viernes, 28 de diciembre de 2018

LOS CÓDICES MAYAS,LEGADOS PREHISPÁNICOS



Uno de los legados más importantes y más escasos de la civilización maya son los 3 códices conservadossegún algunos mayistas son 4. Estos códices son libros escritos en época prehispánica, un auténtico tesoro de la Humanidad.
Los códices mayas son libros escritos antes de la conquista española del continente y muestran algunos rasgos y cálculos matemáticos y astronómicos de la civilización maya. En su escritura se emplean caracteres jeroglíficos. 
Los mayas desarrollaron su papel en una era relativamente temprana, hay pruebas arqueológicas del uso de cortezas desde inicios del siglo V. Ellos lo llamaban huun, que era superior en textura, durabilidad y plasticidad al papiro egipcio.
Aunque han llegado cuatro a nuestros dias, eran muchos más los libros mayas escritos al tiempo de la conquista de Yucatán en el siglo XVI, pero casi todos fueron destruidos más tarde por conquistadores y sacerdotes. En particular, los encontrados en la Península de Yucatán fueron destruidos por órdenes de Fray Diego de Landa en julio de 1562. Juntos, los códices, son una fuente de información primaria de la cultura maya, junto con las inscripciones en piedras y monumentos, y estelas que sobrevivieron hasta nuestros días y los frescos de algunos templos. Muchas de las claves para entender al mundo maya fueron así destruidas.
Alonso de Zorita escribió que en 1540 él vio esos libros en el Altiplano de Guatemala que “narraban su historia de más de Ochocientos años atrás y que le fueron interpretados por Indígenas muy ancianos” (Zorita 1963, 271-2). Fray Bartolomé de las Casas se lamentó cuando descubrió que esos libros fueron destruidos y escribió: "Estos libros fueron vistos por nuestros clérigos, y yo aún pude ver restos quemados por los monjes aparentemente porque ellos pensaron que podrían dañar a los Indígenas en materia de religión, ya que se encontraban al inicio de su conversión". Los últimos en ser destruidos fueron los deTayasal Guatemala, la última ciudad de América en ser conquistada en 1697.
Solamente tres códices y una parte de un cuarto sobrevivieron hasta nuestros tiempos. Tres de ellos llevan el nombre según el lugar de su custodia (los 3 primeros). El cuarto, lleva el lugar donde se expuso por primera vez en 1971. Éstos son:
  • El Códice de Dresde;
  • El Códice de Madrid, también conocido como el Códice Tro-Cortesiano;
  • El Códice de París, también conocido como el Códice Peresiano;
  • El Códice de Grolier, también conocido como el Fragmento de Grolier.
Además de estos 4, han aparecido otros en excavaciones arqueológicas pero se encuentran en un estado pésimo y apenas quedan restos de pintura.

El Códice de Dresde está guardado en la Sächsische Landesbibliothek (SLUB), la biblioteca estatal en Dresde, Alemania. Desde el punto de vista artístico, se ha considerado que el Códice Dresde, es el más bello de los tres manuscritos mayas que se conocen, debido a la claridad de sus trazos y a la cuidadosa disposición de los textos
Como he dicho es el más bello de los que se conservan y el de más antigüedad. Tiene 39 hojas pintadas en ambos lados, largas y estrechas. Cada una mide 20.5 por 9 cm y desplegado 3.5 m.
Las pinturas y glifos han sido realizadas con todo cuidado habiéndose usado un pincel extremadamente delgado. Por las características estilísticas del documento es posible que haya sido realizado por ocho escribas distintos. Se sabe que es copia de uno más antiguo porque se utilizan dos tipos distintos de los signos de los días que a su vez corresponden a épocas diferentes. Las páginas están enmarcadas por una linea roja con la excepción de la 74. La mayoría se dividen horizontalmente en tres partes por medio de delgadas líneas rojas
El códice es un calendario mostrando qué dioses influyen en cada día ya que trata asuntos adivinatorios que se desenvuelven en un marco de rituales vinculados a la cosmología, la astronomía y el calendario. Así, el códice Dresde explica detalles del calendario y del sistema numérico de los mayas.
Entre los principales temas se encuentran secciones dedicadas particularmente a la deidad lunar, un calendario de Venus vinculado al sol y la luna, lo que muestra que los mayas tenían un calendario más complejo asociado con ideas ceremoniales, tablas lunares, profecías, rituales de año nuevo y agrícolas, una serie de fechas calculadas a partir de los números registrados dentro de las ondulaciones de cuerpos de serpientes, almanaques para adivinar las lluvias (de gran preocupación para ellos por la suerte que correría el cultivo del maiz) o tablas de múltiplos de varios números.
En el Códice Dresde aparecen representados cada una con treinta de los signos utilizados en el calendario de 260 días llamado "tzolkin". Cada uno de los signos representa el día en el tzolkin en donde ha comenzado una posición particular de uno de los cinco períodos de Venus que complementan ocho años de 365 días. Las cuatro columnas de cada página en particular representan a Venus en su posición como la conjunción superior, la estrella de la mañana, la conjunción inferior, y la estrella de la tarde. En la parte inferior de cada página se muestra en números mayas el número de días de cada período.
Además, en el códice en las páginas que van de la 51 a 58 aparece reflejado la importancia y el profundo análisis que los mayas dieron a los eclipses de sol, pues en él se ha encontrado un calendario para prevenir eclipses. Hay que tener en cuenta que el Sol era reflejo del orden cósmico estable y continuo. Los eclipses rompían ese orden y regularidad, siendo considerados por los mayas como símbolo de mal augurio sobre el mundo.
Mucho del contenido fue diseñado para ser reusado, aspecto que se explica debido a las creencias mayas de que el tiempo es cíclico y la historia es en esencial profética. Una sección que predice la aparición y desaparición del planeta Venus incorpora números que pudieron haberse usado para corregir el error acumulado, derivado de la carencia de fracciones en el sistema matemático. Los cómputos establecidos en el códice bien pudieron haberse utilizado con una razonable precisión hasta el final del siglo XV. Otros elementos remiten a una fecha de elaboración durante el Posclásico Tardío
Aunque no lo sabemos con certeza, muy probablemente, en 1519 el famoso conquistador Hernán Cortés lo envió personalmente a Madrid a la corte del entonces Rey Carlos V, en conjunto con otras llamadas “curiosidades”, además de los tesoros comunes.
Desde Madrid el códice llegó a Viena, donde el Rey tenía una de sus residencias. El códice permaneció ahí sin ninguna consideración hasta que en el año 1739 fue descubierto en una colección privada por Johann Christian Goetze, quien en aquel tiempo dirigía la Biblioteca Real de Sajonia en Dresden. El códice aparentemente le fue regalado por el desconocido dueño, ya que para él era algo inentendible y por ende algo sin valor alguno. Goetze, sin embargo, donaría el códice en el año 1744 a la Biblioteca Real, relegándose al olvido.
Durante 70 años pasó inadvertido, hasta que en 1810 el destacado científico alemán Alexander Von Humbolt lo dio a conocer en sus Vues des cordillérres et monuments des peuples indígenes de l’Amérique, que incluía reproducciones de algunas de sus páginas (la obra es un libro muy valorado por el que se ha pagado más de 90.000 dólares).
Poco después en 1825 o 1826 el italiano Agostino Aglio reprodujo parte del códice para la obra de Lord Kingsborough llamada “Antiquities of México” en 9 volúmenes. Aglio había preparado también una versión a color, pero Kingsborough murió antes de que se publicara. Se llamó posteriormente Códice Kingsborough, en recuerdo de su compilador, al conjunto de documentos facsimilares y de copias de los manuscritosprecolombinos mesoamericanos que incluyó Lord Kingsborough en su publicación original: Antiquities of Mexico
Durante el siglo XIX y XX el códice continuó siendo reproducido con mayor o menor fortuna por distintas personas que visitaron la ciudad y fotografiaron la obra. Por desgracia, durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad de Dresde fue bombardeada por los aliados y el códice que lleva el nombre de esa ciudad sufrió severos daños en 12 de sus páginas, debido al agua usada para apagar los graves incendios que se propagaron por la ciudad. Por suerte, había ya copias de la obra antes de la Segunda Guerra Mundial con lo que podemos saber su contenido antes del deterioro.

