viernes, 27 de septiembre de 2019

EL RUBI ...LA BELLEZA Y LOS ESCLAVO DEL ORO ROJO

  


Las primeras noticias sobre la extracción de rubies se sitúan más de 2.500 años atrás en Sri Lanka. Históricamente, muchos creen que en esta piedra de intenso color rojo se esconden poderes místicos

Este tema es un poco controvertido.

Frente a la belleza de una joya tan hermosa que hasta se le atribuyen propiedades curativas...Me agradaria que vieran los sacrificios que implica su extracción y la esclavitud y servilismo a que están sometidos los trabajadores de estas minas

Realmente ¿merece la pena lucir una joya de estas...roja como la sangre de quienes la extraen de las entrañas de la tierra?

Los rubíes pueden tener diferentes formas y tamaños, ofreciendo una gran abanico de posibilidades a los amantes de las piedras preciosas. Con una dureza que es sólo inferior a la de los diamantes, el rubí es una de las piedras preciosas más resistentes, y al no tener escisiones, rara vez se produce su rotura.

Los antiguos hindúes, fascinados por el color del rubí, lo consideraban como el “Ratnaraj”o el “Rey de las piedras preciosas”.
En la actualidad, Birmania es el mayor suministrador mundial de rubíes de alta calidad. Muchos consideran que los rubíes birmanos del Valle de Mogok son los mejores del mundo. Vietnam, Kenia, Tanzania y Sri Lanka también son países productores de esta piedra preciosa verdaderamente fascinante. Tailandia, que cuenta con importantes depósitos cerca de la frontera con Camboya, llegó a ser el mayor exportador mundial de rubíes, pero debido a la legislación medioambiental, la explotación minera de rubíes se ha reducido drásticamente.
Los rubíes y los zafiros tienen muchas cosas en común, ya que su base mineral es el corindón. La diferencia en el color es debida a los diferentes minerales contenidos en cada una de estas piedras preciosas. Los rubíes de Tailandia suelen tener un color más oscuro y una menor intensidad que los de Birmania, que son conocidos por su alta calidad y por sus elevados precios; sin embargo, pueden encontrarse rubíes de muy buena calidad en Tailandia a precios muy asequibles. Los rubíes africanos suelen tener muchas inclusiones, pero también es posible encontrar piedras hermosas de una gran claridad, que alcanzan normalmente los precios más altos.

                              



Las inclusiones microscópicas, en ocasiones llamadas “seda”, son una característica normal de los rubíes. Sin embargo, el calentamiento suele disolver estas inclusiones. La existencia de estas inclusiones proporciona pistas sobre el origen de los rubíes y puede utilizarse para separar las piedras naturales de las sintéticas. El hecho de que estas piedras preciosas contengan inclusiones puede también ser una prueba de que el rubí no ha sido sometido a calentamiento. Las inclusiones no afectan al valor de la piedra, siempre y cuando ésta mantenga su brillo y no sean perceptibles a simple vista. Los factores empleados para determinar el precio de los rubíes son la intensidad y la uniformidad del color rojo. Los rubíes más valorados son aquellos que tienen un color rojo uniforme de intensidad media. Los rubíes de color rosa intenso también pueden alcanzar un valor elevado, siempre que presenten una talla hermosa y clara.
La valoración de los rubíes debe efectuarse con diferentes condiciones de luz. Al contemplarlos con una luz muy fuerte, los rubíes pueden presentar un color muy intenso; sin embargo, si los observamos con una luz normal, esta piedra preciosa puede parecer menos intensa. Por lo tanto, la luz es un elemento muy importante para determinar el verdadero color de los rubíes. Para valorar su simetría, los rubíes deben ser examinados colocándolos boca arriba y siempre debe tenerse en cuenta su belleza en conjunto.


Es conocido como sangre de paloma por su color rojo puro y sin manchas, tiene un valor superior al diamante y ha cautivado a las cortes reales del mundo desde hace ocho siglos. Los mineros del valle de Mogok buscan la codiciada piedra preciosa entre toneladas de barro, trabajando del alba al anochecer por una paga que, cuando llega, no siempre lo hace en forma de dinero. "Heroína", dice enseñando su boca desdentada Mahn Win Maung, un minero que lleva dos años trabajando en estas canteras. "A veces pagan en heroína".
El pago con droga garantiza que los trabajadores regresarán al día siguiente para extraer los rubíes que financian la dictadura birmana, esclavizan a miles de trabajadores y adornan los cuellos de las damas de la élite en los salones de Tokio, Milán o Nueva York. El destino de la sangre de paloma no podría contrastar más con su origen: la pobreza, el sida, las drogas y el estado de semiesclavitud convierten el valle de los rubíes, rodeado por las montañas de la frontera del estado de Shan, en un lugar sacado de otro tiempo.
Mineros con los torsos desnudos y pareos cubriéndoles de cintura para abajo trabajan hasta 14 horas bajo el sopor tropical, a menudo utilizando arcaicas poleas y montacargas de madera que provocan accidentes mortales.



