viernes, 16 de febrero de 2018

POESIA NEOCLASICA EN EL SIGLO XVIII ESPAÑOL



La segunda mitad del siglo XVIII señala la desaparición de las ultimas derivaciones de la literatura barroca y el triunfo definitivo del arte neoclasico.Luzan ha ganado al fin la partida, y tanto en el teatro como en la poesia termina el reinado de la inspiración libre,para dar comienzo al de la Razón.
Los nuevos poetas,atentos solo a no conculcar las normas que imponen la razón y el "buen gusto" ,consagraran todos sus esfuerzos a lograr una forma correcta y equilibrada que evite por igual los excesos de una fantasía desbordada y las estridencias de una confesión sentimental.Velada la franca exposición de lo íntimo y el libre despliegue de la imaginación,se llegará a una poesia sin misterio y sin brillo,regida solamente por el frio cálculo y un seco afán didactico.
Seria dificil discernir, si fue la formula neoclásica,con su rigurosos afán normativo,lo que privó de toda expontaneidad a nuestros poetas,o si fue la ausencia en éstos de un sentido de intuición lírica lo que les indujo a aceptar un sistema que prescindía de la emoción poética como de algo superfluo y ponia todo su empeño en conseguir una finalidad educativa,valiendose de una expresión sencilla,clara y atildada:pero lo cierto es que toda la cuidadosa reflexión y paciente trabajo que requeria la empresa solo sirvieron para crear una poesia opaca y anémica cuya pureza de estilo y prudente comedimiento no la salvan de un lamentable prosaismo o de una tediosa monotonia.


Plagada de los tópicos que imponia la imitación de unos modelos consagrados,descentrada de su propio fin por la obsesión pedagógica del siglo, y cohibida por innumerables trabas que en la mayoría de los casos no eran mas que prejuicios,la producción neoclasica adolece de una falta de sinceridad,de brio, y de arranque lírico que la privan del verdadero interés estético.
Ha de advertirse que si en el teatro de la época la influencia francesa ejerce un papel decisivo,en la poesía se observa la mucho mas importante de los españoles del Siglo de Oro no contaminados de barroquismo (Garcilaso,Villegas...) o la de clásicos grecolatinos (Anacreonte,Horacio etc...) El influjo de Francia existe tambien,pero mas en el terreno de la teoría y de la preceptiva (Boileau) que en el de la imitación directa de determinados autores.
Señalemos por último,que aunque la moda neoclásica, en pleno auge desde el reinado de Carlos III,se prolonga a traves del primer tercio del siglo XIX las últimas decadas del XVIII (reinado de Carlos IV ) presencian el advenimiento de nuevas corrientes de sabor prerromantico, que al fundirse con aquella dan a la producción literaria del momento, un matiz radicalmente distinto.
Si la "Academia del buen Gusto " ,marca en el reinado de Fernando VI,los primeros avances de la reforma neoclasica, la "Tertulia de la Fonda de San Sebastian" representa su plena aceptación en tiempos de Carlos III :SE reunian sus asistentes en la fonda madrileña de San Sebastian y tenian "como único estatuto" no hablar sino "de teatro,de toros,de amores o de versos" .El tono de aquella reunion literaria era mas italiano que frances,en lo cual seguia en parte el camino iniciado por Luzan .Nicolas F.de Moratin,Cadalso,e Iriarte,figuraban entre los primeros contertulios,encarnando respectivamente los tres aspectos mas importantes de la poesia de la época :la imitacion de los clásicos españoles,los comienzos del género anacreóntico y el cultivo de la fábula.


La imitacion de la poesia del Siglo de Oro se lleva a cabo evitando los excesos culteranos y volviendo la vista al siglo XVI.El colorido y el brio de la producción poética de Moratin,inspirada en la tradicion nacional,no deja de ser una excepcion entre las frias composiciones del momento:pero la ausencia en el del influjo gongoriano revela suficientemente el cambio de gusto.
La poesia anacreontica comienza en estos años a ponerse de moda,gracias a la inspiracion de Cadalso,pero no alcanza su apogeo hasta que la escuela salmantina hace de ella uno de sus géneros predilectos.
La fábula,en cambio,encuentra ahora sus máximos representantes,ya que el criterio neoclasico veia en la educación la suprema finalidad del género poético.Los versos correctos e incoloros de los fabulistas son una muestra mas de la incapacidad lírica de la época,asi como un claro exponente de las preocupaciones del siglo.En este sentido,es interesante señalar en los mas importantes (Samaniego e Iriarte) la huella de las ideas enciclopedistas,que dieron lugar a varias intervenciones de la Inquisición.
Los dos elementos esenciales de la fábula (sátira y pedagogia) se dan tambien por separado en una serie de composiciones satíricas y didácticas:Las primeras se utilizan frecuentemente como armas defensivas u ofensivas en las polémicas literarias;las segundas ofrecen por lo general un fondo ideológico que coincide con las tendencias de la Ilustración.
De esta forma tenemos como tipos poéticos del reinado de Carlos III 
1-Poemas de acuerdo con la tradición nacional.
2-Poesias anacreónticas.
3-Fábulas
4-Composiciones satíricas.
5-Didacticas.



 Epístola dedicada a Hortelio (Fragmento)

(J.Cadalso)

Desde el centro de aquestas soledades,                            
gratas al que conoce las verdades,                        
gratas al que conoce los engaños                           
del mundo, y aprovecha desengaños,                 
te envío, amado Hortelio, ¡fino amigo!,                             
mil pruebas del descanso que concibo.

Ovidio en tristes metros se quejaba                     
de que la suerte no le toleraba               
que al Tíber con sus obras se acercase,               
sino que al Ponto cruel le destinase.                    

Mas lo que de poeta me ha faltado                      
para llegar de Ovidio a lo elevado,                         
me sobra de filósofo, y pretendo                          
tomar las cosas como van viniendo.                      

¡Oh, cómo extrañarás cuando esto veas             
y sólo bagatelas aquí leas,                         
que yo, criado en facultades serias,                      
me aplique a tan ridículas materias!                      

Ya arqueas, ya levantas esas cejas,                       
ya el manuscrito de la mano dejas,                       
y dices: "Por juguetes semejantes,                      
¿por qué dejas los puntos importantes?                            

¡No sé por qué capricho tú te olvidas                   
materias tan sublimes y escogidas

¿Por qué no te dedicas, como es justo,               
a materias de más valor que gusto?                      

Del público derecho que estudiastes                   
cuando tan sabias cortes visitastes;                      
de la ciencia de Estado y los arcanos                     
del interés de varios soberanos;

de la ciencia moral, que al hombre enseña                        
lo que en su obsequio la virtud empeña;                           
de las guerreras artes que aprendistes 

cuando a campaña voluntario fuistes;                  
de la ciencia de Euclides demostrable, 
de la física nueva deleitable,                        
¿no fuera más del caso que pensaras    



   

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