lunes, 4 de abril de 2016

DUBROVNIC....LA PERLA DEL ADRIATICO


Ciudad de Croacia situada en el Sur del país, en la región de Dalmacia, en la costa del mar Adriático, en el extremo de una península al pie del monte Sergio. Se encuentra a 217 km de Splitz, en las cercanías de la frontera con Bosnia-Herzegovina. A mediados de los años noventa tenía una población de 66.000 habitantes. Durante muchos años ha sido conocida con el nombre de Ragusa.

Está protegida de las corrientes frías continentales por la cadena montañosa. Tiene industria manufacturera de queso, licores, seda y piel. Su economía se basa en el turismo, aunque desde la guerra de 1991 se ha reducido drásticamente el número de turistas. Anualmente se celebra un festival de arte, que atrae a artistas procedentes de todo el mundo. Su puerto se halla a seis kilómetros de la ciudad, en la localidad de Gruz. El ferrocarril que la une con Sarajevo y el valle del Save la convierten en el puerto de Bosnia-Herzegovina. Posee aeropuerto.

 

 La ciudad fue fundada en el año 614 con el nombre de Ragusa, la actual Cavtat, a 18 km al sudeste de Dubrovnik, por fugitivos procedentes de Epidauro que huían del saqueo de los ávaros y eslavos. La historia de su fundación fue narrada en el siglo XII por el cronista de la ciudad Pop Dukljanin. Edificada sobre un islote separado de tierra firme por un estrecho brazo de mar, la ciudad se desarrolló rápidamente y su población aumentó. A esta población original pronto se unió una importante colonia de eslavos. En el siglo IX se desarrolló el comercio marítimo y se fortificó la ciudad, lo que permitió a sus habitantes resistir durante nueve meses el asalto de los sarracenos, que se habían apoderado de los principales puertos del Adriático. El cerco fue roto gracias a la intervención de la flota bizantina. A lo largo de los siglos X y XI el brazo de mar que la separaba del continente se fue colmatando.



Desde el siglo XI hasta 1808 fue la capital de una república independiente, la República de Ragusa. En un principio estuvo bajo la tutela de Bizancio. La primera mención a la ciudad data de 1189, se trata de una carta por la que el ban de Bosnia permitía a los comerciantes de Dubrovnik comerciar en su territorio. Desde el siglo XII, un rector autónomo, elegido por los habitantes de la ciudad, estaba a la cabeza de la administración, aunque las decisiones más importantes se tomaban en Asamblea. La expansión comercial produjo el nacimiento de una clase patricia, que poco a poco se hizo con el control de la administración.

En el siglo XI las tropas de Dubrovnik conquistaron las islas Elafiti. Dos siglos más tarde el dominio de la República se extendió a la isla de Lastovo.
 En 1333 fueron conquistadas Ston y Peljesa, y poco después la isla de Mljet. En 1399 le tocó el turno a la región comprendida entre Ston y Orasac. En 1419 se produjo la conquista de Konavle, con lo que Ragusa alcanzó sus fronteras definitivas. En esta época la ciudad logró su máximo desarrollo económico, sus barcos y caravanas se extendían desde el mar Negro hasta Constantinopla.
En 1205 pasó a depender de la República Marítima de Venecia, que nombraba a los miembros del Consejo. En 1358 se libró de la soberanía veneciana, aunque se vio obligada a aceptar la de Hungría. Es esta época estaba gobernado por un Gran Consejo, del que eran miembros los cabezas de las principales familias patricias. Esta institución elegía al rector, que sólo ocupaba el cargo durante un mes. Dubrovnik, que tenía en su lema el amor a la libertad, concedió asilo a numerosos refugiados, entre los que se encontraba Ricardo I de Inglaterra. La ciudad contaba con un permiso especial del Papado para comerciar con los países islámicos, incluido el Imperio Otomano. La República de Ragusa concluyó su primer tratado comercial con los turcos en 1397.
Durante el siglo XV se abolió la esclavitud, se inició una serie de servicios sociales y se estableció su propio cuerpo diplomático. La República entró en decadencia durante la dominación turca de los Balcanes. Tenía que pagar al gobierno turco un tributo de 12.500 ducados anuales, impuesto que fue abolido en 1718 tras la firma de la paz de Poscharewatz. En 1588 envió soldados a España para que participaran en la fallida invasión de Inglaterra de la Armada Invencible. Durante los siglos XVI y XVII fue la cuna de un importante movimiento literario, uno de los principales impulsores de la literatura serbocroata, lo que le valió el apodo de "la Atenas eslava del sur". La ciudad fue destruida en 1667 por un terremoto que causó más de 5.000 muertos, aunque fue rápidamente reconstruida.







Las tropas napoleónicas, comandadas por el general francés Lavistes, ocuparon la ciudad en 1806 en virtud de lo establecido en el Tratado de Presburgo. La República fue suprimida el 31 de enero de 1808 y, un año más tarde, Napoleón la anexionó al reino de Iliria. Estuvo bajo la soberanía del gobierno austríaco a partir de 1815. Tras la finalización de la Primera Guerra Mundial se integró en el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, que en 1919 adoptó la denominación de Yugoslavia. En 1941 fue ocupada por las tropas fascistas aliadas de los alemanes. Los grupos partisanos de la región lograron liberarla el 18 de octubre de 1944. Dubrovnik fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. Se incorporó a Croacia cuando este país proclamó su independencia en 1991. La ciudad sufrió ese mismo año graves daños ya que fue bombardeada por las tropas serbias.

En la actualidad la ciudad conserva algunos restos de una basílica paleocristiana y de ciertas construcciones prerrománicas.



 


La doble muralla que todavía hoy rodea Dubrovnik fue construida en el siglo XIII, aunque fue reforzada y completada con torres y bastiones durante los siglos XV y XVI.

La planta de la ciudad se remonta a 1292, cuando el puerto fue reconstruido tras un incendio. Las dos principales puertas de acceso son la de Pille, que está coronada por un arco gótico


Y la de Ploces, sobre la que se sitúa la torre del reloj, en la que hay un carillón del siglo XV.


El casco antiguo de la ciudad es atravesado por una calle principal, denominada Stradum, que ocupa el lugar del antiguo canal que separaba la isla de la tierra y en torno a la cual se articulan las demás vías de la ciudad, que son por lo general estrechas y tortuosas.