Los trabajadores deben acceder a las canteras metiéndose por estrechos agujeros de hasta un kilómetro de profundidad para después avanzar por cavernas que se extienden a través de una maraña de pasadizos.
No todos regresan del viaje a las entrañas de la Tierra. «Los mejores rubíes están en las zonas de más difícil acceso», asegura Bo, un ex oficial del Ejército que trabaja como encargado de una de las minas. «Pero no es tan arriesgado como parece. Hace tiempo que no perdemos a ningún hombre». El año pasado, 12 mineros murieron en un accidente.
La Junta Militar controla los yacimientos de Mogok a través de la Union of Myanmar Economic Holdings Ltd., un consorcio dominado a medias por el Gobierno y ex militares reconvertidos en empresarios. La empresa concede derechos sobre minas, explota otras por su cuenta y confisca la tierra de los campesinos locales para ampliar los beneficios.
Las mejores piedras se retiran del mercado y se ofrecen dos veces al año en subastas que tienen lugar en la antigua capital, Rangún, y que han generado entre 400 y 500 millones de euros en los últimos años, según fuentes del sector. "Todas las concesiones están en manos del Gobierno, sus aliados y los familiares de los generales", dice Soe Myint, miembro ejecutivo de la opositora Liga Nacional para la Democracia (LND).




Los mineros reciben dos cazos de arroz y algo de pollo al día, duermen hacinados en tiendas y son despedidos en cuanto la enfermedad o la debilidad reducen su productividad. La miseria de Mogok hizo que el valle se convirtiera en uno de los centros de la revolución del azafrán en septiembre de 2007, cuando el Ejército aplastó en las calles las marchas por la democracia lideradas por los monjes budistas. Nada queda ya de aquel espíritu que puso al régimen contra las cuerdas.
Las detenciones y la represión -cerca de 2.000 presos políticos se pudren en cárceles del país- han llevado a los mineros de Mogok a aceptar como imposible un cambio en su situación. "Se llevaron a varios de los más jóvenes y no les hemos vuelto a ver", asegura un minero procedente de la vecina Mandalay.
La venta de piedras preciosas es ya la tercera mayor exportación de Birmania -rebautizada como Myanmar por la Junta en 1989-, por detrás del gas y la agricultura. Ni las sanciones ni los embargos han logrado cortar el grifo de los ingresos de los militares, cuyas mansiones se erigen en mitad de la pobreza más absoluta en las afueras de Rangún, Mandalay o Naypyidaw, la nueva capital. Aung San Suu Kyi, la líder de la oposición y principal desafío a la dictadura, permanece bajo arresto domiciliario y su participación ha sido vetada en las elecciones previstas para el próximo año.
Birmania produce el 90% de los rubíes del mundo y el 100% de los de mayor calidad. Es el único lugar donde se puede encontrar sangre de paloma. «¿De dónde van a venir esas piedras?", admite un intermediario de Mae Sot, una localidad tailandesa fronteriza con Birmania que se ha convertido en centro del comercio de piedras preciosas de la región.
El más valioso de los rubíes, admirado por su rojo saturado y sin ninguna tonalidad marrón o rosada, se busca en Mogok desde el siglo XIII y todavía hoy está considerado en Asia como una fuente de salud, amor, éxito y riqueza. La crisis ha logrado frenar levemente su demanda, obligando a los militares a cerrar una docena de minas y a despedir a cientos de trabajadores que han empezado a regresar a sus comunidades, extendiendo enfermedades como el sida y la tuberculosis.
La ONG Alternative ASEAN Network on Burma, en un informe sobre la situación de Mogok, asegura que «el rojo de los rubíes está bañado con sangre de jóvenes» y que la droga se usa para aumentar la productividad. "Se suministra con jeringuillas compartidas, extendiendo el VIH".
Al caer la noche en Mogok, en una tienda donde una decena de mineros comparten un espacio de apenas 30 metros cuadrados, varios jóvenes se disponen a fumar opio.  "No hay futuro. Antes podían optar entre trabajar en las minas o probar suerte por su cuenta. Pero el Gobierno lo controla todo ahora. Si no trabajan para él, ¿cómo pueden sobrevivir?", 

http://joyajoven.blogspot.com/2012/07/julio-mes-del-rubi.html
https://www.elmundo.es/elmundo/2009/11/27/solidaridad/1259321865.html
https://www.joyeriasanchez.com/blog/rubi/




