domingo, 29 de noviembre de 2015

EL METRO...UNIDAD DE MEDIDA LONGITUDINAL


Las distancias se miden actualmente en metros y kilómetros, con total naturalidad. Tenemos la impresión de que esto ha sido así desde siempre.
Pero, hasta el siglo XVIII los señores feudales tenían el privilegio de fijar a su capricho las unidades de peso y de medida que regían en sus tierras.
Miles de medidas diferentes bajo la uniformidad de nombres: pie de Burgos, pie romano, pie de Madrid, codo, vara, palmo de Barcelona, pie del Rey.
La diferencia de pesos y medidas entre las distintas regiones y países perjudicaban gravemente al comercio, pues provocaban trampas constantes y eran una inmensa fuente de abusos.
En la Francia de 1788 había casi 2.000 tipos diferentes de medida de longitud. Algo similar sucedía con los pesos. Y eso era así desde hacía siglos.
Después de sucesivos fracasos en los intentos de establecer medidas universales de pesos y medidas en Francia, Inglaterra y España, se consideraba que esta era una empresa imposible.



La Revolución Francesa, junto con la abolición de los privilegios de la nobleza, impulsó la decisión de establecer la uniformidad de pesos y medidas, eliminando por ley los derechos feudales sobre los mismos.
Para que las medidas elegidas pudieran ser adoptadas para siempre, no sólo en Francia sino en todos los otros pueblos, se requería que estuvieran basadas en un patrón universal. No podían ser “las medidas del Rey”.
Para el patrón de medida de longitud, se reunieron las ideas y opiniones de influyentes personajes de la política y de las ciencias: Talleyrand, Prieur, Borda, Lagrange, Condorcet, Méchain, Delambre, Monge, Coulomb, Laplace y muchos otros personajes de acreditada profesionalidad.


La primera propuesta de patrón universal de medida, fue la longitud del péndulo que bate el segundo.
Pero desde 1672, ya se sabía que en la zona del ecuador, el péndulo oscilaba más lentamente que en ParísEs decir, la longitud del péndulo de un segundo, dependía del lugar de la tierra en el que se midiera.
La universalidad de esta medida ya no lo era tanto, al no poder ser reproducida en otras latitudes. Sir John Riggs proponía que fuera la longitud del péndulo que bate un segundo en Londres (latitud 38º). Jefferson en Estados Unidos estaba de acuerdo, pero con la longitud del péndulo en la latitud 45º.
Los representantes de España, también manifestaron su adhesión a la elección de la longitud del péndulo de 1 segundo, como medida universal.



Además se decidió adoptar el sistema decimal, a pesar de que Talleyrand apoyaba una escala híbrida en la que se mezclaban el 10, con el 12 y con el 60.
Los miembros de la Academia de Ciencias de París y de la Royal Society de Londres, debatieron intensamente.
Era muy fácil medir la longitud del péndulo que bate un segundo, siendo el segundo 1/86.400 de un año. Pero esto implicaba que la unidad de medida de longitud dependiera de otra variable, que es el tiempo.
Se decidió buscar la perfección en un patrón de longitud universal e independiente.
La Tierra pertenece a todos y está al alcance de todos. La Tierra iba a ser la base de la medida universal de longitud.


Para definir la unidad lineal había que medir la distancia entre dos lugares de la Tierra. Se pensó en tres posibilidades: radios, ecuador, meridianos. El astrónomo Cassini propuso el radio. Pero en esa época era imposible medir directamente el radio terrestre.


El ecuador tenía el problema de que su medición presentaba dificultades geográficas insalvables. Además, el ecuador terrestre pasa por pocas naciones.


Los meridianos tienen la ventaja de que toda nación tiene al menos un meridiano. No hacía falta medir un meridiano completo, aparte de que era físicamente imposible hacerlo.
¿Medir un cuarto de meridiano? Es la parte de un meridiano comprendida entre un ángulo de 90º.
Se proclamó que la nueva unidad real universal de medida, sería la longitud de un cuarto de meridiano terrestre.
La segunda parte de la proclama dice que el metro sería la diezmillonésima parte del cuarto de un meridiano terrestre.
Empezó la búsqueda del meridiano ideal en donde medir un cuarto de su longitud.



Entre 1739 y 1744, los astrónomos Cassini de Thury 



Y  el abate La Caille habían medido el arco de meridiano que va de Dunkerque a Colliure y que pasa por el Observatorio Real de Francia.
Habría sido muy sencillo utilizar estas mediciones. Pero la Asamblea Nacional de Francia decidió que el acrecentamiento del progreso y de la libertad de los pueblos exigía la “perfección” y que las medidas realizadas en 1739 adolecían de falta de precisión.


                                                DUNKERQUE


                                               COLLIURE

Se ordenó medir de nuevo el arco de ese meridiano, pero ampliándolo hasta Barcelona por el sur


                                                 MECHAIN

Esta hercúlea tarea fue encomenda a Pierre Méchain (la parte sur del meridiano, desde Barcelona hasta Rodez)


                                                 DELAMBRE

Y a Jean Baptiste Delambre ( la sección norte, desde Dunkerque hasta Rodez).
Las enormes dificultades para realizar esta nueva medición están relatadas con maestría por Denis Guedj, matemático y profesor de historia de las ciencias en la Universidad de París. ("El metro del mundo". Editorial Anagrama. 2003).
Por fin, en el año 1800, los trabajos iniciados en 1792, y después de 8 años de trabajos interrumpidos por las guerras, se proclamó el metro como unidad universal de medida de longitud.
http://astrojem.com/teorias/metro.html

sábado, 28 de noviembre de 2015

LORD BYRON..... SU DISCURSO ANTE LA CAMARA DE LOS LORES





                            EL romanticismo contra la maquina
Lord Byron pronuncia su discurso ante la camara de los lores

Hace años que el aristócrata inglés George Gordon Byron, sexto Barón Byron, que ha pasado a la historia como Lord Byron, poeta, hizo su primer discurso en la Cámara de los Lores. En este discurso Byron atacó una nueva ley entonces en trámite, que condenaba a muerte a los culpables de sabotaje industrial o destrucción de maquinaria. La nueva ley se justificaba en los ataques a instalaciones industriales en el corazón de Inglaterra que estaban aterrorizando a la naciente clase financiero-industrial. Su objetivo era acabar, a sangre y fuego si era necesario, con el movimiento ‘Ludita‘. Y a fe que lo consiguieron: sólo en 1813 fueron ejecutados 17 seguidores del mítico ‘Rey Ludd’, y se dice que en un momento determinado de la crisis había más tropas británicas combatiendo a los Luditas en casa que luchando contra Napoleón en España: hasta tal punto llegaron a aterrarse los poderes del gobierno y el dinero en Gran Bretaña con aquellos irritados artesanos. La indignación de los artesanos contra las máquinas, telares y otra maquinaria de fabricación en masa, que sentían estaban arruinando sus vidas, les llevó a tomarse la justicia por su mano, y a arrasar talleres (y, a veces, a sus propietarios) en el nombre de mantener las cosas como estaban. Nombrados por un mítico ‘Ned Ludd’ que habría destrozado un telar años antes, los Luditas no consiguieron detener la Revolución Industrial, pero dejaron su apellido para la posteridad como sinónimo de rechazo a la máquina; de oposición, incluso violenta, al avance tecnológico. Un tema que enlazaba perfectamente con el romanticismo de Byron.




