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jueves, 5 de marzo de 2020

HUMAYUN,EMPERADOR MOGOL Y SU TUMBA

Humayun, fue el segundo emperador del Imperio mogol. Gobernó Afganistán, Pakistán, y partes del norte de la India desde 1530 a 1540. Era hijo de Babur, fundador del imperio. Al igual que su padre, perdió pronto su reino. Sin embargo, con la ayuda del Imperio persa, finalmente recuperó un imperio aún más grande. Ascendió al trono el 30 de diciembre de 1530 a pesar de la oposición de una parte de la nobleza. Fue el heredero de un imperio que su padre no tuvo tiempo de organizar.Aprovechando la inestabilidad del imperio, minado por las intrigas de la corte, los rajás sometidos por su padre se rebelaron. En 1531, Humayun llevó a su ejército ante la fortaleza de Kalinjar. Pero debido a la escasez de fondos de la tesorería imperial, aceptó el fuerte rescate que se le ofreció y levantó el sitio. Humayun se puso entonces en marcha para someter a los afganos instalados en Bihar a los que derrotó en 1532. En diciembre de ese mismo año logró someter a las tropas de Sher Shah Suri.
Mientras tanto, Bahadur Shah se anexionó la zona de Malwa (correspondiente a una parte del actual estado de Madhya Pradesh y delRajastán). Bahadur se fortificó en el fuerte de Chittor. Humayun tomó el fuerte y obligó a Bahadur a huir. Las tropas del imperio continuaron su marcha, tomando la fortaleza de Mandu y las ciudades de Cambay y Ahmedabad. Dejó a su hermano Askari como gobernador de la zona; éste se vio incapaz de defender la región cuando en 1536 Bahadur Shah la atacó.
Mientras Humayun seguía con sus campañas en el oeste, Sher Shah reforzó su posición en Bihar y se lanzó a la conquista de Bengala. Humayun decidió intentar recuperar Bengala en lugar de perseguir a Sher Shah. El 26 de junio de 1539, las tropas mogoles fueron derrotadas por las afganas en la batalla de Chansa. Humayun se vio obligado a huir hasta Agra acompañado únicamente por algunos fieles seguidores. Perdió una nueva batalla contra los afganos en Kanauj en 1540 lo que le obligó nuevamente a huir, esta vez hacia el Punjab y, posteriormente a Sind. Fue allí, en Umarkot, donde nació su hijo y heredero, Akbar, en 1542.
La huida de Humayun terminó en Persia donde el sah le ofreció tropas para que pudiera recuperar el trono. En 1544, Humayun toma las ciudades de Kandahar y Kabul, gobernada por su hermano Kamran, que la recuperó en 1546. Al año siguiente la ciudad volvió a ser tomada por Humayun. En 1549, Kamran se apoderó de Kandahar; Humayun recuperó la villa, cegó a su hermano y lo envió a La Meca como penitencia.
Tras la muerte accidental de Sher Shah durante el sitio de Kalinjar (1545) su hijo, Islam Shah le sucedió. Humayun estaba ya preparado para volver a la India y recuperar su trono. En 1554, entró en Peshawar; al año siguiente tomó Lahore. Ese mismo año, su victoria contra las tropas afganas en la batalla de Macchiwara consagró su victoria. En julio de 1555, Humayun entró finalmente en Delhi y recuperó el trono después de 15 años en el exilio.
El segundo emperador de los mogoles murió en 1556 al caer accidentalmente desde una escalera de su biblioteca. Su esposa, Hamida Begum, ordenó construir un mausoleo en su honor. La tumba de Humayun situada en Delhi está considerada desde 1993 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se trata de una de las mejores muestras del arte mogol de la India y está considerada la precursora en estilo del es el famoso Taj Mahal de Agra.
La Tumba de Humayum es el mausoleo mogol sobre el que se soñó el Taj Mahal para rematar la perfección más absoluta. La joya de mármol tiene un antecesor digno en esta Tumba de Humayun, donde yace el segundo monarca del Imperio Mogol. Como en forma de premonición, adelanta un estilo que halló la exquisitez en Agra décadas más tarde.
Tumba de Humayun (Delhi, India)
Resulta extraño que la Tumba de Humayun no haya recibido demasiados focos ni atenciones. Pero también es verdad que eso de entrar a solas por sus puertas arqueadas y sentarse ante el monumento para quedarse atónito contemplando aquel sueño de arenisca y mármol.
Cuando se situa frente al frente de la Tumba de Humayun se  queda uno absorto...sin palabras.La mente se pasea por la silueta y el fulgor blanquecino del Taj Mahal . Es inevitable que esto suceda, ya que las emociones entienden de paralelismos y el edificio que hay delante de nuestros ojos es el mejor de los preludios de la maravilla del mundo que se encuentra en Agra. Pero diferente,como el paso previo… y resulta magnífico vislumbrar aquí tan extraordinario origen.
La Tumba de Humayun (Delhi, India)
Como comenté en su biografia,Humayun era hijo de Babur, el primer Emperador Mogol, sangre timúrida proveniente de Asia Central. Descendía del mismísimo Tamerlán y, por tanto, Genghis Khan, la Leyenda guerrera de la estepa que esparció su semilla dinástica muchos siglos después de su muerte. Babur, nacido en el Valle de Fergana dentro de la actual Uzbekistán, había sobrevivido a la extinción de la estirpe, por lo que tuvo que huir, rehacerse y establecerse en  Kabul, desde donde partió atacar al Sultán de Delhi y hacerse en 1527 con el poder en India del Norte.
Su hijo Humayun se encontró con la resistencia de los Rajás y, derrotado, padeció su propio destierro. Terminó en Persia, protegido por el Sha, y como hiciera su padre, reunió un poderoso ejército y regresó a la India para recuperar su trono y vencer a su hermano traidor en territorio afgano y pakistaní. Era 1555, habían pasado 15 años desde su huida de Delhi y se erigía triunfal, manteniendo así la continuidad de un Imperio que se extendería durante un largo tiempo en el país.
Lo que mil batallas no hicieron, lo hizo el afán de leer de Humayun. Un año más tarde de volver a ocupar su lugar como Emperador pereció de la forma más insólita. Fue a auparse en una escalera para buscar uno de los libros de su biblioteca y se cayó al suelo, con tan mala suerte que murió al instante del golpe. Años después su apenada esposa Hamida Begum, la cual era persa, se ocupó personalmente de construir un mausoleo a su amado. A diferencia del Taj Mahal, la iniciativa partió de una mujer viuda y no al contrario.
Tumba de Humayun (Delhi, India)
Se desconoce su fecha de construcción exacta pero se calcula que fue levantado aproximadamente 75 u 80 años antes que el Taj Mahal. Se trata del primer ejemplo de tumba-jardín en India, algo que a partir de entonces no sería tan extraño de encontrar, ya que los mogoles gustaban de este tipo de panteones. Las influencias son claramente persas, indias y árabes, retrotrayéndonos al antepasado Tamerlán, y a su mausoleo timúrida  en Samarkanda (Gur-e Amir), que recuerda en algunas líneas a lo que se considera un paso más hacia la perfección.
En la Tumba de Humayun nos encontramos una estructura octogonal en la que la arenisca roja tiene un idilio con el mármol blanco y negro. Sobre ellos sobresale una cúpula blanquecina, que es la que finalmente da un respiro de altura al sepulcro en el que descansa el Emperador Mogol. La simetría es la gran aliada de una construcción destinada a pervivir en el tiempo hasta hacer inmortal a su yacente, su familia y a ella misma.
Tumba de Humayun (Delhi, India)
Su interior , aunque algo descuidado, presume de ser excelso en detalles.  Y se puede uno preguntar cómo la Tumba de Humayun podía ser una gran olvidada y pasar tan desapercibida.
Tumba de Humayun (Delhi, India)
Todo aquello es, además, un complejo con otras tumbas y mezquitas, edificios congelados en sí mismos, que armonizan bajo los calores de Delhi y la humedad de la hierba que tapiza el suelo por donde uno pisa.
Alrededores de la tumba de Humayun (Delhi, India)
Hay rincones como la Tumba del Barbero, en la que se desconoce quién está sepultado, o la de Isa Khan, donde sobresale un minarete y descansa un hombre de confianza del Emperador Humayun. En Nili Chhatri, más estropeado que los demás, hay otro personaje de la corte del Emperador Akkbar, hijo de Humayun y Hamida Begum.
Alrededores de la Tumba de Humayun (Delhi, India)
La visita al complejo funerario se puede alargar lo que uno desee puesto que los motivos para hacerlo son más que suficientes. 
Alrededores de la tumba de Humayun (Delhi, India)






