martes, 14 de agosto de 2018

CODEX VINDOBONENSIS Ó CÓDICE YUTA TNOHO



El Códice Vindobonensis o Códice Yuta Tnoho es una documento pictográfico de origen mixteca que fue elaborado en la época preshipánica en la Mixteca Alta, que actualmente se localiza en el noroeste del estado mexicano de Oaxaca. Toma su nombre de la ciudad de Viena (Austria) (llamada Vindobona en latíndonde permanece en la colección de la Biblioteca Nacional austriaca. Es uno de los escasos documentos mesoamericanos de la época precolombina que se conservan en la actualidad.


Consiste en un largo biombo de piel curtida de venado cuyas caras fueron tratadas con estuco para poder trazar sobre ellas las pictografías, correspondientes al sistema mixteco de escritura. Consta de 52 láminas, aproximadamente de 22 cm de ancho por 26 de largo. Todas las láminas se encuentran escritas por ambas caras, por lo que se trata del más extenso códice de la cultura mixteca. Probablemente fue realizado en la región occidental de Oaxaca, aunque no ha sido posible determinar con excatitud la fecha en que se confeccionó ni el punto del que procede.


Como todos los demás códices mixtecos precolombinos que se conservan, el Códice Vindobonensis posee información muy detallada acerca de la historia de los señoríos de la Mixteca Alta. La historia está centrada en la vida de Ocho Venado-Garra de Jaguar, que dominó desde Tututepec un extenso territorio que abarcaba casi toda La Mixteca y estableció importantes alianzas con los nahuas del centro de México.

Sin embargo, es el anverso del Codex Vindobonensis la sección que ha vuelto célebre a este códice. En estas láminas fueron plasmados numerosos mitos relacionados con la cosmología mixteca, entre ellos, el mito de la Creación, el origen de los mixtecos y otros más.

Aún quedan muchas interrogantes sobre los asuntos que trata la Pictografía. En conjunto, se puede afirmar que registra Datos Genealógicos (Históricos) y calendários, entreverados con Elementos de la cosmovisión azteca. De acuerdo con los recientes estudios de Maarten Jansen, el anverso describe el ORIGEN DEL MUNDO, el NACIMIENTO DE LOS DIOSES y el inicio de las DINASTÍAS MIXTECAS (ñuu dzaui) de YUTA TNOHO (Santiago Apoala), y el reverso, que sólo ocupó una parte de la tira, relata, de manera incompleta, el principio e historia de los gobernantes de ÑUU TNOO (Tilantongo), con datos similares a los que se encuentran en el anverso del Códice Bodley.

Es una de las pocas Pictografías Mesoamericanas Prehispánicas, probablemente Pintada en la etapa inmediatamente anterior a la conquista española, acaecida a principios del siglo XVI.

Sobre esta Extraordinaria Escena ha habido varias interpretaciones. Sólo un conocimiento más profundo de todo el contenido de la Pictografía nos podrá dar el significado que le dieron los Aartistas mistemos. En esta sección predomina la escena de un árbol sagrado¿La Gran Madre Pochote?, acompañado de un grupo de Personajes, algunos con nombre calendario. El ÁRBOL, cuyas raíces se muestran con una cabeza de mujer, emerge de un LUGAR SAGRADO, llano o valle, cuyo nombre se asocia a plumas cafés y blancas, y se ven dos círculos blancos con puntos negros (¿arena, cenizas, copal o tabaco ardiente?), de los que salen volutas que representan fuego y agua. Al color blanco original del árbol de gran dureza se agregaron un entretejido rojo, flechas descendentes y dobles círculos, que recuerdan los chalchihuites. La parte superior se abre y de aquí surge un personaje desnudo cubierto de pintura roja, que se ha identificado con el TEZCATLIPOCA ROJO. La mujer desnuda, de cabello largo, arriba a la izquierda, también parece haber salido del ÁRBOL SAGRADO. A los lados del conjunto se colocaron dos individuos con pintura corporal negra, lo que parece indicar su Jerarquía Sacerdotal. El de la izquierda se llama 7 Águila y el de la derecha 7 Lluvia, nombres que llevan también dos personajes en la columna derecha. Lujosamente ataviados, los dos Sacerdotes labran o excavan el Tronco con un cincel y un raspador.
El conjunto no tiene algún Glifo específico de lugar que nos ayude a ubicar la escena. Varias son las propuestas que se han dado a conocer: “El valle del copal ardiendo”, “El árbol sagrado del valle de Apoala”, “Llano de bolas ardientes”, “Valle del tabaco ardiente” o un sitio ritual entre los Puntos Cardinales Norte y Oriente.
Imágenes similares, aunque no tan elaboradas, se encuentran en esta misma Pictografía, así como en otros Códices mistemos precolombinos como la  del Códice de Selden.