En el extremo oeste de la Stradum se encuentra una fuente diseñada por el arquitecto napolitano Onofrio della Cava en el siglo XV.

La más importante de sus fortificaciones es la torre Minceta, construida por el arquitecto italiano Michelozzo MIchelozzi y el arquitecto croata Jorge de Dalmacia en el siglo XIV.



 La Fortaleza Revein, obra del ingeniero Antun Ferramolino finalizada en 1538, junto al Fuerte de San Juan, del siglo XIV, defienden el acceso al puerto medieval de Dubrovnik.

 Ambas fortificaciones estaban unidos por una cadena que cerraba el acceso al puerto. El Fuerte Lovrijenac se alza sobre una roca escarpada de 37 metros.



Además del patrimonio mencionado en las líneas anteriores, hay que destacar:
Iglesia franciscana, dedicada a San Blas patrón de Dubrovnik. Construida en el siglo XIV, se halla junto a la puerta oeste. Posee una portada de estilo gótico sobre la que reposa una Piedad, obra de los hermanos Petrovic. En su interior se encuentra una de las farmacias más antiguas de Europa. Su biblioteca es una de las más importantes de Croacia.
Monasterio de los dominicos, en el este de la ciudad.


 Su complejo de edificios fue erigido entre los siglos XIV al XVI, por lo que hay muestras de diferentes estilos arquitectónicos, que van desde el románico al barroco, aunque predominan los pertenecientes al gótico flamígero y al renacimiento. En su interior hay una importante colección de pintura, en la que destaca la Crucifixión, de Paolo Veneziano.
y el retablo que representa a Santa Magdalena de Tiziano...

Iglesia de Nuestro Salvador, la más antigua de Dubrovnik.


La Catedral, de estilo barroco. Levantada entre 1671 y 1713, está construida sobre los restos de una antigua iglesia del siglo XII. En su tesoro hay una importante colección de relicarios de plata.

Frente a la costa se encuentra la isla de Lokrum, famosa por sus jardines.

Además, a lo largo de toda la ciudad se levantan numerosos palacios renacentistas, entre los que destaca el Palacio del Rector, al que se accede mediante un pórtico gótico monumental.




 

Farmacia a visitar en... Dubrovnik

 Sin duda hay que visitar la ciudad una vez en tu vida, caminar por las murallas y coger un barco que os lleve a alguna de sus islas próximas pero lo que me gustaría destacar es su farmacia. Cabe diferenciar la farmacia  del museo de la farmacia. Ambos merece la pena verlo

En el año 1317 la primera farmacia se instala en Dubrovnik, es una farmacia que todavía está operativa y hay un museo que podéis ir a visitar también, lo que os recomiendo. 









El servicio médico se introdujo en 1301, y la “casa de las almas” (casa de caridad para los ancianos sin recursos) en 1347 y el primer hospital de cuarentena (Lazarete) en 1377. El comercio con esclavos se abolió en 1418 y un orfanato en 1432. El sistema de suministro de aguas se construyó ya en 1436 a 20km de Dubrovnik.


sábado, 2 de abril de 2016

LA ESTATUA DE LA LIBERTAD


Este monumento es un regalo hecho el cuatro de julio de 1884, por el pueblo francés al de Norteamérica, en conmemoración a la alianza hecha por las dos naciones durante la Revolución Norteamericana.

Fue el historiador francés, Edoard de Laboulaye, quien propuso desde 1865 que su país hiciera un regalo conmemorativo a los Estados Unidos de Norteamérica, en ocasión del primer centenario de la firma de la Declaración de Independencia.

Aunque los aliados franceses de ese tiempo protestaron por la iniciativa, el escultor Frederic-Auguste Bartholdi viajó a tierras norteamericanas para entrevistarse con las autoridades. Un monumento como el que se proyectaba, tenía un costo demasiado elevado, por lo que se integró una Unión Franco-Americana para reunir fondos.

El costo total de la estatua, que fue de un millón de francos fue cubierto en su totalidad por el pueblo francés. Mientras tanto, los norteamericanos aportaron los 250 mil dólares necesarios para el pedestal.

La idea de que la república francesa hiciera un regalo a los ciudadanos estadounidenses se le ocurrió al escultor Frédéric Auguste Bartholdi una noche de verano de 1865, mientras cenaba en casa de un historiador francés.Seis años más tarde, durante un viaje a Nueva York, Bartholdi, que a la sazón contaba 37 años, descubrió el perfecto emplazamiento para la estatua: la isla de Bedloe, en la parte alta de la bahía de Nueva York, un lugar visible para todos los barcos que acudieran al puerto.La elección del rostro de la estatua dio muchos quebraderos de cabeza a Bartholdi, que finalmente se decidió por darle las adustas facciones de su madre, una fanática protestante que había vuelto loco a su hijo, literalmente hablando, al prohibirle casarse con la mujer a la que quería: una judía.Otro problema era encontrar los materiales adecuados para construir una estatua que resistiera la intemperie y, a la vez, fuera ligera para transportarla por el mar, y se inspiró en el Coloso de Rodas, que era hueco, revestido en bronce, él uso laminas finas de cobre.

En su mano derecha, en posición elevada, la divinidad representada en la estatua porta una antorcha iluminada; en su mano izquierda, lleva la tablilla de la ley que lleva inscrita con números romanos la fecha del 4 de julio de 1776. Además, una cadena rota se encuentra a sus pies. La Estatua de la Libertad fue constituida en monumento nacional en 1924 y su mantenimiento está bajo la responsabilidad del National Park Service.

La figura está hecha de un armazón de cobre de 2.4 milímetros de espesor, y su soporte es una plancha de hierro diseñada por Alexandre-Gustave Eiffel, creador de la Torre Eiffel de París. El proceso de su elaboración requirió a Bartholdi construir un modelo de tres metros, el cual fue aumentado hasta hacer una figura de 11 metros de alto dividida en secciones.

Cada sección fue posteriormente aumentada también y al final todas ellas fueron colocadas en su sitio en la estructura central. La Estatua de la Libertad mide alrededor de 46 metros de altura y pesa 225 toneladas.