https://es.wikipedia.org/wiki/Humayun#:~:text=Humayun%20(Kabul%2C%206%20de%20marzo,Babur%2C%20el%20fundador%20del%20imperio.
https://www.elrincondesele.com/la-tumba-de-humayun-en-delhi-una-premonicion-del-taj-mahal/
https://sobreindia.com/2008/07/11/tumba-de-humayun-primer-rey-mogol/
http://www.enciclonet.com/articulo/humayun/#
http://www.enciclonet.com/articulo/mogol/
https://www.maravillas-del-mundo.com/Taj-Mahal/Humayun.php

miércoles, 11 de diciembre de 2019

FORMAS DE INTERCAMBIO Y CIRCULACIÓN Y LA TUMBA CELTA DE LA DAMA DE VIX




El complejo sistema de redes para mover los productos manufacturados que Europa tejió durante la primera mitad del primer milenio (las formas de intercambio y circulación), es algo que por el momento desconocemos en detalle, si bien se sabe de sus efectos, ya que la presencia de un producto como el ámbar báltico se deja sentir en las áreas mediterráneas y, del mismo modo, una manufactura griega o etrusca puede llegar a documentarse más allá de los territorios alpinos. Recientemente se han abierto paso dos lecturas diferenciadas del fenómeno:
Rowland, Champion y otros autores anglosajones han defendido que si las nuevas estrategias económicas tuvieron éxito, debieron producir un sensible aumento de la demanda y, consiguientemente, de la producción; esta práctica definió un modelo social jerárquico, que para su adecuada reproducción inició una estrategia de exportación del excedente, para importar manufacturas exóticas y de prestigio, que reducirían en su circulación y distribución a los grupos que tendrían posibilidad de poseerlas. Este factor, al que contribuyeron, por otro lado, los intereses mediterráneos y, en general, los de toda Europa, en poco tiempo hizo posible no ya la reproducción de los diferentes modelos sociales, sino incluso un proceso dirigido a aumentar las diferencias internas en el seno de las comunidades sobre la base de la tesaurización tal y como se sigue en los ajuares de los enterramientos.
Frente a ellos, Wells ha sostenido otra posición, al defender que la presencia de los productos manufacturados mediterráneos en los asentamientos centroeuropeos es el efecto generado por el sistema mercantil griego, que influye sobre determinados individuos que se enriquecen por su papel de intermediarios, al tiempo que incentivan el desarrollo artesanal y agrario en Centroeuropa. 


La doble hipótesis se sigue muy bien cuando se interpreta desde ambas la presencia de la gigantesca crátera de bronce, de 208 kilogramos en la tumba de Vix; para los partidarios de la primera teoría, esta pieza sólo se entiende en el marco del sistema de competencia entre diferentes sectores sociales y su apropiación supone el refuerzo de quien la posee ante su propia comunidad y sus vecinos de igual rango social; por el contrario, para Wells la crátera es un encargo de un rico negociante deseoso de poseer una vasija extravagante.





