lunes, 31 de octubre de 2016

LA MODA EN EL SIGLO XIX


Haciendo un breve resumen por la moda femenina desde principios de siglo hasta los albores del siglo XX.
Alrededor de 1800 el estilo de vestido que estaba en boga en Europa era el denominado estilo imperio más identificado con el periodo de la Regencia que con la Era Victoriana.
empire
El diseño era sencillo, con la cintura muy alta, anudada bajo el pecho, sin marcar la figura, con un largo hasta los tobillos dejando ver los pies. Las mangas cortas tipo farol o largas ajustadas. Bajo el vestido, elaborado con telas muy finas como la muselina, se usaban ligeras enaguas de algodón.
Para protegerse del frío las damas utilizaban abrigos de lana fina; uno de los modelos más utilizados era una chaquetilla corta del tipo torera, habitualmente con mangas abullonadas y doble botonadura. En otras ocasiones los vestidos se cubrían con chales.
hats
Los mobcaps o cofias de algodón blanco tan populares en el siglo XVIII y los primeros años del XIX utilizados para cubrir la cabeza en el interior del hogar y posteriormente utilizados por el servicio, fueron paulatinamente evolucionando hacia los bonnets, un sombrero de ala ancha que se ataba con una lazada bajo la barbilla. El bonnet se confeccionaba en varios estilos : el cottage bonnet un bonete tipo campesino, hecho de paja y adornado con sencillez, el sun bonnet, más ancho para proteger la cara de los rayos solares, el drawn bonnet, un gorro más elegante y elaborado, típico de las damas victorianas de ciudad, el poke bonnet, o bonete con un velo muy fino que cubría el rostro y el elaborado y recargado tall-crowned bonnet, con la parte posterior más alta y muy ornamentado con flores, lazos y telas. Los materiales utilizados para confeccionarlos eran terciopelo, satén, algodón, gasa y paja.
godey
A medida que avanzaban los tiempos y la sociedad industrial adquiría un mayor nivel adquisitivo, los trajes fueron haciéndose más recargados, con vistosos bordados, telas llamativas y caras como el terciopelo y la seda de colores,  mientras que lazos y azabaches dotaban de un espectacular acabado a trajes como los flounced dresses, vestidos de faldas de capas o volantes. Estos vestidos, contrariamente a los empire gowns, eran muy ajustados al cuerpo, de mangas largas marcando la cintura con chaquetas estrechas y ceñidas a la cintura. El amplio vuelo de las faldas se conseguía con enaguas de aros o crinolinas. Su longitud era larga, sin dejar ver los pies de las damas.
princess dress
Fueron también muy populares en esta época los vestido de princesa, princess dress, largos, de una sola pieza con un cuerpo ajustado y una falda con crinolina. Una característica distintiva del vestido era su botonadura que iba desde la parte superior hasta los pies.
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Hacia la segunda mitad del siglo, sobre 1870 un nuevo estilo de vestido se hizo muy popular: el hourglass dress. Su forma de reloj de arena con un cuerpo muy ceñido, destacando el busto y la cintura para hacerse más ancha en las caderas la proporcionaba no sólo el vestido sino también los corsés que tan de moda se pusieron – y tantos problemas de salud le causaron a las mujeres.
Para acentuar aún más la estrechez de la cintura, el vestido se ancheaba en las caderas y a la altura del trasero con la ayuda de un polisón.  El vestido era largo y se estrechaba a la altura de los tobillos, lo que hacía difícil caminar. Para complicar aún más las cosas hacia 1880 el vestido se hizo más largo, y el polisón y la falda incrementaron su tamaño, pero con el corsé lo más apretado posible para contrastar pecho, cintura y cadera, creando una figura casi imposible.
La similitud de la figura de la mujer con un reloj de arena hizo que a este tipo de vestido se le llamara hourglass figure dress.
victorian hats
Los materiales utilizados eran sedas, satén y bordados para las ocasiones formales y lana, algodón y terciopelo para los paseos. Los sombreros eran pequeños, de ala corta pero muy recargados en sus adornos, con plumas, guirnaldas e incluso ¡pájaros!. De hecho fue famosísimo el denominado bird’s nest hat, sombrero nido de pájaro, por llevar en su parte superior uno o dos pájaros en sus nidos – no vivos, of course!
Por esta época y como complemento de la ropa de fiesta se pusieron de moda los turbantes de seda, adornados con joyas, plumas y flores, influenciados por la cultura hindú.
En la última década del siglo, la mujer comenzó a liberarse poco a poco de las incomodidades de los polisones y las crinolinas, sustituyéndolas por simples enaguas y pantaloncitos o drawers más adecuados para usar trajes más cómodos y prácticos. La mujer comenzaba a incorporarse paulatinamente al mundo laboral administrativo y necesitaba libertad de movimientos.
Las vistosas exageraciones de mitad de siglo dieron paso a trajes con twill walking skirts, faldas circulares, ceñidas con un cinturón y acampanadas en la parte inferior, ligeramente más cortas que sus antecesoras, dejando ver sus botines.
Completaba el vestuario de esta nueva mujer una blusa de cuello alto y mangas abullonadas y una chaqueta corta y ajustada. La cabeza se cubría con un sencillo sombrero pequeño y poco adornado o por un simpático sombrerete de paja de nominado straw sailor hat, únicamente engalanado con un lazo o una pluma pequeña.
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Los complementos más utilizados por las mujeres victorianas eran los parasoles y los pequeños bolsos, tipo bombonera, drawstring hangbag, adornados con azabaches y hechos de satén y terciopelo, con elaborados bordados, abanicos y mutones, fur muffs.
Como hemos visto poco a poco el proceso de revolución industrial y la incorporación de la mujer a la vida social más allá de la anfitriona casera y madre de familia fueron moldeando los diseños de la moda a través de los años, pero también creando un nuevo modelo de negocio muy lucrativo, que no ha dejado de crecer en los siglos sucesivos.
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EL SOMBRERO FEMENINO A PRINCIPIO DEL SIGLO XX