http://abakmatematicamaya.blogspot.com.es/2011/05/bak-matematica-maya-codice.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Códice_Vindobonense
http://www.britishmuseum.org/collectionimages/AN00560/AN00560918_001_l.jpg

domingo, 12 de agosto de 2018

RABINDRANATH TAGORE Y GITÁNJALI




Poeta, narrador, dramaturgo y ensayista indio, nacido en Calcuta . Su verdadero nombre era el de Rabindranath Thakur, pero ha pasado a la historia de la literatura universal por la forma inglesa de su apellido (Tagore). Autor de una profunda obra literaria que, inserta en todo momento en la más pura tradición del pensamiento filosófico-religioso hindú, constituye un voluntarioso intento de síntesis entre la cultura oriental y la occidental, una exaltación gozosa de la armonía cósmica y un canto de alabanza al hallazgo de lo absoluto (Dios) en la esencia de lo particular (el hombre y el universo), está considerado como el mayor escritor indio en lengua bengalí de todos los tiempos. En 1913, la Academia Sueca reconoció la inmensa valía de su obra publicada hasta entonces (y, muy especialmente, del libro de poemas titulado Gitánjali, aparecido en 1910) con la entrega del Premio Nobel de Literatura, galardón que venía a subrayar "la profundidad sensual, la frescura y la belleza de sus versos, merced a los cuales ha construido con probada destreza su pensamiento lírico, traduciendo a la lengua inglesa una amplia faceta de la literatura oriental".
Nacido en el seno de una familia aristocrática que pertenecía a la esfera superior de la sociedad de castas de la India (la de los brahamanes), desde su temprana niñez recibió una honda formación religiosa y espiritual dictada por su propio padre, un rico brahmánde Calcuta llamado Devendranath Tagore. En 1828, el filósofo indio Ram Mohan Royhabía fundado la secta religiosa hindú Brahmo-Samaj, cuyos objetivos fundamentales pasaban por promover el culto del Ser supremo, activar la lucha contra la idolatría hindú, difundir la práctica de una ética inspirada en el Evangelio de Jesús y, en general, arremeter contra aquellas prácticas y costumbres hindúes que se antojaban bárbaras a la mentalidad occidental (como, por ejemplo, condenar a las viudas a morir abrasadas en la misma pira en que eran incinerados los restos mortales de sus esposos). De esta voluntad renovadora de Ram Mohan Roy surgieron dos movimientos, uno de carácter literario (con sede en el Hindu College) y otro religioso (la ya nombrada secta Brahmo-Samaj), que contaba entre sus adeptos con Duarkanaz, el abuelo de Rabindranath Tagore, uno de los más fieles seguidores y colaboradores de Roy.



A la muerte del fundador, acaecida en 1833, fue un hijo de Duarkanaz, Devendranath Tagore, quien recogió la doctrina de esta secta y se propuso adaptarla en la medida de lo posible -y a pesar de las grandes diferencias que la separaban de la religión hindú- a la idiosincrasia de su pueblo, hasta que la dejó formulada en un puñado de normas elementales: la verdadera fe religiosa se basa en la intuición y la Naturaleza; los principios védicos no son infalibles; la rectitud moral es básica; y las ceremonias, peregrinaciones y jerarquización por castas no tienen valor religioso. El joven Rabindranath creció estudiando y asimilando estos preceptos, que al cabo de unos años habrían de dejar un poso indeleble en su pensamiento y en su obra (sobre todo, en aquellos pasajes en los que la contemplación extasiada de la Naturaleza revela, en cada manifestación de ésta, la inmanencia de Dios).
Devendranath Tagore, que gozaba entre sus paisanos de un alto predicamento comomaharshi ('gran sabio'), desplegó una intensa labor de apostolado que le llevó a realizar numerosos viajes por todos los rincones de la India, en un intento de extender su visión sintética de los valores orientales y occidentales, pero evitando al tiempo el acelerado proceso de conversiones al cristianismo que la dominación inglesa había desatado en el país asiático. Hombre de sensibilidad extrema, el padre del poeta acabaría adoptando, desde los rigurosos principios de tolerancia que regían su comportamiento, una actitud contemplativa inspirada por el panteísmo de una de sus lecturas predilectas: losUpanishads, o conjunto de los libros que conforman la última sección del Veda. Alejado de todos los bienes materiales y mundanos, los últimos años de su vida los pasó retirado en la soledad de las montañas, entregado plenamente a sus hondas meditaciones.
Pero, muchos años antes, había tenido tiempo de engendrar hasta catorce hijos en Sarada Devi, su también aristocrática esposa, con la que vivía lujosamente en un soberbio palacio de Calcuta (conocido como el Jorsanko), merced a las rentas que le producían sus extensas propiedades agrarias y sus florecientes negocios urbanos. El último de los catorce vástagos del matrimonio formado por Devendranath y Sarada fue Rabindranath, el futuro poeta, quien tuvo una infancia triste y solitaria debido a los continuos viajes apostólicos de su progenitor y a la escasa atención que le prestaba su madre, absorbida por el trabajo que le daba la crianza de sus hijos mayores. Rabindranath creció, pues, rodeado de criados que, en la simpleza de sus conocimientos, alimentaban también sus firmes creencias religiosas en la misma sencillez de esos Upanishads que, paradójicamente, inspiraban al maharshiDevendranath. Siguiendo las torpes enseñanzas de estos servidores -e inmerso en la monótona soledad de su palacio-, el joven Rabindranath fue forjando así su dimensión religiosa, pero también comenzó a experimentar la necesidad imperiosa de escribir poesía; de ahí que, a la precoz edad de doce años, culminara su primer poema conocido, titulado "Flores silvestres".