Al igual que el códice Dresde pudo haber sido enviado a Carlos I de España por Hernán Cortés, junto al Quinto Real. En la primera carta de relación, Cortés describe:"Más dos libros de los que acá tienen los indios". López de Gómara en su crónica describe que "pusieron también con estas cosas algunos libros de figuras por letras, que usan los mexicanos, cogidos como paños, escritos por todas partes. Unos eran de algodón y engrudo, y otros de hojas de metl, que sirven de papel; cosa harto de ver. Pero como no los entendieron, no los estimaron." Cuando se envió la primera carta, la expedición de Cortés ya había tenido intercambios con los mayas en la isla de Cozumel, y con los mayas chontales después de la batalla de Centla.
El códice estaba dividido en dos partes y pasó a manos distintas. Esta es la razón por la que el códice Madrid también se conoce como Tro-Cortesano debido a que en un tiempo estuvo separado en dos partes.
Así tenemos por un lado el Códice Troano que perteneció a Juan de Tro y Ortolano quien al parecer, lo compró a los descendientes de Hernán Cortés, pasando en 1888 a la propiedad del Museo Arqueológico de madrid.
En cuanto al Códice Cortesano o Cortesiano perteneció a Juan Palacios de Madrid y fue también comprado por el mismo museo en 1872 por lo que tras la compra del Códice Troano ambos representan una sóla obra y se exhiben en el mismo museo desde 1788 conociéndose como Códice de Madrid. Sin embargo, el museo los adquirió sin saber que se trataba de una misma obra y fue León de Rosny el primero que se percató al examinarlos en 1880

El códice tiene 112 páginas (56 hijas pintadas por ambos lados), largas y angostas y creadas con papel indígena.Su contenido es calendárico y ritual y contiene también almanaques con temas tales como enfermedades, ritos para provocar la lluvia, cosechas, etcétera. Al parecer los sacerdotes lo consultaban para predecir el futuro y establecer los días más adecuados para realizar distintas labores. Sin embargo, no posee el contenido astronómico y matemático que se refleja en el Códice Dresde. Además, la calidad es inferior al Códice Dresde pues el trazo de las figuras y glifos reflejan cierto descuido.

El Códice de París o Peresianus, es uno de los códices mayas que aún se conservan, recibió ese nombre por encontrarse en la Biblioteca Nacional e París. Su estado de conservación es deplorable y muchas páginas han perdido los textos e imágenes superiores e inferiores.
Se trata de un códice pequeño en comparación con los demás aunque originalmente contaba con 24 páginas de las que dos se perdieron y en otras tantas el deterioro es casi total.El mal estado podría deberse al ambiente y humedad en el que se conservó, además de la falta de atención en la biblioteca de París, que lo adquirió en 1832, pero cuyos bibliotecarios no lo cuidaron, al punto que estuvo extraviado por algún tiempo.
Presuntamente descubierto en una esquina de una polvorienta chimenea de la Biblioteca Imperial de París (ahoraBiblioteca Nacional de Francia) tras ser adquirido en 1832, se dio a conocer a partir de 1859 por parte de Léon de Rosny. 
Este códice, también conocido como "Códice Peresianus", se encuentra en la actualidad en el Fonds Mexicain de la Biblioteca Nacional de Francia y guardado celosamente sin exhibición al público.No obstante de este códice existen importantes copias que han permitido su estudio. Estas copias, en su mayoría, se derivan de la versión cromolitografica de Léon de Rosny en 1887 (como la publicación de Graz de 1968 y la de Chiapas de Thomas Lee Jr. de 1995) y la versión fotográfica en blanco y negro de 1888.

El documento dispone tan sólo de un total de once páginas (es un códice bastante pequeño), donde en dos se han perdido completamente todos los detalles, y en las otras ocho se preservan razonablemente intactos los glifos ubicados en la parte central, pero todos los motivos cercanos a los cuatro márgenes se han borrado. Cada hoja mide de 20 a 25 cm por 12.5, realizado en papel indígena como los anteriores (papel de amate).
Tampoco se conoce con exactitud la fecha de su realización pero sin duda corresponde a un periodo prehispánico tardío (entre los siglos XIII y XV). Tampoco en este código aparecen las figuras y glifos de la calidad del Código Dresde. 
Segùn Severin (1981) el contenido conocido tradicionalmente del Códice Paris es el siguiente:
  • La primera mitad contiene la secuencia de Katunes con sus respectives ceremonias y ritos propiciatorios;
  • Las pp. 19 y 20 tratan de los cargadores del año;
  • El cuadro en las pp. 23 y 24 contiene un almanaque de siete juegos acompañados por seres colgados de una via celestial, que tal vez es una representación del zodiaco maya.
La única discusión completa acerca del códice es el trabajo de Bruce Love en "El Códice de París: Manual para un sacerdote Maya" de 1994, que refiere su temática a cuestiones rituales, correspondiente a los dioses y sus ceremonias, profecías, calendario de ceremonias y un zodiaco dividido en 364 días.
De hecho, los datos que sugieren el uso de un posible zodíaco provienen de este códice donde aparecen dos líneas de figuras -sobre todo animales- suspendidas de bandas celestes y acompañadas de fechas, intervalos y textos glíficos.

A pesar de que los otros tres códices ya habían sido encontrados desde el siglo XIX, el Códice de Grolier se dio a conocer en 1971. Se dijo que este cuarto códice maya fue encontrado en una cueva en la sierra de Chiapas en 1965 junto a otros objetos perecederos como una máscara de madera y una caja tallada también en madera. Perteneció al doctor José Sáenz quién se los mostró al mayista Michael Coe en el club Grolier de Nueva York, por lo cual se le conoce con este nombre. Su aparición fue como una bomba.
Dos años después, en 1973, el investigador norteamericano Michael D. Coe publicó el facsímil del documento en un libro editado por el Grolier Club con el título de The Maya Scribe and his World.

Es un fragmento de 11 páginas pobremente conservado en papel amate estucado, y se ha determinado que debió pertenecer a un libro con 20 páginas. Cada página mide 18 cm de alto por 12.5 cm de ancho. Por medio de datación por radiocarbono se ha calculado que fue fabricado en 1230 d. C. +/- 130 años, lo que lo convierte en el manuscrito más antiguo. 
Actualmente está guardado en un museo de México, pero no expuesto al público. Fotografías escaneadas del códice pueden encontrarse en Internet. Las páginas son mucho menos detalladas que las de los otros códices. En cada página siempre se encuentra la figura de un personaje mirando hacia el lado izquierdo de la página e invariablemente sosteniendo un arma o algún instrumento. Arriba de cada página hay un número. En la parte inferior parece haber una lista de fechas.
Sin embargo, la autenticidad del códice es muy controvertida. La mezcla de sistemas de cálculo y de repertorios iconográficos sería según algunos, la mezcla realizada por un hábil estafador. Otro motivo para pensar en su falsificación es la ausencia de datos astrológicos y de predicciones.
Si bien la comunidad de mayistas se dividió en partidarios de la autenticidad, en adversarios de ésta y en indecisos, se publicaron muy pocas reacciones o estudios sobre el documento. Como jamás se estableció un verdadero debate, el tema sigue abierto
http://www.elcaminomascorto.es/codices-mayas-escritos-intelectuales/http://pueblosoriginarios.com/meso/maya/maya/codices/grolier/imagenes/9.jpghttps://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/8a/Paris_Codex,_pages_23-24.jpghttp://www.todolibroantiguo.es/libros-raros/codices-mayas-madrid-grolier-paris-dresde.html
http://www.opinaviajes.com/wp-content/uploads/2012/12/codice-dresde-venus-mayas-calendario-2.jpg
http://1.bp.blogspot.com/_0Hm1PZE7GYE/TF6g9xiN1NI/AAAAAAAAAPs/DVvekWBjVe8/s1600/CodiceTroCortesiano01.JPG

