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lunes, 22 de febrero de 2016

BATALLA DE MUKOLEN.,LA GUERRA RUSO JAPONESA....ARMAS SECRETAS



Vamos a analizar en esta entrada una de las armas secretas del Japón durante la guerra de 1904, la pólvora Shimose... Los efectos destructivos de este compuesto fueron tremendos para unos buques que no estaban totalmente acorazados, y sobre todo su importancia se vio en un área que los japoneses supieron aprovechar como ninguna otra; la guerra psicológica.
                            Humdimiento del Acorazado Borodino (Fuente : Cityofart)

El Capitán Agustin Scandella, agregado español al ejército japonés, escribió en la revista Memorial de Ingenieros del Ejército de septiembre de 1904 unas interesantes reflexiones sobre un arma nueva, la pólvora Shimose:

La pólvora del profesor Shimose, cuya composición es un secreto. Se trata de una pólvora muy destructiva que no sirve para la propulsión, siendo análoga a la lydita inglesa, melinita francesa o loblita alemana, aventajando mucho en sus efectos al algodón pólvora.
Se hacía referencia en este artículo a los avances en el área de la artillería que se estaban apreciando en el conflicto rusojaponés. Una de las novedades que se consideraban decisivas era la pólvora inventada por el doctor Shimose. El agregado español hacía una relación de las ventajas de este material explosivo sobre el algodón pólvora tradicional

La pólvora Shimose puede estar largo tiempo almacenada sin sufrir alteración, no detona por la acción del fuego, ni por los choques producidos sobre ella por los proyectiles o con martillos pesados. Arde lentamente como las sustancias resinosas y basta una pequeña cantidad de agua para apagarla. El coste de su fabricación es la mitad del necesario para fabricar igual cantidad de algodón pólvora
 Impactos en el crucero Aurora (Fuente : Cityofart)

La estabilidad de la que nos habla el capitán Scandella era más que exagerada, pues en realidad este tipo de pólvora era bastante inestable y reaccionaba ante el contacto con carcasa metálica o la espoleta, lo que produjo varios accidentes (algunos de ellos muy graves)

Entonces, los proyectiles con «pólvora Shimose» comenzaron a volverse inestables y a explotar en las ánimas de los cañones, destruyendo uno de los cañones de 305 mm del Shikishima a las 17:45 y otros dos del mismo calibre en el Asahi a las 18:10. Hacia las 18:30, Togo solo podía contar con once de los diecisiete cañones de 305 mm originales de la flota, pues el resto habían quedado inutilizados.

El ejército japonés consciente de la importancia de la guerra psicológica, explotó el temor a estos avances técnicos, ya lo vimos con el caso de la eficacia de sus buques torpederos y ahora lo vemos con la pólvora Shimose. El capitán Scandella nos habla en su crónica de como entre los reporteros de guerra y los agregados militares se les mostró los efectos y poder destructor de este invento. Se realizaron demostraciones de los resultados que se obtenían en impactos entre un obús tradicional (usado por el bando ruso) y otro con polvora Shimose (usado por el bando japonés).


Un cañón de 12 centímetros, disparando con granada ordinaria sobre una plancha dispuesta en la forma de la borda de un crucero, produjo en ella un orificio de 6 pulgadas de diámetro; el mismo cañón en iguales condiciones, pero cargado el proyectil con pólvora Shimose hizo un orificio de 3 pies de diámetro. En el primer caso, la granada, en general, hace explosión a una distancia de un metro a retaguardia del blanco atravesado; pero cuando se usa la pólvora Shimose la granada explota en el momento del choque, fraccionándose en miles de pedazos.
 Linea de acorazados japoneses en acción durante la batalla del Mar Amarillo
Otros efectos, los podemos ver en las memorias de los personajes rusos que estuvieron presentes en las batallas navales como Vladimir Semenov que participó como segundo de abordo en el Crucero Diana durante la batalla del 10 de agosto de 1904.

La explosión de los obuses japoneses producían grandes columnas de humo negro o pardo tirando a verde; cada uno de sus disparos que daba en el blanco, además de ser muy visible, nos producía la impresión de un cataclismo; en tanto que sólo con gemelos y hasta con gran trabajo podíamos distinguir, cuando tocan al enemigo, la ligera y transparente nubecilla procedente de nuestros proyectiles, cargados con piroxilina o pólvora sin humo.

Como corolario daremos dos muestras del los efectos morales de este tipo de munición, en la caso de la artillería de campaña nos ilustra el capitán Scandella :


La artillería de campaña japonesa considera que la granada ordinaria cargada con pólvora Shimose causa sobre el enemigo mayor efecto mora y mayores estragos que cuando se dispara con sharapnel, por cuya razón van dejando casi en desusos esta clase de proyectiles.

Granadas japonesas en el asedio a Port Arthur (Fuente : battlefieldanomalies.com)
En el caso de la artillería naval, hablando sobre la batalla del 10 de agosto de 1904, el comandante Semenov decía :


Y esto (las diferencias entre las características de las municiones)  no dejaba de impresionar penosamente a las tripulaciones, poco familiarizadas con las sutilezas del arte de los señores artilleros.

- “¡Es que nos hacen polvo, sin que ellos reciban nada!¡Palabra de honor!¡Deben de tener algún hechizo!¡La Virgen nos abandona!”- Se oia murmurar con desaliento.

Todos los gemelos, todos los anteojos fueron requisados, y todo el mundo recibió orden de anunciar en alta voz los disparos nuestros que alcanzaban a algún navio japonés con objeto de que todos se enterasen.