La estatua había de alzarse sobre un pedestal tan alto como ella, con lo que llegaría a elevarse unos 93 metros sobre el nivel del suelo. Pero no se había logrado reunir más que la mitad del dinero necesario para construir el pedestal. El editor Joseph Pulitzer lanzó una campaña animando a que se hicieran donativos para esta causa y publicaba en su popular periódico, el New York World, los nombres de cuantos iban contribuyendo a la obra, con mucho o poco dinero. Finalmente los ciudadanos aportaron la cantidad suficiente. La Estatua de la Libertad llevaba 15 meses embalada cuando se concluyó su pedestal. Las piezas se desembalaron y se fueron montando sobre la estructura de Eiffel, de abajo arriba, sin andamiaje externo. El 28 de octubre de 1886, la Libertad por fin elevó su antorcha sobre su nuevo hogar.
Fue en junio de 1885 cuando la Estatua de la Libertad llegó dividida en 241 cajas a la entonces denominada isla de Bedloe, a un kilómetro de distancia de la costa sur de Manhattan. Poco a poco los pedazos fueron recuperando la forma original que le había dado en Francia Frederic-Auguste Bartholdi, artista especializado en obras a gran escala, con la ayuda del ingeniero Gustav Eiffel, a quien se encargó la estructura interna de la estatua. En menos de cuatro meses quedó terminada la instalación y el 28 de octubre de 1886 la estatua fue oficialmente inaugurada.

Desde entonces, este particular regalo de Francia al pueblo americano se ha convertido en monumento nacional, ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y se ha erigido como símbolo de la libertad e icono de la cultura popular, que la ha mimado y maltratado a partes iguales. Mientras artistas pop como Andy Warhol, Keith Haring o Roy Lichtenstein la convertían en su musa, la ciencia ficción cinematográfica la destruía de todas las maneras que la imaginación ha ideado. En «Independence Day» la derriban los aliens y en «Deep impact» un tsunami. En «El día de mañana» primero la golpea un tsunami para luego quedar congelada por los efectos del calentamiento global, y en «Godzilla» y «Monstruoso» son sendas criaturas con muy malas pulgas las encargadas de destruirla.


Estatua de la Libertad

«La libertad iluminando el mundo» (Liberty Enlightening the World), conocida como la Estatua de la Libertad (Statue of Liberty en inglés, Statue de la Liberté en francés), es uno de los monumentos más famosos de Nueva York, de los Estados Unidos y de todo el mundo. Se encuentra en la isla de la Libertad al sur de la isla de Manhattan, junto a la desembocadura del río Hudson y cerca de la isla Ellis.Cmo ya se comentó la Estatua de la Libertad fue un regalo de los franceses a los estadounidenses en 1886 para conmemorar el centenario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y como un signo de amistad entre las dos naciones. Fue inaugurada el 28 de octubre de 1886 en presencia del presidente estadounidense de la época, Grover Cleveland.
Como ya comenté la estatua es obra del escultor francés Frédéric Auguste Bartholdi y la estructura interna fue diseñada por el ingeniero Gustave Eiffel.El arquitecto francés Eugène Viollet-le-Duc, estuvo encargado de la elección de los cobres utilizados para la construcción de la estatua. 

La Estatua además de ser un monumento importante en la ciudad de Nueva York, se convirtió en un símbolo en Estados Unidos y representa, en un plano más general, la libertad y emancipación con respecto a la opresión. Desde su inauguración en 1886, la estatua fue la primera visión que tenían los inmigrantes europeos al llegar a Estados Unidos tras su travesía por el océano Atlántico. En términos arquitectónicos, la estatua recuerda al famoso Coloso de Rodas, una de las «siete maravillas del mundo». Fue nominada para las «nuevas maravillas del mundo», donde resultó finalista. El nombre asignado por la Unesco es «Monumento Nacional Estatua de la Libertad».
HISTORIA

El jurista y político francés, autor de Paris en Amérique, Eduardo Laboulaye, tuvo la idea de que Francia ofreciera un regalo a Estados Unidos como un obsequio para la conmemoración del centenario de la independencia estadounidense, como recuerdo de la larga amistad entre ambos países y para garantizar la alianza franco-estadounidense. En una conversación con Laboulaye, su amigo el joven escultor alsaciano Frédéric Auguste Bartholdi le había dicho:

"Je lutterai pour la liberté, j'en appellerai aux peuples libres. Je tâcherai de glorifier la République là-bas, en attendant que je la retrouve un jour chez nous"

(Lucharé por la libertad, lo pediré a los pueblos libres. Trataré de glorificar la República allí, hasta que la reencuentre un día entre nosotros)


En esa época, Estados Unidos acababa de salir de la guerra civil que duró de 1861 a 1865 y el país estaba en medio de la reconstrucción. Bartholdi fue contratado para diseñar una estatua, que debería acabarse en 1876, fecha del centenario de la independencia estadounidense. En 1870, Bartholdi talló el primer esbozo en terracota (modelo que no sirvió) y que actualmente se encuentra en el Musée des Beaux-Arts de Lyon. Ese mismo año, Francia entró en guerra con Prusia y tuvo que parar el proyecto. El 10 de mayo de 1871, Francia tuvo que ceder el territorio de Alsacia-Lorena al Imperio Alemán. La opinión pública y el gobierno francés se sintieron decepcionados por la simpatía de los Estados Unidos hacia los alemanes, que contaban con un número importante de residentes en suelo estadounidense. El proyecto volvió a ser parcialmente paralizado a causa de los problemas políticos de la Tercera República, que todavía era considerada por muchos como un arreglo «temporal» y que tenían la esperanza de un retorno de la monarquía. La idea de ofrecer una representación de libertad en una república hermana para Francia, al otro lado del Atlántico, desempeñó un papel importante en la lucha por el mantenimiento de la república francesa.

En junio de 1871, Bartholdi viajó a Estados Unidos. Durante el viaje, escogió la isla de Bedloe, (llamada posteriormente la «isla de la Libertad») como ubicación de la estatua y también trató de conseguir seguidores al otro lado del Atlántico. El 18 de julio de 1871, se reunió con el presidente de aquel entonces Ulysses S. Grant, en Nueva York


Estatua de la Libertad
Existen diversas hipótesis de los historiadores sobre el modelo que pudo haberse utilizado para determinar la cara de la estatua, aunque ninguna de ellas es realmente definitiva hasta el momento.Entre las posibles inspiraciones para la cara de la estatua se encuentra Isabella Eugenie Boyer, viuda del inventor millonario Isaac Singer.Según otras fuentes, Bartholdi se habría inspirado en el rostro de su madre, Charlotte Bartholdi , y es la hipótesis más considerada hasta el presente.La revista National Geographic apoyó esta posibilidad, indicando que el escultor nunca explicó ni desmintió esta semejanza con su madre.Otras versiones sostienen que Bartholdi habría querido reproducir el rostro de una niña encaramada en una barricada sosteniendo una antorcha, al día siguiente del golpe de estado de Napoleón III ó tal vez realizó una síntesis de varias caras femeninas, con el fin de dar una imagen neutra e impersonal de la Libertad.

