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domingo, 1 de marzo de 2020

EL SELLO POSTAL,SU ORIGEN Y EL SELLO EN ESPAÑA




Para describir el origen del sello postal y la posterior propagación universal de su uso, debemos comenzar con una breve reseña histórica de los diferentes sistemas postales, que se desarrollaron en el pasado entre las distintas culturas, surgidos todos ellos de la necesidad básica en todas las comunidades humanas de comunicarse por escrito o por símbolos, o de enviar o intercambiar artículos que se pudieran transportar con facilidad.
El término "postal", se deriva de "posta", palabra que en italiano y en otros varios idiomas tiene el mismo significado que tenia en latín la palabra original "posita", es decir, puestos con caballerías situados de trecho en trecho a lo largo de un camino, para proveer relevo a los correos que portaban mensajes de un lugar a otro.

Ya, algunos siglos antes de Jesucristo, existían los correos o mensajeros que llevaban mensajes escritos, y a veces, orales. Los griegos y los egipcios usaron mucho el sistema de relevo de jinetes o de corredores para sus comunicaciones. Entre estos últimos, es famoso el ejemplo del soldado griego que en el 490 A.C. corrió de Maratón a Atenas sin relevo (unos 40 kilómetros), para llevar el mensaje de la victoria ateniense sobre los persas, muriendo inmediatamente después de cumplida su misión. En su memoria se introdujo en los juegos olímpicos la carrera de resistencia que lleva el nombre de maratón. Los árabes y los romanos tenían también sistemas de correos por medio de jinetes que relevaban sus caballerías. Por su parte, en China, emperadores y mandarines usaban corredores que se relevaban cada 5 kilómetros, y que cubrían esa distancia a gran velocidad. Había rutas que llegaban a lugares en extremo remotos y que requerían los relevos de hasta 2.000 ó más corredores.
Los correos, por supuesto, casi siempre prestaban sus servicios a los gobernantes o a individuos muy poderosos y ricos.
La gente de las poblaciones, no disponía, en realidad, de ningún medio de enviar o recibir mensajes de lugares distantes.
La primera organización que puso al alcance del público servicios de correos, fue una formada a mediados del siglo XV por una familia de Bérgamo, Italia, llamada Della Torre y Tasso, a la que mas tarde el Emperador del Sacro Imperio Romano le confirió títulos de nobleza bajo el nombre de Thurn und Taxis.
Esta familia estableció un sistema de correos que primero abarcó el territorio del Reino de Italia, pero después se extendió a casi todas las naciones de la Europa Central. Sus mensajeros entregaban correspondencia mediante el pago previo de una tarifa fija, y constituyó en aquella época una especie de monopolio de los servicios de correos para el público en general.
Cuando a principios del siglo XIX el Imperio quedó desintegrado, ese monopolio Della Torre y Tasso empezó a disolverse también. Cada nación, a medida que se independizaba establecía su red nacional de correos, aunque todavía en 1865, la casa Della Torre y Tasso controlaba ese servicio en algunos estados a alemanes, y hasta llegó a emitir varias series de sellos.
En otras naciones europeas, los sistemas de correos estaban bajo el control del estado. Así, en Francia, Luis XI estableció el Servicio Postal Real en 1477, para el cual se empleaban más de 200 mensajeros a caballo. En Inglaterra, el Rey Enrique VIII nombró en 1516 un Administrador General de las Postas para mantener un servicio postal regular a lo largo de los caminos que irradiaban de Londres. Desde luego, estos sistemas estaban destinados al servicio oficial únicamente, pero la seguridad y regularidad de las entregas dio lugar a que una cantidad cada vez mayor de correspondencia privada fuera transportada por los mensajeros. En Francia trataron de evitar esto, pero advirtiendo las ventajas que representaría para el fisco el manejo de esa correspondencia privada, ésta quedó legalizada en 1600.
Para fin, en 1627 se creó lo que quizás fuera el primer servicio de correos para uso del público, en Francia, estableciéndose tarifas, horarios de entrega y oficinas en las principales ciudades. En Inglaterra también se creó un servicio de correos separado para el público, en 1635. De esta forma se creó una "oficina de cartas de Inglaterra y Escocia", la cual funcionaría en forma regular, manejando entregas y recogidas de cartas, día y noche, a lo largo de los principales caminos de postas.
En 1680, el envío de las cartas se pagaba previamente, y el sobre se estampaba, indicando el lugar y la hora de donde salía para ser entregada. Pero todos estos sistemas fueron convirtiéndose en monopolios de los estados, aun cuando en algunos lugares se permitía a empresas privadas la entrega de correspondencia en las rutas no cubiertas por los correos oficiales.
En Inglaterra el desarrollo postal, en la segunda mitad del siglo XVIII, se aceleró con el crecimiento económico y la construcción de caminos que permitieron el uso de las "diligencias". Ya en 1830, las diligencias habían sobrepasado a los correos montados en eficiencia y rapidez. La velocidad en sus recorridos llegó a un promedio de 16 kilómetros por hora. Esto permitía que las cartas se entregaran en Londres la mañana siguiente de haber sido depositadas en ciudades situadas a más da 190 kilómetros.

Otra fase del desarrollo del sistema postal tuvo lugar en Francia, a mediados del siglo XVII. Jacques Renouard ideó un sistema de buzones. En 1654 el rey Luis XIV le concedió licencia para que creara un tipo de franqueo llamado "Billet de Port Payé". Este consistía en un sobre que se vendía por tarifa fija, el cual utilizaba el comprador para meter en él la carta. Una vez cerrado el sobre, se depositaba en uno de los numerosos buzones que existían en la ciudad de París. Estos sobres eran recogidos en los buzones tres veces al día. Aunque el sistema se hizo bastante popular, duró poco tiempo. Ya en 1665, éste dejó de funcionar.
En otros lugares de Europa, se adoptaron métodos similares para franquear la correspondencia. En Italia y en Suecia, también se establecieron los sobres previamente franqueados. Pero por una razón u otra, esos sistemas tenían aspectos negativos y no llegaron a funcionar de un modo totalmente satisfactorio.
En muchas naciones de Europa y en Estados Unidos y Canadá, existían, en el primer cuarto del siglo XIX, sistemas de correos, que aunque plagados de deficiencias y altos costos, resolvían, en buena medida, la transportación y distribución de la correspondencia. Veamos cómo se crearon y funcionaron esos sistemas en algunos de los países más importantes del mundo.