Masachika Shimose 

 Químico. Nacido en Hiroshima, el hijo de un samurai del clan Hiroshima.
En 1878, ingresó en Kobu Daigakko (la Gran Escuela de Ingeniería). Después de su graduación en tecnología química en 1884 con los máximos honores, ingresó en la Oficina de Impresión de Finanzas, donde ya demostró su gran talento, inventado una tinta secreta antifalsificaciones se procedió a usar en los billetes de la época.

Pasando a desarrollar su actividad profesional en la Planta de Armamento de la Marina de Guerra, donde participó en el estudio de la pólvora.

El desarrollo de la pólvora “Shimose” que él encabezó, fue adoptado por la Marina en 1893. En 1897 fuenombrado director general de la Planta de Producción de Pólvora Shimose de Albane, cerca de Tokio, perteneciente a la Marina, donde continuó su investigación.

En 1908, fue nombrado miembro de la Academia Imperial de Japón.

Ácido pícrico

La ficha de seguridad  que publica el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Gobierno de España , nos da una idea de lo que es este material, los peligros y las formas de tratarlos.
Acido Pícrico

El ácido pícrico o Trinitrofenol es, por lejos, uno de los productos químicos más peligrosos en uso. Clasificado como un sólido inflamable cuando el contenido de agua es superior al 30% el agua y como explosivo clase A con un contenido de agua menor al 30%, tiene algunas propiedades muy interesantes.

Es explosivo pero también sensible al golpe, calor y fricción. De hecho, si 2 kg. caen desde una altura de 36 cm sobre ácido pícrico sólido, la detonación ocurre con una velocidad y fuerza superior al del trinitrotolueno (TNT).

El ácido pícrico es tóxico por todas las rutas de exposición, también es irritante a la piel, y puede producir productos tóxicos cuando se descompone.

El ácido pícrico se usa principalmente en la fabricación de explosivos y como un intermedio en la fabricación de tinturas. También está presente en muchos laboratorios, para el uso como un reactivo químico.

El ácido pícrico con un contenido de agua superior al 30% es considerablemente menos sensible al golpe que el ácido pícrico seco.
El ácido pícrico es muy reactivo con una amplia variedad de productos químicos y sumamente susceptible a la formación de sales “picratos”.
Según Wikipedia la que hemos de recurrir en ausencia de información sobre este tema:

El ácido pícrico fue el primer alto explosivo (compuesto orgánico nitrado) adecuado para soportar la aceleración del disparo en medios convencionales de artillería. La nitroglicerina y el algodón pólvora estaban disponibles antes, pero la sensibilidad de choque a veces causaba su detonación dentro del cañón de artillería en el momento de disparar. En 1885, basado en la investigación de Hermann Sprengel, el químico francés Eugène Turpin patentó el uso de ácido pícrico prensado y fundido en cargas explosivas y proyectiles de artillería. En 1887 el gobierno francés adoptó una mezcla de ácido pícrico y el algodón pólvora bajo el nombre de melinita. En 1888, Gran Bretaña comenzó a fabricar una mezcla muy similar en Lydd, Kent, bajo el nombre de lidita. Japón le siguió con una fórmula “mejorada” conocida como polvo de Shimose.

Para terminar una anécdota que he encontrado buscando información. El comercio del mercurio en España durante 1907, tuvo un repunte debido a las exportaciones a Japón, pues era un componente básico para la pólvora Shimose.

https://laguerrarusojaponesa19041905.wordpress.com/tag/tecnologia-2/

jueves, 26 de febrero de 2015

BATALLA DE BENEVENTO...MANFREDO DE SICILIA Y CARLOS I DE ANJOU

La Batalla de Benevento se desarrolló cerca de Benevento,en el sur de Italia  , el 26 de febrero de 1266, entre las tropas de Charles de Anjou  y Manfred de Sicilia . El fracaso de Manfred y su muerte causaron la captura del Reino de Sicilia  por Charles.


Fondo

El Papado había estado mucho tiempo en el conflicto con la casa Imperial de Hohenstaufen sobre su regla en Italia. En el momento de la batalla, el jefe de Hohenstaufen en el Reino de Sicilia (que incluyó Sicilia e Italia del sur) era Manfred, el hijo ilegítimo de Frederick II, Emperador romano Santo ). Mientras el heredero legítimo del reino era el nieto legítimo Conradin de Frederick , era joven y sin peligro a través de los Alpes  en Baviera . Aprovechando un rumor falso de la muerte de Conradin, Manfred había usurpado el trono en 1258. El Papa Urban IV  determinó de tirar el Reino de él, y en 1263, concluyó un tratado secreto con Charles de Anjou (Charles I de Sicilia), dándole el trono siciliano.


Preludio

Charles alcanzó Roma  en 1265, pero fue temporalmente parado por vergüenzas financieras. Manfred, sin embargo, no tomó el campo contra él hasta el enero de 1266, cuando el ejército principal de Charles había cruzado los Alpes. Alarmado por el abandono entre sus seguidores y temor de la traición adicional, Manfred procuró traer a Charles para luchar lo más rápidamente posible. Charles intentó girar la posición de Manfred en Capua  por un cruce peligroso de Apennines  que arruinó su línea de abastecimiento; pero Manfred tenía la inteligencia de su movimiento y esté en una posición fuerte a través del Río Calore ), cruzado sólo por un puente.