La inspiración de Bartholdi para esta obra la podriamos hallar en  una visita a Egipto en la que Bartholdi tuvo que realizar un trabajo en el Canal de Suez. Este proyecto se inició bajo la dirección del empresario y diplomático francés Ferdinand de Lesseps, que posteriormente se convirtió en uno de sus mejores amigos. Bartholdi imaginó un gran faro, que se encontraría en la entrada del canal, el cual señalaría las rutas. El faro fue ideado como la imagen con apariencia clásica (estola, sandalias, expresión facial) de la diosa Libertas de la mitología romana, divinidad de la libertad. Se pretendía que la luz del faro brillara a través de una venda colocada alrededor de la parte superior del faro, y surgió la idea de una antorcha mantenida en el aire, hacia el cielo. Bartholdi presentó el proyecto al jedive Ismail Pasha en 1867 y nuevamente en 1869, pero el proyecto nunca fue aprobado.Los dibujos del proyecto titulado «Egipto lleva la luz a Asia», se asemejan en gran medida a la Estatua de la Libertad, aunque Bartholdi aseguró que el monumento de Nueva York no era una reutilización, sino una obra original.

En Francia, la campaña para la promoción de la estatua comenzó en otoño de 1875.Fue la fundación en 1874 de la llamada Unión Franco-Estadounidense, la que se hizo cargo de organizar la recaudación de fondos para la construcción del monumento. Todos los medios de la época se utilizaron para ese propósito: artículos en la prensa, espectáculos, banquetes, impuestos, loterías... Varias ciudades francesas,el Consejo General, la cámara de comercio, el Gran Oriente de Francia y miles de particulares hicieron donaciones para la construcción de la estatua. Hubo un gran número de donadores.Antes de que finalizara el año 1875, los fondos ascendían a un total de 400.000 francos, pero el presupuesto se incrementó posteriormente hasta 1.000.000 de francos de la época.No fue hasta 1880 que se recogieron el total de los fondos en Francia. Mientras tanto, en Estados Unidos, se hicieron presentaciones teatrales, exposiciones de arte, subastas, así como combates de boxeo profesional para recaudar fondos para la construcción.

Durante ese lapsus de tiempo,en Francia, Bartholdi buscó un ingeniero para que se encargara del diseño de la estructura interna de la estatua, en cobre. Gustave Eiffel fue contratado para llevar a cabo dicha labor, además de crear una torre interna que soportara la estatua y diseñar un esqueleto secundario interno que permitiera que la «piel» de cobre se mantuviera en posición vertical. Las piezas de cobre fueron construidas en los talleres de la empresa Gaget-Gauthier, en 1878. Las planchas de cobre fueron una donación de Pierre-Eugene Secrétan. Los trabajos de precisión se encargaron al ingeniero Maurice Koechlin, hombre de confianza de Eiffel, con el que también había trabajado en la construcción de la Torre Eiffel.

Bartholdi tenía la esperanza de que la estatua estaría completada y montada para el 4 de julio de 1876, fecha del centenario de la independencia de Estados Unidos. Hubo una demora en el inicio de la construcción y, a continuación, algunos problemas durante el período de construcción retrasaron la obra: el yeso de la mano se rompió en marzo de 1876 (Esta última, con parte del brazo, se expuso en septiembre de 1876 en la Exposición del Centenario de Filadelfia).Los visitantes pudieron subir una escalera que conducía al balcón situado en torno a la antorcha pagando sólo 50 centavos. Fotografías, carteles y modelos de la estatua fueron vendidos durante la exposición. El dinero recaudado se usó para completar los trabajos. Dos años más tarde, en junio de 1878, la cabeza de la estatua fue mostrada al público en los jardines del Campo de Marte con ocasión de la Exposición Universal de París,20 donde los visitantes podían entrar en la cabeza y subir hasta la corona usando una escalera de 43 metros.


Estatua de la Libertad
El encargado de inaugurar la Estatua de la Libertad fue el presidente de Estados Unidos Grover Cleveland el 28 de octubre de 1886.

Desde entonces ocupa un lugar de privilegio sobre las aguas del río Hudson, concretamente en la isla de la Libertad ubicada al sur de Manhattan.

Este lugar siempre ha sido icónico para los miles de inmigrantes que llegaban a Nueva York en busca del sueño americano. Por eso, durante la fiesta de su 125 cumpleaños, se nacionalizó a 125 personas de hasta 40 países.

Otro de los símbolos de la Estatua de la Libertad es su famosa y estrecha escalera de caracol de 154 peldaños, un tortuoso camino que une los pies y la corona del monumento, lugar donde se ubica el observatorio que ofrece las fabulosas vistas del sur de Manhattan.



http://megaconstrucciones.net/?construccion=estatua-libertad#ixzz44gKenzEv
http://www.portalplanetasedna.com.ar/estatua.htm

http://www.nuevayork.es/estatua-libertad.htm

http://nuevayork.ociogo.com/guia/estatua-de-la-libertad/
http://megaconstrucciones.net/?construccion=estatua-libertad#ixzz44gIhBi77
http://www.abc.es/20110822/cultura/abci-estatua-libertad-cerrada-reforma-201108220512.html

http://www.earthcam.com/usa/newyork/statueofliberty/
http://es.wikipedia.org/wiki/Estatua_de_la_Libertad
http://megaconstrucciones.net/?construccion=estatua-libertad
https://valepozo2010.files.wordpress.com/2010/09/captura-de-pantalla-2010-09-21-a-las-22-20-25.png
http://www.diariodelviajero.com/america/la-estatua-de-la-libertad-de-nueva-york-cumple-125-anos-y-cierra-sus-puertas

http://newyork.viajandopor.com/estatua-libertad-ellis-island.php

http://patrimoniosdelahumanidad.com/2011/08/17/la-estatua-de-la-libertad-en-nueva-york/

