Mostrando entradas con la etiqueta XIX. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta XIX. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de noviembre de 2022

LA LITERATURA RUSA DEL SIGLO XIX


La literatura rusa del siglo XIX engloba un gran número de escritores, pues no sólo estamos teniendo en cuenta los nacidos en la propia Rusia, sino también e incluyen aquellos que escriben en ruso, pero que al extinguirse la Unión Soviética pasaron a ser hijos de otras patrias. Por esta razón, y muchas otras, la literatura rusa ha dado a luz grandes novelistas, poetas, ensayistas, etc. que permanecen en la mente de la gente, pese al paso de los años.
En 1830 y principalmente en 1840, en la literatura rusa se desarrolla el realismo crítico: corriente que representa personajes humanos en sus vínculos con las circunstancias sociales y se centra en analizar el mundo interior del individuo. Aparece entonces la figura de la “persona pequeña”, es decir, ordinaria e insignificante; se trata de un tipo de personaje de una posición social bastante baja, sin ninguna capacidad destacada ni fuerza de voluntad, que no hace nada malo a nadie, con sus historias dramáticas pero muy cotidianas. Su objetivo principal es presentar “la verdad” de la vida.
El primero en presentar a una “persona pequeña” al lector fue el gran poeta y escritor, creador de la lengua literaria rusa, Alexandr Pushkin. Un romántico en muchos de sus versos, en su serie de obras en prosa Los relatos de Belkin (1830) se convierte en realista y describe tragedias cotidianas de personas corrientes. Pese a que cada uno de los cinco relatos introducía un nuevo tipo de personaje que transgredía todos los cánones existentes de la literatura de aquel entonces, el global de la obra correspondía a un género tradicional de la época: algunos relatos al sentimentalismo y otros al romanticismo.
El fin del siglo XIX es la época de Antón Chéjov en la literatura rusa. Varios críticos denominan a este periodo “realismo sociológico” ya que los temas principales del escritor y dramaturgo son los problemas y los cambios en la sociedad y el destino de los individuos en ella. Fue pionero en emplear el método del “fluir de la conciencia” (un monólogo interno del personaje que reproduce sus impresiones, asociaciones y pensamientos inmediatos en el momento del habla), posteriormente adoptado por los modernistas y por James Joyce en primer lugar.


Rusia no irrumpe en el mapa de la literatura europea hasta el siglo XIX. Las obras de sus grandes escritores reflejan la complejidad de una sociedad sometida al despótico y represor gobierno de los zares y marcada por la miseria de sus campesinos, sometidos como siervos a la nobleza.
Durante el siglo XIX y bajo el influjo del romanticismo primero y del realismo después, Rusia vive un Siglo de Oro que ve nacer a autores de talla mundial. Durante la primera mitad del siglo destaca la poesía con Pushkin, Lermontov, Krylov y Griboyédov. Durante la segunda mitad es el momento de la prosa con Leon Tólstoi, Fiódor Dostoyevksi, Nikolái Leskov, Iván Turgéniev, Iván Goncharov, Maksim Gorki y Antón Chejóv
La peculiar situación de Rusia hizo que la palabra de los escritores fuera considerada la voz del pueblo, puesto que los rusos son tradicionalmente muy amantes de la poesía y de la literatura. La censura zarista les temía, por ello, fueron estrechamente vigilados.


En poesía, una de las primeras figuras de este siglo fue Iván Krylov , cuyas fábulas, de una gracia y sonoridad admirables, le valieron el título de "El La Fontaine ruso". Krilov, que llegó a vender más de setenta y cinco mil ejemplares de sus Fábulas, escribía con el estilo popular y usaba dichos y proverbios coloquiales.
Vasili Zhukovski, precursor de Pushkin, dio a conocer, con sus traducciones, a los románticos alemanes y británicos, y compuso versos en los que aparecen, llenas de lirismo, las imágenes y leyendas tradicionales del país
Alexandr Pushkin fue educado en el Liceo de Tsarskoye Selo, establecimiento donde se respiraba un espíritu liberal. Sus actitudes liberales lo llevaron al destierro y entonces descubrió a Byron, sufrió su fascinación, e incluso aprendió inglés para poder leerlo en su lengua original. Su primer poema largo importante es Ruslán y Ludmila , poema épico-burlesco en que subvertía los recursos tradicionales. Sus primeros poemas eran imitaciones byronianas, como El prisionero del Cáucaso. Su obra, interrumpida en el momento más prometedor al morir el poeta en un duelo, tiene una perfección que desborda cualquier marco de "Escuela". Pushkin, que puede considerarse como el primer escritor de la literatura moderna rusa, unió en su obra las tradiciones de la lengua popular y las técnicas más depuradas del verso. Innovó en todos los géneros, desde la lírica hasta la novela, y con él la literatura rusa tomó conciencia de su originalidad.

