lunes, 12 de septiembre de 2016

EL MONTE TECLA Y SU CITANIA



La historia antigua de La Guardia se fragua en torno al Monte Tecla y su Citania. Todo comenzó allá por el año 1.912, cuando al trazar lo que en un principio fue camino forestal y hoy es carretera se tropezó con una especie de casas circulares que parecían indicar la existencia de un pueblo primitivo que lo había poblado.


Con anterioridad se hablaba de tales restos, pero nada se había hecho hasta esa fecha en la que se constituye la sociedad Pro-Monte, con la finalidad de poner al descubierto esta citania u ópida (gran castro), hasta ese momento totalmente oculta bajo terrenos sedimentarios.
A pesar de que los trabajos comenzaron hace casi cien años, puede que todavía queden sorpresas por descubrir, como ocurrió en  una de las últimas escavaciones llevadas a cabo en 1980 que culminó con la recuperación de una pieza singular, el plato millefiori, no encontrado hasta la fecha en el territorio peninsular. Tras las obras de restauración llevadas a cabo en los últimos años queda al descubierto un poblado o Citania de origen celta de características parecidas a la de Briteiros en Portugal.

Aquí se han encontrado restos del Paleolítico, del Neolítico, del periodo del Bronce y en mayor cantidad de los tiempos de la ocupación romana. A algunos de los restos se les quiere reconocer una antigüedad de hasta 2.000 años A. C., lo que demostraría la existencia del hombre neolítico en esta comarca.
La restauración de la citania ha puesto al descubierto centenares de casas celtas circulares de unos tres metros de diámetro, a las que se accede a través de un vestíbulo. Además existen otros recintos anexos que probablemente eran utilizados como dormitorios o cierres para los animales.
Las viviendas están formando grupos rodeadas por murallas.
Las paredes de las viviendas están construidas de piedra,tienen unos 40 cm. de ancho y su construcción es muy esmerada. Se supone que el techo estaba cubierto con paja o ramas, tal como puede verse en una de las viviendas reconstruidas.

Si tenemos en cuenta las muescas existentes en las piedras del umbral, las puertas debían ser de una sola hoja . En el interior de la casa y casi en el centro se hallan unas piedras bien dispuestas donde debía encontrarse el hogar en forma parecida a como se muestra en el gráfico.
En muchas de las viviendas aparece en uno de los lados del vestíbulo un horno pequeño formado por una losa de base y otras tres de canto, talladas interiormente para formar un espacio cerrado.
Se considera que este poblado era muy pobre, pues a pesar del número de viviendas que disponía son escasos los hallazgos encontrados, cosa que sólo se explicaría si en algún momento de la historia se produjo algún expolio o su población fue cambiando de ubicación y llevándose todo lo que tenía. 






                                                                                  Hogar figurado

 Los restos encontrados pocas veces estaban dentro de las viviendas, sino que se hallaban alejados de ellas a consecuencia de ser arrastrados por las aguas, lo que parece indicar que pudo tratarse de un poblado que una vez abandonado volvió a reconstruirse.
Los objetos de cerámica encontrados, aunque son muy variados, están muy mal conservados, por lo que su reconstrucción ha sido muy difícil. Existen varios tipo de cerámica. Hay fragmentos muy pequeños de cerámica de barro negro mal cocido que se supone es la más antigua, quizá perteneciente al período del bronce. Existe otra de barro mas rojizo que está decorada con líneas y series de puntos en diagonal formando zig-zag.
Las armas encontradas no permiten fijar su fecha por estar superpuestas con otros restos, lo que indicaría que hubo superposición de culturas.
Entre los objetos de adorno destacan numerosas fíbulas de finales del período de Hallsttat y principio de la Tène. También existen torques, agujas, cuentas de collar, fusaiolas, estatuillas, anzuelos, etc. 












Triskel

Entre las piedras labradas se encentran jambas y dinteles que se han utilizado en la reconstrucción, pero además se encontraron piedras redondas con las características swásticas celtas a las que se les suponía sentido sobrenatural.
Las monedas encontradas en general no son muy antiguas, excepto algunas de acuñación ibero-romana. Entre las más importantes destaca un as de Ilerda-Cose y un as que para el padre Flores corresponde a Cartago Nova. Las restantes monedas son de acuñación tipo imperial. Entre las romanas existe un denario republicano correspondiente a Maenius Antiacus; un denario de Domiciano y otras dos monedas correspondientes a Galiano y a Claudio II. Pero el tesoro más importante en cuanto a monedas está formado por 28 denarios de Augusto hallados bajo una losa del piso de una de las viviendas.
Es necesario citar también la inscultura hallada sobre una gran roca, al margen representada, y otros muchos grabados tales como espirales, cazoletas y otras líneas de extraña significación.
Petroglifo
     
La Sociedad Pro-Monte de Santa Tecla fundó en 1914 el museo de prehistoria y arqueología que existe en la cumbre de dicho monte, y allí se conservan gran parte de los restos encontrados.La Citania fue declarada Monumento Histórico Artístico por el Gobierno de la Segunda República en 1931.
A la vista de los restos hallados en la Citania , quizá se pueda afirmar lo siguiente:
  • La comarca estuvo poblada desde muy antiguo y, sin lugar a dudas, desde comienzos del Neolítico.
  • El pueblo celta se asentó en el monte Tecla a finales del período Hallsttático.
  • La verdadera romanización comienza a prinicipios del siglo II a. de C. y termina en la segunda mitad del siglo III, al coincidir estas fechas con las monedas de Marnio y Claudio.
  • Si bien este pueblo debió dedicarse a la ganadería, una de las bases de su alimentación fue la pesca y en especial el marisco, como lo atestiguan los concheros hallados en la ladera Este en las afueras de la Citania.
  • A partir del siglo III comenzó a ser abandonada la falda del monte para seguramente a cultivar los campos del valle y la llanura, como lo demuestran los numerosos castros encontrados por los alrededores.
No existe unanimidad en el nombre que pudieron dar los romanos a esta Citania. Para unos fue Abóbriga, para otros el monte Medulio.
Para los historiadores Barros Silvela, Fernández Guerra, Detlefsen, Leite de Vasconcellos y Domínguez Fontela se trata de Abóbriga mientras que para Ignacio Calvo, Francisco Osorio e incluso Schulten se trataría del Monte Medulio.
Pero la historia de este Monte no termina con lo dicho hasta aquí, ya que el actual nombre de Monte de Santa Tecla se debe a un santuario que se eleva en su cumbre en honor de esta Santa que sufrió martirio en Isauria (Oriente) en el año 46 de nuestra era.  
 Remate de torque