En esta década del siglo XX se evidencia una búsqueda en la vestimenta femenina hacia nuevos rumbos…Como casi siempre sucede, el ‘avance’ de dichos cambios se reflejan en excesos en cuanto a las formas del traje, algo que se hace manifiesto en esta ocasión en los tocados.
El peinado femenino de esta etapa ya se había apuntado en la etapa anterior, la tendencia a abultar el cabello anudándolo en la parte alta de la cabeza se hizo notar desde 1985. A partir de 1907 los sombreros comienzan a usarse de gran tamaño, tanto en su ala como la copa, siempre acompañados por plumas de avestruz y en ocasiones con velos de encaje o tul para cubrirse el rostro.
A partir de 1910 se varía el tipo de peinado en la mujer, el cual acompañaba a una nueva silueta, caracterizada por la diversidad de tendencias que se simultanean en una sola década. La indumentaria femenina se encontraba en esa etapa de “transición”, antes apuntada, de tentativas liberadoras de la permanencia de la silueta encorsetada de todo un siglo. Las propuestas de la moda orientalista, introducida por Paul Poiret, la incorporación de elemento del traje masculino en el vestir femenino, los tímidos intentos de acortar la falda, reflejan las búsquedas hacia una ruptura total con la imagen tradicional femenina.
La silueta de falda ajustada, cintura sin ceñir y os grandes sombreros era la características de los años entre 1907-1914
La silueta de falda ajustada, cintura sin ceñir y os grandes sombreros caracterizaban la moda de 1907-1912
1911. Figurín de Moda. Los grandes sombreros marcaban la moda de la segunda década del siglo XX
1911. Figurín de Moda. Los grandes sombreros marcaban la moda de la segunda década del siglo XX
1912. Conjuntos de mañana
1912. Conjuntos de mañana
El cabello vuelve a acercarse a la cabeza, peinándose de tal forma que a los lados de cubren las orejas, de tal manera que parece un tipo de pelado corto. Los tocados femeninos continúan siendo de grandes dimensiones, con la diferencia con los de la etapa precedente está en que se llevan con la copa “encajada”.
Se decía que una mujer elegante debía llevar un sombrero cuya ala llegara, al menos, a ambos hombros. Los adornos que cubrían la copa y parte de las alas eran variados: plumas, flores, gasas, tules, tela…todo era admitido, lo importante era llamara la atención hacia el rostro y cabeza mientras las mujeres, deseosas de liberarse de las ataduras heredadas, subían tímidamente el largo de la falda y dejaban de marcar la cintura…


1910. Emile Vernon. Lady

1911
1911
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1911
https://vestuarioescenico.wordpress.com/2012/07/06/los-sombreros-femeninos-entre-1910-1918/