viernes, 23 de noviembre de 2018

CODEX AZTECAS,LOS CODICES DE MESOAMERICA


Mesoamérica es un término geohistórico para referirse al territorio que ocupaban las civilizaciones prehispánicas comprendidas en la mitad sur del actual México, Guatemala, El Salvador, Belice y el oeste de Honduras y Nicaragua. En algunos casos también se incluye Costa Rica. Esta palabra se forma con el prefijo griego meso (en medio).Mesoamérica está considerada como una de las seis cunas de civilización temprana del mundo. 
Las diferentes culturas de Mesoamérica poseían elementos en común en diversos ámbitos como el arte, las creencias religiosas, la tecnología y la arquitectura. Algunas de estas carácteristicas comunes eran el sedentarismo, el cultivo de maíz, el juego de pelota, el sistema de numeración con base vigesimal, el politeísmo, el uso del calendario de 260 días, los sacrificios humanos y el sistema de escritura basado en pictogramas.
Los Códices Aztecas son libros escritos en el periodo pre-Colombino y durante la época colonial, que proporcionan las mejores fuentes primarias sobre su cultura. Estos difieren de los producidos en Europa en que son fundamentalmente pictóricos sobre todo los pre-Colombinos. Los producidos ya en época de la colonización española contienen además de pictogramas, Nahuatl (lenguaje Azt eca), castellano y ocasionalmente Latín.


CODEX BORBONICUS


El Codex Bornonicus es un manuscrito escrito por sacerdotes aztecas poco antes de la conquista española de México. Se conserva en la Biblioteca de la Asamblea Nacional en París y en 2004 Maarten Jansen yGabina Aurora Pérez Jiménez propusieron el cambio de nombre a Codex Cihuacoatl (Diosa Azteca)
El Códice está lejos de ser lo que conocemos en el mundo occidental, ya que está formado por una sola hoja de “papel Amate" (papel usado en la época pre-Hispánica) de 14,2 metros de largo que en principio estuvo doblado en forma de acordeón de 40 páginas, motivo por el cual se han perdido las dos primeras y las dos últimas del Códice.
Como el resto de escritos Aztecas pre-Colombinos, era totalmente pictórico en su origen aunque posteriormente se añadieron algunas descripciones en castellano.
Puede dividirse en tres secciones:
1-Un tonalamati o calendario adivinatorio, muy complejo. Cada página representa uno de los 20 trecena (o periodo de 13 días) en el  tonalpohualli (o año de 260 días). Mediante un sistema formado por 26 símbolos los sacerdotes eran capaces de adivinar el futuro. Curiosamente, las primeras 18 páginas del Códice están más desgastadas que el resto, lo que indicaría que fueron consultadas mucho más a menudo.
2-Documentación sobre el ciclo de 52 años Mesoamericano, mostrando de manera ordenada las fechas de los primeros dias de cada uno de esos 52 años solares.
3-Una sección con rituales y ceremonias, particularmente de los últimos días del ciclo anterior donde el “fuego nuevo" debe ser encendido

CODEX BOTURINI 
Puede decirse que la Tira de la peregrinación o Codex Boturini es el manuscrito pictográfico por excelencia del grupo de códices aztecas. Es el documento más temprano de la migración azteca que se posee y de hecho, su versión histórica fue la más utilizada a lo largo de los siglos XVI y XVII. El documento se halla reproducido en grandes dimensiones en el patio central del Museo de Antropología de la Ciudad de México y proyecto la imagen de que la nación mexicana se identifica con los mexica y su historia que se encuentra condensada en la tira. En principio se estableció la fecha en que fue realizada entre 1530 y 1541 pero además, también sabemos que ésta era copia de un documento anterior hoy desaparecido y que se conoce como “Códice X".
Tal y como ocurre en el Codex Borbonicus es una sola hoja de papel amate, recubierto de estuco y doblado en forma de acordeón creando veintiún láminas y media. La última está rasgada y se desconoce si la intención del autor era acabar ahí o se ha perdido parte de él.
La temática del documento es la peregrinación de los mexicanos desde su patria original, la mítica ciudad de Aztlán, que algunos autores localizan en el Occidente de México (más precisamente en Nayarit) hasta el Valle de México, donde fundaron su ciudad capital Tenochtitlan. Según la leyenda el dios principal, Huitzilopochtli (Colibrí Zurdo) les dijo que salieran de Aztlán en busca de una señal prometida, la cual era un águila posada sobre un nopal devorando una serpiente, y que en donde encontraran esa señal fundaran su ciudad. Al salir de Aztlán, lo hicieron acompañados de ocho grupos más. Algún tiempo después, los Aztecas se separaron de estos pueblos, por órdenes de su dios, quien les dijo que a partir de ese momento tendrían que buscar el sitio prometido solos.
Tuvieron que pasar cientos de años hasta que llegaron al valle de México; ahí encontraron su señal prometida y en un grupo de islotes que se encontraban en medio del lago de Texcoco fundaron Tenochtitlán. Es posible que el Tlatoani que gobernaba en ese tiempo, al llegar a la tierra prometida, reescribiera toda la historia acerca de su peregrinación y omitiera cierta información desde la salida hasta la llegada de su pueblo a la tierra prometida. Los aztecas tenían sacrificios y el códice cuenta con 20 imágenes y no está concluido.
El códice muestra una isla con un templo piramidal en su centro, coronada por un grupo de caracteres atl acatl que se suponen el nombre de su divinidad. A los lados del templo hay dibujadas seis viviendas, un hombre y una mujer. Como saliendo de la isla remando hay un hombre en una canoa, cuya dirección marca el inicio del viaje, que se sigue por huellas de pasos. Éstos se dirigen a un cerro inclinado hacia la izquierda y una efigie enmarcada en un óvalo; de ella salen varias lenguas. Aparecen los símbolos de ocho tribus y cuatro figuras que continúan el viaje. Se ve entonces un árbol quebrado, junto al que se observan cinco puntos, probablemente representando el número de días que los personajes se detuvieron allí. Después aparecen seis figuras escuchando a la divinidad y llorando.
CODEX MENDOZA
El Codex Mendoza fue creado unos 20 años después de la conquista de Mexico con la intención de que fuese visto por el emperador Carlos V. Contiene un historial de los gobernantes aztecas y sus conquistas, una lista de tributos pagados por los conquistados y una descripción de la vida diaria de los Aztecas mediante los pictogramas tradicionales con explicaciones y comentarios en castellano. La flota que lo debía transportar a España fue atacada por piratas franceses y el Codex fue a parar a Francia, donde pasó a manos del cosmógrafo del Rey Enrique II de Francia, André Thévet. Su nombre aparece en cinco lugares diferentes del Códice, dos de ellas con la fecha de 1553. Posteriormente, fue vendida por 20 francos al escritor inglés educado en Oxford, Richard Hakluyt. En 1616 pasaría a Samuel Purchase, luego a su hijo y por último a John Selden. Finalmente en 1659 sería depositado a la muerte de Sedlen en la Universidad de Oxford donde permaneció olvidado hasta 1831 que fue redescubierto llamando pronto la atención de los eruditos.
El nombre del Códice se debe a Antonio de Mendoza, Vicerrey de Nueva España, quien lo habría encargado. También se conoce como Códice Mendozino. Junto con el resto de la colección Mendoza se conserva en la Biblioteca Bodleiana (Bodleian Library) desde el año 1659. Por desgracia, a finalaes de 2011 fue retirado de su exhibición pública.
El Codex Mendoza contiene 71 páginas divididas en 3 secciones:
1-16 páginas con la historia de los Aztecas desde 1325 a 1521, desde la fundación de  Tenochtitlan hasta la conquista española.
2-Otras 39 páginas con un listado de las ciudades conquistadas por el Imperio Azteca (también conocida como la Triple Alianza).
3-Por último, 16 páginas con una descripción pictórica de la vida de los Aztecas.