Ya vagué por las calles bulliciosas…
ya penetre en el templo populoso,
ya me rodeen alocados jóvenes,
en mis ensueños sigo estando absorto.

Me digo: pasarán raudos los años
y por muchos que aquí nos encontremos,
todos iremos a la eterna fosa
y para alguno ya llegó su tiempo.

Cuando contemplo el roble solitario,
este patriarca de los bosques -pienso-
sobrevivió al cruel siglo de mis padres
y sobrevivirá a este siglo nuestro.

Cuando acaricio a una tierna criatura
pienso que es hora ya de despedirme:
te cedo el puesto, florecer te toca,
y para mí ya es hora de pudrirme.

Cada día que pasa, cada hora,
me he acostumbrado a ejercitar la mente,
e intento adivinar cuál de entre ellos
será el aniversario de mi muerte.

Y ¿dónde me enviará la muerte el Hado?
¿En la guerra, en la mar, como viajero?
¿O si acaso será, el valle vecino
el que reciba mis helados restos?

Y aunque para mi cuerpo inanimado
dónde se descomponga igual le sea,
yo, más cercano a mi solar querido,
de ser posible, reposar quisiera.

Y que a la entrada misma de mi tumba
una juvenil vida jugar pueda,
y que Naturaleza indiferente
con su eterna hermosura resplandezca.


Con el comienzo de siglo, la literatura rusa empieza a producir grandes obras en prosa, aunque su penetración en Occidente será escasa hasta la segunda mitad del siglo. Pushkin escribe, en verso, la que se va a considerar la primera novela rusa, Eugenio Oneguín (1833), de clara inspiración byroniana, escrita en un estilo libre, casi descuidado. En la novela, los pasajes descriptivos alternan con impresiones plenamente líricas y meditaciones acerca de la naturaleza. También escribe cuentos y novelas cortas, como El moro de Pedro el Grande , La dama de picas  y La hija del capitán, tensos y equilibrados, con una forma muy clásica que compensa los borrascosos sentimientos que describe. Tanto en La hija del capitán como en su Boris Gudonov el autor muestra su preocupación por el destino de la nación.



Nikolái Gógol (1809-1852) dará el paso definitivo hacia el realismo, aprovechará todas las posibilidades de la prosa y favorecerá la llegada de los grandes autores posteriores. En sus primeras obras, los cuentos entre realistas y fantásticos de las Veladas en un caserío de Dikanka , y su novela histórica Tarás Bulba , recreó la vida y las tierras de Ucrania. Alcanzó la fase de madurez con unos cuentos y novelas cortas (La nariz, El capote, etc.) que contienen una gran riqueza de elementos realistas y una importante dosis de sátira. Es celebre la frase de Dostoievsky, quien afirmó: "Todos hemos salido del 'capote' de Gógol". La primera parte de su novela Almas muertas , llamada poema por el propio autor, le consagró como el mejor escritor ruso del momento. Con Almas muertas, Gógol pretendía hacer una novela picaresca y, sin embargo, en la obra hay una amarga denuncia, donde los personajes, grotescos, hacen reflexionar al lector acerca de la naturaleza humana, de su estupidez y pereza provinciana. Movido por escrúpulos religiosos, Gógol destruyó la segunda parte de su obra antes de que se publicara. Hacia 1847 publicó Pasajes selectos de la correspondencia con mis amigos, ensayos filosóficos y políticos que reflejan su ideología.



Después de Gógol, varios novelistas señalan la transición hacia formas más completas y exigentes. Iván Goncharov (1812-1291) denuncia en Oblómov (1859), obra con una gran carga autobiográfica, lo que él considera uno de los vicios nacionales de su país, la apatía física y moral. El protagonista, un gran propietario, sirve al autor para desenmascarar al hombre superfluo arrastrado por el ocio, la rutina y la pereza. Otras obras destacables suyas son El abismo  y Una historia común.