El citado caso de la tumba de Vix es un túmulo situado al pie del asentamiento de Mont-Lassois, que contenía una cámara de madera donde se había depositado el cuerpo de una mujer de treinta años con un torques de oro; junto a ella se dispuso un carro de cuatro ruedas, tres recipientes de bronce etrusco, una copa ática de figuras negras y la impresionante crátera de bronce que debió ser montada en el lugar. Se trata, sin duda, de una tumba principesca, exponente, por tanto, del más alto nivel social de la comunidad a fines del siglo VI a.C. Algo más al sureste, en Baden-Wurttemberg, está el túmulo de Eberdingen-Hochdorf, fechado a fines del Hallsttat D1, es decir, hacia el último cuarto del siglo VI a.C. El túmulo había sido construido con turba y loess y revestido en sus más de cincuenta metros de diámetro por piedra y postes de madera. En su interior, el enterramiento central había sido construido de madera y recubierto de piedra. El ajuar, uno de los más ricos conocidos de esta fase, no se componía de muchos materiales de importación, salvo un caldero griego de bronce, pero en su interior contenía un cazo de oro, y fuera un total de nueve cuernos con adornos de oro colgados de la pared, que estuvo revestida de tejidos. Se localizó un carro y una panoplia de guerrero, compuesta por un hacha, un cuchillo y una lanza; sobre el carro se habían depositado nueve bandejas y tres platos de bronce, pero sobre todo destacaba una cama de bronce con respaldo y restos de tapizado sostenido por ocho soportes en forma de mujer. El individuo enterrado era un hombre de unos cuarenta años, provisto de un sombrero cónico de cortezas de abedul, un torques de oro, una placa de cinturón, un carcaj, un puñal con una capa de oro y unos zapatos también bañados en oro. En total, contenía un peso en oro de medio kilogramo. En Hochmichele, por citar un tercer caso, en el ámbito de Heuneburg y en un gran túmulo de 65 metros de diámetro, junto a los ricos productos citados se documentó seda.
En una clasificación de las tumbas por la riqueza, llevada a cabo por Collis, se señala que en la cúspide de la pirámide social se situaría el grupo de grandes tumbas principescas como las descritas. Un segundo nivel estaría representado por las tumbas con carro, bronce y cerámica local, pero ya sin oro; el tercero lo conforman las tumbas donde estuviera ausente el carro y la cámara, el hombre se acompañaría de la panoplia guerrera, una lanza y un puñal de hierro, y en las mujeres las fíbulas. Este grupo podría haber contado aún con sus propios túmulos. A partir de los estudios realizados en Asperg, se infiere también una serie de matices sobre las tumbas femeninas en relación a la edad y posiblemente al estatus del marido, que se expresaría por el número de fíbulas.
Por la distribución de los materiales importados en el primer nivel de los enterramientos, se puede seguir la distribución macrogeográfica de estas tumbas; de este modo, sabemos que la concentración fundamental se desarrolló entre el Macizo Central francés y el Alto Sena por el norte, y el área de la Selva Negra por el este. Al norte de esta línea sólo se alcanzará la magnitud de los enterramientos citados en el siglo V a.C., durante La Tène A, pero ya el ajuar acompañante de los carros no contendrá objetos excepcionales como la crátera de Vix o el exótico lecho de Hochdorf, sino productos que resultan excepcionales en esa comunidad, pero que, por el contrario, son comunes en el área mediterránea, como los hallados en las tumbas de Kappel o Vilsingen en la primera mitad del siglo V a.C.



La tarde del 5 de enero de 1953, Maurice Moisson, agricultor y arqueólogo aficionado, dirigía la excavación de un sondeo al pie del Mont Lassois, un importante yacimiento hallstático descubierto en 1929 junto al pueblo de Vix, en la región francesa de la Borgoña. Moisson había comenzado su sondeo el 31 de diciembre, atraído por restos de cerámica diseminada por una ligera elevación que sobresalía 25 centímetros sobre el terreno circundante. Esa pequeña prominencia le hizo pensar en la existencia de un túmulo que habría sido nivelado por las labores agrícolas.
Su trabajo apenas había dado frutos durante la primera semana de excavación, a pesar de haber alcanzado los 1,80 metros de profundidad, cuando, a las 5 de la tarde, la hora del ocaso, apareció el extremo de una gran pieza de bronce. Al amanecer del día siguiente se reanudó el trabajo, ahora en presencia de René Joffroy, director del yacimiento, conservador del museo de la cercana Châtillon-sur-Seine y profesor de filosofía del instituto de enseñanza secundaria local. Con la nueva luz se constató que el fragmento de bronce era el asa, bellamente cincelada, de una gran crátera; inmediatamente fueron también desenterrados los fragmentos cerámicos de una copa ática de figuras negras sobre fondo rojo y una pátera de plata.



Ante la importancia de los hallazgos, los trabajos se detuvieron y se avisó por telégrafo a Paul Wernert, director de la tercera circunscripción prehistórica, y a Guy Gaudron, inspector de los museos de la provincia. Entre el 8 y el 9 de enero, cuando éstos llegaron, se desenterró la gran crátera de bronce y otros objetos que se apoyaban sobre su tapa, especialmente la pátera de plata, de 24 centímetros de diámetro y 350 gramos, con el umbilicus (la protuberancia central) de oro, y la copa ática de figuras negras decorada con un combate entre hoplitas. Además, en el fondo de la crátera se encontró una estatuilla femenina de 19 centímetros.
Enseguida la prensa se hizo eco del  sensacional hallazgo: el 12 de enero, el corresponsal en Dijon del diario Le Monde anunciaba que en el Mont Lassois había salido a la luz un magnífico vaso griego de bronce, de inestimable valor artístico. La excavación continuó hasta el 13 de febrero, plazo en el que aparecieron los elementos metálicos de un carro, sobre el cual se hallaron asimismo los huesos de la persona que había sido enterrada allí.
Como constató Joffroy en el informe de la excavación que remitió a la Academia de Inscripciones y Bellas Letras de París, él y Moisson habían descubierto una típica sepultura de carro hallstática, en todo comparable a las cámaras funerarias de los príncipes celtas de la misma época (siglo V a.C.), cuya cultura ocupó gran parte del territorio que se extendía desde Austria hasta Borgoña. El sepulcro estaba formado por un túmulo de 42 metros de diámetro, construido con piedras de gran tamaño (algunas de 80 por 40 centímetros), en cuyo centro se encontraba la cámara sepulcral, un cuadrado de tres metros de lado.
El análisis de los huesos del difunto mostró que se trataba de una mujer, tal vez una princesa o sacerdotisa del más alto rango social, a juzgar por la riqueza de su ajuar funerario. Con una altura de 1,60 metros, la mujer murió entre los 30 y los 40 años, y  fue enterrada hacia el año 480 a.C.