CODEX FLORENTINUS
El Códice Florentino es una obra del siglo XVI. Se trata de un estudio llevado a cabo por el padre franciscano Bernardino de Sahagún.  El título original era «La Historia Universal de las Cosas de Nueva España» pero tras un error de traducción pasó a ser la «Historia general de las cosas de Nueva España». Se conoce como Codex Florentinus o Códice Florentino llamado así porque se conserva en la Biblioteca Medicea Laurenciana de Florencia. Se trata de una copia que envió Sahagún a Roma con el padre Jacobo de Testera para que fuera entregada al papa Pio V en 1580.
Frente al afán destructor por parte de personajes como Fray Juan de Zumárraga que ordenó la total destrucción de los símbolos aztecas, surgieron actitudes de rescate y conservación de lo que constituía el legado de la cultura nahua. Estas actitudes formaron dos frentes, por un lado lopropios nativos de lengua náhuatl, deseosos de no perder su propia memoria; por otro algunos religiosos interesados en conocer el pensamiento y las antiguas tradiciones indígenas.
Entre estos religiosos se encuentra Fray Benardino de Sahagún que motivado por la destrucción de los libros se preocupó por el recogimiento de toda la información anterior con fines muy concretos: conocer la religión antigua, registrar los logros culturales de los nahuas y elaborar un acervo escrito que sirviera como base de un futuro vocabulario.
Para realizar el libro, Sahagún recurrió a la indagación directa entre los nativos mexicanos, concentrándose en la región central de México. Por ello, algunos antropólogos (especialmente los mexicanos) reclaman para el fraile franciscano el ser uno de los antecesores de la moderna etnografía. De hecho, se trata de una copia de materiales originales que se han perdido, tal vez destruidos por las autoridades españolas que confiscaron, posteriormente, los manuscritos de Sahagún. Los materiales originales fueron los registros de conversaciones y entrevistas con indígenas en las poblaciones de Tlatelolco, Texcoco y Tenochtitlán, además de informes de los estudiantes indígenas trilingües formados por el fraile en el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco (ubicado en la actual ciudad de México). Estos alumnos fueron Antonio Valeriano, oriundo de Azcapotzalco; Antonio Vejarano, de Cuahuhtitlán; Martín Jacobita, de Tlatelolco; Pedro de San Buenaventura y Andrés Leonardo, también oriundo de Tlatelolco
Todos los informantes de Sahagún habían pertenecido a la élite mexica. La indagación del monje franciscano comenzó en el mismo período en que estuvo a cargo de la institución que él mismo había fundado en 1536. Entre 1539 y 1558, Sahagún sirvió como misionero en lo que actualmente son los estados de Puebla e Hidalgo. En Tepeapulco (actualmente en el estado de Hidalgo), sitio al que llegó en 1558, Sahagún colectó otras informaciones con las que enriqueció el texto que había venido redactando desde 1547 y que habría de convertirse en el texto definitivo, con el nombre que lleva.
El propósito de Sahagún al escribir su texto era el dar a conocer entre sus colegas misioneros algunos de los aspectos de la cultura y la historia de los pueblos del altiplano centralde México. Lo anterior debía proporcionarles a los evangelizadores algunas herramientas para conocer mejor algunas situaciones a las que podrían enfrentarse en su intento por ganar adeptos para la Iglesia Católica entre los naturales de América. En un pasaje de su texto, Sahagún escribió:
..."puesto que los predicadores y confesores médicos son de las almas, para curar las enfermedades espirituales conviene que tengan experiencia de las medicinas y de las enfermedades espirituales: el predicador, de los vicios de la religión [mesoamericana] para enderezar contra ellos su doctrina, y el confesor para saber preguntar lo que conviene, y saber entender lo que dijeron tocante a su oficio. Para predicar contra esas cosas, y aun para saber si las hay, es menester saber cómo las usaban [los indios] en tiempo de su idolatría."
El códice está inspirado en obras enciclopédicas anteriores, de las cuales habría tenido conocimiento el autor cuando estudió en Salamanca: La Historia de los Animales y Las partes de los animales de Aristóteles o la Historia Natural de Cayo Plinio.

Fundamentalmente, este códice es un texto en lengua náhuatl, español y latín. Este texto está escrito en náhuatl en el lado derecho del códice. Secciones de este texto fueron traducidas al español, y escritas en la columna de la izquierda. Sin embargo, muchas partes del texto no se tradujeron y algunas fueron resumidas en su traducción. El Códice tiene alrededor de 1800 ilustraciones realizadas por indígenas tlacuilos con técnicas europeas. Algunas de las traducciones al español fueron censuradas o reescritas po r Sahagún.
Según indicaciones del propio Sahagún en el prólogo del libro IX, el texto manuscrito de la Historia general o el llamado Códice Florentino estaba formado por doce libros repartidos en cuatro volúmenes. La obra, actualmente, la componen sólo tres volúmenes, lo que hace suponer una encuademación posterior en la que se perdió la portada y con ella el título, y en la que se añadió la numeración, pues esta no es original.
La estructura del códice, el desarrollo de los escritos y capítulos sigue un orden jerárquico. Este orden comienza con la descripción de los asuntos divinos, continua con los humanos y termina con los animales, vegetales y minerales. 
Los Libros I, II y III tratan de lo divino: 
Libro I , que trata de los dioses que adoraban los naturales de Nueva España. 
Libro II Trata del calendario, fiestas y ceremonias, sacrificio y solemnidades. 
Libro III. Del principio que tuvieron los dioses. 
Los libros IV ,V ,VI y VII tratan sobre asuntos del cielo. 
Libro IV. De la astrología judicataria o arte de adivinar para saber que días eran afortunados y cuales no. 
Libro V Pronósticos para adivinar el futuro. En él Sahagún se adentra en el conocimiento de las creencias populares, las supersticiones o el empleo de seres vivos con fines adivinatorios o como amuletos en sí mismos.
Libro VI. De la retórica y filosofía moral y teología de la gente mexicana y cosas curiosas tocantes al uso de la lengua y virtudes morales. 
Libro VII. Astrología y filosofía natural. 
En los libros VIII, IX y X trata de los hombres manteniendo, igualmente, un sistema jerárquico: 
En el Libro VIII que trata de los reyes y señores y formas de gobernar expone la historia de diferentes ciudades, Tenochtitlán, Tlatelolco, etc. 
En el libro IX. De los mercaderes, expone el sistema mercantil nahua.
En el Libro X. De los vicios y virtudes de la gente de allí. Y de las enfermedades y partes del cuerpo. 
El libro XI agrupa el estudio de la naturaleza. Se intitula De las propiedades de los animales, aves, peces, árboles, hierbas, flores, metales y piedras, y de los colores. 
Finalmente en el libro XII, que trata sobre la conquista de la ciudad de México.
En cuanto a otras versiones de la obra,existe una versión solamente en español del documento de Sahagún. Esta copia fue llevada a Europa en 1580 por Rodrigo de Sequera, y es también conocida como el Manuscrito Sequera. El texto en lengua española fue la base para la Historia General de las cosas de la Nueva España, que se conserva en la Biblioteca Laurentina de Florencia. De hecho, este es el nombre que se le dio al manuscrito una vez que se preparó para su primera edición. Los nombres con que también se conoce a esta obra son posteriores a esta edición y corresponden más bien a los originales manuscritos.
Por otra parte, el Códice Matritense es una copia y compilación de las mismas fuentes del Códice Florentino, correspondiente al material recopilado en Tlatelolco y Texcoco, en lengua náhuatl. Consta de cinco libros, e incluye 175 ilustraciones. Es una traducción fuertemente censurada del Códice Florentino hecha por el propio Sahagún a solicitud de las autoridades españolas. Los dos códices se encuentran en la Biblioteca del Palacio Real y el Museo Real de Historia, en Madrid. Otros nombres incluyen los Códices Matritenses y el Códice de Madrid (que no debe confundirse con el Códice de Madrid Maya). Una versión corta de este documento, titulada Breve compendio de los soles idolátricos que los indios desta Nueva España usaban en tiempos de su infidelidad, fue la que se envió al Papa Pío V.

