jueves, 1 de septiembre de 2016

DIANA CAZADORA Y EL ARTE.

Diana Cazadora, es una diosa itálica identificada con la Ártemisa griega. Pero no hay que confundirlas cronológicamente. Etimológicamente, el nombre Diana significa “del día” (Lat. dies= día) o “divina” (Lat. divus= divina). Diosa de la caza , la luna y el parto es una de las doce grandes divinidades del panteón romano. Hija de Júpiter y de Latona. Siendo testigo de los dolores del parto de su madre, concibió tal aversión hacia el matrimonio que pidió y obtuvo de su padre la gracia de guardar perpetua virginidad, como su hermana Minerva. Por esta razón estas dos diosas recibieron del oráculo de Apolo el nombre de «vírgenes blancas».
«Como en las riberas del Eúrotas o por las cimas del Cinto ejercita Diana sus coros, con la que mil Oréades que la siguen por aquí y por allí se reúnen.»
(VIRGILIO, Enéida I, 498500. Traducción de Antonio L. Cantudo)
Hermana gemela de Apolo -Febo, el dios sol, Diana es la deidad de la luna, en una extraña convivencia con la diosa griega Selene o Febe, a quien llegó a suplantar, y con Hécate, la diosa de las sombras lunares y de los abismos infernales. Diana se transforma en Hécate durante la fase de luna menguante. Y de Hécate a Proserpina en los infiernos. De aquí que Diana fuese también denominada diosa triple, triple Hécate o Trivia romana (diosa de las encrucijadas o de los tres caminos) . Catulo escribió un poema a Diana en la que ella tiene más de un alias:. Latonia, Lucina, Iuno, Trivia, Luna. También formaba una trinidad con otras dos deidades romanas: Egeria, la ninfa acuática, su sirviente y ayudante comadrona, y Virbio, el dios de los bosques.
Diana ocupa un lugar especial, como diosa de la caza. Homero se refiere a ella como la diosa con flecha o tirador de la flecha. Su arco es de oro. Es curioso que su hermano Apolo tenga un arco de plata. Entregada a este ejercicio varonil, acabó por volverse insensible a las inclinaciones de su sexo. Ninguno de los pretendientes que intentaron su amor lo lograron. Pero al mismo tiempo era la protectora de los animales salvajes y de la naturaleza. En Roma se convirtió en la protectora de los esclavos fugitivos, y por consiguiente “cazados”. Posteriormente en la Edad Media, Diana era adorada como la diosa de los pobres, los oprimidos y los perseguidos por la Iglesia Católica identificada por esta, como la diosa de las brujas.
Diana era grave, severa, cruel e incluso vengativa. Prevalecía sin piedad contra todos los que se ganaban su resentimiento: no vacilaba en destruir sus cosechas, devastar sus manadas, sembrar epidemias a su alrededor, humillarles e incluso matar a sus hijos. Así, exigió el sacrificio de Ifigenia, aunque en el momento clave fue sustituida por un ciervo. A instancias de Latona se unió a Apolo para matar con sus flechas a todos los hijos de la infeliz Níobe, que había presumido de su más numerosa prole. Trataba a sus ninfas con el mismo rigor, si olvidaban su deber: transformó a Calisto en osa y la expulsó de su cortejo por quedar embarazada.
También fue la perdición del pastor Acteón, que la vio bañándose desnuda junto a sus ninfas, por lo que Diana lo transformó en venado e hizo que sus propios perros de caza lo devorasen. En otra ocasión, en un acceso de celos, taladró con sus flechas e hizo fallecer cruelmente a Orión. Se enamoró, aunque sólo platónicamente, del pastor Endimión, a quien besaba cuando dormía tan suavemente que no se despertaba.
Diana suele aparecer armada con un arco, de figura atlética y esbelta, con el pelo recogido hacia atrás la cabeza y vistiendo ropa sencilla como para subrayar la naturaleza dinámica; con vestimenta de cazadora, lleva una túnica corta y botas de caza; también aparece como una joven desnuda, a veces rodeada de jóvenes ninfas, otras de animales jóvenes, una cierva dorada o perros de caza. La diadema, un tocado de cuernos en forma de media luna creciente es un atributo importante de la diosa.Laguardiana de las montañas y reina de los bosques por ser la diosa de la naturaleza, tenia sus santuarios cerca de manantiales, y también en montañas, ríos, costas y cabos. Gobernadora del campo se dice que, en la campiña, sus animales salvajes y domesticados vivían juntos en una paz perfecta. Diana fue asociada a las criaturas del mundo de las hadas, tanto que ha dado origen al termino sardo (de Cerdeña) jana, al toscano giada, al austriaco xana o al rumano zina, todas palabras traducibles por “hada”, incluidas las xanas y fadas del norte de la península Ibérica.
Su figura y culto debieron ser muy importantes en la Península Ibérica , tanto que era la primera divinidad femenina del Panteón Hispano- romano. Da nombre a la ciudad de la cosa levantina Artemisión /Dianón (de Diana) /Denia y al promontorio en el que se hallaba su templo en Ampurias: Artemisión Hemoroscopión, hoy cabo de Sant Martí (diosa de la navegación). También presente en el pueblo ampordanés (Girona) de nombre Diana. Y en Gallifa, donde actualmente se vincula con la virgen de la ecología y se pueden contemplar dos esculturas de esta diosa, una moderna y otra antigua, procedente de Éfeso.
En los cultos mediterráneos, existen una serie de diosas cuyas características están muy próximas a la diosa Diana. Diferentes representaciones de la diosa parecen relacionarse con un culto primitivo de tradiciones egipcias, asiáticas mixtas relacionadas con la adoración de la diosa Neith . La diosa celta Artio también se equipara en la romana interpretació de Diana. Todas estas divinidades tienen características que las asocian a la Ártemis griega, de la que es deudora la Diana romana.
Los bosques de robles le eran dedicados. Las plantas sagradas eran el laurel, el olivo, el cedro y el mirto. Sus animales domesticados fueron especialmente el ciervo y el perro, y también la cabra, el gallo, la perdiz. Entre los salvajes, destacan el oso, el más querido, el león, el jabalí y el lobo.



