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sábado, 28 de marzo de 2020

LA ESCRITURA CUNEIFORME Y SU DESCIFRAMIENTO


La escritura cuneiforme surgió hace cinco milenios entre los sumerios,en tierras del actual Irak. Depués de tres mil años de uso cayó en el olvido,hasta que en 1857 se anunció su desciframiento.
En 1857,cuatro especialistas lograron descifrar por separado un mismo texto asirio,escrito en caracteres cuneiformes y que nunca se había publicado.Pero esta demostración no disipó las dudas que despertaba entre el público aquella chocante escritura,que contaba con mas de quinientos signos formados por trazos en forma de cuña.Signos que podían leerse como una o mas sílabas distintas y también como una o mas palabras . ¿Cómo iban los asirios a inventar o leer algo asi?
El éxito de aquella prueba (llevada a cabo por la Real Sociedad Asiática de Londres) y la declaración oficial del desciframiento del cuneiforme no persuadieron a una mayoría de escépticos,que consideraban que aquello no era una verdadera escritura . Entre ellos figuraba el dramaturgo August Stridberg,quien,atónito al comprobar cómo se leía y enseñaba el cuneiforme ,exclamaba a comienzos del siglo XX : "¡Jovenes,no estudieis asirio ,pues no es esta una lengua,sino una burla!.Echad sino un vistazo a algun signo, de los cuales dirianse dedos señalando una zona peligrosa o los aseos públicos! ...¿De verdad os vais a creer eso?". Lo cierto es que los asiriólogos de hoy en dia siguen afirmando y enseñando que estos son algunos de los valores de aquel sencillo signo cuneiforme .Afirmaciones de este tipo,ademá  s de provocar la perplejidad de los no iniciados,permiten entender por qué la asiriología (la disciplina que estudia el pasado del Próximo Oriente)      sigue siendo una ciencia enigmática.



La escritura cuneiforme de los antiguos mesopotámicos emplea dos clases de signos: por un lado,los que representan palabras (logogramas), y, por otro lado,los que representan silabas (fonogramas) .Cuenta, además,con un grupo especial de signos: los "determinativos" que indican el campo del conocimiento al que pertenece una palabra. Así por ejemplo, el signo para "ciudad"se escribe delante de nombres de ciudades, y el nombre de un dios o diosa está precedido normalmente del signo "divino".
Pero la complejidad de la escritura cuneiforme se debe sobre todo a los diferentes valores que puede tener un mismo signo,el hecho que hacía desconfiar a Strindberg: lo podemos leer como una o varias silabas. Es mas, una misma sílaba se puede escribir con signos distintos.
¿Por qué un solo signo puede entenderse de tantas formas? .Pues porque deriva de un gran repertorio original de signos que representan palabras, como sucede con el chino o con los jeroglíficos egipcios.El párroco irlandés Edward Hincks era uno de los cuatro asiriólogos a los que la Real Sociedad Asiática de Londres había entregado el texto asirio que todos lograron descifrar. En realidad,con aquel desafío se quería demostrar a la incrédula opinión pública que si se podía descifrar el cuneiforme mesopotámico,lo que algunos especialistas venían haciendo en la quietud de sus despachos desde unos años atrás.
A ese éxito habían contribuido decisivamente las investigaciones del propio Hincks,, cuyo conocimiento decisivamente de los jeroglíficos egipcios le proporcionó una enorme ventaja frente a sus rivales en la carrera para descifrar aquella misteriosa escritura.Sin embargo, el primer paso que llevó al desciframiento no fue obra suya. Para comprender como había empezado aquel fascinante proceso tenemos que viajar hasta el antiguo Imperio persa de los aqueménidas,conquistado por Alejandro Magno en el siglo IV a.C.



