viernes, 30 de septiembre de 2016

EL ARTE EN LA CALLE... LYON


De mi visita a Lyon guardo (y guardaré) muy buenos recuerdos. La ciudad de la seda, patrimonio nacional de la Unesco y capital gastronómica del mundo alberga en su interior numerosos tesoros para descubrir.
Como reza el dicho “para muestra, un botón”, en esta ocasión quería compartir con ustedes algunos ejemplos de arte a pie de calle que me parecen maravillosos. Pequeños fragmentos que te atrapan y permanecen nítidos en la retina mucho tiempo después.
Una ilusión como una suerte de espejismo en el desierto que, desde luego, no está provocado por nuestra mente sino por un artista capaz de recrear una escena perfecta casi en tres dimensiones.
                     
Me refiero a los trampantojos (o a los trompe a l´oeil en su versión francesa). Se trata de una técnica pictórica a través de la cual se pretende engañar la vista (de ahí la idoneidad del nombre “trampa al ojo”) utilizando para ello la perspectiva y el claroscuro (juego de luces y sombras).
                     
Monreal y Haggar lo definen en Diccionario de términos de arte como “un subgénero del ilusionismo” ya empleado por los antiguos griegos y romanos y muy frecuente a partir del Renacimiento para generar sensación de profundidad.
En definitiva, un engaño intencionado al espectador para hacerle creer, a través de representaciones muy fieles, que ve algo que realmente no existe.
                      
Testigos mudos que no solo visten y embellecen las fachadas sino que conforman  “la piel de los habitantes” y una manera de contar historias tal y como lo definen los artistas de Cité Création, una de las señas de identidad de la ciudad en lo que a creación artística se refiere y autor de más de 578 frescos desde su creación en el año 1978.
                     
“Una (re) conquista del espacio y el refuerzo del sentimiento de pertenencia”  que se refleja en estas pinturas que rescatan recuerdos, momentos de la vida y subrayan la identidad y personalidad que hacen único a cada lugar.
                  
Así, dar un paseo tranquilo por Lyon se convierte en una experiencia inolvidable en la que, en el lugar más inesperado, encontrar un trampantojo.

La bibliothèque de la cité (esquina rue de la Platière et quai de la Pêcherie) en la cual libros y escritores como Rabelais, Reverzy o Louisé Labé entre otros se dan cita en esta fachada de 400 metros cuadrados que simboliza el patrimonio literario de la ciudad.

Le mur des Canuts (Boulevard des Canuts) Con dos versiones diferentes que datan de 1988 y 1998 respectivamente y una tercera a punto de ser terminada representa la actividad de la ciudad en su estado puro. Considerado el mural más grande de Europa, sus 1200 metros cuadrados sirven para reproducir el entorno de los canuts (trabajadores de la seda) y su actividad.


Fresque des lyonnais (esquina quai St.-Vincent et rue de la Martinière). Como si  de un teatro se tratase, en él  encontramos hasta 30 personalidades famosas lionesas, históricas o contemporáneas, como los hermanos Lumière, St-Exupéry, Paul Bocuse o Tony Garnier entre otros, que representan lo más granado de la ciudad.
                    
Como ven, una verdadera galería a cielo abierto es la que conforman estos ejemplos (y muchos más) que podran admirar en Lyon.



Hasta entonces podemos conformarnos con los que tiene la ciudad de Madrid dando, por ejemplo, una vuelta por la calles Álvarez Gato, Montera, de la Cruz o la carrera de San Francisco,los que visitaremos en breve...

http://2.bp.blogspot.com/-sj98t8WxJqg/T2G4oAbmzbI/AAAAAAAADQg/xG4NgCwOYZs/s1600/NO%2BOS%2BDEJEIS%2BENGA%25C3%2591AR.jpg
https://mmaxine.files.wordpress.com/2014/04/week-end-c3a0-lyon-mur-des-canuts.jpg
http://sdelbiombo.blogia.com/temas/arte-urbano.php
https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/5d/58/40/5d58403ff872a8e5661c809c8c485e75.jpg
http://weboho.com/wordpress/wp-content/uploads/2011/12/31102011665.jpg

jueves, 29 de septiembre de 2016

JEAN BERNARD LEON FOUCAULT...EL PENDULO

Físico y óptico francés, nacido en París , cuyas contribuciones a la astronomía, en diversos campos de investigación, han sido determinantes para la historia y el avance de esta ciencia.
Debido a su precaria salud cuando era niño, desarrolló una timidez que ya no le abandonaría en su toda su vida. Aunque no fue brillante en sus estudios, destacó siempre por sus habilidades manuales. Una vez conseguido el título de bachiller, hizo estudios de medicina, con especial interés por las técnicas de microscopía; sin embargo, nunca ejerció su profesión, sino que prefirió volcarse en la física y la química, concretamente en las técnicas de preparación de microscopios médicos. Cuando supo del descubrimiento de Daguerre, la fotografía, se mostró muy interesado, especialmente por su aplicación a sus investigaciones. Así, construyó algunos aparatos y también perfeccionó los de Daguerre, lo que le permitió lograr las primeras fotografías de preparaciones a través del microscopio.
Preocupado por la calidad de luz que se empleaba en el microscopio, aprovechó los recientes descubrimientos de Grove y Mutse en la fabricación de pilas eléctricas y construyó un arco eléctrico que producía una luz blanca y brillante, de calidad muy superior a las lámparas de gas de la época. Para esto, desarrolló un mecanismo que ajustaba automáticamente la distante entre los carbones del arco con el fin de obtener una mayor estabilidad de la luz. También se interesó por la cuestión de la velocidad de la luz -afán que compartía con otros grandes cerebros de la época-, así que construyó un aparato que comparaba la velocidad de propagación de la luz con la del agua, mediante el cual pudo demostrar que en este elemento la luz se propagaba más despacio. Colaboró con Fizeau en el experimento de la rueda dentada, lo que le permitió medir la velocidad de la luz desde parámetros terrestres. En 1845 fue editor del Journal de Débats.
Años más tarde, demostró la rotación de la Tierra mediante un péndulo de oscilación (péndulo de Foucault). Basándose en el principio de que una masa oscilante tiende a mantener inmutable su plano de oscilación, Foucault suspendió un alambre de acero de 67 metros de largo en una cúpula en el interior del Pantheón de París. En la extremidad inferior del alambre había colocado una esfera de acero, con una punta que trazaba, en cada oscilación, surcos sobre una capa de arena colocada en el pavimento. Si la Tierra girase alrededor de su propio eje, decía Foucault, la dirección de los surcos trazados cada vez, debería cambiar con el transcurrir de las horas. Su cálculo se mostró exacto y el movimiento rotatorio de nuestro planeta fue, por primera vez, demostrado de manera experimental.