En el mundo romano agosto estaba dedicado a festejar a Diana .El 13 de agosto empezaba el festival de la diosa Diana, la divina cazadora y fecunda deidad lunar, protectora de las amazonas, y más tarde, de las brujas. Por ser el día más caluroso del año se representaba a la diosa con una antorcha en su mano derecha. En esta noche los festejos se realizaban en un bosque. Las vestales portaban el fuego sagrado y las ninfas bendecían las aguas. Tambien era la señora de la fecundidad, las mujeres favorecidas por la diosa adornadas guirnaldas iban a su santuario pidiendo su protección para obtener un buen parto, mientras los hombres era purificados de la culpa de haber matado animales salvajes (criaturas de la diosa). Según el libro “El Hombre en busca de Dios” los devotos construían un improvisado templo en el que dejan toda la noche sus lamparillas encendidas y tortas de miel en forma de luna, sobre la cual se ponían velas. De ahí nuestro pastel de cumpleaños.

El 15 de Agosto es el día final del festival de la virgen Diana. La juventud era purificada con el agua y se celebraba un festín consistente en vino, cabrito, tortas humeadas sobre ramas de manzano repletas de fruta preparadas y consagradas a Diana según un preciso ritual.
Las sacerdotisas de la diosa eran iniciadas en su culto con ritos misteriosos y crueles, como los latigazos hasta sangrar. Estas se emborrachaban durante la celebracion de sus misterios con bebidas y pociones que favorecian las visiones del mundo ultraterrenal de Hécate, una de las personificaciones de Diana. Los habitantes de la Taurida (hoy Crimea), que veneraban a Diana como divinidad predilecta, cuidaban de complacerla degollando sobre sus altares a todos los extranjeros que alguna tempestad arrojaba a sus costas.
Cuando el cristianismo sale de Jerusalén y comienza a expandirse por otras naciones se encuentra con la siguiente realidad religiosa: En Alejandría se adoraba a la diosa Isis y a su hijo divino; en Éfeso se adoraba a la virgen Diana de los Efesios (Artemisa); en Roma se adoraba a Juno, la reina de los cielos.
La adoración de Diana se menciona en la Biblia . En los Hechos de los Apóstoles , los hombres de Éfeso que se sentían amenazados por la predicación de San Pablo del cristianismo, se amotinaron en su defensa, gritando “¡Grande es Diana de los efesios!” (Hechos 19:28, Nueva Biblia Inglés ). Después de que el secretario de la ciudad (γραμματεύς) calmó a la multitud, dijo: “Los hombres de Éfeso, ¿qué persona es aquel que no sepa que la ciudad de los efesios es la guardiana (tutora) del templo de la gran Diana y de su imagen que cayó del cielo?” (Hechos 19:36). Curiosamente en Éfeso, centro religioso de la Artemisa, fue donde la Iglesia Católica oficializó el culto a María en el año 431 en el Concilio de Efeso.
Con la fusión entre cristianismo y paganismo, en tiempos de Teodosio, emperador romano, que obligó a todo el Imperio a ser cristiano, los devotos de la diosa se hicieron cristianos por temor ante la amenaza de ser asesinados; aunque continuaron venerando a la virgen dentro del cristianismo.
Evidencias históricas prueban que a la diosa Diana (Artemisa) se le adoraba a través de rosarios, esto por las canicas que aparecen en su imagen. Con el cristianismo de obligado culto, en lugar de rezarle a la virgen Diana de los Efesios se le reza a la virgen María; en lugar de repetir todos los títulos de la diosa, los devotos repiten muchos de esos títulos refiriéndose a María (letanías).
En ese Concilio se oficializa a Maria con el título que se le daba a la Diosa Isis: la Madre de Dios. De hecho, muchos de los títulos, que se le aplican a María en las letanías eran nombres dedicados a diosas paganas. Los adoradores sémitas de Ishtar / Astarte la llamaban “Virgen Sagrada”, “Virgen Madre”. y “Reina de los Cielos”. La Blanca Paloma era Afrodita. A Maria se le comenzó a llamar virgen porque así se le llamaba a Diana de los Efesios.