EL SOMBRERO MASCULINO...HISTORIA Y USO

El sombrero es una prenda con copa y ala que se utiliza para protegerse del sol y el frío o también como adorno. Lo utilizan tanto hombres como mujeres.
En algunos casos, el sombrero, incluso puede indicar diferencias sociales.
El origen del sombrero es muy antiguo y su uso y forma se han ido transformando a lo largo del tiempo. Uno de los primeros registros que se tiene de este accesorio es en las pinturas de las tumbas tebanas del siglo XVI a.C., en el que los egipcios aparecen con distintivos ornamentos en sus cabezas. Se cree que el gorro frigio , un sombrero utilizado en la Antigua Grecia (siglo XII a.C.) y que más adelante se utilizó como símbolo de libertad, fue uno de los primeros sombreros propiamente dichos, pero sin alas. El primer registro del sombrero con alas data en realidad del siglo V a.C. en Grecia, el cual fue usado por viajeros y cazadores para protegerse del sol y de la lluvia.El verdadero sombrero nació en el siglo XIV y adquirió popularidad en toda Europa.


En el siglo XVIII predominó el tricornio, es un sombrero con ala plegada alrededor de la cabeza,  de modo que formara tres puntas.


                                                              Sombrero homburg
El homburg es un sombrero de ala corta y copa redondeada flexible, la cual posee una hendidura a todo lo largo de ella. Es realizado en fieltro (generalmente gris) y una cinta ancha rodea la base de la copa. Este tocado entró a formar parte del guardarropa masculino en la década de 1880’s, gracias a Edward VII de Inglaterra quien lo incorpora a su atuendo cuando visitó el destino balneario -frecuentado por los ricos y famosos- Bad Homburg en Hesse, Alemania y regresó con un sombrero con dicho estilo: hecho de fieltro rígido y con una banda y el borde ribeteado con otomán.
Según algunos estudiosos, Edward VII mandó a construir el sombrero especialmente para él y bajo sus indicaciones, otros aseguran que se inspiró en el diseño de un sombrero utilizado por los lugareños alemanes para realizar sesiones de cacería.
Edward VII de Inglaterra con un homburg
Hay quienes atribuyen su autoría al miembro del parlamento italiano, Cristiano Lobbia (1826-1876) quien, en 1869 fue atacado con un palo mientras él llevaba su sombrero de hongo, realizando en la copa de éste la hendidura que caracteriza al homburg. Sea o no cierta esta versión, en algunos círculos al homburg se le conoce con la denominación de “sombrero Lobbia”, iniciándose su fabricación con gran éxito en las sombrererías italianas.
Ya fuera uno u otro su origen, una vez popularizado su uso, el sombrero homburg pasó a formar parte del atuendo, sobre todo del caballero británico, como parte del conjunto más formal de dentro de los informales, sustituyendo al bombín en aquellas ocasiones que se deseaba brindar mayor elegancia.
Winston Churchill con homburg
Winston Churchill con homburg
Llamado también el “sombrero de los lores”, al desaparecer el uso de la chistera, en las décadas 1920 y 1930’s, sería el homburg el tocado que toma el relevo, en este caso, confeccionado el fieltro negro.
1909. Diego Martell con homburg
1910. Ministers Gazette. Figurín de hombre en americana cruzada y con homburg
HONGO ó BOMBÍN:
Llamado también: Bombín (España), Derby (EEUU), Bowler ó Coke hat (UK), Melón (Francia), Bombetta (Italia), aparece en la vestimenta masculina en la segunda mitad del siglo XIX antes, por tanto, que el sombrero homburg.
Sombrero de ala estrecha y copa rígida y redondeada, fue creado por los sombrereros James y George Lock en 1849 para Edward Coke, el hermano joven del 2º Earl de Leicester. Los Lock enviaron su diseño a los sombrereros Thomas y William Bowler que produjeron el prototipo del sombrero para Coke. El diseño responde a un tocado con copa dura que no fuera tan alta como la de los sombreros de castor, por un pedido de un guardabosque a fin de proteger su cabeza contra los golpes de las ramas bajas de los árboles mientras montaban a caballo.Su uso se extendió hacia finales del siglo XIX al ofrecer una opción intermedia entre la formalidad de la chistera, asociada a las clases altas, y la naturalidad de los sombreros de blandos de fieltro usados por las clases medias más baja. Representativo, sobre todo, de la clase media inglesa, el bombín fue llevado por la mayoría de los británicos, convirtiéndose casi un símbolo de los hombres de la época victoriana.
sombreros-vintage
1900-1910