Desde siempre el ser humano ha adorado y temido a la vez a su creación, la máquina. Fruto del ingenio humano pero con potencia multiplicada, la máquina carece de sentimientos a los que apelar. Una vez activada matará sin compasión, sin dudas, sin remordimientos, sin odio. Las razones por las que actúa, los sentimientos que le achacamos, son diferentes a los nuestros. Nos obedece y nos sirve, pero su falta de lealtad es absoluta: nuestra propia horca, arado, espada o locomotora nos matará si nos ponemos del lado equivocado tan certeramente como si no tuviese ninguna relación con nosotros. La idea de la falta de control, de la creación que se rebela, no está lejos del Ludismo, ni de Byron; fue la mujer de su amigo Shelley, Mary Wollstonecraft, quien daría inmortalidad literaria a esta idea con su Frankenstein. Sumemos a este reverencial y atávico temor la muy real circunstancia de que en las primeras fases de la Revolución Industrial los artesanos sólo percibían los aspectos más negativos (como la reducción de jornales), y no los positivos (aparición de nuevos empleos, abaratamiento de mercancías), y todos los elementos para un estallido violento estaban a mano. Bastaron unas gotas de arrogancia por parte de los propietarios de industrias y del gobierno, cercano a ellos, para incendiar esta explosiva mezcla.




Hoy todavía quedan Luditas; abogados del atraso y defensores de que cualquier tiempo pasado fue mejor, quizá porque ellos eran más jóvenes, tal vez porque comprendían lo que pasaba y no se sentían algo desbordados. Pero ni siquiera los métodos violentos del Ludismo original consiguieron detener el tiempo. El avance no suele tener marcha atrás, por muy romántico que pudiera parecernos aquel tiempo en el que todo era mejor. Sobre todo si eras el hijo de un Barón con asiento en la Cámara de los Lores… el romántico suele imaginarse viviendo en el pasado, pero en la clase alta; al final aquellas industrias que atacaban los Luditas a quien más han beneficiado ha sido a las clases bajas. Ironías de la historia…

lunes, 23 de noviembre de 2015

PEPIN BELLO...FOTOGRAFO DE LA GENERACION DEL 27 E INSPIRADOR DE GENIOS



Decía Borges que todas las historias posibles caben en cuatro relatos: el asedio, el regreso, la búsqueda y el sacrificio de un Dios. La realidad tiene sentido porque alguien alguna vez se molestó en contarla.


    Y lo real no es más que lo que uno recuerda después de haber olvidado las historias de marras. Más allá de ellas, el caos. José Bello Lasierra (Huesca, 1904-Madrid, 2008), más conocido como Pepín Bello, protagonista del documental “Pepín Bello: inspirando a los genios”, dirigido por Tomás Studer, sabe de qué habla Borges. Y la prueba es que todas las entrevistas que sirven de hilo conductor del filme son un intento de refutarle.
     De este documental existen dos versiones: una de duración corta, y que se estrena en la última muestra de ProyectAragón, y otra en formato de largometraje, que por deferencia de los autores acabo de ver. ¿Realmente merece Pepín Bello el despliegue mediático orquestado a través suyo? ¿Un hombre que no ha dejado obra es una intelectualidad en sí mismo? ¿No resulta cómodo hablar de unos artistas ya desaparecidos? ¿Qué ha dado de sí Pepín Bello? ¿Qué “enigma sin fin” es este? Pepín Bello habla y habla, de todo y de nada. Nada que no sepamos, por otra parte, que para eso ya están los “últimos suspiros” buñuelianos y un buen número de libros sobre una generación de escritores y pintores, de dramaturgos y cineastas, de gentes, en fin, importantes de las artes y las letras de la primera mitad del siglo XX. A Bello se le aparecen estos personajes como fantasmas en cualquier esquina, por la libertad que disfrutan y defienden en sus vidas llenas de aventuras, riesgos, manías, derrotas e ilusiones.

    Pepín Bello, conocido como el fotógrafo de la “generación del 27” por realizar la mayoría de las fotos que se conservan de aquel momento, es un hombre popular, un señor que va a diferentes foros para hablar de  Joaquín Costa, de Ramón y Cajal, de Giner de los Ríos, de Vicéns, de Jordana de Lozas, de Catalán, de Ontañón, de Bergamín, de Lorca, de Dalí, de Buñuel, de Alberti, de Moreno Villa, de Unamuno, de Sánchez Mejías, de Madame Curie, de Tagore, de Marañón, de Chesterton, y perfila esas personalidades,  tratando de que la gente en general entienda los mensajes y los movimientos de unas generación perdidas. Es uno de esos personajes, bellos y alegres, que, al pasar por un bar, en aquel Madrid con tendencia a la síntesis o a la vagancia verbal, siempre se cruza con alguien que dice: “Ese que va por ahí es el amigo de todos los artistas, una suerte de inspirador ideológico”… Y, en efecto, como hombre informado, curioso y de mucha lectura, entra con discreción y soltura en todos los temas de la cultura que le pasan cerca. En esas conversaciones y trovas informales, se mueve como pez en el agua y su sentido del humor tiene salidas inesperadas y rápidas. Esa virtud y su combinación con un lenguaje llano, con leves colinas, sin baches y marcado por citas de personalidades atractivas, le granjea el afecto de sus compañeros, que le dan un sitio particular en cualquier mesa. De esos “dones” habla el documental de Tomás Studer, en su refugio de una vida de soltero empedernido bajo los agasajos y felicitaciones, sin perder la sonrisa (maliciosa) y la costumbre de beber vermú (o no), escuchar música clásica (o no) y jazz (que acaso tampoco).
    Tomás Studer filma una larga y sustanciosa entrevista a Pepín Bello y a través del contenido de la misma va intercalando fotografías, dibujos, pinturas, noticieros, reportajes, escenas de películas y personajes vinculados al oscense, tanto familiares como estudiosos (Agustín Sánchez Vidal, Ian Gibson, Antonio Garrigues Díaz-Cañabete, Alberto Amarilla, Laura García Lorca, José Antonio Martín…). Con todo este material, el documental va perfilando un tiempo pasado: el encuentro en la Residencia de Estudiantes en Madrid, las andanzas por Toledo, la Segunda República, la guerra civil, la muerte, el exilio, la postguerra…
    Tras una infancia feliz y dispersa, el joven Bello acepta por imposición paterna estudiar Medicina, que le emplea varios años para aprobar una única asignatura. Su carácter diletante y apasionado, y del que late una pugnaz entrega a un vicio solitario pero abiertamente sociable, desemboca a ser un desarraigado, un tránsfuga, un hijo del viento que cabalga desde los cielos alpestres hacia ninguna pertenencia a ningún círculo ni interés ajeno. Adorado y adorador de artistas, generoso e infinitamente metamórfico, parece haber estado siempre en varios lugares a la vez, de influir en artistas y seducir a historiadores, invitando a pensar que ha sido el germen a muchas resoluciones, lo que el huevo a la gallina. ¿Qué fue primero? Una cuestión irresoluble. Borges, otra vez.
    Más allá, empero, de realidades que superen a la ficción, Pepín Bello es recordado por la conceptual idea del burro putrefacto –el carnuzo- que sirve a Buñuel y a Dalí para ejecutar, respectivamente, una escena fílmica o una pintura. O un breve texto surrealista, como de parvulario, en torno a Hamlet y coescrito con Buñuel. Y poco más. Pepín Bello no es ni un mal intelectual porque su carrera sin obra no da para sacarse el carné. Para ser justos, nunca hizo nada (y el único negocio que emprende –un motocine- se va a pique). Después de estos “hallazgos”, la carrera intelectual del oscense se alarga durante su centenaria existencia, como se prolongan las enfermedades terminales. Muy penosamente.     La memoria viva de la “generación del 27” recuerda sus años en la Residencia de Estudiantes y afirma que “Buñuel no era un surrealista sino un irracional, y un machista casi patológico. Dalí no sabía otra cosa que pintura y nada más de nada. ¿Lorca? La mejor definición la hizo Guillén: “Con Federico no hace frío ni calor, hace Federico”. Estas son algunas de las evocaciones que Pepín Bello lanza en el documental, al que se le señala como el artífice, o especie de duendecillo, del grupo mítico formado por Buñuel, Lorca y Dalí, con quienes coincide en esa residencia durante los años diez y veinte del siglo XX.