                                     












UN PASEO POR SINTRA...PALACIO DA PENA Y PALACIO DA REGALEIRA



                                                                         Palacio de Pena
Sobre una colina, a 500 metros de altura, y a unos 4 km. de la preciosa localidad de Sintra, un singular palacio se eleva como una visión de ensueño: es el Palacio da Pena, el más notable ejemplo de arquitectura de estilo romántico de Portugal, rodeado de un exuberante parque de más de 200 ha. donde se mezclan cientos de especies locales y exóticas.
Historia del palacio
El Palacio da Pena, o "palacio de la peña", por su situación en lo alto de la colina, fue la realización del sueño de Fernando de Sajonia Coburgo-Gotha, príncipe alemán que contrajo enlace con la reina María II, convirtiéndose entonces en rey consorte de Portugal. Conocido como el "rey artista", era un gran amante de las artes y la naturaleza. Desde que vio por primera vez la Sierra de Sintra, al igual que tantos otros nobles y artistas Fernando se enamoró del paisaje y decidió adquirir los terrenos de la colina y circundantes para construir allí el más bello palacio, al estilo de los palacios de Baviera. Las posesiones adquiridas incluían las ruinas del Castillo de los Moros, de cuya restauración también se ocupó.
Antiguamente, había sido erigida en la colina una capilla dedicada a Nossa Senhora da Pena y posteriormente se añadió un pequeño monasterio jerónimo, que el terremoto de 1755 redujo a ruinas; sólo perduraron la capilla y los claustros, que el rey integró en el proyecto.
Para el diseño, Fernando contrató al arquitecto alemán Wilhelm Ludwig von Eschwege y entre los años 1842 y 1854 los trabajos avanzaron rápidamente, aunque la totalidad de las obras, incluyendo el parque, se prolongaron 47 años.


El matrimonio real se ocupó personalmente de los detalles decorativos, donde abunda el uso del estilo manuelino, los elementos medievales y árabes. Importantes puertas, azulejos por doquier, figuras mitológicas cargadas de simbología, galerías de arcos y la utilización del rosa y el amarillodieron forma a un verdadero palacio de cuento de hadas que los reyes utilizaroncomo residencia de verano.

La reina María falleció en 1853 y en 1869 el rey contrajo enlace con quien fuera su amante, Elise Hensler, una cantante de ópera nombrada condesa de Edla, que por aquellos tiempos cantaba en el Teatro San Carlos, en el Chiado. Ella heredó el palacio al morir el rey en 1885, lo que levantó grandes controversias en la opinión pública. Finalmente el rey Luis adquirió el palacio y la condesa conservó para sí el Chale da Condessa, una residencia en el parque del palacio que Fernando II había construido para ella.
La familia real utilizó el palacio hasta 1910; cuando estalló la revolución, la reina Doña Amelia permaneció allí para ver cómo se desarrollaban los acontecimientos, antes de partir al exilio. Desde entonces fue denominado Palacio Nacional da Pena y convertido en museo. De visita en Portugal en 1945, la reina Amelia visitó Sintra y pidió estar un momento a solas en el que fuera su palacio favorito.


En la estructura del palacio pueden notarse el basamento y las murallas circundantes, que siguen los desniveles del terreno, y dos importantes puertas de entrada.

El palacio consiste de 26 dependencias. De todos los palacios portugueses, éste es el único que conserva casi intactos los muebles y objetos tales como los dejaran sus últimos ocupantes reales.
Pasada la segunda puerta, sorprende el llamado Arco del Tritón, una extraña criatura medio hombre medio pez, una alegoría de la creación del mundo. Este pórtico lleva al Patio dos Arcos, cuya galería de arcos moriscos ofrece hermosas vistas de la sierra; desde aquí se ingresa a la capilla, que tiene un precioso retablo de mármol, y a los claustros del antiguo monasterio restaurado, cubierto de azulejos polícromos, y donde destaca la torre con reloj. En esta zona merece una visita el Salón Arabe, de decoración oriental, cuyo techo pintado con trampantojos es uno de los más bellos del palacio. También destaca el que fuera el refectorio del convento, convertido por el rey D. Carlos en su taller de trabajo. Gran pintor naturalista, la sala exhibe pinturas inacabadas de su autoría en las paredes.