Se dice que el invento del péndulo de Foucault es un producto de la casualidad. Cuando en 1848, León Foucault trabajaba en su taller intentando acoplar una pesada barra metálica a un torno, mientras era sostenida mediante un cable de acero, Foucault reparó en una curiosa propiedad. El conjunto del cable más la barra formaba un péndulo, que oscilaba en un plano vertical el cual permanecía invariable (aparentemente invariable en intervalos de tiempo de unos minutos). Foucault observó que este plano se mantenía incluso rotando el sistema de sustentación del cable, lo que marcaba una diferencia entre el sistema tierra y el sistema que giraba con el sistema de sustentación: para el primero se conservaba el plano de oscilación del péndulo y para el segundo, no.
La experiencia parecía indicar que el plano de oscilación sólo se conservaría para sistemas de referencia inerciales, lo cual predecía que, dado que la tierra también gira (lentamente), podría detectarse el cambio del plano de oscilación de un péndulo respecto a la tierra, si se proveen las condiciones necesarias de observación.
Foucault construyó sucesivamente dos péndulos: uno de dos metros en su taller y posteriormente uno de once metros en el Observatorio de París, observando una rotación en sentido horario del plano de oscilación. Entonces, se le encargó la construcción de algo más espectacular para la Exposición Universal de París. Foucault montó un péndulo de 67 metros en el Panteón de París (también conocido como Iglesia de Santa Genoveva). Usó una bala de cañón de 28 Kg a la que soldó una fina punta metálica. Suspendió el péndulo de la cúpula y esparció una capa de arena en el suelo, para que la punta marcara la posición del péndulo de una manera trazable. Protegió con una barandilla circular una zona de unos cinco metros de diámetro en la que llevar a cabo las oscilaciones, y puso en marcha una serie de demostraciones públicas. En ellas, el péndulo era separado de la posición inferior y retenido mediante una cuerda, que le impedía caer. Al comienzo de la demostración, se prendía la cuerda, que cuando se había quemado lo suficiente se rompía, iniciando la oscilación del péndulo. Al cabo de unos minutos, se podía percibir el progresivo regruesamiento de la traza de la punta del péndulo sobre la arena. Pasadas horas, la anchura del sector circular era de unas decenas de grados.
El éxito de este experimento, llevó a Foucault a idear otros similares, como el del giróscopo, que también originó una demostración pública en 1860 (aunque sin el éxito o la espectacularidad del péndulo).

Foucault puso en movimiento un péndulo que pesaba 28 kilos y medía 67 metros de largo, y registró que el nivel de oscilación del péndulo giraba lenta pero continuamente en dirección de la marcha del reloj. La causa de este giro es, según los físicos, la Fuerza de Coriolis, que lleva el nombre del físico francés G.G. Coriolis, 1792-1843), también llamada aceleración angular. Resulta del movimiento de giro del globo terrestre y provoca una desviación de las masas hacia la derecha en el hemisferio norte y hacia la izquierda en el sur. Además, las corrientes del aire y del mar globales están sometidas a la influencia de esta misma fuerza.
El experimento de Foucault permitió demostrar el movimiento rotatorio de la tierra. Un péndulo cuyo punto de sujeción le permite oscilar libremente en cualquier dirección es usado para repetir el experimento que el físico francés Foucault realizó por primera vez en público en París en 1851.
El péndulo consiste en una masa sostenida por un cable, que se mantiene en movimiento. Al estar bajo estas condiciones (ver gráficos), el plano de oscilación gira lentamente respecto a una línea trazada en la tierra, aun cuando la tensión del alambre que soporta a la masa y fuerza gravitacional sobre ella, se encuentran en un plano vertical.


GRAFICO 1
                                            'Péndulo de Foucault'
1.- Movimiento del plano pendular (en el sentido de las agujas del reloj).
2.- Desplazamiento del plano de oscilación debido a la rotación de la Tierra.
3-. Movimiento de rotación de la Tierra (en el sentido contrario a las agujas del reloj).
GRAFICO 2
                                                 'Péndulo de Foucault'
El periodo de oscilación es menor en los polos, en donde giraría una vuelta completa cada 24 horas, mientras que en el ecuador el plano de oscilación no experimentaría ningún sentido de rotación.


Con todo, su mayor contribución a la observación astronómica consiste, sin lugar a dudas, en la invención del método para construir espejos parabólicos, con el que abrió así el camino al desarrollo de los modernos telescopios de reflexión. Otro de los trabajos más interesantes de Foucault fue la invención del giroscopio ; también fue el primero en introducir, en el año 1857, una superficie reflectora de vidrio plateado que sustituía a las metálicas que se habían utilizado hasta entonces en la composición de los telescopios y los habían mejorado sensiblemente. En 1864 fue nombrado miembro de la Royal Society, y al año siguiente de la Académie des Sciences
http://www.enciclonet.com/articulo/foucault-jean-bernard-leon/
http://www.taringa.net/post/ciencia-educacion/12167825/El-giroscopio.html
http://html.rincondelvago.com/pendulo-de-foucault.html

miércoles, 28 de septiembre de 2016

LOS TARTESSOS


En la actualidad se considera que Tartessos fue una cultura local  lo suficientemente adelantada y organizada para que pudieran influir en ella las colonias fenicias  del círculo del estrecho (con Gadir como principal capital) que se instalaron hacia el siglo VIII a C.
Sobre esta hipótesis la mayoría de los arqueólogos sitúan Tartessos en el Bajo Guadalquivir, aunque con una potente fuerza de influencia que llegaría hasta Extremadura (como demostraría el palacio de Cancho Roanoo Linares, en el Norte de Andalucía

                        

Posible ubicación de Tartessos en relación con fenicios (Gadir) y su expansión interior


Esta zona que ocupa hoy Doñana sería, en el I Milenio, un gran lago cerrado (Ligur o Aoron) en torno al cual se desarrollaría la zona más rica de esta civilización.
Ante su capital (nunca encontrada) los especialistas se dividen en dos posibilidades.
Unos apuestan por una localización hacia el este (que podría corresponder con la actual Sevilla o con Jerez de la Frontera-Puerto de Santa María). Esta zona sería especialmente rica en pastos, por lo que la agricultura, y especialmente la ganadería sería la principal actividad de Tartessos.