    Entre risas, silencios para recibir los recuerdos, y opiniones de allegados, Pepín Bello empieza por el principio: cómo llega desde Huesca cuando tiene once años, en 1915, para estudiar su bachillerato, para luego seguir con sus estudios de medicina hasta 1925. Como si nada, cuenta que él descubre a Dalí: “Fui el primero que vi sus cosas. Cuando llega a la residencia nos dimos cuenta de que era un chico estrafalario, con melena larga y un poco raro para nosotros, que éramos normales”. Todos lo ven y a los tres o cuatro días Bello pasa por su habitación, entreabierta, y ve una cama sobre un suelo cubierto de dibujos y entra a darle conversación. “Tenía un acento catalán terrible, aunque él nunca supo ni catalán, ni español, ni francés ni nada porque usaba una jerga internacional. Lo cierto es que, después de ver sus dibujos, me apresuré a contárselo a mis amigos”. De vuelta con ellos, les presenta a Dalí, con quien “harían amistad para toda la vida”. Y añade: “A Dalí el dibujo y la pintura se le daban como a los pájaros el aire. Tenía diecisiete años pero ya pintaba como lo haría a los cuarenta. No sabía otra cosa que pintura. No sabía nada de nada. Ya de mayor, incluso, no sabía ni leer el reloj, un objeto que yo ya percibía blando en su muñeca. Sobre pintura, sin embargo, lo sabía todo”. En su desandar, Bello entona un “mea culpa” y se confiesa deudor de una aventura “que hubiera sido sensacional: la vuelta a Sevilla en burro”. Se la propone al cantaor Manuel Torre: “Iba a tardar un semana por el perímetro de la ciudad y en ese tiempo viviríamos en el campo comiendo lo que la gente nos diera y llevaríamos un burro para cargar las viandas que nos fueran dando en el camino. Pero yo, por pereza, desidia o lo que sea, no acepté”.
     Al mismo tiempo, Bello recuerda las andanzas por Toledo, ciudad “a la que nos escapábamos a beber vino de Yepes o a tomar tortilla en la Venta de Aires”, escapadas que tomaron el nombre de la fundación de la Orden de Toledo. Una de las anécdotas más llamativas hace referencia al momento en que Buñuel se entera, en compañía de Rafael Alberti y María Teresa León, de que Lorca es homosexual y le espeta un “me han dicho que eres maricón, ¿no será verdad?”. En cualquier caso, aparte de beber vino y visitar casas de citas, un gran escultor castellano, Alonso Berruguete, es la excusa perfecta para visitar la ciudad del Tajo y acudir al sepulcro en mármol del cardenal Tavera, que utilizara Buñuel en “Tristana” en una enigmática escena con Catherine Deneuve. Berruguete y su obra significan un capítulo innovador y rico de nuestra historia del arte, una óptica diferente que ha ejercido una fascinación duradera en quienes se pararon a contemplarlo a lo largo del tiempo. Buñuel, en efecto, tiene la capacidad de plasmar en una imagen sus conceptos vitales y artísticos, el simbolismo de sus sueños y de su rico mundo creativo. “Una vida sin memoria”, afirma Buñuel en su autobiografía, “no sería vida, como la inteligencia sin posibilidad de expresarse no sería inteligencia. Nuestra memoria es nuestra inteligencia, nuestra razón, nuestra acción, nuestro sentimiento. Sin ella, no somos nada”. Sin embargo, Bello se despacha con lo de “la realidad irracional del calandino”. Borges, de nuevo.

    El asesinato de Lorca encarna a la perfección el zarpazo que supone la guerra civil. A la sangría demográfica, económica y cultural, se superpone la desaparición de las mentes más brillantes: muerte, cárcel o el duro exilio. La involución ideológica de la inmediata postguerra convierte a España en un páramo intelectual, en una sacristía que apesta a incienso y miedo. En la Segunda República convergen los frutos maduros de la “generación del 98” y la savia nueva de los poetas del “27”, el pensamiento de Ortega y María Zambrano, el esfuerzo de erradicar el analfabetismo a través de las misiones pedagógicas. Un momento de eclosión cultural como el que vive Europa en el periodo de entreguerras. Centros como la Residencia de Estudiantes, hija de la Institución Libre de Enseñanza, se convierten en un foco de difusión de la modernidad en España. Allí, en la Colina de los Chopos, coinciden los tres vértices de un triángulo de talento inigualable: Lorca, Buñuel y Dalí, “el pintor asexuado”, afirma Bello en el documental, “que no sabía que un duro eran cinco pesetas”. Claro está que la mirada de este hombre curioso de Huesca resulta un tanto sesgada. Todo lo que sabíamos de estas gentes lo repite Bello: sus hábitos de trabajo, sus costumbres privadas, sus manías, sus odios, sus devociones. La anécdota hace al monje, y el oscense, que es un gran contador de historias, hilvana aventuras y chascarrillos para elaborar los retratos de unos individuos que, al parecer, parte de sus genialidades pudieran estar inspiradas en sus ideas. Mientras habla, las palabras de Bello se enredan en el aire. Más o menos, esta es la filosofía de un documental con vocación filosófica: que las frases floten. Los monólgos (pues eso son) se entrelazan hasta adquirir el calor de una conversación noctura e invernal.


