martes, 28 de febrero de 2017

EL BOLIGRAFO Y LASZLO BIRO


La primera patente de la que según mis datos hay constancia data de 1888,presentada por el norteamericano John Loud,el invento de Loud,efectivamente se parecía bastante a un bolígrafo actual,pero solo en cuanto a su fisonomía,(era un objeto para marcar el cuero)
Dos décadas después en 1906,surgió el segundo padre del bolígrafo,Slavoljub Edward Penkala.esta vez Penkala había ingeniado un instrumento que se asemejaba considerablemente a lo que hoy conocemos como portaminas
Habría que esperar a 1943 para que apareciese por primera vez el bolígrafo,tal y como lo concebimos hoy dia cuyo invento se le atribuye al periodista Laszlo Biro

Todos tenemos al menos uno, olvidado en un cajón de casa o de la oficina. No lo ocultamos, pero nos lo quitamos de en medio. No es precisamente un símbolo de estatus, ni tampoco un ejemplo de lo que Veblen llamaba consumo conspicuo. Es barato  y lo damos tan por supuesto, que olvidamos que cada día se venden millones de unidades. Forma parte de nuestra vida con esa desarmante cotidianidad con que lo hacen los objetos evidentes, como la cuchara o el cepillo de dientes. Y, como hacemos con ellos, también lo usamos para funciones para las que no fue pensado: para morder, por ejemplo, si nos ataca el síndrome nicotínico.  O como cerbatana con proyectiles de arroz, como en las guerras de los recreos del colegio. No nos importa perderlo o que nos lo roben: como una de sus principales cualidades es la de ser desechable. Está a mano, simplemente. Y, desde luego, también lo usamos para escribir durante dos kilómetros seguidos de tinta: aproximadamente media novela, por ejemplo, como cuando Millás usaba un "bic" para componer aquellas primeras narraciones deslumbrantes  en cuadernos atiborrados de letra muy pequeña.

El bolígrafo o, como fue llamado en su "prehistoria", el esferógrafo, nos acompaña legalmente desde hace 70 años. Lo inventó el periodista (entre otras cosas: también fue pintor surrealista) Laszlo Biro, harto de que su pluma estilográfica (o fuente) dejara un reguero de manchas sobre el papel en el que garabateaba sus notas urgentes. Lo que él necesitaba era algo de lo que fluyera tinta que secara tan rápido como la de la rotativa de su periódico. Con su hermano Georg, un químico, diseñó el primer bolígrafo de la historia a partir de una pieza clave: una diminuta bola de metal que, dispuesta al final del tubo que contenía el pigmento, recogía al rodar sólo una pequeña cantidad y la depositaba suave y uniformemente sobre el papel mientras surgía la escritura.

En 1938 consiguió la patente inglesa. Luego, mientras la Hungría de Horthy se nazificaba, huyó a Argentina, donde obtuvo otra patente para su invento (que allí creo que todavía llaman birome): la "me" corresponde al apellido de su socio, Meyne- y donde se conmemora la fecha de su onomástica como Día del Inventor. La primera inversión masiva en biros (que es como se le designa coloquialmente en Gran Bretaña) la realizó la RAF, que necesitaba para sus tripulaciones una pluma que no chorreara tinta en las alturas.
En 1950 Biro vendió su patente a Marcel Bich, un empresario francés fascinado por el esferógrafo. Como se dio cuenta de su potencial de objeto de consumo globalizable, lo primero que hizo fue quitarle la "h" a su marca de fábrica (Bich sonaba en inglés muy mal). Él fue quien comercializó el bolígrafo por excelencia, esa obra maestra que es el modelo Cristal: un tubo hexagonal (para que no rule en la mesa) de poliestireno transparente (para que se vea la tinta) terminado en la célebre bola rodante, que ahora es de carbono de tungsteno. Y rematado con un capuchón de polipropileno con un orificio para la ventilación (y menos peligroso si se traga accidentalmente). Ése es el "boli" al que el Gobierno francés,  concedió permiso oficial para ser usado en la enseñanza pública desde los años sesenta. Y el mismo que puede verse en una vitrina de honor en el departamento de diseño del MOMA de Nueva York, consagrado ya como uno de los iconos más característicos del siglo XX. Setenta años después de que fuera patentado, concedámosle un pensamiento antes de perderlo de nuevo.
http://artjournaling.tumblr.com/post/52575365598/by-andrea-josephhttp://elpais.com/diario/2008/06/25/cultura/1214344808_850215.html?rel=mas
http://sobrecuriosidades.com/2011/12/02/breve-historia-del-boligrafo/
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/a/af/Bol%C3%ADgrafo_marca_birome_I.jpg/280px-Bol%C3%ADgrafo_marca_birome_I.jpg

