domingo, 28 de diciembre de 2014

MARIA CRISTANA DE BORBÓN Y DOS SICILIAS Y EL GUADACORPS ...EL MATRIMONIO MORGAMÁTICO


Se conoce como matrimonio morganático a la unión realizada entre dos personas de rango social desigual —por ejemplo, entre príncipe y condesa o entre noble y plebeyo—, en el cual se impide que el cónyuge y cualquier hijo de dicha unión herede u obtenga los títulos, privilegios y propiedades del noble. Es un término referido a las convenciones sociales y culturales propias de otras épocas. Era conocido también como «matrimonio de la mano izquierda» porque en este tipo de matrimonio el novio sostenía la mano derecha de la novia con su extremidad izquierda, cuando lo normal es hacerlo al revés.
Este tipo de matrimonio era conocido en el derecho germánico, del que pasó al derecho de muchos pueblos. Según parece, su nombre proviene de morgen (matutino) y gabe (don). En ocasiones se le denomina también matrimonio sálico. La Iglesia Católica lo consideró siempre como un matrimonio más.
Principalmente, se realiza entre un noble y una plebeya, o viceversa, aunque estos últimos son casos poco comunes, ya que generalmente las mujeres no heredan ni reciben títulos y privilegios. En esta forma de matrimonio cada cónyuge mantiene su estado social original. A los hijos nacidos de este matrimonio se los conoce como hijos morganáticos y, a efectos legales, son considerados hijos legítimos.

                        La Reina María Cristina Borbón Dos Sicilias


EL MATRIMONIO CON FERNANDO VII

En mayo de 1929, muere la tercera esposa de Fernando VII, María Josefa Amalia de Sajonia sin haber tenido descendiente con ninguna de las tres esposas que ya había tenido. Luisa Carlota hija de los reyes de Sicilia influye para que un familiar suyo se casara con el rey español. La elegida es María Cristina, que era sobrina de Fernando VII. El rey tenía veintidós años más que María Cristina. 

                                             
Fernando VII y María Cristina paseando por los jardines del palacio de Aranjuez, en 1830. Óleo de Luis Cruz y Ríos, 498 x 710 cm. Museo de Bellas Artes de Asturias.

María Cristina llega a España a principios de diciembre de 1829. Así, el 11 de diciembre de 1829, se celebra la boda en Aranjuez. Es bien recibida por los liberales, pues un posible hijo lo haría heredero y desplazaría al príncipe Carlos María Isidro, que era conocido por su talante absolutista y conservador, reacio a cualquier cambio político y social.
Fernando VII padecía una macrosomía genital, fruto de la costumbre matrimonial borbónica de casarse primos con primos para preservar la sangre real. 

                                          
María Cristina de Borbón-Dos Sicilias por Franz Xaver Winterhalterrealizado en París de 1841

Rápidamente María Cristina quedó embarazada y el 30 de octubre de 1830 nace la futura Isabel II. En el momento que María Cristina queda embarazada, Fernando VII activa la Pragmática Sanción de 1789 y anula la Ley Sálica, que de este modo permitiría reinar a las mujeres.
Nuevamente la reina  queda embarazada y, el 30 de enero de 1832, da a luz a una segunda niña, Luisa Fernanda, que sería casada con el duque de Montpensier. A mediados del año 1832, enferma gravemente el rey y su primer ministro Francisco Tadeo Calomarde consigue hacer firmar la derogación de la Pragmática Sanción aprovechando su debilidad. Sin embargo, consigue recuperarse de su enfermedad y anula esta firma. Destituye a su primer ministro y hace que María Cristina actué como Gobernanta.
Los liberales ofrecieron todo su apoyo a María Cristina con el objetivo de reforzarla y conseguir que no llegara al poder Carlos María Isidro. Concedió una amnistía a los liberales presos e hizo que algunos ocuparan puestos de responsabilidad. Muere Fernando VII, el 29 de septiembre de 1833. Es nombrada Regenta inmediatamente debido a la minoría de edad de la futura Isabel II, pues tenía entonces tres años.

El 28 de diciembre de 1833, a los tres meses de quedarse viuda contrajo matrimonio morganático en secreto con un sargento de su Guardia de Corps, Agustín Fernando Muñoz y Sánchez. Fernando Muñoz entró en la Guardia de Corps gracias a que su abuela paterna Eugenia Funes había sido nodriza de una de las hermanas del rey Fernando VII.
                                                       
Caricatura 

¿Cómo se conocieron María Cristina y Fernando Muñoz?