Pero esta dedicación al cultivo de las Letras no bastaba para colmar sus deseos de sabiduría, por lo que, ya adolescente, comenzó a importunar a su padre con el ruego insistente de que le llevase consigo en alguno de sus viajes. Al cabo de un tiempo, Devendranath se avino a la recurrente petición de su hijo, y juntos emprendieron un largo viaje de cuatro meses de duración que les condujo, primero, hasta Bolpur, para obligarles luego a remontar los Himalayas. Para el joven Rabindranath, que había vivido prácticamente arrinconado en el palacio de Jorsanko, aquella honda y constante comunicación con su padre supuso una brusca apertura a las fuentes espirituales y culturales que surtían el pensamiento de un sabio como Devendranath: por un lado, pudo volver a escuchar largos pasajes de los Upanishads, pero ahora recitados de memoria e interpretados por la lucidez de su padre; por otra parte, durante los cuatro meses que duró el viaje recibió de su propio progenitor, día a día, unas rigurosas lecciones de inglés y sánscrito, ya que Devendranath albergaba la esperanza de que su hijo menor se dotara de un sólido bagaje cultural que, en pocos años, le permitiera marchar a Inglaterra para obtener allí un título universitario.
Consagrado, en fin, a pesar de su todavía relativa juventud, como una de las figuras más destacadas del panorama político, intelectual y artístico de la India en la transición de un siglo a otro, Tagore comprendió que, pese a ello, era imposible difundir sus propuestas de sincretismo entre Oriente y Occidente en un clima en el que sólo se prestaba oídos a las consignas más extremistas. Así pues, defraudado en sus expectativas socio-políticas, decidió retirarse de la vida pública y concentrarse en sus actividades creativas: hacia 1901 -cuando contaba cuarenta años de edad- fundó en la ciudad de Santiniketan (cerca de Bolpur, y a unos cien kilómetros de su Calcuta natal) una escuela artística en la que, dando prioridad a los estudios de música, literatura y artes plásticas, comenzó a poner en práctica sus ideas pedagógicas, basadas en la educación de los príncipes y señores indios de la antigüedad. Dispuso, así, que los alumnos vivieran en permanente contacto con la Naturaleza, y dotados siempre de una extrema libertad para asistir a las diferentes lecciones que se impartían al aire libre, en amistosa conversación entre los maestros y los educandos.



En realidad, la primera intención de Tagore fue retirarse a un lugar apartado donde, en relación constante con un paisaje solitario y emotivo como el de Bolpur, pudiera educar libremente a sus hijos sin que éstos tuvieran que sufrir los traumas que él había padecido en las rancias escuelas de Calcuta. Pero, una vez establecido en Santiniketan, comenzó a pensar en una escuela revolucionaria que, bajo el lema de la aceptación del amor universal, pudiese congregar a alumnos de todos los grupos sociales, entre los cuales trataría de difundir un espíritu de tolerancia fraternal que favorecería no sólo el desarrollo espiritual e intelectual de los muchachos, sino también su futura convivencia social. Surgió, así, uno de los más bellos legados que Tagore dejó a sus compatriotas, la escuela denominada "La Voz Universal", para cuya fundación fue necesario que el poeta vendiera casi todas su propiedades y su esposa se desprendiera de sus joyas.
Durante muchos años, esta famosa institución de Santiniketan forjó los conocimientos, la espiritualidad y la sensibilidad artística de numerosos jóvenes de la India, prolongando así el legado intelectual y religioso de Tagore entre una legión de creadores que pudieron considerarse -en mayor o menor grado- discípulos suyos. Entre los privilegiados muchachos que pudieron asistir a esta escuela figuró, a mediados del siglo XX, el futuro cineasta de Calcuta Satyajit Ray, considerado por buena parte de la crítica como uno de los mejores realizadores del Tercer Mundo, quien en 1961, con motivo del centenario del nacimiento de Tagore, rodó el célebre documental que, titulado con el nombre y apellido del poeta, difundió su biografía por todo el mundo. Aquel mismo año, Satyajit Ray estrenó el largometraje titulado Teen Kanya, basado en una adaptación de tres relatos del escritor, quien también inspiró otras películas de Ray como Charulata (1964) -una reconstrucción nostálgica del renacimiento bengalí de finales del siglo XIX, que centra su atención en las posibilidades de emancipación de que dispone la mujer india- y El mundo de Bimala (1984) -una adaptación de la novela del escritor de Calcuta titulada La casa y el mundo (1915-1916).



En líneas generales, toda la producción literaria de Rabindranath Tagore está impregnada de un profundo pensamiento filosófico-religioso que, manifiesto mejor que en cualquier otro texto en la vocación didáctica de sus lecciones recogidas en Sadhana, hunde sus raíces en ese panteísmo místico presente en todos los textos sagrados que reflejan las transformaciones sociales y religiosas provocadas por el nacimiento delhinduismo (es decir, en aquellos Upanishads que tanto consuelo traían a Devendranath Tagore en sus meditaciones). Sin embargo, su gran aportación a la espiritualidad hindú del siglo XX radica en la apertura de esta concepción panteísta del universo a las corrientes filosóficas y religiosas que, en el marco de otras tradiciones culturales, progresan también por senderos similares, contemplando la huella de la divinidad en esa armonía cósmica que se refleja en las leyes de la Naturaleza. La obra literaria del escritor de Calcuta (y, muy singularmente, su poesía, sobre todo la compuesta en plena madurez y recogida en los poemarios Gitánjali y El jardinero) se convierte así en un canto de alabanza que, a través de la vía escondida de la intuición, parte de la contemplación de la Naturaleza para intentar reflejar, por medio de una sutil musicalidad, esa armonía cósmica que anuncia el feliz reencuentro entre lo particular (el ser humano) y lo absoluto (la divinidad)