Para su viaje a la otra vida, la dama de Vix fue adornada con todo tipo de joyas de fabricación local: un collar de gruesas perlas de piedra y ámbar, una tobillera de bronce, un brazalete de lignita, fíbulas de hierro que sirvieron para sujetar sus vestidos y un espléndido torque (collar) de oro de 24 quilates con un peso de 480 gramos. Además, la princesa se rodeó de una riquísima vajilla venida del lejano Mediterráneo: una pátera de plata, una gran crátera de bronce del sur de Italia, un oinochoe para escanciar, también de bronce, y los vasos de cerámica ática que sirvieron para beber. El vino también era de origen mediterráneo y seguramente fue mezclado en la crátera para el banquete funerario.



                                                                 TORQUE
Las extraordinarias riquezas que acompañaron a esta  princesa celta se explican por la posición geográfica del asentamiento. Los estudios llevados a cabo a lo largo de los últimos sesenta años han permitido conocer que el yacimiento del Mont Lassois se encontraba en una importante ruta comercial que, en el siglo VI a.C., llevaba el estaño de las islas británicas al Mediterráneo. La misma ruta servía para cubrir la demanda creciente de esclavos, oro y hierro; todo ello transportado a través de los ríos Ródano, Saona, Mosela, Rin y Danubio, que constituyeron los ejes privilegiados de dicha circulación junto con los pasos de los Alpes que comunicaban esa región con Italia.


                                                      TRESOR DE VIX
 
En este contexto, el asentamiento del Mont Lassois, en Vix, formó parte de un pequeño principado que se benefició de su privilegiada posición como intermediario en esa ruta comercial, hasta que la llegada de las nuevas aristocracias guerreras de la cultura de La Tène lo hizo desaparecer.

 https://www.artehistoria.com/es/contexto/formas-de-intercambio-y-circulaci%C3%B3n 
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/suntuosa-tumba-celta-dama-vix_9671
https://www.celtica.es/grandes-yacimientos-celtas-la-tumba-de-la-dama-de-vix/
https://es.wikipedia.org/wiki/Tumba_de_Vix

jueves, 28 de noviembre de 2019

ANFIPOLIS...UNA TUMBA ENIGMÁTICA


La tumba de Anfípolis, la más grande hallada en Grecia, ha sido fechada desde un principio en el último cuarto del siglo IV a.C., es decir, en un período de violenta conmoción en la historia macedonia, entre las muertes de Alejandro Magno (323 a.C.) y Casandro (297 a.C.), ambos reyes de Macedonia. Alejandro falleció en Babilonia tras caer enfermo y durante los 26 años posteriores se sucedieron las muertes en la realeza macedonia: Filipo III Arrideo, su medio hermano y sucesor en el poder, y su esposa Eurídice fueron asesinados por orden de Olimpia de Epiro en 317 a.C.; uno o dos años después fue ejecutada la misma Olimpia, que era la madre de Alejandro; Casandro había mandado quitarle la vida y también eliminó a Roxana, la joven viuda de Alejandro, y a Alejandro IV, el hijo póstumo de ambos, en 309 a.C.; ese mismo año murió asesinado Heracles, el hijo ilegítimo de Alejandro Magno; un año después fue asesinada Cleopatra de Macedonia, la hermana de Alejandro Magno e hija de Olimpia de Epiro; la muerte de Casandro, por hidropesía, en 297 a.C. frenó este baño de sangre. Sin embargo, en los años venideros se desencadenaron tres conflictos militares entre el Reino de Macedonia y la República romana cuyo resultado fue la conversión de Macedonia en una provincia romana. 