Francia

En Francia, en 1793, el servicio postal fue absorbido por el estado, y en 1801 las normas del presente monopolio estatal de los servicios de correos quedaron reguladas. Más tarde, en 1829 Francia fue el primer país en comenzar un servicio de entrega rural. Una tarifa postal uniforme fue aprobada en 1848, y en el mismo año se introdujo el uso del sello postal.
Durante el siglo XIX y principios del siglo XX, los servicios de la administración postal se diversificaron considerablemente: órdenes de pago (money-orders), cartas certificadas, tarjetas postales, y bultos postales.
En 1849 se emite la primera serie de sellos de 20 céntimos y 1 franco. Todos estos servicios hicieron expandir enormemente las instalaciones y oficinas postales. En 1980, existían en Francia más de 20.000 oficinas postales con un personal de unos 170.000 empleados. En este periodo fue también importante el desarrollo de los medios de transporte de la correspondencia. Una línea de ferrocarril comenzó el servicio postal entre París y Ruén en 1844. Y en 1913, aunque sólo como experimento, se transportó correspondencia por vía aérea entre París y Burdeos. El servicio regular aéreo no comenzó hasta veinte años más tarde.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la administración postal francesa ha sido la primera en crear una flota aérea postal autónoma, compuesta de 30 aparatos especializados en la entrega de correspondencia en una serie de distritos. Actualmente la administración postal en Francia manipula cerca de 50 millones de articulos diariamente.



Estados Unidos

En Estados Unidos, el sistema postal no progresó mucho hasta la designación de Benjamín Franklin, como Administrador Postal General para las Colonias Americanas, en 1753. Sus gestiones y su supervisión personal proveyeron a las Colonias de un servicio de correos más eficiente, frecuente y rápido, tanto interno como con Inglaterra. Ese sistema sirvió de base para el desarrollo posterior del vasto mecanismo postal de Estados Unidos, que en 1847 emitió su primera serie de sellos adhesivos, de 5 y 10 "cents".
Sin embargo, la administración de la estructura postal no se mantuvo al paso del progreso económico de la nación norteamericana después de su independencia. Esto dio por resultado que ya desde mediados del siglo XIX, el servicio postal sufriera un déficit anual, que en 1895 excedía los cinco millones de dólares.
En 1801, las condiciones económicas del servido postal comenzaron a mejorar considerablemente. El número de oficinas postales llegó a ser de 77.000. La tarifa de la correspondencia fue regulada de una manera uniforme, sin tener en cuenta las distancias, siguiendo los principios del gran innovador en el campo de la administración postal, el inglés Sir Rowland Hill, y finalmente el proceso culminó con la adopción del sello postal, en el año 1847.
En 1845, la primera de las emisiones de sellos provisionales propiamente estampados, ordenada por Administradores de correos de ciudades estadounidenses, apareció en Boscawen, Estado de Nueva Hampshire. De esa emisión se conoce un solo ejemplar, con una impresión muy rudimentaria que dice: "PAID-5-CENTS".
Ese mismo año, James M. Buchanan, Administrador de Correas de Baltimore, Maryland, también emitió sellos provisionales de 10 céntimos (10 Cents).
Estas emisiones de Administradores estimularon enormemente la circulación de correspondencia postal, y en vista del buen éxito, varios administradores de otras ciudades siguieron el ejemplo. Así lo hicieron el de Alexandría, Virginia, Nueva York y el de Saint Louis, Missouri, en al mismo año.
En 1846 emitieron sellos los administradores de Millbury, Massachusetts y Brattleboro, Vermont, y en 1847, el de Providence, Rhode Island y Lockport, Nueva York.
Los servicios postales a la disposición del público se diversificaron ofreciéndose la certifica de cartas, las órdenes de pago (money-orders) nacionales e internacionales, las entregas especiales, bultos postales, cobro a la entrega (C.O.D.), y protección de seguro contra pérdidas.
Desde 1863, la correspondencia fue formalmente dividida en tres clases; primera clase son las cartas; segunda y tercera ciases comprenden las publicaciones, circulares, muestras, etc., y fueron creadas para flexibilizar las tarifas, dándoles cierto trato preferencial. Se supone que la segunda y tercera clases son generalmente subsidiadas, puesto que las tarifas son, muchas veces, menores que los costos de operación. Los medios de trasportación de la correspondencia en la nación norteamericana, desarrollados para satisfacer las necesidades de las oficinas postales, evolucionaron de la diligencia, al vapor, al ferrocarril, al "pony Express" (que duró muy poco tiempo) y finalmente al transporte aéreo.
Actualmente la Oficina Postal de los Estados Unidos mantiene el sistema de correos más vasto del mundo, manipulando la mitad del tráfico postal mundial, que se calcula en unos 125 mil millones de piezas de correspondencia anualmente.
Algunas dificultades económicas y de orden administrativo, causaron que el Congreso de Estados Unidos modificara la estructura legal del departamento postal, transformando en corporación propiedad del gobierno, ese departamento, bajo al nombre de United States Postal Service, que goza de cierta autonomía. Por ejemplo, el Congreso no puede fijar las tarifas postales, ni regular los salarios de los empleados. Y aunque continúan los subsidios gubernamentales, éstos han ido declinando, teniendo autoridad, la corporación, para administrar sus fondos y modernizar sus equipos e instalaciones.
Desde 1969, más del 70% de las cartas son manejadas por máquinas clasificadoras, con la ayuda del sistema ZIP (división codificada de las zonas de distribución de la correspondencia), lo cual ha facilitado y acelerado considerablemente la entrega de la correspondencia nacional.



China

Durante la dinastía de Chou, alrededor del año 250 A.C. se empleó por primera vez en China el sistema de las casas de posta, el cual ganó tanto prestigio por su eficiencia, que se decía de él que los mensajeros llegaban con un edicto imperial a lugares lejanos con más rapidez "que el sonido del trueno". Más tarde, entre los años 100 A.C. y 200 A.D., las postas se extendieron a las tierras conquistadas por el Imperio Chino en el Asia Central. Sin embargo, no fue hasta el siglo XIII que Europa tuvo noticias, a través de Marco Polo, de la extensión y rapidez de la organización postal china. Según contó el viajero veneciano, bajo los emperadores mongoles, existían a lo largo de las grandes rutas, postas o estaciones de relevo que disponían hasta 400 caballos, para facilitar una rápida transportación a los mensajeros del Emperador.
A principios del siglo (1910), el sistema, complementado por un servicio de mensajeros montados y una extensa red de corredores, estaba administrado por el Departamento de la Estación Postal en Pekín. Según los datos disponibles en aquella fecha, 105 correos a caballo viajaban regularmente hasta 200 millas diarias. Había 1.500 estaciones de posta servidas por unos 70.000 hombres, y se usaban 40.000 caballos.
En 1912, las funciones de ese departamento fueron transferidas a la Posta Imperial, que no sólo transportaba la correspondencia oficial, sino también la publica, hasta entonces servida por numerosas compañías privadas, que fueron poco a poco absorbidas por el nuevo sistema. La Oficina Postal China se adhirió en 1914 a la Unión Postal Universal. Los sellos postales en China fueron emitidos por las distintas potencias europeas que compartían el dominio de secciones de su territorio. Cada una de esas naciones tenía su oficina de correos con sus propios sistemas de franqueo postal. La oficina alemana emitió sellos de 1897 a 1913. La oficina inglesa los emitió de 1900 a 1927. Japón también emitió sellos en su zona de ocupación en China entre los años 1900 y 1920. La República China independiente emitió sus sellos entre 1912 y 1947.