Iván Turguénev (1818-1883) fue el primer autor ruso que se dio a conocer ampliamente en los ambientes literarios occidentales. Recorrió Europa y vivió durante años en Francia, Alemania, y Gran Bretaña. Fue amigo de escritores como Flaubert, los Goncourt (Edmon y Jules), Maupassant y Henry James. Es quizá el menos característicamente ruso de estos autores, y tal vez por este motivo sus obras (entre las que sobresalen Memorias de un cazador , Nido de nobles , Humo ), tuvieron una buena acogida fuera de su patria. Frente a Gógol, Turguénevcultivó un lenguaje selecto y una narración cuidada que dejaba paso a la alusión poética. El tacto y la agudeza psicología no son ajenas a su prosa; sin embargo, su obra ha quedado perjudicada por el hecho inevitable que se le comparase con Dostoievsky y Tolstói. Otras obras suyas son Padres e hijos -su mejor novela en cuanto a argumento, personajes y estructura-, Tierras vírgenes, En vísperas de la guerra y Senilia (conjunto de poemas en prosa).




Fiodor Mijailovich Dostoyevski y Tolstói son los nombres por antonomasia de la novela rusa, figuras sólo comparables a Cervantes y Balzac. Ambos son rigurosamente coetáneos, pero también muy distintos. Ambos dan sus grandes obras de madurez por los mismos años, entre 1860 y 1880. Posteriormente Dostoievsky muere, y Tolstói, aunque continúa escribiendo durante más de veinte años, se ha convertido en un símbolo y reniega de casi toda su producción anterior.


Dostoievsky (1821-1881), ya desde sus primeras obras, se consagra a la penetración psicológica, al análisis de unos personajes llenos de misterio y de contradicciones. En su primera novela, Pobres gentes , es notable la influencia de Gógol. En los últimos veinte años de su vida esta orientación psicológica se acentúa, lo que arroja un buen número de obras geniales, que van desde Crimen y castigo (1866), El idiota (1868), Los endemoniados,  y El adolescente , hasta Los hermanos Karamázov (1879-1880). Casi cuarenta años separan Pobres gentes de Los hermanos Karamázov, primera y última obra de Dostoievsky, pero en toda su larga producción será una constante su preocupación por ahondar en la psicología del hombre a través de sus personajes: descubre las emociones y los sentimientos humanos, explora en la psique, revela los impulsos reprimidos, etc.



León Tolstói (1883-1945) disfrutó de una vida mucho más fácil. Desde sus primeros libros se le saludó como un gran maestro de la prosa, y su evolución literaria fue un perfeccionamiento constante que culminaría en "Guerra y paz" (1865-1868). Se puede afirmar que Dostoievsky supera a Tolstói en profundidad psicológica, pero nunca escribió una novela tan perfecta como Guerra y paz, considerada por los críticos como la gran obra del s. XIX. En ella se describe un período crucial para Rusia, el que corresponde a las guerras napoleónicas. En la novela, la técnica narrativa de Tolstói le permite combinar multitud de historias dentro de un conjunto coherente. Aparecen los elementos más dispares, magníficas descripciones de batallas y de movimientos de tropas, análisis de la situación política, consideraciones sobre la filosofía de la historia, minuciosos e irónicos cuadros de la vida mundana en Moscú y San Petersburgo, multitud de retratos psicológicos, debates morales, etc. Ana Karénina (1875-1877), su novela siguiente no está al mismo nivel. A partir de la crisis espiritual que comienza hacia 1880, su producción se sitúa en otro plano: un cristianismo radical impregna las páginas de su tercera novela, Resurrección (1899)



Antón Chéjov (1860-1904) completa con sus numerosos cuentos (La sala número seis, Elmonje negro, Una historia triste, La cigarra, Las grosellas, etc) este gran período de la narrativa rusa. Chéjov es un observador lúcido e irónico en la caracterización de los "hombres taciturnos": plasma en sus relatos, con suaves pinceladas, su visión de una Rusia mezquina y resignada. Su objetividad y la sobriedad de su estilo no excluyen un tono poético y un sutil humorismo que prestan un encanto a estas narraciones.



