sábado, 20 de agosto de 2016

GENEALOGIA DE CRISTO... BIBLIOTECA CASANATENSE DE ROMA



El texto fue compuesto con fines didácticos por Pedro de Poitiers, canciller de la Universidad de París entre 1193 y 1205. Su propósito fue crear un opúsculo que fuera útil a sus alumnos y sirviera de ayuda a los estudios de los clérigos pobres que no podían costearse los libros. Para ello concibió las historias del Antiguo Testamento bajo la forma de árboles genealógicos presentados en una tira de pergamino que se colocaba sobre las paredes del aula, con el fin de mostrar todo su contenido de un solo golpe de vista. La obra tuvo gran éxito y enorme difusión; al menos se han conservado cincuenta manuscritos de la misma desde el siglo XIII al XV.

Teniendo en cuenta la complejidad de personajes y situaciones que se narran en la Biblia, se ha realizado un resumen de los más significativos en la historia que culmina en Cristo. La Genealogia Christi o Compendium de Pedro de Poitiers se organiza en seis periodos históricos que se denominan las seis edades del mundo y que proceden de una tradición teológica muy antigua basada en la Biblia (Génesis 5, 1; 6, 9 y Mateo 1, 1-17). Las primeras cinco edades se inauguran con cinco personajes del Antiguo Testamento: Adán, Noé, Abraham, David y Sedecías. La sexta edad se anuncia con el nacimiento de Cristo y concluye con una Crucifixión en la que, además de Cristo, se representan la Virgen María y San Francisco de Asís.
Una diversidad de colores se utiliza para diferenciar varios aspectos, como el sexo de los personajes (así, por ejemplo, los nombres de mujeres pueden ir encerrados en círculos rodeados de verde, mientras que los de los varones, en discos circundados de rojo); su distinta categoría (para los reyes se emplean los colores rojo y ocre, y azul para los profetas); asimismo, en el tronco central que va de Adán y Eva a la crucifixión, cada edad en que se divide la historia del mundo ofrece un color distinto: ocre para la primera, rojo para la segunda, verde para la tercera, rojo para la cuarta, azul para la quinta y amarillo dorado para la sexta.

Noé aparece representado portando en sus manos un objeto que con seguridad podemos identificar con una sierra. Se trata de la herramienta que le permitió construir el arca. Además de ser el personaje que en el Compendium de Pedro de Poitiers inaugura la segunda edad, Noé fue considerado por los Padres de la Iglesia como una de las principales figuras de Jesucristo. Lo mismo que el Salvador, Noé predicó la penitencia. Él mismo construyó su arca, así como Cristo construyó la Iglesia. Salvó a los que entraron con él en el arca, mientras que los demás perecían, al igual que Cristo propone a los hombres para su salvación entrar en la Iglesia.
Abraham posee largos cabellos y barbas. Lleva en sus manos el cuchillo, instrumento con el que estuvo a punto de dar muerte a su hijo Isaac. Su tipo se fijó ya en el arte judío pues así aparece en un fresco de la sinagoga de Doura (siglo III).

David es representado con atributos reales, corona en la cabeza y cetro en la mano derecha. Lleva además unas vestiduras regias con bordados en la túnica y un rico manto que deja su hombro derecho al descubierto. Aunque su medallón es del mismo tamaño que los de los demás antecesores de Cristo, David no sólo era una prefiguración de Cristo sino también, como hijo de Jesé, uno de sus antepasados directos, según la genealogía de Mateo.

La miniatura con el nacimiento de Cristo se representa ante una gruta, donde se arrodillan el buey y la mula junto al pesebre. Delante de ellos, y destacando en primer plano, aparece la Virgen, sentada en una manta y sosteniendo entre sus brazos, afectuosamente, al niño Dios. La escena se caracteriza por su gran simplicidad, pues no aparecen ni san José ni tampoco pastores u otros personajes. Es la intimidad entre madre e hijo lo que se presenta a los fieles para la meditación y la devoción, prescindiendo de anécdotas.
Uno de los medallones del Compendium de la Biblioteca Casanatense muestra a Jesús entre los doctores del templo. Se trata de la única escena de la vida de Cristo, entre su nacimiento y su muerte, que aparece representada en el manuscrito, y sin duda fue elegida expresamente quizá por hacer alusión al carácter docético y pedagógico del episodio que es una prefiguración de las funciones similares de curas y hombres de iglesia, posibles lectores del rollo.

