jueves, 6 de octubre de 2016

JAIME GIL DE BIEDNA...EL POETA QUE FUÉ POEMA


"Llega un momento en que uno tiene más vida de lo que uno tiene escrito”, dijo el poeta, como queriendo matar a la persona para construir un personaje de sí mismo y esconderse de lo que duele, la represión y la culpa.
Todavía retumban las caretas y los trampantojos de una vida eternamente odiada. “Me odio a mí mismo porque tengo que envejecer, porque tengo que morir”. Un odio que desborda por su sentimiento de culpa, que trató de camuflar en personajes poéticos por miedo a su madre, pero como dice Francisco Rico, la poesía de Jaime Gil de Biedma (1929-1990) es “directa y descarnadamente autobiográfica”.
Seductor, elegante, inteligente y burócrata a sueldo de una multinacional propiedad de la familia, culto y uno de los grandes referentes literarios de la generación de los cincuenta.



 Jaime Gil de Biedma,consideraba que llevar un diario era «una manera de provocar los acontecimientos». Desnudarse sobre el papel tenía para el poeta, mucho antes de que la escritura del yo alcanzara rutilante fama, una «finalidad práctica» que tenía mucho que ver con ese deseo, pocas veces conseguido, de ponerse «en orden» y controlarse a sí mismo. En ese afán por llegar a ser, aunque fuera mediante anotaciones fechadas, la persona que realmente quería (ese poeta que quiso ser poema), Gil de Biedma corrigió y ordenó, cuando la muerte ya le acechaba, su diario de 1956, que se publicó póstumamente.
Carlos Barral, Caballero Bonald, Luis Marquesán, Gil de Biedma, Ángel González y Joan Ferraté en Colliure, ante la tumba de Machado, en febrero de 1959- FAMILIA GIL DE BIEDMA
El resultado es una autobiografía, moral e intelectual, en la que asistimos al nacimiento de su vocación literaria, la consolidación de su carácter y de su identidad poética, sus crisis personales y líricas y su enfrentamiento, sereno y valiente, con la enfermedad y la muerte. Se trata, como advierte Jaume en el prólogo, de «un testamento, unas últimas voluntades críticas que tenemos la obligación de seguir interpretando».
Estando en Manila, en su primera misión como empleado de la Compañía General de Tabacos de Filipinas, el poeta empezó a escribir su diario para tratar de encontrar «un lenguaje para la intimidad y para las gradaciones morales de la experiencia».
El conjunto de textos que va de 1959 a 1965 se ha agrupado bajo el título de «Diario de ‘Moralidades’». Se trata de la época más intensa y difícil del poeta, cuando fue consciente del inevitable paso del tiempo. Es, también, su periodo más fértil como creador, los años en los que termina de definir su voz, temeroso de que se extinga en cualquier momento. Muy amigo de sus amigos (Carlos Barral, Juan Marsé, Gabriel Ferrater o Luis Marquesán), el poeta vive siempre entre el orden y el caos, sufriendo las consecuencias de sus aventuras alcohólicas y padeciendo, ya, los primeros estragos físicos de una vida de excesos. «Ayer cumplí treinta y un años, con el natural desagrado», anota el 14 de noviembre.
Pese a todo, «la mala conciencia estimula las ganas de escribir» y empieza a dar forma a «Barcelona ja no és bona». Los días en Formentor, donde coincide con Gabriel Celaya, Blas de Otero y José Agustín Goytisolo le dejan «mal sabor de boca», como «casi siempre» le ocurre «con las reuniones de literatos». Tras enfermar su pareja , reconoce su preocupación por el «incremento» de su «consumo diario de alcohol a partir de las ocho de la tarde». Descubre, además, que ha contraído la sífilis. 1962 se presenta como un año tempestuoso, en el que el poeta se pregunta si ha llegado el momento de alcanzar alguna conclusión sobre su propia vida. «Por qué huyo y de qué, creo que lo ignoro. Quizá de alguna decisión moral: en el fondo de mi conciencia parece serpear la insinuación de que soy un cobarde. Y no puedo decir si es o no verdad»


Jaime Gil de Biedma...contra Jaime Gil de Biedma.


De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso, 
dejar atrás un sótano más negro 
que mi reputación -y ya es decir-, 
poner visillos blancos 
y tomar criada, 
renunciar a la vida de bohemio, 
si vienes luego tú, pelmazo, 
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes, 
zángano de colmena, inútil, cacaseno, 
con tus manos lavadas, 
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?


Te acompañan las barras de los bares 
últimos de la noche, los chulos, las floristas, 
las calles muertas de la madrugada 
y los ascensores de luz amarilla 
cuando llegas, borracho, 
y te paras a verte en el espejo 
la cara destruida, 
con ojos todavía violentos 
que no quieres cerrar. Y si te increpo, 
te ríes, me recuerdas el pasado 
y dices que envejezco.


Podría recordarte que ya no tienes gracia. 
Que tu estilo casual y que tu desenfado 
resultan truculentos 
cuando se tienen más de treinta años, 
y que tu encantadora 
sonrisa de muchacho soñoliento 
-seguro de gustar- es un resto penoso, 
un intento patético. 
Mientras que tú me miras con tus ojos 
de verdadero huérfano, y me lloras 
y me prometes ya no hacerlo.


Si no fueses tan puta! 
Y si yo no supiese, hace ya tiempo, 
que tú eres fuerte cuando yo soy débil 
y que eres débil cuando me enfurezco... 
De tus regresos guardo una impresión confusa 
de pánico, de pena y descontento, 
y la desesperanza 
y la impaciencia y el resentimiento 
de volver a sufrir, otra vez más, 
la humillación imperdonable 
de la excesiva intimidad.


A duras penas te llevaré a la cama, 
como quien va al infierno 
para dormir contigo. 
Muriendo a cada paso de impotencia, 
tropezando con muebles 
a tientas, cruzaremos el piso 
torpemente abrazados, vacilando 
de alcohol y de sollozos reprimidos. 
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos, 
y la más innoble 
que es amarse a sí mismo!


http://www.elconfidencial.com/cultura/2015-01-07/contra-jaime-gil-de-biedma-25-anos-despues-de-su-muerte_616720/
http://www.abc.es/cultura/libros/abci-biedma-testamento-poeta-quiso-poema-201510302004_noticia.html
http://amediavoz.com/gildebiedma.htm#CONTRA JAIME GIL DE BIEDMA















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