domingo, 24 de enero de 2016

GUZMAN EL BUENO... ENTRE LA REALIDAD Y LA LEYENDA

 

Alfonso Pérez de Guzmán conocido con el sobrenombre de Guzmán el Bueno fue un militar y noble leonés fundador de la casa de Medina Sidonia. La leyenda de este ilustre personaje comenzó en 1294, cuando el rey Sancho IV recurrió a Guzmán para defender la Plaza de Tarifa de los intentos de asedio del hermano del rey el Infante Don Juan, que se alió con los musulmanes.
El Infante Don Juan, tras los intentos fallidos de conquista, recurrió al secuestro del hijo menor de Guzmán, amenazándolo con acabar con su vida si no entregaba el territorio. Lejos de rendirse, la lealtad hacia el rey pudo más y dijo estas célebres palabras: "no engendré yo hijo que fuese contra mi tierra".
Tras este hecho y tras haber sacrificado a su propio hijo por el bien de su rey, Sancho IV le entregó el señorío de Sanlúcar y le dio el sobrenombre de "El Bueno".
Guzmán el bueno historia
"Guzmán el Bueno arrojando el puñal", Salvador Martínez Cubells 1883
       
         Numerosas plaza y calles llevan el nombre de Guzmán el Bueno, pero una gran mayoría de los españoles desconocen quien era y de dónde le viene su calificativo, algunos pensaran que debido a su candidez o docilidad, la realidad es todo lo contrario.
         Alfonso Pérez de Guzmán según la tradición  nació en León en enero de 1256, supuesto hijo bastardo del Almirante de Castilla Pedro Nuñez de Guzmán aunque algunos autores defienden su origen moro. Esta última opción se debe a que en un documento de 1288 se le autoriza exportar trigo a su lugar de procedencia, según algunos autores seria Marruecos, teoría defendida por la XXI duquesa de Medina Sidonia, conocida como la “duquesa roja”...

Guzmán el bueno historia
Detalle del sepulcro de Guzmán,
         Participó en las luchas internas de los Merinís de Marruecos durante el periodo final del reinado de Alfonso X (1252-1284) unos años turbulentos para Castilla. Tras la muerte del primogénito Fernando de la Cerda en 1275 el heredero debía ser el segundón, Sancho pero la aplicación del derecho Romano establecido en Las Sietes Partidas el trono seria para sus sobrinos los hijos del difunto. El rey en un comienzo se decanto por su hijo Sancho pero debido a presiones decidió crear el reino de Jaén para sus nietos. Sancho conocido como el fuerte debido en parte a su tesón por defender sus derechos al trono se rebeló con parte de la nobleza contra su padre, en las corte de Valladolid  de 1282 tomó el poder pero no se tituló rey.
Guzmán el bueno historia
Sancho IV con Alfonso X el Sabio, por Morayta. .

Alfonso desheredo a su hijo Sancho y en un primer testamento nombraba a  Alfonso de la Cerda, su nieto, como heredero del reino en 1283. En un segundo testamento escrito un año después  confirma el anterior testamento y añade un legado a sus hijos Juan y Jaime, al primero les dona Sevilla y Badajoz y al segundo Murcia . A la muerte de rey Sabio el 4 de abril de 1284 no se cumplió el deseo del rey y fue proclamado en Toledo su hijo con el nombre de Sancho I.
Mientras esto sucedía en la Corte nuestro protagonista participó en numerosos combates contra los rebeldes. A comienzos de 1282, intervino en el pacto entre el benimerí Yusuf y Alfonso X, en el que el primero ayudaría al segundo frente a la rebelión de su hijo el infante don Sancho. El Rey premió la lealtad de  Guzmán cediéndole la villa de Alcalá Sidonia, hoy Alcalá de los Gazules, posteriormente permutada por el Donadío de Monteagudo. Se le recompenso con el matrimonio con María Alfonso Coronel, poseedora de una rica dote en tierras.
Tras el acceso al trono de Sancho IV, Guzmán decidió cruzar el estrecho durante un tiempo hasta que se calmasen las aguas, instalándose en Fez donde combato a favor del sultán Yusuf contra los rebeldes, ganando una gran fortuna que empleo en comprar tierras en Sevilla.


