viernes, 29 de diciembre de 2017

PENTATEUCO ASHBURNHAM


Es el manuscrito latino con miniaturas más antiguo que se ha conservado de la Alta Edad Media. Su origen es muy discutido; mientras el profesor Narkiss, después de dedicar muchos años a su estudio, lo considera como realizado en el siglo V en el scriptorium imperial de Roma por encargo de Galla Placidia, para la educación de su hijo el emperador Valentiniano III, otros autores consideran como más probable que fuera creado en el siglo VII en el scriptorium de Sevilla. 
Se conservó en la Biblioteca de la Catedral de Tours, dedicada a San Gaciano, al menos desde el siglo XI ya que en las pinturas murales románicas de la iglesia de San Julián de Tours se copió la representación de Tabernáculo de su primera página. De allí fue robado por el italiano Guillaume Libri-Carrucci, que trabajó en Francia desde 1841 como secretario de una comisión que debía elaborar un inventario de todos los manuscritos de un departamento francés. Libri aprovechó su cargo para robarlo sin dejar huellas ya que modificó y falsificó los asientos de los catálogos dejando pistas falsas. Huyó a Inglaterra y lo vendió a lord Ashburnham como manuscrito proveniente de Gratoferrata, cerca de Roma. Posteriormente Delisle lo reconoció como el Pentateuco de San Gaciano por su descripción en antiguos inventarios. A la muerte de dicho lord, fue adquirido en una subasta por el gobierno francés para la Biblioteca Nacional de París.

En el Pemntateuco todos los autores reconocen grandes influencias coptas, norteafricanas y, sobre todo, hebreas. Su texto corresponde a la Biblia Vulgata Hispánica II. En la portada presenta un armario semejante al Arón o Kodesh donde se guarda la Thora en las sinagogas, muy semejante a los que aparecen habitualmente en el libro sagrado hebreo. Además incluye un letrero que confirma la influencia de la tradición judía en el manuscrito. 
Otros muchos detalles de sus miniaturas (hechas a la aguada sobre fondos monocromos rojos, verdes o azules y todas enmarcadas en un filete rojo) indican que sus ilustradores estaban utilizando como modelo algún libro de la Thora,aunque la representación en varias páginas de la imagen del creador con forma humana, lo que sería inadmisible en la cultura judía, confirma su origen en un scriptorium cristiano. Según W. Neuss la ilustración de textos con representación de la figura humana debió de practicarse en España durante la época visigótica, continuando una tradición de origen norteafricano que se observa en una cierta frontalidad de los personajes y una agrupación de los mismos en forma triangular, lo que es también visible posteriormente en las Biblias leonesas del siglo X y confirma el influjo paleocristiano y visigodo existente en la miniatura mozárabe. 

La estructura de sus páginas miniadas presenta un cierto desorden, en el que generalmente no se distribuyen las historias de forma ordenada en franjas horizontales, sino que se van añadiendo diversas viñetas, no siempre en el mismo orden que los textos y con diferentes formatos, ajustados básicamente a su contenido, sin tener en cuenta su forma de presentación. Da la impresión de que para su confección se han utilizado modelos anteriores mejor organizados pero recreándolos según los criterios del miniaturista, sin respetar la estructura original. Por ejemplo en la "Historia de Adán y Eva", incluye de forma no ordenada, entre otros, temas como "Adán y Eva Vestidos", "Eva amamantando", "Caín y Abel", Ofertorio de Caín y Abel", "Caín reprendido por la Mano de Dios" ó "Muerte de Abel". 
Sin embargo en otros casos, como la miniatura del Diluvio Universal, una sola escena ocupa toda la página. Esta miniatura es de gran interés porque se repite de forma muy semejante en los beatos del siglo X y siguientes, en los que se mantiene la existencia de cuerpos de tamaño normal y de gigantes, a los que hacen referencia los primeros capítulos de la Biblia, pero que no aparecen en el texto de los Comentarios de Beato de Liébana, lo que parece indicar que los primeros copistas de los Beatos disponían de manuscritos de la Biblia del tipo de este Pentateuco, que incluían las imágenes de los gigantes.


Si analizamos todo lo expuesto, parece poco probable que una obra de este tipo haya sido realizada en el scriptorium imperial de Roma para Gala Placidia en el siglo V, por su total falta de referencias estilísticas que lo puedan relacionar con el tipo de imaginería bizantina, que era la influencia dominante en toda Italia en esa época. Sin embargo, como hemos visto, se pueden encontrar muchos motivos para defender la teoría de que fuera desarrollada en el scriptorium visigodo de Sevilla en el siglo VII:
  • El eclecticismo que se evidencia en la libertad con la que actúa el autor de este Pentateuco, sin atenerse a ninguna normalización de estilo ni de estructura, típico de la creación artística en la España visigoda.
  • Las influencias de la iglesia norteafricana, que sabemos que fueron fundamentales en el desarrollo del arte visigodo en la Hispania de los siglos VI y VII y dejaron muchas muestras en todo el sudoeste de la península.
  • La existencia en Sevilla en la época de San Leandro y San Isidoro de una de las mayores bibliotecas de Europa, que contenía gran cantidad de manuscritos de todo tipo y procedencia, incluyendo multitud de textos judíos y posiblemente entre ellos los utilizados para la confección de nuestro manuscrito, como demuestra la bibliografía manejada por San Isidoro para confeccionar sus Etimologías.
  • La importancia del scriptorium de Sevilla, capaz de producir múltiples copias de la enorme producción literaria generada tanto por ambos obispos como por sus discípulos,
  • La aparición en las imágenes de los Beatos españoles posteriores de motivos que ya encontramos en este Pentateuco y de los que no conocemos otros antecedentes.
En base a todo lo expuesto, la Comisión Pontificia que estudió el manuscrito a mediados del siglo pasado lo declaró visigodo, aunque quedó pendiente un estudio en profundidad de las características del latín en que está escrito, que podría confirmar su procedencia si resultara similar al latín visigodo de esa época.

