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lunes, 9 de febrero de 2015

LA SEGUNDA REPUBLICA ROMANA...EL OCASO DE LOS DIOSES

 


Algunas personas son responsables por su desidia,otras por sus acciones. 
En 1846 Juan María Mastai-Ferretti  ocupó el cargo como Papa Pío IX e inició el hasta ahora, pontificado más largo de la historia. Enmarcado en una época signada por las reacciones revolucionarias contra los regímenes absolutistas, Pío IX suele ser caracterizado por sus biógrafos como un “liberal”, sobre todo debido a sus primeras acciones políticas como Papa. Estas incluyeron una amnistía a los presos políticos y la creación de una cámara deliberante, La Consulta. Sin embargo la amnistía le otorgaba un renovado oxígeno político, ante la efervescencia de “il Risorgimento” y los miembros de La Consulta eran tan populares que surgían del voto (muy) calificado.




En ese entonces, la Iglesia Católica dominaba los Estados Pontificios, que laceraban territorialmente a la península itálica en dos. Al sur, el borbónico Reino de las Dos Sicilias, uno de los más ricos y prósperos de entonces. Al norte un conjunto de pequeños estados sometidos periódicamente por los caprichos de los imperios Austríaco y Francés.




En 1848 Carlos Alberto de Saboya rey de Cerdeña, con el guiño favorable de Napoleón III de Francia, entra en guerra con Austria, buscando la independencia y la unidad itálica. Pero los Estados Pontificios, y el Reino de las Dos Sicilias lo abandonaron. La neutralidad Papal no dejó conforme a los italianos que comenzaron a mostrar su malestar.



Pellegrino Rossi, Ministro de Justicia del Gobierno Papal fue ajusticiado. Los romanos ganaron las calles declarándose abiertamente contre el Imperio Austríaco y reclamando cambios sociales en los Estados Pontificios. El 25 de noviembre Pio IX y su neutralidad huyen del Vaticano a Nápoles, iniciando la pendiente más abrupta en la pérdida de poder de la Iglesia Católica. Roma carecía de gobernante.




El 9 DE FEBRERO 1849 se proclama la efímera Segunda República Romana, con los lemas carbonarios de Giuseppe Manzini y gobernada por un triunvirato. Por primera vez una constitución suprime la pena de muerte y declara la libertad de culto. La República significaba una verdadera amenaza en el corazón mismo de la cristiandad, por lo que Pio IX solicitó auxilio a los estados cristianos para recuperar Roma bajo sus términos. Los austríacos vieron la excusa perfecta y enviaron a su octogenario Joseph Radetzky. Francia, luego de pactar con Austria, también se une al socorro Papal. La República Romana es defendida por las milicias de Giuseppe Garibaldi hasta que finalmente es derrotado por las tropas francesas, el 29 de junio de 1849.




En 1864 el carcamán de Pío IX, temeroso de la posible pérdida de sus territorios, publica la  encíclica Quanta Cura prologado por las 80 proposiciones del Syllabus. Allí se condenan los errores relativos a la fe tales como el naturalismo, el racionalismo. Paradójicamente se destaca también la incompatibilidad entre la fe y la razón, que Juan Pablo II pretendió volver a unir con si patética Fides et Ratio.
También se ataca el no-sometimiento de la inteligencia al magisterio de la Iglesia. En las proposiciones de la 19 a la 55 se subraya por ejemplo la libertad de la Iglesia, la subordinación del Estado a la moral y la existencia de derechos naturales anteriores al Estado e independientes del mismo. Se condena del mismo modo la separación entre la Iglesia y el Estado. Para concluir afirman que la religión católica debe ser la religión de Estado y condenan la libertad de culto, pensamiento, imprenta y conciencia. El Syllabus destaca por sobre todo la tesis que afirma que el Romano pontífice no puede conciliarse con el progreso, el liberalismo y la cultura moderna.
 http://librepensamient0.blogspot.com.es/2008/08/el-ocaso-de-los-dioses-la-segunda.html

sábado, 7 de febrero de 2015

OLIVER CROWELL:EL HOMBRE QUE LIDERO LA REPUBLICA INGLESA



Ambicioso dictador regicida para unos, héroe de las libertades para otros, Cromwell (1599-1658) es una de las figuras más controvertidas e importantes de la historia de Inglaterra. Fue un puritano radical y un gobernante lleno de contradicciones.
A finales de la década de 1630, un caballero inglés llamado Oliver Cromwell se disponía a abandonar Inglaterra rumbo a América del norte. En torno a 1638 había experimentado una profunda conversión religiosa que le había llevado a entrar en las filas del puritanismo, y deseaba practicar su fe con libertad, algo que parecía difícil en una nación donde la iglesia anglicana se deslizaba crecientemente hacia patrones católicos. Se hallaba en esa tesitura cuando recibió la visita de algunos correligionarios que le instaron a permanecer en suelo inglés. 