Rusia.

Debido al aislamiento que mantuvo el Imperio de los Zares para con el resto de las naciones del Occidente europeo, no hay muchos datos concretos sobre los sistemas de comunicación que funcionaban dentro del vasto territorio ruso. Se deduce que desde principios del siglo XIX, los mensajes escritos, cartas y artículos pequeños eran transportados a las principales ciudades y poblaciones por coches diligencias y correos a caballo. Aunque casi siempre estos últimos eran militares al servicio exclusivo de los zares y de la nobleza gobernante. Por supuesto a muchas regiones desoladas del interior, nunca llegaban correos; y a otras comunidades un poco remotas, llegaban trineos una o dos veces al mes, si los rigores invernales lo permitían.
Como en otros países de Europa, el transporte de la correspondencia se franqueaba previamente con agentes privados que pagaban Impuestos y más tarde en oficinas postales oficiales, hasta que en 1857 se emitió el primer sello en Rusia.




EL SELLO EN ESPAÑA

Los sellos de España son los medios para el franqueo del servicio postal que ha tenido España a lo largo de su historia. Han sido emitidos ininterrumpidamente por la institución Correos y Telégrafos (desde junio de 2001 denominada oficialmente Sociedad Estatal Correos y Telégrafos) y son impresos en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.
El primer sello fue emitido en 1850 y reproducía la imagen de la reina gobernante en esa época, Isabel II. Desde entonces España ha contado con una larga, abundante e interesante historia de sellos postales. Un listado completo y detallado de estos lo ofrece el Catálogo Edifil.
Si bien, los únicos sellos oficiales para el franqueo de la correspondencia en España son los de Correos y Telégrafos, ha habido dos períodos, la Tercera Guerra Carlista y la Guerra Civil, en los que se efectuaron emisiones de sellos paralelas a cargo de los bandos sublevados; también ha habido algunos sellos impresos por ciertas instituciones regionales en determinados momentos de la historia. Sin embargo, estos sellos sólo han tenido validez limitada.




Los primeros sellos postales fueron emitidos el 1 de enero de 1850 por Correos de España y reproducían la efigie de la reina Isabel II; se trata de cinco sellos con diferentes valores faciales: 6 cuartos de real en color negro, 12 cuartos en color lila, 5 reales en color rojo, 6 reales en color azul y 10 reales en color verde. La efigie de la reina se convierte así en la imagen de la serie básica de Correos en aquella época, y es el único motivo usado en los tres primeros años. En total son 80 sellos, emitidos entre 1850 y 1868, los que presentan su imagen.
En 1853 aparecen dos sellos de correo interno en Madrid que muestran el escudo de la villa con los valores faciales de 1 cuarto de real (color bronce) y 3 cuartos (color café). Entre 1854 y 1855 se ponen en circulación 15 sellos con diferentes valores faciales que muestran el escudo de España de esa época. En 1867 se emiten dos sellos que sólo presentan una cifra, la referente a su valor nominal: 5 mil escudos en color verde y 10 mil escudos en color castaño.



El Sexenio Democrático

Tras el destronamiento de la reina Isabel II en la Revolución de 1868, se inicia el Sexenio Democrático, con la consiguiente transformación en Correos y en las emisiones postales. Una serie de 13 sellos emitida en 1870 representa una imagen alegórica de España, la «Matrona». Dos años después se emite un minipliego de cuatro sellos que muestran la corona real española, cada uno con un valor de 1 céntimo de peseta; aparecen nuevamente dos sellos con cifras: 2 céntimos de peseta en color gris y 5 céntimos en color verde.
Con motivo del acceso al trono de Amadeo de Saboya, a finales de 1870, se emitieron 13 sellos con su efigie en los dos años siguientes. Éste abdica a principios de 1873 y se instaura la Primera República: en el tiempo que ésta dura, hasta finales de 1874, circulan 10 sellos que representan una alegoría de la República, otros 10 con una alegoría de la Justicia y 5 con el escudo español vigente. Paralelamente, por obra de los partidarios de Carlos María de Borbón (los carlistas), el pretendiente al trono, se publicó una serie de 8 sellos con la imagen de éste entre 1873 y 1875, válidos en las Vascongadas, Navarra, Cataluña y Valencia.



La restauración borbónica

En 1875 España empieza año con la Monarquía borbónica restaurada y con sellos nuevos: la serie básica muestra la efigie del rey Alfonso XII. La última emisión de esta serie, la quinta, se hizo en 1882. A éstas sólo se le sumaron un par de sellos con el escudo nacional y la corona real.
El 1 de octubre de 1889 se emiten 16 sellos que llevan la imagen del nuevo rey, Alfonso XIII, aún niño y con la parte frontal del cráneo sin pelo, motivo por el cual estos sellos son conocidos como la serie «Pelón»; en 1901 se ve la serie con una imagen del joven Alfonso XIII vestido con el uniforme de la Academia de Infantería (serie «Cadete»). El 1 de mayo de 1905 son emitidos los primeros sellos conmemorativos de la historia postal española: diez sellos en ocasión del tercer centenario de la publicación de la primera edición de El Quijote de la Mancha, cada sello tiene un color y un valor facial diferente y muestra un pasaje de la novela, la imagen de Miguel de Cervantes, el escudo nacional vigente y una alegoría alada. En 1907 aparece la serie «Exposición de Industrias de Madrid», que muestra las efigies del rey Alfonso XIII y de la reina Victoria Eugenia.
En 1909 la serie básica muestra una imagen del rey ya en plenas funciones, con la mayoría de edad cumplida, en la que se le ve con uniforme en el centro de un círculo rodeado del collar del Toisón de Oro y coronado por la Corona Real (serie «Medallón»). En 1920 se produce la segunda serie conmemorativa: en esta ocasión corresponde al VII Congreso de la Unión Postal Universal celebrado en Madrid ese año; son 13 sellos que muestran una imagen del Palacio de Comunicaciones (sede del congreso) y la efigie del rey. A finales de 1922 se emite el cuarto y último tipo de la serie básica, el busto del rey con uniforme militar portando un fino y largo bigote (serie «Vaquer», por el apellido del grabador, don Enrique Vaquer).
La serie conmemorativa «La Cruz Roja Española» de 1926, dedicada a esta institución humanitaria, incluye por primera vez sellos de tres clases de correo: ordinario, urgente y aéreo. Para celebrar los 25 años de Alfonso XIII en el poder (desde la subida al trono recién cumplida su mayoría de edad, el 17 de mayo de 1902), se realiza una sobreimpresión de todos los sellos de la última serie conmemorativa, marcándolos con el nombre del soberano, la fecha de su ascensión al trono por mayoría de edad y la fecha de ese día: 17 de mayo de 1927.
En diciembre de 1928 se emite una serie relacionada con la Iglesia católica y en especial con los trabajos de excavación de la catacumba de Pretextato en la Via Appia de Roma: las serie de 32 sellos es conocida como «Pro Catacumbas» y salió a la venta sólo en dos ciudades: Santiago de Compostela     y Toledo, aunque el diseño de los sellos era el mismo, en cada ciudad tenía un color distinto (16 sellos para cada ciudad). El diseño muestra las efigies del papa Pío XI revestido con los ornamentos pontificios y coronado con la tiara y del rey Alfonso XIII con uniforme militar, en la parte inferior se encuentra la leyenda en latín «Pro fide et artibus» (Por la fe y el arte).




