viernes, 22 de septiembre de 2017

EL CANTAR DE LOS CANTARES. . . EL CANTAR DE SALOMON




Cantar de los Cantares (hebreo שִׁיר הַשִּׁירִים, Shir Hashirim), conocido también como Cantar de Salomón o Cantar de los Cantares de Salomón, es uno de los libros de la Biblia y del Tanaj.
A primera vista, el Cantar de los Cantares se estructura como un poema de amor conyugal a voces o cantos alternos, ajeno a todo plan organizado y que escapa a cualquier categorización rigurosa.

Trata de dos amantes, un joven pastor y una sulamita, que han sido obligados a separarse, que se buscan con desesperación, declaman su amor en una forma poética altamente sofisticada, se reúnen y vuelven a separarse, siempre con la profunda esperanza de volver a estar juntos para siempre, apoyándose en la antigua premisa de que "El amor siempre triunfa". Una de las claves del Cantar de los Cantares es la forma descriptiva , sensual e inspiradora con la que se desarrollan todas las situaciones utilizando la metáfora a través del mundo de la naturaleza, los frutos, las flores, los capullos, los árboles y la miel, para relacionarlo con los enamorados , el deseo de verse y el amor profundo entre ambos. Las palabras utilizadas y la forma de usarlas inspiraron muchos sermones como los de Bernardo de Claraval, quien encontró en las Cántigas, una forma nueva de expresar el amor hacia Dios.
Los analistas antiguos no judíos se mantuvieron fieles a esta explicación, y lo mismo hacen los judíos modernos y la inmensa mayoría de las confesiones cristianas: Dios es el perfecto esposo del pueblo creyente y, como cualquier pareja de amantes, ambos suelen sufrir desilusiones, desesperanzas y problemas. Con el cristianismo la imagen alegórica se actualizó: el cantar trata del matrimonio místico de Cristo con su Iglesia. Y aunque las correspondencias de la esposa hayan variado (la humanidad, el alma fiel del creyente) la interpretación simbólica prima durante bastante tiempo. Teodoro de Mopsuestia consideraba que el libro era una evocación de la relación de Salomón con una princesa egipcia.

El sentido literal fue vuelto a proponer por Sebastian Castellio (en el año 1537) en el ámbito judío. A partir de allí diversos exegetas cristianos entre los que se cuenta al mismo Bossuet le dan una interpretación literal que da pie para la interpretación alegórica.
La otra escuela sostiene que la obra debe leerse en el sentido literal, es decir, no es más que una colección de cantos eróticos que celebran el amor humano protagonizado por un hombre y una mujer (cosa que también mandaría la Biblia). Según algunos analistas, el libro evitaría cuidadosamente la profanación de este amor, ya que el casamiento del hombre y la mujer estaría bendito por Dios y deseado por Él. No es la primera vez, como se ha dicho, que el tema es tratado en el Antiguo Testamento, y la santidad que para la Iglesia, significa el matrimonio religioso justificaría que se lo entienda tanto de manera llana como alegórica.
La interpretación alegórica se enriquece con nuevas imágenes como la de la unión de Salomón con la sabiduría (Rosenmüller), unión entre Israel y Judá (Hug)... Al mismo tiempo, la interpretación literal siguió ganando adeptos como Renan. La interpretación llamada tipológica (es decir, que al sentido literal se superpone uno alegórico dado a conocer por la misma revelación) continúa siendo defendida por autores como Miller y Hontheim.
En los años 50 se abrió una nueva forma de considerar el sentido literal: según Dubarle y Audet el cantar de los cantares es un libro que canta y celebra el amor esponsal manifestando el modo querido por Dios para su desarrollo.