La crucifixión con la Virgen y san Francisco que vemos en el Compendium de la Casanatense se explica en un contexto trecentista y toscano, impregnado de la religiosidad franciscana.
En el Trecento italiano la crucifixión más frecuente, llamada narrativa, adquiere un carácter multitudinario en virtud de los numerosos personajes, tomados en parte de los Evangelios, que acompañan a Cristo crucificado. Además de la Virgen y san Juan, aparecen las santas mujeres y algunos santos varones, y, frente a estos personajes, que se suelen situar a la derecha de Cristo y son sus discípulos y seguidores, vemos, a la izquierda de Cristo, a un grupo de judíos y soldados roman
Pero además de esta crucifixión, que ha sido llamada compleja y de numerosos personajes, se conserva un tipo de crucifixión más simple, donde Cristo es acompañado simplemente por la Virgen y otro personaje que se presenta en actitud de meditación, ocupando en ocasiones el lugar que tradicionalmente correspondía a san Juan Evangelista, al pie de la cruz, en paralelo con la figura de la Virgen. En un fresco de Cimabue (hacia 1277-1280, iglesia superior de San Francisco de Asís, en la que fue enterrado el santo) aparece san Francisco, arrodillado en la colina del Gólgota, orando intensamente y apoyando su rostro en la madera de la cruz. En un fresco situado en el brazo derecho del transepto occidental de la iglesia inferior de Asís, pintado hacia 1320-1330 por seguidores de Giotto, aparecen varios monjes franciscanos, arrodillados y en oración, frente a Cristo crucificado. El sentido penitencial juega un importante papel en la devoción franciscana a la cruz y está impregnado de la idea de que los pecados humanos fueron los causantes del sufrimiento del Redentor.
En este contexto italiano y franciscano de meditación sobre la cruz se explica la crucifixión del Compendium casanatense, que por su escaso número de personajes (Cristo en la cruz, la Virgen y san Francisco) se adapta mejor a una finalidad mística y simbólica del árbol de la cruz.
El Crucificado de la casanatense está clavado en una cruz que se sitúa en lo alto de una pequeña colina (el Gólgota) que presenta una oquedad en cuyo interior descansa una calavera. Es la tumba de Adán, cuya presencia deriva de la Epístola de san Pablo a los Romanos (5,12-19) y de la I a los Corintios (15, 21, 45-47). En estos textos de san Pablo hay un eco de la contraposición entre el primer y el segundo Adán, el viejo y el nuevo Adán, procedente de antiguas leyendas orientales que identifican la tumba de Adán con la colina del Gólgota. Estas leyendas se encontraban en escritos apócrifos que eran bien conocidos por los hombres de la Edad Media.
Esta relación entre Adán y Cristo, y entre el árbol del paraíso y la cruz de Cristo, se entiende mejor si recordamos algunas de las leyendas de la cruz. Dios encargó a Seth, hijo de Adán, coger tres ramitas del árbol de la Vida del paraíso y ponerlas bajo la lengua de Adán en el momento de su muerte. Un árbol creció sobre la tumba de Adán y de su madera se hizo la cruz en la que Cristo fue crucificado. Según otra leyenda Adán fue enterrado en el Gólgota, en el sitio exacto en el que la cruz de Cristo sería clavada y Seth oyó la voz de Adán indicándole que su propia calavera sería bañada con la sangre del Verbo de Dios".

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/f4/Biblioteca_Casanatense.jpg
http://www.moleiro.com/es/libros-biblicos/genealogia-de-cristo/miniatura/139

1 comentario:


  1. Araceli: qué profundo es el pensamiento de esta lectura, el tema así lo requiere: muchas gracias por darnos esta buena información, que es la base para indagar más sobre el tema: gracias y, que tengas un feliz domingo.

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