1900-1910
1900 - copia

1902. Kuppenheimer

1905. Ministers Gazette
El bombín también ha identificado al atuendo regional de las mujeres Quechua y Aymara desde que, en 1920, fue introducido en las zonas de Bolivia por los trabajadores británicos del ferrocarril. Otra zona en que se extendió su uso fue en el delta de Nigeria usado por los hombres de dicha región, quienes lo copiaron de los colonos ingleses establecidos en la zona.
Convertido hoy en un icono del British Style, ha sido reivindicado recientemente por firmas como Hackett o Ermenegildo Zegna. Chaplin lo popularizó, Laurel & Hardy lo humanizaron, Magritte lo inmortalizó.
 CORDOBÉS
El sombrero cordobés es un sombrero tradicional fabricado en la ciudad de Córdoba y usado tradicionalmente en gran parte de Andalucía, en España. Dentro de Andalucía, también se le conoce simplemente como "sombrero de ala ancha".No existen unas medidas modelo para el sombrero cordobés, cambiando las hormas y el ala. En cuanto a los colores, el color más habitual es el negro, aunque existen muchas tipologías: rojo, gris perla, verde marino, e incluso azul marino.Sus orígenes no están claros, ya que aunque en algunos grabados del siglo XVII se puede ver a algunos jornaleros que lo visten, no fue hasta el siglo XIX y principios del siglo XXcuando se generaliza su uso.


BORSALINO

Se trata de un sombrero hecho de fieltro suave, producido a partir de pelos de conejo o libre. Por norma general es de color gris o negro y tiene una cinta anudada al lado izquierdo. Fue creado en 1857, por Giuseppe Borsalno, en Alessandria, Italia.Este sombrero fue emblema de los gangsteres de los años treinta, y aunque estuvo olvidado durante un tiempo, volvió a coger fuerza y a ser reconocido mundialmente en la década de los 70, tanto que inspiró a ciertos directores cinematográficos para grabar películas como "Borsalino"(1970), y "Borsalino & Cia" .
SOMBRERO DE COPA ALTA
Este sombrero es coloquialmente conocido por "Galera" o "Chistera".Es un tipo de sombrero alto, con la cima plana, y el ala amplia, usado por los hombres a lo largo del siglo XIX, siendo ahora utilizados solamente con etiqueta de día o conjunto formal de noche.Fue inventado en 1797 y fueron populares entre los hombres de la década de 1820. En aquella época solamente los hombres de negocios hacían uso de ella, y pronto se expandió en el entorno de la gente adinerada, que lo lucían en acontecimientos especiales.
Como podemos ver  el sombrero ha tenido una relevancia bastante grande durante la historia y en consonancia con ella.

https://vestuarioescenico.wordpress.com/2015/01/24/el-sombrero-homburg/
http://mar-palabrasilencio.blogspot.com.es/2012/09/sombrero.html

HANGUL...EL ALFABETO COREANO



El día 9 de octubre, fué el día del Hangul, el sistema de escritura coreano. En él se conmemora su creación por el rey Sejong el Grande (1418-1450), cuarto monarca de la dinastía Choson. La estatua de este admirado personaje preside la plaza Gwanghwamun en Seúl. Al principio, como sistema de escritura, los coreanos utilizaban los caracteres chinos, que eran extremadamente difíciles de aprender. Si esto se une a que la mayoría de los ciudadanos no tenían muchas oportunidades de estudiar, hacía que el mero hecho de escribir fuera un privilegio de las clases superiores. Las clases bajas apenas tenían acceso a la cultura y permanecían ensimismada en su ignorancia. Sejon el Grande era un monarca ilustrado, un rey interesado por la cultura de su pueblo. Observaba la frustración que sentían sus siervos al no poder expresar sus sentimientos mediante los caracteres chinos utilizados en la época, tan grande era su dificultad y limitación, que sólo podían hacerlo de forma oral. Ello le afligía, y emprendió una lucha para crear un sistema de escritura accesible a todas las clases sociales. En 1446 ideó un sistema: “Los caracteres chinos, al ser en su introducción de origen extranjero, no pueden representar fielmente los significados singulares de los términos coreanos. De ahí que muchos ciudadanos no tengan manera de expresar sus pensamientos y sentimientos. Como me aflige su situación, he creado un alfabeto de veintiocho letras, y es mi ferviente deseo que por este medio mejore la calidad de vida de todos mis súbditos” (Sejon).
El Hangul (o Hangeu)- (한글) es el alfabeto coreano. Se trata de un alfabeto silábico, formado por vocales y consonantes. Es muy fácil de aprender si lo comparamos con los dos idiomas vecinos: el japonés y el chino. La cultura coreana ha recibido directamente muchas influencias de la cultura china, y aun así, siempre ha mantenido intactas sus tradiciones y su etnicidad. En un principio, la lengua coreana se escribía en hanja -símbolos chinos-, y  todos los textos coreanos antes del sXV están escritos en hanja. Por eso, es muy común y normal ver muchos templos, palacios y documentos antiguos escritos con letras chinas. Esto no significa que sea chino, solamente se usaron los sinogramas para escribir el idioma coreano, que hablados, son totalmente diferentes y tienen adscripciones lingüísticas distintas.