El descubrimiento de la novela rusa en la segunda mitad del s. XIX sacudió la narrativa occidental. La novela europea se encontraba en una situación asfixiante, con un (cada vez más rígido) criterio de captar la realidad exterior por medio de la observación fiel y minuciosa. El Naturalismo llevó a los escritores a la declamación y el apriorismo. La mayor parte de las novelas de la época, en la actualidad, parecen estrechas de miras, farragosas e ingenuamente didácticas. Los rusos eran otro mundo lleno de exaltación y apasionamiento, trágico y grotesco a la vez, con explosiones irracionales que abrían nuevas perspectivas y una visión más realista que no estaba sujeta a unas normas, y que era capaz de llegar al subconsciente de los personajes. Eran la libertad del escritor y la grandiosidad de la literatura, una nueva medida del hombre que enlazaba con los grandes románticos de la primera mitad del XIX.


La edad de oro de la novela rusa no tiene un equivalente en la dramaturgia, porque el teatro no alcanzó la talla de la prosa. Algunos de los grandes novelistas cultivaron el teatro, pero de una forma esporádica y con aciertos relativos; así Iván Turguénev escribió una comedia de sutil psicología, Un mes en el campo, pero es su única obra teatral notable y tardó más de veinte años en representarse. Alexandr Griboyedov estrenó ¡Qué desgracia el ingenio!, brillante comedia en verso que presenta a Chatski, un joven noble que vuelve a Moscú y encuentra a su amada imbuida en una sociedad murmuradora y anticuada.
El mejor teatro ruso de la época lo escribió, sin duda, un autor conocido por sus cuentos, Chéjov. Sus comienzos fueron voluntariamente modestos, farsas en un acto que revelaron sus posibilidades en este campo. Su primera obra larga, Ivanov (1887), pasó inadvertida. En 1896, el estreno de La Gaviota constituyó un tremendo fracaso; sin embargo, en 1898, la misma obra, potenciada por un gran director escénico, Stanislavski, fue un triunfo en Moscú. El éxito alcanzado hizo que siguiera escribiendo para el teatro. Antes de que su vida se truncara, a causa de la tuberculosis, estrenó sus obras dramáticas más importantes: Tío Vania , Las tres hermanas y El jardín de los cerezos.
Los dramas de Chéjov suponen un cambio radical en la composición del teatro, casi no hay argumentos en sus piezas, e incluso los incidentes más notables son considerados clímax psicológicos, y no clímax dramáticos. Dando importancia a la sugerencia poética, coloca fuera de escena los acontecimientos más importantes en la vida de sus personajes; su blanco preferido es la nobleza y los camaradas intelectuales. Chéjov es sin duda el gran dramaturgo de los años finales del siglo. El conjunto de su teatro no ha perdido vigencia y en el s. XX ha seguido representándose ininterrumpidamente.
Este es un pequeño resumen de una etapa que no puede pasar desapercibida en la historia de la literatura universal,de cuyos héroes de las letras ,se iran desgranado su vida y su obra paulatinamente...

https://es.wikipedia.org/wiki/Literatura_rusa
https://elpais.com/diario/2006/02/11/babelia/1139618358_850215.html
https://www.espectaculosbcn.com/escritores-rusos-mas-famosos/