     Uno de los personajes a los que más hace alusión “Pepín Bello: inspirando a los genios” es el del malagueño José Moreno Villa, el tutor en la Residencia de Estudiantes, ese hombre maduro que, como Juan Ramón Jiménez o Pedro Salinas, aparece en las fotos de juventud de la célebre triada. El malagueño es el primero que narra la vida de la residencia en la autobiografía “La vida en claro”. Allí llega el escritor y dibujante en 1917 para ejercer la tutoría de la casa, y de allí es evacuado, veinta años después, junto a los intelectuales –Machado entre ellos- que siguen al gobierno republicano a Valencia. Poeta, narrador, artista y crítico de arte, Moreno Villa, afirma Bello, “rayó a gran altura en todo lo que hizo pese a no gozar de la popularidad de sus amigos, más ilustres, para los que fue un precursor”. Dice Bello que “Moreno Villa nunca le perdonó a Dalí sus coqueteos con Franco y le consideraba un melenudo no muy limpio, enfrascado siempre en las lecturas de Freud, siempre con sus extravagancias y payasadas”. Buñuel, entretanto, termina convirtiéndose en uno de sus íntimos en el exilio mexicano y lo define como “una conjunción feliz entre lo tosco y lo fino. Un baturro no puede ser cursi”.
    Los contrastes son lo mejor del documental. Varios representantes son el hilo conductor de Pepín Bello, que cuenta su experiencia con ellos. Y lo cuenta en lenguaje peculiar, sin adornos, en frases breves y cortantes, alejadas de lo propiamente intelectual, aunque deriva progresivamente hacia lo sentimental. En sentido contrario, los invitados –familiares y estudiosos- construyen un discurso vehemente en lengua coloquial, atraídos, tal vez, por el mundo fastuoso que vislumbran. Uno está de vuelta y los otros en capilla. Y hay que elegir rápido pues los caminos se van cerrando. Bello se ve en la tesitura de recuperar lo mejor de su pasado y su pericia intenta ser un renacer. Mientras, los allegados e historiadores son un caso cerrado al no tener alternativas. El oscense quiere lograr una forma fluida y abierta que contenga la vida sin falsificarla, pero, a mi modo de ver, no consigue la eliminación de lo premioso o lo superfluo. Bello parece estar de acuerdo con el elogio, a la manera de la duplicación del personaje y su sombra. No dudo que cualquier opinión resulta más contundente si se sabe apuntalarla con datos incontestables. Con reservas, claro. Si bien es cierto que hay conocimientos que estimulan la sabiduría, no lo es menos que otros muchos solo sirven para entorpecerla. A veces, lo verdaderamente importante no es contar las cosas como ocurrieron, sino como se recuerdan. Incluso cuando se tiene la maravillosa capacidad de recordar aquellas cosas que ni siquiera sucedieron. Volvemos a Borges.
     Pepín Bello dice que lo que se hace con corazón merece admiración o, en el peor de los casos, nuestra comprensión. Como si las mayores aberraciones y maldades no se hubieran cometido y se siguieran cometiendo de corazón. La razón frente a la pasión.  Como afirmaban los surrealistas, cualquiera que se dejase arrastrar por la pasión, por el “amour fou”, estaría incapacitado por una larga temporada para las servidumbres de la vida práctica. Pero nuestra pasión sobrevive a duras penas ahormada a la medida de nuestra pobre vida en estos tiempos menesterosos a caballo entre la más tontorrona ingenuidad y el cinismo acre y barato del que está de vuelta sin haber ido a ningún lado. En última instancia, lo que amamos es nuestro deseo, no lo deseado, que decía no sé qué filósofo.
     En conjunto, el documental de Tomás Studer resulta tan admirable como poco susceptible de levantar pasiones –para los no apasionados de lo que se cuenta-, tan interesante como frío. El guion, bien elaborado pero excesivamente cerebral, es el verdadero soporte de “Pepín Bello: inspirando a los genios”, lo que, a veces, va en detrimento del mismo: los largos monólogos del protagonista, demasiado pagados de sí mismos, rompen el ritmo narrativo, y, en la parte final, se explica una y otra vez lo ya explicado. Bello pretende ofrecer un discurso coherente, de conjunto, compensado, en el que nos recuerda que la vida no es un golpe de dados, ni un azar, aunque la existencia se rija también por circunstancias azarosas que nos definen. El resultado, en todo caso, pretende ser una pieza de precisión capaz de borrar la frontera que separa la realidad de la realidad contada. El relato es, por definición, tiempo. Y el tiempo transformado en imagen es vida. Y esto vale para todo. De nuevo, Borges.

http://www.elpollourbano.es/cine/2012/02/pepin-bello-el-inspirador-de-genios-en-un-documental-de-tomas-studer-don-quiterio/                      

TEATRO NACIONAL DE CUBA...SU INAUGURACION Y LA ÓPERA "AIDA" 1915



                 

Gran Teatro de la Habana. Antiguo Gran Teatro Tacón. Actualmente es un complejo cultural compuesto por varias salas, la principal lleva el nombre del gran poeta español Federico García Lorca. Es sede del Ballet Nacional de Cuba, del Teatro Lírico Nacional y del Ballet Español de Cuba.
Inaugurado en 1914, es obra del arquitecto belga Paul Beleu. En este lugar estuvo el antiguo teatro Tacón, uno de los más lujosos de América, que debió su nombre al capitán general Miguel Tacón, quien en colaboración con el comerciante Francisco Marty comenzó a construirlo en 1834, y lo estrenó el 15 de julio de 1838. Era tan amplio y bien provisto como los mejores teatros europeos. Por su escena desfilaron figuras de la talla de Fanny Elssler en 1841, y Sarah Bernhardt en 1887.
El teatro, reconstruido dentro del bello edificio, fue durante muchos años el más grande y lujoso del país. Continuando su tradición de excelencia, desfilaron por su escenario grandes figuras de la ópera y el ballet, la revista musical y la zarzuela. 

Este espacio público, ubicado en la manzana formada por las intercepciones de las actuales calles San Rafael, San José, Consulado y el Paseo del Prado, en La Habana, en sus inicios, fue nombrado en honor al Capitán General Miguel de Tacón y Rosique, gobernador de Cuba entre los años 1834 y 1838.

El Teatro de Tacón fue obra del arquitecto Antonio Mayo, quien lo concibió con un estilo ecléctico predominante. Con 90 palcos, más de 20 filas y capacidad para recibir a unos dos mil espectadores, se convirtió en el escenario por excelencia de la aristocracia criolla.
En su época, el Tacón fue el teatro más grande y lujoso del continente americano; y por sus cualidades técnicas el tercero del orbe, después de la Scala de Milán y el de la Ópera de Viena.
“…es rico y elegante a la vez,el telón y las decoraciones ofrecen un brillante punto de vista. El patio está poblado de magníficos sillones, lo mismo que los palcos, en cuya delantera hay una ligera reja dorada que deja penetrar la vista de los curiosos. Solo los primeros teatros de las grandes capitales de Europa pueden igualar al de La Habana en la belleza de las decoraciones, en el lujo del alumbrado, y en la elegancia de los espectadores…”, así lo describió en su libro “Viaje a La Habana” María de las Mercedes Beltrán Santa Cruz y Montalvo, más conocida por la Condesa de Merlín, una de las primeras escritoras de nuestro país. 


Otro elemento de interés en la decoración interior lo constituyó la Araña del Tacón, una enorme y bella lámpara de fino vidrio que colgaba sobre la platea, importada desde la ciudad de París; y que, según crónicas de la época, en una noche de 1863 sufrió la ira del público por la mala calidad de una obra.
El 28 de febrero de 1838 se dio un baile de carnaval en el aún inconcluso recinto; pero fue el 15 de abril de ese mismo año cuando quedó oficialmente inaugurado con la puesta en escena de la obra “Don Juan de Austria”, protagonizada por el famoso actor cubano Francisco Covarrubias, creador del teatro vernáculo nacional e iniciador del costumbrismo en la literatura cubana.
En el escenario del majestuoso coliseo han actuado artistas de fama internacional como la bailarina rusa Anna Pavlova, los músicos Arthur Rubinstein y Serguei Rachmáninov, entre otras muchas personalidades.



