jueves, 29 de diciembre de 2016

RENÉ DESCARTES Y EL "DISCURSO DEL MÉTODO"


René Descartes,filósofo y matemático francés.Obtuvo el título de bachiller y de licenciado en derecho por la facultad de Poitiers , a los veintidós años partió hacia los Países Bajos, donde sirvió como soldado en el ejército de Mauricio de Nassau. En 1619 se enroló en las filas del duque de Baviera; el 10 de noviembre, en el curso de tres sueños sucesivos llevó a cabo la elaboración de su método.


Tras renunciar a la vida militar, viajó por Alemania y los Países Bajos y regresó a Francia en 1622, para vender sus posesiones y asegurarse así una vida independiente; pasó una temporada en Italia y se afincó luego en París, donde se relacionó con la mayoría de científicos de la época. En 1628 decidió instalarse en los Países Bajos lugar que consideró más favorable para cumplir los objetivos filosóficos y científicos que se había fijado, y residió allí hasta 1649.


Los cinco primeros años los dedicó principalmente a elaborar su propio sistema del mundo y su concepción del hombre y del cuerpo humano, que estaba a punto de completar en 1633 cuando, al tener noticia de la condena de Galileo, renunció a la publicación de su obra, que tendría lugar póstumamente.


En 1637 apareció su famoso Discurso del método, presentado como prólogo a tres ensayos científicos. Descartes proponía una duda metódica, que sometiese a juicio todos los conocimientos de la época, aunque, a diferencia de los escépticos, la suya era una duda orientada a la búsqueda de principios últimos sobre los cuales cimentar sólidamente el saber. Los ensayos científicos que seguían, ofrecían un compendio de sus teorías físicas, entre las que destaca su formulación de la ley de inercia y una especificación de su método para las matemáticas. Los fundamentos de su física mecanicista, que hacía de la extensión la principal propiedad de los cuerpos materiales, los situó en la metafísica que expuso en 1641, donde enunció así mismo su demostración de la existencia y la perfección de Dios y de la inmortalidad del alma. El mecanicismo radical de sus teorías físicas, sin embargo, determinó que fuesen superadas más adelante.


Pronto su filosofía empezó a ser conocida y comenzó a hacerse famoso, lo cual le acarreó amenazas de persecución religiosa por parte de algunas autoridades académicas y eclesiásticas, tanto en los Países Bajos como en Francia.


En 1649 aceptó la invitación de la reina Cristina de Suecia y se desplazó a Estocolmo, donde murió cinco meses después de su llegada.


Descartes es considerado como el iniciador de la filosofía racionalista moderna por su planteamiento y resolución del problema de hallar un fundamento del conocimiento que garantice la certeza de éste, y como el filósofo que supone el punto de ruptura definitivo con la escolástica.









Descartes vivió en una época donde se da una ruptura de lo tradicional con lo moderno que fue conocida como Revolución Científica.


La Revolución Científica es uno de los grandes acontecimientos que definen al mundo moderno: comienza con la publicación de la obra de Copérnico y culmina con la obra de Newton, pasando por las aportaciones, entre otros, de Galileo y Kepler. Tal acontecimiento no sólo conduce al mundo de los objetos, sino que se convierte para el espíritu en un medio para llevar a cabo su propio conocimiento (nacimiento filosofía moderna).


Con ella se quiebra la imagen del mundo antiguo y medieval puesto que comienza una época de exaltación de la razón. La observación sensible se alía con la medición exacta y de ambas surgir la nueva teoría natural dando a la vez un gran empujón a la ciencia que evolucionará como nunca lo había hecho antes. La evolución de la Ciencia se apoya en nuevas corrientes del pensamiento aportadas por Descartes y Bacon. El racionalismo cartesiano apoya la generalización del método matemático y la visión mecanicista del universo, pero no cree en la experimentación y desconfía de los sentidos. Frente a él, Francis Bacon fue un elocuente defensor del método inductivo y de la experimentación. Otros pensadores siguieron por la línea del racionalismo, de Spinoza a Locke y Leibnitz, impulsando destacadamente algunas áreas del conocimiento.