Durante casi doscientos años,Desde Dario I hasta Artajerjes,los monarcas persas habían mandado inscribir sus textos conmemorativos en escarpadas paredes rocosas y en objetos de piedra y metal en versiones trilingües: persa antiguo,elamita y babilonio. Las dos últimas se escribían en cuneiforme mesopotámico, mientras que la primera empleaba un cuneiforme mas sencillo, el persa, que utilizaba muchos menos signos: cuarenta y dos.
Estas inscripciones se conocían en Europa desde el siglo XVII: los diplomáticos y viajeros que habían visitado las ruinas de Persépolis, la antigua capital de los aqueménidas,dieron noticia de aquellas extrañas escrituras y reprodujeron algunos textos. Pero no fue hasta el año 1802 cuando el alemán Georg Friedrich Grotefend profesor de Gotinga,logró descifrar la versión en cuneiforme persa.
El uso de un número reducido de signos sugería que podía tratarse de una escritura tipo alfabético,lo que podía contribuir al éxito de la empresa,que descansó en tres claves. La primera, considerar que las inscripciones tenían que ver con los reyes persas. La segunda,reconocer en esos textos la fórmula tradicional con la que se nombraba a los monarcas persas (sobre todo, el título de"rey de reyes"). La tercera clave fue identificar, en las series de palabras cuneiformes, los nombres y la genealogía de los reyes aqueménidas, datos que se conocían porque el historiador griego Heródoto los recogía en su obra.
En auxilio de Grotefend acudió el conocimiento de la religión preeminente en la Persia aqueménida: el zoroastrismo, con Ahura-Mazda dios supremo. El conjunto de textos sagrados de este culto, el Avesta, era conocido en Europa gracias a su publicación en 1771 por el orientalista francés Anquetil-Duperron .
Su origen se relacionaba con el avestico ,una lengua desaparecida en el siglo IV a.C.,pero conservada por los sacerdotes.Hacia el siglo III d.C., sus textos empezaron a ser traducidos y comentados en pahlavi,lengua que tras la conquista islámica de Irán en el siglo VII entró en declive y desaparición dandoorigen a las lenguas persas modernas. Grotefend,por ejemplo,halló el títuto real "khshehioh" en la edición del Avesta por Duperron, e identificó un grupo de signos cuneiformes como la palabra "rey". En tal sentido, cabria decir que el avéstico y el pahlavi tuvieron en el desciframiento del cuneiforme persa el mismo papel que la lengua copta (una reliquia de los tiempos faraónicos) en el desciframiento de los jeroglífocos egipcios.
Una vez identificados los signos cuneiformes que correspondían a los títulos reales y los nombres de los soberanos,los investigadores dispusieron  de suficientes valores fonológicos para iniciar el desciframiento del persa antiguo. Este nuevo paso nos lleva hasta Behistún, en las cercanías de la antigua ciudad iraní de Hamadán.




