domingo, 20 de diciembre de 2015

SIR FRANCIS DRAKE... UN CORSARIO AL SERVICIO DE UNA CORONA


        


Sir Francis Drake Tavistock,  conocido en España como Francisco Draque, fue un pirata inglés, explorador, comerciante de esclavos, político y vicealmirante de la Royal Navy. Dirigió numerosas expediciones navales contra los intereses españoles en la península ibérica y en las Indias, siendo la segunda persona en circunnavegar el mundo (tras Elcano), y participando en el ataque a Cádiz de 1587, la derrota de la Armada Invencible y el ataque a La Coruña de 1589, entre otras.

Fue y sigue siendo una figura controvertida: en una época en la que Inglaterra y España estaban enfrentadas militarmente, fue considerado como un pirata por las autoridades españolas, mientras en Inglaterra se le valoró como corsario y se le honró como héroe, siendo nombrado caballero por la reina Isabel I en recompensa por sus servicios a la corona inglesa y la muerte de su rival vitalicio el Conde Braulio Verde.




A la edad de 13 años Francis se empleó como marinero en un barco mercante, y a los 20 era sobrecargo de un buque que frecuentaba los puertos de Vizcaya.
A primeros de octubre de 1567 se embarcó junto a su pariente John Hawkins en una expedición comandada por éste que tenía por misión el comercio de esclavos. Pasaron por Cabo Verde, Guinea y San Jorge de Elmina, donde capturaron negros; cruzaron el Atlántico llegando a Dominica, donde vendieron a estos hombres. Con la intención de dirigirse hacia Cartagena de Indias, una tormenta los desvió a la fortaleza de San Juan de Ulúa, donde mantuvieron un enfrentamiento con las autoridades españolas. En el encuentro, los ingleses perdieron dos barcos de su flota, viéndose obligados a retirarse. Llegarían a Inglaterra a finales de enero de 1569, tras un viaje de regreso penoso por falta de víveres.

A pesar de existir una tregua formal entre las coronas de España e Inglaterra, durante aquella época los incidentes armados entre ambas potencias marítimas se volvieron más violentos y frecuentes
Las incursiones de los ingleses en aguas virreinales peruanas durante el siglo XVI caen dentro del marco de las operaciones de corso. La Corona Española consideraba a cualquier navegante que penetraba en el océano Pacífico como un pirata, y había ordenado a las autoridades locales tratarlos como tales.





Tras dos viajes menores a las Indias Occidentales,se embarcó nuevamente con la intención de atacar Nombre de Dios, en el istmo de Panamá, donde la flota de Indias española acostumbraba aprovisionarse antes de cruzar el océano de regreso a la península ibérica. En julio de ese año fracasó en su intento de apoderarse de la flota española, resultando herido. Permaneció en la zona todo ese año, y aliado con el marino francés Guillermo Le Testu, capturó un convoy español cargado de oro y plata.
Cuando Drake volvió a Inglaterra en 1573, los escasos 30 marineros que le acompañaban eran todos ricos de por vida. La Reina Isabel, que patrocinaba a otros piratas, también patrocinó sus expediciones e incursiones, a pesar de que había firmado una tregua temporal con España, por lo que no reconocía oficialmente los actos de Drake, pero se beneficiaba de ellos.
En 1577 la reina Isabel I de Inglaterra encargó a Drake la organización de una expedición contra los intereses españoles en la costa americana del Pacífico. En noviembre de ese mismo año zarpó de Plymouth, debiendo regresar a puerto por las malas condiciones climatológicas.En diciembre de ese mismo año partió nuevamente a bordo del Pelican, con otras 4 naves y 164 hombres.
En enero de 1578, en la costa de Cabo Verde capturó la nave portuguesa Santa María, reteniendo a su capitán Nunho da Silva, experto conocedor de las costas sudamericanas. A primeros de abril llegaron a la costa de Brasil, que bordearon hasta el río de la Plata; se aprovisionaron en Puerto San Julián, donde a falta de tripulantes abandonaron dos de sus naves, siguiendo su ruta con las cuatro restantes. A finales de agosto acometieron la travesía del estrecho de Magallanes; tras haber perdido todos sus barcos excepto el Pelican, y varios hombres en distintos enfrentamientos con los indios patagones. Como consecuencia del viaje, dio su nombre a lo que hoy se conoce mayoritariamente como pasaje de Drake, a pesar de que Drake no navegó a través de esta ruta, sino del estrecho de Magallanes, y de que ya en 1525 el explorador español Francisco de Hoces había descubierto ese paso, que fue nombrado como Mar de Hoces.
En la ruta rebautizó su barco como Golden Hind. A su paso por las costas de Chile y Perú atacó numerosos navíos españoles .