Segunda República

Al partir Alfonso XIII para el exilio el 14 de abril de 1931, se proclama la Segunda República. Pero por falta de presupuesto, al hallarse el Estado en plena crisis económica, no se emiten nuevos sellos, limitándose a hacer una sobreimpresión en los sellos Vaquer del rey desentronado con las palabras «República Española». A principios del siguiente año aparece la primera serie de la nueva República, «Personajes», serie que sigue existiendo en la actualidad. Hasta 1936 se emiten en la República siete series filatélicas, destacándose las del Monasterio de Montserrat, el III centenario de la muerte de Lope de Vega y el XL aniversario de la Asociación de Prensa de Madrid .
El 17 de julio de 1936 estalla la Guerra Civil y los dos bandos beligerantes, los republicanos y los nacionalistas, se alzan con el poder en sus respectivas zonas de influencia; iniciándose así un sistema de gobiernos paralelos, uno por cada bando. Como consecuencia de esto aparecieron sellos emitidos por ambos bandos; tanto los de uno como los del otro plasmaban en los motivos sus campañas militares, utilizándolos como una propaganda para su causa.

Periodo franquista

En los 37 años que se mantuvo en el poder Francisco Franco, fue emitida una cantidad considerable de sellos que mostraban su imagen. En total son 103 sellos de la serie básica, más 41 sellos que reflejan eventos relacionados con el Caudillo, la guerra o "la victoria". Los primeros sellos con la imagen del dictador aparecieron un mes después del fin de la guerra. En estos se ve un retrato de Franco con traje militar, que mira a la derecha y, en segundo plano, el escudo de España "abreviado".


 

Reinado de Juan Carlos I

Con la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, la jefatura de Estado pasa, por decisión explícita de éste, a Juan Carlos de Borbón, proclamado rey dos días después. La primera emisión que aparece en esta nueva etapa de la historia española es la conmemorativa a la proclamación del rey y consiste en cuatro sellos que muestran las efigies del rey Juan Carlos I y de la reina Sofía de Grecia, y la Corona Real.
La primera serie básica con la efigie del rey se puso en circulación el 22 de septiembre de 1976, casi un año después de su proclamación. En total han aparecido seis tipos diferentes de serie básica con la efigie de Juan Carlos I.
CORREOS puso en circulacion el 19 de enero de 2015 la emisión filatélica de la serie básica de Su Majestad Don Felipe VI, Rey de España. Son los primeros sellos que se emiten dentro de esta serie que se hace anualmente para atender las necesidades postales. La imagen que aparece en los nuevos efectos se corresponde con la del retrato oficial de S.M. el Rey.
La emisión consta de seis sellos, cinco de ellos impresos en offset, con valores de 1; 4 y 10 céntimos de euro, y de 1 y 2 euros, respectivamente, y otro de mayor tamaño, con valor postal de 5 euros, que está impreso en calcografía, con corona de estampación, y que incorpora por primera vez a esta serie dos novedades: el sello es autoadhesivo e incluye Realidad Aumentada (RA).
Gracias a ello, cuando se captura la imagen con un dispositivo que disponga de la aplicación “RA” de CORREOS, aparece una animación con un emoticono que da acceso a un video con más información sobre la figura de S.M. el Rey y su presencia en la Filatelia española. Además, todos los valores cuentan con la singularidad de incluir la “ñ” perforada en una esquina del sello, como signo identificativo de los efectos filatélicos de España.




Características


Es importante reseñar que, como regla general, en la filatelia española no puede ser protagonista de un sello una persona que viva en el momento de la emisión, salvo la familia Real o la Jefatura del momento –Francisco Franco– (las llamadas series básicas). Así, si aparece algún sello dedicado a algún personaje vivo, no saldrá nunca la efigie de éste sino algún tema alusivo.
Antiguamente se expedían sellos para el correo ordinario, el aéreo y el urgente. En los sellos para el correo aéreo era norma general que apareciera representado un avión o aeroplano en la imagen; en el correo urgente se utilizó casi siempre la imagen del «Pegaso», un caballo alado. Los tres tipos de correo podían emitirse en sellos de la misma serie o en series separadas, o ser sellos independientes.
A partir de 1977 los sellos llevan impreso el año de emisión, a excepción de los sellos de la serie básica, que nunca lo muestran. Desde 1957 algunos sellos empiezan a llevar escrito el nombre de la Fábica Nacional de Moneda y Timbre (o sus siglas F.N.M.T.), pero solamente es a principios de la década de los 50 que se generaliza esto.

https://philatelicos.com/63-sellos-de-espana
https://acoleccionar2009.webcindario.com/el_origen_del_sello_postal.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Sello_postal
https://www.researchgate.net/publication/335466124_EL_SELLO_POSTAL_EN_ESPANA_AUTORRETRATOS_DEL_ESTADO

viernes, 17 de enero de 2020

ORIGEN DEL LIBRO Y EL LIBRO MESOPOTAMICO

(Documento cuneiforme de pago de cerveza a los obreros )
Cuando se habla del origen del libro, tenemos que acercarnos a Mesopotamia y remontarnos a la época de los sumerios. Los sumerios vivieron en el sur de Mesopotamia, entre los rios Tigris y Eufrates, desde el 3.500 a.C. Ellos también fueron los inventores de uno de los  primeros sistemas de escritura: la escritura cuneiforme.

El libro mesopotámico dista mucho de nuestra actual idea de libro. Los sumerios utilizaban tabletas de arcilla humedecidas como soporte material. En un primer momento grababan pictogramas e ideogramas que representaban palabra y objetos, hasta que éstos evolucionaron hacia lo que se conoce como escritura cuneiforme. Esta es una escritura fonética que representa sonidos o fonemas y no ideas, y que está compuesta de signos con trazos triangulares. La forma de estos trazos se debe a que los grababan con un tallo vegetal en forma de “cuña”, de ahí el nombre de cuneiforme.
La Escritura Cuneiforme 3200 A.C

Las tablillas eran escritas por escribas. Los escribas mesopotámicos gozaron de gran poder, ya que eran los encargados de la organización religiosa, política y administrativa de la sociedad mesopotámica. Además dominaban varias lenguas y los distintos sistemas de escritura. Al igual que los escribas egipcios, los sumerios escribían sentados en el suelo, y simplemente contaban con el material donde iban a escribir y con la caña para grabar los signos cuneiformes.