La Iglesia Católica heredó de la virgen Diana, el gran día de su fiesta (15 de agosto) por ello ese día la Iglesia Católica celebra la Asunción de María y la adoración que por la diosa había. Maria absorbe el resultado de una serie de cultos matriarcales que, también históricamente hablando, se pierden en el tiempo.
Diana era una diosa dual como Hecate y celestial como Artemisa. En la época moderna Diana en sus múltiples características, en especial como Hécate, la faceta más siniestra de la diosa, se ha hecho popular en las religiones neopaganas de inspiración feminista y la wicca gracias en gran parte a su asociación como diosa a la brujería. Adorada durante muchos siglos, sus ritos aun sobreviven en el paganismo actual.




Diana cazadora o Diana de Versalles es una de las esculturas exentas más afamadas que hoy se pueden observar en el Museo del Louvre de Paris, ésta se encuentra dentro del Salón o Sala de las Cariátides realizada ex profeso para albergar esta fantástica escultura.
La obra data del siglo I – II d. C. se trata de una copia romana realizada en mármol creada a partir de un original griego fabricado en bronce de tamaño casi natural, alcanza los dos metros de altura, que parece ser databa del periodo helenístico y podría haber sido realizada por el escultor Leocrates de Atenas. Así la obra siempre se ha puesto en relación con otra escultura de este afamado artista clásico, El Apolo Belvedere.
Tradicionalmente la obra siempre ha sido muy cuidada y valorada. Parece que su origen se retoma a la ciudad de Nemi donde fue hallada aunque otros historiadores parecen ubicar su procedencia en la Villa Adriana, Tívoli. A mediados del siglo XVI el papa Pablo VI regaló la escultura al monarca francés Enrique II, quién por aquel entonces mantenía relaciones extramatrimoniales con Diana de Poitiers. El rey hizo que instalaran la estatua en su palacio de Fontainebleau. Durante el siglo XVII el monarca Enrique IV decidió trasladar la obra al Palacio del Louvre, mientras en Fontainebleau se instaló una réplica realizada en bronce. Luis XIV decidió trasladarla a Versalles pero durante la Primera República la obra se trasladó ‘o de nuevo a su ubicación en el Louvre.
La escultura representa a la joven diosa de la caza – Artemisa en la cultura griega y Diana en la romana- acompañada de un pequeño ciervo. Se trata de una imagen llena de dinamismo y vitalidad; Diana aparece representada como una joven y bella muchacha que se dispone a cazar. Ataviada con una túnica corta a modo de vestido, el quitón dorio, aparece con el clásico peplo anudado a la cintura y sandalias en los pies. Su pelo aparece recogido dejándonos una perfecta visión de su bello rostro; en la espalda cuelga una aljaba de donde la diosa coge una flecha. En su mano derecha vemos el arranque de un arco de caza que hoy se ha perdido y que completaría la escena.
A su lado un ciervo macho y adulto de tamaño inferior al natural corre junto a la diosa. Su anatomía ha sido perfectamente cuidada, aparece encabritado saltando una especie de tronco o rama que sirve como punto de anclaje y apoyo al conjunto escultórico.
La obra ofrece una gran multiplicidad de puntos de vista, es un conjunto dinámico donde el escultor se ha encargado de mostrar el movimiento en acto de la diosa Diana. En su figura se aprecia un potente contrapposto que hace corresponder el brazo doblado del carcaj con la pierna derecha más adelantada y el brazo derecho del arco con la pierna izquierda más retrasada. En sus ropajes también se aprecia el movimiento de la obra, los pliegues son suaves, poco profundos, y caen con gracia y naturalismo por el cuerpo de la joven diosa.

