Mostrando entradas con la etiqueta PODER. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PODER. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de abril de 2026

FREDEGUNDA,EL PODER Y LA MUERTE



.
Nace en el año 545, en la región francesa de Picardía, aunque no se sabe el lugar exacto. Se desconoce como fue su infancia. Sus orígenes son humildes, con lo cual su preparación cultural era escasa, pero destacaba por su belleza.

                                   

La reina Audovera, que era la esposa del rey de Neustria. Chilperico I, la contrató como sirvienta. Cuando el rey la conoció le gustó muchísimo y le provoco una gran pasión, haciéndola su concubina.
La historia de la reina de Neustria, Fredegunda está siempre unida a la reina de Austrasia, Brunequilda.
Neustria se correspondería con la parte norte de la actual Francia y Austrasia con Alemania. Ambos territorios estaban ocupados por los francos, que era una de las tribus bárbaras que propició la caída del Imperio Romano y fue de las pocas que sobrevivió posteriormente.
Esta historia se encuadra en los inicios de la Alta Edad Media, que se corresponde con uno de los periodos más convulsos y violentos de la historia de Europa. Eran los principios del feudalismo, donde no existían los Estados como hoy los entendemos, sino una especie de confederaciones de territorios unidos mediante juramentos de vasallaje, con unos criterios organizativos de tipo piramidal.
En lo que hoy es Francia y Alemania nos encontramos con tres reinos: Austrasia, Neustria y el de Borgoña, que era el más autónomo y también el denominado ducado de Aquitania.
Fredegunda era una mujer de una gran ambición, que no se detenía ante nada y ante nadie, dando muestras de falta de escrúpulos y de conciencia, donde la eliminación del contrario entraba a formar parte de su hacer político.
En el año 567, el rey Chilperico I de Neustria, repudia a la reina Audovera. Este repudio hay que buscarlo en razones de tipo político, pues se busca la alianza con la Hispania visigoda o por lo menos que no apoye a Australia, ya que la reina australiana Bruenquilda era visigoda también. También porque se lo pedía constantemente en aquel momento la concubina Fredegunda, pues no se conformaba con su destino de concubina del rey.
La reina Audovera quedó confinada en un convento. A pesar de los intentos de Fredegunda por casarse con Chilperico I, este no dio el paso y vuelve a casarse con la princesa Galswinta, que era hija del rey visigodo de Hispania, Atanagildo, y además hermana de la reina de Austrasia, Brunequilda.
Este nuevo matrimonio del rey no gusta a Fredegunda, pues no estaba dispuesta a jugar un papel secundario. A pesar de este nuevo matrimonio, el rey Chilperico I no renunció en absoluto a los placeres que le proporcionaba su concubina. El nuevo matrimonio nunca fue feliz y duró muy poco tiempo.
Galswinta reprocha a Chilperico I sus continuos adulterios con su concubina y le pide romper el matrimonio y regresar a Hispania. El mismo año de su matrimonio, una mañana, la reina aparece estrangulada en su cama. Todas las sospechas del asesinato recayeron sobre el rey y su concubina. Siguiendo los escritos de Gregorio de Tours podemos leer “el rey lloró amargamente su muerte y a los pocos días se casó con Fredegunda”
 .
Asesinato de la reina Galswinta
La familia de Galswinta juró vengarse de su muerte y en especial la reina Brunequilda, que era hermana y, además reina de Austrasia. Ésta se encontraba casada con el rey Sigiberto I, que era la mismo tiempo hermano de Chilperico I. Era tradición en los inicios de la Edad Media y también el mundo de los francos, que la familia vengase este tipo de asesinatos. Una práctica habitual era pagar económicamente una compensación y ésta se solía hacer mediante el pago en especies. Brunequilda no estaba dispuesta a tolerar el asesinato de su hermana y que fuera sustituida por una vulgar campesina.