  










   

Es creencia general que, al abandonar los romanos el Monte hacia finales del siglo III, fue utilizado por los ermitaños, pues todavía existe un paraje en dicho monte conocido con el nombre de Ermitan. Incluso cuentan que pudo ser visitado por la virgen Etheria a finales del siglo IV, pues había estado visitando el sepulcro de Santa Tecla en Isauria y fue ella quien contribuyó a extender su Culto en Galicia.

Entre los años 1138 y 1140, se constituyó la Hermandad del Clamor en honor de Santa Tecla, cuyas constituciones escritas en gallego son un documento digno de estudio. Esta hermandad cobró nuevo impulso en 1135 al constituirse el Voto de Santa Tecla.
En las estribaciones de Tecla se halla la parroquia de Camposancos y en ella el barrio del Saa, donde se han encontrado restos arqueológicos que algunos han querido ver más antiguos que los de la Citania.
Fueron los jesuitas portugueses, Eugenio Jalhay y Cruz Lousier, quienes hicieron las excavaciones y encontraron dichos restos paleolíticos de Saa y que con la ayuda del también portugués arqueólogo Dr. Joaquin Fontes estudiaron las relaciones con los habitantes de la Citania.

viernes, 9 de septiembre de 2016

LEON TOLSTOI....ANNA KARENINA Y GUERRA Y PAZ


Las novelas de León Tólstoi son obras extensas, polifacéticas y complejas. El gran número de personajes de sus novelas y sus interacciones tienden a veces a confundirnos. Para evitar esta confusión es preciso analizar la novela Ana Karenina, que es una de las mejores novelas psicológicas de León Tólstoi y es un verdadero retrato de la Rusia del siglo XIX.
Liev Nikoláievich Tólstoi, hijo de un terrateniente, el conde Nicolás y de la princesa María Volkonski, nació el 9 de septiembre de1828 en Yasnáia Polaina, en las tierras que su familia tenía al sur de Moscú. Influido por el pensamiento de Jean Jacques Rousseau abandono los estudios , marchándose entonces a Yasnáia Polaina, donde residió una temporada totalmente retirado. Este primer periodo de soledad voluntaria fue también su primer periodo de escritor. Obedeciendo a las instigaciones de su hermano Nicolás, oficial del Ejército, entra en la carrera militar, siendo nombrado oficial de artillería. Al estallar la guerra de Crimea pidió ser destinado a aquel ejercito. Allí en contacto con los cosacos, estos se convertirían en protagonistas de una de sus mejores novelas cortas Los Cosacos.
Tólstoi regresó a San Petersburgo se sintió atraído por la educación de los campesinos. Durante sus continuos viajes visitó escuelas alemanas y francesas, y más tarde abrió en Yasnáia Polaina una escuela para hijos de campesinos en la que aplico sus métodos educativos.
La obra de Tólstoi es extensísima y muy polifacética, escribió también muchos ensayos entre los que destaca ¿Qué es el arte?, que es una condena de casi todas las formas de arte, tanto clásicas como modernas, de la que no se salva ni siquiera sus propias obras, a las que consideró dirigidas exclusivamente a una élite cultural.
Después de los ensayos, retornó a la narrativa, y escribió numerosos cuentos de carácter edificante, situados en escenarios rurales, que se publicaron en un volumen Historias para el pueblo. Escribió asimismo obras decididamente moralizantes en cuanto al contenido, destinadas a lectores cultos, en las que se permite una gran creatividad. La mas conocida es La muerte de Iván Ilich , en la que describe la conversión de un hombre a punto de enfrentarse a su propia muerte.
A los 82 años, cada vez más atormentado por sus criterios éticos y sus contradicciones con su propia forma de vivir, añadido a sus continuas peleas con su mujer, se marchó de casa a escondidas en medio de la noche, acompañado por su médico y la menor de sus hijas. Tres días mas tarde, cayó enfermo de neumonía y, el 20 de noviembre de 1910, murió en una remota estación de ferrocarril. 




Anna Karenina,constituye una de las mejores novelas psicológicas de la literatura moderna. En esta  obra Tolstói, con sus métodos creativos realistas hace fácil para el lector la visualización del ambiente donde se desarrolla la obra. Con estos métodos León Tolstói logra una impresionante descripción del conflicto interior de la protagonista de la novela.  
La novela es considerada una de las obras cumbres del Realismo. Para Tolstói, Anna Karénina fue su primera verdadera novela. La apariencia física del personaje que da nombre a la obra parece estar inspirada en María Hartung (18321919), la primogénita del poeta ruso Aleksander Pushkin. Poco después de conocerla en una cena, Tolstói comenzó a leer la prosa de Pushkin, y tuvo un efímero sueño con "un aristocrático codo desnudo", que probó ser el primer acercamiento al personaje de Anna. 
Aunque muchos críticos calificaron la obra en el momento de su publicación como un "romance de alta sociedad", Fiódor Dostoyevski declaró que era una "obra de arte". Vladimir Nabokov secundó esta opinión, admirando sobre todo la "magia del estilo de Tolstói" y la figura del tren, que se introduce ya en los primeros capítulos (los niños jugando con un tren de juguete), desarrollada en capítulos siguientes (la pesadilla de Anna) hasta llegar al majestuoso final.