http://apuntes.santanderlasalle.es/arte/prerromanico/visigodo/pentateuco_ashb/pentateuco_absburham_00.jpg
http://www.turismo-prerromanico.com/es/miniatura/manuscrito/pentateuco-ashburnham-20130908022825/#ad-image-0
http://www.artehistoria.com/v2/obras/8949.htm

LA TABLA ESMERALDA DE HERMES


La Tabla  Esmeralda es un texto breve, de carácter críptico, atribuido al mítico Hermes Trismegisto, cuyo propósito es revelar el secreto de la sustancia primordial y sus transmutaciones. Hermes Trismegisto es el nombre griego de un personaje mítico que se asoció a un sincretismo del dios egipcio  Dyehuty (Tot en griego).
Hermes Trismegisto fue un en sí un profeta pagano que anunció el advenimiento del cristianismo. Se le han atribuido estudios de alquimia como la Tabla Esmeralda la cual  fue traducida del latín al inglés por Isaac Newton. En la Tabla Esmeralda está condensado o resumido todo el arte de la Gran Obra, objetivo principal de la alquimia, la alquimia es el arte del perfeccionamiento y la Gran Obra implica su cumplimiento, la perfección.
Se dice que la tabla fue encontrada alrededor  de los años 1350 en una cámara mortuoria secreta que se encontraba bajo la pirámide de Keops, el origen de esta ha sido tan misteriosos como su interpretación y está considerada por los eruditos como la “Piedra angular del pensamiento alquímico occidental”. En la Tabla Esmeralda, hay grabados caracteres de la antigua lengua de la Atlantis, caracteres que corresponden a las ondas de pensamiento en sintonía, que liberando la vibración mental asociada en la mente.

Hay muchas leyendas acerca del origen de la tabla, lo cual desdibuja la verdadera historia. Una de estas historias cuenta que Hermes era hijo de Adán y que él escribió la Tabla Esmeralda para ayudar a la humanidad a redimirse de los pecados que había cometido su padre en el jardín de Edén.  La Tabla Esmeralda se compone de 12 tablillas de color verde esmeralda formadas por una sustancia creada por transmutación alquímica, el material del que están hechas las tablillas es imperecedero, además de resistente a todos los elementos y sustancias.
La tradición hebrea por su parte identifica al autor de la tabla a Set el tercer hijo de Adán y Eva, y que está fue salvado del diluvio universal por Noé quien la llevo en su arca. Después del diluvio, Noé escondió la Tabla de Esmeralda en una cueva cerca de Hebrón, donde posteriormente fue descubierta por Sara la esposa de Abraham.  Otra leyenda también describe a Hermes dándole la tabla a Miriam, hermana de Moisés, para que ella la pusiera a salvo y Miriam la escondió dentro del arca de la alianza, donde aún se encuentra.
Quien era Hermes a ciencia cierta aun no se saben, solo que los griegos lo llamaron como un dios al igual que los egipcios. Hermes Trismegisto es mencionado primordialmente en la literatura ocultista como el sabio egipcio paralelo al dios Tot también un dios egipcio que  creó la alquimia y desarrolló un sistema de creencias metafísicas que hoy es conocido como hermetismo. Para algunos pensadores medievales, Hermes fue un profeta pagano que anuncio el advenimiento del cristianismo. Aunque, debido a la carencia de evidencias concluyentes sobre su existencia, el  personaje histórico se ha ido construyendo ficticiamente desde la edad media hasta la actualidad, sobre todo a partir del resurgimiento del esoterismo. El término Trismegisto significa el tres veces grande, que posee el don de la triple sabiduría: Física, mental y espiritual.

Algunas tendencias hebreas lo señalan como contemporáneo de Abraham y otros lo indican como el maestro de Moisés. Su presencia coincide con el auge de Egipto como el gran centro de la sabiduría mística, es tanta la importancia que se la otorgado a Hermes que según Platón, descubrió los números, la geometría, la astronomía y las letras. Además se le considera el gestor de algunos principios básicos de la aritmética, tratados de medicina, el manejo de los metales y la escritura  pictográfica o grabada.
Diodoro, historiador griego del siglo I a.C comentó que Osiris lo tuvo como su escriba y sacerdote, y que a él le comunicaba cada cuestión y recurrió a sus consejos en la mayor parte de los casos. Por su parte, Clemente de Alejandría comento que el legado escrito de Hermes constaría de 42 libros que existían en todos los templos dedicados a la Diosa Isis y también en la famosa Biblioteca de Alejandría antes de ser destruida.
Existen tres  leyendas de sobre cómo fue hallada la Tabla Esmeralda, la primera es que Alejandro Magno encontró la tumba de Hermes y copió en una tablilla los signos que halló en la esmeralda original que cubría el cuerpo de esté, dejando intacto el lugar y luego borrando todas las huellas. La segunda versión, cuenta que fue encontrada por la esposa de Abraham, Sara, también en la tumba de Hermes, por último algunos indican que fue Apolonio de Tiana un filósofo griego, quien encontró la tabla en una cueva bajo tierra.