 Diana Cazadora de Pierre-Auguste Renoir

Desde sus primeras obras, Renoir sentirá una especial atracción hacia el desnudo femenino, suavizado en este caso con la representación de la diosa mitológica de la caza. Para esta composición posará Lise Tréhot, hermana de la amiga del pintor Jules Le Coeur y su modelo favorita hasta 1872. La figura se sitúa en un paisaje, plenamente iluminada por una luz inventada procedente de la derecha que provoca una zona de sombra en el pecho de la joven. Cubre su pubis con la piel que la identifica como cazadora, además del carcaj, el arco o la pieza que encontramos en el suelo. El color es bastante aceptable, aplicado con seguridad, al igual que el dibujo, firme y decidido. Con estas obras el joven artista quiere realizar un homenaje a los maestros que admiraba en sus visitas al Louvre: Rubens,Boucher y Fragonard. El lienzo fue enviado al Salón de 1867, siendo rechazado por lo que Renoir inició una campaña de protestas en compañía de PissarroSisley y Bazille, solicitando la creación de un Salón de Rechazados, aunque no obtuvieron ningún resultado satisfactorio.


Diana Cazadora Pedro Pablo Rubens
Esta pintura  muestra una cacería de Diana con sus ninfas, un tema repetido en la pintura de Rubens y también en las colecciones reales. Así, aparece también en la decoración de la Torre de la Parada y en el Salón nuevo del Alcázar, como parte de las ocho obras que el artista se trajo consigo en su segunda visita a España entre 1628-1629. En este caso, a diferencia de otros, no vemos el momento en el que se produce la cacería, con los perros atacando a las presas y la diosa y sus ninfas con sus flechas y lanzas, sino el momento justamente anterior. Diana, en el centro con la media luna identificativa sobre su cabeza, aparece acompañada de su séquito. Una de sus ninfas toca una trompa, instrumento utilizado habitualmente en las jornadas de cacerías.
En la actualidad se considera una obra de taller por la calidad de la pintura y la técnica empleada. A. Vergara considera la posibilidad de una colaboración en la ejecución de los perros, posiblemente con uno de los animalistas más destacados del siglo XVII, Paul de Vos. De hecho estos perros guardan similitudes estilísticas con otros representados por él en el ciclo de la Torre de la Parada.
Esta pintura formaba parte de un conjunto llegado desde Flandes para decorar la Torre de la Reina del Alcázar de Madrid. La primera referencia documental de este grupo de 26 obras aparece en el inventario del Alcázar de 1636, donde se mencionan 25 de ellas en la "Pieza grande antes de el dormitorio de su magd. que es donde cena en el quarto bajo de verano" y la otra, una guirnalda de flores y angelotes de F. Snyders, Jan Brueghel el viejo y el taller de Rubens en la "Pieza donde su magd. duerme en el quarto bajo de verano". En este inventario se dice, tras enumerarlas, que fueron las "que se trajeron de Flandes a la reina nra. Sa y estaban colgadas en la torre nueva de su quarto alto y su magd. el Rei nro. Sr. las mandó poner aquí". Así las pinturas fueron trasladadas de su ubicación original a otros dos nuevos emplazamientos sin que sepamos ni el motivo ni la fecha.
Del origen del conjunto llegado desde Flandes poco se sabe más allá de un documento citado por Pedro de Madrazo en su Viaje Artístico de 1884 el que se habla de un pago en 1623 autorizado por la reina, Isabel de Borbón, de unas obras llegadas de Flandes para decorar sus aposentos. Así pues desconocemos de donde pudo venir esta comisión, si fue la reina quien encargó estas obras, el rey o si la idea vino de Flandes pasando por la archiduquesa Isabel Clara Eugenia. Lo que si parece cierto es que no se trata de un encargo cerrado a un pintor, sino más bien un conjunto de obras de diferentes artistas flamencos enviados para decorar la mencionada Torre, después de las remodelaciones llevadas a cabo allí por Juan Gómez de Mora.
Diana Cazadora de Guercino
 Se trata de un cuadro que el artista italiano, nacido en esta pequeña localidad de la región de Emilia Romagna, habría pintado en 1.658.
La obra es propiedad de la Fondazione Sorgente Group y estará en exhibición hasta el próximo 10 de julio. Forma parte de la exposición “Ospiti graditi n.7”, una iniciativa promovida por el Ayuntamiento de Cento que tiene como objetivo dar a conocer al público la obra y los hallazgos relacionados con Guercino.
Diana Cazadora formaba parte originalmente de un grupo de dos lienzos. El grupo representaba una escena en la que la diosa, pintada con una delicada sensualidad, interrumpe su actividad de caza en el bosque al ver a Endimión dormido. Este, representado como un hermoso pastor, figuraría en el segundo lienzo, ahora perdido. Una copia de estudio del segundo lienzo se exhibe en la Galería de los Uffizi de Florencia .
Guercino pintó esta obra en 1.658 por encargo del conde romano Fabio Carandini, un personaje destacado de una noble familia procedente de Módena que se había trasladado a Roma en 1608. El cuadro habría permanecido en Roma hasta la primera mitad del año 1.900. Más tarde fue adquirido por el arquitecto milanés Lino Invernizzi, formando después parte de una colección en Puglia (Apulia). Finalmente, la Fondazione Sorgente Group lo adquirió en una subasta .
Diana Cazadora de Simon Vouet