                                                        CARLOS I DE ANJOU


                                                     MANFREDO DE SICILIA

Charles había dividido su caballería en tres "batallas". La infantería y la primera batalla, consistiendo en 900 Provenzales estaban en el frente, mandado por Hugh de Mirepoix y Philip de Montfort, Señor de Castres . Detrás de ellos eran la segunda batalla, que consistió en 400 italianos y 1,000 hombres de Languedoc  y Francia central. Charles mandaría la segunda batalla en la persona. Detrás de ellos, la tercera batalla de consistidos en aproximadamente 700 hombres del condado de Fland bajo Gilles II de Trasignies, Policía de Francia , y Robert III de Flandes.
Manfred había adoptado disposiciones similares. Su Sarraceno arqueros estaba en el delantero. Detrás de ellos era la primera batalla, 1,200 mercenarios alemanes armados en abrigos de platos  (una novedad entonces), mandado por su primo Giordano d'Anglano  y Galvano de Anglona. La segunda batalla consistió en los mercenarios italianos, aproximadamente 1,000 y 300 caballo de la luz Sarraceno, mandado por su tío Galvano Lancia . La tercera batalla, numerando 1,400, era el feudatories del Reino, bajo la orden personal de Manfred.


Batalla

La batalla comenzó por la mañana, cuando Manfred avanzó a sus Sarracenos (arqueros y unos cuantos encienden la caballería) a través del puente a la escaramuza. Ahuyentaron la infantería de Charles, pero fueron puestos en fuga por su primera batalla. Precipitadamente (si por su propia iniciativa o por la orden de Manfred no se conoce), la primera batalla de Manfred cruzó el puente y contraculpó. Al principio, los mercenarios alemanes parecieron imparables; todos los golpes rebotaron de sus planchas de blindaje, y Charles se obligó a destinar su segunda batalla. Los alemanes siguieron avanzando, pero luego los franceses descubrieron que la nueva armadura del plato no protegió las axilas cuando el brazo se levantó para golpear. Los alemanes rápidamente se rompieron.
La marea de batalla ahora rápidamente dio vuelta contra Manfred. Sus tropas se obligaron a profanar  a través del puente solo sobre Calore para alcanzar el campo. Cuando su segunda batalla había cruzado el puente, Charles había ordenado que su tercera batalla los cobrara en ambos flancos y rápidamente se destruyeron. Sobre el fracaso de los italianos, la mayor parte de la nobleza en la tercera batalla de Manfred le abandonó, abandonando sólo al rey y unos seguidores fieles. Después de cambiar surcoat real con su amigo Tebaldo Annibaldi, Manfred y sus seguidores culparon en la lucha y eran matados


Secuelas

La destrucción del ejército de Manfred marcó el colapso del gobierno de Hohenstaufen en Italia. El resto del Reino de Sicilia se conquistó casi sin la resistencia. Instalado su nuevo reino, Charles podría esperar resultar Conradin, la última esperanza de Hohenstaufen, en 1268, y encontrarle en la Batalla de Tagliacozzo o).
http://es.knowledger.de/0284700/BatallaDeBenevento

martes, 24 de febrero de 2015

LA BATALLA DE PAVIA...ANTECEDENTES Y CONSECUENCIAS

                                                      La Batalla de Pavia 


La batalla de Pavía tuvo lugar el 24 de febrero de 1525 , en la ciudad de Pavia, entre el ejército francés al mando del rey Francisco I y las tropas imperiales españolas del emperador Carlos V , con victoria de estas últimas.

Antecedentes Históricos de la Batalla de Pavía

La consecución en 1519 , por parte de Carlos I de España, del título de Emperador del Sacro Imperio Románico Germánico , puso a Francisco I de Francia , que también había optado al título de Emperador, en una preocupante posición geopolítica. La enorme concentración de títulos en manos de Carlos I preocupa al rey de francés.
 
francisco I y carlos I
Francisco I de Francia y el Emperador Carlos I
Francia había quedado rodeada por los territorios del supuesto enemigo, prácticamente todas sus fronteras estaban amenazadas por los intereses españoles y alemanes. Con el otorgamiento del título imperial por los príncipes electores , Carlos I de España y V de Alemania se había convertido en el personaje más poderoso del mundo conocido.
Esta situación dio lugar a una guerra entre El Imperio y Francia.


EMPERADOR CARLOS IESCUDO IMPERIAL CARLOS I
El Emperador Carlos I y su Escudo Imperial Español

HERENCIA CARLOS V
               El mapa de los territorios heredados por Carlos I  
Francisco I tomó la iniciativa contra el Imperio y decidió anexionarse el ducado de Milán o Milanesado, el norte de la península italiana. Es el comienzo de la guerra de los cuatro años, desde 1521 al 1524, entre la corona Habsburgo de Carlos I de España y la corona francesa de la Casa de Valois. Alrededor de 40.000 franceses capitaneados por su propio rey entraron a sangre y fuego en la península italiana.
Esta tremenda guerra se tradujo en numerosas batallas entre ambas dinastías. comandante suizo en la batalla de bicoca
La potente artillería francesa asedió a numerosas plazas del Milanesado. Los soldados alemanes y españoles tuvieron que aguantar mucho para soportar el ímpetu de los soldados franceses. La mayoría de las plazas españolas pudieron mantener la posición imperial, gracias a una resistencia tenaz.
27 de abril de 1522. La primera batalla fue la de Bicoca, esta fue la primera batalla perdida por los franceses. Terminó con victoria aplastante de los tercios españoles . Fue tan fácil la victoria, que en español, la palabra «bicoca» pasara a ser sinónimo de “cosa fácil o chollo” .
El ejército francés , al mando del general Lautrec, inició la batalla con 15.000 piqueteros suizos. Por su parte, el jefe de las tropas imperiales era el anciano general Próspero Colonna, de 69 años, que contaba con unos 4.000 arcabuceros españoles como fuerza principal de su ejército.
Los suizos perdieron la batalla por culpa de un exceso de moral y de una pésima disposición de su cuerpo de ejército. Los suizos debían superar una larga cuesta , lo que impidió materialmente cargar contra los españoles y les convirtió en un blanco perfecto para los arcabuceros españoles, quienes masacraron a los suizos. Después de perder 22 capitanes y unos 3.000 hombres, los suizos se vieron obligados a retirarse sin llegar a entablar batalla real. Los españoles no perdieron ninguno de sus efectivos y los suizos con la moral por los suelos, se retiraron a sus cantones. "fue una Bicoca"
30 de abril de 1524. Batalla del Sesia , cerca del rio Sesia . El ejército español, mandado por Carlos de Lannoy venció a 40.000 franceses mandados por el Almirante Bonnivet y el conde de Santa Pola.
El 25 de octubre de 1524, el rey Francisco I de Francia cruzó los Alpes y a comienzos de noviembre conquista la ciudad de Milán , nombrando gobernador a Luis II de la Trémoille. Tras su derrota, los españoles abandonaron Milán y se dirigieron al bastión de Pavía.
2.000 arcabuceros españoles, 4.500 lansquenetes alemanes y 30 jinetes pesados , mandados todos ellos por Antonio de Leyva, se atrincheraron en la cercana  Pavía .  A continuación los franceses iniciaron el  asedo a  la ciudad con un ejército de unos 30.600 hombres y  53 piezas de artillería.
lansquenetes alemanes
Lansquenetes Alemanes de las tropas imperiales
soldados de los tercios imperiales
Soldados de los tercios imperiales compañia de piqueros de los tercios
Compañía de piqueros de los tercios
 