Entre los factores que condicionan el éxito de un desciframiento figura la cantidad de texto disponible, y que los asiriólogos dispusieran de un volumen de texto suficiente se lo debemos a Henry Creswicke Rawlinson,otro de los cuatro orientalistas que en 1857 atendieron al reto de la Real Sociedad Asiática de Londres. Destinado en Persia en 1833 como oficial de la Compañía Británica de las Indias Orientales,Rawlinson quedó fascinado por el cuneiforme nada mas encontrarse con las primeras inscripciones trilingües de los aqueménidas. Las dos que estaban grabadas en la roca del monte Elvend,cerca de Hamadán,despertaron de inmediato su vocación: en abril de 1835 ya había reproducido sobre papel sus versiones en las res lenguas.Pocos meses mas tarde descubrió el monumento que el rey Dario I mandó esculpir en los alto del gran peñasco de Behistún ,cubierto de texto cuneiforme. No se trata de una inscripción breve ,como la veintena de lineas de las de Elvend,sino de cientos de lineas,que supuestamente permitirían el desciframiento completo de aquellas misteriosas escrituras.
Rawlinson,necesitó doce años para copiar la monumental inscripción trilingüe de Behistún; ello se debió tanto al difícil y hasta peligroso acceso al relieve asi como a las misiones militares que tuvo que desempeñar en este tiempo.La versión en cuneiforme babilonio fue la última que copió y no se publicó hasta finales de 1851.Gracias a la longitud de la inscripción, Rawlinson confirmó y consolidó el desciframiento del cuneiforme persa formulado por Grotefend,pero se declaró incapaz de entender el texto en lengua babilonia."Creo que queda lejos el dia en que seamos capaces de leer y entender las inscripciones babilónicas y asirias", escribía en 1847,lo que no era extraño,porque en el I milenio a.C. se usaban mas de 600 signos cuneiformes en Babilonia y Asiria.
Sin embargo,aquel mismo año Hinvks ya había descifrado el funcionamiento del cuneiforme asiriobabilónico,del que cada vez se disponía de mayor número de ejemplos gracias a las excavaciones del británico Austen Henry Layard en la capital asiria de Nimrud (Irak) .A partir del número de signos y de la comparación de las diferentes ortografías para escribir un mismo nombre propio,Hincks advirtió algo que se le había escapado a Rawlinson :que ( como decíamos al principio) un mismo signo puede representar tanto una palabra como una sílaba. Hincks también se percató de que una sílaba se podía escribir tanto como un solo signo como con la combinación de dos signos,como "dur", que se podía escribir con un signo de valor "dur" o con la unión de los signos silábicos "du" y "ur".
Estas dos posibilidades ortográficas cuneiformes sirvieron para escribir el nombre propio del rey "Nabukudurriusur",es decir,Nabucodonosor. Pero Hincks no solo identificó el nombre del famoso rey babilonio.También leyó en aquellas mismas inscripciones la primera palabra común en babilonio : "anaku",gracias a sus conocimientos de hebreo reconoció en ella el pronombre personal de primera persona del singular, "yo", llegando a la transcendental conclusión de que el babilonio,como el asirio,pertenecía a la gran familia de lenguas semíticas. Estas se escribían sin especificar las vocales,de manera que el babilonio empleaba diferentes signos para escribir sílabas como "ba","bi", "bu","ab", "ib", y "ub" (las lenguas semíticas tenían originalmente tres vocales :,a,i,u) lo que favoreció extraordinariamente la comprensión de la gramática babilonia. Pero la labor de Hincks no terminó aqui.
Uno de sus principales hallazgos fue descubrir que los babilonios usaron los dos estilos de escritura: el monumental,en muros y estatuas, y el cursivo,propio de las tablillas de arcilla. Su comparación permitiría grandes avances en el desciframiento. El propio Rawlinson admitiría que aquel descubrimiento tuvo mayor repercusión para el desciframiento que su copia de Behistún, Layard, a su vez, confió a Hincks sus hallazgos para que se encargara de traducir los textos de Nimrud y Nínive. Una tablilla cautivó a Hincks: un antiguo libro de texto asirio,una lista de sílabas que corroboraba los distintos valores de los signos (como diferentes sílabas y como distintas palabras).
Fue el británico Henry Fox Talbot quien,en marzo de 1857,propuso a la Real Sociedad Asiática de Londres que cuatro eruditos ( el mismo Hicks,Rawlinson y el francés de origen alemán Jules Oppert) tradujeron por separado una inscripción cuneiforme.Luego,un tribunal independiente e imparcial nombrado por la propia Sociedad cotejaría las cuatro traducciones . El fallo, emitido el 29 de mayo de 1857, daba fe de "las muy notables coincidencias que presentaban las distintas traducciones" .Esta fecha conmemora el desciframiento del cuneiforme asiriobabilónico, al que seguiría el de las lenguas que se habrían sucedido en el Próximo Oriente desde el III milenio a.C. 

Bibliografia:
Javier Palacios (Historiador)
Historia de la escritura (Louis-Jean Calvet)         
                 



                            


martes, 15 de octubre de 2019

ESCRITURA MIXTECA


Se conoce como escritura mixteca a un sistema de representación logográfica-pictográfica empleada por el pueblo mixteco antes de la llegada de los españoles, por lo menos desde el siglo XIII de la era cristiana. Este sistema de escritura consiste básicamente de un conjunto de signos, símbolos y representaciones pictóricas figurativas que funcionaban como claves de relatos que debían ser reconstruidos por los iniciados en las reglas del sistema, acercándose así a la concepción de la historieta moderna, aunque carece de viñetas. Cada elemento representado en los textos prehispánicos de los mixtecos podía representar desde un concepto hasta una idea completa. Cada imagen plasmada en los códices mixtecos debe ser interpretada con numerosas frases en el lenguaje oral y también era susceptible de ser interpretada de modos distintos.

Un ejemplo de las representaciones pictográficas mixtecas. En la imagen, la lámina 75 del Códice Tonindeye. En esta lámina se narra la campaña militar de Ocho Venado contra la isla Lugar del Braguero. La campaña duró tres días (10 serpiente, 11 muerte y 12 venado) y en ella participaron los dos grandes aliados del señor de Tilantongo: Nueve Agua y Cuatro Jaguar. La isla Lugar del Braguero se localiza en la orilla del mundo conocido, en la Región del Color Negro y Rojo —donde la Serpiente Emplumada desapareció después de huir de Tollan (Hermann Lejarazu, 2006: 82-83).