A favor de esta hipótesis se encontraría las leyendas de Gerión, las de los toros de Hércules o la de los cultos relacionados con el toro que se relacionarían con el mundo micénico.


                                                      Minas de Rio Tinto. Estado actual
Otros, sin embargo, prefieren una localización al oeste del lago, cercana a la actual Huelva.
Los que así piensan hablan de la importancia que tuvieron las minas de de cobre y estaño de Río Tinto, posible objetivo del comercio fenicio.
                                        Candelabros de Lebrija. Museo Arqueológico de Madrid
   
También alegan la importancia que tuvo la orfebrería en el arte tartessico, con ejemplos como el Carambolo , el tesoro de la Aliseda o los candelabros de Lebrija

Probablemente ambas actividades se complementaran, creando una sociedad bastante jerarquizada en donde una nobleza o un rey (según opiniones) controlaría la producción y el comercio con los fenicios.
Para esta clase social (probablemente para sus enterramientos) se realizarían las obras de orfebrería antes mencionadas, pues serían los únicos con capacidad de riqueza, ya que el pueblo estaría sometido a una especie de servidumbre casi feudal



Esta nobleza ya habría aparecido antes incluso de los contactos con los fenicios, como demuestra las numerosas estelas del periodo arcaico (geométrico) de Tartessos. En ellas se reflejan de una forma sumamente simplificada a guerreros portadores de espadas, carros, cascos y escudos, que serían los símbolos de su poder
                          
                 
Escritura Tartessa (Herdade da Abobada)

Lo que también sería probable es la existencia de una clase noble no guerrera parecida a los escribas egipcios. Su poder estaría en el conocimiento de la escritura (de la que posiblemente derivará el íbero), y según autores podrían ser sacerdotes de los principales templos tartésicos (a cielo abierto, muy parecido a los fenicios).

Otra de las evidencias cada vez más claras es que Tartessos (además de productor de materias primas) se encargó del comercio entre fenicios y castreños (costa gallega), creando así lo que en la actualidad llamamos camino de la Plata.                
Sin embargo, esta civilización hizo crisis en torno al siglo VI,derrumbándose por completo. Las causas no están nada claras y existen numerosas teorías, desde el control fenicio (o cartaginés temprano) de la zona, ya fuera militar, o puramente económico,la caída de la ciudad fenicia de Tiro a manos de Nabucodonosor en el 573 que estranguló el comercio,problemas internos dentro de los Tartessos al desaparecer los filones más superficiales de metal en las minas o por la propia desforestación y contaminación generada por la actividad metalúrgica,segun la oponión de unos y otros, incluso, hablan más de un cambio interno que de un verdadero colapso. Según Almagro o Ruiz y Molinos se produciría un cambio de centralidad hacia la Alta Andalucía (Linares) que poco a poco se iría iberizando, perdiendo su carácter monárquico por otro aristocrático y restringiendo la actividad comercial.


Durante siglos, Tartessos,fue el mito fundacional que daba los orígenes a lo español.
Toda la información provenía de textos griegos (los famosos nostoi o poemas de los retornos de los héroes de la guerra de Troya cuyo ejemplo más conocido sería la Odisea de Ulises) o los míticos trabajos de Hércules (en especial el de las Columnas de Hércules, como se conocía Gibraltar en la Antigüedad, los toros de Gerión o el de las manzanas de las Hespérides).
También la Biblia mencionaba a Tarsis, así como los posteriores historiadores y geógrafos grecolatinos (Herodoto, Estrabón, Plinio)


Con la lectura de todos estos fragmentos Tartessos aparecía como un reino rico y equilibrado, en las cercanías de la desembocadura del Guadalquivir, regido por reyes legendarios (Gerión, el de las tres cabezas, Gárgoris, descubridor de la miel, o su nieto Habidis, que les dejó agricultura, el urbanismo y las leyes. Tal vez sólo se podía suponer histórico a Argantonio, amigo de los helenos, aunque sus 180 años de longevidad le quitaban un tanto de crédito
En esto se quedaba todo. La feliz idea de una primera Edad de Oro hispana que se extinguiría de la misma forma que nació, en la más completa oscuridad.
Sin embargo, el 30 de septiembre de 1958 ocurrió, por puro azar, un accidente que lo cambió todo. En unas instalaciones de tiro al pichón muy cercanas a Sevilla, en el llamado cerro del Carambolo, unas obras de ampliación sacaron a la luz una vasija con veinte piezas de oro, exquisitamente trabajadas.
Entre ellas aparecían collares, brazaletes y unos curiosos objetos que los investigadores han pensado que se tratarían de pectorales.

                   

Aunque últimamente se ha propuesto una nueva hipótesis que se vincularía a bueyes que transportarían carretas rituales hacia algún tipo de santuario (curiosamente una imagen que, de ser cierta, podríamos vincular directamente con las peregrinaciones del Rocío, que no deja de ser una cristianización de Astarté/Tanit fenicia.
Sea  cual fuera la interpretación, lo cierto es que la técnica y motivos utilizados tienen una clara influencia del mundo fenicio que tan íntimamente se encuentra vinculado con Tartessos

                            
Pulsera. Tesoro del Carambolo

A su vez, esta orfebrería será básica para el mundo íbero, tal y como se pueden observar en piezas conservadas (Tesoro de Jávea) o en los adornos de las famosas Damas, profundamente influenciados por estas piezas

                      

Tesoro del Carambolo. Collar. Como todas las piezas anteriores custodiadas en el Museo Arqueológico de Madrid


Este tesoro hallado en la Aliseda (Cáceres) se ha emparejado al del Carambolo, siendo una prueba más  de los amplios límites que tuvo Tartessos o al menos su influencia directa(que en el caso de Extremadura eran sumamente lógicos, pues por ella pasaba la ruta de la plata y el estaño que comunicaba Tartessos con Galicia o las islas Casitérides .