En la primera mitad del s XV el rey SeJong el Grande, de la dinastía Joseon, al ver la dificultad del pueblo para entender los símbolos chinos creó (supuestamente con la ayuda de otros eruditos) el Hangul o alfabeto coreano. Algunos historiadores afirman que fue el propio rey quien lo creó, mientras que otros sugieren que hubo un grupo de eruditos que le ayudaron o lo hicieron por encargo del rey.


Sea como fuere, el hangul se creó y se promulgó en el libro llamado Humminjeongeum. El alfabeto se creó en el duodécimo mes lunar del año 1443 y en el noveno mes lunar de 1446 se publicó el libro Humminjeongeum. Según el libro "Guía de la herencia cultural de Corea", el Humminjeongeum comienza de la siguiente manera: "Por ser de origen extranjero, los caracteres chinos son incapaces de captar el significado genuinamente coreano. Por ello, la gente común no cuenta con medios para expresar sus ideas y sentimientos. Consciente de sus dificultades, he inventado un juego de 28 letras. Las letras son muy fáciles de aprender, y mi ferviente deseo es elevar la calidad de vida de todo el pueblo". El término Humminjeongeum significa "los sonidos correctos para la instrucción del pueblo".



Aunque hoy en día ha sufrido modificaciones, se dice que es un alfabeto lingüísticamente acertado pues refleja, según cada grafía, la posición del fonema que representa. Se trata de un alfabeto lógico que sigue la esencia taoísta adoptada por el neo-confuncionismo del Ying y el Yang y los cinco elementos. En su inicio estaba compuesto por 11 vocales y 17 consonantes que hacían un total de 28 letras. Las vocales se crearon siguiendo los tres principios básicos del cielo, la tierra y la humanidad que son asimismo los tres conceptos del Sam Taeguk, el símbolo circular de tres colores (rojo, azul y amarillo). Las consonantes, en cambio, se hicieron a partir de la posición del órgano del habla en su pronunciación. Es por esto último que se considera el hangul como el alfabeto más científico que existe.
Sin embargo, la clase aristocrática coreana, conocida como Yangban, no aceptó el nuevo alfabeto. En primer lugar porque suponía la alfabetización del pueblo y eso los ponía al mismo nivel despojándoles de su condición de élite. Por otra parte, su servilismo a China era lo suficientemente grande como para considerar el alfabeto coreano como inferior. Es por esto que al hangul se le denominó de varias formas despectivas: "eonmun" (escritura vulgar), "amkeul" (escritura para mujeres) o "ahaetgeul" (escritura para niños). Sin embargo, fue gracias al pueblo y a las mujeres de la dinastía Joseon que no tenían oportunidad de aprender el chino clásico, quienes mantuvieron vivo el alfabeto durante los siguientes 400 años.



No fue hasta la reforma Gabo en 1894 en que el hangul volvió a cobrar vida de forma oficial. En esa época Japón se había abierto al mundo occidental a través de la Restauranción Meiji, y las ideas de aquella época buscaban la ruptura de Corea con Qing. Es una situación histórica compleja de explicar y que requiere aprender sobre esta época para entender la situación, pero puede entenderse que en esa época el hangul se instauró básicamente como oposición a las letras chinas (hanja) con un sentido de ruptura hacia Qing. Después, tras la colonización de Corea por parte de los japoneses, el idioma japonés fue el oficial y en las escuelas se enseñó el coreano mezclando hanja y hangul hasta que finalmente, en 1938, los japoneses prohibieron la enseñanza total del idioma coreano como parte de su política de asimilación cultural. En 1941 se prohibieron todas las publicaciones en coreano.