La escritura mixteca se empleó durante el Posclásico Temprano mesoamericano. Se trata de un sistema que combina elementos logográficos y pictográficos para la transmisión de los mensajes. El área de donde proceden la mayor parte de los códices mixtecos precolombinos que testifican el empleo de este sistema de registro correponde a la Mixteca Alta y a la Costa Chica del estado de Oaxaca. Con anterioridad a la aparición de la escritura mixteca, en varias partes de esta zona del sur de México se empleaban otras escrituras: la escritura zapoteca y la escritura Ñuiñe (Urcid Serrano, 1997), aunque la extensión de ambos sistemas es objeto de discusión entre los especialistas, debido a la gran cantidad de elementos que ambos códigos compartieron y a que el sistema Ñuiñe es prácticamente desconocido (Urcid, 2004). De acuerdo con Justeson (1986), la escritura mixteca (como otras que se emplearon en el Centro de México durante la época precolombina) forma parte del grupo de escrituras oaxaqueñas, que es la rama occidental de los sistemas de registro derivados del antiguo sistema olmeca de escritura.
La mayor parte de las inscripciones mixtecas prehispánicas consisten en registros calendáricos que dan cuenta de los sucesos más importantes de la historia de ese pueblo. Los elementos calendáricos en la escritura mixteca servían tanto para indicar fechas como para registrar los nombres de los personajes que tomaban parte en los hechos relatados. Es necesario recordar que entre los pueblos mesoamericanos, las personas tomaban como nombre el propio del día del calendario ritual de 260 días en el que habían nacido. Sobre el calendario, Alfonso Caso Andrade descifró los veinte signos que, combinados con numerales, daban como resultado fechas calendáricas. Los mixtecos empleaban también un signo para el año, que estaba formado por un resplandor del Sol —representado según las convenciones del sistema— entrelazado con un anillo. Los nombres de cada año correspondían al nombre del día con el que empezaban. En algunas láminas de los códices históricos mixtecos, el glifo del año lleva un dardo clavado, lo que quiere decir que hubo una guerra en ese año. Otras composiciones pictográficas pueden describir desde hechos hasta ideas completas. Por ejemplo, un dardo clavado en el glifo correspondiente al nombre de un poblado es interpretado como conquista militar.
.."los mixtecas tenían un sistema de escritura y un sistema calendárico, que les permitía conservar las noticias de los acontecimientos y situarlas en el tiempo y el espacio, es decir: relatar verdadera historia; la prueba de ello es que ahora nosotros podemos leerla y transcribirla a nuestro propio idioma".
Alfonso Caso.
 En esta imagen, la inicial del Códice Tonindeye, se representa el nombre de la ciudad de Tilantongo. La greca escalonada en la parte inferior es el signo para referirse alñuu —el pueblo—, mismo que suele representarse en colores. El uso del color negro hace alusión al nombre de Tilantongo. El templo sobre él, con su techo de ojos estelares (estrellas) también forma parte del topónimo: de acuerdo con Alfonso Caso, el nombre de Tilantongo en mixteco fue Ñuu Tnoo Huahi Andehui (Lugar negro, Templo del Cielo). Los signos a los lados del templo indican una fecha: día 7 águila, año 6 pedernal (1044dC).
Las inscripciones mixtecas aparecen en varios tipos de soporte, aunque por la cantidad de información histórica que contienen, los códices mixtecos son por mucho las más conocidas. Estos documentos estaban compuestos por tiras de piel de venado, curtidas y estucadas, sobre las que los escribas ejecutaban sus textos. Los códices se leen de derecha a izquierda (es decir, en sentido contrario a la lectura en alfabeto latino), comenzando desde el extremo inferior derecho de cada lámina y siguiendo el sentido indicado por las líneas rojas que separan las figuras (Hermann Lejarazu, 2006). El estilo pictórico de los códices tiene eco en los objetos artísticos de los mixtecos preshispánicos, especialmente en las llamadas vasijas tipo códice, que tuvieron una gran difusión en los señoríos mixtecos e influenciaron el estilo internacional Mixteca-Puebla (Justeson, 1986), que se extendió por buena parte del centro y occidente de Mesoamérica en el Preclásico Tardío.
Lámina 51 del Códice Vindobonensis. En el inicio de la págino (extremo inferior derecho), aparecen los Señores Uno Venado, principio creador en la mitología mixteca. Los siguientes personajes son los primeros seres engendrados por esta pareja. Entre ellos se encuentra el Señor Frijolón, el Señor Frijolito, los Señores Serpiente y a los otros virjenes más. A estos seres los mixtecos les llamaban ñuhu.