http://www.vuelosahora.es/2009/07/30/la-estatua-de-la-libertad/
http://www.rtve.es/noticias/20090508/gobierno-eeuu-reabre-corona-estatua-libertad-los-visitantes/276122.shtml
http://www.yalosabes.com/images//estatua-libertad-historia-00.jpg
http://hernandotours.com/wp-content/uploads/2016/01/liberty.jpg

lunes, 28 de marzo de 2016

CRESO DE LIDIA...EL REY QUE NADABA EN ORO


Último rey de Lidia perteneciente a la dinastía de los Mermnadas. Nació en el 591 y murió en el 546 a.C. Hijo de Aliato, tras una breve lucha con su hermano accedió al trono en el 561 a.C., un año después de la muerte de su padre.
Llevó a cabo una serie de conquistas, sometió a los jonios, conquistó Efeso y la costa de Asia Menor hasta la frontera del río Halys. Estas conquistas le proporcionaron un inmenso botín que le convirtió en el rey más rico de su época, por lo que su nombre se convirtió en sinónimo de riqueza en los relatos griegos. Cuenta la leyenda que el sabio Solón permaneció algún tiempo en su corte. Es famoso el debate entre el rey y Solón sobre quién era la persona más feliz del mundo, a lo que el sabio respondió: nadie es feliz mientras vive. Creso recordaría esas palabras en el momento de su muerte, según nos informa la leyenda, pero este dato es muy controvertido, pues la fecha que se da como más probable para la muerte del sabio se sitúa en torno al 560 a.C., fecha ésta del inicio del reinado de Creso.
Realizó una importante reforma económica y administrativa, convirtiendo a la capital de su reino, la ciudad de Sardes, en el mayor centro económico y comercial de la época.
Se alió con Esparta, Egipto y Babilonia contra Ciro II de Persia, después de que los medas fueran conquistados por los persas, conquista que provocó la inquietud en la vecina Lidia. Invadió la provincia persa de Capadocia, pero Ciro levantó un gran ejército con el cual llegó a sitiar y conquistar la ciudad de Sardes, en la que capturó a Creso; anexionó al Imperio Aqueménida el reino de Lidia. A partir de este momento la historia de Creso se confunde, no queda claro si fue asesinado por los persas, si se suicidó o se convirtió en consejero de Ciro y su sucesor Cambises II. Según la leyenda, el dios Apolo le salvó de la hoguera en la que los persas iban a ejecutarlo, por lo que los aqueménidas al ver la intervención divina rindieron honores a Creso y le hicieron consejero real.
Gracias a su proverbial riqueza, ensalzada por todos los autores de la Antigüedad, Creso hizo de Lidia el reino más poderoso de Oriente Próximo, hasta su conquista por Ciro de Persia en 546 a.C.
Rico como Creso» es un dicho que todavía hoy se usa en inglés, en referencia a la proverbial riqueza de quien fue el último rey de Lidia, en el siglo VI a.C. Su leyenda, de origen griego, es semejante a la que circulaba en torno al rey frigio Midas, quien había convertido el Pactolo, que pasaba por Sardes, en un río de oro al tocar sus aguas. Creso y Midas, que reinaron en distintas regiones de la actual Turquía, eran casos ejemplares de cómo la riqueza no aseguraba al ser humano una vida feliz. Pero Creso no era un rico avaro, como Midas, sino un monarca generoso. Heródoto narra que antes de la batalla final contra Ciro de Persia, cuando éste invadió su reino, Creso «inmoló tres mil cabezas de todas las especies de ganado aptas para sacrificios y, además, levantó una enorme pira compuesta de lechos repujados en oro y plata, copas de oro, vestidos depúrpura y túnicas, y le prendió fuego con la esperanza de que estas valiosas ofrendas le otorgasen el favor del dios; asimismo, ordenó a todos los lidios que cada cual sin excepción sacrificara lo que pudiera».


A continuación, Creso ordenó reunir un gran tesoro para enviarlo como ofrenda al templo del dios Apolo en Delfos. Según la detallada descripción que hace Heródoto, incluía 117 lingotes de oro, cuatro de ellos de oro puro, con un peso de 65 kilos; la estatua de un león de 260 kilos de oro puro, montada sobre un pedestal de lingotes de oro blanco de 6.000 kilos; cuatro vasijas de plata, dos aguamaniles de oro y plata, jofainas redondas de plata, una efigie de oro de tres codos de altura, collares, ceñidores y dos enormes cráteras, una de oro de 221 kilos y otra de plata con una capacidad de 11.000 litros, que los sacerdotes delfios utilizarían a partir de entonces en las fiestas primaverales de las Teofonías de Apolo para mezclar el agua y el vino. Por último, Creso obsequió a cada ciudadano de Delfos con dos estáteros de oro, la primera moneda de oro.

Las fastuosas ofrendas de Creso al santuario de Delfos fueron tan sólo un aspecto de las intensas relaciones que mantuvo el rey lidio con el mundo griego. Su padre había llevado la frontera del reino al río Halys, sometiendo a Frigia a cierto vasallaje (probablemente consentido, como protección frente a las incursiones de cimerios y medos), y se había expandido por la costa egea, sometiendo Caria, región de la que procedía la madre de Creso y que éste gobernó siendo un joven príncipe. Cuando ascendió al trono, con 35 años, Creso prosiguió la política de sometimiento de las ciudades griegas; de ahí que el gran historiador griego Heródoto dijera de él que «fue el primero, que yo sepa, en iniciar actos injustos contra los griegos». Esta agresión sería la causa del castigo divino que se cernió sobre Creso, cuyo instrumento fue Ciro, el fundador del Imperio persa. Según Heródoto, Creso cometió el error de invadir Persia, pero Jenofonte opina que el rey lidio fue más bien el líder de una coalición de pueblos unidos para hacer frente a la expansión persa. En cualquier caso, la batalla del río Halys precipitó el fin del reino de Lidia y de su dinastía.