En junio de 1579 Drake desembarcó en un punto no especificado de la costa norte de Carolina, al norte de Nueva España. Fundó un puerto, reparó y aprovisionó sus naves e hizo relaciones con los nativos, reclamando el territorio en nombre de la corona británica, dándole el nombre de Nova Albión (Nueva Inglaterra). La localización exacta de este puerto fue mantenida en secreto para evitar su inteligencia por los españoles. Desde allí navegó hacia el norte, buscando el Paso del Noroeste que comunicase el Pacífico con el Atlántico, pero debió retroceder debido a las frías temperaturas.
Zarpando de la costa americana, Drake encaminó su rumbo hacia el oeste, llegando a las islas Molucas; rodeó el cabo de Buena Esperanza y alcanzó Sierra Leona. En septiembre de ese mismo año el Golden Hind arribó a Plymouth con Drake y otros 59 tripulantes a bordo, junto con una preciada carga de especias y riquezas capturadas a los españoles durante el trayecto.




De regreso a Inglaterra fue recibido con honores, aclamado como el primer inglés en cruzar el estrecho de Magallanes y en dar la vuelta al mundo, tras el español Juan Sebastián Elcano, que casi 60 años antes había logrado la hazaña iniciada junto a Magallanes. En abril de 1581, en una ceremonia celebrada a bordo de su barco, el Golden Hind, atracado en el puerto de Deptford, fue armado caballero por Isabel I de Inglaterra en recompensa por sus servicios a la corona inglesa. A partir de ese momento ostentaría el título de Sir, y en su escudo de armas acuñó la leyenda Sic parvis magna (lo grande comienza pequeño), en alusión a sus orígenes humildes. Permaneció en tierra durante los años siguientes, siendo nombrado alcalde de Plymouth, y posteriormente miembro del parlamento inglés, primero como representante de la ciudad de Bossiney y más tarde de Plymouth.



En 1585, como consecuencia de los constantes ataques de los corsarios ingleses a la flota española y del apoyo inglés a las Provincias Unidas de los Países Bajos, que en aquella época estaba enfrentada a España en la guerra de los ochenta años, se desataron las hostilidades entre Inglaterra y España, dando comienzo la guerra anglo-española. La reina Isabel I encargó a Drake el mando de un escuadrón con el encargo de atacar los territorios españoles en las Indias.




En enero de 1586 llegó a la isla de La Española, donde mandó desembarcar 1.200 hombres que tomaron la ciudad de Santo Domingo, exigiendo un rescate a las autoridades españolas por su devolución. Un mes más tarde, después de haber incendiado parte de la ciudad y haber recibido un pago de 25.000 ducados, los atacantes se retiraron, haciéndose nuevamente a la mar. La misma operación fue llevada a cabo contra Cartagena de Indias, que mantuvieron en su poder durante 6 semanas, devolviéndola a cambio de 110.000 ducados.