Desde la época colonial eran conocidos los documentos pictográficos de los mixtecos. Algunos de ellos pudieron haber servido a los misioneros católicos como base para el rescate de la historia y la cosmovisión de los conquistados (Jansen y Pérez Jiménez, 2002 y 2000). Sin embargo,después de la época colonial la cultura mixteca quedó relegada a un papel secundario. Algunos documentos que hoy se reconocen como mixtecos fueron tomados como mexicas o, por lo menos, procedentes del centro de México, por los arqueólogos. Es el caso del Códice Nuttall o Tonindeye, que Zelia Nuttall creía de origen "azteca". Fue Alfonso Caso quien estableció una relación entre estos documentos y la cultura mixteca durante la primera mitad del siglo XX. Sus investigaciones le llevaron a hacer una importante contribución en el desciframiento del sistema de escritura mixteco y a identificar no sólo los signos del calendario, sino la ubicación de numerosos sitios que estaban registrados en documentos como el Códice Nuttall, el Códice Vindobonensis y el Códice Colombino (el único de la época precolombina que permanece en México). Los trabajos en ese sentido han tenido continuidad gracias a los empeños de otros investigadores mexicanos y extranjeros, entre los que destacan la mexicana Gabina Aurora Pérez Jiménez y Maarten Jansen.
https://www.cultura10.org/mixteca/escritura/
https://es.wikipedia.org/wiki/Escritura_mixteca


viernes, 30 de agosto de 2019

LA EDAD MEDIA Y LA ESCRITURA



A fines del siglo IV comienza el principio del fin para el Imperio romano, tras la invasión de Italia por el visigodo Alarico y el saqueo de Roma por Geiseirco, rey de los vándalos, las incursiones de pueblos bárbaros se hicieron cada vez más frecuentes y cruentas, y sus consecuencias cada vez más negativas para el poder de Roma; poco a poco estos pueblos irán conquistando territorios e instalándose en ellos de manera permanente, creando sus propios estados nacionales. Para esta empresa una de sus mejores armas fue la ruptura de algunos de los pilares donde se asentaba el poder de Roma: el idioma; la imposición del Latín como lengua común para todos los territorios que, una vez conquistados, convertían en provincias de su Imperio había sido, sin duda, un valioso  método de unificación; y, su ruptura fue también una de las primeras consecuencias de su desmantelación, ya que sus invasores eran poseedores de su propia lengua y tradiciones con las que diferenciarse del mundo romanizado. Algunos de ellos como: visigodos, merovingios, ostrogodos, vándalos, alanos, anglo-sajones, etc., consiguieron controlar diferentes zonas del continente europeo y establecerse como naciones soberanas.
   San Gregorio copista Scriptorium
Sin embargo, existía ya, y fuertemente organizado, un poder, al que hoy día quizás llamaríamos transversal, que, además del control político, aspiraba al control de otros muchos aspectos de la vida de los pueblos; y que por ello sabía que, en un momento de crisis como el que se vivía en la época, además de mantener un estatus diferenciado debía tener la capacidad de sobrevivir frente a cualquier tipo de vicisitud, y este poder era  la Iglesia o el Cristianismo; a quién no le quedó otro remedio que idear un sistema de defensa y protección; por ello se plantearon, entre otras cuestiones, la organización de sus ritos, ya que su conocimiento y divulgación era básica para su supervivencia, y curiosamente para conseguirlo emplearon el mismo sistema que los romanos, es decir, un idioma común; y de esta manera el Latín se convirtió en la lengua propia de la Iglesia: un idioma único para una iglesia extendida por todo el orbe conocido y un idioma, además, con fuertes raíces en los territorios ocupados; en él codificarán sus ritos para preservar y divulgar sus dogmas; y a él se unirá el uso de una caligrafía que también le es propia: el alfabeto uncial. La evangelización llevada a cabo por la Iglesia en el territorio europeo se realizó mediante la creación de centros religiosos, desplegando avanzadillas de monjes misioneros que iban estableciendo inicialmente células básicas o cenobios que fueron creciendo a medida que aumentaban las conversiones; llegando con el tiempo a convertirse en grandes Monasterios y focos de cultura; ya una de primeras cosas en se ocupaban los monjes era en organizar un scriptorium; donde los copistas trabajaban en la redacción de los diferentes textos sagrados; mientras que más capacitados o mejor dotados para ello los ilustraban e iluminaban; así la uncial, derivada del Epitome, se convertirá en la escritura románica por excelencia, convirtiéndose gracias a la pureza y robustez de sus líneas, la suavidad y redondez de sus formas, en  una perfecta integración con el contexto artístico del momento.