Antonio de Leyva , veterano de  la Guerra de Granada , aguantó sorprendentemente en Pavía el asedio de las tropas francesas con 6.530 hombres , los cañonazos de la potente artillería francesa eran incesantes;  pero lo peor fue el hambre y la enfermedad que se habían adueñado de las tropas imperiales. Escaseaba el pan y faltaba el agua, pero los imperiales continuaban en su obstinada resistencia.
caballeria imperial
Habían transcurrido ya  tres meses y Pavía continuaba defendiéndose. Francisco I había decidió agotar por hambre y sed a los asediados. Pero esta estrategia no le salió bien, finalmente las tropas de Leyva iban a recibir refuerzos desde Alemania.
Antonio de Leyva, el héroe defensor de Pavía, tenía con 45 años de edad y había participado ya en 32 batallas y 47 asedios. Combatió con el Gran Capitán en las Alpujarras contra los moriscos y participó también en Ravenna y Bicoca. Su fama era tal que en una ocasión el Emperador Carlos, llegó a desfilar delante de él, con una pica en la mano y diciendo: "Carlos de Gante, soldado del valeroso don Antonio de Leyva". Esto puede parecer intrascendente, pero en la época era un honor increíblemente elevado. Falleció en 1.536 durante la expedición a la Provenza.
Mientras los franceses esperaban la rendición de Antonio Leyva, Carlos I mandó un ejército de auxilio desde Alemania a Pavía al frente estaba el marqués de Pescara. El objetivo era apoyar a las tropas de Leyva y romper el cerco.
En Pavía, los soldados imperiales alemanes y suizos no recibían sus “soldadas” y amenazaron con rendirse al enemigo . Los capitanes y generales españoles desembolsaron de su propio bolsillo el dinero para que las tropas alemanas y suizas aguantaran. Ante la difícil situación de sus oficiales, los 2.000 arcabuceros españoles decidieron que seguirían defendiendo Pavía aún sin cobrar. Un ejemplo para alemanes y suizos que decidieron sumarse también al empeño de resistencia numantina en Pavía.
El Marqués de Pescara, tan excelente psicólogo como general, se ganó a sus hambrientas tropas , y en la arenga que dio a sus hombre y a los defensores de Pavía, le dijo:
"Hijos míos, todo el poder del emperador no os puede facilitar en el día de hoy pan para llevaros a vuestro estómago , nadie puede traeros ese necesario pan. Pero hoy, precisamente hoy os puedo decir que si queréis comer, el alimento se encuentra en el campo francés." . No fue necesario apelar a las banderas a la patria, al heroísmo, etc.
24 de febrero de 1525. El ejército imperial de refuerzo llegó a Pavía y abrió fuego. Estuvo constituido por 13.000 lansquenetes alemanes, 6.000 infantes de los tercios españoles y 3.000 italianos con 2.300 jinetes y 17 cañones.

Comienza la Batalla de Pavía

arcab
Las tropas francesa que sitiaban a las tropas españolas, ahora eran sitiadas por las tropas de refuerzo. Desde que acampó ante Pavía no pasó día en que Pescara no fingiera un ataque nocturno contra los franceses. Los franceses se acostumbraron a las falsas alarmas y de esta forma aprovecharía cogerles desprevenidos. El famoso cuento del lobo ... que le dio resultado

piqueros de los tercios
El grueso del ejército francés está acampado en el parque del castillo del Mirabello, a las afueras de Pavía, parque rodeado por una muralla de más de 10 kilómetros de longitud y de 2,5 m de alto .
Son las 3 de la mañana del 24 de febrero de 1524 los imperiales se la iban a jugar con todo lo que tenían. Durante la noche la infantería del emperador, se había puesto las camisas blancas sobre las armaduras para reconocerse entre ellos. Los encamisados, así llamados porque llevaban las camisas blancas encima de las armaduras, era su uniforme de guerra nocturna que les permitía reconocerse de noche.

