lunes, 7 de noviembre de 2016

LA MEDICINA Y LA FARMACIA EN LA BAJA EDAD MEDIA


Cuando en el siglo V después de Cristo cayó el Imperio Romano, en parte por su propia descomposición interna y en definitiva por la invasión de los pueblos del norte de Europa llamados por los romanos "bárbaros" , conscientes de la abismal diferencia de nivel cultural que los separaba de ellos, ese mundo se vio sumido en un verdadero caos. Súbitamente se derrumbaron las estructuras de poder, las económicas y las sociales. La cultura desapareció del pueblo: si en el siglo V muy pocos sabían leer ya el griego, todavía la mayor parte de la población leía el latín; sin embargo, muy poco tiempo después, el pueblo llano simplemente no sabían leer.
Se destruyeron las escuelas científicas.
Por otra parte, el nivel cultural de los pueblos invasores era inferior.
La suma dio como resultado que los años 500 y 600 de nuestra era se caracterizaron por una vida intelectual bajo mínimos con el saber filosófico, científico y retórico prácticamente destruidos. Sin embargo esos años fueron cruciales para la consolidación de lo que podemos llamar la mentalidad europea cristiana medieval. Esta va a fraguar, por una parte con los restos de la antigua cultura grecorromana tamizada y reconvertida al pensamiento cristiano primitivo, más el nuevo influjo proveniente de los b6rbaros invasores cuando éstos, acabando por hacer suyas estas nuevas tierras conquistadas se instalen en ellas. Es decir, Europa va a fraguar básicamente a partir de cuatro culturas: las dos clásicas Grecia y Roma, el pensamiento judeo-cristiano y la cultura de los pueblos germánicos.
Las aportaciones de las tribus germánica a la ciencia médica fueron mínimas; y ya hemos visto que la implantación del primitivo cristianismo significa un claro retroceso para el desarrollo del saber médico.
Durante la primera parte de la Edad Media sólo va a quedar algo del saber médico romano conservado y practicado por médicos laicos, y la medicina mucho más teórica que práctica que se ejerció en los monasterios cristianos.



La situación mejorará a partir del siglo X con la aparición de la Escuela de Salerno y la de Traductores de Toledo, v sobre todo a partir del siglo XIII cuando vuelva a recuperar su rango de Ars Médica en las primeras Universidades medievales. Pero para que este cambio se produzca- el saber médico necesitará recibir el impulso de la ciencia árabe. Durante este periodo de tiempo las guerras con sus secuelas de destrucción y muerte fueron constantes: hubo hambre entre la población y sobretodo se desencadenaron grandes epidemias: la de peste aparecida entre los años 1348 y 1350 mató entre 20 y 25 millones de personas. Tifus exantemático, ergotismo, lepra y enfermedades carenciales también diezmaron a la población. Las condiciones de vida fueron durísimas en todo el continente europeo.
Corno todo el mundo sabe, se considera Edad Media el tiempo transcurrido entre la caída del Imperio Romano (siglo V) hasta la conquista de Constantinopla por los turcos en el año 1453 (casi mil años).
En estos oscuros tiempos, sobre todo durante sus primeros siglos, las enseñanzas estuvieron reservadas para unos muy pocos privilegiados, y la vida intelectual se refugió sobre todo en los monasterios.
En lo referente a la medicina, y por tanto a la farmacia, pues aún no se había separado, era ejercida por médicos profesionales de origen nórdico (ostrogodos, visigodos o francos), bizantino o judío; y a partir del siglo VI de una manera predominante por monjes cristianos sanadores que curaban en los monasterios. Pero estos monjes tenían muy pocos conocimientos médicos, extraídos de traducciones al latín de textos fragmentados de Hipócrates y Dioscórides; junto con unos pocos textos de Galeno, Oribasio y Alejandro de Trelles.



Casiodoro fue un escritor latino (490 - 583). Su obra enciclopédica "Instituciones de las letras divinas y humanas" la destinó a sus monjes del monasterio de Vivarium (Calabria), con el fin de que estos tuvieran acceso al legado cultural romano. A este monasterio se llevó una gran colección de obras médicas, y recomendó a su orden que "para mejor servir al prójimo, estudie las cualidades de los simples y aprenda a preparar los compuestos". El monje benedictino San Benito de Nursia funda en el año 529 el monasterio de Monte Cassino, en donde se reciben y atienden pobres y enfermos. Impone a sus monjes la norma de “Ora et Labora”. Sus novicios se dedicaron a copiar manuscritos latinos. Siendo analfabetos en muchos casos, más que copiar "dibujaban" los signos de los pergaminos sin entender su significado y de ahí los numerosos errores que se aprecian en estas copias.
Mientras, sus monjes se dedicaron a enseñar las artes liberales divididas en Trivium (Gramática, Retórica y Lógica) y el Cuatrivium (Aritmética, Geometría, Astronomía y Música). Estas enseñanzas no supusieron ningún adelanto cultural pues contenían solamente lo recopilado de los textos clásicos. El monasterio de Monte Cassino llegó a poseer una espléndida biblioteca de manuscritos y pergaminos. Los monasterios de San Gall, Poitiers, Lixieux, Lyon, Cremona, Vicenza... tuvieron centros hospitalarios. En unos planos de San Gall fechados en el 820 aparecen terrenos destinados específicamente a huerto de plantas medicinales. Sin embargo, en estas instituciones no existieron personas destinadas exclusivamente a la preparación de medicamentos. Habría que esperar al siglo X para leer referencias a monjes llamados "Apothecarios". Al lado de las catedrales de Reims, Chartres, Colonia, Madeburgo, etc. se crearon escuelas médicas.