Por otra parte, este tesoro ha sido fuerte objeto de polémica entre los especialistas, pues mientras unos la adjudican directamente a Tartessos(o a talleres gaditanos fenicios), otros hablan de un producto importado desde oriente (tal vez Chipre) por los fenicios. Y es que no hay que olvidar que los siglos VII y VI antes de Cristo conocieron una primera globalización artística denominada periodo orientalizante que influyó en artes tan dispares como el etrusco, fenicio o griego, caracterizada por una exuberancia decorativa.
Si nos referimos al propio tesoro, éste está realizado totalmente en oro a través de las técnicas de la filigrana y el cincelado. Se compone de una supuesta diadema , una pulsera, dos pendientes, dos anillos y un cinturón.
Se ha supuesto un ajuar de una tumba femenina de clase alta, relacionada con el rey.
Algunos de los temas que aparecen en él son típicos en todo el Mediterráneo y tendrán una larga historia.

Así, en el collar encontramos símbolos lunares que en Mesopotamia se asimilaban a Tanit/Astarté y que el cristianismo tomará para su imagen de la Inmaculada.

En los pendientes (tan voluminosos que necesitan una cadenita que los sustenta por encima de la oreja) aparece el árbol de la vida, de origen mesopotámico y posteriormente muy utilizado en el arte islámico.

Entre sus ramas aparece la palmeta y pájaros picoteando que tanto éxito tendrá en el mundo romano y  paleocristiano como representación del alma(algunos especialistas han hablado de un símbolo de resurrección)

La diadema , verdaderamente exquisita, se realiza por medio de pequeñas placas articuladas con formas de roseta y un fleco de filigrana que sustentan pequeñas bolas. Se conservan aún los pequeños huecos que (en un caso) se engarzan turquesas que crearían un efecto aún más rico y barroquizante (y que veremos volver a aparecer, al menos su efecto, en la orfebrería bizantina y visigoda).
Este modelo de diadema tendrá un gran éxito como lo confirmará el tesoro de Jávea íbero.


El cinturón posee en las bandas exteriores (con el dibujo repujado por la parte trasera y el fondo decorado con un exquisito granulado) la figura repetida de un hombre con un león y un grifo rampante que recuerda el tema de Gilgamesh mesopotámico, Melkart fenicio o el del Hermes/Hércules del mundo clásico, que volveremos a ver reaparecer en Bizancio o en el mundo islámico habitualmente vinculado a la realeza (un símbolo de valor del rey).







Aunque no exista unanimidad entre los especialistas, este jarro de bronce realizado a la cera perdida bien podría pertenecer a la cultura tartéssica (aunque probablemente tardía)


De pequeñas dimensiones y forma globular destaca su boca, creada por la cabeza de ¿un felino? con la lengua fuera que, en su partición, sirve para el paso del líquido.
El asa se convierte en un nuevo animal, serpiente, en la unión superior con esta cabeza zoomorfa, mientras que su engarce con la parte inferior se refuerza por medio de una palmeta (forma muy habitual en este mundo tartessico)


Ambas formas animalísticas se encuentran mucho más relacionadas con el mundo etrusco que con la tradicional influencia fenicia (este hecho es el que ha desconcertado a algunos investigadores).
Sobre el cuerpo principal de la jarra se sucede la decoración geométrica realizada por medio de incisiones poco profundas realizadas a mano alzada (de ahí sus irregularidades)



Según Bendala (investigador de esta civilización),la fecha seria el siglo VI a C, interpretando estos motivos animalísticos y vegetales como una alusión a la divinidad de la naturaleza y de la muerte relacionada con la divinidad fenicia de Astarté .
             

En el siglo VI antes de Cristo y en relación con la crisis de Tartessos que hizo cambiar la centralidad hacia el norte, se encuentra este monumento extremeño que representa (por el momento) la arquitectura más antigua conservada en la península.
Sus orígenes pudieron ser anteriores (existen al menos 5 fases distintas en el yacimiento), pero el edificio actual, sobre un podio elevado, presenta una forma de U.
Poco se sabe de sus usos, aunque los especialistas se inclinan a un a doble función religiosa (templo en la terraza central, al aire libre y, posiblemente, con algún tipo de estatua o piedra sagrada) y política (palacio de aristocracia local que también funcionaría como almacén para excedentes de la zona para su posterior redistribución o comercialización con el exterior) que controla una rica zona agrícola (con abundantes acuíferos) y, lo que es más importante, el trayecto de conexión entre Gadir,la costa gallega y su estaño.

https://classconnection.s3.amazonaws.com/156/flashcards/2152156/png/bull_jumping1350947769059.png
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/b9/Corta_Atalaya1.jpg/1920px-Corta_Atalaya1.jpg
http://sdelbiombo.blogia.com/2010/091602-hispania-en-el-primer-milenio.php
http://farm4.static.flickr.com/3047/2811553881_efd54a0550.jpg
https://farm6.staticflickr.com/5549/10577112633_55548e7fab_b.jpg
http://1.bp.blogspot.com/-SLqeLI-aZ70/UDklTz1rkTI/AAAAAAAAEqM/_4zdpXe-tpQ/s1600/argantonio.jpg
http://farm4.static.flickr.com/3835/15191016978_a175c2931c_m.jpg
http://1.bp.blogspot.com/-iDK35sziDu4/TWEc-IdJPII/AAAAAAAAC4Y/1JF9G8JSdUs/s1600/DSC05234.JPG
http://www.tartessos.net/Indexlogo.jpg





































martes, 27 de septiembre de 2016

EL SELLO POSTAL......SU ORIGEN Y EL SELLO EN ESPAÑA




Para describir el origen del sello postal y la posterior propagación universal de su uso, debemos comenzar con una breve reseña histórica de los diferentes sistemas postales, que se desarrollaron en el pasado entre las distintas culturas, surgidos todos ellos de la necesidad básica en todas las comunidades humanas de comunicarse por escrito o por símbolos, o de enviar o intercambiar artículos que se pudieran transportar con facilidad.

El término "postal", se deriva de "posta", palabra que en italiano y en otros varios idiomas tiene el mismo significado que tenia en latín la palabra original "posita", es decir, puestos con caballerías situados de trecho en trecho a lo largo de un camino, para proveer relevo a los correos que portaban mensajes de un lugar a otro.