Desde 1965 es la sede permanente del Ballet Nacional de Cuba. A partir de 1985, a iniciativa de Alicia Alonso, el edificio completo pasó a denominarse Gran Teatro de La Habana, reservándose el nombre de «García Lorca» para su sala principal. Desde 1960, el Gran Teatro de La Habana ha sido principal escenario del Festival Internacional de Ballet de La Habana, prestigioso encuentro de danza en el que han participado bailarines de todos los continentes.

Actualmente, el Gran Teatro de La Habana acoge las célebres funciones del Ballet Nacional de Cuba, bajo la dirección de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso. Además, es sede del Festival Internacional de Ballet de La Habana, el cual constituye un acontecimiento en el mundo de la danza, donde se presentan bailarines del Royal Ballet de Londres, de la Scala de Milán, el New York City Ballet y del Ballet del Teatro Colón, de Argentina, entre otras grandes compañías del género.
En sus salas el público puede deleitarse con las temporadas del Centro Pro-Arte Lírico con sus programas de óperas, zarzuelas, operetas y conciertos; así como con las interpretaciones del Ballet Español de Cuba y del Centro de Promoción de la Danza 




El más importante de sus espacios es la Sala "García Lorca", antiguamente denominada Gran Teatro Tacón que tuvo sus primeras presentaciones en noviembre de 1837 y la inauguración oficial en abril de 1838.

Activo desde entonces, por cuyo escenario han desfilado las compañías y figuras más significativas del arte universal, como las bailarinas Anna Pavlova y Alicia Alonso, las actrices Sarah Bernhart y Eleonora Dusse, las sopranos Adelina Patti y Victoria de los Ángeles, el tenor Enrico Caruso, los "bailadores" Carmen Amaya y Antonio Gades, los músicos Arthur Rubinstein y Serguei Rachmáninov y otras muchas personalidades de alto relieve internacional de los siglos XIX y siglos XX. Fue el primero en presentar las óperas italianas y las mejores obras españolas de la época. 



En el enorme edificio, junto a San José, había un cuartelillo de bomberos y un pequeño salón donde los asombrados habaneros vieron el inicio de lo que hoy llamamos cine. Por la entrada de San José una hermosa escalinata llevaba al domicilio de Don Pancho y familia. 




A su vez, en un entresuelo entre esa residencia y el escenario se hallaban los camerinos y el apartamento de Antonio Meucci y de su esposa, Esther Mochi, ambos de Florencia, Italia. 



El porqué este matrimonio era tan preferentemente tratado por Don Pancho es fácil de explicar. Meuci se hallaba en Cuba contratado como experto en el manejo de la técnica teatral. Había trabajado muchos años en el Teatro de La Pérgola, uno de los más famosos de Italia.
Por ejemplo, para que hubiese más amplitud para el baile, había inventado unos -gatos- mecánicos que en media hora subían toda la parte del piso donde iban los asientos. Pero la mayor gloria de Meuci fue el invento del teléfono en 1850, que logró 25 años antes que Alexander Graham Bell.
Incluso en Nueva York hay una estatua del italiano reconociendo la prioridad suya y de Cuba en el descubrimiento, pues los cuatro primeros teléfonos que funcionaron estaban instalados en el edificio del Gran Teatro Tacón. 



La actual construcción fue inaugurada en 1914, es obra del arquitecto belga Paul Beleu. Este lugar fue adquirido, junto con los terrenos aledaños, por el Centro Gallego para edificar su Palacio Social en 1906. Construido en estilo neobarroco, tomó como modelo las construcciones del barroco europeo, por lo que abundan las tallas y esculturas en piedra. En su fachada principal tiene cuatro grupos escultóricos en mármol blanco que representan alegorías de la Beneficencia, la Educación, la Música y el Teatro, obras de Giuseppe Moretti. Los elementos se colocaron de forma equilibrada, y los balcones, ventanas, cornisas, la proporción de sus torres y la unidad de las molduras logran un ritmo elegante. El teatro fue reconstruido dentro del bello edificio.



Célebre por su acústica y belleza arquitectónica, es el Gran Teatro de La Habana el escenario acostumbrado del Ballet Nacional de Cuba, asimismo acoge las temporadas del Centro Pro-Arte Lírico con sus programas de óperas, zarzuelas, operetas y conciertos, así como Ballet Español de La Habana y del Centro de Promoción de la Danza (PRODANZA), resulta además la sede de los Festivales Internacionales de Ballet de La Habana y de Arte Lírico, de los Cursos Prácticos de la Escuela Nacional de Ballet -CUBALLET-, del Festival "La Huella de España", del Festival Internacional de Narración Oral Escénica y otros varios.
Todas esas presentaciones han contribuido a que el Gran Teatro de La Habana, antiguo Tacón, luego García Lorca y siempre presente coliseo del arte, se haya inscrito con derecho propio en la historia de la cultura cubana. 
http://www.ecured.cu/index.php/Gran_Teatro_de_La_Habana