domingo, 26 de febrero de 2017

TEMPLUM LIBRI...LA BELLEZA DEL CONOCIMIENTO




El fondo documental de la Biblioteca Templaria, única en su género, está formado inicialmente por un total de 1.380 libros, a los que se irán incorporando progresivamente nuevos títulos. Así es como difundían la noticia ...
600 libros forman parte de la colección de Antonio Ovalle García y 780 pertenecen a la colección de temática templaria, órdenes militares, Camino de Santiago, etc. adquirida en los últimos años por el Ayuntamiento de Ponferrada.
Imagen de algunos de los documentos de la biblioteca. (Foto: César Sánchez)
Hoy viajaremos a esta ciudad (Ponferrada) para visitar su biblioteca templaria.
De los ejemplares de Ovalle García, 94 se exponen en la muestra permanente ‘Templum Libri’, mientras que en la biblioteca se ubican otros 79 facsímiles, cinco de las colecciones de la obra gráfica de Leonardo da Vinci, 26 títulos de obra gráfica y libros de autor, 43 títulos de la colección ‘Los signos del hombre’, 24 de ‘La Quadreria’, la ‘Encyclopedie’ de la ilustración francesa y numerosos libros de estudio y complemento.
"La mayor parte de los facsímiles son manuscritos, aunque también hay copias de varios incunables y de libros impresos posteriores al año 1500, facsimilando los originales que se conservan en instituciones como la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca del Escorial, las nacionales de Francia, Austria o Rusia, la British Library, la Biblioteca Vaticana, la Pierpont Morgan Library de New York y otras muchas bibliotecas o museos de España y del mundo, representando prácticamente a todos los países europeos y cubriendo un periodo de más 1.200 años, desde el siglo VIII a la actualidad".  
"En cuanto la temática, incluye prácticamente todos los saberes. Abundan los de temática religiosa de diversos tipos, pero también hay gran abundancia de libros de crónicas, de caballería, de cartografía, de arquitectura, de música, de botánica, de medicina, de animales, de alquimia, de literatura, de arte o de historia".
Destacan, entre otros, los 22 ‘Beatos’ que, como códices o libros completos, existen actualmente; la única colección completa en el mundo de la llamada ‘Biblioteca Imposible’ de Panini formada por 12 títulos; los libros de Alfonso X el Sabio; crónicas medievales vinculadas a ordenes de caballería, a las Cruzadas y a los templarios; los ‘Libros de Horas’ del Duque de Berry; los ‘Libros de Horas’ de la monarquía francesa de finales del siglo XV; la ‘Botánica’ de Lamarck; los manuscritos occidentales que la Unesco ha declarado ‘Memoria del Mundo’, los llamados ‘Manuscritos del Reichenau’ o códices tan conocidos ‘El libro de Kells’ o el ‘Códice Calixtino’.
Biblioteca Templaria
Templum Libri muestra la grandeza de los libros más bellos de la Historia, que hasta hace muy poco tiempo han permanecido ocultos y custodiados en colecciones privadas, bibliotecas, universidades, monasterios y museos. Creados para el uso restringido, primero de la iglesia y realeza, y después, de la nobleza y burguesía, se convirtieron en difusores de la fe y del conocimiento y en objetos de poder, de prestigio social y de goce y disfrute de sus propietarios.
Los libros expuestos ocupan dos de las salas del Palacio Nuevo de la fortaleza de Ponferrada, mandado construir por D. Pedro Álvarez Osorio, Conde de Lemos, a mediados del XV y que recientemente han sido restauradas y reconstruidas. En la primera de ellas se encuentran códices y manuscritos de temática religiosa, mientras que en la segunda, dedicada a las Ciencias y Humanidades, se exponen manuscritos iluminados, libros impresos ilustrados y de autor, que responden a contenidos de carácter científico, humanístico, artístico y literario.
El centenar de piezas que se muestran en la Exposición forman parte de la Colección ( una de las mejores del mundo en su género ) que el gran bibliófilo berciano D. Antonio Ovalle García ha cedido al Ayuntamiento de la ciudad de Ponferrada de forma desinteresada, y que con el resto de la Colección, depositada en la “Biblioteca Templaria y Centro de Estudios Históricos”, convertirán a la vieja fortaleza en el Castillo de los Libros: un lugar de lectura, exposición, investigación y disfrute.
Vista del Castillo de Ponferrada, donde  se encuentra la Biblioteca Templaria 
La Colección en su conjunto, está formada por ediciones facsímiles de los mejores códices que se copiaron y miniaron en los principales talleres europeos, tanto monásticos como laicos, así como por sorprendentes libros de autor. Todos los ejemplares de la muestra, y muy especialmente las ediciones de facsímiles, ponen al alcance de todos la riqueza que hasta ese momento solamente muy pocos habían podido disfrutar, permitiendo que los amantes del libro y del arte que lo deseen puedan recrearse en su belleza, ya que como señala el Dr. Manfred Kramer “cada folio de un manuscrito miniado equivale a la visita de una amplia galería de arte medieval”.

                                                                                       Atlas Miller. 1519




 Facsímiles: Libro de oración de Claudia de Francia ( 1517), Libro de Horas Torriani (1490-1495). Breviario Grimani
 (1ª Mitad s. XVI)

La Colección en su conjunto,está formada por ediciones facsímiles de los mejores códices que se copiaron y miniaron en los principales talleres europeos, tanto monásticos como laicos, así como por sorprendentes libros de autor. Todos los ejemplares de la muestra, y muy especialmente las ediciones de facsímiles, ponen al alcance de todos la riqueza que hasta ese momento solamente muy pocos habían podido disfrutar, permitiendo que los amantes del libro y del arte que lo deseen puedan recrearse en su belleza, ya que como señala el Dr. Manfred Kramer “cada folio de un manuscrito miniado equivale a la visita de una amplia galería de arte medieval.
El discurso de la sala I se inicia con la exposición de ocho magnífica biblias, desde el Codex Biblicus Leonensis (Biblia Visigótico Mozárabe de León), cuyo original del año 960 se encuentra en la Colegiata de San Isidoro de León, hasta la renacentista Biblia de Federico de Montefeltro. Seguidamente se muestran dos Apocalipsis y diecisiete ejemplares del Beato de Liébana, cuyos originales se conservan en los principales monasterios, abadías, bibliotecas y universidades del mundo.