Por primera vez se traza una historia física del mundo al margen del dogmatismo y la autoridad religiosa y que sólo quiere apoyarse en los hechos observables y en los principios universales del conocimiento teórico de la naturaleza. Todo este proceso de evolución científica y del pensamiento acabará por culminarse durante la Ilustración donde la razón supeditará por fin a la fe.






Los orígenes del método están, según nos cuenta Descartes (Discurso), en la lógica, el análisis geométrico y el álgebra. Conviene ante todo insistir en que el gravísimo defecto de la lógica de Aristóteles es, para Descartes, su incapacidad de invención. El silogismo no puede ser método de descubrimiento, puesto que las premisas - so pena de ser falsas- deben ya contener la conclusión. Ahora bien, Descartes busca reglas fijas para descubrir verdades, no para defender tesis o exponer teorías. Por eso el procedimiento matemático es el que, desde un principio, llama poderosamente su atención; este procedimiento se encuentra realizado con máxima claridad y eficacia en el análisis de los antiguos. Según Euclides el análisis consiste en admitir aquello mismo que se trata de demostrar y, partiendo de ahí, reducir, por medio de consecuencias, la tesis a otras proposiciones ya conocidas. Descartes explica también lo que es el análisis en un pasaje de la Geometría: «... Si se quiere resolver un problema, hay que considerarlo primero como ya resuelto y poner nombres a todas las líneas que parecen necesarias para construirlo, tanto a las conocidas como a las desconocidas. Luego, sin hacer ninguna diferencia entre las conocidas y las desconocidas, se recorrerá la dificultad, según el orden que muestre, con más naturalidad, la dependencia mutua de unas y otras...»

Esto principalmente buscaba Descartes. Y este es el punto de partida de su método nuevo. El silogismo obliga a partir de una proposición establecida, de la cual no sabemos nunca si podremos concluir la que queremos demostrar, a menos de conocer de antemano la verdad que necesita demostración. Pero, si ya de antemano sabemos la conclusión, entonces se ve bien claro que el silogismo sirve más para exponer o defender verdades, que para hallarlas. El análisis es, pues, el primer momento del método. Dada una dificultad, planteado un problema, es preciso ante todo considerarlo en bloque y dividirlo en tantas partes como se pueda 


El Discurso del Método es considerada como la obra cumbre de René Descartes, consta de seis partes que se resumirán a continuación.










En la primera parte  Descartes parte de la afirmación de que toda persona es poseedora de razón y por tanto capaz de emitir juicios aunque no todos ellos sean correctos. No todos los juicios son acertados pues cada cual sigue un camino concreto para razonar, es por esto que el autor pretende mostrarnos un método que nos permita conducir a la razón por el camino correcto para que esta nos lleve a la emisión de juicios verdaderos o correctos.


Dice en esta primera parte que fue educado como hombre de saber, es decir, que en su infancia y adolescencia pudo estudiar aunque esto no le reportó más que dudas. Todas las ciencias, a excepción de las matemáticas, estaban faltas para él de verosimilitud por diferentes motivos y por ello, habiéndose quedado insatisfecho de su aprendizaje, decidió recorrer mundo para observar distintas costumbres de diferentes pueblos así como los juicios emitidos por sus gentes.


Cansado de buscar en el exterior, pues había sido una búsqueda sin resultado, decidió indagar en su interior hallando aquí frutos por fin.






Encontrándose Descartes retenido en un edificio por la inminente llegada del invierno en Alemania, se recluyó en su habitación donde se dedicó a reflexionar durante largo tiempo. Concluyó con el paso de los días que las obras mejor hechas eran aquellas que habían sido empezadas y acabadas por un mismo autor y que sin embargo, el saber no era más que la aportación de diferentes ideas a otras que ya estaban concebidas, y que se tomaban como ciertas, en fin, una suma de opiniones. No sabiendo en cual de dichas opiniones confiar, decidió buscar dentro de si mismo pero a partir de las matemáticas, única ciencia para él capaz de demostrar que sus ideas son verdaderas y a partir de ellas constituyó su método que constaba de cuatro pasos:


1º La evidencia: “No aceptar jamás cosa alguna por verdadera que no supiese con evidencia que lo es, es decir, evitar cuidadosamente la percepción y la prevención, y no comprender jamás en mis juicios lo que no se prestase tan clara y distintamente a mi espíritu que no tuviese ocasión de ponerlo en duda”