Fue la obra que le impulsó definitivamente al reconocimiento mundial del Premio Nobel de Literatura en 1913, lo que le convirtió en el primer poeta no europeo en recibir este galardón y cien años después, continúa siendo un referente de la poesía oriental. Su autor la gestó seleccionando 103 poemas representativos de nueve obras distintas y los reunió bajo el título de una palabra compuesta, Git-ánjali, Git-canción o poema- y ánjali -ofrenda-.
La esposa de Juan Ramón Jiménez trasladó al castellano Gitánjali tomando como fuente la versión inglesa que hiciera el propio Tagore. En inglés, el libro está escrito en prosa por lo que las traducciones respetan esta estructura.
"Gitánjali tuvo el mérito en su día de abrir los ojos a Europa y enseñarle que en la India no solo había hambrunas y miseria, tigres de Bengala, el río Ganges, el Himalaya y el Everest, sino también la lírica exquisita del Gitánjali y de un conjunto de literaturas riquísimas", explica Díaz Gárriz. Gracias a esta presentación, el libro sitúa la creación poética de Tagore en un contexto histórico, social y recobra la figura de gran ingenio y creador volcado en una espiritualidad universal.
Hasta ahora las versiones en castellano se han hecho a partir del Gitánjali inglés. La nuestra, en cambio, traduce el original bengalí.
No he  pretendido "hacer poesía" castellana. Pero he querido que el lector español tenga siempre presente que, así como Gitánjali en inglés está escrito en prosa y las traducciones castellanas han sido realizadas naturalmente en prosa, sin embargo el original bengalí es poesía pura, con cadencias musicales y rimas muy bellas. Hago constar y agradezco de todo corazón la generosa y sabia colaboración de Shrimati Anila Dalal, profesora de Literatura Bengalí en la Universidad Vidhyapith de Ahmedabad. La profesora Anila es no solamente experta en bengalí sino también en la obra de Tagore. Tiene en su haber una preciosa edición bilingüe de Gitánjali, con el original bengalí en un lado y la traducción gujarati en el otro, realizada por uno de los mejores poetas gujaratis del siglo XX, el profesor Nagindas Parekh. La profesora Anila nos ha acompañado línea a línea en la lectura y comprensión del original bengalí prestándonos a cada paso su vasto y profundo saber tagoriano.


La bella y puntual traducción del inglés al castellano del discurso de Rabindranath Tagore en Estocolmo es obra de Lucila Alcorta.

Tú me has hecho inmortal
Así ha sido de tu agrado.
Este vaso mío lo vacías y lo llenas
con vida siempre nueva.
Esta flauta pequeñita
la has llevado por riberas y colinas
y has tocado con ella
un sinfín de melodías.
Al contacto de ambrosía de tus manos,
mi corazón explota de inmensa alegría
y alumbra un torrente de poesía.
Día y noche vas llenando
la palma de mi mano con tus dádivas.
Van y vuelven los siglos
y Tú continúas dando y dando
y siempre hay espacio para más.

Me invitaste al festival de este mundo
y mi vida ha sido realmente dichosa.
Mis ojos han admirado la belleza de tu creación.
Mis oídos han escuchado
las melodías del universo.
Me diste una tarea en la fiesta:
tocar mi flauta haciéndola sonar
en las alegrías y en las tristezas
de los hombres.
Y ahora… yo te pregunto, Señor:
¿ha llegado por fin el momento
de entrar en tu mansión,
ver tu rostro y ofrecerte
mi salutación silenciosa?

Día tras día, Señor de mi vida,
me presento a ti.
Con mis manos juntas,
Señor del universo entero,
me presento a ti.
Bajo el firmamento inmenso,
en soledad y silencio,
con corazón humilde
y lágrimas en los ojos
me presento a ti.
En medio de las tareas
de este mundo variopinto,
en las orillas de este océano
siempre en movimiento,
entre las muchedumbres
perpetuamente presurosas,
me presento a ti.
Y cuando haya terminado
mi trabajo en este mundo,
oh, Rey de Reyes,
solo y sin palabras,
me presentaré a ti.

Que mi cuerpo entero
se prosterne a tus pies
en este mundo mortal
para venerarte a ti, Señor.
Al igual que las nubes de julio,
preñadas de lluvia,
caen rendidas por su peso de agua
así mi mente y espíritu
se inclinen por completo
ante tus divinas puertas
para venerarte a ti, Señor.
Que todos mis poemas y cantares, Señor,
engarcen en una sus diversas melodías
y confluyan en el océano del silencio
para venerarte a ti, Señor.
Como los ánades salvajes
vuelan sin descanso día y noche,
peregrinos al Lago Sagrado
en medio de las montañas,
así mi vida entera alce el vuelo
a la mansión eterna
para venerarte a ti, Señor.




Cuando me marche de este mundo,
que mis últimas palabras sean:
¡Todo lo visto ha sido insuperable!
He gustado la miel oculta
de esta flor de loto abierta
en un océano de luz
y con ello he sido dichoso.
¡Que estas sean mis últimas palabras!
En este teatro del mundo
de innumerables formas ,
he interpretado mi papel
y, al hacerlo, he podido entrever
a Aquel que es sin-forma 

Mi cuerpo y mis miembros todos
se han extasiado con el contacto
de Aquel que es impalpable.
Y si el fin me llega ahora, ¡sea bienvenido!
¡Que estas sean mis últimas palabras!  