CODEX MAGLIABECHIANO
Este códice fue creado a mediados del siglo XVI. Se llama así al más representativo de un conjunto de códices conocidos como el Grupo Magliabechiano, que incluye entre otros al Codex Tudela y al Codex Ixtlilxochitl. Formado por 92 páginas es casi un glosario de elementos religiosos y cosmológicos: Deidades, ritos religiosos indígenas, costumbres y creencias religiosas.
Basado en otro códice desconocido que se supone ha sido el prototipo que dio origen a este grupo de códices, se llama así en honor al célebre y muy peculiar personaje Antonio Magliabechi, coleccionista de manuscritos del siglo XVII y que actualmente se encuentra en la Biblioteca Nacional Central de Florencia. Escrito en castellano, el texto y dibujos ocupan ambas partes de cada página.

CODEX COZCATZIN
El Codex Cozcatzin es un manuscrito de 18 hojas (36 páginas) de papel que data de 1572, aunque la fecha no se sabe con total certeza y pudo haber sido escrito algunos años después. En su mayoría pictórico, tiene descripciones en Castellano y nahuatl.
La primera sección del Códice contiene una lista de los terrenos cedidos por Itzcóatl en 1439 y es parte de una queja en contra de Diego Mendoza, Vicerrey de Nueva España. El resto de las páginas son un listado con distinta información histórica y genealógica centrada en Tlatelolco y Tenochtitlan. La última página son distintas descripciones astronómicas en castellano.
El nombre del Códice se debe a Don Juan Luis Cozcatzin, quien aparece en el Códice como «alcalde ordinario de esta ciudad de México». Actualmente se conserva en la Biblioteca Nacional Francesa en París.

CODEX OSUNA
Conjunto de siete documentos separados y creados en 1565 como evidencia contra el gobierno de Luis de Velasco (1563-1566) por parte de Jerónimo Valderrama. En este Códice los íderes indígenas reclaman la falta de pago de diversos bienes y servicios para distintos trabajos realizados por su pueblo, incluyendo la construcción y el servicio doméstico. El códice fue originalmente sólo pictórica. Descripciones y detalles náhuatl fueron introducidos en los documentos durante su examen por las autoridades españolas, y así se añadió una traducción del español del náhuatl.

CODEX AUBIN
Este Códice narra la partida de los Aztecas desde Aztlán durante el primer periodo de la conquista española, finalizando en 1607. Mezcla de pictórico y tetual, consta de 81 hojas y fue posiblemente empezado en 1576 y que fuese Fray Diego Durán quien supervisara su preparación. De hecho en 1867 fue publicado como «Historia de las Indias de Nueva-España y isles de Tierra Firme » citando a Durán como su autor.
Entre otros temas, el Códice tiene una descripción nativa de la masacre en el templo de Tenochtitlan del 21 de mayo de 1520. El también conocido como « Manuscrito de 1576 » se conserva en el Museo Británico en Londres. Una copia del original se guarda en la Biblioteca de la Universidad de Princeton, dentro de la colección Rob ert Garret.

CODEX IXTLILXOCHITL
El Códice Ixtlilxochitl, es uno de los más tardíos ya que fue creado en el siglo XVII. Incompleto, contiene entre otros, un calendario de los festivales y rituales anuales celebrados por el Azteca teocalli en el año. Cada uno de los 18 meses esta representado por un dios o un personaje histórico.
Escrito en castellano, el Códice tiene 50 páginas en un total de 27 hojas separadas con 29 dibujos. Deriva del mismo original que el Códice Magliabechiano. Su nombre proviene de Fernando de Alva Cortés Ixtlilxochitl, um miembro de lal familia gobernante de Texcoco. El Códice se conserva en la Biblioteca Nacional Francesa en París. 

LIBELLUS DE MEDICINALIBUS INDORUM HERVIS
El « Pequeño Libro de las Hierbas Medicinales de los Indios » que sería su traducción al castellano, es un manuscrito que describe las propiedades de varias plantas usadas por el pueblo Azteca.
En 1536, Antonio de Mendoza fundó en el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco una escuela para los hijos de indígenas nobles y caciques. Ahí se educaban y aprendían latín, castellano, náhuatl, lógica, filosofía, aritmética y música .
En 1552, el Prior del Colegio de la Santa Cruz, el padre Santiago Jacobo del Grado, ante las críticas condiciones, tuvo la idea de solicitar sutilmente al Rey de España ayuda económica para el Colegio. Se pensó en algo que recomendara a los indígenas y el Rey pudiera apoyar nuevamente al centro.. El resultado fue un manuscrito bellamente ilustrado, con una caligrafía digna de un hábil escribano y un contenido ordenado de acuerdo a las reglas de la medicina europea del siglo XVI. Era costumbre que cuando se enviaba un documento a España, se dejaba en México un ejemplar y en el caso del Libellus, o no fue así o se ha perdido. Es interesante mencionar que Libellus está ofrecido a Fran-cisco de Mendoza, hijo del primer Virrey, ya que en la dedicatoria puede leerse:
..."Pues no creo que haya otra causa que con tal instancia pidas este opúsculo acerca de las hierbas y medicinas de los indios que la de recomendar ante la Sacra Cesárea Católica y Real Majestad a los indios, aun no siendo de ello merecedores"...
Sin embargo el Hijo del Virrey no pudo ver terminada la obra ya que partió al Perú en 1551 y el Libellus fue terminado el día de la festividad de María Magdalena julio 22 de 1552.
Aunque el manuscrito llegó a España, no se sabe ni cuándo ni cómo. Sin embargo, El Papa Urbano VIII envió a España, en 1624, a su sobrino el Cardenal Francesco Barberinni como Nuncio Apostólico. Aficionado a los libros, Barberinni atesoró manuscritos y se llevó o adquirió el Libellus . El Libellus formó parte de la colección Barberinni con el catálogo: Barb lat 241. En la biblioteca del Castillo de Windsor, hay una copia del Libellus con el escudo de armas de Cassiano del Pozzo. Del Pozzo, secretario particular, y consejero del Cardenal Barberinni tenía una colección privada de obras curiosas. Del Pozzo obtuvo una copia de los manuscritos de Francisco Hernández (médico de Felipe II que en su día realizó la primera traducción al castellano de la Historia Natural de Plinio) y se sabe que buscó materiales sobre las Indias en el Escorial, todo hace pensar que Del Pozzo conoció el Libellus 
No es posible saber si Del Pozzo hizo una copia para sí antes de que Barberinni tuviera el Libellus o la copia se hizo después . Lo cierto es que el Libellus se copió en el siglo XVII y la réplica fue adquirida más tarde por Jorge III. Aunque existen 3 marcas de otros dueños, no es posible adjudicarles ni fecha ni nombre. El rastro del Libellus se pierde durante los casi 3 siglos que reposó en la biblioteca Barberinni, le quedaron como recuerdos, fragmentos de etiquetas en el lomo y en la primera hoja de guardas. En 1902, el Libellus fue adquirido por la Biblioteca Vaticana 
Existen muchas interrogantes sobre el libro y sus autores, de lo que no hay duda es que Martín de la Cruz y Juan Badiano, por lo menos, fueron promotores importantes para la elaboración del Libellus . Del primero no se sabe si sabía escribir y hablar latín y castellano y del segundo en el Libellus el mismo declara ser el traductor al latín:
..." Fin del libro herbario que puso en latín Juan Badiano, por raza indio, por nacimiento nativo de Xochimilco "...
Ni de uno ni de otro aparece mencionado en ningún otro documento de la época, así pues su origen no deja de ser puras especulaciones.
Sin embargo, por todo lo anterior sabemos que no fue escrito en latín clásico, así que es posible que el original estuviese en castellano o como todo parece apuntar, en nahuatl. 
Por último indicar que el manuscrito tiene 70 hojas y sus dimensiones son 206 x 152 mm. Varias hojas están en blanco: la primera,de guardas, la tercera, cuarta, quinta y vigésimo tercera además de las seis últimas.