                                       
En el segundo capítulo, el esplendor de las Ciencias, las Humanidades y las Artes abre sus páginas a fascinantes mapas, atlas, bestiarios, libros de caza, enciclopedias botánicas, cánones medicinales y libros de muy diversos géneros, algunos con obra gráfica de Dalí, Picasso y Chillida.
La mayor parte de los facsímiles son manuscritos, aunque también hay copias de varios incunables y de libros impresos posteriores al año 1500, facsimilando los originales que se conservan en instituciones como la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca del Escorial, las nacionales de Francia, Austria o Rusia, la British Library, la Biblioteca Vaticana, la Pierpont Morgan Library de New York y otras muchas bibliotecas o museos de España y del mundo, representando prácticamente a todos los países europeos y cubriendo un periodo de más 1.200 años, desde el siglo VIII a la actualidad.
En cuanto la temática, incluye prácticamente todos los saberes. Abundan los de temática religiosa de diversos tipos, pero también hay gran abundancia de libros de crónicas, de caballería, de cartografía, de arquitectura, de música, de botánica, de medicina, de animales, de alquimia, de literatura, de arte o de historia.



                               Facsímil. Atlas Vallard Ca 1547. Huntington Library .San Marino (USA)

Destacan, entre otros, los 22 ‘Beatos’ que, como códices o libros completos, existen actualmente; la única colección completa en el mundo de la llamada ‘Biblioteca Imposible’ de Panini formada por 12 títulos; los libros de Alfonso X el Sabio; crónicas medievales vinculadas a ordenes de caballería, a las Cruzadas y a los templarios; los ‘Libros de Horas’ del Duque de Berry; los ‘Libros de Horas’ de la monarquía francesa de finales del siglo XV; la ‘Botánica’ de Lamarck; los manuscritos occidentales que la Unesco ha declarado ‘Memoria del Mundo’, los llamados ‘Manuscritos del Reichenau’ o códices tan conocidos ‘El libro de Kells’ o el ‘Códice Calixtino’.






                                            El libro de Kells

La obra más antigua expuesta, el Libro de Kells es de comienzos del s. IX, mientras que el más moderno, el Libro de los Caballeros de la Cofradía de Santiago, se inicia en el s. XIV y se finaliza en el XVII. Y entre ellos verdaderas joyas de la miniatura española y europea de la Edad Media y el Renacimiento, destacando la colección de Beatos, por reunir la mayoría de los facsimilizados hasta el momento actual, entre los que se encuentran los denominados, por la calidad de las miniaturas "Alfa" (el de San Miguel de la Escalada) y "Omega" (el del Monasterio de las Huelgas) y por tratarse de la mayor aportación de España al mundo de la miniatura medieval.
  
        Facsímil de Códice Calixtino. Ca 1160. Archivo de la Catedral de Santiago de Compostela
De los ejemplares de Ovalle García, 94 se exponen permanente ‘Templum Libri’, mientras que en la biblioteca se ubican otros 79 facsímiles, cinco de las colecciones de la obra gráfica de Leonardo da Vinci, 26 títulos de obra gráfica y libros de autor, 43 títulos de la colección ‘Los signos del hombre’, 24 de ‘La Quadreria’, la ‘Encyclopedie’ de la ilustración francesa y numerosos libros de estudio y complemento.

La nueva colección Templum Libri, “Libros de plantas mágicas y animales raros en el Castillo de los Templarios”, se inauguró este año 2016, y tiene como protagonistas principales a los libros de la colección dedicados a la representación de animales fantásticos a lo largo de la historia, así como los beneficios que el hombre ha extraído de las plantas más curiosas y desconocidas.
Los ejemplares seleccionados abarcan un período cronológico que va desde los tratados de medicina islámica del siglo XI hasta los tratados enciclopédicos del siglo XVIII, como la famosa Botánica de Lamarck.
Libro de las utilidades animales
Entre las obras más destacadas, por el interés de sus contenidos y por la belleza de sus ilustraciones se encuentra el “Libro de las utilidades de los animales” o el magnífico “Libro de los Pájaros de América” del siglo XIX, cuyas principales ilustraciones se exponen en la biblioteca junto a la serie de grabados maestros de Alberto Durero y obra gráfica sobre flora y fauna.

KITAB AL-DIRYAQ, TRATADO DE MEDICINA Siglo XII,Facsímil del original conservado en la Biblioteca Nacional de Francia.
También podemos encontrar muestras del Quijote ilustrado por Dalí, dibujos de Leonardo da Vinci, un estudio sobre papel de Picasso sobre el Guernica y El cántico Espiritual y poesía completa de San Juan de la Cruz ilustrado por Chillida
Leonardo da Vinci
Picasso

Gravitaciones de Chillida
Don Quijote de Dali

                      Para terminar con dos muestras de la cartografía y Atlas de los siglos XVI y XVII.