Los expositores antiguos miraron siempre como autor del libro al rey Salomón cuyo nombre figura en el título: "Cantar de los Cantares de Salomón" y fue respetado por el traductor griego. La Vulgata no pone nombre de autor, y diversos exégetas católicos remiten la composición del Cantar a tiempos posteriores a Salomón (Joüon, Holzhey, Ricciotti, Zapletal, etc.).Desde tiempos muy antiguos, el Cantar de los Cantares desafió a los intérpretes eclesiásticos y seculares. El libro presenta un contenido bastante disperso, derivándose su semblanza de unidad sobre todo de lo inusual de su temática y del estilo similar de los poemas y fragmentos separados. No puede encontrarse ninguna otra fuerza, como por ejemplo un punto de vista único del autor ni una estructura unificada fácil de reconocer, que dé coherencia al todo o que guía al lector en el significado y objeto del libro.
El Talmud y los comentaristas judíos medievales consideraron al Cantar de los Cantares un diálogo alegórico entre Dios e Israel, en el que Dios es el amante e Israel la amada. Quizá gracias a esta interpretación el libro ha sido incluido en el canon hebreo, a pesar de una importante oposición. La tradición eclesiástica cristiana ha interpretado al libro como las relaciones de Dios con la Iglesia o con el alma individual, o bien como un diálogo que describe el amor de Jesús por su novia, la Iglesia.
Desde los primeros años del siglo XIX, algunos especialistas han considerado el libro como un poema dramático con uno o más personajes: el amante real (Salomón) enamorado de una muchacha campesina; la muchacha (la 'Sulamita' mencionada en 7,1) enamorada de un pastor; y el 'coro' compuesto por las hijas de Jerusalén. Analizado como un drama de dos personajes, el libro se limita a celebrar el amor matrimonial. Por el otro lado, visto como un drama protagonizado por tres personajes (la muchacha y su amante pastor, con Salomón apareciendo y deseando llevarla a su harén), el libro puede considerarse como exaltador de la fidelidad premarital al amor verdadero.
Así mismo, desde el siglo XVIII hasta nuestros días muchas han sido las críticas en cuanto a las interpretaciones autores como: Ernest Renan, Miller y Hontheim le dan una interpretación tipológica, es decir, que al sentido literal se superpone uno alegórico dado a conocer por la misma revelación.
También en los años 50 años, los autores Dubarle y Audet consideraron al Cantar de los Cantares; como un libro que canta y celebra el amor esponsal manifestando el modo querido por Dios para su desarrollo.
En el género literario Panigarola, Jacobi y Jean Guitton afirman que se trata de una obra dramático-lírica, generalmente se niega que tenga carácter histórico.
En tal sentido, los críticos de hoy día consideran al Cantar de los Cantares, como una colección de piezas litúrgicas que tuvo su origen en un antiguo ritual del culto semita, específicamente en rituales paganos relacionados con las festividades agrícolas de primavera y otoño. Así como también es considerado, como una colección de poemas de amor diferenciados entre si y partiendo de esta concepción, el erotismo que mana de ellos debe considerarse como lo que es sin disimulo.





El Cantar de los Cantares, es un texto que pertenece a unos de los libros del Antiguo Testamento en el cual se refleja en el contexto una poesía amorosa. En las versiones cristianas de la biblia suele aparecer después del libro de Eclesiastés; en la biblia hebrea, aparece a continuación del libro de Job en los Hagiográficos, la tercera parte del Canón.La introducción de este libro indican a Salomón como autor del libro y así lo han considerado las religiones Judías y Cristianas.
El Cantar de los Cantares esta estructurado en 8 capítulos, un epílogo y dos epigramas, se constituyen el poema; en el amor conyugal de dos amantes enamorados (Salomón y Sulamita), alternando en cada canto una forma de expresión sublime elevando el amor de cada uno de ellos.
En su temática, predominan las alusiones a la naturaleza exótica así mismo la combinación de imágenes naturales con las imágenes del cuerpo; que representan el profundo amor sentido por los amantes. También se pueden apreciar en el texto datos históricos y religiosos de la ciudad de Judá como el lirio, el jardín y la paloma, reino que fue dividido después de la muerte del rey Salomón. En tal sentido, se pueden establecer diferentes connotaciones alegóricas como texto religioso entre Dios e Israel; en el que Dios es el amante e Israel la amaba, recordando que Dios dio sabiduría al rey Salomón para que dirigiera a su pueblo. De igual manera, en nuestra tradición cristiana podemos establecer la relación de Dios con la iglesia representándose en el escrito el amor divino.
Es así como el texto gira en torno al amor profundo, desmedido y perfecto entre los amantes; donde existe una búsqueda, un encuentro que exaltan cada momento vivido como el único. El uso de múltiples metáforas e imágenes de grandísimo valor literario que recrean un amor poético que los envuelve, cada palabra expresada por los amantes no es una simple palabra sino que encierra el anhelo, deseo y la entrega entre ellos.
Es importante señalar, que el Cantar de los Cantares ha sido criticado severamente por su lenguaje sensual; pero su derecho a estar en la biblia ha sido defendido por muchos religiosos a través de la época. Así mismo, se puede decir también que es un libro que ha influido en la poesía de todos los pueblos; no solo es un texto que presenta el amor entregado entre dos esposos sino también muestra elementos culturales, históricos y religiosos que enaltecen una nación, creando una gran significación especial y espiritual en cada elemento presente en el texto.




Trata de dos amantes Salomón y Sulamita que han sido obligados a separarse (Ausencia del ser amado); se buscan con desesperación (El encuentro), declaman su amor en forma poética con la profunda esperanza de estar juntos otra vez (Entrega). Indicando tres momentos esenciales presentes en el Cantar de los Cantares.




Ausencia del ser amado:

Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma,
Dónde apacientas, dónde sesteas al mediodía;
Pues ¿por qué había de estar yo como errante
Junto a los rebaños de tus compañeros? (Cap.1:7)
Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma;
Lo busqué, y no lo hallé.



El encuentro:

¡La voz de mi amado! He aquí él viene
Saltando sobre los montes,
Brincando sobre los collados.
Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña,
 en lo escondido de escarpados parajes
Muéstrame tú rostro, hazme oír tú voz;
Porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.



La entrega:

Atráeme; en pos de ti correremos.
El rey me ha metido en sus cámaras;
Nos gozaremos y alegraremos en ti;
Nos acordaremos de tus amores más que del vino;
Con razón te aman. 