El parlamento,disuelto en 1629 por el rey Carlos I- iba a ser nuevamente convocado, ya que el monarca necesitaba dinero para reprimir la rebelión escocesa. A juicio de los puritanos, Cromwell, que había sido parlamentario desde 1628, debía presentarse a las nuevas elecciones. Cromwell aceptó, fue elegido y desempeñó un papel activo en el impulso de normas que garantizaban la libertad de pensamiento y la no disolución del parlamento. Sin embargo, el monarca no deseaba que el parlamento se convirtiera en un organismo que pudiera limitar su poder regio y procedió a disolverlo.
Ganó un gran prestigio como militar intuitivo y disciplinado
Esta vez los parlamentarios no estaban dispuestos a consentir aquella manifestación de despotismo y se alzaron en armas. No deja de ser significativo el programa de los rebeldes -en su mayoría puritanos- porque contrasta con los de otras revoluciones y es muy similar al de los insurgentes de Norteamérica en el siglo XVIII. No buscaban implantar una sociedad utópica sino que, por el contrario, pretendían que quedaran garantizados más allá de cualquier veleidad algunos derechos elementales como la libertad de conciencia y expresión, o la propiedad privada. Sus aspiraciones podían parecer modestas, pero hicieron más por el avance de la democracia que cualquier otro movimiento. Inicialmente, Cromwell se limitó a formar una fuerza de caballería, que obtuvo un notable éxito en Marston Moor (1644). Fue entonces cuando se percató de la necesidad de formar un nuevo tipo de ejército (New Model Army) en el que los soldados no tuvieran miedo de los hombres, sino temor de Dios, y donde se elevaran oraciones a la vez que se mantenía seca la pólvora.



Sustentado en la coherencia y en la igualdad social, el ejército de Cromwell logró una victoria decisiva sobre Carlos I en Naseby (1645). La derrota del monarca llevó a los puritanos a intentar forzar el reconocimiento de algunos derechos, como la regularidad de las convocatorias para elegir el parlamento o la libertad de conciencia. Sin embargo, aunque vencido en el campo de batalla, Carlos I no se veía derrotado. Hasta 1647 intentó dividir a las fuerzas parlamentarias y entonces, de manera inesperada, huyó con la intención de volver a encender la llama de la guerra civil ayudado por Escocia y, a ser posible, por otras potencias extranjeras como Francia y la Santa Sede. La respuesta de Cromwell fue fulminante. En 1648 derrotó a los escoceses en Preston, lo que les convenció de abandonar a Carlos I a su suerte y entregarlo a los parlamentarios.



Para Cromwell, Carlos I ya no era un monarca sino un traidor a la patria y como tal fue juzgado y ejecutado en enero de 1649. Era la primera vez que sucedía algo semejante y la medida estuvo sujeta a una gran controversia. Sin embargo, la muerte de Carlos I y la proclamación de la república no pusieron fin a la guerra. Los realistas fraguaron una alianza con la Santa Sede y se dispusieron a invadir Inglaterra desde Irlanda. La respuesta parlamentarista fue desembarcar en Irlanda en 1649 y aplastar a los adversarios de la república con mano de hierro. Se trató de un conflicto durísimo que había sido precedido por las matanzas de colonos ingleses en 1641 y que después sería recordado por los nacionalistas irlandeses. 



Invadió Irlanda y Escocia y controló toda Inglaterra...
Sin embargo, Cromwell se limitó a seguir los protocolos militares de la época e incluso mandó ejecutar a los que desobedecieron sus órdenes de realizar requisas justas y previo pago. En 1650 Cromwell abandonó Irlanda y se dirigió a Escocia donde los realistas habían proclamado rey a Carlos II, hijo del monarca ejecutado. Cromwell simpatizaba con los escoceses, que también eran puritanos, pero su resistencia terminó con el estallido de un conflicto en el que Cromwell se impuso tras las victorias de Dunbar (1650) y Worcester (1651). La posibilidad de restaurar la monarquía se disipaba y los escoceses no se resintieron de un gobierno que sustentaba sus mismas ideas.
Restaba estabilizar la situación interior. Cromwell intentó que el parlamento fijara una regularidad para sus reuniones y que garantizara derechos elementales, pero sus miembros se negaron. Frustrado, Cromwell lo disolvió en 1653. 



Con él nació y murió la única república inglesa de la historia...
En los pocos años de gobierno que le quedaban, derrotó a los holandeses, garantizando el dominio del mar para Inglaterra, y venció a la flota española, alejando para siempre la amenaza de una invasión católica. Cuando murió, en 1658, Inglaterra era una potencia de primer orden. Al producirse la restauración monárquica, el cadáver de Cromwell fue profanado, decapitado y exhibido. Hoy, sin embargo, frente al parlamento británico se alza una estatua en su honor recordando su defensa de las libertades.

http://www.muyhistoria.es/h-moderna/articulo/oliver-cromwell-el-lord-que-lidero-la-republica-inglesa