domingo, 22 de noviembre de 2015

CATALINA DE ERAUSO....LA ENIGMÁTICA MONJA ALFÉREZ




La Monja Alferez  cuyo nombre era Catalina Erauso, es una de las figuras más enigmáticas de nuestro Siglo de Oro. Conocida popularmente como la monja Alférez, nació según los datos proporcionados por ella misma en 1585. Nacida en San Sebastián, sus padres fueron el capitán Miguel de Erauso y María Pérez de Galarraga y Arce.
Pero, ¿quién fue realmente esta mujer tan controvertida y por qué lo fue? Diversos investigadores se han dedicado a estudiar a Catalina desde múltiples puntos de vista, como por ejemplo, desde el nacionalismo vasco o el feminismo.
Otro de los puntos de vista al que ha tendido el estudio de Erauso es el de la homosexualidad femenina en la Edad Moderna. Sin embargo, son también muchos los historiadores que ven en Catalina, o al menos en su famosa obra autobiográfica, tan sólo una leyenda. Desde luego, el análisis de su autobiografía nos permite comprobar que nos encontramos ante una mujer inusual para el siglo XVII a primera vista, con características que rozan la fábula al alejarse completamente del perfil y estilo de vida propio de las mujeres en aquella época. Estudiar a Erauso es enfrentarse a la posibilidad de que las mujeres fueran a América durante la conquista y luchasen como el más avezado de los marineros masculinos, eso sí: de manera muy diferente a aquella en que viajaban y luchaban los hombres. Leer a Catalina es tratar con el controvertido y poco estudiado tema del travestismo femenino, que pudo haberse producido en esta época con motivo del deseo de determinadas mujeres a “hacer las américas”, entre otras causas.
La Monja Alférez
La Monja Alférez, Los viajes de Catalina de Erauso
Rudolf M. Dekker y Lotte van de Pol, en La doncella quiso ser marinero, nos ofrecen una documentación muy rica sobre este tema, con personajes como el de Geneviéve Prémoy. Se cree que el fenómeno del travestismo femenino pudo tener su origen en la Edad Media, con especial efervescencia durante el periodo moderno, y con especial incidencia durante el siglo XVI.
El trabajo de Rudolf M. Dekker y Lotte van de Pol, nos sugiere que dichas mujeres debieron recorrer también Europa de norte a sur, con una fuerte reiteración de rasgos y conductas de actuación. La existencia, además, de canciones populares, grabados, novelas u obras de teatro sobe el fenómeno, nos induce a pensar que se trate de una pauta producida con relativa frecuencia. Abordar las posibles causas del porqué estas mujeres llegaron a adoptar hábitos masculinos, es sin duda un asunto más complejo que puede oscilar entre los motivos emocionales, sociales y/o económicos.
La Monja Alférez
La Monja Alférez. Monumento en Orizaba, Veracruz
En cuanto a Catalina Erauso, su biografía nos ayuda a despejar los posibles motivos que la conducirían a recurrir al travestismo. Catalina no asumió roles ni ropa masculina para enfrentarse a un problema momentáneo, sino al contrario. Erauso pareció identificarse como hombre desde muy joven, vistiendo de dicha forma y logrando que se aceptara su identidad masculina hasta incluso después de confesar que era mujer. Es decir, que el caso de Erauso estuvo relacionado más plenamente con la orientación sexual, asunto de plena actualidad en nuestro siglo XXI. Resulta muy complejo asumir términos y problemas relativos a la orientación sexual en el pasado dado que, entre otras cosas, no existían los vocablos relacionados como pueden ser la homosexualidad o la transexualidad. Es el estudio del concepto, por tanto, el que nos puede conducir a comprender determinados comportamientos y situaciones en épocas anteriores.
Catalina fue enviada para su educación a las monjas dominicas del convento de San Sebastián con tan solo dos años de edad y en él permanecería hasta los quince. Pero a la edad de quince años, Catalina experimentó un suceso que la marcaría profundamente y la conduciría a marchar, según ella misma nos refiere en su obra: por “una reyerta con una monja” de la que saldría bastante mal parada. Tras huir buscó refugio en un bosque cercano y tomó una “nueva identidad”. A partir de aquel momento empezó para Catalina una nueva vida llena de auténticas aventuras y acontecimientos azarosos, tanto, que llegan a dificultar su aceptación.
La Monja Alférez
La Monja Alférez
Sumergida ya en su andadura indiana, Catalina comenzaría a esconder su imagen de forma cada vez más impecable, haciendo pasar por varios personajes delante de unos y otros. Distintos serían en consecuencia los nombres que Catalina llegaría a adoptar, entre otros, Francisco de Loyola oAlonso Ramírez Díaz de Guzmán. Bajo sus diversos nombres ejercería los oficios de grumete, de criado, de administrador, de encargado, de alférez y de minero. En la última etapa de su vida, que tendría lugar en la Nueva España, Catalina sería conocida bajo el nombre del alférez Antonio de Erauso. Finalmente en Guamanga o Huamanga (Perú), terminarían las aventuras de Catalina. Allí fue apresada, y no encontrando otro camino para escapar de la muerte, decidió entregarse al obispo de la zona. Entregó las armas al obispo al que se dio a conocer como mujer, y éste decidió acogerla bajo su protección. Antes, dos comadres asistidas por un cirujano y un médico, certificaron su condición femenina y su estado de virginidad asegurando “que estaba virgen como el día en que nació”.
Cuando Erauso volvió a España tras descubrirse, su fama era ya considerable a ambos lados del Atlántico. Fue recibida por Felipe IV a principios de 1626, quien le concedió una pensión vitalicia por los servicios prestados a la Corona. Pero, ¿qué ocurrió? ¿Por qué nunca fue entregada al Santo Oficio? ¿Realmente una mujer valiente capaz de emular al hombre en sus gestas podía ser ensalzada por aquella sociedad?
Sin duda, aun son muchos los enigmas que envuelven a la Monja Alférez…
http://revistadehistoria.es/la-monja-alferez/

martes, 17 de noviembre de 2015

TURMALINAS...¿UNA FUERZA ELECTRICA SANADORA?



    
La Turmalina cristaliza en forma de cristales verticales estriados, algunas veces delgados y otras como agujas.  Sus estrias son perfectas y paralelas y en este diseno geométrico está la explicaciôn de su gran poder.  Las lineas canalizan rayos eléctricos de luz que transforman inmediatamente las vibraciones mas densas en corrientes positivas de energia

                     
La Turmalina es una de las piedras mas completas del planeta, regula sus vibraciones hasta manifestar la expresiôn perfecta de cualquier color.  Demuestra asî que la expresiôn luminosa puede llegar a ser polifacêtica; presenta toda la gama de colores: Turmalina Negra, Turmalina Azul(Indicolita), Turmalina Verde, Turmalina Rosa, Turmalina Sandîa, Turmalina Roja-violeta(Rubelita), Turmalina amarilla(Peridoto de Ceylon), Transparente(Achroita) y Naranja.

                           

La Turmalina clarifica, mantiene y estimula cada uno de los chakras.  Sirve en cualquier momento o lugar para incrementar la fuerza luminosa.  Conecta la energîa entre chakra y chakra.
Puede usarse para atraer la inspiraciôn, para disminuîr el miedo promoviendo el entendimiento y para generar autoconfianza.  Ayuda a balancear el hemisferio masculino y hemisferio femenino del cerebro, equilibra la mente y alinea los procesos mentales y los chakras con la estructura etêrica.
                                            

La Turmalina y sus emanaciones elêctricas ha sido reverenciada a lo largo de todo el planeta.  En los rituales de la antigua India la Turmalina fue usada para indicar la direcciôn a tomar; tambiên fue reconocida como una piedra que habla, dandonos fuerza y guîa en momentos de dificultades y revelando quiên o quê esta causando el problema.
Ha sido usada por los chamanes Africanos, Nativo Americanos y tribus Aborîgenes Suramericanas.  Esta dicho por ellos que trae poderes sanadores al que la usa y protecciôn de todos los peligros que puedan ocurrir en el plano fîsico.  Los Chamanes Africanos han usado la Turmalina para promover “El Despertar del Sueno de la Ilusiôn” y par promover la experiencia del Ser como una parte del Espîritu Universal.

                        

La Alta corriente elêctrica que fluye a travês de la Turmalina aumenta el carisma personal..;siempre y cuando se lleven o se empleen correctamente.
Posee una intensa afinidad con las energîas dêvicas y es muy beneficiosa para el jardîn y las plantas.  Puede actuar como insecticida natural, manteniendo a raya las plagas y enterrada en el suelo anima y activa el crecimiento de todos los cultivos.
                             

La Turmalina nos ayuda acomprendernos a nosotros mismos y a los demâs; te lleva hasta lo mas profundo de ti mismo, disipa los sentimientos victimistas y atrae inspiraciôn, compasiôn, tolerancia y prosperidad.  Ayuda a superar la paranoia y la dislexia y mejora la coordinaciôn mano-ojo y la asimilaciôn y traducciôn de energîa codificada.
La energîa de la Turmalina trama en el aura una intrincada fâbrica de luz, entrecruzando en el ser hilos de alegrîa, fuerza, paz y compasiôn que permiten apreciar la esencia de la Turmalina.  Uno de los objetivos de este mineral es transmitir a la tierra virtudes esenciales y comunicar importantes leyes del universo.

                               

La Turmalina enseña a los pueblos cômo expandir y transformar los conceptos del pensamiento en una realidad mas sutil y sin embargo a nuestro alcance.  La Turmalina nos anima a armonizar con las fuerzas de la luz y canalizar su resplandor en el mundo y en la vida.  La Turmalina afirma que no sôlo es posible hacerlo sino tambiên ineludible e inaplazable…pues esta escrito en el destino de la raza humana.
La Turmalina genera un campo protector alrededor del cuerpo.  gracias a ello crecemos interiormente y seguimos desarrollando la disciplina necesaria para propagar esa luz hacia el mundo exterior.  La Turmalina expresa el equilibrio interno y externo y comparte, felîz , sus genuinas cualidades.