El Arco del Tritón

Otro fastuoso espacio que destaca del conjunto es el llamado Salão Nobre (Salón Noble); las ventanas cubiertas por vitrales alemanes, las exóticas estatuas de madera que sostienen candelabros, la impresionante lámpara de bronce y los jarrones de porcelana china hacen de la sala un conjunto refinado y majestuoso.
En la torre cilíndrica hay una habitación pintada de rojo con techos estucados que fuera el dormitorio del último rey de Portugal, Manuel II. En la cocina aún se conservan los utensilios de cobre de fabricación francesa que se utilizaban en la época. La vajilla tiene grabado el escudo de armas del rey Fernando II. Envolviendo el palacio, un inmenso jardín acorde a su majestuosidad y romanticismo. El rey Fernando hizo traer especies de todos los continentes, aprovechando la bondad del clima de la sierra, y se encargó él mismo de arreglar el parque. Recorrerlo en una sola visita es imposible, puesto que hay alrededor de 72 km. de senderos, en cuyo recorrido aparecen lagos, ejemplares raros y decenas de rincones especiales... La variedad de la flora hace que el jardín ofrezca un espectáculo diferente en cada estación del año.

Enclavada en lo más alto de la sierra sobre un peñasco de granito, la Estatua do Guerreiro parece mirar a lo lejos. Este guardián de bronce posiblemente represente al mismísimo rey que contempla y protege su maravillosa obra. 




          Palacio da Regaleira

La Quinta da Regaleira, tal como la conocemos ahora, data de principios del XX, cuando el terreno fue adquirido por Antonio Carvalho Monteiro, un noble portugués, millonario y filántropo, que con la ayuda del arquitecto Luigi Manini construyó este espacio que incluye un palacio, un pequeño lago, un invernadero, varios torreones, una preciosa capilla y un impresionante pozo de iniciación.




Detalle de una vidriera de la capilla de la Quinta da Regaleira.
A la hora de realizar el diseño arquitectónico del conjunto, Carvalho Monteiro encargó a Manini que viajase por Portugal y Europa y tomase nota de todos los estilos y corrientes estéticas que viera, para plasmar estas ideas en el diseño de la Quinta da Regaleira.




En el interior del palacio, que también se puede visitar , aún se conservan los bocetos y apuntes que Manini fue tomando en sus viajes para darles vida después en la arquitectura y disposición de cada elemento de la quinta.





Además, podremos recorrer las estancias de este palacete reconvertido en museo y lleno de lugares interesantes, como la biblioteca, las habitaciones de Carvalho Monteiro o la torre octogonal.
El resultado es un conjunto arquitectónico que auna elementos romanticos,manuelinos,neogóticos y mitológicos.

Un templo para los masones

Por todo el complejo encontraremos referencias a la masonería y a los templarios, como la cruz de la Orden del Temple esculpida en el pozo iniciático. Al parecer, Carvalho Monteiro era uno de los miembros de esta secta en Portugal, además de aficionado a la astrología, el esoterismo y las ciencias ocultas, y quiso dejar constancia de ello en cada rincón de la finca.




                                                                        Pozo iniciatico 
                                      

Y es que la Quinta da Regaleira fue concebida como un enorme templo masónico, pero para apreciarlo hay que ir dispuesto a mirar con detalle y descubrir todas estas alusiones a la masonería.






En la capilla también podréis encontrar algunos elementos relacionados con los masones, como la gran Cruz de la Orden de Cristo del suelo.



Los jardines de la Quinta de la Regaleira, llenos de especies exóticas de árboles y plantas, sorprenden por sus túneles secretos, sus cascadas escondidas y sus bellísimas fuentes, como la famosa Fuente de la Abundancia.




Nuestro consejo es que os dejéis llevar  y los exploréis sin prisas, preparados para encontrar todo tipo de sorpresas: como podéis comprobar en las fotos, unas oscuras grutas, un panel de azulejos de estilo manuelino o un paseo de esculturas son solo algunas de ellas.




                                        Una de las grutas de la Quinta da Regaleira.



El pozo iniciático de la Quinta da Regaleira (también conocido como “torre invertida”) es una de las atracciones más apasionantes de sus jardines. Se trata de un profundo pozo de piedra en forma de espiral, con nueve pisos conectados entre sí por varios tramos de escaleras.
Se cuenta que estos nueve giros simbolizan el infierno de la Divina Comedia de Dante: los masones debían ascender por él siguiendo un rito de iniciación que representaba el renacer, hasta llegar a a la entrada superior, custodiada por dos dragones que se enroscan en torno a la llamada Fuente de los Dragones.