El rey Chilperico I y la reina Fredegunda

El rey de Austrasia Sigiberto I exigió a Chilperico I, que entregase a su esposa Brunequilda la fuerte dote que Galswinta había aportado a su matrimonio, que eran las ciudades y plazas fuertes de Burdeos, Limoges, Cahors, Verán y Baigorri. En el acuerdo de este litigio aparece como mediador, entre ambos, el rey de Borgoña, Gontrán I que era hermano también de los dos reyes.
Las ciudades fueron entregadas a Brunequilda, pero inmediatamente el ejército de Neustria las atacó para recuperarlas, lo cual fue realizado rápidamente. El rey Sigiberto I de Austrasia ante estos hechos atacó a Neustria y obligo a Chilpericó I y a Fredegunda a retirarse a la ciudad de Tournai. Brunequilda exige a su marido que destrone al rey Chilperico I, pues la situación se había puesto muy favorable para los austrasianos, puesto que muchos terratenientes y nobles de Neustria estaban dispuestos a aceptar a Sigiberto I como su rey, lo cual provoca una gran debilidad militar y política a Chilperico I.
La situación era tan desesperada, que Fredegunda contrató a dos asesinos, para que mataran al rey Sigiberto. Ambos debían hacerse pasar por nobles neustrianos que se sumaban a su causa. Cuando estuvieron junto al rey lo atacaron con puñales envenenados con la finalidad de que no pudiera sobrevivir. Este hecho sucedió en la ciudad de Vitro sur la Scorpe en el año 575.
Tras el asesinato del rey australiano, Chilperico I salió de la ciudad de Tournai y retomó la iniciativa militar. Esto fue posible porque gran parte de la nobleza de Austrasia abandonaron la guerra, puesto que el nuevo rey tenía tan sólo cinco años. Chilperico I conquistó París donde se encontraba la reina Brunequilda, a la que hizo prisionera y le incautó una gran cantidad de tesoros. Resulta sorprendente, que la reina Fredegunda no ordenara su muerte. Brunequilda es desterrada de por vida al convento de la ciudad de Rouen.
Ésta logra escapar del convento. Para ello cuenta con la ayuda de Meroveo, que era su sobrino. Meroveo era el primer hijo de Chilperico I y de su primera esposa Audovera, en consecuencia heredero al reino de Neustria. Meroveo dirigía entonces uno de los ejércitos de Neustria y desoyendo las órdenes se dirigió a Rouen para liberar a la reina Brunequilda. Ambos se casaron en la misma ciudad, siendo oficiante de la ceremonia el obispo de la ciudad, Pretextato. Meroveo temía, que su madrastra acabara matando a los hijos de Audovera, para así tener el camino libre para que sus hijos llegaran a reyes de Neustria. Con el matrimonio de la reina de Australia, Meroveo conseguía un fuerte apoyo frente a su reina y madrastra, haciéndose fuerte políticamente.


 Al tener conocimiento de dicho matrimonio, Chilperico I se enojó  consiguiiendo la anulación del matrimonio por parte de la Iglesia, al tratarse de un matrimonio de tía y sobrino. Ante la fuerte reacción de Chilperico I, Brunequilda debe refugiarse en la corte de Borgoña, bajo la protección del rey Gontrán I.
Posteriormente, Brunequilda regresa a Austrasia, siendo nombrada regente hasta que su hijo Sigiberto II fuera mayor. Fredegunda decide acabar con la exreina Audovera y sus tres hijos, para allanar su camino al trono.
Meroveo es traicionado por su gente y cae muerto en una emboscada. Hay dos versiones sobre su muerte. La primera cuenta que los neustrianos le tendieron una emboscada y éste se hace matar por uno de sus acompañantes para evitar ser quemado en una estaca. Chilperico I hizo torturar a los tres acompañantes de Meroveo. La segunda versión, es que murió asesinado por hombres contratados por la reina. Posteriormente murieron los otros dos hijos de Audovera y ésta murió asesinada en el convento donde se encontraba recluida desde hacia años.
Muertos los hijos de la primera reina, Fredegunda ya tenía el camino expedito para que los suyos llegaran al poder. El problema surge cuando los hijos, que nacen de la reina, morían muy rápido debido a enfermedades infecciosas. En aquella época, era muy frecuente la enfermedad de la disentería y debido a ella sus hijos morían enseguida. Esto hizo pensar a la reina, que era un castigo divino, para solucionarlo dio grandes cantidades de dinero y propiedades a la Iglesia, al mismo tiempo que acusa a hechiceros y brujas de sus males y los persigue continuamente.
En el año 584, Fredegunda da a luz a Clotario II, que sobrevivirá, En el mismo año, el rey Chilperico I muere asesinado en la villas de Chilles de dos puñaladas, cuando descendía del caballo. El asesino consigue huir sin ser detenido. Sobre la muerte de Chilperico hay dos teorías. La primera es que Fredegunda ordenó su muerte, para ocultar su infidelidad matrimonial, pues la reina mantenía una relación secreta con el señor neustriano llamado Landry, que posteriormente le nombraría Mayordomo de Palacio (cargo que significaba hacerlo su lugarteniente). La segunda teoría es que dio la orden la reina de Austrasia, Brunequilda como venganza por la muerte de su hermana Galswinta.
Si seguimos los escritos de Gregorio de Tours sobre el asesinato del rey, éste dice “el cadáver del rey permaneció insepulto hasta que el obispo de Sensilis, lo hizo lavar y trasladar hasta París, donde hizo enterrar en la iglesia de San Vicente”.