2º El análisis: “Dividir cada una de las dificultades que examinaré en tantas partes como pudiera y que fuera necesarias para resolverlas mejor”


3º La síntesis: “ Conducir por orden mis pensamientos, comenzando por los objetos más simples y fáciles de conocer, para ascender poco a poco, como por grados, hasta el conocimiento más complejo; suponiendo incluso el orden entre aquellos que no se preceden naturalmente”


4º La comprobación: “Hacer en todo enumeraciones tan enteras y revisiones tan generales que llegase a estar seguro de no omitir nada”


Siguiéndolo al pie de la letra consiguió entender y deducir por si mismo muchos aspectos antes harto difíciles para él de la única ciencia verdadera. Sin embargo acabó por darse cuenta de que todas las demás ciencias partían de un fundamento filosófico no habiendo aun encontrado él verosimilitud alguna en la filosofía en por lo que decidió adiestrar bien su mente en el método para poder abarcar cuando estuviese preparado dicho campo y así poder dar definitivamente verosimilitud a las ciencias existentes.








Como Descartes a través de su método se había visto obligado a poner todo lo referente a la razón en duda, decidió crear una moral provisional utilizándola como patrón de conducta mientras no encontrase las ideas verdaderas. Ésta se sustentaba sobre tres pilares fundamentales, debía obedecer las leyes y costumbres de su país, debía ser consecuente y llevar las decisiones hasta el final una vez que tomaba opiniones dudosas como seguras y que siempre debía vencerse a si mismo antes que a la fortuna, alterar sus deseos antes que ordenar el mundo y acostumbrarse a creer que sus deseos están enteramente en su poder de manera que si después de haber obrado lo mejor que se ha podido no se ha logrado lo que se deseaba es algo inalcanzable para nosotros.


Así actuó durante largo tiempo para poder continuar instruyéndose. Su siguiente paso fue desprenderse de todas aquellas opiniones preconcebidas que le habían inculcado y no estaban dotadas den un principio de certeza por lo que se dedicó a recorrer mundo como espectador y a reflexionar y analizar las acciones de otros. Fue finalmente en el noveno año de su viaje cuando no sin temor se decidió a abordar el campo filosófico para buscar los fundamentos de la filosofía.








En la cuarta parte Descartes nos demuestra la existencia de Dios a través de la utilización de su propio método. Comienza su explicación no aceptando como verdadero todo aquello que lleve implícito la menor duda. Duda entonces de los sentidos alegando que estos son totalmente subjetivos, duda luego de la existencia de la realidad ya que según él somos incapaces de darnos cuenta de si estamos soñando o en estado de vigilia.


Sin embargo consigue encontrar aquello sobre lo que no existe ningún tipo de duda, algo que constituirá la base de su filosofía, no puede dudar de que está dudando y por tanto pensando. Afirma además que al dudar se convierte en un ser imperfecto y que debe haber un ser en posesión de la certeza absoluta que no es otro que Dios. Así mismo ideará un patrón general para distinguir entre aquellas ideas verdaderas y las que no lo son, considerando como ideas certeras aquellas que sean claras y distintas basándose en que Dios las dota de certeza.


Por último en este capítulo sobre la afirmación del primer principio de la filosofía “pienso luego existo” Descartes fundamente su metafísica alegando que los seres humanos somos sustancias y que en esencia somos seres pensantes y que como toda sustancia estamos compuestos y por tanto somos imperfectos y de ahí saca la conclusión de que dios debe ser solamente esencia pues como ser perfecto no puede ser compuesto.





En la quinta parte se nos presentan los fundamentos de la física cartesiana. Para Descartes el mundo fue formado de la mano de Dios, quien tomando varias partes de materia de espacios imaginarios creó un caos que conformó la naturaleza y que está regido por unas normas ya preestablecidas por el creador. De estas leyes derivan el movimiento y demás cualidades del cielo y los astros.


Se explican también en esta parte del discurso las semejanzas y diferencias entre seres humanos y animales. Así encuentra que los seres humanos tienen una parte irracional que los hace semejantes a los animales en algunos aspectos, estos son todas aquellas funciones que realiza cada persona sin pensar en ellas como es el caso de la respiración o del movimiento del corazón (este último es explicado minuciosamente en el libro).


