jueves, 23 de junio de 2016

EL VESTIDO A LO LARGO DE LA HISTORIA



La historia del vestido surge desde el momento en que el vestido pasa de ser una obligación de protegerse del clima a convertirse en una necesidad vital, comienza la historia de la moda. El vestido nos muestra la cultura, la riqueza y el grado de desarrollo de las civilizaciones y nos da una visión de los condicionamientos geográficos, económicos y culturales de los pueblos.



En el Antiguo Egipto se mantuvo durante quince siglos el vestido-túnica de lino, común a los dos sexos. Una de las prendas egipcias más características es el kalasiris,un rectángulo de tela que las mujeres llevaban pegado al cuerpo, acabando debajo de los pechos y sujeto con tirantes. Se acompañaba, a veces, de una capa corta sobre los hombros o de un collar adornado con piedras preciosas
El traje masculino era el shenti, una simple túnica ajustada al cuerpo que podía ir acompañada de placas doradas y collares pectorales, dependiendo del estatus del individuo. Para cubrir la cabeza, tanto hombres como mujeres llevaban el klaft, un tocado formado por un pañuelo liso y además, se utilizaban pelucas y postizos de rafia o pelo natural, que se ponían sobre la cabeza rapada o el propio pelo.

En Grecia tanto hombres como mujeres usaban el chitón, una túnica sujeta a los hombros por medio de broches y alfileres, a la que se superponía una capa llamada himation.
Sobre esta pieza los jóvenes, especialmente los jinetes, llevaban un manto corto llamado clámide. La versión femenina era la túnica peplos que consistía en un rectángulo de tela de lana o de lino. Los romanos, por su parte, adoptaron su prenda más importante de los griegos: la toga.
Tenía una colocación tan complicada que hacía imposible cualquier tipo de trabajo físico, con lo que era una prenda destinada a las clases altas. El Emperador era el único que podía usar el color púrpura, mientras que los ciudadanos de categoría vestían de blanco y los encargados de oficios humildes de color oscuro. La toga candida de color blanco se utilizaba para presentarse a las elecciones, de ahí el nombre de “Candidato”.
Fueron diversos pueblos los que invadieron las fronteras del Imperio Romano a lo largo de su historia: teutones, godos, hunos, galos, lombardos…
Gracias a las referencias de los historiadores romanos conocemos la vestimenta de estos pueblos. Los hombres solían llevar túnicas de lino con mangas y bordes de piel, llamadas gonelle, mientras las mujeres llevaban una túnica larga decorada con bordados y que no cubría los brazos, la estola.
A mediados del siglo VIII y hasta mitad del siglo IX el ambiento de lujo aumentó en toda Europa Occidental debido a la influencia bizantina; el Emperador Carlomagno usaba trajes de Corte muy lujosos confeccionados con ricos tejidos de seda importados del Próximo Oriente.
Las Cruzadas también trajeron consigo una gran influencia oriental en el vestido. Las damas de Europa occidental adoptaron el velo musulmán o la toca o griñón, que cubría el cuello y parte del escote, y era de lino o seda blanca.
Los calzones de los hombres llegaban hasta los tobillos y se sujetaban con una cuerda cosida en el borde superior. Los nobles los llevaban ajustados y las clases bajas más holgados. Las calzas, que cubrían muslos y piernas, son el origen de las medias y los pantalones.
Durante el siglo XII apareció un estilo nuevo en el traje de la mujer: el cuerpo de la túnica femenina se ajustó hasta las caderas y la falda caía en forma de pliegues hasta los pies. Se empezó a usar el barboquejo, una cinta que pasaba por debajo de la barbilla sujetando la toca.
 Barboquejo
Hemos de señalar que en esta época, con el auge de la burguesía, los diferentes Gremios comenzaron a vestirse de forma corporativa para distinguirse de los demás. El “Libro de los Oficios” de Etienne Boileau menciona ya una serie de profesiones que en siglo XIII se dedicaban a temas relacionados con la indumentaria: sastres, modistas, sombrereros, zapateros, forradores, etc.
Gremios
A mediados del siglo XIV surge un tipo de vestimenta totalmente nueva que sienta las bases del vestir moderno. Las clases altas adoptan ropas cortadas y unidas con botones y lazos, que destacan sus atributos físicos. La ropa masculina se inspira en la vestimenta militar. Está compuesta por el jubón, una especie de chaqueta corta y estrecha y unos calzones que dibujaban la forma de las piernas.
 Jubón y Calzas
El vestido femenino es también ceñido y largo con una cola ondeante y escotes pronunciados que destacan el pecho. Unos cinturones anchos separan el corpiño de la voluminosa falda. Se adornan los bordes de las capas y de las mangas. La ropa se hace vistosa y personalizada. Ahora, la moda tiene en su poder el placer de sorprender, de seducir…como reflejo de la cultura caballeresca y cortesana con su interés por las fiestas, la fantasía y los espectáculos.
Coincidiendo con todo esto, hacen su aparición las “Leyes suntuarias”, que fueron una constante en Europa hasta el siglo XVIII. Con estas leyes el Estado trataba de controlar los gastos y el excesivo lujo, e indicaban qué cosas y en qué cantidades podían usar cada clase social, refiriéndose con preferencia a los tejidos, las sedas y brocados, los galones, los encajes y las pieles.
El vestido empieza a pasar de ser una obligación de protegerse del clima a convertirse en una necesidad vital, vamos a ver ahora como evoluciona durante el Renacimiento y hasta el siglo XVIII con la aparición de las primeras publicaciones sobre tendencias de moda.


