jueves, 11 de mayo de 2017

BEATO DE EL ESCORIAL


Para la mayoría de expertos, como Menéndez Pidal, Klein ó Díaz y Díaz, se trata de un manuscrito atribuido al scriptorium de San Millán de la Cogolla, escrito entre el 950 y el 955, debido a su gran parecido estilístico con otros códices realizados en su scriptorium en la segunda mitad del siglo X, como el Códice Emilianense del año 992. En la actualidad es una de las obras más relevantes de entre las conservadas en la Biblioteca del Real Monasterio de El Escorial, aunque se desconoce si llegó a ella dentro del grupo de códices que aportó Ambrosio de Morales en su viaje por orden de Felipe II a los Reinos de León, Galicia y Asturias, o formaba parte de alguna de las importantes colecciones que han sido donadas al Monasterio desde su creación.


Aunque inicialmente fue considerado por algunos expertos como “una regresión barbarizante y rural respecto a modelos anteriores“, en realidad se trata del manuscrito miniado más antiguo y uno de los más interesantes y mejor conservados procedentes del scriptorium del monasterio de San Millán que han llegado hasta nosotros. La belleza de su composición cromática, presidida por los amarillos, los verdes y los ocres, la fuerza de sus figuras estilizadas, de vestimentas planas y rostros muy semejantes, así como la originalidad de sus composiciones dentro de un estilo totalmente integrado en el espíritu mozárabe, lo convierten en una obra excepcional.


En general enmarca sus figuras sobre fondos coloreados, aunque en algunos casos también hay figuras sobre fondos en blanco. En el dibujo de las vestimentas suele utilizar de forma generalizada las líneas rectas, a base de personajes planos, representados como siluetas, sin ningún interés por representar los volúmenes. Sin embargo, decora los pliegues de las vestiduras con series de trazos cortos blancos, rojos o amarillos agrupados en varias filas, que recuerdan a los de muchas figuras de la Biblia Leonesa de San Isidoro, datada en el año 960.



Presenta los rostros de los personajes en semiperfil, todos iguales, con la barbilla ovalada, cabellera corta en ondas de color negro, sobreEl Ángel entrega a Juan la carta para una de las iglesias de Asia la que destaca el perfil de una de las orejas, bilobulada. Los ojos son siempre almendrados, muy pegados a la nariz que está formada por una sola línea recta prolongada hacia arriba para formar el trazo recto de una de las cejas. La boca está siempre formada por un trazo semicircular con un punto debajo.


Aunque se desconoce su autor, hay pocas dudas respecto a su procedencia ya que Menéndez Pidal comparó las características del Beato de El Escorial y el Códice de Roda con las de un grupo de manuscritos procedentes de San Millán de la Cogolla datados en la segunda mitad del siglo X y en el siglo XI, llegando a la conclusión de que existen entre ellos una serie de rasgos comunes, que se mantuvieron como un hecho diferenciador ya que se encuentran incluso en las obras salidas de este monasterio a finales del siglo XI y que no aparecen en los manuscritos de otros orígenes, por lo que permiten reconocer los producidos en este scriptorium



Entre estos detalles específicos podemos destacar:
Las similitudes en el colorido empleado en las ilustraciones, basado en el empleo de tonos puros y claros como el azul claro, amarillo, naranja rojizo, rojo anaranjado, rojo, rosa, marrón rojizo, azul grisáceo, verde grisáceo, verde oscuro. También es usual el uso de dorados.
El dibujo del rostro de gran parte los personajes, de rasgos muy exagerados, de barbilla pronunciada, labios salientes, y orejas bilobuladas que destacan sobre el pelo.
Algunos detalles comunes del vestuario de sus personajes.
La utilización de un tipo semejante de mayúsculas zoomorfas.


Por otro lado, excepto dos miniaturas de página completa, las de Adán y Eva y la visión del Juicio Final, las demás están intercalada en las columnas del texto, por lo que se ha considerado que el manuscrito sigue la fase más antigua de la primera versión ilustrada del Comentario, lo mismo que el Beato de San Millán que se conserva en la Academia de la Historia de Madrid y a diferencia del tercer Beato de la misma procedencia, aunque no fue creado un este monasterio, el Emilianense, que se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid, y que aunque es más antiguo, se atribuye a una fase más reciente. Esta clasificación está también confirmada por las características de algunas miniaturas muy significativas, fundamentalmente la de la iglesia de Esmirna, la del templo abierto y la de la Bestia que surge del abismo.

Sin embargo por el contenido de su texto está considerada como de la segunda edición, de las tres o cuatro que según algunos autores como Neuss, Klein o Sanders suponen que produjo Beato de Liébana antes de su muerte. En este caso se asigna a la versión que se supone del año 784, es decir que nuestro beato, si aceptamos esa clasificación de versiones de la miniatura y del texto, pertenecería al grupo I-b ó I-784.


No obstante aunque se han efectuado algunos estudios comparativos del Beato de El Escorial con otros códices emilianenses, está aún pendiente del análisis en profundidad que su calidad, sus especiales características y su perfecto estado de conservación lo hacen imprescindible para un adecuado conocimiento de la miniatura altomedieval española.


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http://www.turismo-prerromanico.com/manuscritos/beato-de-el-escorial-20130910185123/
http://4.bp.blogspot.com/-Hk-8PjWrUa0/UEYcdo6TzgI/AAAAAAAAmQE/n6HZhXeS_Dk/s1600/escorial-111.jpeg
http://www.mecd.gob.es/cultura-mecd/areas-cultura/archivos/mc/registro-memoria-unesco/2015/comentarios-libro-apocalipsis/b-escorial.html

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