En la Tabla Esmeralda de Hermes se encuentra escrito lo siguiente:
Verdadero, sin falsedad, cierto y muy verdadero:
lo que está de abajo es como lo que está arriba,
y lo que está arriba es como lo que está abajo,
para realizar el milagro de la Cosa Única.
Y así como todas las cosas provinieron del Uno, por mediación del Uno,
así todas las cosas nacieron de esta Única Cosa, por adaptación.
Su padre es el Sol, su madre la Luna,
el Viento lo llevó en su vientre,
la Tierra fue su nodriza.
El Padre de toda la Perfección de todo el Mundo está aquí.
Su fuerza permanecerá íntegra aunque fuera vertida en la tierra.
Separarás la Tierra del Fuego,
lo sutil de lo grosero,
suavemente,
con mucho ingenio.
Asciende de la Tierra al Cielo,
y de nuevo desciende a la Tierra,
y recibe la fuerza de las cosas superiores y de las inferiores.
Así lograrás la gloria del Mundo entero.
Entonces toda oscuridad huirá de ti.
Aquí está la fuerza fuerte de toda fortaleza,
porque vencerá a todo lo sutil
y en todo lo sólido penetrará.
Así fue creado el Mundo.
Habrán aquí admirables adaptaciones,
cuyo modo es el que se ha dicho.
Por esto fui llamado Hermes Tres veces Grandísimo,
poseedor de las tres partes de la filosofía de todo el Mundo.

http://ytimg.googleusercontent.com/vi/FtIdKSLNq64/sddefault.jpg
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sábado, 23 de diciembre de 2017

ARQUETA DE LA INFANTA DOÑA MARIA


María de Aragón fue una infanta de Aragón, hija de Jaime I de Aragón y de su segunda esposa, la reina Violante de Hungría. Muere en 1267 en Zaragoza y sus restos se depositan en la Seo de San Salvador en discrepancia con los deseos de su padre que quería que reposaran junto a los de la reina Violante en el Real Monasterio de Santa María de Valbona. Los restos se depositaron en una arqueta durante la primera mitad del siglo XVI con el fin de exponerla en el presbiterio de la catedral.
Esta arqueta que albergaba los restos de la infanta Doña María, ubicada en la capilla mayor de la Seo, en un pequeño nicho en la pared del lado del Evangelio, sobre el zócalo de piedra de Calatorao, fue descubierta en 1994. La arqueta se ocultaba tras el repostero que ocupaba dicha pared.
Se trata de una obra policromada al temple, en cuyo frente y laterales destaca la existencia de una base rosa sobre la que se aplicó un dorado.
Actualmente se exhibe en el Museo de Tapices de la Seo de San Salvador.
En cuanto a su construcción fué en el Siglo XVI
Los restos de la infanta de Doña María se depositaron en una arqueta en la primera mitad del siglo XVI con el fin de exponerla en el presbiterio de la catedral.

Tras su descubrimiento en 1994 el Gobierno de Aragón inicia una intervención para la recuperación de la arqueta funeraria. Se comenzó con el empapelado de la misma (aplicando cola animal en caliente) con el fin de proteger la pintura y proceder a la apertura de la misma. Una vez la obra se inició el tratamiento de la misma con una limpieza mecánica superficial. Posteriormente, comenzó la limpieza físico-química de la película pictórica. Destaca la reintegración mediante estarcido del lateral izquierdo de la arqueta en el que la laguna suponía más del 50% de la superficie total.
Bibliografía
CORRAL LAFUENTE, J.L. (COORD.) ET AL. La Seo del Salvador: Catedral Metroplitana de Zaragoza, Librería General-Diputación de Zaragoza, Zaragoza, 2000.
DUCE, J.A. ET AL. La Seo, Caja de Ahorros de la Inmaculada-Cabildo Metroplitano, Zaragoza, 2005.
MÉNDEZ DE JUAN, J.F., GALINDO PÉREZ, S. Y LASHERAS RODRÍGUEZ, J. (COORD.). Aragón Patrimonio Cultural Restaurado 1984/2009. Bienes Inmuebles (Tomo 2)), Gobierno de Aragón- Departamento de Educación, Cultura y Deporte, Zaragoza, 2010.
http://www.patrimonioculturaldearagon.es/bienes-culturales/arqueta-de-la-infanta-de-dona-maria-seo-de-zaragoza