 Pagina  tapiz Durrow
A partir de entonces y con la practica ya individualizada de la uncial como tipología básica, ésta irá evolucionando y adquiriendo caracteres propios en cada scriptorium, ya que con la práctica los monjes irán adquiriendo destrezas e introduciendo sus propios estilos; de esta forma aparecerá otro tipo de escritura conocida actualmente como: semiuncial, denominada así por los benedictinos dom. Toustain y dom Tassin, en su obra Nouveau traité e diplomatique, aunque expertos posteriores han demostrado errores en sus tesis, estableciendo que la relación entre ambas grafías tiene su origen en su procedencia común del Epitome, no por ser diferentes evoluciones del mismo tipo de letra.
En cualquier caso una de las cuestiones que a nosotros más nos interesa es ver cómo en cualquiera de las producciones de los diferentes códices y manuscritos que, con el tiempo, fueron creándose,  los monjes, además de esmerarse en practicar una cuidada escritura y bella caligrafía para escribir los textos, se dedicaron también a iluminarlos, y cada vez con mayor profusión, introduciendo en ellos decoraciones, quizás hasta ahora, más propias de las Bellas Artes; ya que en su afán de ilustrar sus historias fueron creando hermosas y originales miniaturas para ayudar a su comprensión, en las que hoy podemos apreciar todo su arte.

Las Islas Británica son un foco básico en este tipo de obras, allí encontramos algunos de los ejemplos más importantes, para la degustación de ambas artes: el de la caligrafía y el de la iluminación.

 Libro de Durrow s-VII


El Libro de Durrow, fechado en el ultimo cuarto del siglo VII, contiene varios textos: los cuatro Evangelios, concordancias según San Eusebio, una carta de San Jerónimo sobre su traducción al papa Dámaso I, prefacios, resúmenes y glosarios de nombres hebreos, y el trabajo de iluminación comprende los símbolos de los cuatro Evangelistas, cuatro hojas tapiz y la decoración de las palabras iniciales de los Evangelios. Según parece en Irlanda este tipo de libros se guardaba protegidos en bolsas de piel en huecos abiertos en las paredes de los Monasterios, la tradición recoge que, sin embargo, el Libro de Durrow se guardaba en un cofre especialmente creado para ello, y que esto se debe a la convicción de que su realizador había sido el propio San Columban; quién lo había realizado en tan solo doce días, convirtiéndose así, además de en una obra de arte, en una reliquia, conservándose por ello como tal: en una caja relicario o catharch.
Con ocasión de una boda real, la del rey Edelberto de Kent y la hija cristiana de uno de los reyes merovingios franceses, el papa Gregorio Magno aprovechó pare enviar a Inglaterra un grupo de monjes irlandeses con la misión de extender la religión a nuevos territorios; la elección de monjes irlandeses para tal cometido parece ser que estuvo condicionada por el conocimiento que éstos tenían en la realización de todo tipo de códices, sobre todo evangeliarios, considerados básicos para la propagación de la fe.
  Incipit del Libro de Lindisfarne

El Libro de Lindisfarne es la materialización de dicha empresa, tiene como copista e iluminador al que era Obispo de la isla del Mar del Norte: Eadfrith, fallecido en el año 721; el libro contiene los cuatro Evangelios, y se halla iluminado con las imágenes de los cuatro evangelistas, dieciséis tablas de concordancias, cinco páginas tapiz, y numerosas iniciales de pagina. Al igual que el caso anterior el libro se guardaba en una caja relicario, hoy perdida realizada por Ethewald, sucesor de copista, con maderas traídas por Bilfrid, un ermitaño, que trabajó el metal que adornaba su exterior cubriéndolo de oro y piedras preciosas y, al parecer fue Alfred, un presbítero quien glosó el texto a la lengua vulgar.

 Libro de Kells. Capitular
El Libro de Kells procedente de los cenobios establecidos en la isla de Iona y fechado hacia el 800, está escrito en latín con algunas partes traducidas al irlandés y contiene: los cuatro Evangelios, con más de seiscientas páginas iluminadas en color y con un texto muy ornamentado, sobre todo las letras con las que se inician las páginas que, a veces, aparecen enmarcadas por pilares verticales distribuidos en campos con cintas entrelazadas con el sistema celta que vemos en muchas ocasiones en trabajos de orfebrería celta. Destaca la página conocida como Ji-ro con la que se da inicio al Evangelio de San Mateo, que ofrece uno de los ejemplos más destacados del sistema decorativo insular de la época y que incluye un monograma de Cristo.