Para evitar la excesiva extensión de esta articulo,les dejo una muestra comentada  de la mano de los expertos Javier García Bueso (Director de los Museos de Ponferrada) y Antonio Ovalle García (Bibliófilo).





https://documania20.wordpress.com/2013/10/11/video-el-fondo-documental-de-la-biblioteca-templaria-de-ponferrada-leon/http://www.documania.info/2014/01/documaniacs-viajers-templum-libri-las.html
http://www.bierzotv.com/la-exposicion-libros-de-plantas-magicas-y-animales-raros-se-amplia-al-13-de-marzo/
http://www.elbierzodigital.com/descubriendo-la-nueva-coleccion-templum-libri-libros-de-plantas-magicas-y-animales-raros-en-el-castillo-de-los-templarios/125329
http://4.bp.blogspot.com/-3Gyxisx-
dKw/UqyQaOJiBUI/AAAAAAAAS3A/Sqp_C7tJDFU/w1200-h630-p-nu/escanear0001.tif
http://media.wsimag.com/attachments/3a294b2daa3c823afe59f452ec985bf94150f7c2/store/fill/860/645/8c04ec6eb61444f2c761fb55911d18004704be918afeab17f961acb87e57/El-Kitab-al-Diryaq-es-una-de-las-obras-que-han-servido-de-referencia-a-la-medicina-natural.jpg
http://manolo-eleremita.blogspot.com.es/2014/04/templum-libri-en-ponferrada.html
http://comprarmejor.es/1958-pos_thickbox/primer-lapidario-del-rey-alfonso-x-el-sabio-ano-1253.jpg



jueves, 23 de febrero de 2017

PAPIRO DE MOSCU Ó PAPIRO GOLENISHCHEV



El papiro de Moscú, es junto con el de Rhind el más importante documento matemático del Antiguo Egipto. Fue comprado por Golenishchev en el año 1883, a través de Abd-el Radard, una de las personas que descubrió el escondite de momias reales de Deir el Bahari. Originalmente se le conocía como Papiro Golenishchev pero desde 1912, cuando fue a parar al Museo de Bellas Artes de Moscú (nº 4576), se conoce como Papiro de Moscú. Con 5 metros de longitud y tan sólo 8 cm de anchura consta de 25 problemas, aunque algunos se encuentran demasiado dañados para poder ser interpretados. El papiro fue escrito en hierática  en torno al 1890 a.C. (XII dinastía) por un escriba desconocido, que no era tan meticuloso como Ahmes, el escriba del papiro Rhind. Se desconoce el objetivo con el que fue escrito. En la imagen que muestro se puede ver el original en hierática y la traducción en jeroglífico.
De los 25 problemas de que consta hay 2 que destacan sobre el resto; son los relativos al cálculo del volumen de una pirámide truncada, y el área de una superficie parecida a un cesto . Este último es uno de los problemas más complicados de entender, pues no está clara la figura, y si la figura buscada fuese un cesto o un hemisferio entonces sería el primer cálculo de tal superficie conocido.

https://personal.us.es/cmaza/egipto/superficies2.htm
http://atlantablackstar.com/wp-content/uploads/2014/10/Papyrus_moscow_4676-problem_14_part_1.jpg
http://www.egiptologia.org/ciencia/matematicas/papiro_moscu.htm
http://papiroojea.blogspot.com.es/

LA TUMBA DEL APOSTOL SANTIAGO....INVESTIGACIONES Y SUPOSICIONES



Personas hay que afirman que quien está enterrado en Santiago de Compostela no es el Apóstol, si no Prisciliano obispo gallego del siglo IV, los que lo hacen y escriben sobre ello, se les nota un orgullo excesivo por creer manejar información privilegiada, sin embargo, pocos datos aportan, ninguno concluyente.No es cuestión de analizar sus argumentos, vayamos  a los hecho con el fin de atestiguar que el sepelio del Apóstol Santiago, es un hecho demostrado.
En el siglo IX, en un bosque al abrigo de un castro antiguo y abandonado de la comarca de Amaía, en la diócesis de Iria, su obispo Teodomiro descubrió y reconoció un mausoleo romano, que al poco fue visitado por otros obispos de Galicia y Asturias, y el monarca en persona, Alfonso II, además de otros nobles y personalidades, llegando todos ellos a la conclusión que era la Tumba del Apóstol Santiago y de dos de sus Discípulos.


Antes del descubrimiento de su sepulcro, los padres de la Iglesia difunden la idea de que efectivamente los apóstoles habían recorrido el mundo (lo que se conocía de él), siendo enterrados en el lugar donde habían pasado su vida predicando. Entre los siglos VI y VII, se compone un texto: “Breviarum Apostolorum”, donde se dice literalmente: “El cuerpo del Apóstol Santiago, que predicó en nuestras tierras, se encuentra enterrado en lo que se conoce como Aca Marmarica”. En el reinado de Mauregato (783-788) se compone un himno: “O Dei Verbum”, en el que Santiago ya es invocado como patrón de España. A finales del siglo VIII el beato de Liébana (Cantabria) redacta “Los comentarios al Apocalipsis, donde afirma que Santiago predicó en España, y dibuja un mapamundi, localizando la dispersión de los Apóstoles, y Santiago aparece colocado en una zona a la que llaman “Aca Marmárica”, que coincide con la actual Galicia.
Plano de la Cripta donde se observan los lóculos de Atanasio y Teodoro