                                      Había salido yo a mendigar
de puerta en puerta en la aldea.
De pronto apareció a lo lejos
tu carroza de oro
hermosa como un sueño radiante.
Y pensé: «¿Quién será este gran rey?
–Mis expectativas se desbocaron–.
No tendré que mendigar más
de puerta en puerta…».
Esperaba de ti dádivas sin cuento,
una fortuna desparramada
en el polvo del camino.
Tu carroza se paró junto a mí,
tus ojos me miraron
y bajaste con una sonrisa.
Al ver tu rostro feliz,
creí que mis desdichas
habían llegado a su fin.
Entonces, de repente,
alargaste la mano y me dijiste:
–¿Qué tienes para darme?
–¡Oh, qué humor el tuyo, mi rey!
¡Pedirle a un mendigo!
Confuso, no sabía qué hacer
hasta que, de mi bolsa, muy despacio,
saqué un grano de trigo, pequeñito,
y se lo di.
¡Qué sorpresa la mía al anochecer
cuando vacié mi bolsa en el suelo
y encontré un granito de oro en el montón!
El gran rey me había devuelto
mi dádiva convertida en oro.
Lloré amargamente…
¡Si te hubiera dado yo todas mis posesiones!

http://www.fansshare.com/community/uploads27/4106/rabindranath_tagore/
http://www.fronterad.com/?q=nube-habitada-gitanjali-rabindranath-tagore
http://www.enciclonet.com/articulo/tagore-rabindranath/#
http://www.periodistadigital.com/religion/libros/2014/02/07/mensajero-publica-gitanjali-la-obra-cumbre-de-tagore-religion-iglesia-libros.shtml
http://akross.info/?k=Gitanjali+by+Rabindranath+Tagore
https://wiki.eanswers.net/ta/%E0%AE%A4%E0%AE%BE%E0%AE%AE%E0%AE%B0%E0%AF%88
https://www.pinterest.fr/pin/6966574398779074/?lp=true
https://thinkloud65.wordpress.com/page/34/
https://www.independent.co.uk/arts-entertainment/books/features/rabindranath-tagores-legacy-lies-in-the-freedom-seeking-women-of-his-fiction-2279473.html

viernes, 10 de agosto de 2018

LOS CELTAS Y SU ORGANIZACION

Constituidos por un heterodoxo elenco de pueblos, los celtas sumaron una serie de características singulares que los distinguieron como una cultura de rasgos uniformes en sus tradicio­nes y lenguaje (lengua celta). Paganos en el aspecto religioso y expertos orfebres y joyeros, como su principal cualidad artística, surcaron el territorio europeo desde el siglo V a.C. hasta conocer la dominación romana en la Galia, en el siglo I a.C., y en Britania, en el año 43 d.C. Sus bardos (especie de poetas) legaron apasionantes leyendas, donde abundan magos, hadas y héroes.
Los celtas mostraron respeto reveren­cial por los grandes bloques graníticos que hallaron en sus territorios, ya que supusieron fueron trasladados por pueblos poderosos. Sobre esas piedras grabaron sus propias inscripciones. Se expandieron por casi todo el territo­rio europeo, abarcando una franja central que se prolongaba desde la Península Ibérica hasta el mar Negro. La guerra fue uno de sus motores, sometiendo a numerosos pueblos y estableciendo colonias políticamente independientes entre sí.
Los orfebres celtas dejaron una importante variedad de objetos que indican la importancia que tenía para ellos la ostentación personal. Broches, pendientes, torques (collares finamente decorados) y anillos dan cuenta de ello. También se esmeraron en la decoración de sus armas, destacando la riqueza ornamental de las empuñaduras de sus espadas y escudos. En todos los casos, el bronce fue la materia prima primordial.
El hecho de que los celtas no se dedica­ran a escribir su propia historia hace compleja la reconstrucción de sus sociedades. De todos modos, gracias a los registros arqueológicos y las descripciones que otras culturas contemporáne­as realizaron de ellos, se permite estructurar una noción de cómo fue su organización social.
La unidad social por excelencia de los celtas era la tribu. Por lo general, cada tri­bu estructuraba su sociedad de manera jerarquizada. La estratificación sumaba una nobleza que, a su vez, ungía a los guerreros. La clase sacerdotal, dirigida por los druidas, ocupaba un lugar privilegiado en la pirámide social celta. Y sin muchos privilegios se encontraban las clases sociales agrupadas en hombres libres, compuesta de campesinos, artesanos y trabajadores manuales. Por último, los esclavos, que sin ninguna clase de derechos se encontraban por fuera de la ley.
Pirámide social celta
Pirámide social celta

Era bastante aristocrática e intentaba distinguirse de la gente corriente. Se dividían en dos clases claramente diferenciadas: los guerreros y los sacerdotes. Los guerreros eran en muchos aspectos la personificación de la cultura celta. Privilegiados y consentidos, su único propósito era la batalla. Todas las organizaciones de la sociedad celta se establecían de acuerdo a este objetivo. El arte de la guerra desempeñaba un papel esencial en la vida cotidiana del pueblo celta y los guerreros eran sus principales representantes.

