domingo, 10 de abril de 2016

SAMUEL HAHNEMANN....CREADOR DE LA HOMEOPATIA

 

Samuel Hahnemann un hombre que alcanzó el prestigio en vida,el fué quien legó a la humanidad una nueva manera de entender la Medicina. 

             

Controvertido, amado o criticado, su nombre no deja indiferentes a médicos y científicos, sea cual sea su idea respecto a la Homeopatía. Lo cierto es que la vida de Cristiano Federico Samuel Hahnemann (1755-1843) es una historia fascinante de búsqueda, esfuerzo y generosidad.  Tampoco está exenta de misterio, pues poco se sabe de los primeros días de su infancia, aunque existen registros que indican que fue el tercero de los cuatro hijos que tuvieron el pintor Cristiano Federico Godofredo Hahnemann y Juana Cristiana Hahnemann, matrimonio asentado en Meissen, pequeña ciudad de Sajonia, en Alemania.
Samuel Hahnemann tenía 20 años (1775) cuando decidió estudiar Medicina en la Universidad alemana de Leipzig, por lo que tuvo que abandonar su localidad y emprender la aventura con unos cuantos marcos en el bolsillo.
Al poco tiempo tuvo la fortuna de recibir la ayuda de un miembro del Consejo Académico de la escuela, apoyo que se materializó en una beca que le permitiría estudiar gratuitamente. Sin embargo, para cubrir sus gastos de manutención explotó al máximo su capacidad en el conocimiento de diversos idiomas: griego, latín, italiano, francés e inglés, y se dedicó a traducir textos de todo tipo.




Se dice que Hahnemann se desencantó con los métodos empleados por los facultativos de su época, y que esto le orilló a una especie de retiro voluntario donde se dedicó a la traducción de textos y aprovechó al máximo la libertad para elegir los títulos, de modo que seleccionó aquellos que estuvieran relacionados con Medicina y Herbolaria. Lector ávido y disciplinado, se topó con el libro Materia Médica del médico escocés William Cullen, y fue entonces que descubrió que sería muy interesante hacer algo que nadie había hecho hasta el momento: experimentar en hombres sanos.

Hahnemann lo relató así en sus memorias: “Tomé, para experimentar, dos veces por día, 4 dracmas (1 dracma equivale a 3 gramos y 24 centigramos) de quina (China callisaya). Mis pies, y extremidades de los dedos se tornaron primeramente fríos; me sentí somnoliento y lánguido, mientras mi corazón palpitaba; temblaba sin que estuviésemos en época invernal y tuve postración en todo el cuerpo, en todos mis miembros. Sentí pulsaciones en la cabeza, enrojecimiento de mis mejillas, sed y, en resumen, síntomas típicos de la fiebre intermitente (malaria) aparecieron uno después de otro, aunque sin el peculiar escalofrío”.
Los síntomas se presentaban “3 ó 4 horas cada vez, y reaparecían si yo tomaba la dosis de la misma manera. Dejé de tomar la quina y los malestares cesaron. He aquí la manera en que me introduje por esta nueva vía: ‘tú debes —pensé— observar la manera de actuar de los medicamentos en el organismo del hombre cuando él se encuentra en la placidez de la salud’”.
Hahnemann recibió la ayuda de muchos amigos, quienes aceptaron convertirse en “conejillos de Indias” para percibir los diferentes síntomas y luego clasificarlos, basados en las reglas del método científico. Las primeras sustancias que se ordenaron fueron azufre, mercurio, belladona e ipecacuana, pero también se aventuraron con plata, oro, licopodio y cloruro de sodio, entre otros productos minerales, vegetales y animales.