Beda el Venerable (673 - 735) escribió una enciclopedia en inglés dirigida a monjes y a seglares.
En la primera mitad del siglo VII vivió en Sevilla (España) Isidoro, un monje autor de una enciclopedia "Los orígenes y las etimologías" donde recopiló todo lo que un hombre culto de esa época debía saber, y de un tratado médico "De naturis rerum". San Isidoro consideró la medicina como una segunda filosofía.
Una de las características más importantes de todas estas obras a las que me he referido es que sus contenidos eran recopilaciones de conocimientos provenientes de épocas anteriores a ellas, extraídos de textos que a lo largo del tiempo se habían visto muy mutilados, nunca de obras completas, y que además contenían numerosos errores de transcripción, y por lo tanto sin que estas obras aportaran ningún avance médico, de manera que al haberse perdido un volumen tan importante de conocimientos médicos en comparación con la medicina grecorromana" la ciencia médica de estos siglos se encontró realmente empobrecida.
Además de estas obras escritas en latín aparecieron otras escritas en inglés antiguo, francés, irlandés, y alemán en las que se aprecian claramente la influencia de la medicina popular romana, celta y teutona.
Por otra parte los pocos médicos profesionales que existieron aplicaban el formulario de Dioscórides v trataban al enfermo con plantas medicinales con las que intentaban paliar sus síntomas. E s decir. Practicaban una medicina sintomática, pero no curativa. Estos médicos, llamados "físicos" en general gozaron de una muy mala fama siendo muchas veces perseguidos por la ley que dictó normas muy severas en su contra.
Un testigo de la batalla de Poitiers fue el primer cronista de las historia que dio el nombre de “europeos” a los combatientes que desde distintos puntos geográficos de este continente se reunieron allí para enfrentarse a los ejércitos árabes y cortarles definitivamente el paso hacia el norte de Europa (año 732).
Durante todo este periodo de tiempo las normas impuestas durante los primeros siglos del cristianismo acerca de cómo debía ser el trato a los enfermos siguieron vigentes de manera que llegaron a estar profundamente enraizadas entre los médicos cristianos, condicionando profundamente el desarrollo del acto curativo; así se mantuvo la prohibición de actuar médicamente sobre el cuerpo del enfermo si esto suponía simplemente tocarlo, ya que el cuerpo humano era considerado impúdico; el tener contacto con su sangre, vista como algo abominable, y por supuesto estuvieron absolutamente prohibidas las disecciones.



En el sínodo de Ratisbona (siglo IX) se prohibió expresamente que los monjes ejercieran la medicina ( la física ) y por supuesto la cirugía y como todavía no se había producido la separación entre ellas y la farmacia también quedó prohibida ésta. Sin embargo esta parte de la prohibición no fue obedecida de manera que, mientras el ejercicio de la medicina y de la cirugía tuvo que salir fuera de los monasterios, lo que significó en la práctica su desaparición durante un tiempo hasta que su ejercicio se organizó por otros caminos, la farmacia siguió existiendo dentro de los monasterios.
Y, en la práctica así se produjo la separación entre ambas ciencias en la Europa Medieval.
El emperador franco Carlomagno fue el primer gobernante europeo de esta época que se preocupó de que su pueblo tuviera acceso a la cultura fuera de los centros de enseñanza religiosos. Con este fin intentó imponer en su imperio la unidad de lenguaje; obligó a los monjes que vivían en su territorio a escuelas anejas a sus monasterios en donde se enseñaba gratuitamente a leer y a escribir a todo aquel que quisiera aprender a hacerlo. Reguló la enseñanza seglar de la medicina (año 805). Sin embargo lo que no pudo hacer fue mejorar la baja calidad de esta enseñanza que consistía en algunos consejos dietéticos, una pequeña farmacopea y una mínima cirugía.
También prohibió las prácticas médicas basadas en la superstición, extensísimas en aquella época como el uso de reliquias, conjuros, ritos, exortizaciones, ...e intentó erradicar la idea popular de que ciertas enfermedades( las enfermedades mentales, la epilepsia..) eran producidas por demonios que penetraban en los cuerpos y los espíritus y que en estos casos la base de su curación estaba en la expulsión de estos demonios por medio de ritos mágicos que incluso ponían en peligro la vida de estos desdichados enfermos, y que se realizaban por medio de ciertas personas poseedoras de virtudes sobrenaturales, generalmente por mediación de algún santo. No lo consiguió, y además esta "idea" seguiría implantada hasta el Renacimiento.
Carlomagno tuvo entre sus amigos personales médicos de cámara. Lamentablemente, su obra desapareció poco después de su muerte (año 814).