sábado, 28 de marzo de 2020

LITERATURA ESPAÑOLA EN EL SIGLO XIX Y EL ROMANTICISMO


El Romanticismo propiamente dicho nace en Alemania e Inglaterra hacia 1800 y pasa luego a Francia,donde no triunfa definitivamente hasta 1830,fecha en que Victor Hugo estrena su "Hernani".En España se introduce lentamente ;a partir de 1814 comienza la difusion de las teorias románticas alemanas y con ellas la defensa de la tradicion literaria española;pero la victoria de la nueva escuela no tiene lugar hasta 1835,año del estreno del "Don Alvaro" del Duque de Rivas.
El Romanticismo, penetra en España por dos caminos:Cataluña y Andalucia,de ellos,Cataluña y el resto de Levante español acogen preferentemente la tendencia tradicionalista,como lo demuestra el tomo de la revista "El Europeo" y la gran cantidad de traducciones que alcanzan las obras de W.Scott y Chateaubriand.Andalucia y luego Madrid ,incorporan la revolucionaria,volviendo la vista a Byron y Victor Hugo.
Hay que notar,sin embargo,que de las dos corrientes apuntadas,fué la primera (con su fervor tradicionalista e historico) la que arraigó antes y con mas fuerza.La revolucionaria (orientada hacia la plena exaltacion de lo intimo como realidad esencial de la vida o a la afirmacion de lo subjetivo frente a cualquier traba ideológica) dio tan solo escasos frutos ,originando a veces ,actitudes desprovistas de autentica sinceridad y hondura.
Como puede observarse,las influencias extranjeras que se ejercen sobre el Romanticismo español son variadisimas,pero en términos generales puede afirmarse que el gran movimiento romantico de España,es decir,el que triunfa en 1835,procede directamente del francés.
Tres son las fases en que puede dividirse la evolucion del Romanticismo en la primera mitad del siglo.La inicial,correspondiente  a las tres primeras decadas (Fernando VII) ,representan la introducion progresiva de los nuevos puntos de vista (polemicas,revistas,traducciones...) ,de acuerdo con el romanticismo conservador;la segunda decada de 1830 (Maria Cristina) la entrada de las tendencias liberales y el pleno desarrollo de una produccion original,a cargo de dos promociones (la de los "maduros". M.de la Rosa,Rivas...y la de los "jovenes",Espronceda.Larra...);la tercera decada de 1840 (Isabel II) la asimilacion de los elementos importados,desvanecida ya la febril agitacion del momento anterior (Zorrilla,Gil y Carrasco...)



Como podemos ver , el Romanticismo,no aparece subitamente,sino por grados y como resultado de una serie de concausas de diversa indole.En términos generales,su raiz se halla en las dos tendencias de fines del siglo anterior .la enciclopedista y la prerromantica.De la primera hereda la posicion individualista,el espiritu crítico, la ideologia liberal;de la segunda, la exaltacion de la Edad Media,del sentimiento y de la nauraleza libreaunque por otra parte se oponga al frio racionalismo de aquella y y supere la blanda sensibleria lacrimosa de esta.
La producion romantica no adquiere un franco desarrollo en España hasta el segundo tercio del siglo XIX,pero durante las primeras decadas se llevan a cabo con enorme éxito una serie de traducciones que preparan el triunfo de la nueva escuela.
Una gran influencia en el desarrollo del Romanticismo español tuvieron las polémicas suscitadas durante los primeros del siglo en torno al valor de dos aspectos esenciales de nuestra literatura nacional :El Romancero y el Teatro.
Ya en 1814,el aleman Nicolas Böhl de Faber inicia en Cadiz una campaña en favor de aquella exponiendo los elogiosos comentarios de Schlegel sobre el teatro del siglo XVII; su gesto origina una alarga polémica,en la que las teorias de los romanticos alemanes son atacadas (partiendo del punto de vista neoclásico ) por J.J. de Mora,asi como por varios criticos españoles,que mas tarde se habrian de incorporar a las nuevas tendencias.
El ejemplo de Böhl de Faber fue seguido por Agustin Duran que,en 1828 comienza a editar su "Romancero" y pronuncia un "Discurso" en el que ataca el teatro clasicista y alaba el de Lope de Vega y el de Carderon de la Barca.
La ultima fecha importante en el terreno de la teoria literaria la marca la publicacion de "el moro exposito",del Duque de Rivas ,en cuyo prólogo realiza Alcala Galiano una defensa del nuevo estilo,que por su amplitud y brio puede considerarse como el gran manifiesto romantico,con valor análogo al Prefacio de "Cromwell" de Victor Hugo.
La explosion de entusiasmo patriotico provocado por la Guerra de la Independencia creó desde 1808 un nuevo clima espiritual, en el que hubieran podido fructificar las nuevas tendencias romanticas,de no haberlo impedido las represiones absolutistas de 1814 7 1823,dirigidas por Fernando VII contra los politicos liberales.No obstante,estas contribuyeron tambien al abvenimiento del Romanticismo,al obligar a huir de España a una serie de figuras de nuestras letras (Martinez de la Rosa, el Duque de Rivas,Espronceda,Alcalá Galiano...) que en el extranjero pudieron ponerse en contacto con la produccion europea del momento y conocer el entusiasmo que los autores de nuestro Siglo de Oro susciyaban en todo el Continente.Por eso,el comienzo de la fase verdadera romantica de la literatura española coincide con el fin de la etapa absolutista y la vuelta de los emigrados españoles (entre 1832 y 1834).