El descubrimiento del sepulcro por Teodomiro provoca una riada de gente en peregrinación de toda España al mausoleo, y finalmente de toda Europa.
El mausoleo constaba de dos partes, una con la cripta sepulcral en la parte inferior o sótano, y otra superpuesta a esta que servia de culto funerario comunicada por una escalerilla interior. En su dintel de entrada había una lápida de mármol con las inscripciones de su fundadora, Atia Moeta (La Reina Lupa). El mausoleo se conservó tal cual lo encontraron cerca de 300 años, hasta que don Diego Gelmírez en el año 1105, decide preservar mejor los restos del Apóstol y decide derruir la planta superior, además de dejar sin acceso posible la cripta tapada ahora con cubricón romano apoyándose en los muros y disminuyendo su altura a la de una persona, sobre las tumbas situó el altar mayor y desde entonces se empieza a construir la que hoy es la basílica, pasando por sus distintos momentos arquitectónicos.
En 1585 se produce el primer ataque inglés al mando del corsario Drake, quien había amenazado con destruir la catedral y la tumba de Santiago, por este motivo el obispo Juan de Sanclemente sacó los restos de los tres santos de sus sepulcros y los escondió en unas tumbas construidas detrás del altar mayor, mientras tanto Felipe II confesaba su intención de llevarse los restos al relicario del monasterio de El Escorial, por este motivo, no devolvió los restos a su sitio original llevando el secreto hasta la tumba.
El arqueólogo Antonio López Ferreiro emprende las excavaciones arqueológicas bajo el Altar Mayor en 1878, con el fin de hallar la tumba del Apóstol y sus restos. Encuentran tres hoyos vacíos y un mosaico de factura romana, y los huesos finalmente se encuentran en una urna de madera escondida en la parte posterior del altar.
Al año siguiente un tribunal estudia los restos encontrados y el estudio científico de los huesos revela que pertenecen a tres esqueletos incompletos de tres individuos de desarrollo y edad diferentes, de los cuales dos estaban en una edad media y el tercero en el último tercio de la vida. A uno de ellos le falta la apófisis mastoidea derecha (costilla) que había sido regalada por Gelmírez al obispo de Pistoia, donde se venera como reliquia.
En 1886 los restos son depositados en una urna de plata labrada por los orfebres Rey Martínez en 1886, dentro de un cofre de madera forrado de terciopelo rojo con tres compartimentos, para Santiago, Atanasio y Teodoro. Así es como se encuentra en la actualidad.
En 1955 se encuentra la cubierta sepulcral de Teodomiro descubridor de la Tumba del Apóstol, que quiso enterrarse junto a su propio hallazgo.
Finalmente en 1988, se confirma los restos arqueológicos del Apóstol, en ello intervienen el filólogo Isidoro Millán González-Pardo, Conde de Quirós y Correspondiente de la Real Academia de la Historia, y el catedrático en arqueología, Antonio Blanco Freijeiro (pontevedrés) y también académico de la historia.
Isidoro Millán al explorar dos cavidades que se encuentran a izquierda y derecha del pequeño pasillo que da acceso al altar mayor, consiguen fotografiar su interior utilizando espejos,  observan en la que la tradición atribuía a San Atanasio, una piedra que desentona con el resto y a modo de tapón, en ella aparece la inscripción ATHANASIOS, su grafía basada en letras griegas y hebreas se asemeja a las encontradas en el cementerio cristiano situado en el Monte de los Olivos en Jerusalén. Ha sido datada a finales del siglo I o comienzos del II.

Piedra con el nombre en griego de “Atanasio”-calco
Novedades:

El hallazgo, afirma, “confirma la tradición” que sitúa al Apóstol en la catedral compostelana

 




Enrique Alarcón, profesor de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra, anunció  haber  descubierto una inscripción del siglo I con el nombre hebreo “Jacob”, equivalente a “Santiago”, en el sepulcro del Apóstol en Compostela, un hallazgo que, a su juicio, “confirma la tradición” que sitúa al Apóstol en tierras hispánicas y su enterramiento en el templo. En un comunicado, el profeso) que, según la tradición, acompañaban a Santiago el Mayor. En su momento, 1988, Millán, filólogo y profesor en la capital gallega, había descubierto ya las palabras “Atanasio” y “mártir”, aunque su especialidad eran las lenguas clásicas y no el hebreo.
Alarcón argumenta que la simbología de la inscripción (a la que solo ha tenido acceso, hasta ahora, por medio de reproducciones) “es muy rica” y contiene inscripciones que remiten a las halladas en las tumbas del primitivo cementerio judeocristiano de Jerusalén. En concreto, aclara, ha hallado alusiones a la fiesta judía del Shavu´ot, equivalente a la del Pentecostés cristiano, a lo que se suman, afirma, la representación de panes rituales de esa celebración que “dejaron de hacerse en el año 70″ tras la destrucción del Templo de Jerusalén por los romanos.
Alarcón, que expuso sus conclusiones durante la clausura de la Cátedra Camino de Santiago de la Universidad de Navarra, recuerda que es en Pentecostés cuando los apóstoles predican por primera vez a todos los pueblos, según el Nuevo Testamento. “Cristo les había encargado que solo entonces podrían salir de Jerusalén y ser sus testigos hasta el fin de la tierra, el Finis Terrae”, explica. En esa línea sostiene que la inscripción se refiere a Santiago como “cumplidor de ese mandato: testigo de Cristo en el Finisterre, el nombre romano de la costa gallega, y es casi contemporánea, ya que los caracteres hebreos son anteriores al 70″.