                                 

Ella establece un puente que une la Tierra con el Cielo y los cuerpos energêticos sutiles con el cuerpo fîsico.  establece un equilibrio entre las fuerzas reduciendo la frecuencia del espîritu e incrementando la frecuencia de la materia.  Y asî se engrandecen mutuamente las energîas côsmicas y fîsicas.
La Turmalina es una de las piedras de orîgen no-terrenal.  Se ha materializado en este planeta gracias a la intervenciôn de seres superiores para contribuîr en la transiciôn humana hacia la Era de Acuario.  la Turmalina levantarâ un puente Arcoiris por donde caminarâ el alma expresando sus formas multidimensionales.


VARITAS DE TURMALINA
                     

las varas de Turmalina natural son ûtiles herramientas de sanaciôn.  Limpian el aura, retiran bloqueos, dispersan energîa negativa y apuntan soluciones para problemas especîficos, energizan los chakras apropiados, , equilibran los meridianos de energîa en el cuerpo fîsico, cran un balance adecuado con el cuerpo etêrico, dirigen la energîa hacia donde se las lleve, se puede con ellas escribir afirmaciones, sîmbolos o dibijos que inicien un cambio positivo.
Han sido descritas por investigadores de cristales expertos como Katrina Raphaell como una de las formas mas extraordinarias del mundo mineral interdimensional.  Son largas, finas, transparentes y naturalmente puntiagudas.  Canalizan la energîa elêctrica de alto voltaje.  Empleadas con conocimiento de causa, son capaces de verdaderos milagros.

                            

Dirigiendo correctamente la fuerza positiva de estos instrumentos de luz, podemos trascender las leyes de la fîsica y obtener resultados terapêuticos asombrosos.  Dice Katrina Raphaell que ha visto como una varita de Turmalina de varios matices azules rejuvenecîa por completo un sistema nervioso condenado por la ciencia mêdica.  Cuenta como tuvo que recurrir a muchas sesiones para curar a una mujer cuyo brazo habîa quedado totalmente paralizado despuês de un accidente en carro.  tras cargar el nervio y los conductos meridianos por medio de la varita, la mujer volviô a sentir los impulsos del brazo y a moverlo.

                                    

Yo personalmente aun no he tenido en mis manos una varita de Turmalina….estoy segura que llegarâ a mi en el momento adecuado, cuando este lista como sanadora para utilizar su altîsimo poder, por ahora hace parte de mis suenos minerales y de las experiencias que algun dîa espero poder conocer.
Los hallazgos de varitas de Turmalina son muy celebrados, son instrumentos muy costosos pero valdrîa la pena poder tener uno para usarlo en sanaciones cerebrales y parâlisis, serîa maravilloso.  Yo he trabajado con todo tipo de turmalinas pero en pequenos pedazos.


TURMALINA NEGRA
                    
Tambiên llamada chorlo, desvîa las energîas negativas en lugar de absorberlas; por ello es una excelente protectora contra la negatividad, ataques psîquicos, encantamientos y malas voluntades.
Nunca permitirâ que seas victimizado por la energîa negativa de otro.  Es magnîfica contra la radiaciôn de los telêfonos môviles, la bruma electromagnêtica o para desvîar la influencia de las lîneas geopâticas de la Tierra.

                                    

Conecta con el chakra bâse o Raîz, asienta la energîa, enraîza, incrementa la vitalidad, ayuda a personas volâtiles a aterrizar o aceptar la encarnaciôn, te ayuda a desarrollarte en el mundo concreto, dispersa la tensiôn y el estrês.
Puedes llevarla en tu mano izquierda, bolsillo izquierdo o como joya cuando sepas que tienes que vertelas con energîas densas o pesadas.  Nos ayuda a generar un campo de energîa que inmuniza contra influencias que agreden el cuerpo y la mente.  Tambiên sirve para neutralizar las energîas negativas propias como la côlera, los celos, la inseguridad o la neurosis
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El negro vibrante reflejado por la Turmalina Negra es un color resplandeciente.  Atraerâ al cuerpo las fuerzas espirituales o todo lo que acontezca en una terapia de cristales o Reiki, positivo, para que se implemente en la vida de la persona.
Con las varitas de Turmalina negra uno saca toda la energîa negativa dirigiendola hacia abajo, a los pies y poniendo turmalinas en Raîz, rodillas, pies y una Aventurina al fondo para que recicle toda esta energîa.  Cos êstas varitas negras uno baja del chakra de la corona la luz hacia la raîz cuando es bajita abajo.  Sobre el cuerpo etêrico o otros cuerpos sutiles una varita de turmalina negra moviendose en cîrculos hacia la izquierda liberarâ bloqueos, lîmites o energîas opresivas.  Ayudate con 3 cuarzos transparentes con la punta hacia la zona del bloqueo para optimizar la liberaciôn y cura
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La Turmalina es un servidor devoto de la luz y trabaja con fuerza para traer al mundo mas y mas luz y asî serâ en tu vida cuando pases tiempo con ella.  Ella nos da valor para vivir en este mundo, para sopesar las sombras con la luz, para salir adelante de las dificultades y sobreponerse a la oscuridad con Luz.  Nos ayuda a estar en este momento difîcil del mundo, en medio de toda la contaminaciôn electromagnêtica, mental, emocional y espiritual y nos guîa con conciencia espiritual para ser guerreros de luz aca.  Ella nos impulsa a hacer que la luz crezca, a plantar semillas en los corazones y mentes de otros y sabe con certeza, que un dîa, como todo lo que se siembra con amor, florecerâ.


TURMALINA AZUL
                       

Tambiên llamada Indicolita esta hermosîsima piedra transmite el rayo azul de paz mas poderoso del planeta.  transporta una alta carga elêctrica canalizando las corrientes de energîa positiva a lo largo de sus largas y paralelas estrîas.  Su color va desde los matices mas pâlidos y transparentes del azul hasta las profundidades del îndigo.
Genera un calor natural y puede dirigirse hacia una zona necesitada de energîa calmante, como un hogar, una oficina, el cuarto de los ninos o un ôrgano, hacia una zona dolorida, un corazôn alterado etc.

                                     

Activa los chakras de la garganta y del tercer ojo y estimula la necesidad de libertad espiritual y la claridad de auto-expresiôn.  Su color favorece la conciencia psîquica, promueve las visiones y abre el camino hacia el servicio a los demâs, fomentando la fidelidad, la êtica, la tolerancia y el amor a la verdad.
Es portadora del Rayo de la Paz; disuelve la tristeza y los sentimientos bloqueados, que trae suavemente a la superficie para que sean curados y disipados
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Ayuda a desarrollar un sentido interno de la responsabilidad; promueve una armonîa con el entorno y es excelente para los sanadores pues impide que la negatividad se quede pegada a ellos cuando ejercen sus virtudes sobre una persona enferma.
Nos ayudarâ a diagnosticar la causa de una enfermedad.  A nivel fîsico beneficia los sitemas inmunitario y respiratorio y al cerebro; corrige los desequilibrios de fluîdos, trata el rinon y la vejiga, el timo y la tiroides y el dolor de garganta crônico, corrige los impedimentos oratorios y otras dificultades ligadas al chakra de la garganta o problemas del habla.

