viernes, 9 de febrero de 2018

IGNACIO DE LUZAN,LOS COMIENZOS DEL CRITICISMO Y DE LA TENDENCIA NEOCLASICA


Nacido en Zaragoza,pasó gran parte de su juventud en Italia.Años mas tarde desempeñó el cargo de Secretario de Embajada en Paris,y acabó su vida en Madrid,poseyó una basta cultura y perteneció a las Reales Academias de la Lengua y de la Historia,y a la de Buenas Letras de Barcelona.
Su poética ,compuesta en italiano en 1728 y publicada en español en 1737 marca un jalón importantísimo en la evolución de la literatura española,ya que con ella se introduce en España la tendencia neoclásica.
Mas que una obra de contenido original es una verdadera compilación de las doctrinas clasicas de la época.Su principal inspirador fue el italiano Muratori.Es cierto que la huella que la huella de Boileau se hace tambien patente en la Poética,pero su alcance es menor que la de los preceptistas italianos,menos rigurosos que los franceses.
El rasgo mas notable de la obra de Luzan es su sentido independiente y su tolerancia:Tal vez sea exagerado considerarle.al modo de Menedez Pelayo,como "mucho mas amigo del mundo encantado de los sueños,que del mundo árido y seco de los preceptos",pero aun cuando se hallan encuadrados en la teoria neoclásica,sus juicios sobre la literatura barroca demuestran en efecto una notable comprensión de ciertos valores del siglo XVIII y de una elasticidad de criterio muy superior a la de sus contemporaneos.
Las ideas estéticas de la "Poética"de Luzán derivan,en general,de las doctrinas de Aristóteles y sus comentaristas.Asi,afirma que la poesia ha de basarse en la imitación de los universal y verosímil, y que su finalidad es la misma que la de la filosifia moral.Sin embargo,admite lo particular, y en cierto mosdo hasta lo fantático,como tema poético, y señala la existencia de una importante producción literaria en la que lo esencial no es la utilidad sino, el deleite.
Su concepto del arte como algo sujeto a normas y regido por principios racionales,se advierte tambien en sus opiniones sobre la poesia dramática.La obra de teatro ha de someterse a las "tres unidades"de lugar,tiempo y acción.Segun ellas (y de acuerdo con una interpretación de la poética de Aristóteles), la de reflejar lo ocurrido en un solo lugar y en un solo dia,sin admitir mas tema que el que sirva de núcleo a la acción.Sin embargo,oponiendose a Boileau,no rechaza el tema religioso cristiano como susceptible de elaboración literaria.
Los juicios críticos formulados en la "Poética" ,muestran tambien sensatez y buen sentido.Asi,pues,aunque ataca al siglo XVIII,calificandolo como un período de corrupción literaria,sabe apreciar ciertas bellezas que otros criticos de la época no alcanzaron a ver.Consecuente con sus principios teóricos,afirma que en nuestro teatro nacional no hay ni razón ni arte, lo que no le impide calificarlo en otro momento como " un inmenso depósito de preciosidades poéticas,naturalidad y buen estilo".
Calderon de la Barca le parece monótono y a menudo inmoral,pero reconoce la elegancia y la habilidad técnica de sus obras;olvida a Tirso de Molina y elogia a Fernando de Rojas;censura el empleo del elemento maravilloso, pero admite que los autos sacramentales no tienen porque someterse a las tres unidades.
A pesar de sus convencionalismos e incomprensiones, la "Poética" de Luzán supera a todos los tratados de teoria literaria escritos en su siglo,por su independencia de criterio; y que aunque fomentó un estado de opinión contrario a nuestra literatura barroca, no hay que achacarle todos los errores de quienes al seguirle mostraron una intransigencia que el supo soslayar con unnnotable sentido de ponderación y buen gusto.
La "Poética",se halla dividida en cuatro partes,en las que habla del origen.progresos y esencia de la poesia,de su utilidad y deleite,del genero dramático y del épico.
La opinión de que Luzán no era un hombre de juicio rígido lo demuestran sus obras posteriores a la primera edición de la Poética.En la segunda edición, póstuma,si bien se suprimen algunos de los elogios tributados al teatro nacional ,se da cabida a ciertas consideraciones sobre la primitiva poesia española,que los investigadores acababan de dar a conocer a pesar del abismo que la separa de la estética neoclásica.
Pero donde mejor puede observarse como reaccionaba ante las novedades de la época, es en una "Memorias Literarias", en las que tras ciertos elogios a Voltaire y Diderot,se entusiasma con el nuevo género prerromantico de la "Comédie larmoyante" ,tan distinto por su agudo sentimentalismo ,del racionalismo neoclásica.  




Leandro y Hero (fragmento poema)


Musa, tú que conoces 
los yerros, los delirios, 
los bienes y los males 
de los amantes finos, 

dime quién fue Leandro, 
qué dios o qué maligno 
astro en las fieras ondas 
cortó a su vida el hilo. 

Leandro, a quien mil veces 
los duros ejercicios 
del estadio ciñeron 
de rosas y de mirtos. 

ya en la robusta lucha, 
ya con el fuerte disco, 
ya corriendo o nadando 
diestro, gallardo, invicto, 

amaba a Hero divina, 
bellísimo prodigio 
sobre cuantas bellezas 
Sesto admiró y Abido. 

Negro el cabello, ufano 
de naturales rizos, 
realzaba del cuello 
los cándidos armiños…

Vióla Leandro un día 
en los cultos festivos 
que a Venus tributaban 
se Sesto los vecinos. 

(Que era sacerdotisa 
del templo y sacrificio, 
y aun emulaba en todo 
al sacro numen ciprio.) 

Vióla el gran concurso 
de los solemnes ritos 
brillar, único asombro: 
vióla, y quedó perdido. 

Y a la deidad del templo, 
con el nuevo, excesivo 
ardor que le abrasaba, 
frenético le dijo: 

Gran diosa de Citera, 
de Pafos y de Gnido, 
esta mortal belleza 
es tu traslado vivo. 

Perdona, pues, si a ella 
tus mismos cultos rindo 
y si un traslado adoro 
equívoco contigo.

Oyó Venus sus voces, 
oyólas el dios niño, 
y decretaron ambos 
venganzas y castigos. 

¿Tanto el enojo puede 
en animos divinos? 
¿Un lenguaje del alma 
ha de ser un delito? 

Dígame el que conozca 
a Venus y a Cupido 
si es más cruel la madre 
o es más cruel el hijo. 

Qué sé yo: cruel la madre, 
crüel y vengativo 
es el hijo, que ejerce 
tiránicos caprichos. 

Miró tierno Leandro, 
habló amante, instó fino, 
ya mudo, ya elocuente, 
con ojos y suspiros. 

Oyóle Hero con pecho 
ya tímido, ya esquivo, 
mas poco a poco un fuego 
la entró por los sentidos: 

un fuego que es veneno, 
un fuego que es martirio; 
si es martirio y veneno, 
¿Cómo es apetecido?

De una torre en la playa 
el murado recinto 
de esta sacerdotisa 

era albergue y retiro...
   

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