Así mismo, se reflejan las palabras de amor que el esposo dirige a la esposa y donde su amada le responde con amor, fe y entrega total. El Cantar se establece mediante la intervención de diálogos y a veces en forma dramática entre la esposa (Sulamita) y el esposo. De igual manera, también se llaman cada uno de ellos hermano y hermana como una alegoría de la tragedia Griega.

"Abrí yo a mi amado
Pero mi amado se había ido, había ya pasado
Y tras su hablar salió mi alma
Lo busqué, y no lo hallé;
Lo llamé, y no me respondió"
"! Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía!
"! Oh, si tú fueras como un hermano mío 

Es importante connotar que entre el esposo y la esposa no es una simple relación de amantes, porque dentro de la cultura Israelita sólo los esposos se trataban tan estrechamente y con tanta entrega como lo muestra el canto amoroso "El Cantar de los Cantares"; pero no sólo se trata de un poema de costumbres Orientales, sino como un sistema de representación de lo que la biblia plantea sobre el verdadero lazo entre los esposos instituido por Dios mismo.
Así también se observa en el poema abundantes comparaciones y metáforas que exaltan los amores entre el amado y la amada a través de la inspiración de la palabra, donde el esposo ve a la esposa en toda su plenitud y cada comparación que hace es una forma de elogio a la mujer.

"Tus ojos entre guedejas como de paloma;
Tus cabellos como manada de cabras
Que se recuestan en las laderas de Galaad.

Aquí se puede observar la personificación de los ojos y el cabello en animales.


"Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa;
Miel y leche hay bajo tu lengua;
Y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.

En este se relacionan los labios con el dulce néctar de las abejas, así como el vestido se compara con el Líbano; república del Oriente que limita al Sur con Israel, república que fue gobernada por Salomón creando las comparaciones a su vez una connotación histórica.
Por ende, en el poema se puede apreciar condiciones históricas de la ciudad de Israel, se habla del campo en todo su esplendor que alegóricamente simboliza la religión de Israel, sin olvidar destacar que entre los pueblos del Medio Oriente el mayor aporte que se dio en la humanidad fue en el orden moral y religioso.



De igual forma, se pueden observar en el canto una serie de imágenes con sentido alegórico como son el jardín, el lirio y la paloma que se pueden aplicar al pueblo Judío.

Sus ojos, como palomas junto a los arroyos de las aguas,
Que se lavan con leche, y a la perfección colocada
Al huerto de los nogales descendí
A ver los frutos del valle,
Y para ver si brotaban las vides,
Si florecían los granados
Yo soy de mi amado, y mi amado es mío;
El apacienta entre los lirios
Al igual se hace mención, a la ciudad de Jerusalén; como símbolo de la gloria y del esplendor Israelita.

Es necesario resaltar en el poema simbologías bíblicas que como en el Cantico espiritual se hacen presentes como lo es el manzano; que en relación a la biblia es la fruta prohibida que comieron Adán y Eva dando origen al pecado original.
Como el manzano entre los árboles silvestres,

Así es mí amado entre los jóvenes;
Bajo la sombra del deseado me senté,
Y su fruto fue dulce a mi paladar. 

En esta imagen se observa el fruto como disfrute de la amada y donde ella lo compara con el amado.
Otro elemento significador aparte de las referencias religiosas y bíblicas es la exaltación constante de la belleza de los enamorados con imágenes naturales, los labios comparados con el panal de abejas, las mejillas con las especies aromáticas, muslos como joyas, el paladar como el buen vino y otras tantas imágenes que recrean la sublimidad del poema. Además se presenta la despedida de la época del invierno y el placer del encuentro con la primavera.
Mi amado habló, y me dijo:

Levántate, oh amiga mía y ven.
Porque he aquí ha pasado el invierno,
Se ha mudado, la lluvia se fue;
Se han mostrado las flores en la tierra,
El tiempo de la canción ha venido,
Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola.

Por consiguiente, se puede decir que el Cantar de los Cantares refleja determinados acontecimientos claves: El casamiento de Salomón con la doncella Sulamita , los encuentros felices entre los amados , el recuerdo del matrimonio ), el amor perdido y recuperado, y finalmente el diálogo entre la novia, los hermanos y el rey. Todos estos elementos rodean un contexto histórico, cultural y religioso como lo muestra el Cantar.

http://www.oshogulaab.com/MISTICOSCRISTIANOS/CANTARCANTARES.htm
http://www.monografias.com/trabajos99/analisis-critico-cantico-espiritual-y-cantar-cantares/analisis-critico-cantico-espiritual-y-can
http://es.wikipedia.org/wiki/Cantar_de_los_Cantares
https://campus.usal.es/gabinete/comunicacion/CantarCantares09.pdf
https://www.gotquestions.org/Espanol/Libro-de-Cantar-Cantares.html
https://www.biblegateway.com/passage/?search=Cantares+1&version=NVI
http://biblecentre.org/content.php?lng=33&mode=7&item=1263


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