martes, 19 de diciembre de 2017

LA NAVIDAD.....UNA MIRADA AL MAPA HISTÓRICO


La Navidad es una de las festividades más importantes de los grupos cristianos, que conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, se celebra el 25 de diciembre en la Iglesia católica, en la Iglesia anglicana, en algunas comunidades protestantes y en la mayoría de las Iglesias ortodoxas. En cambio, se festeja el 7 de enero en otras Iglesias ortodoxas como la Iglesia ortodoxa rusa o la Iglesia ortodoxa de Jerusalén, que no aceptaron la reforma hecha al calendario juliano para pasar al calendario conocido como gregoriano, nombre derivado de su reformador, el papa Gregorio XIII.
Existen varias teorías sobre cómo se llegó a celebrar la Navidad el 25 de diciembre, que surgen desde diversos modos de indagar, según algunos datos conocidos, en qué fecha habría nacido Jesús.
La celebración de esta fiesta el 25 de diciembre se debe principalmente a la antigua celebración del nacimiento anual del dios-Sol en el solsticio de invierno Sol invencible  (natalis invicti Solis), adaptada por la Iglesia católica en el tercer siglo d. C. para permitir la conversión de los pueblos paganos.
Según la Enciclopedia Católica, la Navidad no está incluida en la lista de festividades cristianas de Ireneo ni en la lista de Tertuliano acerca del mismo tema, las cuales son las listas más antiguas que se conocen. La evidencia más temprana de la preocupación por la fecha de la Navidad se encuentra en Alejandría, cerca del año 220 de nuestra era, cuando Clemente de Alejandría indica que ciertos teólogos egipcios “muy curiosos” asignan no solo el año sino también el día real del nacimiento de Cristo como 25 pashons copto (20 de mayo) en el vigésimo octavo año de Augusto. Desde 221, en la obra Chronographiai, Sexto Julio Africano popularizó el 25 de diciembre como la fecha del nacimiento de Jesús. Para la época del Concilio de Nicea I en 325, la Iglesia alejandrina ya había fijado el Díes nativitatis et epifaníae.
En Antioquía, probablemente en 386, Juan Crisóstomo impulsó a la comunidad a unir la celebración del nacimiento de Cristo con el del 25 de diciembre, aunque parte de la comunidad ya guardaba ese día por lo menos desde diez años antes.
En el Imperio romano, las celebraciones de Saturno durante la semana del solsticio, que eran el acontecimiento social principal, llegaban a su apogeo el 25 de diciembre. Para hacer más fácil que los romanos pudiesen convertirse al cristianismo sin abandonar sus festividades, el papa Julio I pidió en el 350 que el nacimiento de Cristo fuera celebrado en esa misma fecha, finalmente el papa Liberio decreta este día como el nacimiento de Jesús de Nazaret en 354. La primera mención de un banquete de Navidad en tal fecha en Constantinopla, data de 379, bajo Gregorio Nacianceno. La fiesta fue introducida en Antioquía hacia 380. En Jerusalén, Egeria, en el siglo IV, atestiguó el banquete de la presentación, cuarenta días después del 6 de enero, el 15 de febrero, que debe haber sido la fecha de celebración del nacimiento. El banquete de diciembre alcanzó Egipto en el siglo V
Sin embargo, los primeros discípulos de Cristo (llamados posteriormente cristianos en Hechos 11:26) no celebraban la Navidad, divergencias con respecto a la fecha de nacimiento han hecho se adoptara el 25 de diciembre como fecha oficial de su natalicio.
Algunas tradiciones de la Navidad, particularmente las de Escandinavia, tienen su origen en la celebración germánica de Yule, como son el árbol de Navidad. Allí la Navidad se conoce como Yule (o jul).


Alegoría de Cristo en forma del dios solar Helioso Sol Invicto conduciendo su carroza. Mosaico del siglo III d. C. de las grutas vaticanas en la Basílica de San Pedro en el techo de la tumba del Papa Julio I.
Durante la Reforma protestante, la celebración del nacimiento de Cristo fue prohibida por algunas Iglesias protestantes, llamándola “Trampas de los papistas” y hasta “Garras de la bestia”, debido a su relación con el catolicismo y el paganismo antiguo. Después de la victoria parlamentaria contra el Rey Carlos I durante la Guerra civil inglesa en 1647, los gobernantes puritanos ingleses prohibieron la celebración de la Navidad. El pueblo se rebeló realizando varios motines hasta tomar ciudades importantes como Canterbury, donde decoraban las puertas con eslóganes que hablaban de la santidad de la fiesta. La Restauración de 1660 puso fin a la prohibición, pero muchos de los miembros del clero reformista, no conformes, rechazaban las celebraciones navideñas, utilizando argumentos puritanos.
En la época colonial de los Estados Unidos, los puritanos de Nueva Inglaterra rechazaron la Navidad, y su celebración fue declarada ilegal en Boston de 1659 a 1681. Al mismo tiempo, los cristianos residentes de Virginia y Nueva York siguieron las celebraciones libremente. La Navidad cayó en desgracia en los Estados Unidos después de la Revolución, porque se consideraba una costumbre inglesa.
En la década de 1820, las tensiones sectarias en Inglaterra se habían aliviado y algunos escritores británicos comenzaron a preocuparse, pues la Navidad estaba en vías de desaparición. Dado que imaginaban la Navidad como un tiempo de celebración sincero, hicieron esfuerzos para revivir la fiesta. El libro de Charles Dickens Un cuento de Navidad, publicado en 1843, desempeñó un importante papel en la reinvención de la fiesta de Navidad, haciendo hincapié en la familia, la buena voluntad, la compasión y la celebración familiar.