Anna Karénina fue una dama de la alta sociedad rusa, casada con un funcionario de San Petersburgo, que llegó a Moscú con una misión especial. Su hermano, Esteban Oblonsky, le pidió que le ayudara hacer las paces con su esposa, Dolly, que acababa de enterarse de que él le había sido infiel con la institutriz de los niños. Durante el camino Ana conoció a una señora que iba a Moscú a visitar a su hijo, que era el conde Wronsky. En la estación del ferrocarril Anna conoce al conde Wronsky, el cual le atrajo desde el primer instante y éste en ese momento quedó perdidamente enamorado de Anna.
Después de arreglar los problemas familiares de su hermano Anna se marchó a San Petersburgo para evitar el incremento de los celos de Kitty, la hermana de Dolly, quien estaba enamorada de Wronsky. Éste al enterarse de que Anna se había marchado a San Petersburgo decidió ir detrás de ella en el mismo tren, donde se encontraron y él le hizo su declaración de amor. Anna trató de rechazarlo, deseando controlar los sentimientos de amor despertados por él en ella.
En San Petersburgo, Wronsky siguió buscando el amor de Anna, la cual tiempo después se lo concedió. En esos momentos la pasión desenfrenada de ambos no tenía tiempo ni lugar y por eso buscaron cualquier instante para encontrarse. Esa relación existente entre ambos no pasó desapercibida en la sociedad, lo que hizo que Karenin, el esposo de Anna, sospechara del romance. Karenin decidió enfrentar la realidad, preguntándole a Anna si existía algo entre ella y el conde Wronsky, a lo cual ella le respondía con evasivas.
Tiempo después, Anna quedó embarazada de Wronsky y esto la sumió en un estado de profunda depresión. Karenina le contó a su amante sobre su estado y las preocupaciones con respecto a la reacción de Karenin a la hora de enterarse. El conde al ver su estado de angustia le propuso a ella un plan de fuga pero ésta lo rechazó. Meses después Anna dio a luz a una hermosa niña. El parto fue sumamente difícil y Anna quedo a la merced de la muerte y pensando en su cercano encuentro con Dios, Anna le pidió perdón a su esposo, el cual se lo concedió.
Después de mejorarse Anna, Wronsky, ella y la niña se fueron de viaje al extranjero y vivieron una temporada en Italia. Algunos meses después ellos regresaron a Rusia y se instalaron en el campo, donde vivieron un tiempo. Durante esa época las preocupaciones de Anna y Wronsky sobre su estado social y legal fueron en aumento. Hasta que el conde pidió al hermano de Anna que estaba de visita en su casa, que hablara con Karenin sobre la posibilidad de un divorcio y la restauración de los derechos legales de Anna sobre su hijo Sergio.
Esperando el divorcio los protagonistas de la novela se marcharon a San Petersburgo, donde se desencadenaron los celos y la crisis neurótica de Ana. El silencio de Karenin agravó la crisis emocional de ella. Durante esa penosa estancia en la ciudad, el amor desenfrenado que Anna sentía por Wronsky se convirtió en una obsesión enfermiza, ya que a cada instante que él no se encontraba con ella, se lo imaginaba con otra mujer.
Finalmente, sin esperar la respuesta de Karenin ellos decidieron marcharse al campo, pero antes Wronsky tuvo que ir a ver a su mamá. Esto enloqueció a Anna ya que creía, que estaba con otra mujer, ayudado por su madre. Karenina decide ir a la casa de la vieja condesa para confirmar sus sospechas, las cuales no tenían base alguna ya que el conde le era fiel a su amor y ella era la única mujer de su vida. Durante el viaje hacia la casa de la madre, Anna seguía abrumada con sus pensamientos negativos acerca de que la vida para ella no tenía valor alguno y que Wronsky ya no la quería. En una de las paradas que hizo el tren, Anna baja pensando en su situación y concluye que la única salvación para ella era la muerte. Y al pensar eso, caminó lentamente hacia la vía del tren, donde se inclinó hacia las fauces de la locomotora, la cual terminó cruelmente con su existencia. Cuando Wronsky se enteró del accidente, se quedó muerto en vida por el impacto emocional y decide abandonarlo todo marchándose a la guerra. Y como una paradoja de la vida, la mujer que este rechazó por Anna, Kitty, vivió felizmente con su esposo, Levine, rodeada del cariño que este le brindaba y que Wronsky le negó.




La obra además sirve de exponente para Tolstói al realizar una gran crítica en contra de la aristocracia de la época, en la cual se pueden ver varios personajes representando antivalores, y mostrando una hipocresía general dentro del selecto círculo de la sociedad rusa.
Además resulta evidente, al comparar la biografía del autor con el tortuoso devaneo mental que sigue su héroe, entiéndase Lyovin, para llegar a la felicidad completa, que la crítica resulta también en una autocrítica, que avanza repasando la vida del autor, desde su juventud, bastante liberal en lo que a valores se refiere, hacia su adultez y madurez, donde, al igual que Lyovin, encuentra aquello que no encontró nunca en los placeres con los que se divertía la aristocracia rusa (la ópera, las tertulias sociales, incluso al concierto con música de Wagner, que le resulta incomprensible, por citar algunos ejemplos).
Su héroe personifica además su propio encuentro con la fe verdadera; Lyovin había alcanzado a su corta edad todo lo que podía desearse en aquella época: una buena posición social, bienestar económico, un matrimonio alegre y beneficioso y la paternidad en el cúlmine del amor familiar. Pese a esto, no lograba encontrar aquella felicidad que con tanto esmero buscaba, esa felicidad espiritual y sobre todo consigo mismo, que lo llevó a realizar las diversas empresas de su vida, pero que sólo alcanzó cuando su línea de pensamiento, habiendo divagado por la ciencia, la filosofía y la política, lo llevó finalmente a Dios. Posiblemente esta metamorfosis ideológica que se opera en Lyovin, no es sino el reflejo de lo que ocurrió a Tolstói mismo y que una vez superada, al igual que lo hace Lyovin, descubre y critica en los otros todas las carencias espirituales que él ha conseguido por fin llenar.