En cuanto a las diferencias Descartes afirma que a pesar de que el ser humano sea capaz de crear una máquina perfecta que se mueva y realice algunos trabajos mejor que nosotros mismos, nunca tendrá la facultad de hablar y mucho menos de pensar, siendo estas dos facultades las que nos distinga también de los animales. Además al contrario que el alma que poseen los animales, la de los seres humanos es independiente del cuerpo y no está destinada a morir como este.








En la última parte Descartes opina que sería buena editar su obra ya que a partir de esta, otras personas podrían continuar su tarea de investigación y dar lugar así a nuevos adelantos en medicina y nuevas invenciones, además de esta manera y puesto que admite finalmente necesitar de la experiencia alguien interesado en su trabajo podría realizar investigaciones bajo sus ordenes.


Sin embargo luego de este razonamiento recapacita y de inclina hace la postura de no publicar su libro pues según él cree no estará exento de críticas y esto lo descuidaría de su labor de investigación al igual que lo haría la llegada de cualquier ayudante, el cual además, no podría realizar el trabajo que se le encomendase tan bien como el propio Descartes ya que el fue quien discurrió todo el proceso y por tanto quien mejor lo conoce.


En última instancia reconsidera su decisión y se decide a publicarlo pues muchos conocían sus intenciones de editar por lo que podrían penar que las causas por las que se abstenía de publicarlo fueran desfavorables para él mismo. También contribuyó en esta decisión el retraso sufrido en sus investigaciones pues eran muchas las experiencias que debía realizar y aunque no le halagase que el público tomase gran parte en las cosas de su interés, quizá con ayuda pudiese dejar un mayor legado de conocimientos para la posteridad.







Es lógico que este libro haya supuesto una revolución para su época, entendido claro está, que es se editó por primera vez en la etapa de auge del racionalismo y como se ha podido observar, el autor hila una afirmación tras otra basándose únicamente en la argumentación racional de cada una de sus afirmaciones, por mi parte esto es digno de admiración.


Sin embargo y aunque comparto con el escritor los puntos de vista de varios aspectos, El Discurso del Método es un libro, según mi opinión un tanto arduo.


Cierto es que todos erramos y razonamos de distintas formas pero ¿estaríamos en condiciones de admitir que solo existe una única verdad? Y si es así ¿quien sabe cual es la certera? Según la teoría cartesiana las ideas verdaderas, o dotadas de verdad son aquellas que poseen como cualidades de claridad y distinción y se asume que son claras y distintas por el hecho de haber demostrado la existencia de Dios. En cambio y gracias a la perspectiva de futuro desde la que hoy puede hacerse este comentario crítico, hay suficientes pruebas como para demostrar que la Tierra no ha sido creada a partir de nadie y si tuviese que existir una causa incausada sería el Bigbang. Una vez hechas estas dos afirmaciones ¿quien tiene el poder o la sabiduría necesaria para afirmar que ideas son verdaderas y cuales falsas? Esta es una de las partes por las que no estoy de acuerdo con el pensamiento de Descartes, para mí es un pensamiento bien encuadrado en su época pero insuficiente para la nuestra.


También hay otras ideas con las que estoy de acuerdo como la diferenciación que el autor establece en la quinta parte del libro entre animales, máquinas y humanos ya que para bien o para mal somos distintos a ellos en dos rasgos esenciales bajo mi punto de vista, en el lenguaje y en la capacidad de la que hemos sido dotados para pensar como bien afirma Descartes.


Como se ha podido observar discrepo sobre algunos puntos con este gran filósofo y matemático entre los que he dado un ejemplo y sin embargo estoy totalmente de acuerdo con otros como arriba se menciona. A pesar de los distintos puntos de vista que pueda tener creo sinceramente y a pesar de que como ya se dijo, el libro es un poco arduo, es una obra maestra digna de su creador que quizá consiga hacernos pensar y plantearnos de nuevo tanto nuestra existencia como nuestra forma de pensar.




http://html.rincondelvago.com/el-discurso-del-metodo_descartes_8.html http://www.pensament.com/filoxarxa/filoxarxa/Descartes,%20Rene%20-%20Discurso%20del%20metodo.htm

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