miércoles, 14 de diciembre de 2016

EL DUQUE DE WHARHON FUNDA LA PRIMERA LOGIA MASÓNICA EN MADRID


El 15 de Febrero de  1728, Felipe duque de Wharton, ex Gran Maestre de la Gran Logia de Inglaterra, fundó en Madrid una Logia Masónica. Son muchos los nombres que se le dan a esta logia,  “French Arms”, “Tres Flores de Lys”... pero sus miembros decidieron que se llamaría “Logia de Madrid”, por eso es conocida como La Matritense.

En el Libro de Actas de La Gran Logia de Inglaterra se indica que se leyó el 17 de abril de 1728, la carta enviada desde Madrid y firmada por sus miembros “masones libres y aceptados que actualmente residimos en Madrid y en otras ciudades del reino de España” de este modo conservamos el nombre de su primer V:.M:. CHARLES LABRIDGE.

                                Constituciones de Anderson
Boceto ilustrativo de la entrega de las Constituciones de Anderson

El acta de constitución, que se encuentra en los archivos del Museo de la Gran Logia de Inglaterra,  literalmente dice:

"Madrid, a 15 de febrero de 1728:

Nosotros, los abajo firmantes, masones libres y aceptados, que actualmente residimos en Madrid y en otras ciudades del reino de España, nos tomamos la libertad de escribir esta carta, como nuestro deber nos obliga, para comunicar a nuestro respetable Gran Maestro, a su digno diputado, a los grandes vigilantes y a todas las Logias de masones, ahora constituidas en Inglaterra, que habiendo estado siempre muy deseosos de ver nuestra antigua sociedad propagada, sus verdaderos y virtuosos designios fomentados, y que el Arte floreciera en cada ciudad a donde nuestros negocios nos han llamado, resolvimos por lo tanto difundirlo en este reino, donde quiera que pudiera hacerse de una manera legal.   Y como tuvimos algún tiempo la oportunidad de la presencia de Su Gracia el duque de Wharton, le pedimos constituir una Logia en esta ciudad. El cual atendiendo a nuestros ruegos accedió y realizó. Después de que nuestra Logia estuvo formada aceptamos e hicimos masones a tres personas que luego citamos; y justamente después se resolvió por unanimidad comunicar nuestras actas a nuestro Gran Maestro y a los Grandes oficiales de Inglaterra, a todo lo cual Su Gracia se somete él mismo enteramente, habiendo actuado en esta ocasión como Segundo Diputado.

Por lo tanto tenga Vd. la amabilidad de notificar a nuestro Gran Maestro, y a todas las Logias en general, en la próxima comunicación Trimestral, el contenido de esta carta, y esperamos el favor de ser inscritos en el Libro con el nombre de Logia de Madrid. Las reuniones están fijadas al presente para el primer domingo de cada mes, y esperamos enviar para la próxima Comunicación Trimestral, que tendrá lugar alrededor del día de San Juan Bautista del presente año, una lista más larga de miembros de nuestra Logia, y una copia de los Estatutos, tal y como los redactemos, de forma que sean más apropiados al país donde al presente nos encontramos, para la Unión entre todos nosotros y la Caridad hacia el pobre, como muy recomendada y ejercitada en nuestra Antigua Sociedad, sobre la cual, en general rogamos a Dios Todopoderoso derrame su preciosísimo favor y bendiciones”. 

Quedamos, Señor y muy Venerable Maestro, vuestros fidelísimos siervos.

“A la primera Logia española se la conoce por varios nombres, entre ellos el de "LA MATRITENSE" (nombre que pervive en la actualidad en una Logia bajo los auspicios de la Gran Logia de España) y el de "Las Tres Flores de Lys" por el nombre del Hotel de Lys, situado en el número 17 de la madrileña calle de San Bernardo, y donde se creó esa primera Logia.  En 1725 se encontraban hospedados en ese hotel cuatro ingleses: Richard, Thomas Hatton, Eldridge Dinsdale y Andrés Galloway, a los que se les unirá un quinto huesped llamado Charles de Labelle.  Labelle, Richard y Hatton son masones y, deseosos de crear una nueva Logia iniciaron a los otros dos para así ser el mínimo número necesario.

La Logia de Madrid fue inscrita con el número 50 , en los registros de la Gran Logia de Inglaterra, siendo la primera Logia extranjera que se inscribió.

La Logia de Madrid se independizó de la de Londres en 1767 convirtiéndose de ese modo en la Logia Madre de todas las obediencias españolas”.

