sábado, 21 de enero de 2017

EL "SUTRA DEL DIAMANTE"



Con el Hannya Shingyo, el Sutra del Diamante es uno de los textos budistas más célebres y más condensados. Durante siglos permaneció oculto en una de las cuevas de Mogao, en China, hasta que lo descubrió el arqueólogo Aurel Stein


El 11 de mayo del año 868, el chino Wang Jie autorizó la impresión y distribución de El sutra del diamante, el libro impreso más antiguo del que se tiene conocimiento, que se estampó casi 600 años antes que la Biblia de Gutenberg. El sutra del diamante no es el primer texto impreso de la historia, pero sí el más antiguo que se conserva hasta la fecha. El término «sutra» proviene del sánscrito, la antigua y sagrada lengua de la India, que es de origen indoeuropeo. Un sutra es un texto que recoge las palabras de Buda. Sus discípulos aprendían de memoria estos discursos y los transmitían de generación en generación.




Al final de El sutra del diamante, Subhuti, un discípulo de Buda, le pregunta a éste cómo debería titularse el sermón, a lo que Buda le responde que deberá ser conocido como «El Diamante Cortador de Sabiduría Trascendental» porque «la enseñanza es fuerte y afilada como un diamante que corta a través de los malos enjuiciamientos y la ilusión».

La British Library conserva la copia


 British Library

El texto original de El sutra del diamante, escrito en sánscrito, fue traducido al chino, alrededor del año 400, por un monje erudito indio llamado Kumarajiva. La copia china que se conserva, del año 868, fue hallada en 1907 por Aurel Stein (1862-1943), un arqueólogo húngaro-británico. Este precioso pergamino, de unos cinco metros de largo, había permanecido oculto, junto a otros 40.000 libros y manuscritos, en una cueva cercana a Dunhuang, una ciudad importante en la antigua Ruta de la Seda. La gruta forma parte de un conjunto sagrado de varios centenares de templos excavados en un precipicio arenoso, conocido como las cuevas de Mogao o las cuevas de los Mil Budas. Esta biblioteca secreta fue sellada alrededor del año 1000, en una época en que esta región sufrió la amenaza del Imperio tangut. En 1900, un monje descubrió la entrada sellada de la cueva, en cuyo interior se habían conservado perfectamente los pergaminos de papel y seda gracias al aire seco del desierto. La Biblioteca Británica (British Library) conserva la copia



                                                             Hannya Shingyo

Como comenté al principio,con el Hannya Shingyo, el Sutra del Diamante es uno de los textos budistas más célebres y más condensados. Ambos son resúmenes del Prajnaparamita Sutra, y a veces al Sutra del Diamante también se le llama Prajnaparamita Sutra en trescientos versículos, que podría traducirse más literalmente de este modo: El Sutra de la Sabiduría del alcanzar-la-otra-orilla en trescientos versículos, que suena algo mejor.
Que por cierto es lo que también pensaban los antiguos maestros chinos como Konin y Eno y, desde entonces, el Sutra del Diamante no ha dejado de figurar entre los textos centrales del Zen en todo el mundo. Sin embargo, cuando nosotros, europeos del siglo veintiuno, tratamos sinceramente de leerlo en su totalidad, a menudo nos resulta aburrido e incluso exasperante por las numerosas repeticiones de este supuesto “resumen”. Y hasta podríamos preguntarnos si no alcanzaríamos un poco más rápidamente la otra orilla, si nos ahorrársenos un contenido tan repetitivo. Pero ¿sería en verdad el caso?
Pareciera que este acceso multifacético fuese, por el contrario, una advertencia contra nuestra facilona opinión, que nos llevaría a pensar que «el mensaje es demasiado obvio como para detenerse en él». Me acuerdo de una monja que me decía que, desde su punto de vista, el Sutra del Diamante era tan evidente que no valía la pena comentarlo. Pero es perfectamente posible que este sutra haya sido redactado exactamente de esa manera para conducirnos a fin de cuentas a la opinión contraria. Cuando dirigí los talleres del Dharma sobre el Sutra del Diamante en Maredsous y La Gendronnière, no llegamos ni siquiera a adentrarnos en la mitad de su significado. El sutra está lleno de fervor por la Vía de Buda, y cada pasaje imparte su luz como la faceta de un diamante magníficamente tallado, y no deja de regalarnos su mensaje desde un ángulo renovado cada vez.
Otros textos esenciales del Mahayana, como el Sutra del Loto y el Sutra Avatamsaka, hacen uso del folklore, de la poesía, de cuentos y de la mitología para llevarnos a romper con nuestro modo ordinario de pensar y nuestro mental rutinario. En cuanto al Sutra del Diamante, digamos que emplea una aproximación cubista para llevarnos a abandonar todos nuestros enquistados puntos de vista acerca de lo que para nosotros es tan obvio en nuestra vida, en las enseñanzas de Buda, y acerca de lo que creemos indigno de consideración para nuestra propia práctica de zazen.
No pretendo presentar una exégesis o un análisis histórico “exacto” de este texto. Este artículo no representa ninguna otra cosa más que una tentativa de articular todas esas facetas del diamante con nuestra práctica, con nuestra vida, con nuestras posibles tendencias equivocadas de querer negociar con el Dharma. Me percato de que esto, en sí mismo, es pretencioso, y que este artículo no es más que el plano sucinto de un estudio que por cierto exige más elaboración y que quizá requiera de correcciones. Teniendo en mente todas estas consideraciones, he aquí una de las posibles lecturas de este sutra...


Frontispicio de "El sutra del diamante", el libro impreso más antiguo del que se tiene conocimiento, publicado supuestamente el 11 de mayo del año 868.

http://www.abzen.eu/es/enseignement/enseignement/84-commentaire-au-sutra-du-diamant
 http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/historia/actualidad/8258/el_sutra_del_diamante_libro_impreso_mas_antiguo.html
http://www.acharia.org/downloads/sutra_diamante.pdf
http://www.abzen.eu/es/ensenanza/451-comentario-al-sutra-del-diamante




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