Entre las características del libro mesopotámico destacan:

-Estaba formado por tabletas o planchas de arcilla, fundamentalmente rectangulares de aproximadamente 20 cm, aunque también se han encontrado algunas redondas u oblongas.

-Para escribir en las tabletas se trazaban los signos cuando la arcilla aún estaba húmeda y blanda. Se usaba un instrumento de metal, marfil o madera, romo y de sección triangular que era el que confería forma cuneiforme a los signos.

-Cuando una de estas tabletas era importante y se quería conservar, una vez escrita se secaba al sol o se cocía en un horno. De esta manera la arcilla quedaba inutilizada para nuevos usos.

-Se escribía por el recto y por el verso de la tablilla.

-Al final del mismo figuraba el colofón con el título de la obra constituido por las palabras iniciales. Podía aparecer también el nombre del propietario de la tableta, del autor o del escriba. Acababa con la fecha y con las maldiciones para quienes las robaran, destruyeran o falsificaran.

-Unían varias tabletas lateralmente por medio de correas o anillas, siendo este el origen del cuaderno y de la actual forma del libro.

-Las inscripciones reales se grababan en materiales más duros y resistentes, como el mármol o la diorita.


 Código de Hammurabi

El contenido del libro mesopotámico es muy diverso:

-La mayoría de las tabletas descubiertas corresponden a documentos: hipotecas, recibos, contratos de arrendamiento, de compraventa, matrimoniales, sentencias, etc.
-Narraciones de victorias militares.
-Material para la enseñanza, como diccionarios y gramáticas.
-Textos literarios.
-Obras sapienciales, como proverbios, juegos de palabras, fábulas, etc.
-Obras de Astrología, Medicina y Matemáticas.
-Dentro de los documentos sumerios destacan:
  -El Código de Hammurabi, grabado en una estela de diorita, en el que se regulaban los derechos y deberes de las personas.
   -El Poema de Gilgamés, que es una narración en verso sobre la peripecias de este legendario gobernante de Uruk y su búsqueda de la inmortalidad. Se exalta el amor, la amistad y la debilidad del hombre frente a los dioses. Es la obra épica más antigua conocida.

La tablilla sobre el diluvio de la epopeya de Gilgamesh,

Se han encontrado una gran cantidad de tabletas debido a la existencia de los archivos-bibliotecas, donde se conservaban y custodiaban.

En la antigüedad no había una clara distinción entre archivos y bibliotecas, tal como sucede hoy en día, sino que todos los escritos se guardaban en el mismo lugar.

Los documentos se guardaban en cajas de madera, en cestas de mimbre y en jarras, provistos de una etiqueta identificativa de arcilla. Estos recipientes se colocaban en estanterías de madera o sobre pedestales de arcilla.

Se conocen muchos archivos-bibliotecas mesopotámicos, destacando los de Lagash, Mari, Ebla y Nínive. En este último el rey asirio Asurbanipal (que reinó entre el 669 y el 631 a.C.) reunió una colección de miles de tablillas cuneiformes.

https://archivisticafacil.com/2015/01/18/el-primer-libro-de-la-historia-el-libro-mesopotamico/
http://paginaspersonales.deusto.es/abaitua/konzeptu/htxt/grupoi.htm

sábado, 14 de diciembre de 2019

LA NAVIDAD Y SU ORIGEN


La Navidad es una de las celebraciones más importantes en todo el mundo. Es un hito importante para nosotros, el final de un año, tiempo de regalos, festejos, reuniones familiares y (para los cristianos practicantes) una emotiva fiesta religiosa.
Aunque la Navidad es actualmente época de regalos, de celebraciones y reuniones familiares, lo cierto es que su origen responde en realidad a otros factores históricos que involucran al poderoso Imperio Romano, a ritos paganos y poco tienen que ver con el hecho histórico que conmemoran: el nacimiento del niño Jesús.


Todos sabemos que el 25 de diciembre se conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret, pero la verdad es que se desconoce la fecha exacta de este hecho histórico. El análisis de ciertos fragmentos de los evangelios, así como de otros documentos de aquella época, han permitido a los historiadores realizar diferentes hipótesis sobre el nacimiento de Jesucristo. Algunos hablan de abril o mayo, mientras que otros concluyen que fue en Septiembre u Octubre.


Aunque normalmente asociamos el origen de la Navidad a los mitos cristianos y al catolicismo, puesto que representa el nacimiento del niño Jesús; en realidad, esto es un error, al menos tal y como tenemos hoy en día aceptada la Navidad.
Precisamente, por esta dualidad entre la Navidad pagana y la Navidad cristiana, hubo un caso en 1990, en el que la junta escolar de Solon (Ohio) decidió eliminar todas la representaciones de la Navidad en cualquier ámbito escolar, puesto que era una práctica en contra del Estado laico de la ciudad, es decir, no respetaba la sepación entre Iglesia y Estado. Igualmente, la junta perdió el caso porque las familias se opusieron a que sus hijos no pudiesen celebrar la Navidad en el colegio, defendiendo que la práctica de la Navidad era un acto secular y formaba parte de todas las culturas del mundo. A pesar de que la junta perdiera el caso, sí lograron eliminar las oraciones y la lectura de la biblia, asociadas a la celebración de la Navidad.


La primera vez que podemos oír hablar de las Navidades celebradas el 25 de diciembre (tal y como lo conocemos hoy) surgió casi dos siglos después del nacimiento de Cristo por lo que, incluso después del nacimiento del niño Jesús, las Navidades se seguían celebrando en torno a la figura de Saturno que los romanos implantaron.
Los romanos celebraban la Saturnalia romana que no era más que un festival que representaba el solsticio de invierno y honraban al dios Saturno. Durante esta fiesta, los romanos se alborotaban y por ello, los pocos cristianos que existían en aquella época, se oponían a estas celebraciones tan descontroladas. De esta manera se dice que la Navidad surgió para sustitur la celebración de Saturnorey del Sol, que en inglés es “sun”, por lo que se tomó como el nacimiento del hijo de Dios, que en inglés es “son”.  Más tarde, cuando la religión cristiana se impuso en todo el Imperio Romano, el rey Justiniano declaró la Navidad como unas fiestas cívicas, aunque poco duró esta compostura, pues en la Edad Media las fiestas navideñas se convirtieron en días para beber y estar de juerga de la mañana a la noche.
De hecho, si miramos costumbres antiguas, puede parecer muy raro celebrar el nacimiento de alguien ya que en los primeros siglos de Iglesia Cristiana, se solía celebrar la muerte de las personas que eran importantes y no sus nacimientos.
También tenemos que observar la siguiente cita para darnos cuenta de que, en realidad, esta festividad no es aceptada en la Biblia.
"Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres” (Mat. 15:9). La Navidad no es un mandamiento de Dios — es una tradición de los hombres. Cristo continuó: “Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición". (Marcos 7:9)


La Saturnalia se celebraba cuando el sol estaba más bajo en el cielo y, así, los días se hacían más largos. Eso simbolizaba el crecimiento. Durante esta época se honraba a Saturno, dios del Sol y del fuego. También era relacionado con la agricultura, pues esta necesitaba el sol para poder sembrar y que las cosechas creciesen. El festival de invierno llamaba a este dios del Sol para que volviese y las cosechas siguiesen creciendo.