                     Fuente de los Dragones de la Quinta da Regaleira.

Tal era la importancia de este pozo iniciático que estaba conectado por grutas y túneles subterráneos tanto a la capilla como a la casa.





Fernando Pessoa, un poema desde Sintra



Llueve en silencio, que esta lluvia es muda...

Llueve en silencio, que esta lluvia es muda
y no hace ruido sino con sosiego.
El cielo duerme. Cuando el alma es viuda
de algo que ignora, el sentimiento es ciego.
Llueve. De mí (de este que soy) reniego...

Tan dulce es esta lluvia de escuchar
(no parece de nubes) que parece
que no es lluvia, mas sólo un susurrar
que a sí mismo se olvida cuando crece.
Llueve. Nada apetece...

No pasa el viento, cielo no hay que sienta.
Llueve lejana e indistintamente,
como una cosa cierta que nos mienta,
como un deseo grande que nos miente.
Llueve. Nada en mí siente...


Chuva, un fado de Mariza, mientras llueve en Sintra sobre mí.



LUCRECIA BORGIA...LA "BUONA DUCHESA" Y LOS DESIGNIOS FAMILIARES



                             
La historia de Lucrecia Borgia, es muy complicada de relatar, puesto que en ella se dan intereses muy contrapuestos. Por un lado, la Iglesia intenta defender su propia historia, ya que Lucrecia era hija del Papa, Alejandro VI y su abuelo había sido también Papa, Calixto III y su sobrino era San Francisco de Borja (gran personaje del mundo jesuítico) que fue 4º duque de Gandía. La Iglesia está muy interesada en impedir que todos estos personajes de la historia pasen lo menos cuestionados posible.
Por el otro lado, grandes autores literarios como Víctor Hugo o Alejandro Dumas, escriben sobre Lucrecia, en la que glosan la figura malvada de Lucrecia y mucho de lo que relatan son carentes de rigor histórico, recogiendo las leyendas que van unidas a ella.
Para entender la historia de Lucrecia Borgia, debemos enmarcarla a finales del siglo XV en Italia. El país estaba dividido en la parte norte con decenas de ducados, que eran gobernados por antiguas familias nobles, los D’Este, los Sforza, los Gonzaga, los Delle Rovere..., al norte estaba la poderosa Francia y al sur la Corona de Aragón que dominaba Sicilia y Nápoles. En el centro del país estaban los Estados Vaticanos.
Esos momentos históricos vivían una época de cambio. Los Reyes intentaban acabar con el poder de la nobleza y se iniciaba un plan de centralización del poder en toda Europa, siendo los reyes los únicos detentadores del mismo. Así, nos encontramos con reyes tan poderosos como Luis XI en Francia, Enrique VII en Inglaterra y los Reyes Católicos en Castilla y Aragón.
El Renacimiento es un tiempo de grandes luchas por el poder, ya no sólo por motivos religiosos, sino políticos y territoriales. Las grandes familias asesinaban, corrompían y compraban cargos como forma de asegurar y aumentar su poder.
La historia de los Borgia empieza con Alonso Borgia, que fue obispo de Valencia y llegó a ser Papa con el nombre de Calixto III. Nombra a Rodrigo Borgia cardenal y vicecanciller del Papa. Calixto III hizo frente a la invasión turca y a su expansión por Europa. Fue este Papa quien rehabilitó la memoria de Juana de Arco. Acusado de nepotismo, al conceder muchos cargos y privilegios a muchos miembros de su familia, en especial a Rodrigo Borgia.
Acaba siendo nombrado Papa con el nombre de Alejandro VI (1431-1503). El nombre de Alejandro lo elige en honor de Alejandro Magno. Entre sus principales logros está la reconciliación de Enrique IV de Castilla con Isabel la Católica. Promulga la bula fijando la línea alejandrina, que determina la división entre Castilla y Portugal en la conquista de América y se fija mediante el Tratado de Tordesillas del año 1494.
Alejandro VI era amante del dinero y del poder. El negocio principal de Roma y en consecuencia del Papado era la prostitución. Se traían niñas menores de toda Europa. Esto está en el origen de que tanto Papas, reyes y nobleza padecieran con frecuencia la sífilis, enfermedad sexual normal en las oligárquicas clases gobernantes.
Lucrecia nace en Subiaco (Ferrara), que era una pequeña localidad cercana a Roma, el 18 de abril de 1480, siendo su padre Rodrigo Borgia, que era en aquel momento cardenal y de su amante Vanozza Cattanei, que era condesa de Casa de Candia y estaba casada con Giorgo Cancruce (era ya su segundo matrimonio). Fruto de esta relación tuvieron cuatro hijos, tres varones, Juan, César y Joffré y una mujer, Lucrecia.
Vanozza Cattenei tuvo cuatro maridos, todos apoyados por Rodrigo Borgía, para así poder ocultar su relación amorosa con ella, y esta unión duró más de diez años. Era una hermosa mujer y muy inteligente, con la que compartía Rodrigo sus pensamientos más íntimos, sobre todo tipo de cuestiones. Ella sabía que algún día sus hijos como herederos del cardenal gozarían de una gran posición y de poder.
Después de Vanozza Catinnei, Alejandro VI mantuvo otra larga relación con Julia Farnesio, cuando esta tenía solo quince años y él cuarenta años más que ella. Era hermana de quien posteriormente sería Papa, Paulo III. Con ella también tuvo cuatro hijos.
Rodrigo Borgia instaló a sus hijos en el palacio Orsini, frente a su residencia en el Vaticano, donde su prima Adriana Orsini, que se había quedado viuda, se encargaría de cuidarles. Los tres hijos fueron instruidos por los mejores tutores romanos. Estudiaron humanidades, matemáticas, astronomía, astrología e historia. Así mismo destaca el aprendizaje de idiomas, el castellano, francés, inglés y el latín. Enseguida destacó César por su inteligencia y su competitividad.