CODEX BORGIA
El Códice Borgia o Codex Yoalli Ehecatl es un manuscrito sobre rituales adivinatorios que se cree fue escrito antes de la conquista española cerca de la actual ciudad de Puebla. Existen un conjunto de códices llamado “el Grupo Borgia" de los cuales, este es su máximo representante.
El códice está escrito sobre piel animal formando 39 hojas de forma cuadrada (27x27 cm), con un total de 11 metros, por ambas caras formando 76 páginas. El Códice ha de leerse de derecha a izquierda.
El Códice coge el nombre del Cardenal Stefano Borgia quien tuvo el manuscrito hasta que fue adquirido por el Vaticano. Su historia es corta y desconocida: posiblemente fuera traido a Europa (¿Italia?) en los primeros años de la conquista española y fue olvidado hasta que en 1805 fue redescubierto por Alexander von Humboldt entre los bienes del Cardenal. El manuscrito se conserva en la Biblioteca Apostólica del Vaticano.

CODEX SELDEN
El códice Selden es un manuscrito pictórico mexicano perteneciente a la cultura mixteca. El códice es un registro de la genealogía y dinastías de Jaltepec desde el siglo X hasta el siglo XVI. 
El códice Selden es en realidad sólo el fragmento de un documento de extensión mucho mayor. Es uno de los seis códices mixtecos considerados de tradición prehispánica que sobrevivieron a la Conquista de México. Ya que, a pesar de que fue completado después de la llegada de los Españoles al área mixteca, es considerado prehispánico por no tener ningún tipo de influencia española. Se cree que el Códice pudo ser elaborado por la comunidad de Jaltepec en el valle de Nochxtlán del sur para la presentación  a las autoridades españolas e indias con respecto a una disputa sobre un pueblo dominado.
El códice perteneció al jurista y anticuario inglés John Selden, quien al morir en 1654 dejó su colección de libros y manuscritos a la Biblioteca Bodleian de la Universidad de Oxford. No se sabe cómo llegó a sus manos.

CODEX LAUD O LAUDIANUS
El códice Laud o códice Laudianus(registrado como Ms. Laud Misc. 678, en la Bodleian Library de Oxford) es un importante manuscrito del siglo XVI nombrado en honor de William Laud, arzobispo británico que fue dueño de este antiguo códice mexicano. Forma parte del grupo Borgia, y es un manuscrito principalmente pictórico que consta de 24 hojas (48 páginas), originario del centro de México, que data de antes de la conquista española. Está incompleto, ya que parte de este no ha sido hallado.
Es similar en su contenido al códice Bodleiano y al códice Borgia. Fue publicado (con una "introducción" por C.A. Burland) en el volumen XI de Códices Selecti de la Akademische Druck-u. Verlagsanstalt, deGraz.
El códice es un texto acerca del tonalpohualli, el calendario ritual mexica. Parte del contenido incluye los simbolos de los días del mes mexica, como Quiáhuitl (izquierda) y Ácatl (derecha).
BIBLIOGRAFIA Y REFERENCIAS
María Castañeda de la Paz. La Tira de la Peregrinación y la ascendencia Chichimeca de los Tenochca.
Wikipedia (versión inglesa)
Manuel Barbero Richart. CÓDICES ETNOGRÁFICOS: EL CÓDICE Florentino. EHSEA, N' 14/Bnero-Juno 1997. pp. 349-379
Juan Francisco Sánchez Ruiz, Valentín Islas Pérez y otros autores: El Libellus de Medicinalibus Indorum Herbis, un legado farmacéutico del Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco. Revista Mexicana de Ciencias Farmacéuticas. Número 005, volumen 38. Asociación Farmacéutica Mexicana A. C., pp. 30-36.
Frances F. Berdan, Patricia Rieff Anawalt. The Essential Codex Mendoza. University of California Press, 1997
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http://i0.wp.com/limulus.mx/wp-content/uploads/2014/10/limulus_Libellus_Medicinalibus_Indorum_Herbis_MNA.jpg
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viernes, 16 de noviembre de 2018

LA MEDICINA Y LA FARMACIA EN EL MUNDO ÁRABE



Los orígenes, expansión y consolidación del mundo árabe aparecido subsiguientemente a la muerte de Mahoma, constituyen un tema que excede  a mis  conocimientos y que no atañe (en principio) a la materia que voy a tratar, el caso es que durante los siglos VII y VIII, diversas tribus árabes, cuyo factor común fue la religión Islámica, se extendieron desde la Península Arábiga por el norte de África y cruzando el Estrecho de Gibraltar llegaron hasta los Pirineos, mientras por el este, partieron desde Oriente Medio y Persia y llegaron hasta la India.
Una vez consumada la ocupación bélica, los invasores árabes respetaron la cultura de cada pueblo que habían conquistado, asimilándose a ella. Esta permisividad y respeto por lo que hoy llamaríamos la población civil, y por su cultura, aunque no por su religión, pues en la mayoría de los casos se les obligó a abrazar el Islam, dio como resultado la riqueza intelectual y el esplendor económico desarrollado en apenas 100 años, bajo el dominio de los Califas.  
En las tribus que poblaron la península Arábiga antes de la llegada de Mahoma, (nacido entre el 570 y el 580 y muerto el 8 de junio del 632) se practicaba una medicina pretécnica con sus consabidos componentes de ignorancia, superstición y remedios empíricos. Pero, desde los primeros tiempos de expansión del Islam, los árabes tomaron ciudades griegas, sirias y persas, como Alejandría, Nisibis y Gundishapur, lo que les permitió entrar en contacto con lo mejor de la cultura de esa época, y ellos no sólo no las destruyeron sino que increíblemente receptivos, las asimilaron y "arabizaron" su saber. 
Los Califas se asentaron en las ciudades conquistadas, protegiendo su cultura, las engrandecieron y las dotaron de instituciones culturales: una Academia, una Mezquita y una Escuela de Medicina. Las Academias de Bagdad, Samarcanda, Damasco y Basora, fueron creadas entre los siglos IX y X, mientras que las españolas de Córdoba, Toledo, Sevilla y Murcia, se crearon más tarde, entre los siglos X y XI. Bajo sus Califas, en ellas se tradujeron y divulgaron obras de Hipócrates, Dioscórides, Platón, Aristóteles, Euclides, Ptolomeo, Galeno, Alejandro de Trelles, Pablo de Egina. La creme de la creme. También se tradujeron obras asirías y persas; y dos tratados indios: el Susruta y el Characa, auténticas recopilaciones del saber de este pueblo escritas hacia el siglo V después de Cristo. En ellas también se hicieron avanzar espectacularmente la alquimia, la astrología, la farmacia y las matemáticas.  
En Bagdad, en el siglo IX se creó una "Casa de la Sabiduría" en donde se centralizó toda esta inmensa labor de traducción y por consiguiente de recopilación de conocimientos. Al lado se construyó un hospital en el que médicos árabes y de otras partes del mundo aprendieron y practicaron la medicina técnica griega. La primera farmacia que conocemos como tal, se estableció en este centro.  Se sabe de dos de sus médicos: MESUE que fue su director, y a su discípulo HUNAIN, quien siguiendo la medicina de Galeno escribió su obra más importante la ISAGOGE, que más adelante será traducida al latín y se convertirá en texto médico fundamental en las universidades medievales cristianas.
La escuela de Hunain tradujo todo el Corpus Hipocrático, así como obras de Galeno, Dioscórides, Oribasio y Pablo de Egina. Solamente Hunain escribió mas de un centenar de obras, la mayoría de temas médicos. Por este trabajo de traductor y de autor se le considera el gran "recopilador" del saber grecorromano, de manera que, gracias a la difusión de sus obras, el mundo cristiano medieval tendrá acceso a estos conocimientos, que habían sido "censurados" unos siglos antes por los primeros cristianos. 
En el siglo IX , también vivió Serapión el Viejo, quien reunió en su obra, substancias medicamentosas procedentes del mundo griego y arábigo, especificando formas de preparación de medicamentos con ellas, su conservación y posibles falsificaciones; cita el semen contra. También su obra fue traducida al latín.