El planeta Saturno también toma el nombre de este Dios, pues sus anillos y el color rojo marcaban esta asociación.
En el resto de las civilizaciones y culturas, también existía este dios del fuego y del sol. En Egipto lo llamaban Vulcano, los griegos le llamaban Cronos, los babilonios Tamuz (o Nimrod cuando resucita en su hijo) y Moloc o Baal para los druidas. Para ellos, todos estos dioses eran Nimrod, considerado el padre de los dioses babilonios.
Saturno también era considerado un devorador de niños pues, al ser el padre de los dioses, debía tener un caracter intachable. Llevando el nombre de Cronos, cuenta la historia que devoraba a sus hijos según nacían.

Si se está preguntando por qué consideraban necesario sacrificar a los niños para adorar a este dios, se debe simplemente a que creían al fuego como algo divino que limpiaba los pecados y defectos que se pasaban de manera de generación en generación, por lo que a los niños debían quemarlos para eliminar estas genéticas.

Nimrod, además de ser uno de los dioses originales de la historia, también fue una figura bíblica. En el Génesis se explica que Nimrod trató de remplazar a Dios. Según él, si Dios intentase ahogar al mundo de nuevo, construiría una torre muy alta que nadie pudiese alcanzar.
Nimrod se constituye como el primer rebelde de la humanidad que era adorado por falsas religiones, bajo muchos nombres diferentes.
En el Antiguo Testamento podemos observar muchas condenas de Dios hacia Israel por seguir falsas religiones y acatar costumbres que no debían.


Aunque en la edad moderna nos referimos a Santa Claus por San Nicolás, en una edad anterior, Santa era el nombre del dios Nimrod en Asia menor. Si lo pensamos un poco, veremos que el centro de las Navidades, en todas sus etapas, siempre han sido protagonizadas por los niños. Durante los tiempos romanos, los regalos se daban a niños y pobre; y los druidas sacrificaban a los niños para el dios que adoraban en estas fechas. De esta misma manera, Nimrod o el Santa pasado,  deboraba a los niños y, hoy en día les reparte regalos.
Igualmente, también debemos analizar la figura de San Nicolás, que proviene de un personaje llamado “el alegre Nick” o “el viejo Nick”. Si nos centramos en su nombre, Nick proveine de Nikos que significa “constructor y destructor”, mientras que “Laos” significa pueblo. Los nicolaítas (seguidores de San Nicolás) se definen entonces como “el pueblo que sigue al destructor”, que no deja de ser, de nuevo, Nimrod.


El origen de la costumbre de los regalos de Navidad se remonta a los romanos cuando, en Saturnalia, también intercambiaban regalos unos con otros. Y como ya te suponías, no, esto tampoco es una tradición relacionada con el cristianismo. Obviamente, durante estas fechas, no hacemos ofrendas a Dios, si no que nos las hacemos a nosotros mismos en forma de regalos, olvidando completamente la figura de Cristo. De hecho, según indica la Biblia, el cumpleaños tampoco debería ser celebrado, porque están siendo, del mismo modo, egoístas con Dios que hizo nacer al ser humano.
Como indica la biblia, en el momento que los Reyes Magos le ofrecen obsequios al niño Jesús, es lo que en realidad debería ser la Navidad: unas fechas para hacer ofrendas a Cristo.
"Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido?… Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. (Mateo 2:1-11)
De esta manera, nos damos cuenta que las costumbres y celebraciones que realizamos en Navidad, no tienen nada que ver con un origen cristiano y, por lo tanto, no es una celebracion puramente  cristiana, tal y como sucede con su origen real.



Según podemos leer en las escrituras, por las descripciones que nos dan de aquel día, no es posible que Cristo naciera el 25 de diciembre. La razón que se explica es que los judíos enviaban a sus ovejas a los desiertos cerca de la Pascua y estas volvían cuando llegaban las primeras lluvias, que comenzaban durante el otoño. Cuando Jesús nació, las ovejas pastaban al aire libre, por lo que todavía no había llegado octubre, por lo que es difícil encajar al nacimiento de Jesús en el 25 de diciembre y este ha tenido que ser a finales de septiembre o principios de octubre.
Las escrituras que explican el nacimiento de Jesús, se recogen en Lucas y así se cuenta:
"En la misma región había pastores que estaban en el campo, cuidando sus rebaños durante las vigilias de la noche (Lucas 2:8)
Pero, entonces, ¿por qué asociamos el 25 de diciembre a la Navidad?


Durante la época de los romanos, la Saturnalia se celebraba y todos se intercambiaban regalos entre ellos. Para esta cultura, el 25 de diciembre se celebraba el nacimiento de Mitra, el dios iraní de la Justicia. También el 1 de enero, celebraban el año nuevo decorando sus casas con luces y dando regalos a pobres y a niños. Para entonces habían adquirido otras costumbres germánicas y celtas como el tronco navideño, los abetos y la comida. Estas costumbres eran también las propias del Festival de Navidad.
El 25 de diciembre no fue elegido para la Navidad porque fuese el nacimiento de Cristo, sinó que era la mejor formar de sustituir la Saturnalia, una celebración pagana que, cuando el mundo eclesiástico se impuso, debía ser totalmente exterminada.
La explicación más consistente de los historiadores es que el origen de la Navidad estuvo relacionado con una serie de decisiones tomadas por los altos mandos de la iglesia cristiana en los siglos III y IV. Entre ellas, se considera como la más determinante, la moción del Papa Julio I en 350 para establecer la navidad el 25 de diciembre. Esto fue decretado 4 años después por el Papa Liberio.
El por qué de la elección de esta fecha se relaciona con la necesidad de la recientemente oficializada religión cristiana de imponerse sobre los tradicionales cultos paganos romanos. En diciembre se celebraba (en el gran espacio ocupado por el Imperio Romano) el culto a Saturno, dios de la agricultura (principal sustento y actividad económica de estos pueblos). Las Saturnales se realizaban del 17 al 23 de diciembre, los días más cortos del año, y luego el 25 de diciembre se consideraba en nacimiento del nuevo sol.