Ya, algunos siglos antes de Jesucristo, existían los correos o mensajeros que llevaban mensajes escritos, y a veces, orales. Los griegos y los egipcios usaron mucho el sistema de relevo de jinetes o de corredores para sus comunicaciones. Entre estos últimos, es famoso el ejemplo del soldado griego que en el 490 A.C. corrió de Maratón a Atenas sin relevo (unos 40 kilómetros), para llevar el mensaje de la victoria ateniense sobre los persas, muriendo inmediatamente después de cumplida su misión. En su memoria se introdujo en los juegos olímpicos la carrera de resistencia que lleva el nombre de maratón. Los árabes y los romanos tenían también sistemas de correos por medio de jinetes que relevaban sus caballerías. Por su parte, en China, emperadores y mandarines usaban corredores que se relevaban cada 5 kilómetros, y que cubrían esa distancia a gran velocidad. Había rutas que llegaban a lugares en extremo remotos y que requerían los relevos de hasta 2.000 ó más corredores.

Los correos, por supuesto, casi siempre prestaban sus servicios a los gobernantes o a individuos muy poderosos y ricos.

La gente de las poblaciones, no disponía, en realidad, de ningún medio de enviar o recibir mensajes de lugares distantes.

La primera organización que puso al alcance del público servicios de correos, fue una formada a mediados del siglo XV por una familia de Bérgamo, Italia, llamada Della Torre y Tasso, a la que mas tarde el Emperador del Sacro Imperio Romano le confirió títulos de nobleza bajo el nombre de Thurn und Taxis.

Esta familia estableció un sistema de correos que primero abarcó el territorio del Reino de Italia, pero después se extendió a casi todas las naciones de la Europa Central. Sus mensajeros entregaban correspondencia mediante el pago previo de una tarifa fija, y constituyó en aquella época una especie de monopolio de los servicios de correos para el público en general.

Cuando a principios del siglo XIX el Imperio quedó desintegrado, ese monopolio Della Torre y Tasso empezó a disolverse también. Cada nación, a medida que se independizaba establecía su red nacional de correos, aunque todavía en 1865, la casa Della Torre y Tasso controlaba ese servicio en algunos estados a alemanes, y hasta llegó a emitir varias series de sellos.
En otras naciones europeas, los sistemas de correos estaban bajo el control del estado. Así, en Francia, Luis XI estableció el Servicio Postal Real en 1477, para el cual se empleaban más de 200 mensajeros a caballo. En Inglaterra, el Rey Enrique VIII nombró en 1516 un Administrador General de las Postas para mantener un servicio postal regular a lo largo de los caminos que irradiaban de Londres. Desde luego, estos sistemas estaban destinados al servicio oficial únicamente, pero la seguridad y regularidad de las entregas dio lugar a que una cantidad cada vez mayor de correspondencia privada fuera transportada por los mensajeros. En Francia trataron de evitar esto, pero advirtiendo las ventajas que representaría para el fisco el manejo de esa correspondencia privada, ésta quedó legalizada en 1600.

Para fin, en 1627 se creó lo que quizás fuera el primer servicio de correos para uso del público, en Francia, estableciéndose tarifas, horarios de entrega y oficinas en las principales ciudades. En Inglaterra también se creó un servicio de correos separado para el público, en 1635. De esta forma se creó una "oficina de cartas de Inglaterra y Escocia", la cual funcionaría en forma regular, manejando entregas y recogidas de cartas, día y noche, a lo largo de los principales caminos de postas.

En 1680, el envío de las cartas se pagaba previamente, y el sobre se estampaba, indicando el lugar y la hora de donde salía para ser entregada. Pero todos estos sistemas fueron convirtiéndose en monopolios de los estados, aun cuando en algunos lugares se permitía a empresas privadas la entrega de correspondencia en las rutas no cubiertas por los correos oficiales.

En Inglaterra el desarrollo postal, en la segunda mitad del siglo XVIII, se aceleró con el crecimiento económico y la construcción de caminos que permitieron el uso de las "diligencias". Ya en 1830, las diligencias habían sobrepasado a los correos montados en eficiencia y rapidez. La velocidad en sus recorridos llegó a un promedio de 16 kilómetros por hora. Esto permitía que las cartas se entregaran en Londres la mañana siguiente de haber sido depositadas en ciudades situadas a más da 190 kilómetros.

Otra fase del desarrollo del sistema postal tuvo lugar en Francia, a mediados del siglo XVII. Jacques Renouard ideó un sistema de buzones. En 1654 el rey Luis XIV le concedió licencia para que creara un tipo de franqueo llamado "Billet de Port Payé". Este consistía en un sobre que se vendía por tarifa fija, el cual utilizaba el comprador para meter en él la carta. Una vez cerrado el sobre, se depositaba en uno de los numerosos buzones que existían en la ciudad de París. Estos sobres eran recogidos en los buzones tres veces al día. Aunque el sistema se hizo bastante popular, duró poco tiempo. Ya en 1665, éste dejó de funcionar.

En otros lugares de Europa, se adoptaron métodos similares para franquear la correspondencia. En Italia y en Suecia, también se establecieron los sobres previamente franqueados. Pero por una razón u otra, esos sistemas tenían aspectos negativos y no llegaron a funcionar de un modo totalmente satisfactorio.

En muchas naciones de Europa y en Estados Unidos y Canadá, existían, en el primer cuarto del siglo XIX, sistemas de correos, que aunque plagados de deficiencias y altos costos, resolvían, en buena medida, la transportación y distribución de la correspondencia. Veamos cómo se crearon y funcionaron esos sistemas en algunos de los países más importantes del mundo.



Francia

En Francia, en 1793, el servicio postal fue absorbido por el estado, y en 1801 las normas del presente monopolio estatal de los servicios de correos quedaron reguladas. Más tarde, en 1829 Francia fue el primer país en comenzar un servicio de entrega rural. Una tarifa postal uniforme fue aprobada en 1848, y en el mismo año se introdujo el uso del sello postal.
Durante el siglo XIX y principios del siglo XX, los servicios de la administración postal se diversificaron considerablemente: órdenes de pago (money-orders), cartas certificadas, tarjetas postales, y bultos postales.
En 1849 se emite la primera serie de sellos de 20 céntimos y 1 franco. Todos estos servicios hicieron expandir enormemente las instalaciones y oficinas postales. En 1980, existían en Francia más de 20.000 oficinas postales con un personal de unos 170.000 empleados. En este periodo fue también importante el desarrollo de los medios de transporte de la correspondencia. Una línea de ferrocarril comenzó el servicio postal entre París y Ruén en 1844. Y en 1913, aunque sólo como experimento, se transportó correspondencia por vía aérea entre París y Burdeos. El servicio regular aéreo no comenzó hasta veinte años más tarde.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la administración postal francesa ha sido la primera en crear una flota aérea postal autónoma, compuesta de 30 aparatos especializados en la entrega de correspondencia en una serie de distritos. Actualmente la administración postal en Francia manipula cerca de 50 millones de articulos diariamente.