Cuando murió asesinado Chilperico I su hijo era menor de edad y Fredegunda subió al trono como regente.
Tras la muerte de Chilperico I, la debilidad de Fredegunda es máxima y su única esperanza está en la supervivencia de su hijo Clotario II, que sólo tenía varios meses de vida. El nuevo rey de Austrasia, Sigiberto II, que era hijo de Brunequilda solicita que le sea entregada la reina Fredegunda por ser la causante del asesinato de su padre.
Sin embargo, la reina reacciona y se apoya en su amante Landry y en otros señores neustrianos como Ansoaldo, al mismo tiempo, que negocia con el rey de Borgoña Gontran I su protección.
Ante las dudas que se plantean sobre el origen de su hijo Clotario, pues se decía que era hijo de Landry y no del rey, la reina hace que trescientos obispos y grandes señores juren que es hijo de Chilperico I. De esta forma Fredegunda se asegura la regencia y Gontrán I se hace tutor del niño.
El papel de Gontrán I es siempre el de arbitro,. lo que busca es que nadie alcance la hegemonía entre los francos y su papel conciliador hace que unas veces proteja a Fredegunda y otras a Brunequilda.
Fredegunda manda varias veces a asesinos para que acaben con la vida de Brunequilda y de Sigiberto II, pero fracasan. También en el año 586, mandó matar al obispo de Rouen, Pretextato, que había oficiado el matrimonio de su hijastro Meroveo y Brunequilda porque no le caía bien y le había traicionado

.
                    
El obispo Pretextato acusando a la reina Fredegunda de su asesinato

Fue acuchillado en el interior de la catedral quedando gravemente herido. El obispo le acusa de su asesinato, pero la reina simula una gran consternación ante tal hecho y ordena a sus médicos que lo curen, pero el objetivo era que acabaran de matar al obispo, como así sucedió.
Gontrán I reacciona mal por el asesinato del obispo y viéndose la reina acorralada le entrega al asesino, que era un hombre suyo y que había actuado siguiendo sus órdenes, para que fuera torturado y muerto por los borgoñeses.
Estando dando una audiencia en su palacio, un noble le acusa del asesinato del Obispo Pretextato. Ella lo niega e invita al noble a comer con ella. Él se niega con el pretexto de tenerse que ir urgentemente. La reina le recuerda que es una ofensa en el mundo franco irse de la casa real sin haber comido o bebido, y le ofrece una copa para que bebiese. Para no tener problemas acepta la copa y posteriormente al intentar montar su caballo para irse muere fulminado por el veneno de la copa.