RHACES nació en Raii ( Persia) en el siglo IX; fue profesor de medicina en la escuela médica de Bagdad, muy meticuloso en su trabajo, escribió un tratado de medicina, el "Liber medicinallis ad Almansorem", también muy influenciado por Galeno, en el que trata de la preparación de medicamentos; un Antidotario; y una descripción de drogas y compuestos químicos usados en farmacia como sales de nitro, sulfatos de hierro y cobre, cloruro de mercurio. Fue la primera gran figura de la medicina árabe y sin duda su mejor clínico. Tuvo un interés particular por las formas farmacéuticas, recomendando las píldoras como manera de administrar medicamentos de forma agradable y eficaz.
Hacia los años 880, Rhazes, en una visita que hizo a Bagdad, se nos cuenta que se en­contró un viejo boticario que le fascinó con sus historias de medicina y enfermedades. Rhazes decidió estudiar medicina, acabando como jefe del mayor hospital de Bagdad. Se le atribuye al haber distinguido claramente por primera vez la viruela del sarampión.
Rhazes, como Geber, describió tan me­ticulosamente sus experiencias que químicos modernos pueden repetirlas perfectamente para verificar su trabajo. Preparó lo que hoy se conoce como «escayola de París», por ejemplo, describiendo su utilidad para esca­yolar huesos partidos y mantenerlos unidos.
También estudió y descubrió el antimonio metálico.
Compartió con Aristóteles  el placer de clasificar y, según se cree, fue el primero en dividir la totalidad de las sustancias en los tres reinos: animal, vegetal y mineral. Tam­bién fue un importante escritor de temas mé­dicos, describiendo cuidadosamente enfer­medades como viruela y sarampión.
Siguió la corriente de Geber sobre el mer­curio y el azufre como los dos principales ingredientes de toda sustancia sólida, a los que añadió la sal como un tercero elemento.
Mientras tanto, en Córdoba (España), la dinastía omeya había fundado un Califato que durante los siglos X y XI alcanzó su máximo esplendor, convirtiéndose en el foco principal de la cultura árabe en ese momento. El primer médico cordobés importante fue ABULCASIS. Gran cirujano, mejoró sensiblemente el instrumental quirúrgico llegando a utilizar tenazas, trépanos, bisturís, sondas, éspeculos, etc ... Su "Liber Servitoris" está dedicado a la química medicinal, y también será muy estudiado por los farmacéuticos cristianos de siglos posteriores.


AVICENA fue filósofo, teólogo, astrónomo, político, escritor, comilón y mujeriego: también, por supuesto, médico. Fue un hombre de una memoria prodigiosa, brillante y polémico, de manera que estuvo varias veces en la cárcel a lo largo de su vida, circunstancia que aprovechó para escribir algunas de sus obras más importantes. De todas estas, la que más sobresale es su CANON MEDlCINAE. En ella se aprecia la influencia de Dioscórides y sobre todo de Galeno, así como de la medicina india. Este Canon consta de 5 libros, divididos en disciplinas, tratados, secciones y capítulos. De los 5 tomos del Canon, 2 se dedican al trabajo del farmacéutico: el 2° a los simples medicinales, y el 4° a los compuestos; en ellos se contiene una relación completísima de medicamentos, normas de preparación de estos y un tratado sobre venenos. Nombra medicamentos de procedencia persa, india y griega. Introduce el dorado y plateado para las píldoras. Entre los simples, nombra la Kamala y el café. El canon de Avicena fue traducido al latín en el siglo XIII, convirtiéndose en un texto fundamental para el farmacéutico hasta el siglo XVIII. Durante estos 5 siglos fue considerada la figura más importante de la medicina, después de Galeno. Durante los siglos XII y XIII, en Córdoba vivieron tres médicos importantes: Avenzoar, Averroes y Maimonides. 



AVENZOAR fue clínico, terapeuta y dietista.Médico hispanoárabe. Su criterio ideológico es de clara orientación empírica, que contrasta con el dogmatismo de casi todos los médicos árabes. Escribió tres obras: un tratado de terapéutica e higiene, un tratado de dietética y el Libro que facilita la terapéutica y la dieta, redactado a petición de Averroes.



AVERROES, como filósofo, intentó acomodar el pensamiento de Aristóteles dentro de la filosofía del Islam. Cómo médico, nos dejó una obra fundamental, también influenciada por Galeno, el LIBER UNIVERSALIS DE MEDICINA o COLLEGET. Con una personalidad inmensa y muy discutida, fue el primero en observar que una persona que había pasado la viruela, y había sobrevivido a la experiencia, no volvía a pasarla jamás por segunda vez.
Desde la perspectiva de nuestra historia cultural, Averroes ha soportado un olvido de siglos por prejuicios religiosos y políticos, afortunadamente ya superados, como tantos otros pensadores musulmanes y judíos de la España medieval. Y, sin embargo, pocos como él han hecho del suelo hispano un punto de referencia obligado en la historia de la filosofía y de la ciencia. Como han escrito los expertos arabistas, “Averroes es posiblemente el español que mayor influjo ha ejercido a lo largo de la historia sobre el pensamiento humano.
En otros aspectos más cercanos a este tema la obra médica de Averroes, aun a pesar del precedente de Avicena, gozó de una gran difusión hasta el Renacimiento, a la vez que se hicieron de sus textos diversas versiones al hebreo y al latín.
En los textos médicos de nuestro sabio podemos hacer dos apartados: los textos que el autor andalusí redactó con el fin de comentar a Galeno, Aristóteles y Avicena; y las obras médicas originales del autor.
En el primer grupo se conocen nueve títulos en relación con los Elementos, Temperamentos, Facultades naturales, las Fiebres, Medicamentos simples… de Galeno y un comentario sobre la medicina de Avicena.
En el segundo grupo, el de obras originales, se conocen quince textos entre los que destacan: “Libro sobre las generalidades de la Medicina”, “Aserto sobre los diversos temperamentos”, “Sobre la triaca”, y “Sobre la conservación de la salud”.
Del conjunto de los textos originales redactados sobre materia médica Averroes tocó todos los temas que sobre medicina redactaron los demás médicos árabes más afamados y acaso lo más importante a destacar de los escritos médicos de Averroes sea el hecho de que a través de ellos se pueden conocer mejor los datos extraídos de la obra galénica y aristotélica, de suerte que se nos presenta con un mayor ordenamiento y esquematización que en las mismas fuentes originales.
Averroes quedará para siempre como el arquetipo del sabio y del filósofo como símbolo intelectual de la España islámica. Tal y como afirma el profesor Martínez Lorca...
“no podía ser de otro modo: La Mezquita, en el arte, y Averroes, en el pensamiento, brillan desde hace siglos sobre el cielo de Córdoba como estrellas que no han podido borrar ni la intolerancia ni la barbarie “.