http://www.cristobal-colon.org/prisciliano-de-obispo-a-brujo/” color=”lightblue”] Prisciliano[/button]
http://www.cristobal-colon.com/la-tumba-del-apostol-santiago-san-jacobo-san-iago/
http://www.cristobal-colon.org/la-leyenda-de-santiago-apostol-y-la-reina-lupa/”] Reina Lupa y Santiago Apóstol[/button]





miércoles, 22 de febrero de 2017

BIBLIOTECA PATRIMONIAL RECOLETA DOMINICA


La finalidad de la Orden Dominica es y ha sido anunciar el Evangelio mediante el testimonio de vida y predicación.El lema de la Orden Dominica fue Contemplata Aliis Tradere, esto es comunicar la experiencia contemplativa a los otros. Por eso los frailes se vieron llamados a una vida de contemplación que incluye la oración y el estudio para llevar a la práctica la evangelización.
Los frailes dominicos estuvieron presentes en los principales centros de enseñanza de Chile, fundando centros de estudios primarios, secundarios y universitarios, participando en la vida intelectual en la sociedad de cada época, motivados por la predicación del Evangelio unido a la promoción de la vida humana.
En este contexto las bibliotecas se multiplicaron junto con las comunidades dominicas: éstas fueron lugares donde crecía la vida intelectual y se transformaron en la manifestación material de la identidad social y religiosa de la Orden de los Predicadores.
Al respecto, el fraile dominico argentino Francisco Álvarez (1790-1854), Prior del Convento de la Recoleta Dominica desde 1837 hasta su muerte, señala en sus escritos:
"Uno de los oficios más delicados que hay que desempeñar en una comunidad bien arreglada, es el de Bibliotecario. En cuanto sea posible, debe buscarse para este oficio un sujeto, que a los conocimientos científicos, reúna el interés, aseo, prolijidad y buen gusto de los libros que componen la Biblioteca para saber conservarlos o buscar los que faltan".

La vida al interior del Convento de la Recoleta Dominica estuvo marcada por la importancia asignada al estudio y al perfeccionamiento intelectual de sus miembros. Estos debían seguir en estricto rigor los cursos y actividades indicados para su promoción, lo cual queda estipulado en los Estatutos y Reglamento de Estudio del claustro.
En los tres primeros años se estudiaba filosofía, geometría, trigonometría física, elementos de química, historia natural, geografía, cosmografía e historia universal.
En cuarto año se estudian lugares teológicos, propedéutica o De Vera Religione y hermenéutica sagrada.
En los cuatro años restantes se estudiaba Sagrada Teología, Sagrada Escritura o Exégesis, Derecho Canónico, disciplinas e historia eclesiástica.
Muchas de estas obras, usadas por los frailes para el estudio del evangelio o su perfeccionamiento intelectual, son las que componen actualmente las colecciones de la actual Biblioteca Patrimonial Recoleta Dominica.

La Biblioteca de la Recoleta Dominica es considerada una de las colecciones de libros científico-religiosos más grande, importante y antigua de Chile y quizas de América Latina.
Su origen se remonta a 1753, junto con el Convento de la Recoleta Dominica en Santiago de Chile, por el maestro y fundador de esta casa de observancia, el fraile chileno Manuel de Acuña.
Al regresar de Roma con las licencias del Padre Maestro General de la Orden para dicha fundación, trajo consigo una cantidad significativa de obras escogidas que serían la base de la futura gran biblioteca.
Su deseo era que la ciencia permaneciese incólume, intacta, considerando a los frailes como los encargados de transmitir esa verdad. Para esto era necesario que éstos se formasen, y "tuviesen abundantísimas fuentes donde instruirse y fueran la vanguardia en el dilatado horizonte del humano saber".
Desde sus comienzos estuvo apoyada por Fray Sebastián Díaz, quien fue uno de los primeros en traer la imprenta a Chile y por Fray Antonio de Molina, que fue el fundador del noviciado y el primero que implantó los estudios formales en este convento.
Al principio fue bastante difícil y costosa la traída de libros para esta lejana región del mundo. Sin embargo, las crónicas del convento señalan que desde el año 1753 a 1823, la Biblioteca conventual se había acrecentado en 2.385 volúmenes.
La Biblioteca de la Recoleta Dominica pretendía abarcar todas las ramas de la ciencia, objetivo que fue posible debido a que muchos frailes viajaban a Europa y traían consigo volúmenes que ayudaban a acrecentar las colecciones.
Los sucesivos prelados de la Recoleta dispusieron sus mejores esfuerzos en incrementar la colección, con libros religiosos y con obras pertenecientes a diversas disciplinas científicas y humanistas.
Un ejemplo es el fraile argentino Justo de Santa María de Oro que según las crónicas conventuales trajo de Europa en 1809 más de 300 volúmenes.
Fray Ramón Arce a su vez, al regresar de Roma en compañía del Delegado Apostólico Monseñor Muzzi en 1824, trajo consigo 1.241 volúmenes de los mejores autores latinos e italianos gastándose la suma de 1.277 pesos y seis reales, segun la crónica del Padre Francisco Álvarez