Las órdenes eran avanzar en silencio hasta el cercado del castillo de Mirabello donde estaban atrincheradas las tropas francesas y abrir brechas en sus muros. Pescara envió dos compañías de encamisados a abrir una brecha en el muro del parque que protegía a los franceses.
A las 5 de la mañana, los encamisados habían abierto tres brechas por las que al amanecer pasaría Pescara al frente de los imperiales con sus escuadrones de piqueros flanqueados por la caballería. Los tercios y lansquenetes pasaron en formación compacta, con largas picas protegiendo a los arcabuceros


 . entrada de los imperiales en el castillo de Mirabello


El ejército imperial ya ha penetrado en el parque de Mirabello, los encamisados en la vanguardia , por el centro entran los piqueros, lansquenetes de Carlos I contra los suizos del ejército francés. Tras la brecha abierta en el muro del parque la artillería aguarda turno para cruzar. Mientras los arcabuceros atacan y saquean el castillo .
Francisco I ordenó entonces cargar a la caballería francesa. La flor y nata de la aristocracia francesa se iba a topar con la mejor arma de la época, los tercios españoles. Los tercios invictos desde las primeras batallas de Italia y que ahora, en Pavía, iban a demostrar tu auténtica capacidad para el combate. Los encamisados fueron lanzados en primer lugar, era el cuerpo ligero de la tropa de infantería.
batalla de pavia
Tapiz de la Batalla de Pavía
la batalla de pavia
Cuadro de la Batalla de Pavía
 
Los 3.000 arcabuceros de Fernando de Ávalos clavaron sus picas, apuntaron bien, dispararon y rápidamente terminaron con la primera línea de la caballería pesada francesa. Más tarde los alabarderos y piqueros entraron en combate cuerpo a cuerpo .
Mientras tanto Carlos de Lannoy al mando de la caballería española y el marqués de Pescara, en la infantería, luchaban ya contra la infantería francesa comandada por el comandante Ricardo de la Pole y Francisco de Lorena. Los franceses caían a cientos, fue una batalla auténticamente sangrienta


DESPLIEGUE DE LA BATALLA DE PAVIA
Despliegue de los ejércitos 
 
Antonio de Leyva reacciona ante la situación favorable de los imperiales españoles y ordenó la salida de sus fuerza de la ciudad para apoyar a las tropas que habían venido en su ayuda. Esta valiente acción de Leyva sobre el ala derecha de los franceses, atrapó al enemigo entre dos fuegos que no pudieron superar.
Antonio Leyva
Las tropas de Leyva cercaron a la retaguarda francesa y les cortaron la retirada. Bonnivet, principal consejero militar de Francisco, se suicidó. Los cadáveres franceses comenzaban a amontonarse unos encima de otros. Muchos franceses, viendo la derrota, intentaban escapar. Al final las bajas francesas ascendieron a unos 8.000 muertos y 2.000 heridos.

El Gran Suceso

La situación era dramática para las tropas francesas; se luchaba cuerpo a cuerpo y los tercios no perdonaban la vida de los franceses. El rey de Francia y su escolta también combatía a pie; en el fragor de la batalla , Francisco I con un grupo de leales , quedó copado por las tropas. Francisco I cayó del caballo y al intentarse levantar se encontró con el estoque de un soldado de la infantería española, era el vasco Juan de Urbieta Berástegui y Lezo. Juan no sabía que había apresado al mismísimo rey de Francia.
Juan de Urbieta, junto al granadino Diego Dávila y el gallego Alonso Pita da Veiga, no eran conscientes de a quién acababan de apresar, pero por las vestimentas supusieron que se trataría de un noble francés. Aquel preso resultó ser el mismísimo rey de Francia. El rey de Francia Francisco I había caído prisionero de Carlos I.
La noticia corrió como la espuma por todos los territorios europeos. Francia había sido humillada por la captura de su monarca a manos de los tercios españoles.
Francisco I cae prisionero de Juan de orbieta
Juan de Urbieta hace prisionero al rey de Francia, Francisco I

Consecuencias de la Batalla de Pavía

En la batalla murieron los más granado de la nobleza franceses, como Bonnivet, Luis II La Tremoille, La Palice, Suffolk, y Francisco de Lorraine.
12 de agosto de 1525. Prisionero de los españoles, Francisco I fue llevado a Madrid, quedando prisionero inicialmente en la Torre de los Lujanes, situada en la actual Plaza de la Villa de Madrid. Días más tarde, el rey francés, escribió una carta a su madre expresándole su desgracia: "De todo, no me ha quedado más que el honor y la vida, que está salva". 



Es la Torre de los Lujanes, en la Plaza de la Villa de Madrid TORRE LUJANES PRISION REY DE FRANCIA 
14 de enero de 1526. Por imposición de Carlos I , Francisco I firma el Tratado de Madrid. Por el tratado , Francisco I renunciaba a sus derechos sobre Milanesado, Génova, Nápoles, Flandes, Artois y Borgoña en favor del emperador Carlos I. Además, Francisco I se comprometía a casarse con la hermana de Carlos I, Leonor, y a enviar a dos de sus hijos a España como garantía del cumplimiento del tratado.
Durante la negociaciones, Carlos I habló por primera oficialmente en español. Carlos renunció a usar su lengua madre , francés borgoñón, y el italiano, la lengua habitual de la diplomacia. Se cuenta que hasta entonces, Carlos I sólo utilizaba el español para sus rezos.
Firmado el tratado, Francisco I quedó en libertad, pero nada más pasar los Pirineos, el tratado fue papel mojado e inmediatamente los franceses volvieron a atacar las posesiones españolas en Italia. Carlos V confió en el honor del francés y la verdad pecó de inocente. Incluso se alió con el Papa para luchar contra el imperio español.
6 de mayo de 1527. El Saqueo o Saco de Roma “Sacco di Roma”. Después de su liberación, como era de esperar, Francisco I se alió con el Papa Clemente VII para luchar contra el Imperio español, lo que produjo que Carlos I atacara y saqueara Roma el 6 de mayo de 1527. Las tropas Imperiales entran en Roma sometiendo a la ciudad a un saqueo.
Casi toda la Guardia del vaticano fue pasada a cuchillo por las tropas imperiales en las misma escalinatas de la Basílica de San Pedro. De los 189 guardias sobrevivieron 42 . La acción heroica de la guardia vaticana, permitió a Clemente VII escapara a través un corredor secreto que todavía une la ciudad del Vaticano y el castillo de San Ángelo.
Después comenzó el saqueo de las iglesias y monasterios no españoles y los palacios de los cardenales fueron destruidos y despojados de todo objeto precioso. Los imperiales trazaron grafitis con vivas a Lutero a punta de alabarda sobre los frescos de la Capilla Sixtina