La Navidad fue declarada día festivo en los Estados Unidos en 1870, en ley firmada por el Presidente Ulysses S. Grant, pero aún es una fiesta muy discutida por los distintos líderes  de la nación.
La fecha de nacimiento de Jesús no se encuentra registrada en la Biblia. Por esta razón, no todas las denominaciones cristianas coinciden en la misma fecha. Los orígenes de esta celebración, el 25 de diciembre, se ubican en las costumbres de los pueblos de la antigüedad que celebraban durante el solsticio del invierno (desde el 21 de diciembre), alguna fiesta relacionada al dios o los dioses del sol, como Apolo y Helios (en Roma y Grecia), Mitra (en Persia), Huitzilopochtli  (en Tenochtitlán), entre otros.
Algunas culturas creían que el dios del sol nació el 21 de diciembre, el día más corto del año, y que los días se hacían más largos a medida que el dios se hacía más viejo. En otras culturas se creía que el dios del sol murió ese día, solo para volver a otro ciclo.

Los romanos celebraban el 25 de diciembre la fiesta del “Natalis Solis Invicti” o “Nacimiento del Sol invicto”, asociada al nacimiento de Apolo. El 25 de diciembre fue considerado como día del solsticio de invierno, y que los romanos llamaron bruma; cuando Julio César introdujo su calendario en el año 45 a. C., el 25 de diciembre debió ubicarse entre el 21 y 22 de diciembre de nuestro Calendario Gregoriano. De esta fiesta, se tomó la idea del 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesucristo. Otro festival romano llamado Saturnalia, en honor a Saturno, duraba cerca de siete días e incluía el solsticio de invierno. Por esta celebración los romanos posponían todos los negocios y guerras, había intercambio de regalos, y liberaban temporalmente a sus esclavos. Tales tradiciones se asemejan a las actuales tradiciones de Navidad y se utilizaron para establecer un acoplamiento entre los dos días de fiesta.

Los germanos y escandinavos celebraban el 26 de diciembre el nacimiento de Frey, dios nórdico del sol naciente, la lluvia y la fertilidad. En esas fiestas adornaban un árbol perenne, que representaba al Yggdrasil o árbol del Universo, costumbre que se transformó en el árbol de Navidad, cuando llegó el Cristianismo al Norte de Europa.

Los aztecas celebraban durante el invierno, el advenimiento de Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra, en el mes Panquetzaliztli, que equivaldría aproximadamente al período del 7 al 26 de diciembre de nuestro  Los aztecas también celebraban el nacimiento de uno de sus dioses en invierno: Huitzilopochtli.calendario. “Por esa razón y aprovechando la coincidencia de fechas, los primeros evangelizadores, los religiosos agustinos, promovieron la sustitución de personajes y así desaparecieron al dios prehispánico y mantuvieron la celebración, dándole características cristianas.”


Los incas celebraban el renacimiento de Inti o el dios Sol, la fiesta era llamada Cápac Raymi o Fiesta del sol poderoso que por su extensión también abarcaba y daba nombre al mes, por ende este era el primer mes del calendario inca. Esta fiestaera la contraparte del Inti Raymi de junio, pues el 23 de diciembre es el solsticio de verano austral y el Inti Raymi sucede en el solsticio de invierno austral. En el solsticio de verano austral el Sol alcanza su mayor poder (es viejo) y muere, pero vuelve a nacer para alcanzar su madurez en junio, luego declina hasta diciembre, y así se completa el ciclo de vida del Sol. Esta fiesta tenía una connotación de nacimiento, pues se realizaba una ceremonia de iniciación en la vida adulta de los varones jóvenes del imperio, dicha iniciación era conocida como Warachikuy.
 Como se describe anteriormente la teoría más adecuada es la imposición de la Iglesia Católica sobre festividades que ya se celebraban con mayor antigüedad y por las mismas fechas, algunas datan de 3000 años anteriores al supuesto Nacimiento , que con precisión no se conoce cuando nació, ni donde nació.
 http://www.enseryo.com/2014/12/un-vistazo-historico-de-la-navidad-parte-1/
http://www.enseryo.com/2014/12/un-vistazo-historico-de-la-navidad-parte-2/

lunes, 18 de diciembre de 2017

OPHTHALMODOULEIA DAS IST AUGENDIENST Y GEORG BARTISCH


En 1583 el médico George Bartisch publicó Ophthalmodouleia: Das ist, Augendienst, el primer manuscrito renacentista de Oftalmología. Se trata de un manuscrito que a diferencia de otros textos contemporáneos fue escrito en alemán. En él recoge sus investigaciones sobre enfermedades del ojo y cirugía ocular por lo que se le considera como el padre de la Oftalmología moderna.
Bartisch (1535-1606) comenzó a los 13 años como aprendiz de un cirujano barbero. En este trabajo comenzó a interesarse en las enfermedades oculares y por ello dedicó su vida a esta materia. Su obra magna, Ophthalmodouleia: Das ist, Augendienst, fue publicada cuando tenía 45 años; el mismo asumió la impresión que realizó Matthes Stöckel en Dresde.
Georg Bartisch llegó a ser en 1588 oculista de la Corte del Duque Augusto I de Sajonia, un puesto importantísimo para su carrera. Su método para el cuidado de los ojos lo basó en un esfuerzo para comprender la anatomía, la fisiología y la óptica del ojo.
También fue el inventor de una serie de instrumentos quirúrgicos, uno de los cuales es una cuchara con forma de cuchillo que utilizaba para extraer ojos enfermos.