Tras la derrota de Japón en la II guerra mundial y la liberación de Corea, el coreano volvió a ser el idioma oficial y el hangul se convirtió en el alfabeto usado. Desde entonces y hasta nuestros días, el hangul es el alfabeto que se usa para escribir el coreano. La ortografía moderna y definitiva fue publicada en 1946 con la independencia de Corea y ni que decir tiene que se convirtió en un símbolo nacional. Así pues, el hangul es considerado un símbolo de identidad nacional dentro del nacionalismo coreano.
Tras la ruptura de Corea en dos sistemas políticos, uno comunista y otro capitalista, el coreano también se ha visto afectado por la política lingüística. Política que afecta a la lingüística a la hora de por ejemplo, recoger neologismos. Así pues, los coreanos del sur adoptan para el coreano muchas palabras directamente del inglés mientras que los norcoreanos prefieren crear nuevas a partir de su propio idioma.
Cosas que hacen especial al hangul en relación con otros alfabetos:
- Se creó especialmente para el uso de una nación.
- Se sabe quién fue el creador y la fecha de su creación.
- Es tan fácil de aprender que apenas existe analfabetismo en Corea.
- Es un sistema nuevo que no copia ningún otro sistema existente.

http://paelladekimchi.com/historia-del-hangul 
http://hapkidomicamino.blogspot.com.es/2011/03/hangul-origen-de-la-escritura-coreana.html