La iglesia cristiana eligió entonces el 25 de diciembre como día del nacimiento de Jesús como estrategia en su proceso de expansión, en el que sistemáticamente buscó absorber y fusionar sus celebraciones con los ritos paganos de los diversos pueblos convertidos.
El ritual de la Navidad fue evolucionando con los siglos, lo que festejamos hoy día es muy distante de estas primeras navidades, y responde principalmente a costumbres originarias del siglo XIX y a la influencia de la sociedad de consumo.
De todos modos, la verdadera historia del origen de la Navidad no debe distanciarnos de nuestras creencias personales y familiares. Puesto que la esencia de estas fiestas trasciende lo histórico, y reside en lo espiritual.
FELIZ NAVIDAD ...⭐⭐⭐

jueves, 3 de octubre de 2019

DENIS DIDEROT... LA PRIMERA ENCICLOPEDIA ORIGEN Y AUTORES DE LA CREACION



En 1752 , dos notables pensadores franceses, Diderot y d’Alembert, lanzaban el primer volumen de una obra que señalaría una época: la Enciclopedia. El grupo de intelectuales que trabajó en ella, inclusive Voltaire, sería más tarde conocido como los enciclopedistas. La obra era tremendamente ambiciosa. Intentaba sintetizar en una serie de artículos todo el conocimiento humano, tal como la ciencia de ese entonces y los pensadores más avanzados de la época lo podían transmitir.
Colaboraban en los diversos temas empiristas y librepensadores. Los cinco primeros volúmenes de la Enciclopedia fueron sistemáticamente confiscados a pedido de la Iglesia y se convirtieron en rarezas bibliográficas desde los primeros días de su aparición. A pesar de ello, fueron muy leídos. Desde Ferney, Voltaire contribuyó asiduamente con una serie de artículos. También escribió individualmente un Diccionario filosófico (1764) completo.
Interesado por todas las ciencias y las artes, Diderot concibió con D’Alembert la idea de publicar la Enciclopedia, el primer gran diccionario hecho hasta ese momento. Los principios de la Ilustración se recogieron en la Enciclopedia, que se considera el exponente más claro de la nueva filosofía. Este gran diccionario, iniciado en 1751 por D’Alembert y Diderot, resume en sus artículos los temas esenciales de la filosofía de las Luces y abraza todos los ámbitos del conocimiento.
La lectura y la discusión de estos artículos actuó como un verdadero revulsivo cultural y social, que hizo entender las nuevas ideas a sectores sociales hasta entonces marginados de la vida intelectual.
Los enciclopedistas creían que un hombre bien informado ya era un hombre nuevo, y que el mal no era nada más que una consecuencia de la ignorancia. Por eso lucharon por la máxima difusión de estas ideas, y los artículos de la Enciclopedia también se difundieron en periódicos y gacetas, y fueron muy discutidos en las tertulias y en los salones.



Diderot  se fijó en Francis Bacon como inspirador de la filosofía que necesitaba su época. Por ello, el mismo año que aparecía el III volumen de la Enciclopedia, Diderot editaba su importante ensayo De la interpretación de lo naturaleza, verdadero Discurso del método del siglo XVIII, dirigido contra Descartes y también, relativamente, contra D`Alembert. Pues allí se comenzaba diciendo que el mundo de las matemáticas podía ser muy riguroso, muy exacto, muy preciso, pero que dejaba de valer con toda su precisión y exactitud cuando se refería a las cosas que pasan en nuestra tierra. Las matemáticas son como una especie de metafísica general. Nos hablan de un mundo de abstracciones que no tiene nada que ver con el nuestro.
Era una especie de juego que exigía no tener en cuenta lo que verdaderamente era el elemento de nuestro mundo: los individuos reales. Estos solo se podían conocer por la experiencia que tenemos de ellos. Por eso Diderot se aventuraba a presumir que en menos de cien años no quedarían geómetras en Europa. El futuro era de los filósofos experimentales, de los filosofos racionalistas, que pretendían deducirlo t de sus propios axiomas abstractos. Esta era la gran revolución que deseaba impulsar Diderot en ciencia.
Naturalmente, la filosofía experimental era el verdadero campo de progreso inacabado -que reclamaba el afán infinito del conocimiento humano. No solo porque, al recoger la experiencia directa de individuos, era un campo infinito en sí mismo. También era el más útil, dado que solo lo concretpuede ser útil. Por último, porque a naturaleza aspira siempre a agotarse en la producción de todas las variaciones posibles de un prototipo o un modelo antes de abandonarlo, conocer estas variaciones era la única manera de conocer el modelo. Lo concreto así era anterior siempre a lo abstracto.
Excelencia de la Filosofía Experimental (Por Didertot Tesis XX)
Hemos distinguido dos tipo de filosofías: la experimental y la racional. La una tiene los ojos vendados, avanza siempre a tientas, coge toda lo que le cae en las manos y encuentra al final cosas preciosas. La otra recoge estas materias preciosas e intenta hacer con ellas una antorcha. Pero esta pretendida antorcha te ha servido hasta el presente menos que el tantear de su rival, como no podía ser de otra manera. La experiencia multiplica sus movimientos al infinito; ella está en acciòn sin cesar, busca fenómenos todo el tiempo que la razón emplea en buscar analogías. La filosofía experimental no sabe lo que le ocurrirá ni lo que resultará de su trabajo, pero se ocupa sin descanso. Al contrario, la filosofía racional sopesa las -posibilidades, juzga y sedetiene inmediatamente. Dice con descaro: no puede descomponer la materia. La filosofía experimental la escucha y se calla ante ella durante siglos enteros. Despues de  repente, muestra elprisma dice: la luz se descompone





En 1751 vio la luz la primera edición del primer volumen de la Enciclopedia, el primer gran diccionario. Asì se expresaba con claridad la seguridad de la época de que la humanidad había producido el suficiente saber como para ordenarlo, distribuirlo masivamente y promover su uso por todos los rincones de Europa. Con esta iniciativa, la vieja república de los hombres de letras, los estrechos círculos de intelectuales, aspiraban a convertirse en guía de la renovación y del progreso social. Se recogía así una cosecha que se venía produciendo desde el Renacimiento.
Los editores de la obra, los filósofos Diderot y D’Alembert, eran muy conscientes de la continuidad histórica que se acumulaba ya a lo largo de dos siglos y que ahora pasaba a ser su patrimonio. Pero no se propusieron únicamente transmitir en libros el saber de otros libros. Al contrario: en las páginas de esta obra, además de todas las palabras importantes para la cultura, las ciencias, as artes, además de todos los saberes y ciencias, debían publicarse todas las máquinas realizadas por el hombre, todos los inventos, las técnicas, los artefactos.
Solo los siete primeros volúmenes conformaban un diccionario normal, en el que colaboraban los más importantes hombres de letras y ciencias, ofreciendo cada uno el estado actual de una disciplina o de una temática. El resto de volúmenes se dedicaban a grabados y dibujos de todos los útiles para promover actividades económicas y productivas. Finalmente, la Enciclopedia no era un libro resumen de otros libros, sino un legado de experiencias de todo tipo. El título completo era Diccionario razonado de los ciencias, de los artes y de los oficios.