SACO DE ROMA
Saco de Roma por las tropas imperiales españolas
El 6 de junio de 1527, Clemente estando prisionero en el castillo de San Ángelo, se rindió y acordó pagar un rescate de 400.000 ducados a cambio de su vida; las condiciones incluían la cesión de Parma, Piacenza, Civitavecchia y Módena al Sacro Imperio Romano Germánico

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escultura de carlos I


El Emperador Carlos V dominando al Furor. Esta escultura , de Leoni Leone, está en el Museo del Prado de Madrid y un día al año, se puede ver al emperador sin su coraza 
http://www.grandesbatallas.es/batalla%20de%20pavia.html 




jueves, 19 de febrero de 2015

BATALLA DEL PASO DE KASSERINE... SEGUNDA GUERRA MUNDIAL


Cuado el OKW observó el avance exitoso del Afrikakorps, detuvo la Operación Viento de Primavera y puso a las fuerzas de Ziegler al mando de Rommel.

La 21ª División Panzer tomó Sbeitla.  La 10ª División Panzer fue regresada al paso de Kasserine.  Más hacia el Sur unidades germano-italianas ocuparon Tozeur.  Unidades del Afrikakorps y de la 15ª División Panzer capturaron el aeródromo de Thelepte el día 18 de febrero.  El día 19, las fuerzas de reconocimiento de Rommel hicieron observaciones en el Paso de Kasserine.  Otras unidades de reconocimiento estaban ya avanzando por la carretera entre Thelepte y Tebessa.   Rommel se decidió y ordenó el ataque por Kasserine que era el camino de entrada a Tebessa y las sierras de Túnez.  La misma noche del 19 al 20, unidades de la 3ª Sección de Reconocimiento se apostaban en las elevaciones del paso, con el fin de impedir el acceso del enemigo por la carretera que lo cruza.  Pero el intento fracasó, y Rommel mandó que avanzara el Regimiento Panzergrenadier "Afrika", al mando de Mentón.  Pero también este ataque fue neutralizado por la artillería enemiga


La mañana del 20 de febrero las Divisiones Panzer 21ª y 10ª, parte de la 15ª División Panzer y la División italiana "Ariete" estaban concentradas ante el paso en un espacio de doce kilómetros de longitud y seis de anchura.  Baterías de lanzahumos del 71º Regimiento lanzaban sus disparos contra las posiciones enemigas.  A las diecisiete horas se había establecido en el paso el Mayor Stotten con su sección de carros.  El 8º Regimiento Panzer pasó por la carretera del paso, formó una cabeza de puente e impidió los contraataques estadounidenses.  Después se inició el ataque masivo contra el paso.


El ataque por el Paso de Kasserine causó desconcierto y pánico en las fuerzas y mandos estadounidenses porque nunca se le ocurrió al Estado Mayor de Eisenhower que por ese estrecho corredor se atreviera Rommel a atacar, por tanto no se había previsto ningún dispositivo de defensa.
Para evitar el descalabro el Comandante en Jefe del 1º Ejército Británico, General Anderson, ordenó no dar un paso atrás.   El 21 de febrero Rommel ordenó el avance de la 21ª División Panzer alrededor de la montaña, y a la 10ª en dirección Norte hasta Thala, con el fin de abrir el bloqueo ante Tebessa por medio de un rodeo.  La 21ª División Blindada tuvo un duro combate con el enemigo y no logró encontrarse con la 10ª División.  Sin embargo el objetivo principal fue logrado y se hicieron tres mil prisioneros y se destruyeron 169 tanques enemigos, 95 vehículos blindados de observación, 36 piezas móviles de artillería y 60 cañones de otros tipos.


Pero Eisenhower contaba con ingentes cantidades de material y refuerzos que constantemente llegaban a las costas africanas.  No obstante la 10ª División Blindada podía aún tomar Thala cuando la resistencia aumentó.  El avance alemán tropezó con fuertes posiciones de reserva enemigas de la 6ª División Blindada británica y la brigada de guarnición.  Thala tuvo que ser evacuada de nuevo por los alemanes.  También las unidades del Afrikakorps, al mando del general Bülowius, que reemplazó al herido General Von Liebenstein, tropezaron con la Unidad estadounidense B, en su intento de avanzar rápidamente hacia el Oeste y tomar Tebessa con un golpe de mano.  Cazas británicos y bombarderos estadounidenses aparecieron en medio del combate.
Las fuerzas de Eisenhower superaron el pánico y retomaron la compostura rechazando el ataque alemán.   Eisenhower mandaba no solamente su ejército sino la mitad de los británicos.  Tenía aviones de caza, bombarderos y artillería.  El General Von Arnim había intentado, a requerimiento de Rommel, retener a las fuerzas enemigas en el sector del frente del V Ejército por medio de ataques masivos.  El reforzado 47º Regimiento de Infantería, al mando del coronel Buhse, había atacó hacia el Oeste en potentes avances, había tomado Pichon y lo sobrepasó veinte kilómetros, hasta que finalmente se detuvo el avance.   Era el 22 de febrero, el mismo día en que el ataque del «Afrikakorps» fracasó ante la Unidad B de EE.UU.   Las fuerzas estadounidenses seguían recibiendo material y refuerzos mientras que Rommel tenía que pelear con lo que tenía, nada más.