MAIMONIDES,no fue árabe, sino hebreo, y como tal, desde su fe, intentó también asimilar a Aristóteles. Nos ha dejado escritos trabajos sobre toxicología, higiene y dietética. Hombre profundamente ético, en estas obras también quedó reflejada su profunda implicación personal con sus enfermos. Publicó un glosario de términos médicos, y un tratado de venenos.
Como médico, dejó una importante huella en la tradición popular que lo muestra, sobre todo, como un médico a quien se atribuyen milagros que le elevan al nivel de santo y sabio. En medicina escribió un buen número de tratados, como el que dedicó al sultán Saladino, el Tratado sobre los venenos y sus antídotos, al hijo del sultán, Al-Fadl, Guía de la buena salud y la Explicación de las alteraciones.
Sus 10 tratados médicos muestran su humanismo como médico, su énfasis en la medicina preventiva y su visión del paciente como un todo, incluyendo la mente y el cuerpo. Hizo descripciones extraordinarias de hepatitis, neumonía, diabetes, asma y otras enfermedades. Las recomendaciones de Maimónides a las personas de edad avanzada son de particular interés y muy actuales. Recomendaba meriendas pequeñas y más frecuentes, dio importancia a la intolerancia a los lácteos y a la necesidad de alimentarse con fibra. Insistió en la necesidad de actividad física, en especial al caminar, que semeja la recomendación actual de ejercicio de bajo impacto.
El Juramento Médico de Maimónides es reconocido por muchos como lo más cercano al ideal de la profesión médica. En varias universidades del mundo y en todo Israel, los médicos hacen su juramento profesional con este, en reemplazo del tradicional Juramento de Hipócrates: 
“Ahora me dispongo a cumplir la tarea de mi profesión. Asísteme, Todopoderoso, para que tenga éxito en esta gran empresa.
Que siempre me inspire el amor a la ciencia y a sus criaturas.
Que en mi afán no se mezcle la ansiedad de dinero y el anhelo de gloria o fama, pues estos son enemigos de la verdad y del amor al hombre, y me podrían también llevar a errar en mi tarea de hacer el bien a mis semejantes.
Conserva las fuerzas de mi cuerpo y de mi alma para que siempre y sin desmayo este dispuesto a auxiliar y asistir al rico y al pobre, al bueno y al malo, al enemigo y al amigo. En el que sufre, hazme ver solamente al hombre.
Alumbra mi inteligencia para que perciba lo existente y palpe lo escondido e invisible.
Que yo no descienda y entienda mal lo visible y que tampoco me envanezca, porque entonces podría ver lo que en verdad no existe. Haz que mi espíritu esté siempre alerta, que junto a la cama del enfermo ninguna cosa extraña turbe mi atención, que nada me altere durante los trabajos silenciosos.
Que mis pacientes confíen en mí y en mi arte; que obedezcan mis prescripciones e indicaciones. Arroja de su lecho a todos los curanderos y la multitud de parientes aconsejadores y sabios enfermos, porque se trata de personas crueles que con su palabrerío anulan los mejores propósitos de la ciencia y a menudo traen la muerte a tus criaturas.
Cuando médicos más inteligentes y sabios quieran aconsejarme, perfeccionarme y enseñarme, haz que mi espíritu les agradezca y obedezca, pero cuando tontos pretenciosos me acusen, haz que el amor fortifique plenamente mi espíritu para que con obstinación sirva a la verdad sin atender a los años, a la gloria y la fama, porque el hacer concesiones traería perjuicio a tus criaturas.
Que mi espíritu sea benigno y suave cuando camaradas más viejos, haciendo mérito a su mayor edad, me desplacen y befen, ofendiéndome, me hagan mejor. Haz que también esto se convierta en mi beneficio, para que conozca algo que no sé, pero que no me hiera su engreimiento: son viejos y la vejez no es un freno para las pasiones.
Hazme humilde en todo, pero no en el gran arte. No dejes despertar en mí el pensamiento de que ya sé lo suficiente, sino dame fuerza, tiempo y voluntad para ensanchar siempre mis conocimientos y adquirir otros nuevos. La ciencia es grande y la inteligencia del hombre cada vez cava más hondo”.
Además de su obra escrita y del Juramento Médico arriba descrito su nombre perdura en varias escuelas de Medicina, hospitales, bibliotecas y escuelas de todo el mundo. 

En general, los árabes como médicos supieron poca anatomía (no practicaron la disección) y su fuente de información en esta materia fue Galeno, por lo que arrastraron sus errores. Este fue, quizás, su gran fallo. Una excepción: el médico egipcio IBN NAFIS  que fue el primero en descubrir la circulación menor de la sangre, negando la existencia de poros en el tabique interventricular. Pero fueron grandes cirujanos, que dieron un empujón impresionante a la oftalmología y a otras ramas de la cirugía. Bajo sus conocimientos funcionaron grandes escuelas de Medicina en Bagdad, El Cairo y: Damasco y se construyeron grandes hospitales por todo el Islam, de reconocido prestigio en su tiempo donde se prestaba asistencia medica y se impartía la enseñanza de la medicina.


En el siglo XIII nació en Málaga el botánico IBN al BAYTAR que escribió una Gran recopilación sobre las virtudes de los remedios y alimentos simples conocidos" en la que describe 1500 drogas de origen vegetal y 150 de origen animal con su aplicación terapéutica. El compendio más grande de materiales farmacéuticos del mundo árabe. Por esta época ya se habían hecho los primeros jardines botánicos dedicados al estudio de las plantas medicinales. Los árabes introdujeron en España el cultivo del arroz, la alfalfa y del algarrobo. También usaron piedras preciosas y como alquimistas de pro, buscaron su piedra filosofal capaz de convertir los metales en oro, y proporcionar el elixir de la eterna juventud. 
En resumen, a los árabes, la profesión farmacéutica le debe el nacimiento de dicha profesión. El mundo de la botica y de la química que ellos fueron capaces de crear era ya tan extenso, que no podía caber la menor duda de que para moverse con soltura por ellos, era necesaria la especialización.
Entre los años 775 y 785, ya había en Bagdad farmacias de propiedad privada. En el siglo IX, el hospital de Damasco cuenta ya con una farmacia bien equipada, a cuyo cargo están farmacéuticos. A principios del siglo X hay farmacias en Túnez; en el siglo XII, en Sevilla. En 1190, en la farmacia del gran hospital de Marrakech, trabajaban farmacéuticos con formación, integrados en la plantilla del centro como personal sanitario. El hospital contaba con un jardín de plantas medicinales.



ABU AL MUNA KOHEN AL ATTAR, farmacéutico hebreo que vivió en El Cairo, escribió en 1259 ó 1260 un Manual para la Botica, dedicado a su hijo, en el que además de enseñarle los entresijos de nuestra ya complicada profesión, le marcaba las directrices de lo que debería ser su ética profesional. Así le advertía de que la pulcritud era fundamental: balanzas, pesos y medidas debían estar siempre bien limpios, y le recomendaba la limpieza diaria de ellos. El establecimiento debía ser atractivo para el público, estar bien abastecido de medicamentos, y en relación con estos, actuar de manera que los que se estropeasen se debían tirar, y los que se acabasen, reponer. Se debía controlar rigurosamente el inventario, y se debía moderar los beneficios. Como farmacéutico debía observar el deber moral de socorrer al enfermo, aliviar su dolor y recuperar su salud, recomendándole que todo buen farmacéutico "ha de tener profundas convicciones religiosas, consideración para el prójimo, especialmente los pobres y los necesitados y sentido de la responsabilidad. Asimismo ha de actuar con prudencia y ser temeroso de Dios". Este código ético, aparte de tener una gran resonancia a lo largo de los siglos, siendo impreso por última vez en 1932, fue el primer código deontológico de la profesión farmaceútica...

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http://pioneros.puj.edu.co/biografias/edad_media/560_860/rhazes.html
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http://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/avenzoar.htm
http://www.lacerca.com/noticias/julio_virseda/averroes_medicina_hispanomusulmana-23364-1.html
http://www.galenusrevista.com/Maimonides-Medico-de-principes-y.html