Bartisch fue capaz de definir diferentes clases de cataratas de acuerdo con su color: blanca, azul, gris, verde, amarillo y negro. También recomendó distintas clases de cirugía de párpados y entre sus sugerencias estaba la utilización de máscaras para la corrección de los ojos mal alineados.
De la obra de este oftalmológo han sobrevivió unos pocos ejemplares. Se trata de un libro raro y muy apreciado por los coleccionistas que incluye unos 90 grabados en madera a toda página realizados por Hans Hewamaul a, partir de las propios dibujos de Bartisch, a cual más interesante.
Un par de esos ejemplares fueron coloreados cuidadosamente a mano, y uno de ellos se conserva en la Universidad de Duke, en Durham (Carolina del Norte). Fue donada por Emile Javal de la Sociedad Francesa de Oftalmología.


El autor de Ophthalmodouleia: Das ist, Augendienst organizó muy bien su contenido en 16 secciones. Empieza tratando la anatomía de la cabeza y ojo, continuando con el estrabismo, las cataratas, las enfermedades externas y los traumatismos.
También encontramos un capítulo sobre lesiones y problemas provocados por la magia y la brujería. En estos capítulos incluyen una descripción de la enfermedad, un debate sobre la dolencia y una amplia lista de recetas a base de hierbas (la obra incluye hasta 6.000) y finalmente se cierra con métodos quirúrgicos.

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http://www.labrujulaverde.com/2015/11/ophthalmodouleia-un-tratado-de-oftalmologia-del-siglo-xvi

domingo, 17 de diciembre de 2017

BEATO DE SAIN SEVER



Copia de los Comentarios al Apocalipsis realizada a mediados del siglo XI en algún scriptorium francés de la zona de Pirineos, dedicada, según consta en el "exlibris" de la primera página, "a Gregorio de Muntaner, abad de Saint Sever"  y firmado en una columna de las "Genealogías" por Stephanus Garsia, nombre que corresponde evidentemente a un monje español, aunque además de este copista e iluminador principal, los expertos han reconocido al menos otros tres autores que, según parece, trabajaron repartiéndose los folios de un original que no se ha podido identificar. 
Se considera como muy probable que su origen fuera el scriptorium de la propia abadía de Saint Sever ya que la imagen de su iglesia y a su lado la del palacio ducal de Gascuña, aparecen en la zona de Vasconia de su Mapamundi, uno de los más completos y más interesantes de todos los beatos conservados. 
Refuerza esta teoría el hecho de que la abadía fuera fundada el año 988 por Guillermo Sancho, conde de Gascuña y su mujer Urraca hermana de Sancho III el Mayor de Navarra. Debido a esta relación con Pamplona, parece posible que llegara a Saint Sever en sus primeros tiempos un Beato procedente de algún monasterio español y que años después, en una época de gran esplendor de esta abadía, Gregorio de Muntaner decidiera hacer una "versión moderna" en su propio scriptorium, manteniendo el contenido y la estructura pero reflejando las nuevas tendencias artísticas. 
El manuscrito ha llegado hasta nuestros días con las armas del Cardenal de Sourdis, arzobispo de Burdeos en el siglo XVI, por lo que se piensa que le fue entregado antes del saqueo de Saint Sever por los hugonotes en 1569. En el siglo XIX, después de haber estado durante un periodo indeterminado en la Biblioteca de Saint Germain des Prés, pasó a la Biblioteca Imperial, actualmente Biblioteca Nacional de París, donde se conserva en muy buen estado.

Las cuatro bestias de Daniel
Nos encontramos ante una obra realmente excepcional en todos los sentidos. Desde el punto de vista de la miniatura altomedieval española, aunque no hay duda que se trata de la copia de un manuscrito español y que su autor principal era también español, no sólo es el primer Beato plenamente románico, sino también es el único que conocemos creado fuera de España. Pero aún más atípico resulta al compararlo con los manuscritos franceses de esa época. En efecto, al hecho de ser el único caso en que en Francia se copia un libro español de tanta trascendencia, respetando su estructura y contenido,se añade la particularidad de que,aunque su estilo es comparable al de algunos manuscritos ilustrados en el sur de Francia a fines del siglo XI, su gran número de miniaturas le diferencia claramente de todos ellos, que no pasaban de una veintena de páginas iluminadas. 
Otro hecho interesante a destacar es que el texto del Beato de Saint Sever -que incluye los Comentarios al Apocalipsis de Beato de Liébana y los del Libro de Daniel de San Jerónimo-, corresponde a la primera versión textual, la que se considera fechada en el año 776, según la clasificación generalmente aceptada por los expertos. Está escrito en su mayor parte en letra visigótica -posiblemente la parte que copió el monje español que lo firma, que parece probable que proviniera de algún scriptorium al sur de los Pirineos- y el resto, quizá desarrollado por varios monjes de Saint Sever, ya en letra carolina.
El sexto angel vacia su copa en el rio Eufrates


Mucho más difícil es determinar a qué versión pictórica pertenecía el original que se ha copiado, ya que mientras en algunas miniaturas se reconocen características de la familia I, otras se pueden considerar como de la familia II. Al margen de nuestras reservas hacia ese tipo de clasificación, que parece no tener en cuenta la cantidad de Beatos desaparecidos -entre ellos el que ha dado origen al de Saint Sever-, que probablemente habrían generado un sistema de relaciones muy diferente, pensamos que las especiales características de esta obra se deben en su mayor parte al cambio de estilo y a la gran calidad, conocimientos -tanto artísticos como sobre los textos sagrados-, y capacidad creativa de Esteban García, que le permitieron desarrollar en muchos casos versiones modificadas de las antiguas ilustraciones y en otros añadir nuevas imágenes, no existentes en los Beatos anteriores conocidos, creando una obra excepcional que abría nuevos caminos a la iconografía altomedieval europea y que influyó de forma significativa en la pintura y la escultura románica posteriores. 