sábado, 28 de marzo de 2020

ISIS,DIOSA EGIPCIA Y SU PODER EN EL MEDITERRANEO


Desde sus orígenes como una de las principales divinidades del panteón egipcio. el culto a Isis se expandió por todo el Mediterráneo,donde tuvo una gran acogida y aglutinó a fieles de todas las clases sociales.
Tras proclamarse rey de Egipto a la muerte de Alejandro Magno,en el año 323 a.C. lo primero que se propuso Ptolomeo I fue cohesionar a la nueva élite  macedonia con la población egipcia autóctona.De hecho, la religión era el instrumento mas eficaz para conseguirlo, y fue así como el monarca decidió establecer un culto híbrido en el que pudieran encontrar cobijo todos los habitantes de su reino. Un sacerdote de Eleusis,Timoteo y el egipcio Manetón crearon entonces la figura de Serapis,un dios que uniría las características esenciales de Osiris (el dios egipcio del Más Allá) con elementos rituales inspirados por los Grandes Misterios eleusinos,un culto griego reservado a iniciados y vinculado a Deméter,diosa de la fertilidad. Esta nueva divinidad reunía, además,rasgos de Zeus (el padre de los dioses helénicos), de Hades (el dios griego del inframundo) y de Asclepio (divinidad asociada a la medicina) ,Su compañera seria Isis,hasta entonces esposa de Osiris.
El ensayo de Ptolomeo fracasó, pues los egipcios continuaron venerando a Isis, como lo habían hecho tradicionalmente durante el larguisimo periodo faraonico  y apenas sintieron inclinación hacia el nuevo dios Serapis,que no logró suplantar a Osiris en el imaginario religiosos egipcio. Sin embargo fuera de Egipto, la nueva familia divina tendría una enorme fortuna en la historia religiosa del Mediterráneo.



El éxito del nuevo culto a Isis se relaciona con la extensión de una influencia de los Ptolomeos o Lágidas en todo el Mediterráneo oriental,desde Siria y Palestina hasta la costa occidental de Anatolia, y de las islas del Egeo hasta la Grecia continental. Alejandría, la capital de Egipto,era ademas un centro económico comercial de primera magnitud; por esta metrópoli pasaban relaciones diplomáticas, militares y comerciales de todo el Medierráneo.
Los mercaderes alejandrinos daban las gracias a sus dioses por la fortuna de sus negocios, y entre los preferidos por ellos se encontraban Isis y Serapis,pues se había fomentado la idea de que eran divinidades protectoras,salutíferas y dispensadoras de riquezas, Serapis lleva sobre su cabeza un modio, una medida de capacidad que era el símbolo de la producción agrícola. A Isis,en cambio,se le atribuía la protección de los navegantes en su calidad de Isis Faria,la patrona del Faro de Alejandría. Su éxito llegó a ser tal que las fiestas de inicio de la estación naútica se dedicaban a ella y la fiesta se conocía en el mundo romano como "Navigium Isidis".En esta festividad,que tenia lugar en la primera luna llena después del equinoccio de primavera,se sacaba en procesión la estatua de la diosa y,colocada sobre una barca,se echaba al mar. Posiblemente,los orígenes del nuevo culto fueron poco brillantes,pero poco a poco, Isis y otras divinidades asociadas a ella, alas que se conoce como "gens isiaca",fueron ganado espacio en el culto,fama y prestigio a lo largo del tiempo.



En torno al año 220 a.C., un sacerdote de Menfis llamado Apolonio desembarcó en la isla de Delos con la intención de fundar allí un santuario dedicado al dios Serapis.
La isla,considerada la cuna del mismísimo dios Apolo y en la que se guardaban los tesoros de las ciudades aliadas de Atenas en la Liga de Delos,se había convertido a mediados del siglo III a.C., en un importante centro de tráfico de esclavos. Alli acudían comerciantes de todas partes para hacer lucrativos negocios bajo la tutela de sus propias deidades.
Las autoridades locales se vieron forzadas a admitir la construcción de santuarios dedicados a divinidades foráneas, pues la riqueza de la isla dependía de la presencia de esos mercaderes extranjeros; (por ejemplo,entre otros cultos exóticos ,la diosa siria Atargis),es en ese contexto en el que Apolonio,siguiendo un mandato divino,decidió erigir este mencionado santuario.
Como cabe suponer,la acción de Apolonio, no era estrictamente particular.Su condición sacerdotal facilitó su acuerdo con las autoridades religiosas locales . Al mismo tiempo el culto a Isis y Serapis,patrocinado por los Ptolomeos,se habia convertido en un emblema de su hegemonía.