Diderot pensaba que la filosofía experimental, siempre pendiente de la observación y de la experimentación con las cosas concretas, era el verdadero campo para una ciencia democrática. Primero, porque no necesitaba el largo aprendizaje matemático de la filosofía racionalista ni el dominio de sistemas conceptuales complejos, por o que estaba al alcance de todos. Segundo, porque en todo hombre existía esta curiosidad por trabajar lo concreto, por no perder de vista lo que sucede en su campo de acción, sin abandonarse a  especulaciones. De este trato permanente entre el hombre y las cosas concretas podía emerger lo desconocido.
Diderot creía sobre todo en el azar como fuente de conocimiento, no en la previsión racional y ordenada.Mientras que la filosofía tradicionalista se esforzaba por evitar el error, Diderot no lo temía, pues si era un error concreto, siempre llevaría consigo alguna consecuencia valiosa. Y pensaba que el azar surgía más en este encuentro entre dos realidades individuales, el hombre y la cosa, que en el encuentro con la realidad a través de una teoría.
No se trataba de ceder ante formas de ser perezosas y conservadoras, como las que podía encarnar alguna pamela del pueblo llano. En este ensayo de democratizar la filosofía no se trataba de hacer popular la filosofía, sino de fortalecer esa forma de actuar que hace al pueblo próximo a la filosofía. Era preciso desarrollar el espíritu abierto, curioso, inquieto, (aliente, que es capaz de aceptar el desorden relativo, que no se refugia en la tradición por cobardía para hacer frente a lo nuevo. Si el desorden que había producido la eexperiencia  nueva era limitado, se podían alterar las circunstancias, combinar entre sí algunas le ellas, aumentar o disminuir algunos elementos aislados para reducirlo o controlarlo, con que siempre sería un desorden productivo de nuevos conocimientos. En cierto modo, investigador debía imitar la naturaleza: producir cambios y alteraciones experimentales ara conocer la forma de proceder de la naturaleza en sus propios cambios y metamorfosis.
En suma se debía investigar la naturaleza sin negarle su libertad de operación. Lo que en el fondo reclamaba Diderot era un «mundo fluido», donde no se gastaran energías en mantener lo que ya se veía gastado. Este principio, que Diderot aplicaba mundo físico y material, tenía también una clarísima aplicación al mundo político y social. Supo predecir, como nadie, que Francia, y Europa entera, vivía la víspera de una tremenda agitación cuyo resultado era muy incierto.


A fínales del mes de octubre de 1750 se publicó en París, con una tirada  de 8.000 ejemplares, un Prospecto de Denis Diderot, en el que brindaba a sus lectores algo bastante nuevo en la época, una suscripción en ayuda de un sindicato de libreros, es decir, de editores, para que pudiesen publicar una «Enciclopedia o Diccionario razonado de las ciencias, artes y oficios, compilación de los mejores autores y, especialmente, de los diccionarios ingleses de Chambers, Harris, Dyche, etcétera». Según Diderot, los libreros pretendían formar un cuadro general de los esfuerzos del espíritu humano en todos los géneros y en todos los siglos; presentar esos objetos con claridad; dar a cada uno de ellos la extensión conveniente. Plan ambicioso que no ocultaba su propósito de superar anteriores intentos análogos: si la Cyclopaedia de Efraín Chambers constaba de dos tomos, Diderot prometía una de ocho volúmenes de texto y dos de láminas, a un precio de 280 libras, cifra importante, pues, como se verá, equivalía a dos meses de sueldo del director.

Pese a lo cual, cuando el 28 de junio de 1751 salió el primer tomo de la imprenta, con una tirada de 2.050 ejemplares, ya se contaba con un millar de suscriptores. Aventura intelectual de primer rango y operación  comercial arriesgada, varios años de preparación precedían a esta empresa, que se prolongaría durante veinte años, tras peripecias y altibajos folletinescos....






ALGUNAS ENTRADAS DE LA ENCICLOPEDIA:

Democracia...
 Es una de las formas simples de gobierno, en la cual el pueblo, como un cuerpo único, posee la soberanía. Toda república en la que la soberanía reside en las manos del pueblo es una democracia. Me parece que no está fuera de razón que las democracias se vanaglorien de ser nodrizas de los grandes hombres;  todos los individuos se aplican en el deseo del bien común, puesto que no pueden originarse cambios que no sean útiles o perjudiciales para todos; además, las democracias elevan los espíritus, porque muestran el camino de los honores y de la gloria, más abierto a todos los ciudadanos, más accesible y menos limitado que el gobierno de unos pocos o de uno solo, donde mil obstáculos impiden darse a conocer. Son estas honrosas prerrogativas de las democracias las que forman a los hombres en las grandes acciones y virtudes heroicas.

Soberanos...
 Son aquellos a los que la voluntad de los pueblos ha conferido el poder necesario para gobernar la sociedad.  Tal es el origen de los soberanos. Se contrasta que su poder y sus derechos no se fundamentan más que en el consentimiento de los pueblos; los que se establecen por la violencia son sólo usurpadores; no se convierten en legítimos más que cuando el consentimiento de los pueblos ha confirmado a los soberanos los derechos que habían usurpado.

Los hombres han entrado en sociedad para ser más felices; la sociedad se ha otorgado soberanos para atender más eficazmente su felicidad y su conservación. El bienestar de una sociedad depende de su seguridad, de su libertad y de su poder para procurarse estas ventajas. Ha sido necesario que el soberano tuviera un poder suficiente para establecer el buen orden y la tranquilidad entre los ciudadanos, para asegurar sus posesiones, para proteger a los débiles de los ataques de los fuertes, para reprimir las pasiones mediante las penas y estimular las virtudes con recompensas.

Los pueblos no han concedido siempre la misma cantidad de poder a los ciudadanos que han elegido. La experiencia de todos los tiempos enseña que mientras mayor es el poder de los hombres, más les empujan sus pasiones a abusar de él: esta consideración ha impulsado a algunas naciones a fijar límites al poder de aquellos a quienes encargan de gobernarles.

https://historiaybiografias.com/ilustracion2/#:~:text=En%201752%20%2C%20dos%20notables%20pensadores,tarde%20conocido%20como%20los%20enciclopedistas.
http://www.bne.es/es/Micrositios/Guias/ObrasReferencia/Enciclopedias/EvolHistorica/EncicloFrancesa/
https://www.ecured.cu/Enciclopedia_de_Diderot_y_D%27Alembert
http://enciclopedia.us.es/index.php/Denis_Diderot