Para salvar la contradicción existente entre el hecho de que un monarca devoto de Apolo fuera derrotado por un rey aún más bárbaro, Heródoto forjó la historia del viaje de Solón de Atenas, uno de los Siete Sabios de Grecia, a Sardes, para entrevistarse con Creso; un encuentro imposible en la realidad histórica puesto que Solón murió en torno a 560 a.C., cuando Creso comenzaba su reinado. El monarca lidio, después de mostrarle sus tesoros, preguntó al sabio si había conocido a un hombre más feliz que él, y Solón mencionó a simples particulares que, habiendo vivido con riqueza suficiente para cubrir sus necesidades, murieron de forma honorable sirviendo a su patria bien en la guerra, bien en la religión. Ante la reacción molesta de Creso, Solón le explicó que no puede juzgarse a un hombre como feliz hasta el final de sus días. En efecto, poco después de la partida de Solón el rey de Lidia sufrió la pérdida de su hijo y heredero Atys, atacado por un jabalí salvaje durante una cacería. Cuando hacia el año 546 a.C. el victorioso rey persa lo condenó a morir en la hoguera, Creso recordó a Solón. Al oír la historia del sabio griego, Ciro decidió perdonar a Creso, lo incorporó a su corte e incluso siguió sus consejos en su guerra contra babilonios y masagetas.




El historiador Jenofonte también sitúa a Creso junto a Ciro, quien le daba lecciones sobre la importancia de ser rico en amigos leales en lugar de atesorar metales. Otro historiador, Ctesias, añade que Ciro otorgó a Creso el gobierno de la gran ciudad de Barene, cerca de Ecbatana, con cinco mil caballeros y diez mil soldados de infantería (versión ratificada por Justino, que habla de la ciudad de Beroe). Sin embargo el poeta Baquílides, quizá la fuente más cercana en el tiempo a los hechos, explicó en un poema que Creso se salvó de la hoguera gracias a una lluvia enviada por mediación del dios Apolo y se exilió junto con sus hijas en el país de los hiperbóreos, una región situada en el norte de Europa. Una crónica babilónica, la Crónica de Nabónido, sostiene en cambio que Ciro mató al rey de Lidia, pero la interpretación es dudosa.

Las múltiples historias que circularon en torno a la riqueza de Creso no son, en todo caso, simples tópicos o leyendas. Por ejemplo, cabe atribuir a los lidios una de las invenciones más duraderas y decisivas en la historia de la humanidad: la moneda. Ello ocurrió probablemente bajo el reinado de Aliates, el padre de Creso. Los lidios se habían especializado en la fabricación de electrum, una aleación de oro y plata obtenida mediante el refinado de las pepitas del río Pactolo, con elevados porcentajes de ambos metales. En un mundo en el que el oro y la plata habían adquirido un valor altísimo como bienes de cambio, el sello que Aliates puso a sus piezas de electrum supuso una garantía de calidad tal para el mercado de la época, que pronto todo Estado que se preciara incorporó su sello a los metales preciosos refinados en sus talleres metalúrgicos.

Por otra parte, las misiones arqueológicas en Sardes, desarrolladas por la Universidad de Princeton (1910-1922) y las de Harvard y Cornell (desde la década de 1950), han ratificado cuanto narran las fuentes literarias respecto a la riqueza del reino de Lidia. Se ha descubierto, por ejemplo, la refinería en la que los metalúrgicos de Sardes realizaban su trabajo de fusión y depuración de las pepitas recogidas en el lecho del Pactolo. Las primeras monedas con el símbolo del león datadas en época de Aliates eran de electrum, mientras que fue Creso quien estableció el sistema bimetálico emitiendo por primera vez monedas de oro y de plata.
Cabe suponer, igualmente, que los ajuares funerarios con los que se enterraron los reyes lidios debieron de ser fastuosos. De las dimensiones de las tumbas lidias da idea el túmulo del rey Aliates, en la necrópolis de Bin Tepeler; su circunferencia de 1.115 metros hace que pueda equipararse en grandiosidad a las pirámides egipcias, a las que incluso es probable que superara en riquezas. Aunque los túmulos de estos reyes fueron saqueados ya en la Antigüedad, se ha podido recuperar un espectacular ajuar lidio en la localidad de Usak, 130 kilómetros al este de la antigua Sardes. Sus 363 objetos, conservados actualmente en el museo de Usak, después de pasar no pocas peripecias, correspondían a una princesa lidia, pero su suntuosidad no deja de hacerle acreedor del nombre que se le dio en el momento de su descubrimiento: «Tesoro de Karun», denominación árabe de lo que sería para nosotros el tesoro de Creso.
http://www.aplicaciones.info/valores/vahu24b.htm
http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/historia/grandes_reportajes/8759/creso_lidia.html
http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=creso-rey-de-lidia

sábado, 26 de marzo de 2016

FUENTES TERMALES DE ORENSE...LAS TERMAS ROMANAS



            
Hay quienes ven en el nombre de Orense un reflejo del oro que supuestamente brillaba hace 2.000 años en las arenas del Miño y se imaginan a los romanos bateando junto a la Ponte Vella, un coloso de piedra de 370 metros, con un arco central de 43, cuyos fundamentos son de aquella época. Lo más probable, sin embargo, es que no hubiera tanto oro y que el único gran tesoro que atrajo e hizo asentarse aquí a los romanos fueran las fuentes termales que manaban, y aún manan, por doquier. Si algo apreciaban los romanos, casi más que el oro, era un baño caliente.





Bien conocidas y aprovechadas por los romanos fueron las fuentes de As Burgas, que manan vaporosas en el centro mismo de la población, como si hubiese un volcán debajo. Atónita me quedo al descubrir, en una plaza ajardinada junto a la Rúa do Progreso, la principal de la ciudad, el humeante y borboteante manantial donde las aguas alcalinas, litínicas, fluoradas, carbonatadas, silicatadas y ligeramente radioactivas afloran a 67 grados de temperatura con un caudal de 300 litros por minuto. Y más aún, al ver la cantidad de vecinos que vienen a beber, lavarse los dientes o sumergir en ellas alguna parte de su anatomía, porque dicen que son buenas para curar las heridas y las afecciones de la piel. Lo habitual es que el forastero, confiado por lo que ve, meta la mano y se escalde. Alguno de los presentes le recordará, sin ánimo de ofender, que eso era lo que hacían aquí antiguamente las aldeanas con los pollos, escaldarlos, para poder quitarles las plumas más fácilmente. 