El santuario de Delos no fue el primero dedicado a Isis fuera de Egipto.Hay testimonios procedentes de Atenas,donde en el siglo IV a.C, la oligarquía local ya ocupaba algunos cargos sacerdotales en su culto. De igual manera,otras muchas ciudades de la Grecia continental,de las Islas del Egeo y del litoral occidental de Anatolia,adoptaron a Isis y a su familia,"la gens isiaca" ,como miembros de sus respectivos panteones.
El culto a la diosa Isis se fue popularizando hasta imponerse en la totalidad de los territorios del Imperio romano. Los comerciantes itálicos que operaban en la isla de Delos pronto adoptaron su culto y lo trasladaron a sus lugares de procedencia: Nápoles,Campania,Ostia,Roma y Sicilia. No hay que pensar que el culto a Isis irradiara desde un punto concreto de cada territorio: en la actualidad se piensa que lo fueron introduciendo diversas personas y desde diferentes lugares .Hay que admitir, sin embargo,que la mera voluntad de un particular no era suficiente para implantar un nuevo culto en una localidad, ya que era necesaria la aprobación de las élites locales y una disposición favorable de la población.

Un caso muy singular es la llegada de este culto a Isis en Hispania.Hacia el año 100 a.C., un comerciante alejandrino llamado Numas llegó a Emporion (Ampurias) y en un espacio privilegiado de la ciudad erigió erigió un santuario dedicado a Isis y Serapis, al que dotó de estatuas y un pórtico. Numas no habría podido hacerlo sin un acuerdo previo con las autoridades locales, Aparentemente fue el primero en levantar un santuario asi en Hispania. Tras él siguieron otros como el que levantó Tito Hermes en Cartago Nova (Cartagena) ,casi contemporáneo del de Emporion y que ha salido a la luz recientemente. También en Baelo Claudia,cerca de Tarifa,se erigió un magnifico recinto dedicado a Isis . Y en la época del emperador Adriano se acondicionó un espacio en el pórtico posterior del teatro de Italica para instalar alli otro espléndido templo a la diosa. Asimismo,hacia 200 d.C. ,el senador Calpurnio Rufino remodeló un lugar sagrado rural en Panóias (Portugal) para convertirlo en un centro religioso dedicado a los misterios de Serapis.
Aunque no son muchos los santuarios dedicados a "la gens isiaca" en Hispania, ni especialmente espectaculares si los comparamos con otros del Imperio,confirman, junto con las inscripciones y las estatuillas recuperadas, la vitalidad que tuvieron estos cultos en el extremo occidental del Mediterraneo.



Cabe preguntarse cuales fueron las razones por las que el antiquísimo culto faraónico de Isis ,tras experimentar una profunda transformación en manos de la dinastía ptolemaica,se difundió hasta alcanzar los lugares  mas recónditos del Imperio. La respuesta posiblemente se encuentre en la vinculación con las aspiraciones imperialistas de los Ptolomeos .
Antes, los dioses de las ciudades griegas tenían un carácter marcadamente local,es decir,eran los fieles los que decidían visitar el santuario de Apolo en Delfos,porque era diferente al Apolo de Dídima; o acudian a rendir culto al de Zeus de Olimpia ,que no era el Zeus de Creta, y asi sucesivamente .Los dioses eran propiedad de la comunidad en la que residian.  
Pero a partir de la época helenística los dioses se desarraigaron de sus lugares de procedencia y adquirieron una dimensión universal. Ya no eran los fieles quienes se desplazaban para visitar al dios de cada localidad,sino que las divinidades se pusieron en movimiento para recibir culto de un modo sustancialmente similar en todos los lugares en los que eran acogidas.
Naturalmente,la construcción de imperios pretendídamente universales requería asi mismo dioses universales.El Imperio romano adoptó esta premisa ,que contaba además con la ventaja de permitir a todos los habitantes del Imperio el acceso a los mismos rituales,independientemente de su condición social. Dado que la religión romana estaba reservada a los romanos ,buena parte de los habitantes del Imperio buscaron otras alternativas religiosas con las que satisfacer sus propias necesidades, lo que contribuye a explicar el éxito del culto a la diosa Isis por todo el Mediterráneo. 

Bibliografia:
Jaime Alvar ( Catedratico de Historia Antigua, Universidad Carlos III)
Cultos mistéricos antiguos ,Walter Burket