 Además de ser una novela que trata sobre el amor de una mujer y un hombre, "Anna Karenina"  transmite los pensamientos filosóficos del León Tolstói. Las inquietudes espirituales de Levine, sus preguntas sin respuestas, su ateismo y luego su religiosidad son un claro ejemplo de eso.
Al leer esta obra maestra del realismo, se conoce en detalles la Rusia del siglo XIX. Las costumbres de las personas que constituía la alta sociedad, de las tradiciones del pueblo ruso. Se observa el contraste entre la nobleza y el pueblo, la explotación y la desigualdad que imperaba en Rusia de aquella época.
"Anna Karenina" es como viajar en el tiempo y en el espacio, pues al terminar de leer este libro se siente la sensación de haber estado en Rusia en aquella época y haber presenciado la acción de la novela. 




 GUERRA Y PAZ...

 Es considerada como la obra cumbre del autor Leon Tolstoi junto con su otro trabajo, Anna Karénina

Argumento

“Guerra y paz” , es un clásico de la literatura universal cuya lectura no defrauda , es insuperable, y cuya fama hace justo honor a su grandeza. La Guerra y la Paz es considerada como la obra cumbre del autor junto con su otro trabajo, Anna Karénina. Las mil historias que se desarrollan en sus páginas, la hondura de los planteamientos morales o sociales que se plantean, embargan al lector, lo elevan en un torbellino que sólo lo devuelve al suelo al concluir la última página. La guerra y la paz, es sin lugar a dudas una obra cumbre de la literatura universal que se vale del símbolo en medio de un realismo detallado. Su contenido trasciende la historia del pueblo ruso al transmitir mensajes profundamente universales.
La acción de la novela transcurre entre 1805 y1820. “La Guerra y la paz” narra las vidas y vicisitudes de los componentes de varias familias aristocráticas rusas , durante las guerras napoleónicas. El libro alterna la descripción de la brillante pero tal vez vacía vida de la aristocracia moscovita y peterburguesa: las cenas, los bailes, las partidas de caza, con la dura pero feliz vida en el frente, con precisas descripciones de las batallas de Austerlitz y Borodinó.
De tono épico heroico constituye una mirada a la sociedad rusa durante la época de la invasión napoleónica. Por una parte acomete la empresa de retratar a una serie de personalidades históricas entre ellos el propio Napoleón Bonaparte o el emperador Alejandro Pavlovich y por otro crea vivísimos personajes de ficción. A través de finas caracterizaciones tanto físicas como psicológicas Tolstoi retrata no tipos sino caracteres profundamente humanos en sus virtudes y defectos. Además el escritor asume en su obra el relato de batallas importantes y, lo que es vital, retrata la vida aristocrática tanto familiar como cortesana, esencialmente a través de dos familias contrastantes los Rostov y los Bolkonski. Pierre constituye el vínculo entre estas dos familias opuestas en sus temperamentos y visiones del mundo, es así símbolo del mundo sencillo y esencia del alma rusa.

Naturalmente, la novela va más allá de la mera descripción costumbrista y brillan en ella las disquisiciones morales, a veces puestas en labios de los personajes, a veces en boca del propio autor. Agrada la mezcla acertada de cierto pesimismo que transpiran los personajes, que se muestran insatisfechos, desilusionados, incluso cínicos; con la idea de que a pesar de todo, la esperanza subsiste y el hombre jamás se puede librar de ella, pues siempre, entre las ruinas de sus ilusiones, encuentra los materiales con los que construir ilusiones nuevas. Junto a los personajes de ficción, a los que se considera tradicionalmente como auténticos sostenes de la trama, aparecen numerosos personajes históricos, menos definidos y quizá menos «humanos»: el emperador Napoleón I, el emperador ruso Alejandro I y el general Kutúzov

 


Importancia de la novela

En capítulos de hondura filosófica Tolstoi reflexiona agudamente acerca del significado de los procesos históricos y el lugar del hombre en estos. Según él, las motivaciones anónimas protagonizadas por las masas, así como los pequeños actos de heroísmo personal pueden ser más determinantes en el devenir de una guerra (o de la historia) que los actos promovidos por los líderes reconocidos.
Pese a mostrar los espantos de la guerra y una fina conciencia de las faltas humanas es La guerra y la paz una obra de gran optimismo contraria así a Ana Karenina donde la heroína sucumbe asfixiada por las convenciones de su tiempo. Obra de hondura dialéctica desde su mismo título, La guerra y la paz, permite apreciar como la muerte en su inminencia devela el sentido y la belleza de la vida. 


Carácter antibelicista de la obra

Resalta en esta obra el marcado carácter antibelicista de la misma. Tolstói conoció de primera mano las miserias de la guerra y tanto en “Guerra y paz” como en otras obras, plasmó la idea de lo atroz de enfrentar hombres contra hombres en aras de unas ideas que ni sus propios promotores alcanzan a comprender.
En la novela, Tolstói promulga la idea de que toda la historia de la humanidad es fruto del más puro azar. Las grandes batallas que el autor describe son igualmente fruto del azar y su explicación sólo puede ser dada a posteriori, a la luz de los acontecimientos ya acaecidos. Entonces es cuando los generales y próceres de la patria arriman el ascua a su sardina para dejar constancia de su saber hacer y conseguir medallas y méritos. Para Tolstói, los verdaderos héroes de toda guerra son los soldados anónimos que pusieron sus vidas en manos de la fortuna para el desarrollo del acontecer histórico, que sangraron, sudaron y temblaron, pero de cuyos esfuerzos la Historia no tomará constancia. 

http://www.monografias.com/trabajos10/anak/anak2.shtml 
http://www.ecured.cu/index.php/La_guerra_y_la_paz 
 http://www.ecured.cu/index.php/Anna_Kar%C3%A9nina



jueves, 1 de septiembre de 2016

ALEXANDER FLEMING Y LA PENICILINA



La penicilina fue uno de los primeros antibióticos que se inventaron y también uno de los que más se utilizaron en todo el mundo. Durante años, gracias a los descubrimientos de su creador Alexander Fleming, los antibióticos a base de penicilina han salvado la vida de millones de personas, razón por la cual esta invención constituye una de las más importantes de la historia. No es necesario añadir mucho más, hoy hablaremos sobre qué es y cómo se descubrió la penicilina.