Estados Unidos

En Estados Unidos, el sistema postal no progresó mucho hasta la designación de Benjamín Franklin, como Administrador Postal General para las Colonias Americanas, en 1753. Sus gestiones y su supervisión personal proveyeron a las Colonias de un servicio de correos más eficiente, frecuente y rápido, tanto interno como con Inglaterra. Ese sistema sirvió de base para el desarrollo posterior del vasto mecanismo postal de Estados Unidos, que en 1847 emitió su primera serie de sellos adhesivos, de 5 y 10 "cents".
Sin embargo, la administración de la estructura postal no se mantuvo al paso del progreso económico de la nación norteamericana después de su independencia. Esto dio por resultado que ya desde mediados del siglo XIX, el servicio postal sufriera un déficit anual, que en 1895 excedía los cinco millones de dólares.

En 1801, las condiciones económicas del servido postal comenzaron a mejorar considerablemente. El número de oficinas postales llegó a ser de 77.000. La tarifa de la correspondencia fue regulada de una manera uniforme, sin tener en cuenta las distancias, siguiendo los principios del gran innovador en el campo de la administración postal, el inglés Sir Rowland Hill, y finalmente el proceso culminó con la adopción del sello postal, en el año 1847.

En 1845, la primera de las emisiones de sellos provisionales propiamente estampados, ordenada por Administradores de correos de ciudades estadounidenses, apareció en Boscawen, Estado de Nueva Hampshire. De esa emisión se conoce un solo ejemplar, con una impresión muy rudimentaria que dice: "PAID-5-CENTS".
Ese mismo año, James M. Buchanan, Administrador de Correas de Baltimore, Maryland, también emitió sellos provisionales de 10 céntimos (10 Cents).

Estas emisiones de Administradores estimularon enormemente la circulación de correspondencia postal, y en vista del buen éxito, varios administradores de otras ciudades siguieron el ejemplo. Así lo hicieron el de Alexandría, Virginia, Nueva York y el de Saint Louis, Missouri, en al mismo año.

En 1846 emitieron sellos los administradores de Millbury, Massachusetts y Brattleboro, Vermont, y en 1847, el de Providence, Rhode Island y Lockport, Nueva York.

Los servicios postales a la disposición del público se diversificaron ofreciéndose la certifica de cartas, las órdenes de pago (money-orders) nacionales e internacionales, las entregas especiales, bultos postales, cobro a la entrega (C.O.D.), y protección de seguro contra pérdidas.

Desde 1863, la correspondencia fue formalmente dividida en tres clases; primera clase son las cartas; segunda y tercera ciases comprenden las publicaciones, circulares, muestras, etc., y fueron creadas para flexibilizar las tarifas, dándoles cierto trato preferencial. Se supone que la segunda y tercera clases son generalmente subsidiadas, puesto que las tarifas son, muchas veces, menores que los costos de operación. Los medios de trasportación de la correspondencia en la nación norteamericana, desarrollados para satisfacer las necesidades de las oficinas postales, evolucionaron de la diligencia, al vapor, al ferrocarril, al "pony Express" (que duró muy poco tiempo) y finalmente al transporte aéreo.

Actualmente la Oficina Postal de los Estados Unidos mantiene el sistema de correos más vasto del mundo, manipulando la mitad del tráfico postal mundial, que se calcula en unos 125 mil millones de piezas de correspondencia anualmente.
Algunas dificultades económicas y de orden administrativo, causaron que el Congreso de Estados Unidos modificara la estructura legal del departamento postal, transformando en corporación propiedad del gobierno, ese departamento, bajo al nombre de United States Postal Service, que goza de cierta autonomía. Por ejemplo, el Congreso no puede fijar las tarifas postales, ni regular los salarios de los empleados. Y aunque continúan los subsidios gubernamentales, éstos han ido declinando, teniendo autoridad, la corporación, para administrar sus fondos y modernizar sus equipos e instalaciones.

Desde 1969, más del 70% de las cartas son manejadas por máquinas clasificadoras, con la ayuda del sistema ZIP (división codificada de las zonas de distribución de la correspondencia), lo cual ha facilitado y acelerado considerablemente la entrega de la correspondencia nacional.



China

Durante la dinastía de Chou, alrededor del año 250 A.C. se empleó por primera vez en China el sistema de las casas de posta, el cual ganó tanto prestigio por su eficiencia, que se decía de él que los mensajeros llegaban con un edicto imperial a lugares lejanos con más rapidez "que el sonido del trueno". Más tarde, entre los años 100 A.C. y 200 A.D., las postas se extendieron a las tierras conquistadas por el Imperio Chino en el Asia Central. Sin embargo, no fue hasta el siglo XIII que Europa tuvo noticias, a través de Marco Polo, de la extensión y rapidez de la organización postal china. Según contó el viajero veneciano, bajo los emperadores mongoles, existían a lo largo de las grandes rutas, postas o estaciones de relevo que disponían hasta 400 caballos, para facilitar una rápida transportación a los mensajeros del Emperador.

A principios del siglo (1910), el sistema, complementado por un servicio de mensajeros montados y una extensa red de corredores, estaba administrado por el Departamento de la Estación Postal en Pekín. Según los datos disponibles en aquella fecha, 105 correos a caballo viajaban regularmente hasta 200 millas diarias. Había 1.500 estaciones de posta servidas por unos 70.000 hombres, y se usaban 40.000 caballos.

