martes, 8 de noviembre de 2016

MUSEO DE TAPICES DE ZARAGOZA...EL BANQUETE DE ASUERO


El museo de la Catedral, está dedicado a “Los Tapices de la Seo” . Estamos ante una de las mejores colecciones de 63 tapices góticos flamencos del siglo XV. Eran propiedad del cabildo de Zaragoza más alguna aportación de entidades públicas y privadas. 
La colección se inicio en 1938 que se exponen en tres salas donde se han ido incorporando diferentes piezas de carácter astrológico, religioso, filosófico, histórico, mitológico. 
Su origen se remonta a la Edad Media. La primera referencia data de 1499 y describe a los catorce paños de arrás “panyos de raz.”. La colección fue creciendo mediante donaciones de los Prelados Zaragozanos, entre los que encontramos los de Alonso de Aragón que cedió distintos tapices propiedad de su padre, el rey Fernando el Católico, y los de Andrés Santos. 
El cabildo adquirió buena parte de tapices de forma directa, como fue en la época del arzobispo Andrés Santos que compro la serie de ocho tapices “Historia de Moisés”. 
Otra formula fue la permuta entre el Cabildo y el Real Monasterio de Santa Engracia, algunas de las piezas que avían pertenecido a Fernando el Católico. También fue objeto de permuta el tapiz de la “expedición de Bruto a Aquitania.



Banquete de Asuero (s.XV)nos vamos a detener en uno de los tapices más interesantes de la colección, el Banquete de Asuero y degradación de la reina Vasti. Este tapiz es el primero de la serie de la Historia de Ester y el rey Asuero, que se relata en los episodios centrales del Libro de Ester, relato bíblico muy popular en la Edad Media y el Renacimiento.
Asuero dio en Susa uno de sus famosos banquetes, que ya duraba en esta ocasión siete días. El séptimo día mandó llamar a la reina Vasti a la sala del banquete, pero al rehusar la invitación, fue degradadada y expulsada del trono, ya que era un mal ejemplo para el resto de las mujeres del imperio, que podrían atreverse a desobedecer a sus maridos siguiendo el ejemplo de la reina.

El rey Asuero ha sido identificado con el histórico Jerjes, hijo de Darío I. Sin embargo, lo que vemos en el tapiz no es un banquete celebrado en un palacio persa del siglo V a. C. En este tapiz se refleja la fastuosidad y elegancia de la corte de los Duques de Borgoña en el siglo XV. Este paño es un documento gráfico excepcional que nos permite conocer cómo eran los banquetes cortesanos de la época: nos ofrece la imagen completa de la sala, la mesa, las vajillas, los alimentos, las bebidas y el servicio. Incluso los rasgos físicos de los personajes se corresponden con los de esta zona de Europa, de piel blanca y cabellos rubios.
Los tapices se leen como un texto, de izquierda a derecha y desde arriba hacia abajo. En la parte superior izquierda del paño podemos ver a cuatro músicos que tocan instrumentos de viento en una especie de palco rojo. La música formaba parte esencial de la escenificación de los banquetes. Además de amenizar la comida, también anunciaban la entrada del mayordomo y de los distintos platos en la sala.

El rey está sentado en su trono bajo dosel, con respaldo muy alto decorado por un estrecho tapiz y, a ambos lados del trono, se sientan los cortesanos principales. El servicio de la mesa en las cortes medievales estaba perfectamente regulado por medio de normativas minuciosas. Vemos al mayordomo con su vara de mando abriendo la marcha de los servidores hasta la mesa real. Los alimentos que aparecen más a menudo son aves, como las que vemos en las bandejas de los camareros: gallos, gallinas, perdices, codornices… En la fuente del centro de la mesa ante el rey, un espectacular faisán. También aparecen frutas en la bandeja del servidor que está de rodillas en primer plano: granadas, ciruelas y tal vez uvas. Las piezas más llamativas que están sobre la mesa son las naves de plata en las que se ponían los restos de la comida con destino a las limosnas.
A lo largo de la comida, los coperos y botilleros tenían un trabajo continuado sirviendo la bebida a los comensales. Aquí tenemos a un copero acercando a la mesa una copa con tapa y, a la derecha, podemos observar el momento en que el botillero y otro copero hacen la mezcla del agua y el vino.
Un elemento importante en la sala del banquete era la alacena o aparador donde se exhibía la vajilla. Como vemos aquí, en los estantes más altos se colocaban las piezas más valiosas que se querían mostrar y en los más bajos y accesibles, las piezas que se iban a utilizar durante la comida. Solían estar hechas en plata sobredorada, plata o estaño y en el siglo XV eran la principal riqueza de la casa junto con las joyas personales.
http://www.viajeuniversal.com/spain/zaragoza/sitiosturisticoszaragoza/museotapiceszaragoza.htm
http://www.buisangomez.com/el-museo-de-tapices-de-la-seo-de-zaragoza/

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