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Comencemos con lo más sencillo, qué es la penicilina , por qué es tan importante y por qué, entre otras cosas, ha convertido a su inventor en premio Nobel. Las penicilinas son un determinado conjunto de antibióticos con la capacidad de eliminar las bacterias que causan infecciones en el cuerpo humano. Estos antibióticos son originados a partir de una particular especie de hongo conocida como Penicillium y también sirven para prevenir infecciones bacterianas, especialmente aquellas que son provocadas por las bacterias positivas de Gram.
Las penicilinas constituyen uno de los primeros antibióticos utilizados de la historia para tratar infecciones y otras enfermedades serias, de hecho, todavía se las utilizan de forma regular en la medicina moderna. Todas las penicilinas son antibióticos β-lactámicos (beta-lactámicos), es decir, moléculas antibióticas con núcleo β-lactámico...existen diferentes tipos de penicilinas, cada una de ellas reacciona contra las bacterias en diferente grado, algunos de los tipos de penicilinas más empleados son:
  • Ampicilina
  • Amoxicilina
  • Flucloxacilina
  • Fenoximetilpenicilina

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La penicilina fue el primer antibiótico empleado en medicina y su descubrimiento es atribuido a Alexander Fleming, quien junto a otros científicos médicos obtuvieron el premio Nóbel de medicina en 1945, mención más que merecida tras semejante aporte. El descubrimiento de la penicilina ocurrió de una forma un tanto casual y fue relatada por el propio Fleming, quien en la mañana del 28 de septiembre de 1928 se encontraba estudiando cultivos de bacterias en el sótano del laboratorio del Hospital St. Mary, en Londres.
Fleming se encontraba estudiando bacterias de estafilococo,luego de ausentarse casi por un mes de la ciudad de Londres, olvidó una placa de petri en la que se contenían bacterias cerca de una ventana abierta. Al regresar a sus experimentos, se encontró con que su experimento se había estropeado pues las muestras se habían contaminado con una especie de moho que había entrado con el viento.
La bendita curiosidad de Fleming hizo que el científico en lugar de tirar su experimento arruinado a la basura, colocase su placa de petri al microscopio. Lo que observó fue que no solo el moho había contaminado todo el contenido de la placa, sino que alrededor de éste, había un claro, una zona limpia en la que el moho había matado a las bacterias. Luego de identificar el moho como hongos de Penicillium, Fleming fue optimista acerca de los claros resultados: el Penicillium eliminaba las mortales bacterias Staphylococcus de una vez por todas.


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Aunque, al poco tiempo, nuestro héroe perdió un poco la confianza al cuestionarse acerca de cuán posible era utilizar este hongo como antibiótico en realidad y cuán seguro era para el cuerpo humano, sus numerosas investigaciones, pruebas y ensayos clínicos le dieron la seguridad necesaria para desarrollar y completar el descubrimiento. En este punto, mucho tuvieron que ver sus colegas universitarios, entre ellos, Sir Howard Florey y Ernst Chain, ambos de la Universidad de Oxford y con quienes comparte el Nobel.
Finalmente, luego de que los colegas de Fleming demostraran que la penicilina podía utilizarse perfectamente en los humanos como un antibiótico, se probó por primera vez en humanos. Orvan Hess y Bumstead Juan fueron las primeras personas en utilizar la penicilina como antibiótico y los resultados fueron un completo éxito. Desde entonces, los antibióticos de penicilinas han salvado una enorme cantidad de vidas en el mundo entero.




Profundizando un poco sobre las penicilinas...son un grupo de antibióticos bactericidas de gran actividad y escasamente tóxicos. Todos ellos derivan del ácido 6-aminopenicilámico que consta de dos anillos, uno tiazolidínico y otro betalactámico o núcleo penem. Las cadenas laterales sustituyentes en el radical libre (R) determinan las principales características antibacterianas y farmacológicas de cada una de las penicilinas.
Pertenecen al grupo de los antibióticos b-lactámicos, al igual que las cefalosporinas, los monobactámicos y los carbapenémicos.
El mecanismo de acción de las penicilinas consiste en impedir la síntesis o elaboración de la pared bacteriana. Para alcanzar este objetivo, deben atravesar dicha pared y unirse a unas proteínas específicas de la membrana bacteriana que se denominan PBP -proteínas fijadoras de penicilina-. Al unirse a estas PBP impiden que la bacteria elabore peptidoglicanos, que son los componentes principales de la pared bacteriana.
La primera penicilina que se descubrió fue la penicilina G. Esto sucedió en 1928, cuando Alexander Fleming (1881-1955), bacteriólogo escocés, la aisló a partir de hongos del género Penicillium notatum .

                       

Diez años después se logró desarrollar el compuesto como agente terapéutico; ya en 1940, FIorey y Chain y sus colegas en Oxford extrajeron esta sustancia y estudiaron sus efectos antibacterianos. Estos autores demostraron que la sustancia tenía propiedades quimioterapéuticas extraordinarias en ratones infectados y que no era tóxica. Hacia 1941, ya fue posible acumular suficiente medicamento como para iniciar ensayos clínicos en pacientes infectados por Streptococcus y Staphylococcus.
En los laboratorios de la Dunn School of Pathology, en Oxford, extrajeron laboriosamente una pequeña cantidad de penicilina a partir de cultivos puros y se probó en un policía que padecía septicemia estafilocócica y estreptocócica con abscesos múltiples y osteomielitis con fistulas supurantes. Este paciente sufría grandes dolores y su enfermedad era fatal. (Las sulfonamidas ya estaban disponibles entonces, pero no tenían ningún efecto en presencia de pus). Se le administraron inyecciones intravenosas de penicilina cada tres horas. Se recogía toda la orina del paciente y cada día la penicilina excretada se extraía y utilizaba de nuevo. Después de cinco días, las condiciones del paciente habían mejorado considerablemente, la fiebre desapareció, el paciente comía bien y se observaba una clara resolución de los abscesos. Además, no parecía que el fármaco produjera ningún tipo de efecto tóxico. Pero entonces se acabaron las existencias de penicilina, el enfermo empeoró de forma gradual y falleció al cabo de un mes.
Ésta fue la primera evidencia del efecto antibacteriano tan espectacular que ejercía la penicilina cuando se administraba sistémicamente en el hombre. No es de tan amplia difusión el hecho de que la administración tópica de penicilina había sido utilizada con éxito en cinco pacientes que presentaban infecciones oculares diez años antes por Paine, un graduado de St. Mary, que había conseguido el hongo penicilina directamente de Fleming.
Hacia la década de 1950 se logró en Estados Unidos la produción masiva del fármaco y se creó la primera penicilina semisintética. En 1960 se sintetizó la primera carboxipenicilina, con muy buena actividad frente a las bacterias del género Pseudomonas, y en la década de 1980 se produjo el áuge de la combinación de otros medicamentos con las penicilinas, constituyéndose un poderoso arsenal de inhibidores de las b-lactamasas bacterianas.