El 22 de febrero, Rommel reconoció que no se podía seguir avanzando ni en dirección a Thala Le Kef, como previó una orden italiana, ni hacia Tebessa, como se proponía en su propio plan.  Sus fuerzas eran demasiado débiles.  El terreno montañoso era excesivamente difícil para operaciones rápidas y además perjudicaba el aprovisionamiento.  Se manifestó claramente que se hubiera necesitado mucho más tiempo del que se había pensado para las operaciones previstas, tanto para conquistar Tebessa como para una futura incursión hacia el Norte.  Y entretanto crecía la amenaza en la retaguardia porque se acercaba a toda velocidad a la posición de Mareth el VIII Ejército británico de Montgomery.
Frente a tal situación, y después de una entrevista en el paso de Kasserine, en la que se hallaba presente el mariscal Kesselring, Rommel detuvo el ataque.
http://www.exordio.com/1939-1945/militaris/batallas/afrikakorps/kasserine.html 


lunes, 9 de febrero de 2015

HENRY DUNANT Y LA CRUZ ROJA...TRAS LA BATALLA DE SOLFERINO

 

En 1859, H. Dunant decidió crear este movimiento humanitario después de ver la mala atención médica que se dio a los miles de heridos de la contienda.

Tal día como hoy, el pequeño pueblo italiano de Solferino se hizo famoso después de que más de 40.000 soldados franceses, piamonteses y austríacos yacieran muertos o heridos en sus puertas sin ningún tipo de atención médica. La masacre, sin embargo, no dejó indiferente a Henry Dunant, un hombre de negocios que, tras ayudar a coordinar la atención de los moribundos y observar sus condiciones infrahumanas, decidió promover la creación de la Cruz Roja Internacional.
Para entender la batalla de Solferino es necesario retroceder en el tiempo hasta 1859, año en que Austria, dirigida por el emperador Francisco José I, envió a su gran ejército contra la región de Piamonte -ubicada al norte de Italia-. Al parecer, esto fue demasiado para el líder francés Napoleón III que, haciendo valer su alianza con este territorio, aprestó a sus tropas para enfrentarse al Imperio austríaco.
Desde el comienzo del conflicto se hizo patente la superioridad del ejército francés que, ya veterano y con una gran formación, venció a los austríacos en las primeras escaramuzas. Sin embargo, Francisco José I no estaba dispuesto a consentir una bofetada más. Por ello, ordenó a sus fuerzas retirarse hasta la orilla del río Mincio, ubicado cerca de un pequeño y bello pueblo llamado Solferino y que, hasta ese momento, era absolutamente desconocido en la Historia.
Así, los fusileros y caballeros austríacos se prepararon para hacer frente a los ejércitos que venían en su persecución: el piamontés y el francés. «El emperador de Austria tenía a su disposición […] ciento setenta mil hombres, apoyados por unas quinientas piezas de artillería», explica el fallecido Henry Dunant, fundador de la Cruz Roja, en su libro «Recuerdo de Solferino». Tal era la importancia de la batalla que el propio Francisco José se puso al mando de sus tropas.
Por su parte, las fuerzas aliadas estaban decididas a acabar con la resistencia austríaca y, de esta forma, expulsar a los invasores del territorio de Piamonte. Sabían que eran inferiores en número, pero la experiencia del ejército francés jugaba a su favor. «Los efectivos de estas fuerzas reunidas eran ciento cincuenta mil hombres y unas cuatrocientas piezas de artillería», completa Dunant en el texto.


Comienza la batalla

«Aquel memorable 24 de junio se enfrentaron más de trescientos mil hombres, la línea de batalla tenía cinco leguas de extensión, y los combates duraron más de quince horas», determina el autor. Todo estaba preparado para que el mundo fuera un cruel espectador de una de las batallas más sangrientas de la historia.



Esa calurosa y radiante mañana, mientras el sol resplandecía sobre las relucientes armaduras de los jinetes franceses, el ejército aliado inició su avance sobre las tropas austríacas, las cuales se habían preparado para una férrea defensa tomando posiciones en Solferino y en dos pueblos cercanos: Medole y Cavriana.
Desde el comienzo ya se pudo dilucidar la crueldad de la batalla cuando, decididos a tomar los primeros palmos de terreno, los jinetes aliados pisotearon a cientos de heridos de ambos bandos para conseguir cargar contra su enemigo. «Las herraduras de los caballos aplastaron a muertos y a moribundos; un pobre herido tenía la mandíbula arrancada, otro tenía la cabeza escachada, un tercero, a quien se podría haber salvado, tenía el pecho hundido», narra Dunant.
No hubo piedad, pues un segundo de retraso podía significar una horrible derrota para cualquiera de los dos bandos. Así, entre sangre y gritos, se desarrolló la batalla durante horas hasta que, después de sufrir una ingente cantidad de pérdidas a base de mosquete y metralla de cañón, los austríacos empezaron a ceder sus posiciones.
Tras la toma de Cavriana a bayoneta calada, los aliados iniciaron la ofensiva definitiva sobre el cementerio y la torre de Solferino. «Viendo que faltaba a las tropas austríacas una decidida y homogénea dirección de conjunto, el emperador Napoleón ordenó atacar simultáneamente Solferino  para presionar contra el centro enemigo», completa el escritor.
Finalmente, y mientras el capellán del emperador caminaba entre los miles de heridos ofreciendo palabras de consuelo, las fuerzas aliadas tomaron Solferino. Bajo una espesa lluvia que apareció de improviso, las tropas austríacas no tuvieron más remedio que abandonar la contienda. Así, el final de los combates lo marcó el sonido de los fusiles y espadas de los vencidos cayendo sobre el suelo, una dulce balada para Napoleón III.
«Tras haber cedido el centro austríaco y cuando el ala izquierda ya no tenía esperanza alguna de forzar la situación de los aliados, se decidió la retirada general y el emperador se resignó a encaminarse, con una parte de su estado mayor, hacia Volta […]. Para algunos regimientos, la retirada se convirtió en una desbandada total, destaca Dunant.