En 1912, las funciones de ese departamento fueron transferidas a la Posta Imperial, que no sólo transportaba la correspondencia oficial, sino también la publica, hasta entonces servida por numerosas compañías privadas, que fueron poco a poco absorbidas por el nuevo sistema. La Oficina Postal China se adhirió en 1914 a la Unión Postal Universal. Los sellos postales en China fueron emitidos por las distintas potencias europeas que compartían el dominio de secciones de su territorio. Cada una de esas naciones tenía su oficina de correos con sus propios sistemas de franqueo postal. La oficina alemana emitió sellos de 1897 a 1913. La oficina inglesa los emitió de 1900 a 1927. Japón también emitió sellos en su zona de ocupación en China entre los años 1900 y 1920. La República China independiente emitió sus sellos entre 1912 y 1947.


Rusia.

Debido al aislamiento que mantuvo el Imperio de los Zares para con el resto de las naciones del Occidente europeo, no hay muchos datos concretos sobre los sistemas de comunicación que funcionaban dentro del vasto territorio ruso. Se deduce que desde principios del siglo XIX, los mensajes escritos, cartas y artículos pequeños eran transportados a las principales ciudades y poblaciones por coches diligencias y correos a caballo. Aunque casi siempre estos últimos eran militares al servicio exclusivo de los zares y de la nobleza gobernante. Por supuesto a muchas regiones desoladas del interior, nunca llegaban correos; y a otras comunidades un poco remotas, llegaban trineos una o dos veces al mes, si los rigores invernales lo permitían.
Como en otros países de Europa, el transporte de la correspondencia se franqueaba previamente con agentes privados que pagaban Impuestos y más tarde en oficinas postales oficiales, hasta que en 1857 se emitió el primer sello en Rusia.




EL SELLO EN ESPAÑA

Los sellos de España son los medios para el franqueo del servicio postal que ha tenido España a lo largo de su historia. Han sido emitidos ininterrumpidamente por la institución Correos y Telégrafos (desde junio de 2001 denominada oficialmente Sociedad Estatal Correos y Telégrafos) y son impresos en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.
El primer sello fue emitido en 1850 y reproducía la imagen de la reina gobernante en esa época, Isabel II. Desde entonces España ha contado con una larga, abundante e interesante historia de sellos postales. Un listado completo y detallado de estos lo ofrece el Catálogo Edifil.
Si bien, los únicos sellos oficiales para el franqueo de la correspondencia en España son los de Correos y Telégrafos, ha habido dos períodos, la Tercera Guerra Carlista y la Guerra Civil, en los que se efectuaron emisiones de sellos paralelas a cargo de los bandos sublevados; también ha habido algunos sellos impresos por ciertas instituciones regionales en determinados momentos de la historia. Sin embargo, estos sellos sólo han tenido validez limitada.




Los primeros sellos postales fueron emitidos el 1 de enero de 1850 por Correos de España y reproducían la efigie de la reina Isabel II; se trata de cinco sellos con diferentes valores faciales: 6 cuartos de real en color negro, 12 cuartos en color lila, 5 reales en color rojo, 6 reales en color azul y 10 reales en color verde. La efigie de la reina se convierte así en la imagen de la serie básica de Correos en aquella época, y es el único motivo usado en los tres primeros años. En total son 80 sellos, emitidos entre 1850 y 1868, los que presentan su imagen.
En 1853 aparecen dos sellos de correo interno en Madrid que muestran el escudo de la villa con los valores faciales de 1 cuarto de real (color bronce) y 3 cuartos (color café). Entre 1854 y 1855 se ponen en circulación 15 sellos con diferentes valores faciales que muestran el escudo de España de esa época. En 1867 se emiten dos sellos que sólo presentan una cifra, la referente a su valor nominal: 5 mil escudos en color verde y 10 mil escudos en color castaño.



El Sexenio Democrático

Tras el destronamiento de la reina Isabel II en la Revolución de 1868, se inicia el Sexenio Democrático, con la consiguiente transformación en Correos y en las emisiones postales. Una serie de 13 sellos emitida en 1870 representa una imagen alegórica de España, la «Matrona». Dos años después se emite un minipliego de cuatro sellos que muestran la corona real española, cada uno con un valor de 1 céntimo de peseta; aparecen nuevamente dos sellos con cifras: 2 céntimos de peseta en color gris y 5 céntimos en color verde.
Con motivo del acceso al trono de Amadeo de Saboya, a finales de 1870, se emitieron 13 sellos con su efigie en los dos años siguientes. Éste abdica a principios de 1873 y se instaura la Primera República: en el tiempo que ésta dura, hasta finales de 1874, circulan 10 sellos que representan una alegoría de la República, otros 10 con una alegoría de la Justicia y 5 con el escudo español vigente. Paralelamente, por obra de los partidarios de Carlos María de Borbón (los carlistas), el pretendiente al trono, se publicó una serie de 8 sellos con la imagen de éste entre 1873 y 1875, válidos en las Vascongadas, Navarra, Cataluña y Valencia.