El hallazgo de unos 550 huesos en la tumba de Anfípolis, correspondientes al menos a cinco individuos, no ha hecho más que complicar este rompecabezas. Más aún teniendo en cuenta que los mausoleos familiares no eran lo más habitual en aquellos tiempos. El examen macroscópico de los restos óseos ha permitido identificar a los siguientes individuos: una mujer de más de 60 años de edad; dos hombres de entre 35 y 45 años de edad, uno de ellos con cortes profundos en los huesos que sin duda le causaron la muerte; un recién nacido y un adulto de sexo indeterminado cuyos restos fueron incinerados. Se especula con la posibilidad de que los huesos de la mujer correspondan a Olimpia, la madre de Alejandro Magno, quien murió alrededor de los 60 años de edad. Los restos óseos de los dos hombres podrían corresponder a los hijos del rey Casandro, pues al menos uno de ellos, Alejandro V, fue salvajemente asesinado durante la celebración de un banquete. De momento, todo son especulaciones. 
La tumba de Anfípolis, parece ser que fue erigida en honor a Hefestión, el inseparable amigo de Alejandro Magno y su hombre de confianza en la guerra, quien murió prematuramente en Ecbatana, en el actual Irán, en el año 324 a.C. Los arqueólogos han localizado el monograma de Hefestión tallado en la piedra y una serie de inscripciones con la firma "ANT" y la palabra griega "parelavon", que significa "recibí", según explicó Katerina Peristeri, la directora de las excavaciones, durante una rueda de prensa celebrada el pasado miércoles en Tesalónica. La firma "ANT" ha sido atribuida a Antígono I el Tuerto, mucho mayor que Alejandro y a quien acompañó en la guerra contra Persia. La interpretación de las inscripciones sería la siguiente: "Yo, Antígono, recibí material de construcción para erigir un monumento en honor a Hefestión".
Es mas,cuenta el historiador Plutarco, cuando Hefestión murió súbitamente en Ecbatana (actual Irán) «Alejandro pidió a (su arquitecto) Deinócrates que erigiera santuarios por todos sus dominios» Peristeri añadió a los periodistas. Esta tumba de Amfípolis es la más grande descubierta en toda Grecia hasta la fecha.
Los nuevos hallazgos demuestran que el monumento fue encargado por un individuo poderoso de aquella época, que podría ser el mismo Alejandro Magno. Michalis Lefantzis, el arquitecto que ha trabajado en las excavaciones, autor de los magníficos dibujos del interior de la tumba, sostiene esta posibilidad, pues Alejandro falleció en el año 323 a.C., es decir, un año después de Hefestión. El historiador Plutarco relata que, tras la precipitada muerte de Hefestión en Ecbatana, "Alejandro pidió al arquitecto Dinócrates que se erigieran templos por todo el país", según parafraseó Peristeri. La directora de las excavaciones está convencida de que la tumba fue construida en el último cuarto del siglo IV a.C. (325-300 a.C.) y que fue utilizada hasta la época romana.
Como comenté antes,los restos óseos hallados en la tumba de Anfípolis a finales de 2014 pertenecen al menos a cinco individuos y no a una sola persona, como se creía en un primer momento, según han informado las autoridades griegas, que han dado a conocer los primeros resultados del examen macroscópico. También se han hallado huesos de animales, según parece de la familia de los equinos.
Cabe decir que  padecieron enfermedades degenerativas como la osteoartritis y la espondilitis, por lo que podrían estar relacionados genéticamente.  El quinto individuo, un adulto de sexo también indeterminado, fue incinerado antes de ser enterrado. Sólo se han hallado nueve fragmentos, especialmente huesos largos, que fueron expuestos a altas temperaturas.
A través de las pruebas de ADN se podrá saber si existió algún parentesco familiar entre los individuos y, por tanto, si la tumba fue concebida como un panteón familiar. El análisis del material óseo forma parte de un proyecto de investigación más amplio, consistente en el estudio de unos 300 esqueletos procedentes de la zona de Anfípolis, fechados entre los años 1000 y 200 a.C. 

Las autoridades griegas darán a conocer los primeros resultados del estudio macroscópico de los restos óseos hallados en el subsuelo de la tercera cámara de la tumba de Anfípolis, al norte de Grecia. Entre otras cosas se podrá conocer el sexo, la edad y la estatura que tenía el individuo en el momento de su muerte, a finales del siglo IV a.C., tras la muerte de Alejandro Magno.
También se proporciona información novedosa sobre el estudio geofísico practicado en la colina de Kasta, donde se encuentra la tumba. La tomografía eléctrica, un método de prospección a través de la corriente eléctrica, ha revelado que la mayoría de la colina se compone de formaciones naturales, según un comunicado difundido el pasado 9 de enero. Sin embargo, también precisa que se han detectadoestructuras estáticas que podrían ser construcciones antiguas. Este nuevo espacio, cuya naturaleza todavía se desconoce, está ubicado a unos diez metros al oeste de la tumba. Los arqueólogos realizarán nuevas excavaciones que permitirán saber si se ocultan más estructuras en el interior de la tumba. 
El Ministerio de Cultura de Grecia difundió las primeras imágenes de las pinturas murales halladas recientemente en los arquitrabes del tercer espacio funerario de la tumba de Anfípolis, al norte de Grecia. Las pinturas, que se encuentran claramente deterioradas por la humedad y el paso del tiempo, representan figuras humanas y animales. En una de las composiciones destaca un toro flanqueado por un hombre y una mujer. En otra aparecen urnas y figuras aladas, una de ellas con el cuerpo dirigido hacia una caldera con un trípode. Los colores originales se conservan vagamente en el tocado y en el vestido de la figura femenina. 
En  rueda de prensa se trataron diversos temas de interés. Los investigadores aún no saben si el esqueleto hallado pertenece a un hombre o a una mujer. La mayor parte del mismo yacía en el interior de la fosa, mientras que el cráneo, la mandíbula inferior y algunos huesos se encontraban desperdigados alrededor. Nada es imposible, respondió Katerina Peristeri, la directora de las excavaciones, acerca de la posibilidad de que sean los restos mortales de Alejandro Magno. De hecho, en la tumba de Anfípolis han aparecido unas monedas con la efigie del legendario rey de Macedonia, que murió en la lejana Babilonia en el año 323 a.C. Por otro lado, se han hallado restos de cerámica pintada del siglo IV a.C. Son tantos los trozos de cerámica que no los hemos podido ni contar, afirmó Peristeri. 
Una de las prioridades de las excavaciones consiste en el apuntalamiento de las estructuras. Al menos diez piezas del tejado se desprendieron cuando el equipo arqueológico intentó acceder a la tercera cámara. El rostro de una de las cariátides sufrió una mutilación como consecuencia de un desprendimiento en tiempos remotos. Las autoridades también explicaron que en su origen el monumento debió de estar abierto al público, pero parece ser que fue saqueado en época romana y entonces fue sellado. Los trabajos arqueólogicos en la colina de Kasta se interrumpieron durante años porque nadie contaba con nuevos hallazgos. En cambio, el saber popular parecía indicar lo contrario, pues los aldeanos se refirieron siempre a este lugar como la tumba de la reina.