Está la Burga de Abaixo, que mana a través de dos gruesos caños y un surtidorcillo en una fuente monumental de mediados del siglo XIX y que es donde la gente coge agua y hace sus enjuagues y lavatorios. Y está, en la misma plaza pero a mayor altura, la Burga de Arriba (988 234 202), que fue acondicionada en 2010 como baño termal (de pago), con gran piscina exterior y sauna húmeda. Ver al personal bañándose en la vía pública, porque la piscina está en mitad de la calle, a 150 metros de la Plaza Mayor, es algo que choca bastante, sobre todo en invierno; pero enseguida se advierte que es un lujo extraordinario que pocas ciudades del mundo ofrecen y menos por tan poco (3,35 euros).
As Burgas son las fuentes termales más céntricas y famosas de la ciudad, pero hay media docena más a orillas del Miño...
  


                               Pozas y termas de Chavasqueira






                                         Muiño das Veigas







                                                Outariz 



                                     Burgas de Canedo


                                           Fuente de Reza




                                    Fuente de Tinteiro

Además de las fuentes de Tinteiro y de Reza, todas, a excepción de esta última, en la margen derecha del río. Algunas son instalaciones privadas, spas de estilo japonés , pero otras son baños públicos acondicionados como áreas recreativas de país rico, con vestuarios, cuidado césped y piscinas naturales de granito, donde uno puede pasar el día en remojo gratuitamente.
Las primeras termas que nos encontramos se halla, a 300 metros del puente, son las de Chavasqueira, también conocidas como Baños do Bispo, que se llaman así porque fueron acondicionadas por el obispo, inquisidor general, miembro de las Cortes de Cádiz y finalmente cardenal Pedro de Quevedo y Quintano (1736-1818) para mayor comodidad de los enfermos que peregrinaban en demanda de estas aguas ardientes, que son mano de santo, según dicen, para las afecciones reumáticas (artrosis, artritis reumatoide y artritis psoriásica), secuelas postraumáticas o quirúrgicas, la psoriasis y el acné.
Los siguientes puntos calientes de la ruta son la fuente del Tinteiro, donde la gente hace cola con sus garrafas para coger unas aguas recomendadas para los problemas bucodentales y de cicatrización; y, a tres kilómetros ya del inicio, las pozas de Muiño das Veigas, que son cuatro, la mayor de 200 metros cuadrados, y cuyas aguas están indicadas para afecciones reumáticas, como la artrosis, y dermatológicas, como los eccemas y la dermatitis atópica.

 Las Termas 


Las termas son recintos públicos destinados a baños típicos de la civilización romana. En las antiguas villas romanas los baños se llamaban balnea o balneum y si eran públicos thermae o therma.
Eran baños públicos con estancias reservadas para actividades gimnásticas y lúdicas. También eran considerados lugares de reunión y a ellos acudía la gente que no podía permitirse tener uno en su casa, como los plebeyos o los esclavos. A veces los emperadores o los patricios concedían baños gratis para el resto de la población.
Las termas romanas eran complejos sanitarios, lúdicos y deportivos que representan una de las más sorprendentes y admirables construcciones de la civilización romana. Esta clase de establecimientos fue inaugurada por Agripa, el amigo y colaborador del emperador Augusto, en el últmo cuarto del siglo I a. C. con la construcción de la primera construcción termal en el Campo de Marte. A partir de ahí se multiplicaron por los intereses del Imperio. De alguna manera esto suspuso que no solo las clases altas podían disfrutar del placer de los baños que antes estaba reservado exclusivamente a los propietarios de grandes villas.
La cultura romana rendía culto al cuerpo, y por tanto, a la higiene del mismo. Las termas o baños públicos se convirtieron en lugares de reunión de personas de todas las clases, y su uso era fomentado por las autoridades, que en ocasiones cubrieron sus gastos haciendo el acceso a ellas gratuito para la población. Aunque hombres y mujeres compartían en ocasiones los mismos espacios, las horas de baño eran diferentes para unos y otros: las mujeres acudían por la mañana mientras los hombres lo hacían al atardecer. En aquellas que disponían de secciones separadas para hombres y mujeres, al área destinada a éstas se le daba el nombre de «balnea».



Rápidamente empezó una competición entre los emperadores para ofrecer a sus ciudadanos unas termas cada vez más grandes. Así, los 3.000 metros cuadrados de las termas de Nerón quedaron rápidamente superados por los 110.000 metros cuadrados de Trajano y éstos, a su vez, lo fueron por los 140.000 de Caracalla. El récord lo marcan los 150.000 metros cuadrados de las termas de Diocleciano, que eran visitados por a 3.000 bañistas al día.




Hacia las cinco de la tarde los romanos, sin importar la clase o el estatus abandonaban aquello que les estuviera ocupando y se dirigían a las termas. Hombres y mujeres por igual, muchas veces entremezclados utilizaban las distintas occiones de ocio que ofrecían las termas. Unos se ejercitaban en la palestra, otros en los juegos de pelota, los menos activos se dedicaban a disfrutar del masaje o de una dolorosa depilación. También se podía disfrutar de la conversación con los amigos o disfrutar de la lectura en algunas salas especiales para tal actividad. Los más atrevidos elegían provocar algún encuentro erótico.
Aunque la asistencia a los baños estaba al alcance de todos hay que señalar que, una vez en el interior, sólo los privilegiados podían disfrutar de determinados servicios (masajes, ungüentos de perfumes y aceites, etc.), bien porque sólo ellos los podían permitir o porque era necesario disponer de esclavos para su disfrute. A veces, incluso el emperador hacía acto de presencia, aclamado por la multitud a la que saludaba acompañado de todo su lujo.
Algunos emperadores intentaron (sin mucho éxito) imponer horarios diferentes para hombres y mujeres ya que se les acusaba a estas últimas de ser una constante provocación erótica. Sólo con el triunfo del cristianismo (sobre el año 320) se consiguió la prohibición definitiva a las mujeres de disfrutar del baño en las termas.
La terma romana tiene una estructura definida por su función. El «apodyterium» era, además de la entrada a la terma, la zona de vestuario de la misma. Después se pasaba a otra sala llamada «tepidarium», que consistía en una sala templada que a su vez daba paso al «frigidarium» o al «caldearium», salas de agua fría o caliente respectivamente. La sala caldearium se orientaba al sur para recibir de este modo la mayor cantidad posible de luz solar. Bajo el suelo de esta sala se hacía pasar una serie de tuberías por donde circulaba agua caliente. El frigidarium, sin embargo, solía ser una piscina abierta de agua fría.
En general, las termas se rodeaban de jardines y otros edificios con servicios para los visitantes como gimnasios, bibliotecas u otros lugares de reunión («laconium»), todo esto con el propósito de proporcionar a los clientes un ambiente agradable. Estas termas disponían de gran cantidad de personal para su funcionamiento, sobre todo teniendo en cuenta la necesidad de grandes cantidades de agua caliente y para atender adecuadamente a los clientes.
Las actividades posteriores, eran muy numerosas, tanto dentro como fuera de las termas a cuyo alrededor se encontraba todo tipo de personajes que vendían al mejor postor sus productos y habilidades: desde vendedores de perfumes, salchichas o pastelillos hasta quienes alquilaban toallas o sandalias, pasando por muchos adivinadores, astrólogos, filósofos o comediantes. Un mundo en miniatura donde Roma reflejaba la imagen ideal del esplendor y el lujo.