En 1294 el rey Sancho IV llamo a la corte a Guzmán para la defensa de la plaza estratégica de Tarifa contra un posible ataque de su hermano Juan descontento con el incumplimiento del testamento de su padre. La fortaleza de Tarifa había sido capturada el 13 de octubre de 1292 tras el tratado de Monteagudo (1291) por el que Aragón apoyaba a Castilla contra los moros y a la colaboración del marino genovés Benito Zaccaría.
Nombrado alcaide de Tarifa tuvo que enfrentarse al asedio conjunto de los rebeldes castellanos bajo las órdenes del infante Juan y los moros de Granada y de los benimerí marroquíes. La fortaleza podía resistir un largo asedio por lo que los atacantes se decidieron a emplear la coacción para vencer la plaza. Entre los atacantes se encontraba el hijo de Guzmán, Pedro Alonso Perez de Guzman y Coronel, el por qué un hijo de Guzmán estaba entre los rebeldes es un tema polémico. Según algunos autores fue entregado por él a don Juan años antes para que fuese criado en la corte portuguesa donde este había sido exiliado o fuese educado por el infante en su casa aunque otros autores defienden que pudo ser capturado en el cerco de la ciudad.
Desesperado el traidor infante recurre a una última intentona. Hace venir al joven paje e hijo del alcaide, al que le pone una daga en el cuello y le conmina a elegir entre dos opciones: o la entrega de la plaza o la muerte de su hijo.
Ante la amenaza de matar a su hijo si  no entregaba la ciudad, Guzmán decidió que su honor y lealtad era más importante que su sangre y decidió sacrificar a su hijo por su rey. Gritando desde la muralla a los sitiadores
"No engendré yo fijo para que fuesse contra mi tierra..."
Lanzando un cuchillo a los verdugos, pese a los llantos de su esposa y madre de la víctima. Ante tan acto el infante según la tradición coge el puñal y lo degolla con sus propias manos lanzando después su cabeza con una catapulta al interior de la fortaleza. El asedio continuo hasta que la noticia de la llegada de refuerzos castellanos y de una flota ragonesa uizo que levantasen el campamento y huyesen.

Pese a que ciertos autores negaron la veracidad de este sacrificio autores como Manuel González Jiménez la defienden. Entre los argumentos a su favor está el siguiente documento que es la Crónica Real de Fernando IV donde le concede  a Guzmán el Señorío de San Lucar que le había prometido su difunto padre Sancho IV.
...en amparar la villa de Tarifa seyendo él hi quando la cercaron el infante don Johan, con todo el poderío de los moros del rey Abenjacob, en que mataron un fijo, que este don Alfonso Perez habia, que moros traían consigo porque les non quiso dar la villa, é él mismo lanzó un su cuchillo á los moros con que matasen el su fijo, porque fuesen ciertos, que non daría la villa, que ante no tomase hí muerte, é los moros veyendo esto, matáronle el fijo con el su cuchillo…
De este sacrificio le viene su sobrenombre de Bueno, ya que dio su sangre por su honor y por la corona. Ejemplo que a lo largo de la historia alumbro los actos de numerosos españoles, entre ellos el de José Moscardó que según el relato oficial eligió mantener la posición y no su hijo que estaba detenido por milicianos que amenazaban con fusilarlo. El ejercito le recuerda con la Brigada de Infantería Mecanizada.Hasta aqui la história mas conocida de Guzman el Bueno.

Viendo otra vertiente,realmente muy pocas veces se ha hecho una aproximación verdaderamente histórica a Guzmán el Bueno. Una de las escasas ocasiones la tenemos en un articulo de 1920 escrito por Mercedes Gaibrois de Ballesteros. Entonces descalificaba con rigor los famosos diálogos atribuidos por Barrantes a Pérez de Guzmán: su estoicismo de clásica belleza moral ha pasado a la posterioridad envuelto en el recargado ropaje de la leyenda, y adulterado por las huecas loas de genealogistas asalariados, que no sólo restan grandiosidad a la excelsa hazaña, sino que la hacen sospechosa ante la verdad histórica.