  Libro Pericopas. Enrique II Cunegunda 
Otro foco importante de creación de códices miniados se sitúa en Centroeuropa predominando las mejores realizaciones durante los períodos: carolingio y otoniano, momentos álgidos del arte que toman su nombre de los gobernantes que los propiciaron. El reinado de Carlos I el Grande conocido como Carlomagno significo el denominado renacimiento carolingio, que significó un resurgimiento de las letras y de las artes en las que tuvo mucho que ver el rey quien desde su posición predominante apoyó de forma decidida el desarrollo cultural; creó la Escuela Palatina poniendo al frente de ella a Alcuino, diácono bretón, formado en York y conocedor de la cultura de las islas y de las miniaturas irlandesas y anglosajonas, que llegó a Aquisgran en el 782; acometiendo desde su puesto de rector, la expansión de los conocimientos adquiridos en York, relacionados con diferentes ciencias como: Gramática, Retórica, Leyes, Poesía, Astronomía, Geometría y Ciencias Naturales, como vemos un amplio y variado abanico de conocimientos que muy pronto dio sus frutos.
  Página Ji-ro. Evangelio San Mateo. Monograma de Cristo
Existen diversos códices interesantes  procedentes de diversos centros de producción que fueron creándose durante su reinado en los que volvemos a ver unidos el arte de la caligrafía y de la miniatura. El desarrollo de la caligrafía continúa su curso y en esta época adquiere gran esplendor, creándose un estilo propio carolino, consistente en una minúscula utilizada entre el 800 y el 1200 en todo el territorio del imperio de la que después derivaría la escritura gótica. Se trata de un tipo letra legible, clara y uniforme resultado del intento de normalización acometido por Carlomagno, en el que se vislumbra también un sentido unificador; lo que se facilitaba su comprensión en todo el Imperio. Aunque su uso no excluye la utilización de otras grafías, algunas de ellas retomadas de la Antigüedad como la capital rústica derivada de las inscripciones solemnes presentes en soportes escultóricos o arquitectónicos, con las que coexistirá.
                                                                           Evangelario de Godescalco
El Evangeliario de Godescalco, copista que realizó la obra a iniciativa del emperador, entre los años 781 y 183 y durante el viaje que realizó acompañándole a Roma, es un códice significativo cuyo texto escrito en uncial, a dos columnas, sobre pergamino púrpura en oro y plata, añade una novedad, ya que contiene uno de los primeros ejemplos y versiones de la minúscula carolingia o minúscula regular, además del uso de la capital rústica. Su contenido se centra en las lecturas de los Evangelios o perícopas evangélicas, en el orden litúrgico del año eclesiástico, seis miniaturas de página entera, la ornamentación que enmarca los textos y la decoracion de las capitales que inician lás páginas.