El Romanticismo,cuyos primeros sintomas ,a finales del siglo XVIII,se habian manifestado en el ambito de la naciente burguesia,quedó pronto vinculado,a los gustos de una aristocrácia que veia en la exaltacion imaginativa del pasado un arma de combate contra las pretensiones del liberalismo burgués.No obstante,un romanticismo de cuño liberal,en el que al desbordamiento de la fantasia y del sentimiento heredado de la etapa anterior venia a unirse un ansia de ruptura con el pasado tradicional,alcanzó en toda Europa un éxito fulminante,al inaugurarse en la década de 1830 un nuevo orden político al servicio de la burguesia.
En España,donde el desarrollo de la clase burguesa y de la ideologia liberal se habia de ver frenado por las persistencias de unas estructuras de tipo arcaico,el Romanticismo se mantuvo dentro de la órbita de la tendencia tradicionalista,ofreciendo tan solo esporádicamente algun grito aislado de rebeldia y escepticismo.Esto nos explica lo poco frecuente de casos como los de Larra o Espronceda y que,transcurrido el periodo de la regencia de Maria Cristina ,nuestra literatura romantica acentuase las notas de moderación y de gusto por un pasado caballeresco,mas a tono con el sentir de de unas clases fuertemente atadas a una ideologia aristocrática,que con los intereses de quienes en Europa estaban poniendo las bases.




El arte romantico puede considerarse,sobre todo en el terreno de la musica y de la lirica,como uno de los mas altos productos de la cultura occidental.Desde le punto de vista de la historia literaria,el Romanticismo tiene una enorme trascendencia ya que (aparte de restablecer el vinculo con las tradiciones nacionales y de haber intentado llegar al ultimo secreto de la vida a través de la inspiracion y del ensueño) representa la aceptacion de una serie de principios basicos de la literatura posterior :la libre expresion del mundo de lo intimo y de lo subjetivo,el valor de lo original y espontaneo y,en ultimo termino,de la intuicion personal en el terreno del arte,es decir,de lo que pomposamente se designaba entonces como los derechos de "genio".
Particularmente el Romanticismo español participa de los defectos y de las cualidades del europeo,pero,a pesar de que no ofrece figuras de una talla tan elevada como la de un Novalis,un Shelley,o un Victor Hugo,ni resiste la comparacion con la literatura del Siglo de Oro,representa un verdadero resurgimiento en nuestra historia literaria,despues de la época de decadencia iniciada a raiz de la descomposicion del barroco y continuada en el neoclasico.
La razon de dicho resurgimiento reside,tanto en la capacidad creadora de los romanticos españoles (que por otra parte no produjeron apenas obras de alcance universal ni supieron asimilar plenamente el espiritu lirico e intimista de la producion romantica europea).
Siguiendo las tendencias romanticas,los españoles de comienzos del siglo XIX se hallaron de nuevo en el camino de las viejas tradiciones nacionales,con las que tantas coincidencias ofrece (sentido de libertad en el arte,estilo dinamico y expresivo,apego a lo local...y que en el siglo XVIII se habian debilitado notablemente.Ello nos explica,no solo el motivo capital de su exito,sino el de la enorme popularidad que obtuvo en toda Europa la literatura española anterior al neoclasicilsmo.Los extranjeros vieron a España como un pais esencialmente romantico (es decir dotado de una fuerte tradicion medieval y nacional y consideraron a su literatura como la mas digna de ser imitada.De ahi que se haya dicho con razon que el Romanticismo al venir a España no hizo sino entrar en su propia casa... 




Con todo, son la poesía y el teatro los géneros privilegiados durante el Romanticismo. La poesía porque es el género que permite mejor que ningún otro la expresión sentimental desenfrenada, la confesión del "yo" y la transformación del mundo en un mundo personal. José de Espronceda expone en su poema narrativo La canción del pirata cómo la libertad es el bien supremo, por encima de riquezas, pertenencias comunitarias o del miedo a la muerte:

"¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río;
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna entena,
quizá en su propio navío.

Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di,
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza del viento,
mi única patria, la mar."