Era costumbre de la época, que las jóvenes fueran destinadas a los conventos para servir a Dios. Lucrecia no fue enviada al convento, pues Rodrigo siguió dos consejos, por un lado el de Adriana, que veía en ella un gran talento y, por otra siguió los consejos de los astrólogos que el día de su nacimiento vaticinaron un futuro memorable.
Además de recibir la misma educación que sus hermanos, aprendería a tocar el laúd, la técnica del dibujo, el baile y el bordado, destacando por sus hilados de oro y plata. Además recibió estudios en poética.
Desde muy joven, Lucrecia fue utilizada por su padre Rodrigo como medio para la consecución de alianzas políticas a través de la concertación de matrimonios. Está práctica era habitual en la época. Cuando ella tenía diez años fue prometida con Joan Centelles, valenciano emparentado con los condes de Oliva. Sin embargo este compromiso se rompió un año después. A finales de 1491, se le vuelve a comprometer con Gaspar de Próixido, conde de Almenara, compromiso que se vuelve a romper rápidamente nada más ser nombrado Papa.
Fue el 11 de agosto de 1492, cuando Rodrigo Borgia es nombrado Papa, con el nombre de Alejandro VI, tras un Sínodo tumultuoso en el que las amenazas, chantajes y la compra de votos fue práctica habitual. En esta elección se enfrentaron los cardenales Rodrigo Borgia, Ascanio Sforza y Giuliano della Rovere.
El uso matrimonial de Lucrecia desde el poder de su padre, marcó toda su vida y así como su sumisión a los designios familiares. Con el nombramiento como Papa de Rodrigo se buscan las alianzas políticas para afianzarle en el poder papal y a partir de entonces se plantean personajes de alta alcurnia.
Se pensó en casarle con Giovnni Sforza, que era señor de Pésaro y sobrino del duque de Milán. Ludovico “el moro”. El objetivo de este matrimonio era conseguir que el potente ducado de Milán apoyara al Papa, pues amenazaba con unirse a la Francia del rey Carlos VIII. Si se producía esta alianza política dejaría a los franceses las puertas abiertas a la conquista de los Estados Vaticanos.
Giovanni Sforza tenía entonces 26 años y acaba de quedarse viudo de su primer matrimonio, del que había tenido tres hijos. Lucrecia tenía 13 años y la ceremonia se celebró en 1493 con gran suntuosidad. Se realizó un desfile nupcial que congregó a miles de personas que admiraron el lujo excesivo que acompañaba al cortejo y las grandes joyas que lucía Lucrecia. Este matrimonio duró entre 1493-1497, viviendo a temporadas en Pésaro y Roma. Se rompe el matrimonio cuando Milán en el año 1497 se alía con Francia y entonces esta unión ya no tenía ningún sentido, en consecuencia debía procederse a su separación matrimonial.
Ante el peligro para su vida que representaba seguir viviendo en Roma, Giovanni Sforza se refugia en Milán. Lo primero, que se intenta es conseguir un divorcio de mutuo acuerdo, para ello Rodrigo utiliza a su hijo César que ya era cardenal para que negocie con el cardenal Ascanio Sforza, que era tío de Giovanni el acuerdo del divorcio. Pero esta proposición no es aceptada por Giovanni. Ante esta negativa debe de buscarse un argumento poderoso para lograr la anulación y plantean que el matrimonio no se ha consumado, aduciendo que Giovanni Sforza era homosexual, cuando ya era padre de tres hijos. Le proponen que se acuesten los dos en presencia de testigos de las dos familias, a lo cual no accede.