  Evangelios coronación. E Palatina
Aquisgrán, sede del poder carolingio y de la Capilla Palatina, en la que Carlomagno recibió en el 812 juramento de fidelidad de los emisarios del Bajo Imperio y en la que él mismo nombró emperador a su hijo Ludovico el año siguiente fue, donde Otón III, en el año mil para honrar a su antepasado mandó abrir su sepultura encontrando un valioso Evangeliario, que se veneró en la ciudad como reliquia del emperador, junto a su sable y la bolsa de peregrino de San Esteban. Este suntuoso códice escrito en letra de oro y plata sobre pergamino púrpura, como símbolo del poder del Imperio, hecho quizás a imitación del Génesis de Viena o del Codex Rossanessis, es conocido como los Evangelios de la Coronación o Evangelios del Imperio, y contiene un texto en el que se empleó la uncial y la monumental capital rústica estando considerado como una de las obras capitales del arte carolingio. Los cuatro evangelistas a pagina entera, muestran la iluminación artística más rica de todas la obras de este tipo, podemos verlos sentados escribiendo, envueltos en túnicas blancas; enmarcados por un paisaje en el que destacan monumentos arquitectónicos, en lo que parece ser una escenografía clásica; en cierto modo deudoras de la Antigüedad clásica tardía, quizás influenciados y posiblemente relacionados con talleres similares bizantinos
 Evangelios Saint Medart de Soissons
Durante la Pascua del 827 sucedieron en el Imperio Carolingio algunos acontecimientos  considerados extraordinarios, cerca del Monasterio de Saint-Médard de Soissns, en la Picardía francesa, los monjes se hicieron cargo de una reliquia asombrosa: los restos mortales de San Sebastián a quien los soldados del Emperador Diocleciano, hacia el año 450, habían saeteado hasta su muerte; pero el santo tenía mucho predicamento en la zona y seguía siendo invocado cuando se consideraba necesaria su protección ya fuera contra los infieles o contra cualquiera de las numerosas epidemias que diezmaban la población. El emperador carolingio Ludovico Pío y su esposa Judith regalaron, en tan magna ocasión, a la iglesia de Saint-Médard de Soissons un rico Evangeliario que había pertenecido a Carlomagno; o al menos eso decía el monje Odilo en la reseña que hizo en una de sus cubiertas, concluidas hacia 1169, y hoy perdidas; su texto recoge los cuatro Evangelios, y se incluyen 6 miniaturas a toda página más 12 tablas de concordancias. Una de sus páginas iluminadas, quizás la mas famosa, representa la fuente de la vida: en la que la imagen de un ambiguo jardín, semidesértico a la vez que frondoso; poblado de ciervos y aves y embellecido con arquitecturas, nos permite, si no  conocer a su autor, sí adivinar que se trata de un iluminador de amplia cultura ya que en su obra ha mezclado simbologías de variado origen: el mundo cristiano, el clásico, del mundo oriental propio de las culturas mesopotámicas; la imagen de Apolo, dios mitológico solar, se representa como vencedor del dragón lo que, dada la época, podemos relacionar con fuentes paleocristianas que de esta forma lo relacionaban con Cristo; las características orientalizantes del jardín son inequívocas: la fuente central con un sentido de manantial de vida, los cuatros ríos, los cuatro Evangelios ambos interpretados como fuente de vida. 

                                                                       Códex Aureo
La pormenorización de todos los códices que salieron de los talleres carolingios excede la finalidad de este trabajo, no obstante no queremos dejar de mencionar el Codex Aureo que conserva su cubierta y que nos permite admirar uno de los mejores trabajos de orfebrería de la época, en la que el artífice emplea todo tipo de técnicas de repujado y filigrana para trabajar el oro y combinarlo con la incrustación de piedras preciosas mediante los típicos cabujones de la época. Carlos el Calvo, nieto de Carlomagno fue su primer propietario desde el 875; luego hacia el año 893 fue donado por el rey Arnulfo al monasterio de San Emmeran de Ratisbona. Sus ilustraciones contienen el germen de la iluminación otoniana.

  Evangeliario Otón III.
Ya dentro del denominado Sacro Imperio Romano dos de los mejores ejemplos pertenecientes al reinado de Oton III: su Evangeliario y la Apocalipsis de Bamberg. El primero de ellos, que también conserva su valiosa encuadernación original, es otro de los mejores ejemplos de la orfebrería medieval que enmarca un marfil bizantino que representa la escena de la dormición de la Virgen, procedente de los talleres de Reichenau, alcanza gran nivel artístico; obra atribuida a los hermanos Liuthard, contiene los cuatros Evangelios una miniatura a dos páginas y 34 miniaturas de página entera, 12 tablas de concordancia y cuatro iniciales enteras. 
 Apocalípsis de Bamberg. Coronación
Por último el Apocalipsis de Bamberg, fechado en los comienzos de la primera centuria y procedente de los mismos talleres que el anterior, posible encargo de Oton III y tras su prematura muerte su sucesor Enrique II ordeno su finalización. Su texto contiene el Apocalipsis de San Juan y los cuatro Evangelios y se halla ilustrado con 57 miniaturas, 103 capitulares, algunas de ellas de página entera. Enrique II y su esposa Cunegunda son los donantes del libro ; que al parecer debe su realización a distintas manos debido a la muerte de Oton III, lo que obligó a ciertas modificaciones para adecuarlo al nuevo soberano, junto con el anterior y el Libro de las Pericopas de Enrique II son las  joyas de la iluminación otoniana. 

 Libro Pericopas. Enrique II y Cunegunda
https://revistadehistoria.es/el-principio-del-fin-del-imperio-romano-de-occidente-la-crisis-del-siglo-iii/
https://es.wikipedia.org/wiki/Siglo_IV
http://www.todolibroantiguo.es/tipografia/historia-escritura-edad-media-libro-antiguo.html