La Escuela de Salerno,su origen constituye una leyenda: un médico hebreo, Helino; otro árabe, Adela; otro griego, Ponto v otro cristiano. el magister Salernus decidieron reunirse en Salerno, al sur de Nápoles, en Italia – allá por el año 1.000 – para compartir su saber, y pactaron entre ellos la creación de una escuela basada en los siguientes principios: libertad religiosa, tolerancia de pensamiento, aportación por parte de cada uno de ellos de todo su saber (es decir gran suma total de conocimientos), y por último laicismo, sin necesidad de bula (ni dinero) papal, y por lo tanto sin tener que transigir con la intolerancia religiosa de la época, ni tener que acatar sus restrictivas normas en lo tocante al desarrollo de la medicina.
En esta escuela estudiaron hombres y mujeres, seglares y monjes, sin importar su origen ni su religión. En esta escuela se hizo un importante trabajo de recopilación de conocimientos griegos, romanos, árabes y hebreos, que fueron traducidos al latín y así pudieron volver a incorporarse al bagaje cultural europeo. Tuvo gran importancia la enseñanza de la medicina, de la que se ocuparon médicos seglares dirigidos por un decano.
A esta escuela pertenecieron:
  • El médico Garioponto (muerto en 1.050), quién tradujo al latín modismos hebreos y griegos; usó la palabra "dinamis" por primera vez para referirse a la acción de los medicamentos en el cuerpo humano (farmacodinamia). Este médico también trató la malaria con arsénico.
  • Constantino el Africano (muerto en 1.085), que fue un comerciante árabe que por su profesión recorrió muchos lugares en los que recopiló extensos conocimientos médicos. Convertido al cristianismo al final de su vida, tradujo al latín por encargo de esta Escuela, aproximadamente 30 tratados escritos por médicos árabes. Hombre muy culto, dominaba además del árabe, el persa y el griego, traduciendo también al latín textos de estas lenguas.
El trabajo de recopilación y de traducción de la Escuela de Salerno, supuso la oportunidad de disponer de obras completas de diferentes autores clásicos, y no de fragmentos mal copiados de éstas. Por ejemplo se tradujeron textos completos de Galeno fundamentales para enriquecer el conocimiento médico. En el siglo X un médico hebreo Donnolo escribi6 una farmacología basada en textos árabes. Hacia el año 1.100 se escribió el Gran Antidotario con más de 485 fórmulas medicamentosas, de las cuales unas 200 eran recetas dedicadas a los pobres. Auténtica medicina casera.
En otro antidotario, el "Antidotario Nicolai ", se describen 175 fórmulas destinadas a la formación del estudiante de farmacia; llegaría a ser texto obligatorio para estudiantes de la Universidad de Paris, y además aportó toda una novedad: la descripción de fórmulas para elaborar medicamentos en grandes cantidades, destinadas a durar mucho por tener como base en su preparación azúcar o miel, que actuaban como conservantes.
La aportación de la Escuela de Salerno a la cultura medieval fue uno de los factores que le permitiría salir de su pobreza intelectual. El otro vino de Toledo (España).

La ciudad de Toledo fue reconquistada en el año 1.085, y en ella fueron encontrados una gran cantidad de manuscritos escritos en árabe, traducciones de textos de autores clásicos. Hacia el año 1.130 el arzobispo toledano Raimundo reunió en torno al erudito cristiano Domingo Gundisalvo, a los sabios hebreos Salomón y Avendaut, a Roberto Ketenense, y a Hermann el Dálmata; concediéndoles total igualdad ante la ley, así como libertad de expresión. Se creó así la Escuela de Traductores de Toledo. Durante los 300 años de existencia de ésta, su obra será enorme y su influencia decisiva. En ella se tradujo toda la obra de Aristóteles, cambiando así definitivamente la mentalidad del hombre medieval. En cuanto a la médica, se tradujeron obras de Hipócrates, Dioscórides, Galeno, Rhasis, Isaac ludeus, el Canon de Avicena y de cirugía de Abulqasim.
La vuelta a Europa de todos estos conocimientos desterrados durante más de 500 años, supuso para su población la salida de sus tiempos más tenebrosos. Pero aún faltarán otros 500 años de largo camino hasta la explosión cultural que supuso el Renacimiento...

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 http://historiadelafarmacia.perez-fontan.com/cap_6.html
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1 comentario:


  1. Gracias ARACELI REGO: por darnos esta bella historia de la medicina, en distintos lugares de Europa, así como de sus impulsores y, sabios que dieron todo su talento en favor de la salud de aquellos tiempos, saludos afectuosos allende el mar.

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