Tras 6 años de intensos experimentos y análisis de sus teorías, el padre de la Homeopatía publicó un tratado en el que resumió los fundamentos de este sistema médico terapéutico: Ensayo sobre un nuevo principio para descubrir las virtudes curativas de las sustancias medicinales, aparecido en 1796.
Lo que se destacó en esa obra, en primer lugar, fue la necesidad de conocer las propiedades y virtudes de las sustancias medicinales por medio de pruebas en hombres sanos. Contrario a lo que pudiera pensarse, el genio alemán reconoció el valioso servicio que la Química le presta a la Medicina, sin dejar de advertir que cada individuo es diferente y por ello necesita que se le apliquen remedios específicos.
La palabra Homeopatía fue ideal para describir la nueva Ciencia, toda vez que utiliza las raíces griegas homeos, que significa “semejante”, y pathos, “enfermedad”, haciendo referencia a que una dolencia puede curarse por medio de aquello que genera síntomas parecido.
Es cierto que este principio fue descubierto por el famoso médico griego Hipócrates, pero fue Hahnemann quien lo puso en práctica de manera científica, comprobando que cuando una sustancia tóxica produce ciertos síntomas en una persona sana, es capaz de aliviarlos en alguien enfermo, siempre y cuando el fármaco se utilice en dosis terapéuticas.
Y en este sentido, no se puede pasar por alto otra aportación de Hahnemann: el principio de las dosis infinitesimales, que se refiere al hecho de adecuar la cantidad de medicamento que se le ofrece al enfermo para que no haya efectos nocivos. Para lograrlo, hay que diluir la sustancia original y dinamizarla (agitarla) para que aparezcan todas sus propiedades curativas.
Por supuesto, es fundamental que el diagnóstico homeopático se base en la ley de la individualización. De ahí que los especialistas en esta terapéutica hagan suyo el viejo aforismo: “no hay enfermedades, sino enfermos”, lo que significa que las manifestaciones de un trastorno son propias de cada persona.
De este modo, los médicos homeópatas saben que no existen cuadros específicos y universales de una enfermedad, sino que los síntomas son únicos en cada enfermo, y por tanto, la aplicación del tratamiento es particular e intransferible.

              
Hahnemann fue blanco de constantes ataques debido a que la Medicina convencional caminaba en sentido opuesto a sus postulados. Sus enemigos principales se encontraban en las trincheras de los farmacéuticos y médicos mediocres; los primeros lo odiaban porque reclamaba para los doctores el derecho de preparar sus propios medicamentos, mientras que los facultativos lo descalificaban por usar métodos “misteriosos” y dar información que, según ellos, no debían conocer los pacientes.
Algo que molestó sobremanera a los enemigos de la nueva medicina fue el éxito que tuvo para controlar y terminar la epidemia de escarlatina (enfermedad que genera fiebre, erupción y dolor de garganta) que se produjo en 1799.
Hahnemann curó a muchas personas de esta afección, y fue entonces que difundió que la belladona era el medicamento que producía en el individuo sano manifestaciones semejantes a dicho mal y, por tanto, era igualmente benéfica para atender a los individuos afectados, lo cual efectivamente sucedió.
Fue tal el resentimiento contra el padre de la Homeopatía que los productores de medicamentos promovieron proceso en su contra acusándolo de ser infractor de las normas existentes, las cuales prohibían a los médicos surtir medicamentos a sus enfermos, aunque éstos fueran gratuitos.
Los farmacéuticos proponían, al mismo tiempo, convertirse en los proveedores de las recetas homeopáticas para acabar con el pleito, pero Hahnemann se rehusó por completo, ya que no podía confiar la cura de los enfermos a sus adversarios.
La bronquitis fue una enfermedad que persiguió a Hahnemann toda su vida. Como es de suponer, el maestro se trataba a sí mismo, pero al paso del tiempo buscó la ayuda del Dr. Chatran, uno de sus más prestigiados discípulos.
A pesar de numerosos cuidados y la mirada atenta y cariñosa de su esposa, dicho padecimiento mermó su vitalidad. El 2 de julio de 1843, a los 88 años de edad, se extinguió la vida de Cristiano Federico Samuel Hahnemann, quien dio su último aliento en presencia de su mujer, su hija Amelia, su nieto Leopoldo Suss y sus queridos seguidores y amigos. El padre de la Homeopatía murió en completa lucidez de sus funciones intelectuales.

Algunos principios basicos e la Homeopatia

 La homeopatía se basa en principios fundamentales para desarrollar los recursos dirigidos al tratamiento de una variedad de enfermedades. Estos principios hacen que su práctica sea una alternativa de tratamiento. Estos son algunos de sus principios básicos. 

                

Ley de lo semejante
 
La base principal de la homeopatía es que los síntomas similares causados por sustancias asociadas con ciertas enfermedades, pueden ser eficaces para su tratamiento. A través de la ley de los semejantes, los médicos homeópatas son capaces de encontrar un remedio mediante la identificación de los síntomas que presentan enfermedades similares. 

                                        
 
El Poder curativo de la Vida
 
La homeopatía se basa también en la filosofía de la vida por sí misma, tiene el poder o la capacidad de curar. Ese es el principio de esta medicina, liberar el poder curativo de las sustancias que se encuentran en la naturaleza. 
 