Los guerreros,siempre luciendo largas cabelleras con trenzas, bigotes abultados y pequeñas barbas, los guerreros galos eran diestros jinetes, y su caballería solía producir estragos entre las fuerzas enemigas. Brutales en el combate, los más bravos recibían, como premio a su audacia, las porciones más abundantes de carne en los banquetes de celebración. Por lo general, los nobles ocupaban la jefatura militar. Los guerreros creían que los torques (collares) tenían cualidades mágicas y a veces iban al combate desnudos, armas en mano, sólo exhibiendo sus collares.
Guerrero celta desnudo
La bravura de las tribus celtas fue rápidamente reconocida por propios y ajenos. Implacables en los campos de batalla, dentro de las ciudades sitiadas mostraron iguales condiciones de orgullo, tenacidad y resistencia. Esta capacidad guerrera era alimentada por los druidas, quienes en sus funciones sacerdotales realizaban sacrificios humanos para doblegar la moral combativa de los enemigos.
Druida
Los Druidas,sacerdo­tes que, además, ungí­an como consejeros de Estado, dado el nivel de conocimiento que exhibí­an en las más diversas áre­as y ciencias estaban vinculados totalmente con la nobleza celta.
El término “druida” hace referencia a una jerarquía  -la superior- de las cuatro que existían en la casta sacerdotal de los celtas. Los integrantes de la categoría más baja eran los estudiantes o “amdaurs” (aspirantes a druidas), reconocidos por sus túnicas amarillas. En un orden de mayor importancia estaban los “vates”, que se distinguían por utilizar el color rojo. El grado de mayor categoría no solo se manifestaba en la vestimenta, sino en las atribuciones y conocimientos.
A los “vates” se les debe buena parte de la trascendencia de los mitos, tradiciones, creencias y conocimiento de todo tipo de la civilización celta, ya que ellos eran los encargados de compilarlos para luego transmitirlo al pueblo. Además, practicaban la profecía, estudiaban filosofía, astronomía, medicina, música y oratoria. En una etapa más avanzada, luego de una compleja ceremonia de iniciación, podían usar el color azul, que revelaba que habían accedido al nivel de los bardos.
Bardos
Los bardos eran los encargados de amenizar las fiestas y celebraciones recitando, en prosa o en verso, las proezas de los guerreros y, de cantar alabanzas a los dioses.
Santuario druida
Finalmente, en el rango superior, estaban los verdaderos druidas quienes vestían túnicas blancas. Se encargaban principalmente de realizar los sacrificios, rituales y funerales y, sobre todo, eran los jueces supremos e inapelables. Era tal el respeto hacia ellos que no necesitaban usar armas para recorrer territorios pertenecientes a varios clanes.
Sus santuarios eran de piedra, organizados en forma circular y sin techo, para ver el firmamento y aún se conservan algunos al sur de Inglaterra, los templos o Dólmenes de Avebury y de Stonehenge, cerca de donde -según la leyenda- fue enterrado el rey Arturo.
Hombres libres celtas

Los hombres libres,eran las personas que no tenían muchos derechos, pero llevaban una vida tranquila. Se componían de campesinos agricultores, artesanos, y metalurgos que trabajaban el hierro con gran pericia, sus armas construidas con dicho metal estaban muy avanzadas. Las armas eran fundamentales para los celtas, al parecer se trataba de un símbolo de libertad.
Los eslavos eran comprados por familias para vincularlos como trabajadores en las labores del hogar y del campo.
Torque celta Fíbula celta
Torque y fíbula celta
La producción artística reflejaba, de manera notoria, las caracte­rísticas de la sociedad celta, quien brindó especial atención a las pautas de diferenciación de clases. En una sociedad tan altamente jerarquizada, las joyas cumplieron un singular rol de distinción. En­tre los numerosos objetos de decoración personal que utilizaron, se destacan los torques, un modelo de collar que sólo utili­zaban los miembros de las clases dirigen­tes. Los torques eran de oro, aunque también de hierro y bronce. El detalle decorativo más importante estaba en sus extremos, coronados con alguna figura, como cabezas de león, o diferentes terminados artísticos.
Entre las clases populares, era habitual la fíbula, un broche que servía para suje­tar las prendas de hombres y mujeres. También las fíbulas estaban decoradas, y según las incrustaciones en pedre­ría que tenían, señalaban la pertenen­cia social de su portador.
fortaleza celta
Los oppidas son una de las principales manifestaciones del desarrollo de la civilización celta de mediados del siglo V a.C.

Se organizaron socialmente en fortalezas amuralladas: oppidas, que además solían establecerse bajo el amparo de protecciones naturales, como bosques, montañas y cursos de agua.
Un “oppida” designa un lugar elevado en una colina o meseta, cuyas defensas naturales se han visto reforzadas por la intervención del hombre. Los oppidas se establecían, generalmente, para el dominio de tierras aptas para el cultivo o como refugio fortificado que podía tener partes habitables.
Estos asentamientos permanentes se sostenían por la producción agrícola y ganadera, a la que se sumaban la minería, la metalurgia del hierro, la artesanía y un creciente comercio.
Castro de Viladonga
El Castro de Viladonga está situado en el Noroeste de la Terra Chá lucense en la ciudad de Lugo, España. Ahora es un museo arqueológico.