La restauración borbónica

En 1875 España empieza año con la Monarquía borbónica restaurada y con sellos nuevos: la serie básica muestra la efigie del rey Alfonso XII. La última emisión de esta serie, la quinta, se hizo en 1882. A éstas sólo se le sumaron un par de sellos con el escudo nacional y la corona real.
El 1 de octubre de 1889 se emiten 16 sellos que llevan la imagen del nuevo rey, Alfonso XIII, aún niño y con la parte frontal del cráneo sin pelo, motivo por el cual estos sellos son conocidos como la serie «Pelón»; en 1901 se ve la serie con una imagen del joven Alfonso XIII vestido con el uniforme de la Academia de Infantería (serie «Cadete»). El 1 de mayo de 1905 son emitidos los primeros sellos conmemorativos de la historia postal española: diez sellos en ocasión del tercer centenario de la publicación de la primera edición de El Quijote de la Mancha, cada sello tiene un color y un valor facial diferente y muestra un pasaje de la novela, la imagen de Miguel de Cervantes, el escudo nacional vigente y una alegoría alada. En 1907 aparece la serie «Exposición de Industrias de Madrid», que muestra las efigies del rey Alfonso XIII y de la reina Victoria Eugenia.
En 1909 la serie básica muestra una imagen del rey ya en plenas funciones, con la mayoría de edad cumplida, en la que se le ve con uniforme en el centro de un círculo rodeado del collar del Toisón de Oro y coronado por la Corona Real (serie «Medallón»). En 1920 se produce la segunda serie conmemorativa: en esta ocasión corresponde al VII Congreso de la Unión Postal Universal celebrado en Madrid ese año; son 13 sellos que muestran una imagen del Palacio de Comunicaciones (sede del congreso) y la efigie del rey. A finales de 1922 se emite el cuarto y último tipo de la serie básica, el busto del rey con uniforme militar portando un fino y largo bigote (serie «Vaquer», por el apellido del grabador, don Enrique Vaquer).
La serie conmemorativa «La Cruz Roja Española» de 1926, dedicada a esta institución humanitaria, incluye por primera vez sellos de tres clases de correo: ordinario, urgente y aéreo. Para celebrar los 25 años de Alfonso XIII en el poder (desde la subida al trono recién cumplida su mayoría de edad, el 17 de mayo de 1902), se realiza una sobreimpresión de todos los sellos de la última serie conmemorativa, marcándolos con el nombre del soberano, la fecha de su ascensión al trono por mayoría de edad y la fecha de ese día: 17 de mayo de 1927.
En diciembre de 1928 se emite una serie relacionada con la Iglesia católica y en especial con los trabajos de excavación de la catacumba de Pretextato en la Via Appia de Roma: las serie de 32 sellos es conocida como «Pro Catacumbas» y salió a la venta sólo en dos ciudades: Santiago de Compostela y Toledo, aunque el diseño de los sellos era el mismo, en cada ciudad tenía un color distinto (16 sellos para cada ciudad). El diseño muestra las efigies del papa Pío XI revestido con los ornamentos pontificios y coronado con la tiara y del rey Alfonso XIII con uniforme militar, en la parte inferior se encuentra la leyenda en latín «Pro fide et artibus» (Por la fe y el arte).




Segunda República

Al partir Alfonso XIII para el exilio el 14 de abril de 1931, se proclama la Segunda República. Pero por falta de presupuesto, al hallarse el Estado en plena crisis económica, no se emiten nuevos sellos, limitándose a hacer una sobreimpresión en los sellos Vaquer del rey desentronado con las palabras «República Española». A principios del siguiente año aparece la primera serie de la nueva República, «Personajes», serie que sigue existiendo en la actualidad. Hasta 1936 se emiten en la República siete series filatélicas, destacándose las del Monasterio de Montserrat, el III centenario de la muerte de Lope de Vega y el XL aniversario de la Asociación de Prensa de Madrid.
El 17 de julio de 1936 estalla la Guerra Civil y los dos bandos beligerantes, los republicanos y los nacionalistas, se alzan con el poder en sus respectivas zonas de influencia; iniciándose así un sistema de gobiernos paralelos, uno por cada bando. Como consecuencia de esto aparecieron sellos emitidos por ambos bandos; tanto los de uno como los del otro plasmaban en los motivos sus campañas militares, utilizándolos como una propaganda para su causa.

Periodo franquista

En los 37 años que se mantuvo en el poder Francisco Franco, fue emitida una cantidad considerable de sellos que mostraban su imagen. En total son 103 sellos de la serie básica, más 41 sellos que reflejan eventos relacionados con el Caudillo, la guerra o "la victoria". Los primeros sellos con la imagen del dictador aparecieron un mes después del fin de la guerra. En estos se ve un retrato de Franco con traje militar, que mira a la derecha y, en segundo plano, el escudo de España "abreviado".


 

Reinado de Juan Carlos I

Con la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, la jefatura de Estado pasa, por decisión explícita de éste, a Juan Carlos de Borbón, proclamado rey dos días después. La primera emisión que aparece en esta nueva etapa de la historia española es la conmemorativa a la proclamación del rey y consiste en cuatro sellos que muestran las efigies del rey Juan Carlos I y de la reina Sofía de Grecia, y la Corona Real.
La primera serie básica con la efigie del rey se puso en circulación el 22 de septiembre de 1976, casi un año después de su proclamación. En total han aparecido seis tipos diferentes de serie básica con la efigie de Juan Carlos I.
CORREOS puso en circulacion el 19 de enero de 2015 la emisión filatélica de la serie básica de Su Majestad Don Felipe VI, Rey de España. Son los primeros sellos que se emiten dentro de esta serie que se hace anualmente para atender las necesidades postales. La imagen que aparece en los nuevos efectos se corresponde con la del retrato oficial de S.M. el Rey.
La emisión consta de seis sellos, cinco de ellos impresos en offset, con valores de 1; 4 y 10 céntimos de euro, y de 1 y 2 euros, respectivamente, y otro de mayor tamaño, con valor postal de 5 euros, que está impreso en calcografía, con corona de estampación, y que incorpora por primera vez a esta serie dos novedades: el sello es autoadhesivo e incluye Realidad Aumentada (RA).

Gracias a ello, cuando se captura la imagen con un dispositivo que disponga de la aplicación “RA” de CORREOS, aparece una animación con un emoticono que da acceso a un video con más información sobre la figura de S.M. el Rey y su presencia en la Filatelia española. Además, todos los valores cuentan con la singularidad de incluir la “ñ” perforada en una esquina del sello, como signo identificativo de los efectos filatélicos de España.




Características


Es importante reseñar que, como regla general, en la filatelia española no puede ser protagonista de un sello una persona que viva en el momento de la emisión, salvo la familia Real o la Jefatura del momento –Francisco Franco– (las llamadas series básicas). Así, si aparece algún sello dedicado a algún personaje vivo, no saldrá nunca la efigie de éste sino algún tema alusivo.
Antiguamente se expedían sellos para el correo ordinario, el aéreo y el urgente. En los sellos para el correo aéreo era norma general que apareciera representado un avión o aeroplano en la imagen; en el correo urgente se utilizó casi siempre la imagen del «Pegaso», un caballo alado. Los tres tipos de correo podían emitirse en sellos de la misma serie o en series separadas, o ser sellos independientes.
A partir de 1977 los sellos llevan impreso el año de emisión, a excepción de los sellos de la serie básica, que nunca lo muestran. Desde 1957 algunos sellos empiezan a llevar escrito el nombre de la Fábica Nacional de Moneda y Timbre (o sus siglas F.N.M.T.), pero solamente es a principios de la década de los 50 que se generaliza esto.

http://acoleccionar2009.webcindario.com/el_origen_del_sello_postal.html 
 https://es.wikipedia.org/wiki/Sellos_de_Espa%C3%B1a