                               

Combate el insomnio, los sudores nocturnos, la sinusitis y las infecciones bacterianas.  Curarâ garganta, esôfago, laringe y pulmones.  Alivia la quemazôn y previene las cicatrices.  Se ha usado tambiên para tratar problemas de visiôn.  Se ha usado para problemas de parâlisis cerebral activando con varitas de turmalina azul los nervios del cerebro.


TURMALINA TRANSPARENTE

                                 

Tambiên llamada Acroîta, sintetiza todos los colores y abre el chakra de la corona.  Alinea los chakras y los meridianos del cuerpo fîsico con los niveles ôptimos de los chakras y meridianos del cuerpo etêrico.
Es una sîntesis de propiedades sanadoras y metafîsicas de los demâs colores de las turmalinas, lo que la convierte en una gran sanadora.

                                        



TURMALINA VERDE
                     

Esta hermosa y dulce piedra nos ensena a “ver desde el corazôn”, y lo hace abriendo el chakra del corazôn y ayudandonos a expresar el amor hacia nosotros mismos y hacia los demâs..  Nos ayuda en procesos de visualizaciôn y nos permite conectar el tercer ojo con el corazôn para ver mas allâ de las apariencias.
Posee una energîa masculina pero con la cualidad de la compasiôn, êsto facilita un estado especial de respeto para entrar en visiones y pensamientos.

                                                        

Ella sostiene la esencia del reino de las Plantas; ella proyecta una energîa especial para sanar plantas y realmente transfiere energîa desde el reino mineral al reino vegetal.  Tambiên ayuda y facilita el estudio de herboristerîa, botânica, sanaciôn con plantas, esencias florales etc.  La Turmalina verde puede incrementar la efectividad de los remedios de plantas.
Ella nos demuestra con sus intercambios vibratorios entre reinos, que somos uno y que del intercambio y colaboraciôn de los diferentes reinos depende la integridad del planeta.
                 

Ella puede transformar la energîa negativa en positiva sin dejarla flotando en la atmôsfera.  Ella actua para generar creatividad y atraer la abundancia, el êxito y la prosperidad.
Puede aplicarse a todos los niveles; extiende su energîa desde la esencia espiritual sutil hasta la materia bruta.  Ella sabe purificar el sistema nervioso, permitiêndole cargar con mayores cantidades de fuerza espiritual.
                     

El cuerpo fîsico regula su frecuencia segun la energîa dela Turmalina Verde y modifica el equilibrio hormonal para recibir mas potencia elêctrica y puesto que el sistema nervioso pone entonces en circulaciôn mâs energîa dentro del sistema fîsico, se establecen y mantienen grados mas elevados de conciencia.
Por ello tiene fama de generar inteligencia, puede reparar el dano neuronal causado por el abuso de drogas o alcohol.  En elixir para mujeres embarazadas puede estimular la inteligencia y la conciencia del feto.  Para ninos en crecimiento les desarrolla tambiên sus capacidades intelectuales, pero no hay que excederse en su uso porque se podrîan volver en extremo intelectuales.

                   

Alivia la fatiga crônica y el agotamiento.   Se recomienda para personas que pasan por quimioterapias, pues les ayudarâ a sobrellevar el tiempo que sigue a estos tratamientos dandoles energîa para sobrevivirlos.
A nivel fîsico tambiên se ha usado para tratar desôrdenes en los ojos.  Se puede usar para perder peso y regenerar el timo, el corazôn y el sistema inmunitario.  Se ha suado en elixir tambien como purgante.

                                           

Tambiên se ha usado para curar las huellas psicolôgicas con el padre o con la energîa masculina de cualquier tipo.
Se dice que potencia la telepatîa entre amantes y les ayuda a mantenerse juntos.


TURMALINA ROSA
                        

La Turmalina Rosa es tambiên una piedra del chakra del corazôn y desarrolla en êste el êxtasis del amor, nos lleva a experimentar un estado extâtico de êsta energîa universal creativa: El Amor.
La Turmalina Rosa ofrece el amor naciente de un corazôn ya sanado, ya limpiado, ya curado y afirmado en sî mismo por el Cuarzo Rosa.  La Turmalina Rosa es divina porque es la hacedora del Amor en el plano fîsico.  Su sôla presencia infunde alegrîa y entusiasmo para vivir.
                         
Ella afirma felîz, que no existe inseguridad alguna en el amor y en la expresiôn de los sentimientos.  Nos anima a amar sin lîmites y sin miedo.  Ella nos protege a travês de su fuente infinita de compasiôn: El Amor; inmune al miedo y los resentimientos.  Con una Turmalina Rosa uno salta el cerco donde el corazôn queda atrapado por el miedo de ser herido o ser abandonado.
Ella nos mueve a liberarnos de sufrimientos pasados y a confiar de nuevo en el poder del amor.  Nos impulsa a enamorarnos de nuevo como la primera vez y sin miedo alguno.

                  

Muchas enfermedades se generan y se arraigan en el dolor emocional, La Turmalina Rosa vibrante sitûa al corazôn en una frecuencia capaz de disipar esos resentimientos destructivos.  Cuando el corazôn queda libre de las impresiones antiguas, puede entender entonces la verdadera motivaciôn del sentir: La expresiôn de la exhuberancia y la alegrîa del Amor.
A nivel fîsico se ha usado para tratar cataratas y para tratar las glândulas endocrinas.  Se ha usado como un medicamento holîstico, llevando al cuerpo hacia la unificaciôn para luego tratar un desorden o enfermedad.  Tambiên se usa pra tratar desôrdenes del corazôn, pulmones y para la piel.

                 


TURMALINA SANDIA
                                   

Esta hermosa combinaciôn de Turmalina Rosa y Turmalina Verde combina efectivamente la acciôn de êstas dos piedras, permitiendonos sentir el poder extâtico del amor, confiar en êl, entregarnos a êl y poderlo transmitir tambiên a otros sin miedo alguno.
Cos esta combinaciôn se convierte en un Super activador del Chakra del corazôn; estimulandolo, energizândolo y conectandolo con nuestro Ser superior fomentando la ternura, el amor y la amistad.
                    
Esta piedra infunde paciencia y ensena al ser humano tacto y diplomacia.  Alivia la depresiôn y el miedo, promoviendo la seguridad en uno mismo.  Ayuda a comprender las situaciones y a expresar las intensiones con claridad.
Trata la disfunciôn emocional y libera las viejas penas.  Nos permite mirar en el pasado y ver con humor lo que sucediô y sacar la ensenanza respectiva de la situaciôn.  Es benêfica para las relaciones y ayuda a encontrar alegrîa en las situaciones.
                                   

Te ayuda a abrirte a experimentar la belleza de la naturaleza sin caer en el emocionalismo.  Crea impulsos cooperativos e inspiraciones de todo tipo.
A nivel fîsico se usa para tratar el nerviosismo, la depresiôn y libera de pensamientos obsesivos.  trata la sensibilidad a los polucionantes, se ha usado para tratar el Alzheimer, la epilepsia y el sîndrome de fatiga crônica.
 https://conexioncristalina.wordpress.com/2012/01/14/turmalinas-fuerza-electrica-sanadora/


                                           VIAJE A MINA TURMALINA-VIDEO