La vida cotidiana de las tribus celtas se desarrollaba mayormente dentro de los límites de sus castros, agrupamientos de viviendas que constituían su unidad social y económica básica. Los castros se distinguían tanto por su falta de organización urbanística como por sus formas predominantemente cilíndricas en las viviendas. De hecho, sólo conocieron las formas cuadradas o rectangulares a partir del siglo I a.C., cuando la influencia de la cultura romana comenzó a dejar sus huellas.
El castro albergaba una importante cantidad de casas que, por lo gene­ral, pertenecían a núcleos familiares independientes. Estos núcleos, según la extensión del castro, podí­an llegar a reagruparse en "barrios". Además de las viviendas, los castros albergaban otras construcciones importantes, como silos y almacenes donde depositaban los excedentes agrícolas.
Vivienda celta  Reconstrucción de una vivienda en un poblado celta de Galicia España
Ilustración del interior de una vivienda celta.  Reconstrucción de una vivienda en un poblado celta de Galicia España.
Entre las características de la vivienda celta se cuenta que eran abso­lutamente independientes, sin lle­gar a compartir la construcción de un lindante. El techo se hacía con ramas y barro, soportados por un esqueleto de maderos. Además, carecían de ventanas.
Agrupadas por familias, las viviendas de los celtas eran monoambientes que se levantaban al resguardo de defensas naturales, como altos cúmulos de tierra que sirvieran para frenar los fuertes vientos. Estas defensas eran especialmente necesarias, toda vez que los materiales con que se construían las casas eran de cierta fragilidad ante los fuertes embates de los fenómenos naturales.
Vestimenta de los guerreros celtas
Como todas las sociedades antiguas y modernas, la vestimenta y apariencia va de acuerdo a la clase social a la que se pertenezca. Sin embargo, los celtas al ser una sociedad predominantemente bélica, se destacan por sus atuendos propios para la guerra.
También es sabido su gusto por el pelo largo, la barba y, entre la aristocracia, los largos bigotes. Se peinan los pelos de punta para aumentar su fiereza en el campo de batalla cuando no portan casco. Los guerreros visten de formas pintorescas pero con telas de gran calidad. Se interesan en impresionar a sus congéneres y alarmar a sus enemigos.

Los mantos o saga son una prenda habitual. Se fabrican con la lana de oveja y con decoraciones de cuadros habitualmente. Los broches o fíbulas de hierro o bronce se emplean para sujetar los mantos a la altura del hombro.  A parte de las fíbulas, uno de los objetos más típicos de orfebrería celta es el torque, un regalo entre los guerreros que se usa para protegerse de los espíritus; se trata de collares de oro, plata u otros metales, bastante pesados que es un símbolo de poder entre dioses y humanos.
El resto de elementos de la panoplia militar son el escudo oval , la espada de variados estilos en su empuñadura y el casco . Las prendas más habituales son las túnicas cortas o camisas de manga larga , los “bracae”  o pantalones largos sujetos al tobillo y el cinturón .
Vestimenta guerreros y vestimenta no guerrera celta
Las ropas no guerreras se confeccionan con lanas o hilo, cuyos colores más habituales eran los rojizos (extraídos de las raíces de la planta Rubia tinctorum), amarillos (obtenidos de la Reseda lutea) y azules (logrado a partir de la fermentación de las hojas de las Isatis tinctoria). Los nobles tienen algunas prendas de sedas y de llamativos colores, con hilos dorados y bordados.
En cuanto al atuendo femenino, acostumbran a vestir túnicas largas del estilo al peplum romano, sujetas con un cinturón y sobre ellos un manto o sagum sobre los hombros. El peplum consiste, básicamente, en dos piezas rectangulares, unidas en un extremo, y, sostenidas por encima de los hombros por dos fíbulas, que en ocasiones se unían con una cadena ornamental de hierro. También existían otro tipo de prendas como las faldas anchas de cuadros que se enrollaban a la cintura. Las faldas enseñan el tobillo para evitar el contacto con el barro.

Al igual que los hombres de la aristocracia, las mujeres llevan todo tipo de joyería. Combinan broches o fíbulas con collares, brazaletes, pulseras de tobillo, torques y peines.
Mujer de la aristocracia celta
Las mujeres celtas se dejan el pelo largo, suelto o sujeto con agujas en moños. Las nobles, al igual que los hombres, cuidan mucho su aspecto y suelen ir maquilladas. La piel debe ser pálida para demostrar que no trabajan al sol. Labios y mejillas se enrojecen con el jugo de bayas y se aplica color en los párpados. En ocasiones las uñas se tiñen de la misma manera.
Las mujeres celtas disfrutaban de un trato de igualdad con los hombres. Además de realizar las tareas del hogar, parti­cipaban de la educación y las armas -podían ser instructo­ras militares e, incluso, ostentar el mando-. Las solteras desdeñaban la virginidad, elegían múltiples amantes y eran libres de rehusar cualquier cortejo. Las esposas no estaban sometidas a sus maridos, tenían derecho a la propiedad y eran compensadas en caso de separación legal. Las madres eran consideradas diosas protectoras. La bravura de las mujeres celtas es legendaria. Tácito, his­toriador romano, las describió como "desgreñadas mujeres de negro ropaje, cual furias blandiendo antorchas".
La caza del jabalí
La caza del jabalí fue representada en frescos por los artistas romanos que incorporaron a su menú este elemento excluyente de la gastronomía celta.
En cuanto a sus habitos alimenticios,el jabalí era parte primordial del menú celta, durante los banquetes no podía faltar, además del cerdo cocido, buey, vaca, miel, queso, mantequi­lla y pan de trigo, de mijo, higos y castañas, o de bellotas. Los comensales se lanzaban la comida unos a otros hasta terminar en auténticas batallas campales. Comían con las manos, sentados en mesas, y se valían de un puñal para cortar los trozos difíciles. Pese a los excesos, el griego Estrabón dejó constancia de la repulsión que sentían por la obesidad: "Ningún joven es perfecto si excede la lon­gitud fijada del cinturón"
La embriaguez era continua entre los celtas, que elaboraban hidro­miel y “corma” cerveza de trigo con miel, pero las clases altas se apasionaban por el vino, a tal extremo que, como no lo producían en sus territorios, lo importaban de Italia a cam­bio de sal, pieles, esclavos, etc.
Agricultura celta