Los restos pictóricos, hallados en el tercer espacio funerario, están siendo tratados con láser, mientras las excavaciones se han extendido a otros puntos del inmenso túmuloLas investigaciones en Anfípolis se encuentran actualmente en una fase científica: los hallazgos están siendo estudiados en laboratorios, especialmente los restos óseos del difunto, descubiertos en el subsuelo de la tercera cámara. El cadáver no fue incinerado en la Antigüedad, como sí ocurrió con los restos de otros macedonios prominentes, por lo que las pruebas de ADN podrían determinar el sexo y la edad aproximada del difunto. Por otro lado, el Ministerio de Cultura de Grecia anunció el pasado sábado que se han descubierto unas presuntas representaciones humanas en un epistilo o dintel localizado en el tercer espacio funerario. Los restos pictóricos están siendo tratados con láser y otras técnicas modernas.La segunda fase de excavaciones se ha extendido a otros puntos del inmenso túmulo funerario y a los terrenos aledaños, en busca de nuevas tumbas u otros indicios que puedan esclarecer la investigación. El estudio geofísico, a cargo de la Universidad Aristóteles de Tesalónica, pretende dilucidar si se trata de una enorme tumba individual o una vasta necrópolis. En relación a la tierra que cubría el interior de las cámaras, el ministro Constantinos Tasoulas ha explicado que durante años cumplió la función de apuntalar el monumento evitando su hundimiento. La nueva fase en la investigación se presenta como una gran promesa y podría deparar nuevos descubrimientos significativos, expresa el último comunicado.



Los restos óseos, prácticamente intactos, han sido hallados en una tumba situada en el subsuelo de la tercera cámara junto a trozos y adornos del ataúd de madera.Todavía no se han difundido imágenes de los restos óseos hallados en la tercera cámara los cuales serán transferidos a un laboratorio para realizar las pruebas de ADN, que aportarán información sobre el sexo y la edad del difunto. Un ataúd de madera debió de contener los huesos, según se infiere por los trozos de madera hallados entre la tierra, además de una veintena de clavos de hierro y cobre y varios elementos decorativos tallados en hueso y vidrio. El fallecido era una figura prominente, sólo así se explica la construcción de este complejo funerario único, explican los responsables en un comunicado.

La tercera cámara estaba cubierta de tierra, como el resto de los espacios. El armazón de piedra de la tumba estaba situado a 1,60 metros de profundidad desde el umbral de la puerta, mientras que la altura total hasta la bóveda es de 8,90 metros. La tumba mide 3,23 metros de largo y 1,56 de ancho. Por otro lado, en las inmediaciones se han hallado más de 500 piezas procedentes del muro que rodeaba el sepulcro, de unos 500 metros de perímetro. El mármol procede de la isla de Tasos.  Aunque la cámara funeraria no ha resultado tan suntuosa como cabía esperar, el hallazgo de restos óseos prácticamente intactos supone un éxito en la investigación por toda la información que pueden aportar.

Los arqueólogos que excavan la tumba tambien han hallado enterrada en la tercera cámara la cabeza de una de las esfinges que flanquean la entrada principal, que ha sido descrita como una magnífica obra de arte, según informó el Ministerio de Cultura de Grecia en un comunicado.La cabeza, de 0,60 metros de altura, se encuentra prácticamente intacta, sólo presenta una pequeña rotura en la nariz. Conserva restos de color rojo en el cabello ondulado, que cae sobre su hombro izquierdo. Se ha podido comprobar que corresponde al cuerpo de la esfinge situada a la derecha de la entrada. También han aparecido fragmentos de las alas de las esfinges. Cabe preguntarse qué hacían todos estos restos enterrados en la tercera cámara, pero todavía se desconoce.

Las excavaciones están progresando en la tercera cámara. Se ha descubierto un suelo de piedra caliza con una capa de color blanco. Las estructuras precedentes muestra signos de colapso en algunas secciones, con algunas piedras desprendidas, probablemente como consecuencia de un terremoto. 
En el pavimento han aparecido también los rieles por los que corrían los dos batientes de la pesada puerta de mármol que conduce a la cuarta cámara.

Los arqueólogos han hallado pedazos de las alas y del cuello de las esfinges, además de las partes desaparecidas del mosaico.Los arqueólogos que excavan la tumba de Anfípolis han desenterrado nuevos fragmentos de las esfinges que custodian la entrada principal. La semana pasada se anunció el hallazgo de la cabeza de una de las esfinges y hoy se han difundido imágenes que muestran fragmentos de las alas, con las plumas finamente detalladas, además de trozos del cuello de una de las estatuas. También han aparecido las teselas desprendidas de la parte central del mosaico, que narra el rapto de Perséfone por parte de Hades.Las dos esfinges estaban desprovistas de sus respectivas cabezas, pechos y alas y sus restos estaban desperdigados por el interior de la tumba, por lo que cabe pensar que fueron mutiladas de forma deliberada. Los destrozos causados en la parte superior de la tercera entrada y en la puerta de mármol recientemente hallada corroboran esta opinión, aunque un terremoto también pudo ocasionar los desperfectos. Hay indicios muy importantes de una grave intervención por parte de ladrones, ha reconocido Lina Mendoni, la secretaria general del Ministerio de Cultura.

Los arqueólogos han retirado la tierra que cubría el pavimento de la segunda cámara y han descubierto un mosaico que representa a Hermes y a un hombre barbudo desconocido a seis metros de profundidad con respecto a la bóveda han sacado a la luz un espléndido mosaico realizado con gran maestría y que presenta una magnífica armonía cromática, . El mosaico, de 4,5 metros de ancho y 3 metros de largo, ocupa toda la superficie de la segunda sala, pero todavía se desconoce su extensión total. Está formado con teselas blancas, negras, grises, azules, rojas y amarillas que representan una escena mitológica enmarcada por una orla con olas y otros motivos geométricos más intrincados.