La resistencia a la penicilina por parte de los microorganismos puede deberse a diferentes causas: producción de enzimas b-lactámicas, reducción de la permeabilidad de la membrana externa, o aparición de lugares de unión de la penicilina modificados; ésto último es lo que ocurre con la resistencia a la meticilina de los estafilococos.
Existen unos cincuenta tipos diferentes de enzimas b-lactámicos. La producción de estas enzimas está controlada genéticamente y el gen reside algunas veces en el cromosoma bacteriano, aunque generalmente se encuentra en un plásmido que puede transferirse de una bacteria a otra e incluso a bacterias de otras especies. Existe una variedad de microbios productores de n-lactamasas, entre los que destacan preferentemente los estafilococos, y ello supone un verdarero problema porque esta resistencia estafilocócica es cada vez mayor; se han dado casos importantes en hospitales que luego se han extendido a la población en general.
Una solución al problema es la administración concomitante de inhibidores de éstas. Uno de estos inhibidores es el ácido clavulánico, que se aisló de una cepa de Streptomyces. El ácido clavulánico, un inhibidor suicida de la enzima, contiene un anillo b-lactámico, y se cree que se une de forma covalente a la enzima justo en el lugar activo o en una zona próxima a él. El complejo se escinde para liberar la enzima de forma muy lenta, protegiendo así a la penicilina de la acción de la enzima. Algunas moléculas enzimáticas permanecen inactivadas de forma irreversible.
Los estreptococos, sin embargo, no presentan estas resistencias
En otros casos, como en el de los microorganismos gramnegativos, la resistencia consiste en reducir la permeabilidad de la membrana externa, y entonces se reducen mucho las posibilidades de que los fármacos, sobre todo los hidrofílicos, penetren y lleguen al sitio activo.


Farmacocinéticamente,las penicilinas se administran por vía oral y parental; en este último caso la absorción es más rápida y completa. Se distribuyen bien por los tejidos y líquidos corporales, y alcanzan las articulaciones, cavidades pleural y pericárdica, bilis, saliva y leche materna, y también atraviesan la placenta. Al no ser liposolubles no consiguen atravesar la membrana plasmática de las células eucariotas. Las penicilinas no atraviesan la barrera hematoencefálica, pero en casos de meningitis se ha comprobado que pueden alcanzar tasas terapéuticas.
Se eliminan principalmente por la orina, y el 90% ocurre por secreción tubular; esta secreción puede bloquearse, por ejemplo con probenecid, para incrementar la concentración plasmática de las penicilinas, que suele ser bastante baja porque la vida media de estos antibióticos es relativamente corta. Esta corta vida media representa un problema en la aplicación clínica de la benzilpenicilina, pero puede resolverse también con una administración frecuente o sustituyéndola por una preparación de liberación lenta del tipo de la penicilina procaína o la penicilina benzatina.

En cuanto a los efectos secundarios,una de las ventajas más destacadas de las penicilinas es su relativa falta de efectos tóxicos directos. Los efectos secundarios más importantes de las penicilinas son las reacciones de hipersensibilidad, que afectan a gran parte de la población, y parecen estar provocadas por la combinación de los productos de degradación del fármaco con proteínas del huésped, dando lugar a la formación de antígenos. Existen reacciones cruzadas entre diferentes tipos de penicilinas. Las manifestaciones de hipersensibilidad más frecuentes son erupciones cutáneas y fiebre. Con menor frecuencia puede aparecer un choque anafiláctico agudo y la denominada enfermedad del suero, conjunto de los síntomas que provoca la reacción a una inyección. Algunas alteraciones hematológicas constituyen otras reacciones de hipersensibilidad poco frecuentes. Algunos síntomas de las reacciones alérgicas se traducen en dificultad para respirar, aturdimiento y enrojecimiento y picor de la piel.
Las reacciones alérgicas a la penicilina suelen producirse la primera vez que se aplica; si no ocurre, es difícil que se den en posteriores aplicaciones. El los casos de clara reacción alérgica a las penicilinas se hace necesario buscar un tratamiento alternativo. Como ocurre con otros muchos antibióticos, un efecto colateral de las penicilinas, en particular cuando se administran las de amplio espectro por vía oral, es que alteran la flora bacteriana intestinal. Este hecho puede asociarse a alteraciones gastrointestinales y, en algunos casos, a infecciones sobreañadidas por microorganismos que no son sensibles a la penicilina. Todo ello puede manifestarse en la aparicición de diarreas moderadas.


Las penicilinas se clasifican en los siguientes cinco grupos: bencilpenicilinas, penicilinas activas por vía oral, penicilinas resistentes a la penicilinasa, penicilinas de amplio espectro y ureidopenicilinas.

Bencilpenicilinas

Dentro de este grupo se encuentran la bencilpenicilina o penicilina G y las formas de liberación prolongada de la misma (penicilina procaína y penicilina benzatina).

