo ocupa un conjunto escultórico formado por unos cortinajes abiertos en cuyo centro se encuentra un ovalo con el busto de San Fernando con la esfera del orbe, la espada y con la corona real. A ambos lados de este conjuntos dos escudos con las armas de la ciudad.

Rematando todo el conjunto una espadaña en cuyo centro se encuentra el escudo real flanqueda por dos pilastras con decoración vegetal. Completa la decoración de esta espadaña diversos elementos decórativos barrocos: guirnaldas, medallones, repisas etc.
http://www.jdiezarnal.com/plazamayordesalamanca.html