A su regreso de Roma en 1627, Vouet se estableció como Primer Pintor del rey Luis XIII. Tras una estancia de diez años en la capital del Arte, en la que fue Presidente de la Academia de San Lucas, se situaba ahora como indiscutible maestro y juez de los pintores franceses del naciente Absolutismo. Esta situación sólo se verá amenazada con la llegada en 1640 de Nicolas Poussin, a quien logró vencer con numerosas intrigas y un hábil manejo de sus partidarios. No sólo trabajó para la Corona francesa sino que, a raíz del matrimonio de Henrietta María, hermana de Luis XIII, con Carlos I de Inglaterra, envió diversas obras a la isla. Esta es una de ellas, cuya fecha se conoce gracias a la inscripción que aparece en la aljaba de la esquina inferior derecha, y que reza: "Simon Vouet F(ecit). Paris 1637". Para esta época se había convertido en un reputado pintor decorativo, heredero de la tradición aprendida en el Barroco romano e influido por la escuela de Bolonia de los Carracci, de esencial clasicismo. Tal fue su inclinación por el clasicismo que, un año antes de morir en 1649, aparece como uno de los fundadores de la Academia de Bellas Artes, que regirá el arte francés, con una rígida normativa estética, durante décadas. Este lienzo representa a la diosa cazadora Diana. La primera composición era oval, aunque luego fue adaptado a la forma que ahora apreciamos. Esto explica la composición en curva del cuerpo de la diosa y el hecho de la diferente dirección de las cabezas de los perros. La pose lánguida de Diana es similar a la que aparece en numerosas obras de la Escuela veneciana. El colorido pálido de la carne y los tonos ligeros de los ropajes son propios de la última etapa del pintor y su pintura decorativa.


Diana  Cazadora y sus Ninfas Cazando de Peter Paul Rubens

Diana y sus Ninfas sorprendidas por los Sátiros de Peter Paul Rubens

Diana Cazadora de Anton Domenico Gabbiani
DD
Diana Cazadora de la Escuela de Fontainebleau

Diana Cazadora de Gaston Casimir Saint-Pierre.
Diana Cazadora de Guillaume de Seignac
https://santuariodelalba.wordpress.com/2014/08/07/mitologia-romana-diana-la-cazadora-virgen/
http://arte.laguia2000.com/escultura/diana-de-versalles
http://www.artehistoria.com/v2/obras/4150.htm
https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/diana-cazadora/71f4756b-2c04-47e1-88af-14467ddccdc5
https://latunicadeneso.wordpress.com/2011/06/16/se-exhibe-por-primera-vez-en-publico-la-diana-de-guercino/
http://www.artehistoria.com/v2/obras/5291.htm

2 comentarios:


  1. ARACELI REGO: gracias por el buen y extenso tema que nos obsequias:la Diana Cazadora, la luna en sus diferentes facetas y cultura a través de la historia y, los cuadros que la representan todos muy bellos, una vez más, muchas gracias y recibe un fuerte abrazo allende el mar.


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  2. ARACELI REGO: gracias por el buen y extenso tema que nos obsequias:la Diana Cazadora, la luna en sus diferentes facetas y cultura a través de la historia y, los cuadros que la representan todos muy bellos, una vez más, muchas gracias y recibe un fuerte abrazo allende el mar.


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