"LA NOCHE DE LOS DIFUNTOS"...GALICIA Y LA FIESTA DE SAMAIN


Como todos los años, la llegada del mes de noviembre marca el comienzo de una festividad muy especial, con multitud de manifestaciones populares en todos los rincones del país. Se trata del día de difuntos, la celebración cristiana consagrada a los fieles que ya no están con nosotros. El día de los difuntos, o de los muertos, sigue en el Santoral católico a la festividad de todos los Santos, y existe constancia escrita de que sus orígenes se remontan hasta mas de mil años atrás, en los inicios del siglo XI d.C. Efectivamente, por aquella época la Orden Cluniacense se encontraba en plena expansión, y uno de los abades más influyentes de la casa principal, Odilon, decidió instaurar una jornada dedicada exclusivamente a orar por la salvación eterna de los difuntos: el día 2 de noviembre. En sus comienzos se dirigía solo a los monjes fallecidos de Cluny, pero luego la Santa Madre Iglesia generalizó el rito, y lo hizo extensible a todos los fieles difuntos de la comunidad cristiana universal.
2. Acantilados en San Andrés de Teixido, cerca de Cedeira. Autor, User alma
Acantilados en San Andrés de Teixido, cerca de Cedeira. Autor, User alma
3. Cruceiro junto a Cedeira. Autor, Yann
Cruceiro junto a Cedeira. Autor, Yann
Sin embargo, pocos imaginan que la jornada de los fieles difuntos tiene en realidad unas raíces mucho más oscuras: en Galicia,en otras regiones de España y en Europa, las fuentes se remontan a épocas ancestrales. Muchas partes de Galicia celebran todos los años por estas fechas una original fiesta de origen celta denominada Samaín. Muchos estudiosos coinciden en señalar al Samaín como el origen de la mayoría de las tradiciones asociadas a los muertos, desde la propia festividad cristiana hasta otras manifestaciones hoy generalizadas por los cinco continentes, incluido el famoso Halloween de los disfraces y las calabazas con forma de calavera.
4. La noche de las calabazas. Autor, Freecat
La noche de las calabazas. Autor, Freecat
La profunda religiosidad de las gentes de los pueblos gallegos ha dado siempre una gran importancia a la comunión con sus muertos. Hasta no hace mucho se pensaba que los difuntos visitaban por estas fechas las iglesias y ermitas donde se celebraban misas por su alma, mientras que en las casas era costumbre preparar alimentos a los parientes vivos, pero pensados como una manera de honrar a los muertos. Las ánimas volvían así por un día a sus viejas moradas, para calentarse junto a la chimenea y comer en compañía de sus familiares vivos, alejando así la tristeza del camposanto. Herencia de un pasado ancestral, también resultaba frecuente prender una hoguera común con ramas de serbal o de tejo, consideradas antaño sagradas, para después utilizar este fuego en el encendido de todas las lareiras de la comunidad. Durante el día de difuntos estaba absolutamente desaconsejado alejarse de la aldea, pues la relación de los vecinos debía hacerse únicamente entre ellos y sus antepasados.
5. Caballos cerca de Teixido. Autor, Guillenperez
Caballos cerca de Teixido. Autor, Guillenperez
Y es que en Galicia la muerte se vive de una forma muy especial. Un cementerio gallego al uso estará siempre cerca del pueblo, puesto que resulta habitual que los vecinos se acerquen hasta allí para pasear y disfrutar de la tarde recordando a los ausentes. Se puede faltar a una comunión, a un bautizo o a una boda, pero en general en toda Galicia, resulta muy grave no asistir al día de difuntos o a la misa de “cabo de año”. La vida transcurría durante esta jornada en una calma sostenida, aunque no triste. Una jornada dedicada generalmente a las visitas y en la que las cuatro comidas diarias, o el tradicional consumo de castañas asadas, se hacía siempre en compañía de vecinos, familiares y amigos. La vuelta a casa para honrar a los muertos era hecho consumado. Es precisamente esta profunda sensibilidad hacia el mundo de los muertos la mejor muestra de la originalidad celta en Galicia, y por supuesto el legado más extendido del Samaín, una fiesta druídica que se remonta a los tiempos oscuros anteriores al cristianismo y a la cultura impuesta por los pueblos civilizados.
6. Misterio en el bosque gallego. Autor, Fondebre
Misterio en el bosque gallego. Autor, Fondebre
Olvidada casi por completo, la fiesta de Samaín comienza a recuperarse y a celebrarse en un número creciente de parroquias. Los ancianos de localidades  todavia recuerdan una tradición coincidente con los días de Difuntos y Todos los Santos, y que consistía en la elaboración de feroces calaveras confeccionadas con una cubierta de calabaza: son los famosos melones, o calabazas anaranjadas de Cedeira; los calacús en las Rías Baixas, o los bonecas con remolacha en Xermade (Lugo). En Cedeira la técnica era siempre la misma, y consistía en vaciar con gran paciencia las calabazas colocándoles después dientes de palitos y una vela encendida en el interior, con el fin de espantar a los malos espíritus en las noches de transición entre el verano y el oscuro invierno.
7. Hoguera. Autor, Gatogrunje
Hoguera para guiar a los difuntos. Autor, Gatogrunje
Era tradición antiquísima que los niños elaboraran sus calaveras de “melón” con aspecto terrorífico, colocándolas después en las esquinas o las ventanas para asustar a todo el vecindario, y en especial a chicuelos de barrios vecinos o a las mujeres que regresaban del rosario.Cualquier mal que anduviese merodeando por la aldea quedaba así conjurado y lejos del hogar. Claro que esta hortaliza solo pudo utilizarse a partir del siglo XVI, cuando fue transplantada a Europa con los primeros galeones procedentes de América. En la festividad más antigua del Samaín, las aldeas célticas utilizaban los cráneos de los enemigos vencidos en batalla para iluminarlos y colocarlos en los muros de los castros. De este rito salvaje procede la tradición posterior de los cruceiros, las cruces de piedra  levantadas en las encrucijadas de numerosos bosques y despoblados gallegos. Los cruceiros se rodeaban de amontonamientos de piedras llamados milladouros, con una finalidad similar a la de las calaveras, y aún hoy existe entre viajeros y caminantes la costumbre de depositar allí una piedra y solicitar un deseo a los espíritus que rondan el lugar.
8. Cabo Ortegal. Autor, Adbar
Cabo Ortegal. Autor, Adbar
El Samaín (en su origen gaélico, Samhain, que significa noviembre o “fin del verano”) se celebraba hace miles de años en todo el territorio celta hacia la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, con motivo de la conclusión de la temporada de cosechas y la llegada del invierno. Los druidas, sacerdotes paganos de los celtas, consideraban esta fecha como un momento perfecto para reverenciar a los ancestros que visitaban sus antiguas aldeas, y para ello se santificaban mediante ritos conducentes a lograr su intercesión. Fue en el siglo XIX cuando la tradición del Samhain se exportó a Estados Unidos a partir de países como Escocia e Irlanda, cuya población emigró en masa a Norteamérica a causa de las hambrunas que asolaron Europa a mediados de siglo. Este es el origen del Halloween actual (término derivado de All Hallows’ Eve, ‘Víspera de Todos los Santos’), una fiesta reimportada después a nuestro continente en un intento de alienar nuestras tradiciones más arraigadas: precisamente aquellas que dieron origen y significado al rito actual de reverenciar a los muertos.
9. Playa de Lumebo, en el Ferrol. Rías Altas. Autor, Macintosh
Playa de Lumebo, en el Ferrol. Rías Altas. Autor, WWW.MAZINTOSH.COM
Durante la noche del 31 de octubre los druidas se desplazaban hasta los bosques más alejados y recogían bayas de muérdago, una planta parásita que crece en las ramas de los árboles. Para ello utilizaban cierta hoz especial, fabricada de un material sagrado y considerado símbolo de pureza en la tradición celta: el oro. Tras la recolección depositaban las bayas en un pequeño caldero, donde más tarde se efectuaría la cocción de pócimas curativas y mágicas destinadas, entre otras cosas, a las prácticas de adivinación. Los vecinos acudían a los druidas para obtener pronósticos sobre aspectos tales como casamientos, la incidencia del tiempo o la suerte que había de depararles el futuro. Se tiene constancia de un rito adivinatorio que ha sobrevivido hasta fechas recientes y que consistía, curiosamente, en “pescar” y pelar manzanas: para ello se sumergía una cantidad variable de estas frutas en un recipiente amplio, a fin de que cualquiera que quisiese probar suerte se acercara a atrapar alguna de ellas. Aquella persona que lo lograse en primer lugar sería la primera de la aldea en casarse. Finalmente se procedía a pelar las manzanas en la creencia firme de que cuanto más larga fuera la mondadura, mayor sería la vida de quien la peló.