La energía como medicina
 
La vida en la filosofía homeopática se considera como una fuerza vital que tiene su propia energía inherente. Todo lo que vive tiene su propia energía y esta existe en equilibrio y armonía en la naturaleza. Sin embargo, determinadas circunstancias dan lugar a ciertos desequilibrios que pueden perturbar esa armonía. Los remedios homeopáticos tienen por objeto restablecer el equilibrio de la fuerza vital que es la vida. 

                 

Menos es más

La medicina homeopática también se rige por el principio de la mínima dosis. Esto se basa en la creencia de que la menor acción puede ser suficiente para provocar un cambio en la naturaleza. A través de este principio, los remedios homeopáticos se elaboran mediante la dilución de las sustancias, de tal manera que sus efectos beneficiosos aún permanezcan, mientras se eliminan otros efectos dañinos asociados con la sustancia. 

                                            
Individualismo
 
La práctica de la homeopatía se basa en el hecho de que cada persona es única, Los tratamientos homeopáticos toman en cuenta de manera integral a cada individuo, su desarrollo físico, emocional, espiritual y mental. Esto conduce al desarrollo de los recursos de forma distinta y única para cada uno.


 
Eliminación de los obstáculos
 
Dado que las enfermedades son causadas por ciertos desequilibrios y falta de armonía en la fuerza vital, la práctica de la homeopatía también se ocupa de tratar de eliminar los obstáculos en el proceso de curación. Estos pueden ser drogas, estrés, la dieta, así como otros factores ambientales, espirituales o emocionales. Corresponde a los médicos homeópatas ayudar a la gente para tratar de determinar e identificar estos obstáculos.


La homeopatía se basa en principios fundamentales para desarrollar los recursos dirigidos al tratamiento de una variedad de enfermedades. Estos principios hacen que su práctica sea una alternativa de tratamiento. Estos son algunos de sus principios básicos. 

Frases de Hahnemann

 ... La Homeopatía reposa únicamente en la experiencia. Imítame, pero imítame bien y verán en cada paso la confirmación de mi afirmación. Samuel Hahnemann

...Cuanto más palpable es una verdad, más tempo pide para ganar el lugar de que tiene derecho. Los obstáculos, que se ponen en su camino, ocurren pues esta verdad inicia en su alrededor un verdadero odio. Pues, ella anuncia una revolución, una perturbación de los intereses existentes y de los lugares ganados.
Samuel Hahnemann

- Nuestra arte con el tiempo va a tornarse el roble sagrado, el roble de Diós. Ampliará sus ramas enormes, inquebrantables en las tormentas. La humanidad que ha sufrido tantos males reposará debajo de su sombra benéfica. Samuel Hahnemann
- La agradable sensación del conocimiento de deber cumplido me ha recompensado por completo y sólo me quedo llorando por la cantidad de espíritus ciegos que impiden cualquier verdad; no alimento todavía ningún sentimiento de cólera contra ellos. Samuel Hahnemann
- Es de hecho posible creer que, en nuestro siglo de Luz, un trabajo basado únicamente en la experiencia, como es mi Organon de la medicina racional, sea dejada de lado por las palabras sin sentido de la escuela vieja, mientras sólo las contra-experiencias y contra-experimentaciones la podrían confirmar o refutar? Samuel Hahnemann
- Los tesoros más inestimables son; la conciencia intachable y la buena salud. El amor por Dios y el estudio de si propio ofrecen una; la homeopatía ofrece la otra.  Samuel Hahnemann
- La única y grande misión del médico es restablecer la salud del enfermo, que es aquello que se llama curar.  Samuel Hahnemann
- Los cambios que ocurren en sustancias materiales, especialmente las medicinales, a través de la trituración con polvo no medicinal, solo cuando disueltas, por medio de la agitación con el fluido no medicinal, son tan increíbles, que se acercan de milagrosas y es la razón de contentamiento que las descubiertas de estos cambios pertenezcan a la Homeopatía. Samuel Hahnemann 

http://homeopatia.bvs.br/php/level.php?lang=es&component=17&item=13

http://www.saludymedicinas.com.mx/centros-de-salud/homeopatia/articulos/samuel-hahnemann-genio-de-la-homeopatia.html

 http://www.salud180.com/salud-z/algunos-principios-basicos-de-la-homeopatia
https://www.google.es/search?q=principios+elementales+de+la+homeopatia&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=J-AnVbXlMdPH7Aak
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