Con todo, es en 1836 cuando la colección recibe uno de los mayores impulsos al hacerse cargo de ésta Fray Domingo Aracena, considerado como uno de los espíritus más cultivados de la época.
Durante la dirección de Aracena, la biblioteca aumentó significativamente el número de obras,alcanzando hacia 1866 más de 15.000 volúmenes. Por su parte, pasaron a formar parte de ésta verdaderas joyas bibliográficas, entre las que se cuentan la Biblia Políglota de Arias Montano, la Patrología de Migne, el Acta Sanctorum de los Bolandistas, la Biblia Poliglota de Walton, etc.
Con Aracena también se consolidó otro de los rasgos que singulariza a esta Biblioteca: acoger importantes obras de la producción intelectual chilena del siglo XIX. Buena parte de ello es la completa y muy bien conservada colección de Anales de la Universidad de Chile y otras obras de singular importancia en la evolución cultural del país.
La Biblioteca además estaba suscrita a publicaciones de actualidad nacional tales como: El AraucanoEl Mercurio, La Revista Católica, El Siglo, El Despertador Eucarístico, El Progreso, El Diario, La Gaceta del Comercio, entre otras.
Dos hechos merecen destacarse en relación a la historia de la Biblioteca. Según algunos estudiosos, en 1783 se instaló aquí la tercera imprenta que conoció Chile, de cuyas prensas salió el segundo impreso más antiguo que conserva el país (El reglamento de la Recoleta Dominica, conservado en la Sala Medina de la Biblioteca Nacional).
Por otra parte, cabe consignar que hacia 1877 la Biblioteca instaló un completísimo taller de encuadernación que tuvo equipos provenientes de Europa. Bajo la hábil dirección de los religiosos este Taller tuvo una producción de mucha calidad, cuyo resultado se puede apreciar en el cuidadoso y bello aspecto que ofrecen los libros de la colección.
Este taller de encuadernación surgió por la necesidad que existía de arreglar un gran número de volúmenes que estaban desencuadernados. El problema era que la Biblioteca contaba con solo una tosca prensa de madera a mano para esos fines, por lo que se encargó a Europa una máquina recortadora de papel, una satinadora, una cartonera, gran variedad de caracteres y todos los útiles necesarios para empastar y dorar.
Con este Taller instalado la Biblioteca presentó un aspecto elegante y los trabajos, antes burdos, eran ahora lujosos y a la altura del arte europeo.
En 1876 comenzó la construcción de un nuevo edificio para el convento y Biblioteca. Las salas anteriores no daban abasto, además de estar viejas, ser poco higiénicas y ruinosas. Debido a esto se aprobó la demolición de algunas áreas para dar comienzo a una nueva obra con todas las comodidades que los actuales tiempos exigían. El edificio de la Biblioteca debía ocupar un lugar de distinción, por lo que se le destinó un amplio y extenso salón donde pudieran tener cabida todos los libros.
En 1887, al culminar la construcción del convento, la Biblioteca se trasladó a sus actuales dependencias, donde ha permanecido hasta la fecha.


Desde los inicios de la República hasta principios del siglo XX, la Biblioteca de la Recoleta Dominica tuvo su mayor esplendor, obedeciendo al auge económico, social y cultural del período.
En 1910, se publicó un catálogo cuidadosamente impreso que consigna más de 33.000 volúmenes, el que refleja por qué era consultada por grandes pensadores y sabios insignes.
Entregada actualmente en comodato por la Orden Dominica a la Dirección de Bibliotecas Archivos y Museos (Dibam), la Biblioteca Patrimonial Recoleta Dominica cumple también una función museal, apreciándose así en toda su magnitud la originalidad de la antigua Biblioteca Conventual.
Desde 2005 ofrece a toda la comunidad de investigadores, estudiantes, profesionales y público general su fondo bibliográfico patrimonial, que reúne las colecciones de la Biblioteca del Convento de Santo Domingo, la Biblioteca de la Recoleta Dominica y las colecciones de las Bibliotecas de las Casas de Provincia (La Serena, Chillán, Concepción, Valparaíso y Quillota).
Estas colecciones son eminentemente religiosas, presentando una gran variedad de presentaciones "objeto-libro" (diferentes datas, tamaños o folios, facturas, tipografías, encuadernaciones, tipos de papel, etc).
Un ejemplo son los Cantorales o libros de coro de grandes dimensiones 50 cm. x 70 cm., elaborados en pergamino donde se escribían los salmos que se cantaban durante la liturgia.
Otras disciplinas del saber que abarca la Biblioteca de la Recoleta Dominica son historia, literatura, arte, ciencias, medicina, filosofía, matemáticas, vitivinicultura, historia de Chile y Sudamérica, destacándose la importante colección de libros e impresos chilenos del siglo XIX, muchos de ellos encuadernados en el taller que operó en el Convento.
El conjunto de esta colección patrimonial data de los siglos XVI al XX, sumando actualmente alrededor de 115.000 volúmenes, incluidas las colecciones de mapas, revistas, diarios, folletos, láminas y fotografías. Éstas últimas son aproximadamente 2.000, y en su mayoría corresponden a retratos de los religiosos dominicos en Chile.

Sus bibliotecarios cumplieron un rol fundamental en la creación y mantención de sus colecciones, que en 1910 ya incluían 33.000 ejemplares.
R. P. Fr. Domingo Fariña, quien fue el primer bibliotecario oficial de la Recoleta Dominica (1824). Fariña nació en Rancagua siendo dominico desde 1788.
Era un brillante predicador, un entusiasta por el estudio y las misiones, fue un patriota muy respetado. Gran conocedor de las ciencias eclesiásticas y políglota, se presentaba como un verdadero profesor.