Hermes, el heraldo o mensajero de los dioses, aparece representado a la izquierda actuando como psicopompo o acompañante de almas, es decir, con la función de conducir las almas de los difuntos hacia el cielo o el infierno. El sombrero de ala ancha, la capa, el caduceo o vara de heraldo y las sandalias aladas son los atributos de Hermes. En el centro aparecen dos impetuosos caballos blancos que tiran de un carro que transporta a un hombre barbudo que luce una corona de laurel. Este segundo personaje, que todavía no ha sido identificado, podría estar relacionado con el propietario de la tumba. Las teselas del centro del mosaico se desprendieron con los años, pero los arqueólogos esperan poder recomponerlas. Por otro lado, también han despejado la puerta de mármol que conduce al tercer espacio y han revelado las molduras de estilo jónico en la parte inferior de la entrada. 
El Ministerio de Cultura de Grecia tambien ha difundido unas imágenes sorprendentes en las que aparecen las dos cariátides de la tumba de Anfípolis totalmente excavadas, además de un nuevo dibujo que revela el estado de las excavaciones. Los arqueólogos se encuentran en este momento en la tercera cámara abovedada de este recinto funerario tan protegido, que ha sido datado a finales del siglo IV a.C. A la tercera cámara se podía acceder a través de un agujero situado en la parte superior izquierda del tercer muro, pero los arqueólogos han preferido retirar la tierra que cubría la entrada original y acceder gradualmente a la tercera cámara de forma segura.

Las deslumbrantes cariátides, ataviadas con túnicas vaporosas, miden 2,27 metros de altura, es decir, prácticamente como las célebres cariátides del Erecteion de Atenas.
 Sin embargo, las de Anfípolis muestran los dedos de los pies y la parte frontal de las sandalias, esculpidos todos los detalles con una destreza insólita. Ambas cariátides lucen un himatión o manto envolvente, con unos pliegues excepcionales, por encima de sus respectivos quitones o túnicas. En las kothornoi o sandalias de suela gruesa, una especie de calzado con plataforma, se han detectado restos de pintura roja y amarilla. Por otro lado, al retirar la tierra que cubría la mayor parte de sus cuerpos, se han encontrado trozos de sus manos... Sin embargo no se ha terminado de hallar una respuesta definitiva en el análisis de las ruinas. y este tema es solo una presentación de algo que todavia queda mucho por escribir,ver y hablar...
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/especulaciones-sobre-anfipolis_8912#:~:text=La%20tumba%20de%20Anf%C3%ADpolis%2C%20la,)%2C%20ambos%20reyes%20de%20Macedonia.
https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20141026/el-misterio-de-anfipolis-3635309
http://algargosarte.blogspot.com/2014/09/la-tumba-o-tumulo-de-anfipolis-esfinges.html







lunes, 26 de agosto de 2019

LA TUMBA DE LA REINA NEFERTITI




En 1904, el arqueólogo Ernesto Schiaparelli descubrió la espléndida tumba de Nefertiti. Sus bellas pinturas mostraban las diferentes etapas del viaje de la soberana hacia el reino de Osiris
En el año 1255 a.C., la reina Nefertari Meritenmut, de la dinastía XIX, abandonó este mundo para dirigirse hacia los Campos de Iaru. Nefertari fue enterrada en una tumba de la necrópolis conocida entre los egipcios como Ta-set-neferu, (el lugar de los más bellos), situada en la montaña junto a la capital religiosa del Alto Egipto, Tebas, y que nosotros conocemos como el Valle de las Reinas. Este cementerio empezó a ser utilizado durante la dinastía XVIII del Imperio Nuevo para construir los pozos funerarios de personajes privados de clase alta. Pero durante la dinastía XIX, con el enterramiento de la reina Sat-Re, esposa de Ramsés I, el lugar se convirtió en el emplazamiento de las tumbas de las reinas que ostentaron el título de Gran Esposa Real así como de los príncipes.



La elección de este lugar como necrópolis real no fue fortuita. Está situado cerca de la cima de la montaña tebana y era una zona asociada a la diosa vaca Hathor, ya que la gruta que hay allí se asimilaba al útero de la Vaca Celestial. Las tumbas, que son hipogeos, se excavaban en el interior de este útero para facilitar el renacimiento de los difuntos. La necrópolis continuó en activo durante la dinastía XXI, cuando se enterraron allí personajes que no eran de sangre real, hasta el siglo IV d.C., cuando los cristianos egipcios (coptos) profanaron el lugar y destrozaron y quemaron las tumbas y a sus ocupantes, para a continuación santificar el emplazamiento con la construcción del monasterio de Deir el-Rumi.
El lugar quedó olvidado durante 1.500 años hasta que lo redescubrieron los primeros exploradores del siglo XIX. El primero en visitarlo fue Robert Hay en 1826 y sólo dos años después John Gardner Wilkinson realizó la primera clasificación de las tumbas.


 Fue entonces cuando Jean-François Champollion le dio el nombre de Valle de las Reinas. Con todo, las investigaciones en profundidad sólo darían inicio a principios del siglo XX, cuando el Museo Egipcio de Turín envió a la antigua Tebas una misión arqueológica dirigida por Ernesto Schiaparelli. Los trabajos realizados por el equipo italiano obtuvieron muy buenos resultados. En 1906 Schiaparelli descubrió la tumba inviolada de Kha, el supervisor de los obreros de Deir el-Medina, y su esposa Meryt. 


Pero sin duda el descubrimiento más espectacular fue el de la tumba de la reina Nefertari, la mayor y más hermosa del Valle de las Reinas, en 1904. Un ladrón de tumbas indicó a Schiaparelli el emplazamiento, quien nada más entrar en ella se dio cuenta de que la sepultura  había sido saqueada pocos años después del entierro. Por eso ordenó construir un portal arqueado de adobes para proteger la entrada al sepulcro, colocó puertas de hierro en las otras tumbas del valle y procedió a su numeración.


La estructura de la tumba de Nefertari es la típica de las tumbas de la dinastía XIX. La entrada se efectúa por una escalera de 18 escalones, que conduce al primer nivel del sepulcro, compuesto por una antecámara cuadrangular y un anexo. Desde la antecámara, un segundo tramo de escaleras desciende hasta la cámara funeraria propiamente dicha, que cuenta con tres anexos y en cuyo centro se colocó el sarcófago de la reina, aunque Schiaparelli tan sólo encontró algunos fragmentos de la tapa. En una pared se había excavado un pequeño nicho para depositar la caja canópica que contenía las vísceras momificadas de Nefertari.