La cuestión militar no estaba alejada de las actividades produc­tivas, sino que, incluso, a veces las comple­mentaba. Por ejemplo, cuando las riquezas acumuladas eran importantes o se debía asegurar un territorio designado a la agricultura, intervenía el ejército, que ocupaba la zona de referencia e instalaba fortifica­ciones permanentes.
Pero si la guerra les permitió expandirse so­bre el continente, las actividades agrícolas permitieron sus posibilidades de asiento. Ex­pertos granjeros y pastores, cultivaron una gran variedad de cereales, empleando para el arado bueyes de gran porte.
Comercio celta
El pastoreo era la actividad económica fundamental, seguida de la agricultura de cereales, la caza, la minería (que se deduce de su variada y extensa orfebrería) y la pesca en menor grado y principalmente de mariscos. Domesticaron animales como perros y gatos, y la ganadería era especialmente con fines de abastecimiento alimenticio. Criaban cerdos de menor tamaño que los actuales y de una variedad bastante salvaje. Los celtas eran, además, especialistas en metalurgia, sobre todo en la producción de objetos de hierro y bronce.
Entre sus actividades económicas se destacó además el comercio, más aún cuando en su expansión conocieron un amplio abanico de regiones y pueblos con quienes intercambiar productos.
Tesoro celta
Monedas de un tesoro encontrado en un ajuar de una mujer celta en Durkheim, Alemania.
La expansión de las tribus celtas y su establecimiento permanente en una extensa franja de la Europa central, sumado a un desarrollo progresivo del comercio, se convirtieron en los adecuados motores que impulsaron el surgimiento de un sistema monetario en metálico que tomó, como primeros modelos, las monedas acuñadas por los griegos y los romanos.
Con el tiempo, los celtas desarrollaron sus propios diseños, a los que proveyeron sus particulares expresiones artísticas, siempre más cercanas a la abstracción que al detallismo realista. Su producción de monedas fue vasta, en gran parte gracias a la enorme cantidad de metales para realizarlas, como oro, plata y estaño.
A diferencia de los griegos y romanos, que daban a sus monedas un diseño figurativo claro y concreto, los celtas se inclinaron hacia una mayor abstracción y ornamentación de bases figurativas. Así, por ejemplo, las cabelleras de sus efigies se confeccionaban con el trazado de líneas ondulantes, comunes en las representaciones artísticas celtas. Afectos a las líneas curvas y círculos, con ellos dieron forma a las ilustraciones de sus monedas, que adoptaron una suerte de mixtura entre las representaciones clásicas y las más abstractas.
Aunque no existe gran variedad de monedas, si es sabido que una vez hallado el modelo, se dedicaban a fabricar una gran cantidad de ellas. Claro que para ello contaban con una gran provisión de los metales preciosos para realizarlas. Ejemplo de ello son los yacimientos de oro en el Rin, los Pirineos y los Alpes; los filones de plata en el Tarn y Auvernia, y, finalmente, las minas de estaño en Bretaña.
Quinario de Kaletedou
Quinario de Kaletedou. Moneda de tipo quinario una pequeña pieza de plata que vale la mitad de un denario. Los celtas solían usar las monedas romanas como modelo pero modificando sus datos. Sus monedas eran más pequeñas, de un centímetro de diámetro y de dos gramos de peso.
TRIBU PARISII: La tribu celta de los parisii, aquélla que le dará nombre a la capital francesa, desarrollará un modelo particular para el reverso de sus monedas. En las mismas aparece la figura de un caballo a partir de una serie de trazos sinuosos y pequeños círculos.
Los artesanos que tallaban las monedas dieron muestras de una habilidad extraordinaria, al grado que cada una de estas constituyen pequeñas obras de arte.

http://www.xente.mundo-r.com/fillosdebreogan/historia.html
http://html.rincondelvago.com/civilizacion-celta_1.html
https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/38/f2/eb/38f2ebe1d3caaa19370330429502f006.jpg
http://www.socialhizo.com/historia/edad-antigua/celtas-organizacion-social
https://books.google.es/books?id=tbha9yv5kJ0C&pg=PA85&lpg=PA85&dq=LOS+CELTAS+Y+SU+ORGANIZACION&source=bl&ots=b48lh2OjsB&sig=MuDF7ZN2NHid5nDRFlfbNWXGaGA&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwi6-uPSoJzQAhXCxxQKHXv0AhMQ6AEIWzAN#v=onepage&q=LOS%20CELTAS%20Y%20SU%20ORGANIZACION&f=false