Hay dos versiones, la primera nos dice que una noche María Cristina se fijó en él y le preguntó si se cansaba, a lo que Fernando respondió “en servicio a su majestad no puedo cansarme nunca”. La respuesta satisfizo tanto a María Cristina, que enseguida quedó libre de servicio y ya la atendía nocturnamente en su lecho.
La segunda versión es el relato  de su nieta María de la Paz Juana Amelia Adalberta Francisca de Paula Juana Bautista Isabel Francisca de Asís (otra característica de los Borbones es la amplia utilización de nombres como vemos en este ejemplo). La historia decía, que la reina madre se encontraba paseando con su carruaje, yendo y viniendo de vacaciones, cuando a consecuencia de un bache se dio un golpe en la nariz y empezó a sangrar, entonces solicitó a su dama de compañía le facilitase un pañuelo y como ésta no lo tenía aceptó el de uno de los miembros de su escolta y así empezó la relación.

                                                      
Fotografía de Fernando Muñoz

El sacerdote que oficio la ceremonia fue Marcos Aniano González, que era amigo del novio y siguió al matrimonio durante  tres lustros tanto como capellán de Palacio y único confesor de María Cristina.
La ceremonia se celebró en el Palacio de Oriente, a las siete y media de la mañana, actuando como testigos el marqués de Herrera y Miguel López de Acevedo. Entonces María Cristina tenía veintisiete años y Fernando Muñoz veinticuatro.
María Cristina era muy religiosa y no quería vivir su relación con Muñoz fuera del matrimonio, pero si se casaba con él perdía sus títulos y sus privilegios.
Las sospechas transcendieron pese a los esfuerzos por mantener oculta la relación y  el matrimonio secreto. María Cristina, que aparecía en numerosos actos públicos, intentaba disimular sus embarazos a base de emplear amplios vestidos, que ocultasen su abultado vientre. Estas sospechas se debieron a los cinco embarazos de la Regente que delataban las relaciones con otra persona. Así se decía “La Regente es una dama casada en secreto y embarazada en público”.
                                 


Sus enemigos políticos y rivales los carlistas también le dedicaron coplillas alusivas a sus embarazos:

Clamaban los liberales
que la reina no paría,
¡Y ha parido más muñoces
que liberales había!

También fue famosa en esta época la canción popular dedicada a la Regente María Cristina y que todos hemos oído alguna vez:

María Cristina me quiere gobernar
y yo le sigo, le sigo la corriente
porque no quiero que diga la gente
que María Cristina me quiere gobernar.

No se sabe muy bien si eran los carlistas los que le cantaban la canción a los liberales o eran estos a los carlistas. Esta canción posteriormente fue usada mucho en Cuba.
De este matrimonio nacieron ocho hijos ,a los que la reina Isabel II concedió títulos nobiliarios:
  • María de los Desamparados Muñoz y Borbón 1834. Condesa de Vista Alegre.
  • María de los Milagros Muñoz y de Borbón. 1835, Marquesa de Castillejo
  • Agustín María Muñoz y de Borbón. 1837. Duque de Trancón, I Vizconde de Rostrollano y Príncipe de Ecuador.
  • Fernando María Muñoz de Borbón. 1838. Vizconde de la Alborada y otros títulos.
  • María Cristina Muñoz y de Borbón. 1840. Marquesa de la Isabela y Vizcondesa de la Dehesilla.
                                            

Estos cinco hijos lo fueron durante su Regencia. Como no podía estar embarazada oficialmente al ser viuda, hizo que viviera largas temporadas apartadas en el palacio de Vista Alegre. Nada más nacer sus hijos, eran enviados a París donde eran atendidos por personal de confianza. Posteriormente, tuvieron otros tres hijos:
  • Antonio de Padua Muñoz y de Borbón. 1842.
  • Juan Muñoz y de Borbón. 1844. Conde del Recuerdo entre otros títulos.
  • José María Muños y de Borbón. 1846. Conde de Gracia y Vizconde de la Arboleda.
Enseguida comenzaron a llamar a Fernando Muñoz con el nombre de Fernando VIII.   Si no tuvieron más hijos fue porque ya eran mayores pero no por su pasión,segun ciertos relatos,irrelevantes.

 http://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura---ocio/lado-oscuro-reina-maria-cristina-borbon-sicilias/20141103110417108836.html


 

 

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