 - Penicilina G
Es activa frente a la mayoría de los cocos grampositivos tales como algunos estreptococos, entre los que destacan Streptococcus viridans (responsable de la endocarditis lenta) y los neumococos (responsables de la neumonía). También es útil en el tratamiento de infecciones por bacilos grampositivos como Clostridium tetani (responsable del tétanos) (ver clostridio) y Corynebacterium diphteriae (causante de la difteria), etc. Se puede emplear además en infecciones por bacterias gramnegativas como las producidas por Neisseria meningitidis (productor de la meningitis) y por Neisseria gonorrhoea (productor de la gonorrea). Por último se puede utilizar para luchar contra el Treponema pallidum (que provoca sífilis) y otros gérmenes sensibles.
La vida media en el torrente sanguíneo de la penicilina es de media hora, pero incluso a las 4-6 horas tras la administración se pueden detectar niveles eficaces en la sangre. Debe administrarse siempre por vía parenteral (intramuscular o intravenoso) y se elimina por el riñón.
En ocasiones, la penicilina G puede acarrear reacciones tóxicas como la encefalopatía penicílica, que aparece cuando se administran dosis muy superiores a las habituales y que puede desencadenar un coma; anemia hemolítica; etc. Además, puede ser responsable de reacciones de hipersensibilidad o alergia, como el shock anafiláctico. La sensibilización aparece en pacientes que ya han sido tratados con penicilina y puede demostrarse a través de pruebas cutáneas de detección. Las personas alérgicas a las penicilinas deben llevar algún tipo de identificación para evitar que se les trate con estos antibióticos.

- Penicilinas de acción prolongada
Este grupo está constituido por la unión de penicilina con procaína y por la de penicilina con benzatina. La penicilina-procaína puede estar en el organismo más de 12 horas y la penicilina benzatina hasta 28 días.
La administración de estas penicilinas debe hacerse por vía intramuscular. Los gérmenes sensibles y los efectos adversos son los mismos que en el caso anterior.

Penicilinas activas por vía oral

En este grupo se encuentran la fenoximetilpenicilina o penicilina V, la fenoxietilpenicilina o feniticilina, la fenoxipropilpenicilina o propicina y la fenoxibencilpenicilina o fenbencilina. Estas penicilinas se caracterizan por ser resistentes a los ácidos gástricos, y por este motivo pueden ser administradas por vía oral.

Penicilinas resistente a la penicilinasa

Algunos microorganismos tienen una enzima denominada penicilinasa que impide la acción de la penicilina; por eso, en algunas penicilinas se han introducido cambios estructurales para evitar el efecto de dichas penicilinasas.
Entre estas penicilinas se encuentran la meticilina, la nafcilina y las isoxazolpenicilinas, que son la cloxacilina, la dicloxacilina y flucloxacilina.
Entre los efectos adversos que pueden aparecer tras la administración de estos antibióticos se encuentran la intolerancia gastrointestinal y las reacciones de hipersensibilidad.

Penicilinas de amplio espectro

Se trata de penicilinas cuyo espectro de acción, es decir, los gérmenes frente a los que tienen actividad, es muy grande. Dentro de este grupo se encuentran:
- Ampicilina o alfaminobencilpenicilina
Esta penicilina es activa frente a los mismos gérmenes que la penicilina G y también contra la Escherichia coli, la Shigella y la Salmonella (esta última productora de la fiebre tifoidea). Entre sus efectos secundarios se encuentran las alteraciones gastrointestinales, la fiebre, las convulsiones y la aparición de una reacción de hipersensibilidad en forma de exantema o sarpullido cutáneo. Se puede administrar tanto por vía oral como por vía parenteral.
- Antibióticos relacionados estructuralmente con la ampicilina
Son la amoxicilina y las proampicilinas. Las indicaciones y efectos adversos de estos antibióticos son similares a los de la ampicilina.
La amoxicilina y la ampicilina se pueden asociar a inhibidores de las betalactamasas. Las betalactamasas son proteínas bacterianas capaces de inhibir la acción de las penicilinas. Así, se encuentran las combinaciones de amoxicilina con ácido clavulánico y la de ampicilina con sulbactam, que son eficaces frente a un mayor número de gérmenes que las penicilinas solas.
- Carboxipenicilinas
Son la carbenicilina y la ticarcilina. La carbenicilina es activa frente a los mismos gérmenes que la penicilina G y que la ampicilina, pero además es eficaz contra Proteus y Pseudomonas aeruginosa. La ticarcilina es un derivado de la carbenicilina que actúa frente a los mismos microorganismos, pero que es mucho más activa frente a Pseudomonas aeruginosa.
Las carboxipenicilinas tienen los mismos efectos adversos que el resto de las penicilinas, aunque a dosis elevadas pueden producir hemorragias y hepatitis.

Ureidopenicilinas

En este grupo de penicilinas destacan la mezlocilina, la azlocilina, la piperacilina y la apalcilina. Son activas frente a bacterias gramnegativas como las enterobacterias, la Pseudomonas aeruginosa y el Haemophilus influenzae. También actúan contra cocos gramnegativos como la Neisseria gonorrhoeae, y la Neisseria meningitidis. Por último, son útiles en infecciones por gérmenes grampositivos que no fabrican penicilinasa.

Bibliografía

  • FARRERAS-ROZMAN: Medicina interna, Edición en Cd Rom, 13ª Edición.
  • GARCÍA, Antonio G.: INTERCÓN 96. Índice de especialidades farmacéuticas. Prescripción racional de fármacos, Madrid :EDIMSA, 1996.
  • SANFORD, J. P.-GILBERT, D. N.-SANDE, M. A: Guía de terapéutica antimicrobiana, Madrid: Díaz de Santos, 1996.

    http://www.enciclonet.com/articulo/penicilina/
http://curiosidades.batanga.com/2010/10/02/como-se-descubrio-la-penicilina

miércoles, 31 de agosto de 2016

LA RENDICION DE BREDA...COMO SPINOLA LA RELATÓ,VELAZQUEZ LA PINTÓ Y CALDERON LA RIMÓ.......



                                                               Ambrosio Spinola...