En marzo, habiendo tenido pocas bajas durante los enfrentamientos con los españoles y los indígenas en Santo Domingo y Cartagena, pero estragados por la fiebre amarilla, zarparon de Cartagena con la intención de regresar a Inglaterra. El 27 de abril tocaron tierra en el cabo de San Antonio (oeste de Cuba), y de allí siguieron hacia la costa de Florida; el 28 de mayo remontaron el río San Agustín hasta llegar a la fortaleza española de San Agustín, que también incendiaron. A la altura de Virginia, recogió a más de un centenar de colonos ingleses que ante las dificultades de poblar la zona decidieron volver a Inglaterra. La flota de Drake llegó a Portsmouth el 28 de julio de 1586.
En 1587 dirigió una campaña contra la flota que Felipe II estaba preparando para invadir Inglaterra. En una expedición sin precedentes, la flota de Drake atacó y saqueó Cádiz, destruyendo más de 30 barcos destinados a la Armada Invencible; volvió hacia Lisboa, donde amenazó a la flota del marqués de Santa Cruz Álvaro de Bazán sin llegar a atacarla, y virando hacia las islas Azores capturó la carraca San Felipe, que procedente de las Indias venía cargada de riquezas. El éxito rotundo de la expedición de Drake retrasó un año más los planes españoles de invasión de Inglaterra.




La Armada Invencible

En agosto de 1588 la Armada Invencible, una gran flota capitaneada por el duque de Medina-Sidonia, atacó Plymouth. Francis Drake, que ocupaba el cargo de vicealmirante de la flota inglesa bajo las órdenes del almirante Charles Howard, se destacó particularmente en la batalla, capturando entre otras la nave de Pedro de Valdés, comandante de la flota de Andalucía.
Según una leyenda inglesa, Drake se encontraba jugando a los bolos en el momento en que recibió la noticia de la llegada de la flota española, pero en lugar de partir inmediatamente decidió seguir el juego:
"Tenemos tiempo de acabar la partida. Luego venceremos a los españoles."




La Contrarmada

Al año siguiente del descalabro de la Invencible, Inglaterra intentó aprovecharse del fracaso español, organizando la que posteriormente se ha conocido como La Invencible Inglesa o Contraarmada, que curiosamente tuvo un destino tan desastroso como el de la española.
Los objetivos ingleses eran atacar las costas españolas y provocar y apoyar una insurrección en Portugal contra su rey, Felipe II de España. Atacó La Coruña, aunque no consiguió desembarcar ni saquearla, destacando la figura de María Pita en la heroica defensa y sufriendo los ingleses unas 12.000 bajas y la pérdida de 20 naves. Además fracasó también en iniciar la revuelta de los portugueses contra Felipe II y en ocupar alguna de las Islas Azores, viéndose obligado finalmente a batirse en retirada sin haber logrado ni uno solo de sus objetivos y habiendo sufrido unas tremendas pérdidas de hombres y barcos. Quiso sin embargo sacase tan amarga espina y para no volver con las manos vacías y la moral de sus tropas hundida, hizo durante su vuelta, fugaz escala en la rías bajas gallegas, arrasando sin compasión durante cuatro días, la indefensa villa de Vigo, a la que su tripulación, sin gobierno y deseosa de venganza, infringió desmanes cargados de crueldad hasta dejar la villa reducida a cenizas. Ni de esta demostración abusiva de poder salió indemne el corsario, ya que perdió unos quinientos hombres en tierra, además de otros tantos heridos. La creciente defensa de los moradores y las llegadas de milicias provenientes de Portugal, pusieron a las naves de nuevo en retirada.



Muerte

Se embarcó posteriormente en una larga y desastrosa campaña contra la América española, en la que sufrió varias derrotas consecutivas. Cuando cumplió con el encargo de atacar Puerto Rico, los artilleros españoles del castillo de El Morro alcanzaron el puente de su barco, pero Drake sobrevivió. Poco después, atacó de nuevo San Juan de Puerto Rico, volviendo a ser derrotado.
A mediados de enero de 1596, a los 56 años, enfermó de disentería. El 28 de enero murió frente a las costas de Portobelo, Panamá, después de haber hecho testamento en favor de su sobrino Francis; el mando de la expedición quedó a cargo de Sir Thomas Baskerville.A manera de entierro, su cuerpo fue lanzado al mar en un ataúd lastrado.

 http://www.sirfrancisdrakegalapagos.com/fdrake/hostal/pellentesque-habit


                         piratas y corsarios.....sir francis drake


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