Giovanni Sforza contrataca acusando a Alejandro VI y al cardenal César Borgia, que era padre y hermano respectivamente, de mantener relaciones incestuosas con Lucrecia. Alejandro VI ofrece la separación matrimonial por falta de consumación, teniendo que firmar un documento pontificio, que da por finalizada esta unión por “impotentia coendi”.
El celebre poeta de esa época Jacobo Sanázaro escribió este epitafio:
“Hic jacet in túmulo Lucretia nomine, sed raro
Thais; Alejandri filio, sponsa,nurus”.
Es decir, Lucecia fue hija, esposa y nuera del Papa Alejandro. Lo que hace es recoger el rumor de la época, que decía ser la concubina de su padre y de sus hermanos Luis y César.
Durante el proceso de anulación matrimonial, Lucrecia se retira al convento romano de San Sixto, cuando tenía 17 años. A pesar de este retiro, queda embarazada ¿De quién? No se sabe con seguridad, puede ser de su padre Alejandro VI, de su hermano César, o de un tal Perotto. Es este hecho, el que alienta la leyendo negra sobre Lucrecia. Para evitar el escándalo, ella se somete aun examen de la Iglesia, que dictaminaría que era virgen, lo que ocasionó un mayor escándalo.
El hijo que tuvo se llamó Juan de Borgia, duque de Nepi, conocido también como el Infante Romano. Alejandro VI emitió dos bulas. La primera donde se reconocía la paternidad del niño a Cesar Borgia pero de madre desconocida. César otorgó al niño el ducado de Camerino. La segunda bula estuvo ocultada durante muchos años . Y otorgaba la paternidad al propio Papa.
También se habla como posible padre del niño de Pedro Calderón, joven aragonés conocido también como Perotto, que era el mensajero entre Alejandro VI y Lucrecia mientras estuvo en el convento. Perotto apareció asesinado en las aguas del río Tiber y fue acusado César de dicho asesinato.
Alejandro VI una vez consumada la ruptura del primer matrimonio de Lucrecia, enseguida buscó un segundo matrimonio, como medio de lograr alianzas políticas y militares que afianzaran su poder papal. El elegido es Alfonso de Aragón, duque de Bisceglie, que era hijo bastardo del rey Alfonso II de Nápoles “el bizco” y su madre era Trussia Oazullo. Era también primo hermano de Fernando II de Aragón. Con esa alianza del Vaticano con Aragón se consolidaba el poder en el sur de Italia. Joffré, hermano de Lucrecia, hacía cuatro años que estaba ya casado con Sancha de Aragón, que también era hija bastarda y era hermana mayor de Alfonso.

Lucrecia y Alfonso se enamoraron mutuamente. Pero la situación política era muy cambiante en la península Itálica. Así se produce una alianza entre los Borgia y el rey francés Luis XII. Este acuerdo es conseguido por César Borgia. Gracias a esta alianza, el rey Luis XII concedió a César el título de duque de Valentinois, que le reportaría el nombre popular de “il valentino”. Incluso estuvo a punto casarse con Carlota de Albret.
Esta alianza supone la ruptura del Vaticano con Aragón. En consecuencia debe acabarse con el matrimonio de Lucrecia y Alfonso. En julio del año 1500, Alfonso es agredido por unos desconocidos (eran hombres al servicio de César) cuando paseaba por los jardines vaticanos. Fue socorrido, quedando en estado muy grave, siendo trasladado a las habitaciones de Lucrecia, que junto a la hermana de Alfonso, Sancha cuidaron de él. Alfonso ordenó a sus hombres que mataran a César al que acusaba de su intento de asesinato. César fue atacado con ballestas cuando paseaba por los jardines.
Nuevamente aparece la leyenda negra, donde se dibuja un triangulo amoroso César-Lucrecia-Alfonso, siendo descrito este crimen como pasional, cuando realmente era una cuestión política. En esa época César ya estaba afectado por enfermedades sexuales, en concreto la sífilis (enfermedad habitual en la época). Ésta dejó marcas visibles en la cara y cuerpo, lo que hizo que apareciera ya siempre con máscara y vistiera de negro.