Militar español de origen genovés. Miembro de una rica familia de banqueros genoveses muy ligada a la monarquía española, en 1601 entró al servicio de Felipe III y financió un poderoso ejército, a cuyo frente se puso él mismo, para apoyar al archiduque Alberto, gobernador español de los Países Bajos, en su lucha contra los holandeses.
Pronto demostró su valía como general, y en 1604 derrotó a Mauricio I de Nassau-Orange en Ostende. A pesar de las numerosas victorias que cosechó en los campos de batalla, los gastos de sus tropas y las dificultades económicas de la Corona lo llevaron a la ruina y le convencieron de la necesidad de buscar la paz, por lo que tomó parte en las negociaciones que condujeron a la tregua de los Doce Años en 1609.
Tras el inicio de la guerra de los Treinta Años (1618), invadió el Palatinado y derrotó a los partidarios del elector Federico. Las operaciones en Alemania se vieron interrumpidas por la conclusión de la tregua de los Doce Años, lo que supuso reanudar las hostilidades en los Países Bajos. Spínola realizó una ofensiva que culminó con la toma de Breda en agosto de 1625, inmortalizada por Velázquez en su cuadro La rendición de Breda (o Las lanzas)



 Para 1625, cuando termina el Asedio de Breda, Velázquez llevaba un par de años en la corte de la mano del Conde-Duque de Olivares. Centrado como estaba en sus pinceles es posible que estuviera un tanto ajeno a lo que estaba pasando en Breda. Seguro que le llegaría informacion sobre el asedio, dado que se movía en círculos donde fluía ese tipo de informacion, pero es difícil que tuviera detalles sobre el desarrollo de la campaña. Y claro, todavía no sabía que iba a pintar un cuadro que sacaría del anonimato para siempre a esa ciudad valona, dando lustre al gran Spínola y a los Tercios de Flandes.

Velázquez no estuvo en la contienda. Ni siquiera cerca. Pero supo captar y transmitir la esencia y el ambiente de lo que allí sucedió aquel 5 de junio de 1625: Spínola y Justino-Nassau uno frente al otro, ambos con pie en tierra de igual a igual. Evitando, Spínola, la superioridad de recibir las llaves desde el caballo. Gestos nobles y hasta cierta concordia. Entereza resignada del vencido y generosidad serena del vencedor.
La Rendición de Breda
La realidad del momento tiene aún más mérito sabiendo, como sabemos, de la dureza del asedio. Tanto para los sitiados, sin posibilidad de ayuda externa y ya muy cerca de desatarse el hambre, como para los sitiadores por las inclemencias del tiempo, los intentos externos para forzar el sitio y también la periódica falta de alimento derivada de la complicada logística.
Pero ¿De dónde sacó Velázquez la información de ese momento?¿Cómo supo que se dieron esas circunstancias y que el acto de entrega de llaves de la ciudad fue tal cual él lo pintó?

Ciertamente no estuvo, pero sí se documentó. Una de sus fuente principales fue "El sitio de Breda" la comedia escrita por otro de los grandes de España: Pedro Calderón de la Barca. Pero la fuente principal fue el propio Ambrosio Spínola con quien coincidió, en 1629, en el que era el primer viaje a Italia del pintor.

Diego Velázquez, pintor de la corte, partió del puerto de Barcelona en la nave del mismo Spínola rumbo a Roma para sentir de cerca la influencia del arte italiano. Spínola volvía a su ciudad natal, Génova, orgulloso de las victorias en el campo de batalla y asqueado de tanto puñal trapero en la Corte (Aunque por poco tiempo, porque una nueva guerra en Mantua, le esperaba).
Sea como fuere, durante ese largo viaje, Diego Velazquez, se hizo una idea precisa del carácter del magnífico estratega y una imagen fiel de su fisonomía y su porte. Quizá (vamos, seguro) también  oyese personalmente comentar el famoso hecho de armas del que se hizo eco el mundo entero. Transcurrieron cinco años para que quisieran inmortalizar la campaña de Breda. Cuando el encargo llegó a Diego Velázquez él supo qué es lo que tenía que transmitir. Y asi si lo hizo.
En la rendición, ocurrida el 5 de junio de 1625, se impuso la buena lógica para que las guerras lleguen en algún momento a un fin: Se alcanzó un pacto generoso y magnánimo con los vencidos que todas las partes cumplieron. Así quedó reflejado en el magnífico cuadro de Velázquez, la Rendición de Breda.
No os penseis que fue fácil. Muchos soldados ... valones, alemanes, italianos, ingleses, también españoles... no estaban de acuerdo con ese cierre para el asedio porque se escapaba la posibilidad de un jugoso saco. Otros pensaban que era necesario dar un escarmiento después de tanto tiempo de resistencia. Gracias a dios, no llueve a gusto de todos... ni siquiera en Flandes.
El sitio de Breda 
Calderon de la Barca
El Sitio de Breda

Estos son españoles, ahora puedo 

hablar encareciendo estos soldados 
y sin temor, pues sufren a pie quedo 
con un semblante, bien o mal pagados.


Nunca la sombra vil vieron del miedo 

y aunque soberbios son, son reportados. 
Todo lo sufren en cualquier asalto. 
Sólo no sufren que les hablen alto.


Estos son españoles, ahora puedo 

hablar encareciendo estos soldados 
y sin temor, pues sufren pie quedo 
con un semblante, bien o mal pagados.


Nunca la sombra vil vieron del miedo 

y aunque soberbios son, son reportados. 
Todo lo sufren en cualquier asalto; 
sólo no sufren que les hablen alto.


No se ha visto en todo el mundo 

tanta nobleza compuesta, 
convocada tanta gente, 
unida tanta nobleza, 
pues puedo decir no hay 
un soldado que no sea 
por la sangre de las armas 
noble. ¿Qué más excelencia?





https://www.poeticous.com/poets/calderon-de-la-barca/poems/el-sitio-de-breda?locale=es&page=2

http://www.elcaminoespañol.com/index.php/es/descubrelo/la-epoca/233-el-asedio-de-breda 

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/spinola.htm