domingo, 24 de julio de 2016

ARQUETA DE LAS ÁGATAS


Su origen se remonta al siglo X, en torno al año 910 cuando la pieza fue donada a la Catedral del Salvador de Oviedo por el monarca asturiano Fruela II de Asturias (874 – 925) y su esposa Nunila Jimena. Se trata de una pieza cuya base posee forma rectangular y con la tapa en forma de pirámide truncada; sus dimensiones rondan los cuarenta y tres centímetros de anchura, veintisiete de profundidad y poco más de dieciséis centímetros de altura, sin embargo su peso es superior a los siete kilos debido a las múltiples gemas que la pieza tiene engarzada.


La Arqueta de las Ágatas es una de las cuatro piezas fundamentales de la orfebrería prerrománica.La Caja de las Ágatas fue realizada a principios del siglo X para guardar reliquias que se encuentran en la Cámara Santa.
La placa que remata la tapa de la joya es de época anterior. Según algunos historiadores, esta placa era un broche de un manto real visigótico que, según la tradición, fue un regalo de Carlomagno a Alfonso II el Casto a fines del siglo VIII. Algunos autores sostienen que esta placa pudo ser un cinturón franco, realizado en el siglo VIII, o un broche-relicario de estilo carolingio (s. VIII – IX).

La placa de forma rectangular es de oro con incrustaciones de piedras de colores y esmaltes policromados que forman dragones, cuadrúpedos, pájaros, peces, reptiles y árboles estilizados.
La base de la caja es de plata. En ella hay una inscripción grabada a buril, que rodea la imagen dela Cruz de la Victoria. Entrelos brazos de la cruz figuran los animales simbólicos que representan a los cuatro evangelistas: el ángel San Mateo, el león San Marcos, el buey San Lucas y el águila San Juan.  Esta representación de los cuatro evangelistas se puede ver en las basas de las columnas de San Miguel de Lillo en la nave central.
La inscripción es siguiente: 
"Acéptese este regalo en honor de Dios que lo ofrecen los siervos de Cristo, Fruela y Nunilo, por sobre nombre Jimena. Esta obra fue terminada y concedida a San Salvador de Oviedo. Cualquiera que intentare robar esta nuestra ofrenda, perezca por el rayo divino. Se hizo en la Era 948 [año 910]"

La caja está constituida por dos piezas macizas, caja y tapa, labradas por recorte y talla por el exterior y vaciado por el interior en sendos bloques de ciprés. Este procedimiento la singulariza en el panorama de arquetas y cajas conservadas, donde la norma es la construcción mediante ensamble de paneles y largueros, y la emparenta estrechamente con la Arqueta de San Genadio de la catedral de Astorga, donde se ha podido documentar la misma labor . Esta técnica explica parcialmente las dimensiones achatadas de su volumen, que se diferencia notablemente de las proporciones mucho más tendentes al cubo de las restantes piezas de formato comparable.
En la tapa el forro consta de cinco trozos, adaptados a los cuatro paneles trapeciales y al rectángulo central. En la caja, de otros cinco, correspondientes a los cuatro paneles y al fondo rectangular. . Es patente que se trata de un objeto recio, concebido para albergar y soportar otro objeto u objetos pesados, y enormemente sólido, al carecer de cualquier punto de debilidad. El diseño de la arqueta consiste en una caja prismática rectangular, que ofrece cuatro largueros y un panel inferior, y una tapa constituida por cuatro largueros formando rectángulo, de las mismas dimensiones que los de la caja, y un pabellón apoyado en ángulo agudo sobre ellos, configurado por cuatro paneles trapeciales y un panel rectangular que constituye el plano superior de todo el conjunto. Es por tanto un caso típico de caja prismática con tapa en pabellón o pirámide truncada. En la descripción nos atendremos siempre a la visión frontal de la arqueta, denominado delantera a la fachada de apertura, trasera a la opuesta, donde se encuentran las bisagras, lateral izquierdo y lateral derecho según el espectador. Todos mantienen "grosso modo" la misma altura y separación entre sí. No conocemos su profundidad, aunque puede suponerse que no superan los 3 mm que han sido considerados como grosor de las láminas de ágata.
En el panel superior de la tapa se ha labrado por vaciado una cruz patada de brazos iguales con medallón central. No se conoce la profundidad de este cajeado. En los cuatro campos situados junto a los brazos se encuentran los taladros destinados a albergar los vástagos o patas de unión con la placa superior. El hecho de que haya sido insculpida en el panel superior esta cruz griega fuerza a concebirla como un juego de encastres originalmente diseñado para cerrar la composición, el cual, por razones que desconoceremos siempre, fue desechado y sustituido por la inserción de la placa de orfebrería franca, de dominante igualmente cruciforme.
La Caja de las Ágatas no ha sufrido grandes deterioros después de la destrucción de la Cámara Santa en el año 1934  quedo casi intacta. La restauración de 1942 estuvo considerada por diversos historiadores como una violación de los principios arqueológicos, artísticos e históricos, porque no permitiera posteriormente diferenciar los elementos originales de los añadidos.  En 1977 se cometió un robo en la Catedral de Oviedo. La Caja de las Ágatas y las otras reliquias fueron sustraídas y localizadas doce años más tarde en el cauce de un río seco de Orense

La arqueta está constituida por un alma de madera de peral . En el repujado de oro se han labrado algunos motivos vegetales y además se han diseñado noventa y nueve arcadas de distintos tipos (medio punto, peraltado, apuntado…) para albergar las placas de gemas de distintos colores que dan nombre a esta singular pieza. En su origen la caja llegó a contener más de doscientas doce gemas de las que en la actualidad, algunas de ellas se han perdido.
En la base de la arqueta hecha de plata, aparecen los nombre de los donantes junto con una representación de la famosa Cruz de la Victoria que los padres del monarca donaron a la Cámara Santa algunos años antes y rodeándola, una representación del Tetramorfos. En la cubierta superior, la cúspide de la pirámide ha sido achaflanada y en su lugar encontramos una placa de oro cuyo origen es muy discutido entre los expertos del arte –algunas teorías apuntan a que podría ser la hebilla de un cinturón visigodo- pero que sin lugar a dudas, es bastante posterior al resto del conjunto. Se trata de una placa de oro macizo y en ella encontramos un reborde ondulado que alberga distintas gemas y algunas representaciones de animales.
La historia de esta pieza ha sido bastante truculenta ya que durante la Revolución de Asturias de 1934 la Cámara Santa donde se encontraba la arqueta fue asaltada y destrozada por los revolucionarios, las restauraciones que se acaecieron sobre las piezas que contenía la Cámara fueron poco afortunada y además, en el año 1977 la pieza fue robada y no volvió a aparecer hasta el año 1989, cuando fue hallada en el cauce de un río en la provincia de Orense. Pese a todo, la pieza se encuentra en buenas condiciones de conservación y se cree que su estado apenas se ha visto alterado desde su origen.

https://guiasderuta.wordpress.com/2011/08/11/la-caja-de-las-agatas-2/
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http://arte.laguia2000.com/arquitectura/prerromanica/caja-de-las-agatas
http://tulahistoriayyoelarte.blogspot.com.es/2015/05/el-arte-astur.html
http://revistas.ucm.es/index.php/ANHA/article/viewFile/48275/45175
http://www.fotoseimagenes.net/imagenes/full/0/9/6/caja-de-las-agatas-8.jpg



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