    El Guzmán el Bueno devuelto a la Historia nos aparece así como un personaje diferente al de la perspectiva tradicional. Ni impasible y casi sobrehumano, ni particularmente cruel y despiadado falto de ternura paternal, ni liberal e idealista patriótico, ni legionario y ultramontano. Frente a todas estas perspectivas tenemos otra bien diferente, de carácter histórico, la del modelo perfecto de un guerrero castellano, de grandes dotes, pero propio del siglo XIII.
En la Crónica de Sancho IV, redactada medio siglo después del acontecimiento, ya encontramos algunas ampliaciones literarias. Ya el hecho de la ejecución del hijo no se atribuye a los moros sino al traidor infante don Juan: que le diese la villa e si non que le mataría el fijo que él tenia. E don Alfonso Perez dijo que la villa que gela non daria ; que cuanto por la muerte de su fijo, que él daria el cuchillo, e dijo que ante queria que le matase aquel fijo e otros cinco si los toviese, que non darle la villa del Rey su senior, de que él ficiera omenaje; é el infante don Juán con saña, mandó matar su fijo, e con esto nunca pudo tomar la villa.
  En la crónica encontramos ya reflejados hechos de una cierta teatralidad y que pudieron o no ser ciertos. En todo caso, el privilegio de Toro se limitaba a indicar que Guzmán lanzó el cuchillo a los moros sin indicar desde que sitio; por el contrario, la crónica indica que el cuchillo fue lanzado desde el adarve o camino de las almenas y no desde la torre.
 Podemos detectar aquí una contradicción con lo que más tarde escribiría Barrantes y que ha sido tradición con posterioridad; según Barrantes, en aquel tiempo se llamaba la torre del Cubo, porque es una torre redonda de cantería antigua y comidas las piedras por la gran antigüedad que en ella muestra, y es toda terraplena hasta arriba. Son datos contradictorios.El relato más antiguo nos habla del adarve y no de la torre. Barrantes menciona ya la tradición acerca de la Torre de Guzmán, pero su descripción de la misma (redonda, terraplena) no coincide con la existente. Por el contrario, en el dibujo que se recoge en su manuscrito, la torre (con la figura de Guzmán y el cuchillo) no es redonda. Y según escribió el profesor Torres Balbás, hace ya bastantes años, la torre actual es de factura muy posterior (y Barrantes indica que ya era antigua en 1540). Son datos que, de una o de otra forma, ponen en discusión la tradición sobre la denominada Torre de Guzmán.
    Pero sobre todo, lo que más nos interesa, es que la crónica de Sancho IV atribuye en el siglo XIV una fórmula que es, sin duda, mucho más cercana a lo que pudo ser el pensamiento de Guzmán. Si en los historiadores del siglo XIX el heroísmo venía motivado por la lucha por la libentad, y en el siglo XX por la patria, en Barrantes el sacrificio venía motivado por el Estado o la monarquía como encarnación del mismo. Sin embargo, en la Crónica de Sancho IV la frase atribuida a Guzmán es la de non darle la villa del Rey su señor, de que él ficiera omenaje.
    Esta es sin duda una motivación mucho más real. Nos hallamos, como era característico a finales del siglo XIII, con un homenaje, con unos lazos de dependencia feudales. Tenemos que alejar la actuación del episodio histórico de los componentes de un nacionalismo inexistente en la época. El Alonso Pérez que combatía al servicio del rey de Marruecos, y el que entregó la vida de su hijo, forman pante del concepto de caballero ejemplar en un sistema feudal. El honor y la lealtad de Guzmán condujeron a su indudable prosperidad posterior, a la generosidad con la que en años posteriores sería tratado por la Corona. Y es que con el episodio de Tarifa, con la muerte de su propio hijo, el guerrero había demostrado, de una forma más que suficiente, su lealtad y su ejemplaridad como modelo de guerrero castellano.
    Pero no es menos cierto que Alonso Pérez de Guzmán actuó de acuerdo con lo que podríamos denominar las reales ordenanzas de aquella época. Así lo encontramos, en el texto de Las Partidas, el código legislativo de la época. Las Partidas fueron elaboradas bajo Alfonso X, muy pocos años antes del famoso suceso de 1294. En la segunda de Las Partidas podemos leer el siguiente mandamiento referido a lo que debían de cumplir los alcaides de los castillos: Si acaeciese que el castillo se lo combatiesen o cercasen, débelo amparar hasta la muerte. Ni por ser él preso, atormentado o herido de muerte o amenazado de matar, ni por otra razón de mal que ser pudiese o de bien que le hiciesen o prometisen. Ni por atormentar o herir o matar la mujer o los hijos, u otros hombres cualesquiera que amasa, no debe dar el castillo, ni mandar que lo diesen. Que si ello hiciese caería por traición.
    Este texto nos incorpora una perspectiva más novedosa sobre el personaje y acerca de las características de su personal actuación. De un golpe, o noble o traidor, o héroe o villano. Por eso ante su situación, es probable que no hubiera podido obrar de otra manera, es fácil hacer empatía. La discusión acerca del carácter moral de la opción no tiene sentido siete siglos después. A partir de la defensa de Tarifa Guzmán demostró su heroísmo, su sentido del honor caballeresco y su capacidad de sacrificio. No era poco sino precisamente lo más necesario en la Castilla del siglo XII.

Guzmán el bueno historia

AL CONDE DE NIEBLA, DON MANUEL ALONSO PÉREZ DE GUZMÁN EL BUENO

(Luis Carrillo y Sotomayor)


Si diere lugar mi llanto,
que, en mis esquivos enojos,
el ocio quitó a mis ojos
y el ocio le dio a mi canto,

osara, pero el tormento
de mis penas desiguales,
sólo al tono de mis males
tiene diestro el instrumento;

porque de mis duros casos
es ya tan uso el rigor,
que sólo al son del dolor
acierta mi voz los pasos.

Y así, aunque tal ocasión
diverso estilo merece,
por mi dolor prevalece
la costumbre a la razón.

Vos, dichosamente altivo,
un nuevo Apolo espiráis,
y con tal plectro os mostráis
como nuevo Horacio vivo.
Tal que, o ya el negro bridón

del mar mandéis, o la Lira,
su Jasón la mar admira,
y la lira su Amfión.

¿Qué os diré? Pero, alabar
es sólo asunto de Apolo,
al que no cabe en un polo,
al que no abrazó una mar.
http://bellumartis.blogspot.com.es/2014/04/guzman-el-bueno.html
http://www.poetasandaluces.com/poema.asp?idPoema=1675
http://www.visitaleon.com/plaza-guzman-bueno
http://www.tarifaweb.com/aljaranda/num18/art2.htm

1 comentario:

  1. Pues si, voy a comentarte algo que me contó Alberto Álvarez de Toledo, hermano de nuestra queridisima Luisa Isabel, "la Duquesa Roja" duquesa de Medina Sidonea y unos cuantos títulos más, estando en su Monasterio de San Isidoro del Campo en Santiponce. Este me dijo que su ancestro Alfonso Pérez de Guzmán ya había estado en las américas antes que Colón.

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