La creación de la Cruz Roja

Una vez finalizados los combates las bajas se contaron por miles en ambos bandos. Concretamente, y según determina Raymond Bourgerie en su obra «Magenta et Solferino (1859). Napoleón III et le rêve italien», por el bando austríaco hubo 2.261 muertos y 17.050 heridos y desaparecidos. Los números no favorecieron tampoco a los aliados, que sufrieron más de 2.000 bajas aproximadamente y sus heridos y desaparecidos ascendieron a 12.018.
Además, el 25 de junio la situación era dantesca en el campo de batalla, pues era imposible prestar atención médica a los miles y miles de heridos, que fallecían desangrados y rodeados de un insoportable hedor a enfermedad y muerte. «El 25 de junio el horroroso espectáculo del campo de batalla dejará para siempre un recuerdo de desolación y desesperación. Los heridos, los muertos, estaban por todas partes . Las mutilaciones eran horribles: los hombres todavía vivos gritaban locos de dolor Nada estaba previsto para hacer frente a un desastre de tal envergadura; durante tres días y tres noches los oficiales y voluntarios curaron a los supervivientes con medios irrisorios», determina Bourgerie.



Esa mañana, en cambio, destacó la figura de alguien que, hasta ese momento, había sido espectador mudo de la contienda: Henry Dunant. Aquel fatídico día este hombre de negocios suizo se remangó la camisa y dirigió la evacuación de los heridos a cientos de hospitales cercanos. «Dunant se desvivió en cuerpo y alma, organizó las ambulancias y echó mano de los voluntarios», añade el autor.
«La conclusión de Dunant fue aterradora: “Insuficiencia de ayudas de enfermeros y médicos. De cuarto en cuarto de hora llegan los convoys, todas las personas están amontonadas; todos están mezclados: franceses, árabes, alemanes […] es una angustia”. En Brescia, una ciudad de 40.000 habitantes, su población se dobló con más de 30.000 heridos y enfermos, de los cuales se ocupaban 140 médicos, algunos estudiantes y gente de buena voluntad», finaliza Bourgerie.
Tanto le impresionó aquella situación -40.000 hombres yacían de una u otra forma a sus pies- que este suizo decidió proponer la creación de lo que en un futuro sería la Cruz Roja Internacional: las denominadas Sociedades de socorro a los heridos (caracterizadas por su neutralidad y su finalidad de salvaguardar a los militares heridos en batalla).
Al atardecer, cuando el velo del crepúsculo caía sobre ese extenso campo de estragos, más de un oficial y más de un soldado francés buscaban, aquí o allá, a un camarada, a un compatriota, a un amigo; quienes encontraban a un militar conocido, se arrodillaban a su lado, intentaban reanimarlo, le estrechaban la mano, restañaban sus heridas o rodeaban el miembro fracturado con un pañuelo, pero sin poder conseguir agua para el desventurado. ¡Cuántas lágrimas silenciosas se derramaron ese penoso atardecer, cuando se prescindía de todo falso amor propio, de todo respeto humano! 
Siempre es insuficiente el personal de las ambulancias militares, y seguiría siéndolo aunque se duplique o se triplique: hay que recurrir, inevitablemente, al público; no queda otro remedio; y siempre será así, porque sólo con su cooperación se puede esperar el logro de la finalidad propuesta. Por ello, he ahí un llamamiento que ha de hacerse, una súplica que ha de presentarse a los seres humanos de todos los países y de todas las categorías, tanto a los poderosos de este mundo como a los más modestos artesanos, ya que todos pueden, de uno u otro modo, cada uno en su entorno y según sus capacidades, colaborar, en cierta medida, para llevar a cabo esta buena obra.

Aunque cada casa se había convertido en una enfermería y aunque cada familia tuviese bastante que hacer asistiendo a los oficiales que había acogido, conseguí, ya el domingo por la mañana, reunir a cierto número de mujeres del pueblo, que secundan, lo mejor que pueden, los esfuerzos que se hacen para socorrer a los heridos; pues no se trata de amputaciones ni de ninguna otra operación, sino que es necesario dar de comer y, sobre todo, de beber a personas que mueren, literalmente, de hambre y de sed; además, hay que vendar las heridas, o lavar los cuerpos ensangrentados, cubiertos de barro y de parásitos, y hay que hacer todo eso en medio de fétidas y nauseabundas emanaciones, entre lamentos y alaridos de dolor, en una atmósfera rescaldada y corrompida. Se formó, bien pronto, un núcleo de voluntarios... 

http://www.frasesypensamientos.com.ar/autor/henri-dunant.html
http://www.abc.es/archivo/20130625/abci-cruz-roja-solferino-201306241515.html