En cierta forma este Beato es un claro exponente del espíritu de integración existente en toda la Europa occidental al final del primer milenio que, impulsado por la reforma gregoriana y la expansión de la orden cluniacense, permitió que se fusionaran las múltiples tendencias culturales en un arte de unión como fue el románico. En efecto, en él encontramos representada la liturgia visigótico-mozárabe, en un monasterio de origen hispano-francés, que posiblemente utilizó esta liturgia hasta la llegada de Gregorio de Muntaner, abad de procedencia cluniacense que establece en él la regla de San Benito en una reunión de obispos y abades el año 1065. Esto sucede posiblemente pocos años después de haber encargado la copia de este manuscrito, en una época en la que ya ha desaparecido el terror milenarista y cuando ha dejado de ser obligatoria la lectura del Apocalipsis entre Pascua y Pentecostés que ordenaba el IV Concilio de Toledo. Sin embargo la obra de Esteban García, que conserva la estructura y el espíritu de la cultura exclusivamente española anterior, pero que está ya totalmente integrada en los nuevos tiempos y se expresa en otro lenguaje artístico, resulta ser un claro referente para la iconografía posterior, no sólo en la miniatura, sino también en la pintura y la escultura europea, y da inicio a una serie de nuevos Beatos creados en España y Portugal hasta el siglo XIII, la mayor parte de ellos en monasterios cluniacenses y cistercienses. 

Dentro del análisis de la influencia del Beato de Saint Sever en el arte posterior, no podemos dejar de señalar las coincidencias que se pueden encontrar entre el Guernica de Picasso y la miniatura titulada "El Diluvio"podemos observar la relación entre los manuscritos españoles de aquella época y el arte europeo de principios del siglo XX, especialmente con el Picasso cubista. En este caso la relación nos parece aún más evidente, sobre todo teniendo en cuenta el espíritu investigador de Picasso y todas las posibilidades que tuvo un artista tan famoso y respetado, que además residía en París, de estudiar en su Biblioteca Nacional este manuscrito. 

http://www.turismo-prerromanico.com/es/miniatura/manuscrito/beato-de-saint-sener-20130927021224/#ad-image-0



J.R.R.TOLKIEN Y LAS CARTAS DE PAPÁ NOEL


Las cartas de Papá Noel es un libro que recopila las cartas que J. R. R. Tolkien escribía a sus hijos en Navidad, simulando que estaban escritas por Papá Noel y que éste se las dirigía a ellos narrando sus aventuras y las de sus ayudantes en el Polo Norte. Esta tradición duró desde 1920, cuando el primogénito John tenía tres años, hasta 1943, año en que la pequeña Priscilla cumplió los catorce. Tres años después de la muerte de Tolkien fueron editadas por Baillie Tolkien, la esposa de su hijo Christopher.
Después de haber estudiado idiomas como el latín, el griego, inglés clásico y antiguo y varias lenguas europeas, Tolkien se dio cuenta de que quería ser poeta, un escritor creativo, y poco a poco fue construyendo idiomas propios: el Naffarin, el Quenya y el Sindarin, sus primeros idiomas élficos.
John Ronald Reuel Tolkien no sólo  creó idiomas; a través de sus pasiones, las lenguas y las letras, creó, antes que su famosa trilogía, Legendarium, un libro o colección de leyendas en el que describía su mitología sobre la Tierra Media. Sus grandes textos mitológicos sobre esta tierra fueron pensados para ser tomados, ficticiamente, como una historia antigua de la Tierra, particularmente de Europa, que habitarías, posteriormente, los personajes de sus novelas.

Leyendas, mitos y personajes como los que acompañan a nuestro mundo fueron plasmados en las páginas escritas por el padre de la literatura fantástica, en las que el lector puede descubrir que la imaginación del autor era infinita y que su verdadera pasión era crear historias.
Una de sus favoritas, en el mundo “real”, era la de Santa Claus, ese anciano gordo y barbón quien vive en el Polo Norte rodeado de renos, duendes y su compañera de vida: la Señora Claus. Y es que la ilusión de que un hombre viajara por todo el mundo para dejar regalos a los niños buenos, es algo que emociona a cualquiera y es una creación que merece toda la magia que en la ilusión recae.

Cada Navidad, millones de niños escriben a Santa las acciones buenas que realizaron durante todo un año para que él decida si merecen o no el regalo que cada pequeño le pide. Casi ningún niño recibe respuesta, pero los hijos de Tolkien recibieron, desde 1920 a 1943, cartas de Papá Noel, desde su casa en el Polo Norte.
Tolkien se ocupaba de todos los detalles: sellos del Polo Norte diseñados por él, letra temblorosa (debido al frío y a su avanzada edad, como confiesa en ocasiones a los niños), dibujos que ilustraban sus aventuras, inclusión de otros personajes que lo acompañan durante el año, en especial.
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En un derroche de imaginación, Papá Noel, desde la pluma de Tolkien, cuenta distintas peripecias: cómo se desordenan las estrellas del cielo o se rompe la luna, cómo se funden las luces del Norte, cómo roban los juguetes del almacén, cómo le ayudan los elfos rojos con los juguetes…  todo acompañado de unos tiernos dibujos que forman parte indispensable de las cartas.