R. P. Fr. Domingo Aracena,nació en Santiago en 1810, catequista, filólogo, historiador, teólogo y políglota, consagró su vida a la enseñanza de sus discípulos, conocedor eximio de las ciencias jurídicas fue consultado por hombres de gran preparación y sabios de la época.

Religioso que al comenzar sus estudios, comprendió que el sacerdote en la sociedad debe ser útil a las instituciones, a la educación y a la libertad.
Fue especial conocedor de la literatura y la teología, considerado uno de los religiosos más ilustres de este convento, miembro de la Universidad de Chile por sus meritos intelectuales y socio de la Academia de la Inmaculada Concepciónen Roma y del Instituto Episcopal de Brasil.
Elegido tres veces Prior, fue un convencido de que el signo más característico de la cultura intelectual de un convento es su biblioteca.
Antes de morir había comenzado a trabajar en un catálogo general e ilustrativo de la biblioteca. A su muerte asumió como bibliotecario R. P. y maestro fr. José Manuel Arellano, el cual se encargó de terminar el catálogo que el padre Aracena había comenzado.

R. P. Fr. Vicente González,antes de ser nombrado oficialmente como bibliotecario, Fr. Vicente González se desempeñó como ayudante de biblioteca de Fr. Raimundo (Crescente Errázuriz), con quien emprendió la gran tarea de catalogar los libros, trabajo finalizado luego de doce años de constante labor.

Su designación oficial se produjo el día 30 de noviembre de 1900, destacándose en su obra la confección e impresióntotal de un nuevo catálogo y la preocupación constante por el incremento significativo de libros adquiridos para la biblioteca.
El Fr. Vicente González continuó durante muchos años como bibliotecario, hasta que en 1913 fue elegido Prior del Convento. En esta época le correspondió realizar la construcción del nuevo Colegio del Convento llamado "Academia de Humanidades", inaugurado en 1915. Posteriormente le correspondió la reparación del templo, debido a un terremoto acaecido en 1928.
Entre los 115 mil volúmenes que hoy reúnen las colecciones patrimoniales de la Biblioteca Recoleta Dominica, hay algunos de especial valor. Entre ellos destacan:
La Catena Aurea (o cadena dorada) es un tipo de escrito, fundamentalmente de origen medieval, en el que el autor utilizaba glosas o explicaciones sobre los distintos textos de los Evangelios o de todo el Nuevo Testamento para ilustrar los pasajes evangélicos de manera que fuera más comprensible el mensaje que contienen.
La Catena Aurea más conocida es la que compuso Santo Tomás de Aquino. En ella, sobre la base de los textos de los Evangelios, compiló citas de los Padres de la Iglesia relativos a cada pasaje evangélico, de manera que consultando un determinado pasaje, por libro, capítulo y versículo, puede accederse a lo que diversos Padres de la Iglesia escribieron sobre él, constituyendo finalmente una serie de pasajes seleccionados ordenados de tal manera que los textos encadenados forman un comentario coherente al Evangelio.

"Historia de la composicion del cuerpo humano" es un tratado de anatomía moderna que está dividido en siete libros, en los que se complementa y confronta lo escrito por destacados anatomistas como Galeno y Andrés Vesalio. Destaca por tener grabados de muy buena factura, en los que se muestran con detalles todo lo que el autor explica sobre anatomía.
Juan Valverde de Hamusco, médico español nacido en Hamusco (Palencia), estudió humanidades y filosofía en España y posteriormente medicina en Padua. Trasladado a Roma, fue allí médico del Cardenal Juan de Toledo, nombrado más tarde Arzobispo de Santiago de Compostela.
Se ignoran que otros cargos desempeñó este médico que alcanzó gran fama como anatomista y dejó escritas importantes obras por las cuales su nombre figura en el "Catálogo de Autoridades de la Lengua", de la Academia. Las principales son: "De animi et corporis sanitate tuenda" (Paris, 1552) e "Historia de la composicion del cuerpo humano" (Roma, 1556). De las dos se hicieron varias ediciones en español e italiano.


"La Ulyxea de Homero, traducida del griego en lengua castellana por el secretario Gonçalo Pérez", impresa en Venecia en 1562, fue la primera traducción al español que se hizo de la Odisea de Homero, traducida del griego por Gonzalo Pérez, quien fuera secretario del rey de España Felipe II.
Fue originalmente publicada en 1550 pero esta es una de las primeras ediciones en tener la traducción completa que se realizó de los 24 libros que componen esta obra, en una edición revisada por el traductor, que debe ser considerada la versión definitiva, y de la que sólo hubo una reimpresión en 1767.

"L'Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers": enciclopedia francesa editada entre los años 1751 y 1772 en París bajo la dirección de Denis Diderot y Jean d'Alembert.

Es considerada una de las más grandes obras del siglo XVIII, no sólo por ser la primera enciclopedia francesa, sino que también por contener la síntesis de los principales conocimientos de la época, en un esfuerzo editorial considerable para su tiempo.

Por el saber que contiene, el esfuerzo que representa, y por las intenciones que sus autores le asignaron, se convirtió en un símbolo del proyecto de la Ilustración, un arma política y en un objeto de numero.
Libro de partituras
Libro de coros
http://www.museodominico.cl/620/w3-article-9830.html
http://www.museodominico.cl/620/w3-article-9832.html
http://www.museodominico.cl/620/w3-article-9833.html
http://www.museodominico.cl/620/w3-article-9834.html
http://www.museodominico.cl/620/w3-article-9835.html