Tras el final del segundo matrimonio, Lucrecia se dedicó a la administración de la Iglesia y del Vaticano, puesto que Alejandro VI se encontraba en un largo viaje. Este nuevo papel de Lucrecia fue duramente criticado por muchos sectores de la Iglesia. En primer lugar, por ser mujer y además joven. En segundo lugar, se le achacaba falta de experiencia para llevar asuntos tan importantes. En este tiempo siempre estuvo asesorada por el cardenal aragonés Jorge Costa.
Tras su segunda separación, rápidamente se le buscó un nuevo matrimonio, esta vez la elección fue de su hermano César, siendo el elegido Alfonso D’Este, que era hijo mayor de Ercole D’Este, duque de Ferrara, que tenía 24 años.
Lucrecia tenía entonces veintidós años y se casa el dos de febrero de 1502 por poderes en el Vaticano. Esta boda se celebró con gran pompa, hubo hasta una fiesta taurina. Cuando terminó este espectáculo se celebró una fiesta intima donde participaron unas cincuenta hetairas, que fueron obligadas a bailar desnudas junto a los criados. En estas fiestas participaba muy activamente Lucrecia. Estuvo invitado en la boda Gonzalo Fernández de Castro, conocido como el Gran Capitán del ejército español, quien se encontraba en campaña militar en Italia y parece ser que fue uno de sus amantes.
Poco tiempo después partió hacia Ferrara para ya estar de forma continuada con su nuevo marido. Desde ese momento, ya nunca más volvería a ver a su padre Alejandro VI y a su hermano César.

Lucrecia halló la tranquilidad en la corte de Ferrara, donde protege a muchos artistas del Renacimiento, haciendo de esta Corte un lugar de gran cultura consiguiendo que sea una de las más refinadas de la época. Se la conoce con el cariñoso apelativo de “buonna duchesa”. Alentó todo tipo de representaciones teatrales y espectáculos de danza. Entre los poetas que protegió, además de Pietro Bembo, destaca Ariosto, que publicó el conocido “Orlando furioso” y entre los pintores destaca Tiziano del que fue musa.
De este tercer matrimonio tuvo ocho hijos, de los cuales dos fallecieron en el mismo parto, así tuvo a Ercole II, Hipólito II, Alejandro, Leonor, Francisco e Isabella María siendo en el nacimiento de ésta última, cuando Lucrecia contrajo las fiebres que le provocaría la muerte el 24 de junio de 1519 cuando tenía 39 años.

Gobierna las posesiones de su marido durante los periodos de ausencia de éste. No se priva de la ostentación como forma de poder. Celebra grandes recepciones donde luce su mejor vestuario y sus excepcionales joyas. Sin embargo, Lucrecia es querida y admirada por sus dotes políticas y su caridad cristiana.

En su primer embarazo de Alfonso D’Este, el niño nació muerto, lo que provocó una fuerte depresión y siguiendo los consejos de su marido se retiró a Regia para reponerse. Es ahí donde conoce a Francisco de Gonzaga, duque de Mantúa, que era al mismo tiempo su cuñado, con el que entabla una profunda amistad, acabando en una profunda relación amorosa. Cuando Lucrecia vuelve a Ferrara sigue la relación por medio de cartas siempre en clave.
También conoce a Pietro Bembo en una villa en las afueras de Ferrara por medio de Hércules Strozzi que era también un conocido poeta. Strozzi murió a manos de Alfonso por considerar que le ultrajaba como marido.

Pietro Bembo era el embajador de Venecia en Roma, siendo un reconocido poeta que tenía una gran cultura y sensibilidad. Era diez años mayor que Lucrecia. Mientras que su marido era rudo, Bembo era todo lo contrario. La atracción entre ambos era más espiritual y platónica que practica. Esta relación se mantenía a través de cartas con claves secretas, como anteriormente había sucedido con Gonzalo.
Bembo escribió unos diálogos de amor “Asolan” que se los dedicó a Lucrecia. Era considerado un gran humanista. Con la llegada al Papado de León X, entra a formar parte de la diplomacia vaticana y llega a ser secretario del Papa, siendo nombrado cardenal.
Lucrecia no fue mejor ni peor que cualquiera otra noble de la época. La podríamos definir como una mujer libertina, pero ni más ni menos que otras nobles como ella. Sin embargo, es muy llamativa su sumisión con respecto a su padre Alejandro VI y su hermano César, que es quizás lo más llamativo de esta historia. Sobre su leyenda negra sobre el incesto, históricamente es difícil decir si es verdad o no es, pues datos reales y demostrables no existen. En historia los cotilleos no sirven....

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