Constituciones de Anderson
Registro de Logias de la Gran Logia de Inglaterra

Otras logias se desarrollaron posteriormente en España, hasta el punto de que en 1739  La Gran Logia de Londres designó un Gran Maestre Provincial.

La R:. L:. “La Matritense”  comenzó a trabajar así, con el número 50 de los registros de la Gran Logia de Londres y conservando tal número hasta el año 1735, de los años 1736 a 1755 se registra con el 44, y hasta 1767 con el número 27. Quiere esto significar que la Matritense siguió trabajando hasta la citada fecha, pues las logias que abatían columnas eran borradas de los registros, de ello la variación de su orden.  Así pues llegamos al año 1767 con el número 27 de orden, y la primera logia fundada fuera de Inglaterra en la historia.

Hoy sabemos también que nuestros hermanos se reunían en el hotel  Hotel du Lys, en el número 17 de la madrileña calle de San Bernardo, esquina con la calle de la Garduña (hoy día de La Palma), siendo ésta precisamente la calle de entrada para las tenidas

Constituciones de Anderson
Calle de San Bernardo de Madrid (actualidad)


También sabemos que sus tenidas se celebraban el primer domingo de cada mes, probablemente para facilitar la llegada de aquellos que vivían fuera de Madrid.
El duque de Wharton murió en 1731, en Poblet, y fue enterrado en el convento que la Orden del Cister tenía en aquélla ciudad. 


                                    
Felipe Duque de Wharton(1698-17319

                          
Felipe Duque de Wharto, su tumba en el monasterio de Poblet

A finales del siglo XVIII la situación de la Masonería española pasaba por una crisis de subsistencia, fundamentalmente debido a la persecución de la Inquisición y al papel dominante de la Iglesia Católica Romana. El Papa Clemente XII en 1738 y Benedicto XIV en 1752 condenaron a la Masonería. Siguiendo esta orientación  el rey Fernando VI en 1751 firmó el Decreto contra la Masonería, y su consiguiente persecución con extremado rigor por parte de la Inquisición.


 Para completar este capítulo, voy a contar un hecho curiosísimo con especial relación al ritualismo masónico que casualmente llegó a mi conocimiento.
 Wharton fue un protestante inglés, residente en España, que en siglo XVIII introdujo y difundió en nuestra Patria la secta masónica, que organizó conforme al rito británico. Ya de avanzada edad y convertido al catolicismo se hizo monje lego en Poblet, en donde pasó sus últimos años haciendo vida de rigurosa penitencia. Cuando falleció fue enterrado detrás del ábside, en el cementerio de legos. Una lápida recordaba su ejemplar conversión y la fecha de su muerte. Era enseñada como curiosidad a los visitantes del Monasterio.
Un conservador importante de Poblet, el Sr. Torda, recibió en diversas ocasiones, según conocimiento general en la población de Tarragona y otros lugares del territorio de la antigua Corona de Aragón, ofrecimientos de ayudas importantes para reconstruir el Monasterio, entonces en ruinas, si quitaba la repetida lápida y aventaba las cenizas del difunto allí enterrado.
Un abad que había comenzado a dirigir la nueva comunidad cisterciense establecida en Poblet, procedente de una Abadía del sur de Francia, se dice que recibió la orden de que la mencionada tumba desapareciese. El hecho es que bajo el mando del primer prior del Monasterio, al margen de toda supuesta implicación de las autoridades españolas, la lápida fue destruida y no queda rastro de la sepultura de Wharton. Ante preguntas sobre el caso, los monjes de Poblet contestan que había sido suprimida por orden superior para evitar los inconvenientes que suponía su presencia.
Años después, Juan Vallet recorriendo el Monasterio señaló un lugar:
- Allí estaba la tumba de Wharton,pero no queda el menor vestigio de la misma... 
 No se entiende bien el demérito que hacían al lugar sagrado las cenizas de alguien que, si bien había sido masón, terminó convirtiéndose y murió vistiendo el hábito del Císter. Cabe, sin embargo, la posibilidad de que una  manipulacion  por parte de la masonería fuese la que tomara aquella determinación con la mejor de las intenciones. Pero el hecho permanece como una respuesta masónica contra una altísima jerarquía de la secta que había abandonado....

http://hispanismo.org/historiografia-y-bibliografia/17822-la-tumba-de-wharton.html
http://www.lamatritense.es/historia4.html

1 comentario:

  1. La imagen que usted a puesto, no pertenece a Philipp Wharton, corresponde a Thomas Dunckerley, hijo ilegítimo de Jorge III, aunque también fue masón. Creo que debería corregirlo, si le parece bien, claro.

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