                                            Los baños

Los baños, tanto públicos como privados, han estado presentes en muchas de las civilizaciones a lo largo de la historia. Son numerosas las prácticas, religiosas y sociales, que desde la antigüedad se han venido teniendo como acto principal el baño, asociado este a la limpieza, tanto del cuerpo como del alma o espíritu, a la purificación.
Hoy día hay religiones que mantienen las prácticas de la purificación mediante el baño o la limpieza de una parte del cuerpo. La religión musulmana tiene una serie de ritos llamados abluciones, que exigen de los fieles unas pautas de limpieza concretas en ciertas circunstancias especiales. De la misma manera los creyentes hindúes tienen prácticas similares.
La función social y medicinal, de los baños y termas se ha mantenido durante toda la historia hasta nuestros días. En la civilización romana el servicio de los baños, las termas, era fundamental en los servicios que los ciudadanos debían tener. Las termas públicas romanas tenían una función social y política. Eran lugares ideales para la conversación relajada, el recreo y la relación social, con todo lo que ello significaba. Se cuidaba el ambiente con una delicada decoración en donde no se privaban de medios, llenando las estancias de maravillosos frescos, mosaicos y estatuas.



                                    Las termas romanas

A finales del siglo V a.C. las antiguas estancias de baño se perfeccionaron y crecieron, convirtiéndose en lugares independientes destinadas sólo al baño. Estas estancias ofrecían baños de vapor y piscinas frías, templadas y calientes.
En Roma, siguiendo el ejemplo griego, se construyeron estancias similares que pronto fueron del gusto de la ciudadanía. Ya no solo se realizaban los actos de limpieza y relajación, así como aquellos medicinales cuando las aguas tenían propiedades curativas, sino que se añadía un cuidado del cuerpo que incluía prácticas deportivas y un ritual de masajes con diferentes sustancias como esencias y aceites especiales.
El nombre de termas se aplica por primera vez a unos baño construidos por Agripina en el año 25 dC. Nerón construyó unas termas en el campo de Marte: Termas de Nerón, las cuales se encuentran prácticamante desaparecidas. Las primeras termas de carácter monumental son las que inició Domiciano e inauguró Trajano:Termas de Trajano fueron ampliamente superadas por las de Caracalla, cuya inauguración tuvo lugar el año 216:Termas de Caracalla.
El uso de las termas se generalizó en el mundo romano a partir del siglo I adC, cuando se descubrió un sistema que permitía calentar y distribuir el aire caliente gracias al ingeniero Sergio Orata. Su uso se difundió por el Imperio romano a toda Europa.



Las actuales ruinas de las termas romanas de Caracalla dan idea del gran tamaño del complejo termario que se extendía con servicios como biblioteca o tiendas. Estas instalaciones, construidas alrededor del año 217, tenían un aforo de 1.600 usuarios. Las termas de Diocleciano, otras de la importantes instalaciones de este tipo de la capital del Imperio, fueron remodeladas por Miguel Ángel que convirtió su tepidarium en la iglesia de Santa María de los Ángeles.
Los restos termales romanos más antiguos de los que hay noticia son las termas de Pompeya datadas en el siglo II adC.
Los baños romanos abrían al mediodía y cerraban al ponerse el Sol. En los lugares destinados al baño había departamentos separados para hombres y mujeres; si no había espacios separados, el establecimiento abría unas horas al día para mujeres y otras para hombres. En algunas ocasiones, durante el Imperio, se permitió el baño conjunto a hombres y mujeres.


Las estancias termales eran, dentro de la diversidad, similares en todo el Imperio. Normalmente constaban de las siguientes estancias:




Palestra: Patio central al que se abrían todas la demás estancias y se podía práctica ejercicios físicos.




Tabernae: Tiendas adosadas a las salas de baños donde se vendían bebidas y comida, que los vendedores pregonaban a grandes voces entre los bañistas.



Caldarium: Baño de agua caliente, el alveus. Era la habitación más luminosa y adornada. En las grandes termas había incluso piscinas donde se podía nadar. En las más pequeñas, el baño se tomaba en bañera o depósitos de agua caliente llamados labra.



 Frigidarium: Era la sala destinada a los baños de agua fría. En las grandes termas el frigidarium estaba descubierto e incluía entre sus instalaciones una gran piscina donde poder practicar la natación.




Tepidarium: Habitación de temperatura tibia que preparaba al bañista para la de agua caliente.




Apodyterium: Vestuarios. Habitación próxima al pórtico de la entrada donde los bañistas dejaban sus ropas. Había un banco corrido y en la pared unas hornacinas sin puertas, donde se depositaban las ropas y los objetos personales, que quedaban vigilados por un esclavo.




Laconicum: Baño de vapor.

Los recursos hidráulicos eran traídos mediante la red de acueductos aún cuando el punto de captación del agua estuviera lejos del núcleo urbano,
El interior de las estancias y las piscinas de agua caliente se realizaba mediante el sistema de hypocaustum.



El sistema está basado en la distribución mediante túneles y tubos de agua caliente y vapor que se extendía por debajo de los suelos de las estancias y piscinas y era alimentado por una serie de hornos que se hallaban en los sótanos. Reminicencia de este tipo de calefacción es la gloria castellana.

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http://www.abc.es/viajar/guia-repsol/20131212/abci-ruta-termas-orense-201312111133.html
http://www.barcelonaesmoltmes.cat/documents/18771743/36276901/Termes+romanes+de+Caldes+de+Montbui/018a393a-0780-40a6-9384-35a5a5b63bb1?t=1429702092748
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