Un puesto de castañas asadas.
En la noche de difuntos, las hadas y los trasgos eran libres de deambular por los caminos y las inmediaciones de la aldea. Su magia ocasionaba un sinnúmero de daños debido a las peculiaridades de esta jornada, la cual no pertenece ni a un año ni al siguiente, y por tanto resulta ideal para sembrar el caos. Se atrancaban las puertas de las casas para evitar que nadie entrase pidiendo limosna, en especial si lo que pedían era comida, leche o sopa. Algunos valientes se arriesgaban a abrir: de tratarse de un hada el hogar obtendría suerte y fortuna para el siguiente año; pero si el visitante era un trasgo las maldiciones se abatirían sobre la familia, y todo serían calamidades y desastres sin fin. Al caer el día los druidas encendían hogueras en lugares específicos, para lo cual utilizaban ramas sagradas recolectadas en lo más profundo del bosque. Su función no era solo ahuyentar a los malos espíritus sino también guiar a los muertos en la oscuridad, a fin de facilitarles el camino a la aldea y participar en las honras preparadas por sus familiares. Los vecinos solían disfrazarse con pieles y cabezas de animales para asustar o despistar a los espectros, en la creencia de que pasarían de largo al confundirlos con otras bestias. Y asimismo era tradición efectuar numerosos sacrificios de reses. Un acto, por otro lado, no necesariamente asociado a celebraciones de tipo místico, ya que entonces al igual que ahora la comunidad debía aprovisionarse de carne y de pieles para hacer frente a los duros meses de invierno.
11. Atardecer en el puerto de Cariño. Autor, Guillenperez
Atardecer en el puerto de Cariño. Autor, Guillenperez
12. Hacia el día de difuntos. Autor. Roi Alonso
Hacia el día de difuntos. Autor. Roi Alonso
Más adelante, los ritos celtas encaminados al mundo de los muertos derivaron en Galicia hacia la tradición de la Santa Compaña. Según la leyenda, la comitiva de difuntos avanza durante esta noche en completo silencio y portando largos cirios encendidos, siendo necesario protegerse contra la maldición que supone toparse con ella: unos hacen como que “no la ven”, mientras otros recomiendan subirse a un cruceiro y esperar a que pase de largo. Pero sin duda, nada hay más eficaz que evitar alejarse del hogar durante esas horas consagradas a los muertos. Un consejo ciertamente valioso, puesto que el que encabeza la comitiva es en realidad una persona viva, que ha sido condenada a portar una cruz delante de la procesión espectral, y que solo quedará libre cuando pueda traspasar su condena a otro… Dicho ésto y sin ánimo de estropear la fiesta a nadie… ¡A disfrutar de la noche más tenebrosa del año!
13. Puesta de sol en Ortegal. Autor, Guillenperez
Puesta de sol en Ortegal. Autor, Guillenperez