Lo que hace de la tumba de Nefertari la más bella del Valle de las Reinas es su decoración mural. Realizadas por los obreros encargados de la decoración del cercano Valle de los Reyes, las pinturas de la casa de eternidad de la reina presentan un brillante colorido y una calidad excepcional. En general, la parte inferior de las paredes estaba pintada con una franja de color negro sobre la que se colocaba otra franja de color amarillo y rojo. Los techos, en cambio, representan el cielo nocturno pintado de color azul oscuro cubierto de estrellas doradas de cinco puntas, con la sola excepción del techo de la puerta de entrada de la primera cámara.



El programa decorativo de la tumba viene a ser una representación de diversos capítulos del Libro de los muertos, una colección de textos funerarios relacionados con las distintas etapas del viaje del difunto al Más Allá, según las creencias del antiguo Egipto. Las escenas pueden leerse tanto en sentido descendente, siguiendo el camino que realizaba el ataúd el día de su entierro, como en sentido ascendente, dado que se creía que el espíritu de la reina renacía a diario en la cámara sepulcral y remontaba hasta unirse con los dioses en el horizonte oriental, por donde salía el sol; de ahí que en el techo de la puerta de entrada Nefertari aparezca representada como el disco solar, simbolizando el ascenso de Re hacia el horizonte.



Así pues, las pinturas del primer nivel de la tumba muestran la momificación del cuerpo de Nefertari y cómo la reina es acogida por las diferentes divinidades. Por ejemplo, en la pared sur de la antecámara, la reina aparece representada en tres escenas distintas, correspondientes al capítulo 17 del Libro de los Muertos. La primera de ellas nos muestra a Nefertari sentada en una silla con respaldo alto dentro de una especie de cabaña fabricada con cañas. Ante ella aparece una mesa con un tablero del juego del senet, en el que la reina participa, ya que con su mano izquierda adelantada parece que está a punto de mover una ficha ante un contrincante imaginario. Toda la escena se completa con jeroglíficos en los que aparecen el nombre y los títulos de la soberana. Relacionada con esta escena se muestra la siguiente representación de Nefertari, como el pájaro-ba con cabeza humana sobre una pequeña capilla. En el contexto funerario, el juego del senet simboliza la posibilidad de que el espíritu de Nefertari viaje durante el día fuera de la tumba y vuelva durante la noche a la morada de eternidad. La decoración finaliza con una imagen de la reina adorando la representación del dios Aker, que simboliza el horizonte, situado en un extremo de la pared oeste. Este muro se complementa con la imagen de la momia de Nefertari sobre una cama funeraria con cabeza de león, flanqueada por las plañideras divinas Isis y Neftis, representadas aquí como dos milanos.



Ya en la cámara funeraria, la decoración de las paredes muestra a los guardianes de las puertas del reino de Osiris y a los protectores de los portales del inframundo, imágenes que van acompañadas por las invocaciones rituales que el difunto debe hacer al atravesar cada una de esas puertas y portales en su viaje al Más Allá, según los capítulos 144 y 146 del Libro de los muertos. Así, junto a la imagen de la «segunda puerta» se lee la identificación que hace Nefertari del guardián, demostrando su poder sobre los enemigos y el triunfo sobre la muerte: «El nombre de su portero es “el que abre la marcha”. El nombre de su guardián es  “cara de circunstancias”. El nombre de su heraldo es  “aserrador”». A lo que sigue una invocación que hace la misma Nefertari: «Osiris, Gran Esposa Real, señora de las dos tierras, Nefertari, justificada ante Osiris, rica en ofrendas, en el momento de emprender su camino con una llama, que derrota a los enemigos […] he emprendido el camino, deja que pase, que me salve y que contemple como Re lo recorre».


Desgraciadamente, las soberbias pinturas de la tumba de Nefertari empezaron a mostrar signos preocupantes de deterioro desde su descubrimiento. Una restauración en la década de 1980 les devolvió su vivo colorido y la nitidez de los contornos,pero pocos años después la tumba fue clausurada definitivamente, dejando al espíritu de la reina vagar libremente por su morada de eternidad.




CARTA DE AMENOFIS IV (AKENATÓN) A SU ESPOSA NEFERTITI

(Traducción del Poema dedicado a Nefertiti, encontrado en Egipto en el año 1830, encontrado en la antitesis de la Piedra Roseta, grabado en marmol, escrito por Akenatón y es su declaración de amor)

"Reina de las arenas
que a tus pies
se desborda el Nilo.
Amárrame a tus cadenas
que la vida es como es
pero vivo pendiente del hilo
que me alarga las esperas.
Que todo mi reino daría
por esas caderas
y por ese cuello
que es la romería
de mi boca desbocada.
Y deshojaré el velo
que esconde tu mirada
bajo el clamor
de tu cabello al viento
para entre Karnac y Luxor
peregrinar por el amor
y el perfume de tu aliento.
Mi reina, yo te daría
la fuerza de los dioses
el compás de una letanía,
un imán entre la distancia
y los roces,
un perfume en la fragancia
de esta calma enloquecida.
Y por ti perdería la vida
naufragando en tu belleza
y tu calor.
Y tal vez no tenerte sería
mendigar con riquezas
carentes de valor.
Nefertiti, desliz
de una sábana en celo,
corazón de un final feliz
y reina de los mares del cielo.

El edén y el infierno trepanan memorias
desempolvan antiguas quimeras
como la decepción y la gloria
y ese carruaje que ojalá no volviera..."
https://www.elconfidencial.com/cultura/2020-02-24/nefertiti-tumba-camara-secreta-tutankhamon-egipto_2467412/
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/tumba-reina-nefertari_9678#:~:text=En%201904%2C%20el%20arque%C3%B3logo%20Ernesto,hacia%20el%20reino%20de%20Osiris
https://elpais.com/internacional/2018/05/07/mundo_global/1525694971_410456.html