Las cartas de los últimos años hacen alguna referencia a la guerra que por entonces hacía que muchos niños dejaran de pensar en la navidad y de enviarle cartas a Papá Noel. Pero él seguía ahí despertando ilusiones y deseando la paz.
La mayoría de escritos corresponden a diciembre, aunque también aparecen algunos de octubre o noviembre que instan a los niños a escribirle más cartas. Al final del libro, hasta hay unas poesías para los pequeños a los que les gustan las rimas. Desde luego, Tolkien se tomó mucho interés por hacer que sus hijos escribieran y leyeran con ilusión renovada cada año. 
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La tradición y la historia de las cartas inició cuando el primogénito John tenía tres años, hasta 1943, año en que la pequeña Priscilla cumplió los catorce. Tres años después de la muerte de Tolkien fueron editadas por Baillie Tolkien, la esposa de su hijo Christopher bajo el título The Father Christmas Letters (Las cartas de Papá Noel en español, publicadas por Edhasa).

El libro fue reeditado en 1999 por Houghton Mifflin, con el título Letters from Father Christmas, Revised Edition, y en esta edición se incluyeron el resto de cartas y dibujos omitidos de la original. En 2004 esta misma edición fue publicada por Harper Collins con el título Letters from Father Christmas (Cartas de Papá Noel en español, publicadas por El Aleph).
Las cartas hablan de diferentes acontecimientos que ocurren en el Polo Norte y que tienen como protagonista a Papá Noel y a su principal ayudante, un oso polar llamado Karhu («Oso Pardo» en finés), pero al que Papá Noel normalmente llama simplemente Oso Polar del Norte. A lo largo de los años fueron interviniendo otros fantásticos personajes del Polo, como gnomos rojos, muñecos de nieveosos de las cavernas y los dos sobrinos de Karhu, llamados Paksu («Gordo» en finés) y Valkotukka («Peloblanco» en finés), que aparecieron un día de visita por el Polo y se quedaron para siempre.
En los últimos años cobran más importancia las aventuras de los elfos, y su ayuda en la defensa de la casa de Papá Noel de los ataques de los trasgos, historias que evidentemente tienen ecos de las que Tolkien estaba elaborando para su legendarium, en el que las historias de elfos y trasgos son una parte importante. Parte de las últimas cartas son escritas por el elfo Ilbereth, secretario personal de Papá Noel.

Los originales de estas cartas fueron cuidadosamente manuscritos por el propio Tolkien, simulando la letra de Papá Noel, temblorosa y vacilante, por la edad y el frío. En ocasiones el Oso Polar anotaba párrafos de su propia cosecha, con letras grandes y poderosas, y en otras era el elfo Ilbereth el que tomaba la pluma con trazos elegantes y ligeros.
La mayoría de las cartas estaban bellamente ilustradas por dibujos originales del autor, que se reproducen íntegramente en las ediciones publicadas de las cartas. Tolkien también diseñaba y dibujaba sobres, sellos y matasellos del Polo Norte para simular los envíos, que entregaba a sus hijos por mediación del cartero, o dejándolas junto a los regalos en la mañana de Navidad.


“Casa del Acantilado
La cima del Mundo
Cerca del polo Norte
Navidad de 1925
Mis queridos niños...
Estoy terriblemente ocupado este año –  mi mano está más débil que nunca  cuando pienso en ello – y no muy rico. De hecho, han ocurrido cosas horribles, y algunos de los regalos se han estropeado y no he conseguido que el Oso Polar del Norte me ayude… me he tenido que cambiar de casa justo antes de Navidad, así que puedes imaginar en qué estado está todo, y verán porqué tengo una nueva dirección, y porqué sólo he podido escribir una carta para los dos. Todo sucedió así: un día muy ventoso de este noviembre mi gorro voló, se fue y se atascó en la cima del Polo Norte. Yo le dije que no, pero el Oso Polar del Norte subió a la delgada cima para conseguir traerlo de vuelta, y lo hizo. El polo se rompió por la mitad y cayó sobre el techo de mi casa, y el Oso Polar del Norte cayó por el agujero que hizo y apareció en el comedor con el gorro sobre su nariz , y toda la nieve se cayó del tejado a la casa y se fundió apagando todos los fuegos y bajando al sótano donde yo tenía guardados los regalos de este año, y la pierna del Oso Polar del Norte se rompió. Él está bien ahora, pero yo estaba tan enfadado con él que  ahora dice que no quiere ayudarme más. Creo que he herido sus sentimientos, pero se repararán para la próxima Navidad. Les envío una foto del accidente, y de mi nueva casa en los acantilados sobre el Polo Norte  (con hermosas bodegas en los acantilados). Si John no puede leer mi vieja escritura temblorosa (tengo 1925 años) que se lo pida a su padre. ¿Cuándo va a aprender a leer y escribir sus propias cartas Michael? Mucho amor para los dos y  para Christopher, cuyo nombre se parece al mío.
Eso es todo. Adiós.
Papá Noel”.
http://culturacolectiva.com/tolkien-y-las-cartas-de-santa-claus/
http://www.kireei.com/cartas-de-papa-noel-de-jrr-tolkien/
https://es.wikipedia.org/wiki/Las_cartas_de_Pap%C3%A1_Noel