Con el Renacimiento aparece un nuevo ideal de conocimientos. El entusiasmo por el progreso y el culto hacia la persona se traducen en un fuerte individualismo, lo que tendrá una clara repercusión en el traje, considerado también un distintivo de las personas.
De origen francés y flamenco, las hopalandas, los vestidos largos con amplias mangas, se hacen ahora mucho más lujosas con puños y cuellos de piel. Las mujeres recogían sus cabellos con el garvín, una cofia fina de red, que en el caso de las mujeres ricas, era de seda y oro con perlas incrustadas.
 verdugado
A mediados del siglo XV nace en España la moda del verdugado, que se propagó a otros países, como Inglaterra y Francia. 
Consistía en unos aros de mimbre en disminución, lo que ahuecaba las faldas en forma de cono. Era una prenda para mujeres de alta sociedad, ya que dificultaba mucho la libertad de movimientos y será el precedente de los diferentes artilugios que se implantaron en siglos posteriores para ahuecar las faldas.
jubón
A principios del siglo XVI los trajes de las clases altas eran excesivamente lujosos, con bordados y pieles que se prodigaban tanto en el vestuario femenino como el masculino. El jubón se alargó respecto a siglos anteriores, y será de raso, terciopelo y telas doradas. Pero todo cambió a mediados de siglo. España gozaba de un enorme prestigio en toda Europa, ya que ostentaba la supremacía económica, cultural y política; por lo que se impondrán las modas de origen español, que serán señal de máxima distinción.
Ahora el traje será austero y elegante y el color “fetiche” de la corte española, el negro, se extenderá por Francia, Italia e Inglaterra. Se acentúa la cintura en los trajes masculinos y femeninos, el jubón se ajusta y se acolcha con relleno.
lechuguina
En esta época desaparecen los escotes y aparecen las lechuguillas, cuellos y puños de camisa almidonados y rizados que al principio se adornaban con puntillas y terminaron siendo todos ellos de encaje, y siguió el uso del verdugado. 
 ferreruelo
Se empiezan a utilizar las botas altas de cuero negro que llegan hasta lascalzas y también el ferreruelo, una capa masculina de origen árabe, que también adoptaron los nobles europeos.

 El siglo XVIII

En el siglo XVIII, ante la decadencia política de España y el auge del absolutismo monárquico, Francia toma el relevo de la supremacía y también se convierte en capital de la elegancia. Las lechuguillas son sustituidas por el “cuello caído”, mientras que los trajes femeninos eliminan el verdugado y estarán formados por el cuerpo, con un escote adornado con encajes y cintas, las enaguas y el vestido.
 cuello caído
Se imponen nuevas prendas masculinas como la casaca, una chaqueta larga con mangas, el chaleco y la cravatte, tiras de encaje y muselina origen de la corbata actual. También se dará importancia a los zapatos, sobretodo a los masculinos, que se adornan con todo tipo de abalorios. Y surge la moda de las pelucas masculinas rizadas, mientras que las mujeres se peinaban con inmensos tocados.

 moda francesa
Cabe destacar que en esta época la moda experimenta una gran expansión social; la burguesía comienza a imitar a la nobleza en cuanto a trajes, tejidos, abalorios y peinados, aunque rechazaban los excesos y preferían una moda más simple y cómoda. Además, aparecen las primeras revistas y periódicos con mensajes publicitarios y noticias y así llegaba la información sobre los colores de moda.
 traje francia
Francia recurría, también, a otros procedimientos de difusión, como el envío una vez al mes a Londres de dos maniquíes tamaño natural vestidos con arreglo a la moda de diario y de gala. Tras la muerte de Luis XIV en 1715, los trajes femeninos se volvieron más sueltos y vaporosos, aunque la anchura de la falda creció hacia los lados mediante el uso de “ballenas” o varillas de mimbre.
El traje masculino sigue en la misma línea y el sombrero de tres picos fue de uso común durante todo el siglo. La moda de la peluca pervive hasta la Revolución Francesa, aunque se simplifican; el pelo se echaba hacia atrás y la peluca se acababa con un bucle en la parte posterior del cuello o con una coleta atada con una cinta negra. La Revolución Francesa supuso un gran cambio en la indumentaria. Se tiende a plasmar la antigüedad clásica en el vestuario. Se acaban las prendas que impedían los movimientos y se impone una nueva naturalidad.
El vestido “clave” es el “vestido camisa”, que presenta el talle a la altura del pecho y está confeccionado en telas ligeras como algodón, batista o muselina y generalmente es de color blanco.
 vestido camisa
El traje masculino imita los trajes ingleses del campo; se adopta el frac, el pantalón y el chaleco. En España aparece un fenómeno llamado “majismo”, que intenta imponer una forma de vestir nacional frente a la vestimenta de corte francesa. Las prendas masculinas de ámbito popular son la chaqueta, el chaleco corto y el calzón y capa larga y tricornio o montera. Las majas llevaban jubón de raso, basquiña (falda) semilarga sostenida por enaguas y con adornos.
Con el fin del siglo fueron abolidas las “Leyes suntuarias” que indicaban qué prendas podía usar cada clase social y se declaró textualmente que:
“ninguna persona de ninguno de los dos sexos puede obligar a un ciudadano, hombre o mujer, a vestir de una manera determinada…Todos son libres de llevar la prenda o vestimenta adecuada a su sexo que le agrade”.
http://www.nationalgeographic.com.es/medio/2013/04/16/a406877d_1811x2000.jpg
http://revistadehistoria.es/historia-del-vestido-parte-i/
http://es.slideshare.net/celiagolden6/la-moda-a-lo-largo-de-la-historia
https://creciendoenelcole.files.wordpress.com/2016/04/vestuario-edad-moderna.pdf
http://revistadehistoria.es/historia-del-vestido-y-la-moda-parte-ii/
http://www.monografias.com/trabajos68/historia-vestuario/historia-vestuario.shtml

No hay comentarios:

Publicar un comentario